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La Junta de Andalucía se pliega al sector cinegético ampliando el periodo de caza mayor hasta finales de febrero

6 Febrero 2026 at 10:32

Señal de advertencia de que se practica la caza en una finca todo el año interrumpiendo un camino público

  • La Junta de Andalucía ha aprobado una Resolución de la Dirección General de Política Forestal y Biodiversidad por la que se amplía el periodo de caza mayor en aquellas fincas que no han podido realizar monterías, ganchos o batidas debido al mal tiempo. Esta ampliación responde sólo al plegamiento de los responsables de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente (CSyMA) al sector cinegético, y repercutirá negativamente en la biodiversidad y en actividades como el senderismo y el turismo rural.

Los periodos hábiles y de veda para la caza mayor los ha fijado la Resolución de 28 de mayo de 2025 de la Dirección General de Política Forestal y Biodiversidad. En lo que respecta a la caza mayor, y concretamente a las especies ciervo, gamo, muflón y jabalí, establece con carácter general un período hábil de caza que comprende todos los días de la semana desde el 11 de octubre de 2025 al 8 de febrero de 2026.

Como ha llovido mucho y no se han podido celebrar muchas monterías, ganchos y batidas, a propuesta del sector cinegético, la CSyMA ha ampliado el periodo de caza mayor en esas fincas hasta finales de este mes de febrero.

Ecologistas en Acción se opuso en el Comité de Caza de Andalucía, formado mayoritariamente por representantes de la Junta y de los cazadores, a esta ampliación de plazo para la caza mayor. Juan Clavero, representante de Ecologista en Acción en el citado Comité, advirtió que  no es admisible que todas las medidas que aprueba la CSyMA vayan a favor de la caza, cuando ni siquiera es la actividad más practicada en el campo, que es el senderismo, ni la de mayor relevancia económica en los pueblos de zonas forestales, que es el turismo rural.

Esta Resolución se justifica, además, para “controlar las enfermedades infectocontagiosas de alto impacto”. Pero se omite que el principal método para luchar contra las enfermedades infectocontagiosas son los predadores naturales. La CSyMA, en vez de protegerlos, los persigue, y las consecuencias son el desequilibrio poblacional de algunas especies, como el ciervo, el jabalí y el gamo.

La Resolución asegura que esta medida se basa en el artículo 20 de la Ley 8/2003 de Flora y Fauna Silvestres, pero es falso. Este artículo determina que “ante situaciones excepcionales de daño o riesgo para los recursos naturales como consecuencia de circunstancias excepcionales de tipo meteorológico, biológico o ecológico, sean naturales o debidas a accidentes o a cualquier otra intervención humana, las Administraciones Públicas de Andalucía adoptarán las medidas necesarias, incluyendo moratorias temporales o prohibiciones especiales…”. O sea, este artículo va en la dirección contraria a como lo quieren utilizar, es para limitar o prohibir la caza, no para ampliarla. Cuando las organizaciones ecologistas hemos solicitado prohibir la caza de aves acuáticas en periodos de sequía, para lo que sí es de aplicación este artículo, la CSyMA ni respondió.

Esta Resolución no se apoya en ningún informe científico sobre sus repercusiones, ni menciona los efectos que tendrá esta ampliación del periodo de caza mayor con perros en la biodiversidad, cuando ya muchas especies están comenzando la época de reproducción, ni sobre otras actividades como el senderismo, pues en las monterías se cierran ilegalmente los caminos públicos y vías pecuarias, y suponen un riesgo para los miles de senderistas que los recorren.

Otro factor que no ha tenido en cuenta la CSyMA es que las ciervas están preñadas, y que en este mes los fetos doblarán su tamaño, dificultando la huida ante las rehalas de perros y generándoles estrés.

Con esta medida, y otras que está promoviendo la CSyMA como las emergencias cinegéticas, en el campo andaluz se va a poder estar cazando todo el año, perjudicando a la biodiversidad y a otros sectores sociales y económicos. Sorprende esta entrega total de los responsables de la Junta de Andalucía al sector cinegético cuando la caza es una actividad decreciente y minoritaria en Andalucía. Las licencias de caza en Andalucía han experimentado un descenso significativo en las últimas dos décadas,  reduciéndose a la mitad. A pesar del apoyo de la Junta de Andalucía -con promoción de la caza hasta en las escuelas, generosas subvenciones a ferias, campañas promocionales, bonificaciones, exageración de las repercusiones económicas…-, la realidad es que en Andalucía hay sólo 87.000 cazadores federados, el 1% de la población, pero que tienen acotada más del 80% de su superficie.

Una prueba más de esta entrega total de los responsables de la CSyMA al sector cinegético es que en el Borrador de la Resolución que se llevó al Comité de Caza se incluía una ampliación de plazo hasta el 22 de febrero. A los representantes de los cazadores les pareció poco, y propusieron que se ampliara hasta el 28, y así ha aparecido en la Ordena aprobada y publicada en el BOJA.

Ecologistas en Acción lamenta que la Consejería denominada de “Sostenibilidad y Medio Ambiente” se pliegue a los intereses del sector cinegético, convirtiéndose en una mera “Gestoría de caza”, olvidando sus competencias, entre las que se encuentra la preservación de la biodiversidad.

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Presentamos alegaciones y participamos en el proceso de aprobación del POTA

5 Febrero 2026 at 12:43

  • Se trata de una revisión del Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA) de 2006 y acaba de pasar por un primer proceso de exposición pública.
  • El POTA (Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía) nace con la intención de ser el marco de referencia territorial para todos los planes de ordenación del territorio que se vayan a desarrollar en Andalucía; es el plan de planes con horizonte en el 2050.

Compartimos las principales propuestas de la Revisión del POTA, como son, la vinculación del plan a la legislación y planificación sectoriales, la inclusión de la Infraestructura Verde en el Modelo Territorial, la modificación del Sistema de Ciudades para adaptarlo a las circunstancias actuales del territorio andaluz y la inclusión de criterios territoriales básicos para la implantación ordenada de las energías renovables.

Confiamos y deseamos que este sólido documento no se quede en otra declaración de intenciones y pueda vehicular políticas sostenibles vinculantes. Para ello, es imprescindible que las determinaciones de este Plan, Normas (N), Directrices (D) y Recomendaciones (R), orienten todas las políticas territoriales tanto a nivel autonómico como municipal.

Entre las más de 140 alegaciones presentadas por Ecologistas en Acción, destacamos:

En relación a la implantación de la Infraestructura Verde, pedimos que se incluyan todos los espacios de Red Natura 2000 como suelos No Urbanizables de Especial Protección. También solicitamos que para conseguir la Conectividad Ecológica se incluyan todas las Vías Pecuarias y todos los cauces de los ríos y sus riberas. Reclamamos incluir en la Infraestructura Verde la laguna de La Janda, la que fuera la mayor laguna de la Península Ibérica.

En relación al Litoral de Andalucía solicitamos que se recupere, actualice y se incorpore el Plan del Corredor del Litoral de Andalucía, que fue olvidado desde los gobiernos de Susana Díaz. Igualmente proponemos que en el litoral no se recalifiquen nuevos suelos, que se preserven los que quedan sin urbanizar y no se colmate urbanísticamente.

Coincidimos en la propuesta del Plan sobre la “Ciudad Compacta”, pero, dada la demografía andaluza, proponemos para las ciudades la tendencia al crecimiento 0 o decrecimiento, fomentando la rehabilitación y revitalización. Proponemos, igualmente, que no se instalen nuevas urbanizaciones en suelos rústicos separados de las ciudades existentes.

En relación al Sistema Hidrológico de Andalucía entendemos que es un elemento estructurante del territorio andaluz. Alegamos que el desarrollo territorial depende del estado de sus masas de agua, y que el buen estado del agua no depende solo de su química (contaminación) sino también del estado hidromorfológico de los ríos encajonados, cementados, fragmentados, etc. Desvelamos que la “demanda sostenible” es un eufemismo y no sirve para la gestión del agua; debe hacerse en función del recurso hídrico y no de la demanda.

En relación a las distintas instalaciones de infraestructuras energéticas, proponemos que, aunque con retraso, es hora ya de pasar a delimitar y ordenar el despliegue de las energías renovables en nuestro territorio, y hacerlo de manera vinculante: Hay que incorporar las APER, Áreas Preferentes de Energías Renovables, de la Ley 2/2007, al POTA.

Respecto al Sistema de Articulación del Territorio, y en relación al transporte y movilidad, nuestras alegaciones van todas encaminadas a considerar prioritarios los transportes públicos, colectivos y no contaminantes; es decir el transporte peatonal, ciclista y ferroviario; y considerar complementarios los modos  carretero, fluvial, aéreo y marítimo.

Dado el bajísimo nivel de cumplimiento de los obligatorios planes locales frente al cambio climático, proponemos su activación, con medidas efectivas de mitigación, adaptación y participación, para lo cual proponemos que se diseñen planes comarcales para municipios con características y desafíos similares.

Ecologistas en Acción confía en que este Plan de Ordenación del Territorio llegue a una buena formulación y no se quede en un plan más desoído e ignorado por las distintas administraciones.

En Andalucía necesitamos ordenar nuestro territorio con una visión sostenible, equitativa y de futuro., que nos permita a los andaluces una mejor calidad ambiental y de vida.

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Alerta del riesgo de las balsas tóxicas y pasivos mineros históricos ante el actual episodio de lluvias

4 Febrero 2026 at 14:25
  • Denunciamos la falta de transparencia de las autoridades mineras de la Junta de Andalucía respecto a estos riesgos.

Escombrera de la mina de Aznalcóllar lixiviando al contraembalse del Agrio, 4 de febrero de 2026

Ecologistas en Acción alerta del grave riesgo ambiental que suponen las balsas de residuos mineros y los pasivos históricos de la minería metálica en Andalucía ante episodios de lluvias intensas como el que se está produciendo estos días. La situación resulta especialmente preocupante en la Faja Pirítica Ibérica, donde se concentra un elevado número de instalaciones de residuos mineros en las provincias de Huelva y Sevilla, muchas de ellas asociadas a explotaciones activas o cerradas desde hace décadas.

Miembros de la asociación han podido constatar en las últimas horas el riesgo de la situación en las gigantescas balsas de lodos tóxicos de la mina de Riotinto, operada por Atalaya Riotinto Minera, y de los lixiviados de las escombreras de la mina de Aznalcóllar, gestionada por Minera los Frailes desde 2015, cuya matriz Grupo México tiene un desastroso historial de roturas de balsas mineras en su país, como la que provocó un vertido altamente contaminante en el río Sonora en agosto de 2014, pocos meses antes de hacerse con los derechos mineros de la Zona Aznalcóllar.

Minera Los Frailes está incumpliendo desde el año 2019 sus obligaciones establecidas en el Protocolo de Actuación sobre el nivel de agua en la Corta de Aznalcollar, que establecía la creación de una Comisión de Seguimiento del nivel de esas aguas tóxicas, con participación de las administraciones mineras y ambientales de la Junta de Andalucía, y de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG). Esa Comisión de Seguimiento nunca se ha creado, ante la pasividad de todas esas administraciones públicas.

Durante las intensas lluvias de marzo de 2025 ya se produjo un episodio de contaminación en el contraembalse del Agrio, por escorrentías contaminantes procedentes de la escombrera noroeste de la mina de Aznalcóllar, que acabaron contaminando, una vez más, la cuenca del Guadiamar.

Entonces solicitamos por escrito al Secretario General de Industria y Minas, Don José Javier Alonso Membrives, información sobre los trabajos de la Comisión de Personas Expertas para el seguimiento de la seguridad de las instalaciones de residuos de grandes proyectos mineros en Andalucía, que la Junta de Andalucía anunció su constitución el 13 de octubre de 2023. Y en ese escrito manifestamos nuestra preocupación por la situación de las balsas mineras repartidas por toda la provincia de Huelva, especialmente en la zona de Riotinto, Tharsis y la Zarza. Hasta la fecha no hemos recibido ningún tipo de información.

Balsa de Riotinto en la mañana del 4 de febrero de 2026

Con fecha de 7 de noviembre de 2025 solicitamos a la autoridad minera en Huelva información sobre los informes periódicos de vigilancia y control de las macrobalsas de lodos tóxicos de la mina de Riotinto, que ocupan más de 500 hectáreas. Esos informes tienen que ser elaborados por mandato de la Autorización Ambiental Unificada (AAU) de 24 de julio de 2023 que autorizó el recrecimiento de los muros hasta en 42 metros, para albergar 161 millones de toneladas de lodos tóxicos, añadidos a los más de 180 millones de m3 que ya contienen.

Y también solicitamos información sobre las garantías financieras supuestamente depositadas por la empresa Atalaya Riotinto Minera para responder sobre posibles daños generados por esas macrobalsas tóxicas.

Tampoco hemos recibido ninguna respuesta por la autoridad minera, ni sobre los informes de control ni sobre las garantías financieras, lo que evidencia una preocupante y persistente falta de transparencia en una materia directamente relacionada con la seguridad ambiental y la protección de la salud pública.

Las precipitaciones intensas y persistentes someten a una fuerte presión a infraestructuras que almacenan millones de toneladas de estériles, lodos y aguas contaminadas con metales pesados y otros compuestos peligrosos. Se trata de instalaciones cuya estabilidad depende de un control hidráulico permanente y de unas condiciones muy precisas de humedad y drenaje, que se ven alteradas durante temporales prolongados, incrementando el riesgo de filtraciones, reboses, movilización de contaminantes y fallos estructurales.

El historial de vertidos, drenajes ácidos y episodios de contaminación asociados a la minería metálica en Andalucía demuestra que estos riesgos no son teóricos ni excepcionales. Las afecciones recurrentes a ríos como el Tinto y Odiel en Huelva, y el Agrio, Guadiamar y Guadalquivir en Sevilla, ponen de manifiesto las consecuencias de una gestión deficiente de los residuos mineros, con impactos graves y persistentes sobre las aguas, los suelos, la biodiversidad y los usos tradicionales del territorio.

Resulta especialmente grave que, mientras el presidente Moreno Bonilla reconoce explícitamente la peligrosidad de estas instalaciones en situaciones de lluvias intensas, recurriendo incluso a la Unidad Militar de Emergencia (UME), la Junta de Andalucía mantenga una política de impulso de nuevos proyectos mineros y de reapertura de explotaciones sin haber resuelto previamente la gestión segura de los pasivos existentes. La insistencia en un discurso de supuesta “minería sostenible” o “minería verde” no puede ocultar que cada nuevo proyecto incrementa el volumen de residuos y amplía una carga ambiental que recaerá sobre el territorio mucho más allá de la vida útil de las explotaciones.

Ecologistas en Acción considera imprescindible que se haga pública información actualizada y verificable sobre el estado real de las balsas y depósitos de residuos mineros, que se refuercen los mecanismos de control y seguimiento ante episodios meteorológicos extremos y que se garantice un control público riguroso, independiente y transparente de estas instalaciones. Mientras no se aborde de forma efectiva la gestión de los pasivos mineros históricos, seguir autorizando y poniendo en funcionamiento nuevos proyectos supone asumir riesgos ambientales inaceptables.

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Parque Nacional de #Doñana: Amenazado por Políticos y Rocieros

Doñana es una zona protegida del Sur de España, parada obligatoria para muchas aves migratorias, marismas llenas de biodiversidad, y mucho más, que merecen la máxima protección legal (Parque Nacional de España). También fue nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y para muchos es la mejor joya ecológica de toda Europa.

Un informe de WWF denuncia que los políticos españoles y andaluces lejos de no hacer nada para proteger esta joya, parecen interesados en destruirla. Actualmente hay demasiadas amenazas graves sobre Doñana. La primera es la desecación artificial: Doñana necesita agua para sus marismas, y los agricultores ilegales de fresas están extrayendo demasiada agua, mientras las autoridades miran para otro lado, año tras año. Según WWF, sólo un tercio de la superficie de riego cuenta con los permisos necesarios, habiendo unas 2.000 tomas de agua irregulares, y más de 2.000 hectáreas de cultivos en zonas forestales: Muchos campos de fresas han sido instalados cortando pinares públicos, sin los permisos adecuados. Unos pocos se enriquecen a costa de la Naturaleza, usando y descuidando bienes públicos, en clara competencia desleal para con los agricultores legales, que pagan por el uso del agua y del suelo. Para facilitar el trabajo a los políticos la organización ecologista WWF ha hecho un mapa con las agresiones y pozos ilegales que afectan a Doñana. ¿Lo tendrán en cuenta los políticos competentes o harán como con los pozos ilegales de Murcia?

Por otro lado, la construcción de edificios y el asfaltado de caminos obstaculiza la vida natural: Demasiados linces han sido atropellados ya en esas carreteras. Otro problema es el proyecto de dragado del río Guadalquivir que contaminaría gravemente las marismas de Doñana.

Por si fueran pocas amenazas, recientemente, alcaldes del PP firman un pacto para crear una carretera que bordee Doñana. España no necesita muchas más carreteras, pero en una zona tan sensible hay que tener especial cuidado. Ya no es sólo los destrozos materiales y la enorme extensión que toda carretera ocupa, sino también la contaminación ambiental, atmosférica, acústica, y paisajística, así como la muerte asegurada de billones de insectos que son la base alimenticia de muchas aves de Doñana. El impacto será brutal, aunque así no lo refleje la Evaluación de Impacto Ambiental que se haga (si es que se hace, pues ya sabemos que en Andalucía se puede construir cualquier cosa, en cualquier sitio… véase el impacto ambiental del hotel ilegal del Algarrobico de Almería, en pleno Parque Natural, aún pendiente de ser demolido, a pesar de varias sentencias judiciales sentenciando su ilegalidad).

No acaba aquí la cosa, aunque no quiero extender mucho más este artículo. WWF ha detectado más amenazas, como la masificación de romerías. Recuerdo que hace unos años, visitando Doñana, uno de los guardas del Parque se quejaba de la romería anual de El Rocío diciendo: “Todo el año cuidando el Parque como una joya, y una vez al año los rocieros pasan destrozando y ensuciando todo”.

Más recientemente, WWF denunció ante la fiscalía y ante la UE que lleguen a Doñana aguas residuales contaminadas y espumosas, a pesar de que las depuradoras están casi terminadas. La “falta de coordinación” de los políticos parece no tener límites… las imágenes son realmente impactantes.

Hasta la UNESCO ha amenazado con quitarle el título internacional de Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la Biosfera. No es extraño… aunque afortunadamente, la construcción de un oleoducto junto al Parque, que duplicaría el número de petroleros en las costas con el riesgo de accidentes y vertidos, ha sido vetado por el gobierno ante la incuestionable amenaza ambiental. El proyecto de refinería en Extremadura queda así hundido, esperemos que para siempre.

Para colmo, todos los años los rocieros destrozan y ensucian el Parque Nacional de Doñana, dejando a su paso un rastro de basura, incendios, y hasta caballos muertos por sed y agotamiento. No os perdáis este artículo.

¿Qué podemos hacer como ciudadanos? Por lo menos, podemos escribir al Presidente de la Junta de Andalucía, a través de la web oficial (www.juntadeandalucia.es)

Alerta de la presencia del petrolero ruso CHARIOT TIDE, actualmente frente a la costa de Almería

27 Enero 2026 at 11:20

  • Ecologistas en Acción de Andalucía solicita a Salvamento Marítimo que extreme la vigilancia y la cautela ante la presencia, frente a las costas de Almería, del petrolero ruso CHARIOT TIDE, con bandera de Mozambique, vinculado a la denominada dark fleet o flota opaca, utilizada para el transporte de crudo y productos refinados rusos esquivando las sanciones internacionales.
  • Pide máxima cautela a Salvamento Marítimo.

Según la información de seguimiento marítimo, el buque de Salvamento Marítimo Clara Campoamor se encuentra monitorizando al CHARIOT TIDE, que navega a apenas un nudo de velocidad y podría presentar deficiencias en su sistema de navegación. El petrolero habría quedado previamente a la deriva, aparentemente sin gobierno, en plena vía de tráfico marítimo en la vía sur del TSS del Estrecho de Gibraltar”.

Dos remolcadores marroquíes habrían intervenido para sacarlo al Mar de Alborán. Actualmente, el CHARIOT TIDE figura con destino Tánger (Marruecos), transportando más de 425.000 barriles de productos refinados de origen ruso, cargados en el puerto de Ust-Luga ,Rusia, pero por su trayectoria y rumbo actual no se  descarta que estos combustibles puedan acabar introduciéndose en el mercado a través de algún puerto de  Argelia o gabarras de suministro, bajo documentación falsa de exportación

Se ha denunciado en numerosas ocasiones el trasiego de combustible de la flota fantasma rusa en el Mar de Alborán. Se trata de una red compuesta por centenares de petroleros antiguos, con continuos cambios de nombre, bandera y empresa gestora, que incrementan de forma alarmante el riesgo de accidentes graves en zonas de estrangulamiento marítimo como el Estrecho de Gibraltar.

Estos buques, muchas veces sin seguro adecuado o con coberturas dudosas, operan con historiales de seguridad cuestionables y prácticas como el drifting prolongado, las transferencias buque a buque (STS) en zonas sensibles o el apagado de transpondedores AIS, lo que multiplica el riesgo de colisiones, varadas o vertidos a gran escala.

Advertimos de que un naufragio o vertido protagonizado por el CHARIOT TIDE o por cualquier otro buque de estas características en el Mar de Alborán tendría consecuencias devastadoras: los daños sobre la pesca y los valores ambientales serían irreparables, y el impacto sobre el turismo se prolongaría durante años.

El caso del Chariot Tide ilustra, además, los riesgos asociados a la flota fantasma rusa, una red de centenares de petroleros viejos, con cambios sucesivos de nombre, bandera y gestor, que transportan crudo y derivados rusos sorteando sanciones y aumentando la probabilidad de accidentes graves en puntos de estrangulamiento marítimo como el Estrecho.

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Plantas ruderales en la ciudad: Plantas oportunistas o espontáneas

Vinagrillo, vinagreta, pasto ácido, o pie de cabra (Oxalis pes-caprae), planta típica ruderal procedente de Sudáfrica, e invasora en muchos lugares (Estados Unidos, Europa y Australia), de sabor agrio por el ácido oxálico, tóxico en grandes cantidades, y que referencia el nombre de su familia, las oxalidáceas. Sus hojas tienen tres corazones.
Vinagrillo, vinagreta, pasto ácido, o pie de cabra (Oxalis pes-caprae), planta típica ruderal procedente de Sudáfrica, e invasora en muchos lugares (Estados Unidos, Europa y Australia), de sabor agrio por el ácido oxálico, tóxico en grandes cantidades, y que referencia el nombre de su familia, las oxalidáceas. Sus hojas tienen tres corazones.

Son plantas espontáneas u oportunistas, plantas salvajes (silvestres, no cultivadas) que surgen sin ayuda, sin voluntad o mediación directa del ser humano. Son inesperadas, autóctonas, o alóctonas. Si nacen en los cultivos (plantas arvenses) algunos las llaman “malas hierbas” porque no son deseadas. Pero no son realmente malas, pues tienen efectos beneficiosos, tales como atraer insectos polinizadores, conservar la biodiversidad, restaurar ecosistemas alterados, frenar la erosión, almacenar tóxicos, o ser plantas comestibles y medicinales (vídeo de Josep Pàmies).

Cuando nacen en la ciudad, a algunos les molestan, incluso aunque no tengan efectos negativos destacables. En este tipo de plantas espontáneas urbanas, podemos distinguir dos tipos de lugares que pueden colonizar: a) Tierra en la que el ser humano pretende hacer crecer especies cultivadas (alcorques de árboles, macetas, parques y jardines…) b) Lugares en los que a priori no se esperaría que pueda crecer una planta, ya que no hay en principio espacio para las raíces ni condiciones favorables para que crezca una planta.

Las plantas que crecen en el primer terreno ya fueron defendidas en un artículo anterior. Este artículo fotográfico queremos dedicarlo a esas plantas que, inesperadamente, aprovechan las que consideramos escasas oportunidades para nacer, crecer y, en muchos casos, también florecer. No sólo sin ayuda del ser humano, sino que hay que añadir que a pesar de las dificultades que éste les plantea.

Estas plantas suelen ser hierbas anuales o bianuales, de crecimiento rápido, con alta producción de semillas, y nitrófilas (viven en ambientes fuertemente nitrificados, como lo son los suelos urbanos). En la flora ruderal ibérica dominan las compuestas (margaritas en general), leguminosas (como los tréboles), y gramíneas (como la avena loca). Al parecer, la globalización también afecta a este tipo de flora, y en todo el mundo predominan tan sólo unas pocas familias.

Veamos unas cuantas fotos, para maravillarnos con el poder de la Naturaleza para colonizar los sitios más insospechados, y que nos invita a una sencilla reflexión… ¿Cuántos años tardaría la Naturaleza en cubrir una ciudad o una carretera abandonada?

Pasa el ratón para ver más información, y pincha en una foto para verlas a mayor tamaño.

1. Planta creciendo en la minúscula rendija entre la pared y el suelo: Oxalis pes-caprae (vinagreta, trébol).
2. Planta de más de 1 metro colonizando un pedregal artificial (Malva sp.).
3. Planta de la familia del tabaco, Nicotiana glauca, de más de 3 metros, planta invasora que suele colonizar en Málaga todos los solares, y también espacios naturales.
4. Plantita en el hueco de unas baldosas en una acera.
5. Varias especies en un hueco del bordillo de una acera (la del centro es Andryala integrifolia).
6. Dos plantas en la viga vertical del puente del Molinillo (Málaga): Sonchus cf. oleraceus (posiblemente).
7. Al menos dos especies en una grieta.
8. Más individuos botánicos prosperando en una grieta.
9. Preciosas flores de Ecballium elaterium (pepinillos del diablo), casi sin tierra, ni cuidados de jardinero alguno.
10. Explosión de biodiversidad botánica, en una alcantarilla.
11. Varias especies compartiendo un minúsculo espacio.
12. Al menos dos especies intentando florecer entre el cemento y la piedra (la lejana es una mimosa, Acacia saligna).
13. Biodiversidad abriéndose paso a pesar del humano.
14. Otras dos plantas, una con su espiga floral pegándose a la pared, la gramínea Polypogon monspeliensis.
15. Débiles plantitas rompiendo la piedra, sin prisas (a la derecha Polycarpon tetraphyllum).
16. Piptatherum miliaceum que prospera hasta fructificar, sin quejarse de sus duras condiciones.
17. Maraña de biodiversidad, en una rendija (Sonchus oleraceus y Bituminaria bituminosa).
18. Estrella verde (Crucífera) emerge de una hendidura.
19. Preciosa planta creciendo oblicua, sin quejarse (Glebionis cf. coronaria).
20. Hojas tomentosas de Andryala integrifolia (cerraja lanuda) emergiendo de un resquicio, aún sin sus flores amarillas.
21. Más biodiversidad en una fisura de la que podría hacerse una tesis doctoral en botánica.
22. Preciosa acera florida, aunque la belleza es relativa (en el centro una Lactuca cf. serriola, de la familia de las lechugas y con sus hojas aserradas).
23. Acera siendo tapizada en verde, sin prisa.
24. Plantitas rompiendo el asfalto, sin miedo.
25. No es que aprovechen el paso de peatones, es que aprovechan cada oportunidad, por pequeña que sea.
26. Saludable planta (Sonchus cf. asper) en un bordillo, sin miedo a ser atropellada.
27. En la pared del puente de una autopista, creciendo sin dificultad aparente (Parietaria judaica).
28. Plantas silvestres en una pared… intentando un jardín vertical (Parietaria judaica).
29. Otra especie, para nuestro jardín vertical silvestre y natural.
30. Diversos organismos vivos aprovechando las imperfecciones de una acera.
31. Centaurea pullata floreciendo a pesar del tráfico y de las baldosas: ¿No es sorprendente y maravilloso?
32. No es sólo una especie la que aprovecha su oportunidad (Euphorbia helioscopia).
33. Flores amarillas para el tráfico I (Crepis vesicaria).
34. Flores amarillas para el tráfico II (Oxalis pes-caprae).
35. Flores amarillas para el tráfico III (Sonchus oleraceus).
36. Flores blancas para el tráfico (Asphodelus sp.).
37. Alfombrando la acera, en verde.
38. Preciosas espiguitas junto a la alcantarilla de electricidad (Rostraria cristata).
39. Junto a una farola es buen sitio para florecer (Erysimum sp.).
40. Precioso parterre que prescinde de jardinero (Oxalis pes-caprae, Sonchus oleraceus, Mercurialis ambigua).
41. Los ladrillos no impiden el crecimiento, ni la floración de muchas especies (Sonchus oleraceus, Parietaria judaica, Cymbalaria muralis).
42. En el suelo embaldosado, o en la agreste pared… cualquier sitio es bueno para florecer (Sonchus oleraceus).
43. Germinando, floreciendo, y compitiendo con otras especies (Sonchus oleraceus).
44. Ramo verde, en suelo gris (Mercurialis ambigua).
45. Plantas silvestres, dignas de elegantes macetas.
46. Plantas que dan la bienvenida sin pedir nada a cambio.
47. Plantita floreciendo en el suelo artificial de una pista de pádel.
48. Crisantemo bicolor (Glebionis coronaria) entre las baldosas y el césped artificial junto a una pista de pádel.
49. Una pared rugosa, buen sitio para germinar (Stachys circinata, en Mijas pueblo).
50. Más biodiversidad en la misma pared encalada.
51. Brazos de una higuera (Ficus carica) en una pared de una calle de Mijas.
52. Ramo de flores en medio de una acera de una cerraja lanuda (Andryala integrifolia), muy típica en Málaga.
53. Urospermum picroides (barbas de viejo) en una acera malagueña.
54. Preciosas florecillas malvas (Echium sp.) en el margen de una acera junto a una Euphorbia helioscopia.

NOTAS:

    1. Nombre según Florandor. sp. = especie exacta desconocida, sólo identificada por su género. cf. = confírmese (especie dudosa).
    2. Todas las fotos han sido tomadas en la provincia de Málaga (principalmente la capital), durante la Primavera 2013.
    3. Con la ayuda de algunos botánicos hemos intentado identificar las especies, pero no es fácil pues hay muchas especies comunes y similares entre sí, tales como el senecio (Senecio vulgaris) y la lechuga silvestre (Lactuca virosa). Un pariente de la primera es el Selecio jacobaea, otra planta ruderal que causa la muerte a caballos y ovejas si es ingerida. El diente de león (Taraxacum officinale) es una planta que no existe en Andalucía, aunque hay especies similares.
    4. AGRADECIMIENTOS por su colaboración en la identificación de las plantas a Óscar Gavira (Andarríos), y José Alberto Robles (silencioverdeimagen.blogspot.com.es).

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Presentaremos en el Parlamento nuestras propuestas sobre la nueva de Ley de Montes de Andalucía

13 Enero 2026 at 11:35
  • Juan Clavero, en representación de Ecologistas en Acción de Andalucia, intervendrá el próximo jueves 15 en la Comisión de Sostenibilidad y Medio Ambiente del Parlamento de Andalucía para exponer el análisis que ha realizado Ecologistas en Acción de Andalucia de la Ley de Montes de Andalucía y las propuestas de modificación que entiende son necesarias para garantizar la defensa de los montes andaluces y de su biodiversidad, así como la integridad de los montes públicos.

Bosque de alcornoques y quejigos en el Parque Natural Los Alcornocales

El texto del proyecto de Ley de Montes de Andalucía remitido por la Junta de Andalucía al Parlamento es claramente productivista, pues contempla a los montes como mero marco de actividades económicas, obviando su importantísimo valor ecológico y los servicios ecosistemas que propicia: fijan CO2, evitan la erosión, generan paisajes de alto valor, mejoran la cantidad y calidad de agua y albergan una importante biodiversidad. Esta ley es una clara regresión sobre la actual Ley Forestal, que data de 1992.

Lo más preocupante es la reducción de la protección que tienen los montes públicos y las facilidades que se dan para su descatalogación y privatización, y para los cambios de uso de los terrenos forestales a agrícolas o urbanizables.

En proyecto de Ley determina que “el Consejo de Gobierno podrá autorizar la exclusión o permuta de una parte de un monte catalogado en el caso de incompatibilidad entre el interés forestal y otro interés general…”, lo que, vista la experiencia, la declaración de proyectos privados -urbanísimos, industriales, campo de golf…- que se declaren de “interés general” conllevaría la descatalogación y privatización de un monte público.

Éste y otros artículos contradicen la  Ley estatal 43/2003 de Montes, que tiene carácter de legislación básica, y que estipula que la exclusión de un monte del Catálogo de Montes de Utilidad Pública sólo procederá cuando haya perdido por causas naturales las características por las que fue catalogado.

Ecologistas en Acción propone que la ley recoja que todos los montes de propiedad pública se declaren de dominio público, lo implica que sean inalienables, imprescriptibles e inembargables.

El proyecto de ley también favorece el uso privativo de los montes público, indicando que es “la ocupación de una porción de monte público limita o excluye la utilización del mismo por otros interesados”, o sea, por los ciudadanos. Para colmo estas concesiones pueden prolongarse hasta los 75 años, o sea, dos generaciones sin poder disfrutar de un monte público.

Además, se reduce la potestad de la Junta de Andalucía de ejercer los derechos de tanteo y retracto sobre las compraventas de fincas forestales a las mayores de 400 hectáreas, por lo que en la práctica se pierde este derecho, de suma importancia para poder ampliar el patrimonio público forestal. En las fincas mayores de esa superficie, con dividirlas, ese derecho será inoperante.

El anteproyecto permite el cambio encubierto del uso forestal del suelo para urbanizarlo o para actividades agrícolas, incluso en montes quemados. Así, se permiten “Plantaciones de árboles o arbustos no forestales, como almendros, cerezos o pistachos, entre otros”, o, incluso, se permiten que se talen árboles para “el laboreo del suelo” en terrenos forestales. Para colmo de los despropósitos, se podrán autorizar cambios de usos del suelo por silencio administrativo. Una auténtica barbaridad.

Esta apisonadora de desregulación ambiental en que se ha convertido la Junta de Andalucía y la cada vez más descolorida “revolución verde” del presidente Moreno, se plasma una vez más en la prevalencia que le da este anteproyecto de ley a los planes urbanísticos sobre la protección de los montes, que quedarán al albur de decisiones políticas que aprueben Junta y ayuntamientos para favorecer proyectos urbanísticos y descatalogaciones de montes públicos.

La intervención del representante de Ecologistas en Acción de Andalucía será el jueves 15 de enero a las 20 h.

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El camino de piedras de Sánchez hasta las elecciones

6 Enero 2026 at 07:00

El objetivo principal del manual de resistencia de Pedro Sánchez es resistirlo todo. Pareciera una tautología –y, por tanto, redundante–, pero resistir, en política, es un asunto serio. No consiste simplemente en esperar a verlas venir. Por ejemplo: hay que resistir los ataques de los rivales políticos y de la opinión pública ante la corrupción de un secretario de organización, o incluso de un par de ellos.

También hay que poder pactar con quienes en el pasado fueron señalados como enemigos de la patria, mientras se intenta consolidar el relato de que quien la defiende eres tú, y no los que vendrán. Mantener la disidencia interna a raya ayuda, siempre que se conserve la apariencia de diálogo y talante. Sobre todo, la apariencia.

Por si fuera poco, aun haciendo todo eso –y haciéndolo bien–, la resistencia no está garantizada. A Sánchez no le basta con sobrevivir de forma aislada: sus socios de coalición también deben hacerlo. Y eso, a día de hoy, se antoja todavía más complicado.

2026: comienza la carrera de obstáculos

El futuro no está escrito, pero tampoco es un lienzo en blanco. Está condicionado por el presente, y cuanto más cerca está ese futuro, mayor es la dependencia. Traducido a términos políticos, el camino de Pedro Sánchez para llegar a las elecciones generales está plagado de piedras, barrancos y controles policiales. Ahora bien, en política representativa un año puede ser mucho tiempo. Siempre hay margen para equivocarse, y todavía más cuando la alternativa al sanchismo la lidera un sofista mediocre colega de un narcotraficante.

La fecha límite para la celebración de las elecciones generales es el 22 de agosto de 2027. De agotarse la legislatura, todavía quedaría más de un año y medio para la decimonovena «fiesta de la democracia» tras el franquismo. La pregunta es si Sánchez será capaz de llegar hasta ahí o si se verá forzado a convocar elecciones anticipadas. Y, sobre todo, qué obstáculos deberá sortear para hacerlo con alguna opción real de disputarle el poder político a la extrema derecha.

8 de febrero de 2026 – Elecciones autonómicas en Aragón

Aragón será la primera cita y, como suele ocurrir con las primeras, servirá más para marcar clima que para repartir poder real. No es una comunidad decisiva en términos aritméticos, pero sí un buen termómetro del estado anímico del PSOE fuera de sus plazas más protegidas. Allí, donde el partido conserva una implantación reconocible pero debilitada, Sánchez ha decidido intervenir directamente.

Lo ha hecho colocando al frente de la candidatura a Pilar Alegría, hasta hace poco portavoz del Gobierno, forzando su salida del Ejecutivo. No se trata de un relevo discreto ni de una transición orgánica, sino de un movimiento visible y deliberado, pensado para concentrar foco y disciplina en una comunidad donde el PSOE no despega por inercia. Alegría llega con el encargo de recomponer un espacio político erosionado, en un contexto de fragmentación a la izquierda y con el PP gobernando sin sobresaltos.

El resultado, sea cual sea, tendrá lectura nacional. No tanto por lo que se gane o se pierda en Zaragoza, sino porque marca una pauta que se repetirá después en otros territorios. Como ocurrirá en Andalucía, Sánchez parece asumir que algunas batallas autonómicas solo pueden librarse trasladando parte del Gobierno al terreno y aceptando que el coste de hacerlo forma parte del precio de seguir resistiendo.

Marzo 2026 – Elecciones autonómicas en Castilla y León

Castilla y León será el siguiente revés para el PSOE autonómico y, por extensión, para el partido en su conjunto. La reedición del gobierno de coalición entre PP y Vox, encabezado por Alfonso Fernández Mañueco, se da prácticamente por hecha. Y eso pese a que el PSOE ganó las elecciones autonómicas de 2019 con 35 diputados, seis más que el PP. En 2022, en cambio, los populares quedaron primeros con 31 escaños frente a los 28 socialistas.

Para que a Sánchez no se le atragante Salamanca, bastaría con reducir distancias. Para ganar oxígeno de verdad, necesitaría algo mucho menos probable: un vuelco electoral que, aun sin permitir al candidato socialista Carlos Martínez alcanzar la presidencia –el bloque de la derecha mantiene un margen amplio–, serviría como golpe de efecto. Impactante. Improbable.

La resolución de la Ley de Amnistía y el regreso de Puigdemont

Si el Gobierno sigue en pie y Junts per Catalunya no ha roto todavía con Pedro Sánchez, no es por afinidad ideológica ni por una súbita vocación de estabilidad institucional. Es por la Ley de Amnistía. La legislatura entera gravita alrededor de esa promesa, y todo lo demás –los amagos de ruptura, las advertencias públicas, la teatralidad parlamentaria– responde más a la necesidad de marcar perfil que a una voluntad real de romper la baraja.

Junts acepta el desgaste por su flanco derecho y la sangría constante hacia Aliança Catalana a cambio de una expectativa concreta: cerrar el frente judicial abierto desde 2017 y permitir el regreso de su líder. Pero ese movimiento tiene un coste elevado para Sánchez, y no se limita al ruido de la derecha ni a la ofensiva mediática permanente. La amnistía erosiona también por dentro. Entre una parte del electorado socialista que no acaba de asumirla como un mal necesario y entre dirigentes territoriales que no están dispuestos a pagar ese peaje en sus comunidades. Emiliano García-Page ha sido el más explícito, aunque no el único.

En ese contexto, el eventual regreso de Carles Puigdemont no será solo una imagen de alto voltaje simbólico, sino la confirmación de algo más incómodo: que la resistencia también desgasta a quienes resisten. La amnistía puede ser condición necesaria para sostener la legislatura. Difícilmente será un activo electoral. Y eso, en Moncloa, lo saben desde el primer día. Todavía no hay una fecha concreta, aunque se espera que la resolución del Tribunal Constitucional llegue durante el primer trimestre de 2026.

Junio de 2026 – Elecciones autonómicas en Andalucía

Al PSOE le duele Andalucía. Como en la típica escena de una película barata de detectives, se encuentran delante del cadáver mientras se preguntan, anonadados, cómo pudo suceder algo así. Antaño principal feudo socialista, cuna del felipismo y cantera de cuadros orgánicos del principal partido de España, Andalucía pasó de ser una base sólida a un problema estructural.

La mayoría absoluta de Juanma Moreno en 2022 certificó ese cambio de ciclo. Y, como en Aragón, Sánchez ha decidido quemar otra carta de alto valor, repitiendo una estrategia que ya no es táctica, sino defensiva: enviar a María Jesús Montero, vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, a encabezar la candidatura socialista. Sacarla del núcleo duro del Gobierno no es un gesto menor. Es admitir que Andalucía no se recupera con perfiles intermedios ni con discursos amortiguados. El problema es que incluso esa jugada llega con el terreno ya muy erosionado. Aun mejorando resultados, desalojar al PP parece fuera de alcance. Y una nueva derrota, por ajustada que sea, consolidaría una idea peligrosa para Moncloa: que el PSOE no solo perdió Andalucía, sino que todavía no ha terminado de entender por qué.

Resistir hasta lo desconocido y más allá

Así de complicado es el camino que tiene Pedro Sánchez para llegar hasta agosto de 2027. Y eso sin mencionar que, al final de esa ruta, se abrirá un nuevo ciclo electoral con las elecciones municipales y otras tantas autonómicas. Eso, en todo caso, lo analizaremos el año que viene…si es que Sánchez todavía sigue resistiendo.

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No podría comenzar peor el 2026 para la fauna silvestre andaluza: vuelven los alimañeros

3 Enero 2026 at 11:01

Zorro cazado con lazo y expuesto como trofeo en el parque natural Sierra de Grazalema

  • El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía del pasado 30 de diciembre aprobó “La orden de acreditación y métodos de control de predadores cinegéticos”. La nueva disposición fija requisitos, habilitación profesional y procedimientos de captura con métodos homologados, eufemismo que viene a legalizar de nuevo a los alimañeros, personas dedicadas a eliminar a los depredadores de nuestros ecosistemas.  Ecologistas en Acción de Andalucía considera que es la peor noticia que podría esperarse para la conservación de la biodiversidad y para una caza responsable y sostenible en Andalucía para el año 2026.

El texto aprobado, redactado e impulsado por la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente (CSyMA), con la oposición de los sectores ecologistas y conservacionistas, entidades científicas y expertos de reconocido prestigio, autoriza la captura de algunas especies de predadores con lazos y trampas, prácticas afortunadamente eliminadas de los campos de Andalucía hace décadas y que provocaron un enorme daño a su biodiversidad. Esta norma sólo viene a cumplir una promesa del Partido Popular al sector cinegético, en particular a la Federación Andaluza de Caza (FAC) sin que cumpla ninguno de los principales elementos que una norma legal de este tipo en relación a la normativa autonómica, estatal y comunitaria. Con esta normativa, la Junta se posiciona con lo peor del sector cinegético andaluz, aquel que sólo quiere especies que se puedan cazar en el campo, eliminando todas las demás.

En Ecologistas en Acción de Andalucía consideramos que:

  • El artículo 9 de la ley andaluza 8/2003 estipula que se puede autorizar excepcionalmente la captura de la fauna silvestre siempre “que no exista otra solución satisfactoria no se ponga en peligro la situación de las especies afectadas…”, lo que se debe de demostrar y comprobar por parte de la CSyMA, algo fundamental y que habitualmente no se realiza. Se vuelve a criminalizar a especies como zorros y córvidos, sin que exista estudio científico alguno sobre sus poblaciones y los supuestos daños que provocan a unas especies cinegéticas que no son propiedad de los titulares de cotos de caza, sino de toda la sociedad.

 

  • En la Directiva Hábitat (92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres), se indica que se podría autorizar cuando no exista otras soluciones satisfactorias (insistimos en que no se suelen realizar tales comprobaciones), y que en cualquier caso debe garantizar que no hay perjuicio al mantenimiento en un estado de conservación favorable de las poblaciones de la especie de que se trate en su área de distribución natural. En este sentido, nos reiteramos en nuestra denuncia de que no se ha justificado documentalmente en todo el proceso de la tramitación de la Orden anteriormente señalada ni la supuesta superpoblación y daños provocados por estas especies, ni que no exista otra solución satisfactoria para la no demostrada necesidad de controlar sus poblaciones.

 

  • La CSyMA pretende justificar esta Orden con las Directrices aprobadas por la Comisión Estatal, cuando lo que hacen estas “directrices” es evaluar la selectividad y los daños que ocasionan o no a las especies capturadas con esos métodos. Se definió como selectivo aquel método de captura al menos 20 ejemplares de la especie objetivo y una selectividad del 80%, pero eso no se contrastó con otros estudios técnicos de campo. Las directrices asumen que puede haber un 20% de ejemplares de especies no objetivo (fauna silvestre amenazada y protegida) que tendrían daños incompatibles con su supervivencia. Por tanto, no existe una “homologación” de los métodos que ha autorizado la Junta de Andalucía.

Ecologistas en Acción alerta a la sociedad andaluza de que la norma aprobada por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha sido informada por el Comité de Caza, pero no por el Pleno del Consejo Andaluz de Biodiversidad, lo que, en opinión de Ecologistas en Acción de Andalucía, considerando el calado de dicha norma, debería haber sido informado y discutido por dicho Consejo de participación social.

En definitiva, volvemos a la situación del “exterminio de alimañas” que existía hasta los años 70 del pasado siglo, y que tanto daño produjo a la biodiversidad en nuestro país, en especial al lobo, al lince ibérico y al gato montés.

Ecologistas en Acción anuncia que adoptara todas las medidas legales a su alcance contra esta norma, tan innecesaria como nefasta.

Orden de 29 de diciembre de 2025, por la que se establece la acreditación y las funciones de las personas controladoras de predadores cinegéticos y se aprueban los métodos de captura de predadores cinegéticos homologados a usar en la Comunidad Autónoma de Andalucía.

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Carta a las máximas autoridades del Gobierno de España y de la gestión del río Guadalquivir

23 Diciembre 2025 at 10:01
  • Científicos/as de las universidades de Sevilla, Cádiz y Granada, especializados en la físico-química y la hidrodinámica del estuario del Guadalquivir, han dirigido una carta a las máximas autoridades del Gobierno de España y de la gestión del río Guadalquivir.

Explicamos las graves consecuencias ecológicas, económicas y de salud pública que tendrá, de llevarse a efecto, el vertido al estuario del Guadalquivir de millones de litros de aguas con metales y metaloides procedentes de la mina Los Frailes (Aznalcóllar).

Aseguramos que la Evaluación de Impacto Ambiental realizada por Grupo México (empresa adjudicataria) se apoya en hipótesis muy discutibles.

Recordamos que estudios científicos realizados por ellos/as y otros/as colegas, publicados en revistas académicas de prestigio internacional, demuestran que el vertido de la mina Cobre las Cruces ya ha contaminado gravemente los sedimentos del Guadalquivir, con efecto ecotóxico demostrado sobre especies que lo habitan.

Pedimos una moratoria de los nuevos vertidos y el nombramiento de una comisión de expertos/as independientes que analice en detalle las posibles consecuencias socioeconómicas y ambientales que tendría.

La carta de los/as científicos/as se suma a la petición de entrevista que tres ayuntamientos ribereños del estuario y diversas entidades económicas, de salud pública y ambientales elevaron a la ministra de Transición y Reto demográfico el 29 de octubre, en la que le enviamos la misma petición de moratoria y nombramiento de una comisión de expertos/as.

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Varapalo ambiental al Puerto de Sevilla

19 Diciembre 2025 at 14:32

  • La Declaración de Impacto Ambiental confirma la inviabilidad ambiental del Puerto de Sevilla como puerto marítimo de gran calado.

La reciente Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto Eurovía del Guadalquivir, promovido por la Autoridad Portuaria de Sevilla y publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), supone un nuevo y contundente revés a las pretensiones del Puerto de consolidarse como puerto marítimo de alta capacidad a 90 kilómetros de la costa.

Desde Ecologistas en Acción de Andalucía se subraya que la resolución ambiental no es un mero ajuste técnico, sino una confirmación clara y reiterada de la inviabilidad ambiental del modelo portuario que la Autoridad Portuaria insiste en imponer. A juicio de la organización ecologista, la DIA vuelve a dejar en evidencia el intento del Puerto de Sevilla de mantener, cueste lo que cueste y le pese a quien le pese, su condición de puerto marítimo de gran calado en un estuario profundamente alterado y ecológicamente al límite, ignorando de forma sistemática las advertencias científicas y los impactos acumulados sobre el río Guadalquivir.

La resolución desaconseja de manera expresa los principales elementos que el Puerto presentaba como supuestamente novedosos para permitir la llegada de buques de mayor calado sin recurrir a un dragado de profundización. En particular, la DIA no autoriza la construcción de un muelle de parada intermedia que permitiría el acceso de grandes buques aprovechando dos mareas, debido a las incertidumbres existentes sobre los efectos ambientales del incremento del tráfico marítimo y de la propia infraestructura proyectada.

El proyecto planteaba además la realización de nuevos dragados y el vertido de una parte sustancial de los sedimentos extraídos —en torno a 500.000 metros cúbicos— en las márgenes del río. Las dudas sobre la estabilidad de dichas márgenes han llevado al órgano ambiental a exigir una reducción muy significativa de los volúmenes movilizados. Así, la DIA limita la actuación a poco más de 300.000 metros cúbicos, frente a los más de 800.000 contemplados en la propuesta inicial, dejando únicamente abierta la puerta a nuevos estudios que justifiquen futuras intervenciones.

Para Ecologistas en Acción de Andalucía, esta decisión vuelve a evidenciar que el Puerto de Sevilla choca una y otra vez con los límites ambientales del estuario, pese a los reiterados intentos de sortearlos mediante proyectos parciales y modificaciones sucesivas. No obstante, advertimos de que la DIA no cierra definitivamente el conflicto, ya que mantiene la posibilidad de que nuevos estudios permitan sostener el actual estatus de preponderancia de los intereses portuarios frente a los del resto de sectores económicos y frente a la salud ambiental del río.

Recordamos que el Puerto de Sevilla ha sido el principal agente de transformación del estuario del Guadalquivir en los últimos 200 años, mediante actuaciones de rectificación del cauce y sucesivas “cortas”. Entre ellas destaca la desconexión del brazo central del río respecto a sus dos brazos laterales —el del Este y el de la Torre— que delimitaban las islas Mayor y Menor, alterando gravemente el funcionamiento natural del estuario.

En este sentido, Ecologistas en Acción de Andalucía señala que la medida más importante para frenar esta política de hechos consumados fue la recomendación de la comisión de expertos creada tras el anterior proyecto de dragado de profundización, conocida como el legado de Miguel Ángel Losada. Dicho informe proponía la reconexión de los brazos históricos del río, especialmente el brazo de la Torre, una actuación ya prevista en el programa Doñana 2005 y aprobada por decreto, por lo que debería haberse ejecutado hace años.

El incumplimiento de esta obligación legal es, según nuestra organización, la clave del principal problema ambiental del estuario: la elevada turbidez del agua, causada por la resuspensión de sedimentos asociada a los dragados sistemáticos y al aumento de la fuerza de la marea en una ría cada vez más profunda. La recuperación de los brazos históricos permitiría equilibrar las entradas de marea con las salidas de agua dulce, reducir la erosión del fondo y avanzar hacia un estuario más transparente y biológicamente más productivo.

Ecologistas en Acción sostiene que, si se llevaran a cabo estas renaturalizaciones obligatorias, el Puerto de Sevilla se quedaría sin el caudal necesario para sostener sus actuales pretensiones y no tendría más opción que adaptar el tránsito de buques a calados sensiblemente menores. Lejos de suponer un retroceso, consideramos que este cambio abriría la puerta a un modelo más equilibrado y justo.

Un río limpio y vivo, concluimos, se traduciría en más pesca en en la Reserva de Pesca de la desembocadura del río Guadalquivir y todo el golfo de Cádiz, menos problemas para la agricultura y la acuicultura marismeñas y una regeneración de playas más eficaz, natural y económica, en beneficio del conjunto del territorio.

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Campaña #ApagaGasNatural o #ApagaNaturgy: Date de baja de una compañía que arrasa la Naturaleza

Doñana no es un almacén de Gas. Protesta de Greenpeace.La empresa española Naturgy (antes llamada Gas Natural) está empeñada en sacar adelante sus cuatro proyectos gasísticos que amenazan el Parque Nacional de Doñana. Esta empresa solo busca su propio beneficio y por tanto, animamos a sus clientes a que abandonen esta empresa y se pasen a las renovables, y a sus accionistas a que inviertan en empresas más éticas. Aquí explicamos porqué y cómo hacerlo.

Doñana amenazada por una empresa sin escrúpulos

Los proyectos de Naturgy/Gas Natural (y de su socio La Caixa) en esa valiosa zona de Doñana no tienen garantías de seguridad, lo que significa que podrían contaminar toda la zona y generar graves terremotos (como ocurrió con el desastre de Castor en Tarragona). La evaluación de impacto ambiental fue dividida en 4 partes más pequeñas, para que individualmente cada parte fuera menos dañina, pero no se hizo un análisis global, como dicta la lógica y la ley. Las obras del proyecto están avanzando mientras los políticos, con suma tranquilidad, están estudiando si hay que pararlo. La empresa ya ha avisado que pedirá una indemnización a España de 359 millones de euros si el proyecto es paralizado. ¿Pagaremos sus errores como estamos pagando el error de Castor? Si Naturgy/Gas Natural tiene licencia para esas obras, es por una evaluación de impacto ambiental mal hecha.

Por increíble que parezca, esas obras están siendo subvencionadas con dinero público: el gobierno de España les ha regalado 12.6 millones entre 2017 y  2018. Así, eso de que “el que contamina paga“, en España se traduce por “el que contamina cobra subvenciones“. El gobierno español se desentiende del proyecto, pero lo subvenciona. La Junta de Andalucía se opone, pero lo consiente. Un ejemplo más del caos en la España de las autonomías.

Mientras, Doñana sigue acosada por los combustibles fósiles y los vertidos petroleros, hasta que ocurra una tragedia irremediable.

Los trapos sucios de Naturgy/Gas Natural

Gas Natural ha sido muy criticada por ONG ecologistas, como GreenpeaceEsta empresa tiene un largo historial de conflictos éticos. El más conocido es su corrupción por puertas giratorias, con Felipe González como cabeza de cartel, pero que afecta al menos a otros 28 políticos. También son famosas sus inversiones en paraísos fiscales, sus multas, sus impactos ambientales (Gas Natural mantiene algunas de las centrales más contaminantes de España), su inhumana gestión de la pobreza energética, su manipulación de precios y sus engaños publicitarios. Aún recordamos su publicidad televisiva con la que intentaba que todos creyéramos que quemar gas era una energía “ecológica”. Hoy, todo el mundo sabe que quemar cualquier cosa emite CO2, y que los combustibles fósiles, además, no son renovables. Pero ojo, el gas ciudad o gas natural es principalmente metano, un gas mucho peor que el CO2 para el cambio climático.

Por todo lo dicho, Naturgy es un nombre nuevo pero hereda una pésima reputación y una nula responsabilidad social corporativa (RSC). Por eso, muchos clientes se están cambiando de empresa y muchos inversores están desinvirtiendo en todo tipo de energías fósiles. Desde aquí queremos animar a todos los ciudadanos a abandonar el gas (todo tipo de gas) y a pasarse a una empresa de electricidad 100% renovable.

¿Cómo abandonar esta empresa y todas las energías sucias de tu hogar o empresa?

Vídeo que analiza la eficiencia y consumo de placas de inducción y vitrocerámica.Lo primero sería cambiar todo lo que usemos con gas ciudad. El butano no es una opción razonable pues sigue siendo una energía no renovable, aparte del problema de acarrear bombonas. Por tanto, lo mejor es ver si podemos usar la energía solar, al menos para calentar agua (la energía solar térmica es muy eficiente). El resto de aparatos de gas (calefacción, cocina…) es fácil pasarlos a tipo eléctrico, informándose antes de las opciones disponibles (por ejemplo, una placa de inducción es mejor que una de vitrocerámica).

Para que el cambio sea auténticamente ecológico la electricidad de todo nuestro hogar o empresa debe estar contratada con alguna empresa de renovables (cada vez más gente se borra también de Endesa e Iberdrola). Esto nos permitirá ahorrar algún dinero (haz las cuentas), pero por encima del ahorro, nos quedamos con la tranquilidad de que nuestro dinero no va a malas manos. Además, si puedes poner alguna placa solar fotovoltaica en tu casa, entonces el ahorro será mayor. Recuerda que poner unos pocos paneles no tiene impuesto al sol, es barato y un paso importante para apoyar la generación con renovables de forma distribuida, algo básico para la sostenibilidad de nuestras ciudades.

Si este artículo consigue que un solo cliente o un accionista de Naturgy/Gas Natural deje de serlo, habrá merecido la pena, porque esa persona convencerá a otra y se formará un efecto dominó que tambaleará los cimientos de este gigante con pies de barro hasta que pare sus planes en Doñana (si no se los paran antes). Pero tengamos presente que si el proyecto es paralizado, la empresa Naturgy/Gas Natural no debe ser indemnizada y debe devolver todas las subvenciones recibidas. Así se hará si España cuenta con un gobierno que defienda el interés común de los españoles, por encima del interés de las grandes empresas. Veremos lo que ocurre, pero todo está en nuestras manos.

Información adicional:

 

😫Si eres cliente de Naturgy, esto no te va a gustar:
😫La CNMC multa a Naturgy con 1,2 millones por subir los precios a miles de clientes sin informar
😫Suben los precios salvo que el cliente solicite mantener la tarifa
😫Cámbiate de empresa #ApagaNaturgyhttps://t.co/3f6igfzfMh

— BlogSOStenible ツ (@blogsostenible) March 16, 2019

Gas Natural depende de:
1. Políticos corruptos: NO LES VOTES.
2. Clientes sumisos: NO CONTRATES.
LEE ➡ https://t.co/fuJWAyq65j#DoñanaSinGas

— BlogSOStenible ツ (@blogsostenible) November 26, 2016

La Junta de Andalucía traslada la responsabilidad del control de jabalíes y cerdos asilvestrados a los cazadores

18 Diciembre 2025 at 19:22
  • Matanza de jabalíes para salvar la industria de las macrogranjas

    Con la excusa de prevenir la Peste Porcina Africana, PPA, la Junta de Andalucía ha presentado en el Comité de Caza una Resolución, conjunta de la Dirección General de Política Forestal y Biodiversidad y la Dirección General de la Producción Agrícola y Ganadera, por la que se declara la emergencia cinegética temporal por daños y riesgos sanitarios de jabalí y cerdos asilvestrados, en la Comunidad Autónoma de Andalucía, que incide en facilitar la muerte de jabalíes y cerdos asilvestrados en cualquier momento, terreno y bajo cualquier modalidad de caza.

Para Ecologistas en Acción de Andalucía la propuesta no es coherente con lo que viene ocurriendo desde 2014 mediante la aplicación de este tipo de medidas excepcionales, pero que se está convirtiendo en normales, con las que se pretenden controlar las densidades de jabalíes y cerdos asilvestrados mediante su caza, cuando están consiguiendo todo lo contrario, aumentar las poblaciones, dada la tendencia a eliminar machos como trofeos en aguardos, batidas y monterías, principalmente, y porque se están planeando la caza mayor como alternativa en los cotos de menor, a causa del declive de las especies de caza menor debido a una desastrosa gestión del hábitat y una pésima gestión cinegética. Tras 10 años de aplicación, las medidas de emergencia cinegética han demostrado su fracaso.

El único aspecto positivo de la Resolución es la mención que hace a la colaboración con los ayuntamientos para el control de cerdos asilvestrados, siendo en las áreas periurbanas donde radica el problema y es donde mayor atención se debería prestar. Si se trata de prevenir la posible afección de PPA hay que centrarse en los posibles focos de infección, que derivan de las zonas de contacto entre humanos y sus residuos y los jabalís de estos entornos periurbanos, que suelen ser los que presentan un mayor grado de hibridación con cerdo doméstico.

La medida más eficaz para controlar las poblaciones de jabalíes es la de intensificar las capturas mediante la colocación estratégica de capturaderos en estas zonas, ya que donde se ha aplicado se ha comprobado su efectividad en pro del objetivo de capturar indiscriminadamente, sin sesgos interesados de sexo o edad. Y se puede hacer desde la propia administración o desarrollando líneas de colaboración público-comunitarias entre administraciones y asociaciones, incluidas las de cazadores, pero no para cazar, sino para capturar. Hay que destacar el fraude que comete la Junta de Andalucía en las estadísticas de caza, ya que se viene utilizando el término captura como eufemismo para referirse a la muerte por tiro de escopeta.

Hay que complementar con medidas eficaces de información y educación cívica para evitar que haya alimentos disponibles que faciliten el acceso de los animales a la comida basura, que podría contagiar el virus letal y que favorece la concentración y proliferación de jabalíes y cerdos asilvestrados en el espacio periurbano. Y para el control en el medio natural no hay que repetir errores y optar por lo que recomienda la ciencia, que no es otra cosa que favorecer al lobo que es el mejor controlador de los ungulados salvajes y que además lo hace de forma selectiva, eliminando por predación preferente a animales enfermos, con lo que el saneamiento del medio está garantizado.

Con esta función, el lobo protege de paso a quienes podrían, a priori, parecer los perjudicados por esta medida, la ganadería extensiva, ya que, como se ha demostrado, las enfermedades trasmitidas por ungulados silvestres son mucho más graves que cualquier pérdida por predación por lobos.

Además, sabemos cómo evitar esa predación a la ganadería, hay que volver a mantener los rebaños protegidos por mastines y recogidos en cercados electrificados ambulantes. Es ahí donde tiene que ir el dinero de la administración, para que esas medidas no supongan gastos extras a las ganaderías, inversión más que justificada por ser un modelo de explotación animal con beneficios socio ecológicos a preservar. Medidas mucho más baratas que los dispositivos para controlar los jabalíes y el sacrificio de millones de cabezas de ganado.

En cualquier caso, se debería permitir solo y exclusivamente capturaderos para rebajar la densidad de la especie en los acotados, independientemente si se trata de cotos de mayor o de menor con mayor. La propiedad o gestores responsables deben aportar la información de las capturas para poder acogerse a la excepcionalidad de la Resolución aprobada. Si no las aportan antes del final de temporada no deberían -y así se debería regular en la citada Resolución- ejercitar ninguna actividad cinegética en la siguiente temporada hábil de caza.

Hay que cambiar el enfoque, la fauna silvestre es víctima de un sistema ganadero desquiciado y no al contrario. Las explotaciones de ganadería industrial son en realidad las que están detrás de la proliferación de enfermedades animales y zoonosis, debido a las altas densidades de cría y el abuso de medicación, que convierte estos espacios en bombas biológicas en las que cualquier infección encuentra el caldo de cultivo idóneo para expandirse y mutar, generando múltiples cepas que hace que sea muy difícil conseguir vacunas eficientes.

Acabar con los modelos intensivos de ganadería industrial es la clave para poder mantener cabañas ganaderas sanas, extensivas protegidas de y por los depredadores, mediante el reconocimiento de sus funciones por parte de la sociedad y por tanto que reciben el apoyo económico que merecen para que también sean económicamente viables. Se trata simplemente de aplicar las soluciones que la naturaleza nos ofrece y que tanto nos cuesta comprender e implementar.

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Crisis de las mamografías: ¿susto o muerte para Moreno?

9 Diciembre 2025 at 15:17

Este artículo se publicó originalmente en #LaMarea109. Puedes conseguir la revista aquí o suscribirte para recibirla y apoyar el periodismo independiente.

Una pesadilla recurrente de la izquierda andaluza podría ser esta: el presidente Juan Manuel Moreno Bonilla fumándose, sin ser fumador, plácidamente un puro en el palacio de San Telmo mientras contempla ensimismado cómo las volutas del cigarro ascienden muy, muy despacio hasta diluirse silenciosamente en las oquedades del bello artesonado que ennoblece el techo de su despacho presidencial. Y lo peor de todo: el tipo llevaría como unos siete años fumándose el maldito puro.

Desde que en 2022 logró su mayoría absoluta, no menos inesperada que la milagrosa carambola que cuatro años antes lo llevó a la presidencia, los intentos de la oposición de erosionar su figura se asemejan a esas inocuas espirales de humo que nuestro hombre observa abstraído, sin inquietud, consciente de que las pobres volutas, como la izquierda andaluza, no pueden dejar de ser lo que son: humo, niebla, sombra, nada.

En su primer mandato Moreno tuvo que lidiar con las exigencias ocasionalmente montaraces de aquel Vox, que, en alianza con Ciudadanos, lo había hecho presidente y garantizaba la estabilidad de su gobierno; los apuros en que, de cuando en cuando, los ultras ponían al presidente se vieron, sin embargo, felizmente neutralizados por un entreguismo del partido naranja que hizo la legislatura conservadora mucho más plácida de lo que auguraba la aritmética parlamentaria.

Lo nunca visto en 30 años

Ya con la mayoría absoluta lograda merced al abstencionismo de la izquierda y el desistimiento de C’s, que Moreno premiaría recompensando a su líder Juan Marín con un cargo tan poco expuesto y trabajoso como bien remunerado, su actual segundo mandato había venido siendo una balsa de aceite en la que el presidente flotaba serenamente sin temor a perturbación alguna hasta que –en política no hay bien que ocho años dure– en octubre pasado saltaba el escándalo del cribado de cáncer de mama: al menos 2.317 mujeres, según el moderado cómputo de la Junta, no fueron advertidas de que debían hacerse una nueva prueba porque el resultado de la primera era dudoso. Nunca durante las tres décadas largas que lleva implementado el programa había sucedido nada comparable. Nunca. Para la Junta se trata de un error; para la oposición, de un escándalo; para las mujeres, de un espanto.

La ola de indignación social cogió al presidente a contrapié, como si no diera crédito a lo que estaba pasando, y desde hacía muchos meses además, en el sistema sanitario andaluz. ¿Un error? ¿Una disfunción? ¿Una chapuza? Cuando cualquiera de estas tres particularidades se prolonga durante años sin que nadie les ponga fin, error, disfunción o chapuza mudan de estado político: lo que era anécdota adquiere el estatus de categoría, lo que parecía accidental alcanza el rango de estructural, lo que era amenaza ocasional pasa a ser peligro permanente.

Un mes después de estallar la crisis, que en pocos días había obligado al presidente a prescindir de su consejera de Salud, la Junta todavía no había dado una explicación creíble, convincente y detallada de las causas de ese gigantesco error/disfunción/chapuza que tiene en vilo a miles de mujeres. Además de fuertemente politizado (como no podía ser menos), el caso de las mamografías ha pasado a estar judicializado. La Fiscalía está decidida a averiguar por qué pasó lo que pasó: para sonrojo del periodismo y bochorno de la política, la justicia parece hoy por hoy la única garantía de que se acabe sabiendo la verdad, pues ni el periodismo, que no pasa por su mejor momento, ni la oposición, que está en el peor, han logrado taladrar el muro de opacidad, escapismo y silencio levantado por el Gobierno andaluz para protegerse a sí mismo, no a las mujeres, de los efectos virtualmente letales derivados de su imprevisión, su ineptitud o su negligencia.

¿Pecador yo? ¡Pecador tú!

Mientras, la tardanza de San Telmo en dar la explicación que mujeres y opositores le reclaman alimenta la sospecha de que las causas de lo sucedido no se deberían meramente a una mala praxis profesional, sino que pondrían en cuestión el propio modelo sanitario del Partido Popular, cuyo deterioro habría favorecido el fortísimo incremento del número de andaluces que en la última década han contratado un seguro privado: en 2014 eran 1,2 millones; en 2025 ya son 1,8 millones, el 22% de la población de la comunidad.

Si el escándalo andaluz del cáncer de mama hubiera tenido lugar con un gobierno socialista, las derechas estarían comportándose, como mínimo, como lo están haciendo las izquierdas, ansiosas por hallar la pistola humeante del delito, la soñada conexión causa efecto entre: 1) los recortes en la sanidad pública en forma de traspaso de fondos a la privada y de facilidades laborales a los médicos para compatibilizar su empleo público y su consulta privada; y 2) las 2.317 mujeres con un diagnóstico dudoso de cáncer de mama a las que no se avisó para hacerse una nueva prueba.

El PP se opone en Andalucía a la comisión parlamentaria para investigar los fallos del cribado de cáncer de mama. Obviamente, si estuviera en la oposición apoyaría esa comisión, como la apoya la misma izquierda que, de estar en el gobierno, la rechazaría sin contemplaciones aunque tal vez con un leve cargo de conciencia. En un espacio público tan altamente polarizado como el español opera con regularidad la ley de hierro según la cual importa mucho más la filiación del pecador que el pecado mismo.

Aun así, también esta ley tiene sus excepciones: no está operativa en casos de una incompetencia tan extrema que hace inviable toda absolución, como ha ocurrido con el expresidente valenciano Carlos Mazón; y no está en vigor tampoco en los casos de negligencia con resultado de muerte, amputaciones o mucho dolor, como puede haber ocurrido en Andalucía. En tales casos, la gravedad del pecado se impone sobre la adscripción de quien lo comete, de modo que en las siguientes elecciones autonómicas un buen número de votantes del partido pecador bien pudiera optar por quedarse en casa o incluso por marcharse con su voto a la competencia.

Salud y propaganda

Sea o no la punta del iceberg de otros males de fondo que aún no han aflorado a la superficie, el principal impacto de la crisis del cribado de cáncer quizá radique finalmente en haber dado una intensa visibilidad local y una inédita proyección nacional al deterioro galopante de la sanidad pública andaluza: hace años tu médico de cabecera te daba cita al día siguiente de pedirla; hoy tarda diez, doce, quince, veinte días. Y del especialista ni hablamos. No hay propaganda gubernamental, por muy sofisticada que sea, ni publirreportajes de la prensa amiga, por muy engrasados que estén, capaces de convencer a usuario alguno de que la sanidad pública funciona hoy mejor que hace siete años.

¿El declive asistencial del sistema sanitario público puede poner en apuros electorales a Moreno, considerando que en su primer mandato pudo culpar verosímilmente a sus predecesores socialistas, pero en el tramo final del segundo y disfrutando de mayoría absoluta y más presupuesto, rotundamente no? Ese podría ser el pálpito más extendido en una izquierda que parece confiar demasiado en que la sanidad gane las elecciones por ella. Políticamente, el escándalo del cribado ha sido el primer gran susto de Moreno Bonilla desde que es presidente. Sueña la izquierda con que el susto acabe en muerte, pero parece poco probable: las dos derechas siguen sumando muchos más votos y escaños que las dos, tres o incluso cuatro izquierdas que combaten a aquellas con no menos ardor que a sí mismas.

Crisis de las mamografías: ¿susto o muerte para Moreno?
El presidente andaluz, Juanma Moreno Bonilla, durante la presentación de su libro Manual de convivencia. La vía andaluza, en Sevilla, el pasado 3 de noviembre. JOSÉ MANUEL VIDAL / EFE

No es aventurado conjeturar que los días del Moreno moderado estarían contados si la cita electoral andaluza de la primavera o el verano de 2026 confirma el incremento de votos que las encuestas le auguran a Vox: si los de Abascal se aproximan al 20%, los de Moreno no podrán conservar la mayoría absoluta. Pero es pronto para tales elucubraciones: la marca Moreno está fuerte en Andalucía; su perfil templado contrasta con el nacional-populismo de Isabel Díaz Ayuso, el otro gran referente autonómico del PP y una lideresa que parece haber fagocitado a Vox pero pagando el elevado peaje de lograrlo pareciéndose a él. La estrategia de Moreno se diría justo la contraria: cerrar el paso a los de Abascal pareciéndose lo menos posible a ellos, posando de humano, de modesto, de humilde, de plural. De guay.

En todo caso, el calendario le da un cierto margen, pues antes de las andaluzas habrá elecciones en Extremadura el 21 de diciembre y en Castilla y León en marzo, citas cuyo desenlace habrá de serle útil a Moreno para afinar su estrategia no tanto mirando a su izquierda como a su derecha, que es donde hoy suma nuevos enteros el partido decidido a llenar de pirañas la balsa de aceite donde sestea Moreno y a arrebatarle el puro imperial cuyas volutas, según la pesadilla roja, contempla extasiado mientras sueña con una segunda mayoría absoluta.

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Cincuenta días de dignidad: la huelga que desafía a Gazc Sevilla

23 Noviembre 2025 at 12:33

Extraído de cnt.es

Han pasado ya cincuenta días desde que la plantilla de Gazc Sevilla S.L., empresa del sector aeronáutico, decidió plantarse. Lo hicieron el 6 de octubre, convocando una huelga indefinida bajo las siglas de CNT Sevilla. Medio centenar de jornadas después, el pulso sigue firme, sin visos de acuerdo y con una certeza: “Los ánimos no decaen. Estamos más unidos que nunca y haciéndole frente a la empresa”, asegura Jesús, uno de los trabajadores en huelga.

La chispa saltó tras meses de incumplimientos: categorías profesionales ignoradas, recortes ilegales en el abono de vacaciones, imposiciones en el calendario y pérdida progresiva de derechos. “Siempre hemos estado en triple turno, con noches muy mal pagadas porque el convenio nos deja vendidos. Las tardes son horrorosas y la empresa obliga, aunque digan que no, a echar horas extras”, denuncia Jesús.

La creación de la sección sindical de CNT en mayo fue la respuesta a una oleada de despidos y al hartazgo acumulado. La empresa, lejos de negociar, rechazó todas las reivindicaciones. La asamblea decidió entonces ir a la huelga indefinida con objetivos claros: reconocimiento de categorías, mejoras para quienes trabajan en nocturnidad, estabilidad en el empleo y fin de los recortes. “Si no tuviéramos esta caja de resistencia y el apoyo del sindicato, no hubiéramos aguantado 50 días como llevamos”, admite Jesús.

La dirección de Gazc Sevilla no ha movido ficha. “Ellos siguen aparentando que todo va bien, que sacan la producción, pero desde fuera se ve que no llegan. Están tirando de esquirolaje interno y externo, echando horas extras, dejando máquinas andando”, relata el trabajador. Incluso han recurrido a prácticas ilegales: “Ya los hemos cogido trabajando fines de semana, tenemos vídeos y denuncias en la Guardia Civil. Se exponen a sanciones”.

La empresa, que recibe cuantiosas ayudas públicas, prefiere asumir pérdidas, pagar seguridad privada —“22.000 o 23.000 euros al mes”— e instalar cámaras antes que atender unas demandas que los huelguistas califican de “modestas”. “No es por dinero, no ceden por orgullo. No quieren dar su brazo a torcer ante una huelga”, sentencia Jesús.

La huelga ha fortalecido la afiliación: de 20 a casi 40 trabajadores en la sección sindical. “La gente lo ha visto claro: el sindicato es una herramienta válida. Sin CNT, esto no sería posible”, afirma. La Caja de Resistencia y el apoyo de colectivos sociales como Barrios Hartos y Gente de barrio sostienen la moral alta. “Hay días buenos y malos, pero siempre hay compañeros que te levantan cuando flaqueas. Si uno está mal, otro va y lo anima. Así estamos aguantando”, confiesa Jesús.

El conflicto ha destapado también el papel de otros sindicatos. “UGT siempre ha estado del lado de la empresa. Nunca han conseguido nada para los operarios, solo para los de turno de mañana. Ahora han sacado comunicados contra nosotros, incluso cuestionando la legalidad de la huelga”, denuncia Jesús. “Siempre que levantábamos la voz, nos daban de lado. Esta vez no ha sido diferente”.

Las demandas son claras y concretas. “El acuerdo ideal pasa por dos puntos: un plus de 150 euros para compensar las horas extras que otros echan y nosotros no podemos, y vacaciones más flexibles para conciliar con la familia. Si en verano cierran tres semanas, que nos den una a elegir en otra fecha”, explica Jesús. “Si la empresa acepta eso, se puede llegar a un acuerdo. Pero no vamos a negociar a la baja”.

Para entender la magnitud del conflicto, conviene saber qué hacen estos trabajadores: “Realizamos mecanizado de piezas aeronáuticas. Somos el primer eslabón, el más importante, porque si nosotros no producimos, el resto no puede trabajar. Y somos los que peor estamos: tres turnos, noches mal pagadas y presión constante para echar horas extras”.

La pregunta flota en el aire. ¿Cuánto más puede durar? “Es cuestión de tiempo. Pero llegará el momento en que tengan que sentarse sí o sí”, asegura Jesús. Su predicción: “No creo que aguanten mucho más. Van tarde en las entregas y se exponen a denuncias. Yo creo que será antes de lo que muchos esperan”.

Mientras tanto, la huelga sigue marcando el ritmo en Gazc Sevilla. Una lucha que, más allá de las cifras, habla de dignidad obrera frente a la soberbia empresarial. Porque, como repiten en el piquete, “si no peleamos nosotros, nadie lo hará por nosotros”.

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«Necesitaba ser escuchada sin miedo a ser juzgada… pero fue como hablar con el ChatGPT, automático, impersonal»

26 Noviembre 2025 at 12:02

Un informe de Amnistía Internacional señala los obstáculos con los que se encuentran las víctimas de violencia sexual para ser atendidas de manera integral en los centros de crisis 24 horas. El documento analiza la atención dispar que reciben en estos centros, fundamentales para su recuperación, las víctimas y supervivientes, en las Comunidades de Andalucía, Aragón, Asturias, Castilla-La Mancha, Cataluña y Galicia.

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Solo quiero ser horizontal

5 Noviembre 2025 at 13:36

La lectura de 'El derecho a las cosas bellas. Vindicación de la vida holgada', del filósofo y escritor Juan Evaristo Valls Boix (Ariel, 2025), activa y detona esa zona más adormecida de nuestra vida y la llena de vitalidad y esperanza. El ensayo invita a reivindicar el descanso, la pereza y la lentitud como formas de resistencia frente al ritmo agotador, con horizontes tan luminosos y pro bien común que no caben en los marcos heredados en los que solemos movernos.

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La Lucha de los trabajadores del campo y una rápida deportación

28 Febrero 2020 at 20:12

Hoy hablamos con Diego Cañamero, del SAT. Nos contará los problemas del campo, de los trabajadores y los jornaleros, y cómo están sucediendose los ultimos acontecimientos alrededor del sector. También hablaremos con una compañera recientemente deportada de Marruecos cuando acudía como relatora de Derechos Humanos que nos contará su experiencia y en qué punto está […]

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Libro La recivilización, de Fernando Valladares (resumen)

Los conflictos bélicos de las últimas décadas han acabado con la vida de unas 400.000 personas cada año. En cambio, solo la contaminación atmosférica mata —actualmente y cada año— unos 9 millones de personas (22.5 veces más). Por su parte, el cambio climático se estima que mata a decenas de millones de personas anualmente. A pesar de esos datos, los humanos gastan en armamento más de cinco veces más que en abordar la crisis ambiental. Con esos impactantes datos comienza el libro de Fernando Valladares La recivilización (Planeta, 2023), un prestigioso científico español del CSIC. También habla de otro tipo de guerras absurdas y evitables (las comerciales y las de clase), de la desigualdad creciente y de los conflictos de la superpoblación y cómo se resolverían con educación y ecofeminismo.

El objetivo del libro es desmontar nuestro modelo socioeconómico. Este científico afirma que «sabemos cómo hacerlo y que, si lo conseguimos, viviremos más y mejor». Además, «contamos con la alianza de la ciencia» (esa que desoímos en demasiadas ocasiones).

Fernando Valladares nos cuenta que en nuestros parientes próximos tenemos dos ejemplos interesantes: mientras los chimpancés suelen recurrir a la violencia para resolver sus conflictos, los bonobos son mucho más pacíficos (y recurren al sexo para resolver tensiones).

Salud y producción de comida

«Érase una vez un planeta en el que vivía una especie que, produciendo el doble de la comida que necesitaba, dejaba a la décima parte de sus miembros con hambre. Una especie que tiraba un tercio de la comida en lugar de repartirla bien, mientras que muchos de sus miembros que accedían a la que sobraba enfermaban gravemente por comer en exceso. Una especie que, al producir tanta comida, ponía en riesgo el funcionamiento de todo aquel planeta. El planeta es la Tierra y la especie se llama a sí misma hombre sabio».

Sinteticemos diez datos sobre este tema:

  1. «La producción de alimentos es la actividad con la que los humanos provocan el mayor impacto sobre el medio ambiente».
  2. «Se calcula que la contaminación de las aguas por los fertilizantes excedentes es responsable de 1,36 millones de muertes evitables o prematuras cada año en el mundo».
  3. La PAC emplea dinero público que acaba generando daños a los humanos y a la biodiversidad en un modelo en el que «sobra comida». De ahí que califique a la PAC como «la forma más destructiva de usar el dinero público»; y como «un sistema completamente corrupto (…) que impide la renaturalización y la convivencia de los sistemas agrarios y ganaderos con la biodiversidad más elemental». Y así, «los subsidios van para personas y entidades ricas de Europa y de fuera de Europa»: grandes fortunas compran tierras en la UE y reciben enormes subvenciones por ellas.
  4. «Si admitimos de una vez que no hay que producir más comida, entonces la prioridad no puede estar más clara: proteger los ecosistemas afinando mucho el sistema de producción de alimentos para que no se vean afectados por él».
  5. «Una cuarta parte de lo que desechamos serviría para neutralizar la malnutrición en el mundo».
  6. Hay sectores a los que «no se sanciona por contaminar y a los que no les preocupa la mala distribución y organización del sistema alimentario global».
  7. «Solo en Europa mueren cada año más de 300 mil personas por consumir demasiada carne roja».
  8. «La agricultura y la ganadería determinan la contaminación atmosférica global causando indirectamente millones de muertes por esa vía».
  9. «Lo que comemos afecta a nuestra capacidad de concentración», y aboga por dietas vegetarianas, veganas o flexitarianas.
  10. «Conocemos muy bien los factores que aumentan los riesgos de que aparezcan enfermedades infecciosas y, como con el cambio climático, no hacemos mucho al respecto», lamenta Valladares. De seguir así, la probabilidad de pandemias aumentará cada año. Degradar ecosistemas y producir carne de forma intensiva es, en sus propias palabras, «una bomba de relojería». El COVID-19 podría ser un poco importante al lado de una pandemia realmente grave.

George Monbiot también alertó del problema del sistema alimentario, una industria en la que unos pocos inversores están ganando muchos millones mientras, en palabras de Valladares, «nos dejan sin agua, sin suelo, sin biodiversidad y sin futuro».

El medioambiente influye en nuestra salud y en nuestra esperanza de vida y, según recientes estudios, ambas se están viendo afectadas negativamente. Por primera vez, la esperanza de vida se está reduciendo a nivel global.

El problema de la energía

Para este asunto, aporta soluciones concretas, como poner placas solares en suelos ya construidos e industriales, y nunca en zonas naturales. Sin embargo, el autor critica que, con el pretexto de una transición energética, las cortes españolas hayan aprobado leyes que reducen las exigencias ambientales de centrales eólicas y solares. Y para colmo de males, la UE ha calificado como «energías verdes» el gas y la nuclear, de forma que puedan beneficiarse de todas las ventajas económicas y fiscales, como si realmente fueran renovables y sostenibles. También advierte Valladares de las falsas soluciones —como apostar por la energía de fusión nuclear o por el hidrógeno—, y nos recuerda que «el hidrógeno no es una fuente de energía primaria, sino que es un vector energético» (una forma de almacenar energía). Y aclara que «puede tener un papel interesante allí donde no es posible la electrificación», por ejemplo en el transporte, pero siempre acompañada de medidas que eviten el despilfarro. Como ejemplos, de ese consumo desmedido y fácilmente evitable, pone los alumbrados navideños. Otra tecnología que califica como innecesaria es la captura de carbono.

Para este científico, la disminución en el consumo debiera ser estratégica y consolidada, y no meramente coyuntural. La ciencia nos advierte de que ya se han disparado o están a punto de hacerlo nueve de los quince puntos de inflexión identificados (tipping points), valores del sistema ecológico que, una vez alcanzados, se vuelven incontrolables e irreversibles. Como científico, conoce las múltiples consecuencias de la crisis climática y sabe que no todas son percibidas por la población general. De hecho, es frecuente que se tomen medidas contraproducentes. Como ejemplo, subraya la retirada de la madera muerta de los bosques con el absurdo pretexto de limpiarlos. Téngase en cuenta que la madera muerta es esencial en la fertilidad del suelo, para la biodiversidad y también como almacén de carbono (léanse aquí otras medidas para evitar los incendios forestales).

Otro consejo que nos regala en nombre de la ciencia es dejar los combustibles fósiles en el subsuelo, porque son más útiles como almacenes de carbono que como combustibles. Cada décima de grado que consigamos que deje de subir la temperatura global, supone ahorrar mucho sufrimiento y cuantiosas pérdidas económicas.

Política y economía

El libro sostiene que la política se ha subordinado a la economía. Es grave porque «la solución a la crisis no es científica ni tecnológica, sino social y política». Los pocos tratados internacionales (como el Acuerdo de París o de otras COP) nunca se cumplen, porque se anteponen los beneficios económicos a la vida de las personas y las decisiones políticas no se ajustan a los límites físicos del planeta ni a las leyes de la ecología. Y no olvidemos que: «sin ecología no hay economía» (véase este interesante gráfico) y que el PIB no mide el valor de la riqueza natural. Más aún, contaminar y dañar el medioambiente es barato o incluso está subvencionado.

Resumen del libro "21 lecciones para el siglo XXI" de Harari. En nuestro blog también encontrarás el resumen de su libro "Sapiens"

Lee también un resumen de este libro de Yuval N. Harari.

Cuando pone el foco en los problemas del neoliberalismo (magistralmente explicados también por Naomi Klein), indica que el sistema no favorece la distribución de la riqueza, sino la acumulación y el aumento de la desigualdad. Todo esto ya está provocando millones de refugiados ambientales que generan tensiones difíciles de solucionar. Y advierte: «el capitalismo se está quebrando», porque el ser humano ha estado demasiados años viviendo a costa de una tecnología que se basa principalmente en el uso de energía barata no renovable (es lo que llama, Homo tecnologicus, primo del Homo oeconomicus).

El capitalismo ha reventado varios límites planetarios y «la fiesta de la riqueza y el derroche (…) no nos deja dormir, descansar, reflexionar ni tener mucho tiempo para nosotros mismos». A poco que pensemos, llegamos una y otra vez a la misma conclusión que ya alcanzaron filósofos presocráticos: ni el sobreconsumo ni el trabajar en exceso nos hace más felices.

La agnotología es el estudio de la producción y diseminación de la ignorancia, el engaño y la duda, a menudo de forma deliberada, para servir a intereses específicos, como la industria o la política. El autor resalta cómo, usando el poder de las redes sociales o de personas influyentes, se niegan conclusiones científicas o la realidad más evidente. Cuando se investiga un poco, es fácil concluir que los interesados en generar dudas e ignorancia suelen tener intereses en ello. A veces, son personas que solo buscan ser aceptadas en su grupo social y que, para ello, renuncian a su espíritu crítico o a expresar su opinión sincera. Evitar esto es complejo, entre otros motivos, por el principio de la asimetría de la estupidez que reza que se necesita más energía y más palabras para refutar una estupidez que para producirla.

Por supuesto, hay espacio en estas páginas para criticar un sistema educativo, incluyendo universidades. Estamos más interesados en formar a trabajadores sumisos que a personas críticas. En la misma línea de economistas como Georgescu-Roegen, Valladares lamenta la mala educación científica y ecológica que se imparte en las facultades de economía. Pone como ejemplo la curva de Kuznets, que se usa para hacer creer que, a mayor renta, la población es más respetuosa con el medioambiente. O sea, se intenta hacer creer que con más tecnología, se disminuye el impacto ambiental. La realidad es que ocurre justo lo contrario, y está demostrado desde los años 80 del pasado siglo.

Por fortuna, tenemos ejemplos en los que la humanidad ha sido capaz de ponerse de acuerdo para avanzar, como son la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Protocolo de Montreal o la Agenda 2030. Para Fernando Valladares, la Agenda 2030 es magnífica, pero no se está cumpliendo.

El caso de Andalucía

Para explicar lo que está pasando a nivel mundial, pone el ejemplo de Andalucía, una tierra rica y fértil, pero llena de focos de pobreza (extrema en no pocos casos). Andalucía produce multitud de materias primas que se llevan a las ciudades: a Madrid y a toda Europa. Esto supone exportar ingentes cantidades de agua desde una región seca a otras regiones con más abundancia de dinero y de agua. En resumen, la producción sucia de energía y alimentos de las regiones ricas, se realiza en regiones empobrecidas, generando problemas ambientales y sociales.

Andalucía produce alimentos con abusos e injusticia, desde Huelva a Almería. En Huelva se producen fresas y frutos rojos que dejan sin agua zonas tan valiosas como el Parque Nacional de Doñana. Esta aberración se explica por dos detalles muy sencillos: a) No se paga un precio justo por el agua ni por el desastre ecológico de su abuso. b) No se pagan salarios dignos. Las fresas de Huelva no serían rentables si los salarios fueran tan dignos como los de las personas que compran esas fresas en las metrópolis del mundo. Con este ejemplo de Andalucía, se muestra por qué y cómo los ricos siguen acumulando riqueza a costa de no pagar con justicia (ni salarios, ni daños ambientales, etc.).

Opciones posibles: decrecimiento con prosperidad

«Los científicos podemos ayudar», afirma Valladares, pero resalta que «la decisión está en manos de la gente», que el optimismo no está justificado y que hay que tomar decisiones. «Podemos apurar los recursos que aún quedan y reventar el clima planetario, o dejar el 60% del gas y el petróleo y el 90% del carbón en el subsuelo y no entrar en escenarios climáticos apocalípticos». Una vía necesaria es la que se ha llamado decrecimiento, pero aclara que debe hablarse más de prosperidad; y que esta vía es distinta a la recesión. Resumiendo, este decrecimiento debe basarse en crecer en sectores que produzcan bienestar real y general, y se basa en cinco claves (Hickel et al., Nature 2022):

  1. Reducir la producción menos necesaria: carne, lácteos, moda rápida, publicidad, automóviles, aviación
  2. Mejorar los servicios públicos.
  3. Apoyar los empleos verdes: renovables, regeneración de ecosistemas, servicios sociales…
  4. Reducir la jornada laboral y rebajar la edad de jubilación.
  5. Sociedad sostenible: cancelar deudas injustas en países pobres, frenar la desigualdad

Ante el colapso que parece inevitable, el libro aclara que hay varios tipos de colapsos (financiero, económico, político, social, ecológico, cultural) y explica las cinco fases de un gran colapso según Duane Elgin en el proyecto Choosing Earth. Podemos afirmar que, dependiendo de qué región evaluemos, la Tierra ya está en la primera o en la segunda fase. La última es la extinción de la humanidad, pero la tercera y la cuarta no son nada agradables para casi nadie. Para afrontar esto, tenemos básicamente tres opciones:

  1. No hacer nada, lo cual nos llevará a un colapso nada agradable.
  2. Aceptar gobiernos autoritarios, que podrían ser incluso peor que el colapso o parte del mismo. Algunos hablan del ecofascismo como un ecologismo muy radical que podría incluso controlar la reproducción humana para evitar la superpoblación.
  3. Transformar nuestra sociedad. Aquí tendrían cabida «comunidades modestas que buscan independencia energética, autoabastecimiento y cooperación».

Basura y propaganda

Fernando Valladares referencia al gran Félix Rodríguez de la Fuente cuando advertía —en 1972— sobre el problema de la basura: coches, bolsas, envases, venenos en la sangre… Y acababa diciendo: «No cabe duda de que la nuestra puede llamarse la civilización de la basura» (no se pierdan el vídeo).

También se destapan expresiones que esconden la realidad y que hemos denunciado múltiples veces desde Blogsostenible, tales como economía circular, desarrollo sostenible, crecimiento verde y el greenwashing

La maximización de beneficios en el ámbito empresarial tiene «graves déficits éticos» que, a pesar de ser también evidentes, no parecen importar a los culpables. La razón parece estar en que vemos como «objetos impersonales y sin derechos» a las plantas, los animales o los ecosistemas. De hecho, los comportamientos egoístas también se dan contra otros humanos. Algunos estudios arrojan que es «suficiente con no concretar mucho la identidad de los afectados». Es decir, cuando no se conoce a los que sufren es más fácil mentir y dañarlos, sin sentimiento de culpa. Y para facilitar este egoísmo, tenemos lo que Valladares califica como «la deshonestidad a escala industrial», la propaganda, una herramienta que consigue con eficacia justificar lo injustificable de cara a la opinión pública.

Desafíos

Ante la magnitud del problema, se declaran ocho familias de desafíos «que requieren hablar claro» y que resumimos a continuación:

1. Desafíos naturales: la letra pequeña del contrato con la naturaleza

En este punto se resalta la importancia de la prevención. Por ejemplo, «prevenir pandemias es mil veces más rentable que hacer frente a una sola». Sin embargo, la obsesión por las ganancias rápidas impide maximizar beneficios a largo plazo para la humanidad. Para evitar pandemias, propone tres medidas clave: 1) detener la deforestación en zonas tropicales, 2) limitar el comercio de especies, y 3) establecer una red de alerta y control temprana de pandemias. Y advierte: «Tendemos a pensar que conservar la naturaleza es un lujo costoso, un gasto superfluo propio de sociedades ricas. Deberíamos ir actualizando esta noción porque la realidad es muy diferente. De hecho, el presupuesto dedicado a conservar la naturaleza no debe ser considerado un coste, sino una inversión. Y de las más rentables: nos devuelve mil euros por cada euro que invertimos».

En el último medio siglo, la población se ha duplicado, pero la economía global se ha cuadriplicado y, como bien dijo De Jouvenel, todo crecimiento económico procede de explotar la naturaleza. Por eso, es preciso aplicar mecanismos de bioeconomía y de Soluciones Basadas en la Naturaleza (SBN), pero sin pecar de un exceso de optimismo, porque no podemos seguir despilfarrando como se ha hecho hasta ahora. El objetivo sería fabricar bienes renovables, reutilizables y reciclables para conservar los ecosistemas. Pensemos en que «las economías más grandes invierten más en biodiversidad, en magnitud bruta, pero que, si se corrigen los datos teniendo en cuenta el PIB, ¡los países más ricos invierten proporcionalmente menos que los menos ricos!». Y no olvidemos que el PIB mide el destrozo ambiental mejor que el bienestar de un país.

2. Desafíos sanitarios: sanidad pública, prevención y transparencia

En la facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid hay una asignatura titulada: O cambiamos de conducta o cambiamos de planeta. Su objetivo es la educación ambiental para que los futuros médicos entiendan la relación entre medioambiente y salud. Valladares hace hincapié en la importancia de este tipo de educación y en tres aspectos clave de las políticas sanitarias de un país, aportando escandalosos datos para el caso de España:

  1. Invertir en prevención es rentable. Algunos estudios sugieren que se ahorran 7 euros por cada euro que se invierte en prevenir. España invierte muy poco en prevención.
  2. La sanidad pública de calidad es esencial. La sanidad privada intenta maximizar sus beneficios y deja, inevitablemente, a muchos enfermos sin tratar. Los países en los que predomina la sanidad privada tienen peor salud media, porque la salud de unos influye en la de los demás, lección que debimos aprender en la pandemia de COVID-19.
  3. No hay transparencia en las políticas de salud ni en el gasto farmacéutico. Las empresas farmacéuticas controlan gran parte de las políticas y consiguen engañar a pacientes y a médicos para maximizar sus beneficios.

 3. Desafíos energéticos: reducir y reconducir

Aquí se pregunta: ¿Cuánta energía necesitamos para estar sanos y felices? La respuesta es terrible porque, por ejemplo, España podría ahorrar la mitad de la energía que consume. Por su parte, Estados Unidos solo necesitaría la quinta parte. Y eso, sin empeorar ninguna métrica relevante ni de salud ni de felicidad.

En este apartado, también propone retomar el debate sobre el pico del petróleo, y avisa que el sobreconsumo de energía nos lleva a graves amenazas medioambientales y a una escasez sin precedentes. Por tanto, es urgente unir la reducción energética a la transición energética.

4. Desafíos económicos: el caso de Ibiza

Valladares se lamenta de la falta de democracia que afecta a la economía: «Las decisiones económicas las toma el 1% de la humanidad» (pero nos afectan a todos). También recuerda aquí al gran Georgescu-Roegen, y sus palabras: «el verdadero producto del proceso económico es (o debería ser) un flujo inmaterial: el placer de vivir». En cambio, sabemos que la avalancha de materialismo no hace feliz a nadie y que nos lleva a sobrepasar los límites planetarios.

Tras eso, critica la llamada economía de escala, un proceso por el que las industrias pretenden bajar los costes aumentando la producción. Cuando se logra, los precios bajan y aumenta el consumo. A cambio, el impacto ambiental se dispara. «Empresas y consumidores están demasiado ocupados con producir y consumir». Por tanto, el control debe ser por parte de la clase política. Otro ejemplo de esta economía de escala lo pone en las macrogranjas: «En España y en muchos otros países crece el número de vacas y cerdos, pero disminuye el número de granjas». La producción industrial de carne conlleva graves problemas ambientales y un enorme sufrimiento animal.

El libro trata temas como la agroecología, la economía de los cuidados, y la agricultura regenerativa; y explica cómo las industrias alimentarias presionan a los agricultores que, en muchos casos, llegan a vender «a pérdidas», es decir, por debajo del valor de producción.

Con el ejemplo de la isla de Ibiza, explica los daños a nivel planetario de vivir con enormes lujos (jets privados, campos de golf, etc.): «el lujo (…) se apoya en una idea que en el fondo es muy simple: que las externalidades (esos impactos negativos en los bienes y servicios públicos, en los recursos naturales y en el medio ambiente) las paguemos entre todos». Y añade: «Si los costes ambientales de un crucero se repercutieran en el precio, muy poca gente podría subirse a uno de estos barcos».

Este científico alaba los trabajos de dos economistas muy especiales. La primera es Kate Raworth y su economía de rosquilla, la cual analizamos junto con las propuestas del documental HOPE! de Javier Peña (muy recomendable). Ella afirma que la economía actual no funciona y que es incapaz de predecir ni de impedir las crisis financieras, ni la pobreza extrema, ni la acumulación de riqueza, ni la degradación del medioambiente. En síntesis, sugiere abandonar el crecimiento y centrarse en una economía sostenible.

La segunda economista es Mariana Mazzucato que, con propuestas simples y sensatas, podría revolucionar el planeta. Mazzucato plantea acabar con esas inversiones del Estado que enriquecen a una minoría y dejan los riesgos y los costos para una mayoría. Por ejemplo, este es el caso de la energía nuclear. El objetivo sería exigir que, para que el Estado invierta en algo, los beneficios deben repercutir en las arcas públicas. Esto es contrario a las teorías de Milton Friedman, un economista neoliberal defensor del libre mercado que ha perjudicado enormemente a diversas sociedades, particularmente en Latinoamérica.

El autor también propone aumentar el compromiso y la ambición, inspirándose en el viaje a la Luna: si fuimos capaces de ese enorme logro, deberíamos ser capaces de transformar el capitalismo ahora.

5. Desafíos políticos y jurídicos: sobre corrupción, fraudes…

«La democracia representativa no funciona», sostiene Valladares: «Los representantes no representan, y los problemas importantes quedan postergados por cuestiones urgentes y cortoplacistas». Los políticos «solo escuchan a la ciencia cuando conviene a sus intereses electorales», lo cual se suma a la corrupción que siempre se mueve por el sistema. «No podemos esperar a que la política solucione los problemas ambientales sin el apoyo decidido y amplio de la sociedad». También denuncia lo que llama obsolescencia científica, según la cual los científicos y sus conclusiones son ignorados a pesar de la buena valoración social de su trabajo.

En no pocos casos, políticos y jueces se unen para provocar fraudes de ley: legalizar pozos ilegales, falsear datos, fraccionar proyectos para que su impacto ambiental parezca menor, etc. En España eso ha pasado en demasiados casos: Marina de Valdecañas, Algarrobico, Doñana, mar Menor

Los políticos, en general, está mal formados y desinformados y, además, «para desolación de analistas, los políticos (…) son tan incompetentes que toman decisiones que ni maximizan el bien común ni tampoco su propio bien».

6. Desafíos a la democracia: ideología y religiosidad

Entre las distintas ideologías y religiones hay enormes diferencias, pero ante los problemas que nos amenazan, esta obra concluye que «resulta más práctico a estas alturas repasar lo que nos une». A veces, se rechazan propuestas solo porque proceden de otro bando, o incluso porque no interesan o son incómodas. Un ejemplo que cita el libro es la encíclica Laudato Si del papa Francisco, un auténtico manual social y ecoanimalista que los católicos han ignorado con absoluta contundencia.

Daniel Innerarity afirma que la izquierda juega en desventaja, ya que se enfrenta a una derecha que reivindica una vida más despreocupada y espontánea. Ser negacionista es más fácil que actuar con responsabilidad. Valladares sugiere que el activismo ecologista utilice «una de las emociones más mundanas y mejor valoradas»: el placer. Puede no ser fácil, especialmente en las clases más adineradas que han hecho del despilfarro su seña de identidad.

Para Johann Hari, a menor capacidad de concentración más fácil es sentirse atraídos por soluciones autoritarias y simplistas (como las de la extrema derecha). Y algunas causas para este antecedente están en el abuso de las redes sociales y de las nuevas tecnologías (smartphones, videojuegos…). Y con eso, también perdemos salud y democracia.

7. y 8. Desafíos sociales y el fracaso del sistema educativo

Valladares coincide en lo que hemos repetido (quizás aún no demasiado): queremos una educación para formar personas, no meros trabajadores; una educación que sepa sacar partido del tipo de inteligencia que tenga cada uno, tipos como los que establece Howard Gardner: visual-espacial, lógico-matemático, naturalista, creativo, colaborativo, etc. El libro echa en falta una buena educación ambiental en todo el sistema educativo, particularmente en las escuelas de Empresariales y de Económicas (algo compartido con Georgescu-Roegen y De Jouvenel como se ha apuntado más arriba).

Escrito antes del apagón de España en 2025, el libro ya advierte de esa posibilidad y lo pone como ejemplo de los casos en los que los políticos prefieren no ahondar para no alarmar. Pero como ocurre siempre, mirar hacia otro lado no disminuye ningún riesgo y, más bien, suele aumentarlos. También se muestra partidario de la protesta pacífica y la desobediencia civil por parte de toda la sociedad, pero en particular de los científicos como él, los cuales son conscientes tanto del problema ambiental como de que los otros métodos no están alertando al nivel necesario. De hecho, el autor ha participado en protestas y ha sido arrestado por ello. Así, ensalza los casos en los que los fiscales han dicho ser conscientes del desastre ambiental y, por tanto, se han negado a procesar a los activistas climáticos.

Conocemos la solución. ¿Por qué no la aplicamos?

La primera de las zancadillas que describe el libro es el negacionismo, ese cerrar los ojos a la realidad científica por ser una verdad incómoda y que, de aceptarla, requeriría cambios importantes. Los negacionistas no suelen ser muy numerosos, pero su activismo les conduce a ser más influyentes de lo que cabría esperar. Recordemos que lanzar un bulo es más fácil que desmentirlo. En Estados Unidos, los negacionistas antivacunas hicieron que ese país tuviera grandes proporciones de contagios y de muertes, en comparación a otros similares. Algunos negacionistas tienen intereses (económicos) en que la verdad no se sepa. En ese caso, Valladares recomienda denunciar para que la ley actúe.

Un tipo de negacionistas son los colapsistas (que piensan que el colapso global es inevitable). También están los tecnoptimistas (que opinan que la tecnología nos salvará). Incluso hay científicos llamados mercaderes de la duda que se encargan sencillamente de plantear dudas, incluso donde el consenso científico es enorme. Valladares advierte que muchas universidades mantienen cátedras de pseudoinvestigación financiadas por petroleras, cementeras o industrias cárnicas.

En otro lugar están los que creen en los milagros o dicen creer en ellos. Abundan entre los políticos, por ejemplo cuando prometen agua para todos o cosas contradictorias (como bajar impuestos y aumentar las prestaciones sociales, o reducir las emisiones y bajar los precios de los combustibles). En demasiadas ocasiones, la sobreexplotación de recursos produce unos daños que pasan a los habitantes y a futuras generaciones. Las empresas no tienen problemas en mudarse a otro lugar cuando ya han sacado sus beneficios. En muchos casos, los delitos prescriben cuando se intentan perseguir.

Valladares advierte de la paradoja de que «es la propia producción industrial de comida la que ha provocado y provoca malnutrición y hambre global». Por tanto, habría que reducir la producción alimentaria y distribuir mejor, para evitar tanto la sobrealimentación como el tirar un tercio de la comida que se produce.

Otra zancadilla es el egoísmo. Por ejemplo, lo vemos en el turismo, a veces camuflado como ecoturismo. Valladares comenta los casos en los que los turistas contagian enfermedades mortales a la fauna que desean ver en libertad. También influye el egoísmo en la industria de la carne, la de pesticidas, la del plástico y la petrolera, que están aplicando las mismas prácticas que en su día utilizó la industria del tabaco: mentir, ocultar informes, desinformar, presionar, pagar a políticos y a científicos, etc. Por este motivo, se están poniendo denuncias a diversas empresas.

Otro problema está en el tecnoptimismo ya comentado y en el ecomodernismo (creer que es posible el desarrollo tecnológico indefinido y reducir el impacto ambiental basándose en mejoras en eficiencia y olvidando la paradoja de Jevons o efecto rebote). Ambas tendencias no son conscientes de que es la tecnología la que ha generado el problema y que es peligroso confiar las soluciones a inventos que aún no existen.

Valladares continúa criticando la hipocresía generalizada que usan desde gobiernos (véase el Pacto de París) o desde empresas, por ejemplo con las mentiras del greenwashing, tan naturalizadas que apenas escandalizan ni cuando usan lemas descarados. Entre los pecados de esta estrategia están la omisión de información, la falta de pruebas, las etiquetas falsas, la vaguedad, la mentira, crear falsas esperanzas, planes de compensación de emisiones dudosos y, sobre todo, poner el beneficio económico por encima de personas y medioambiente. Ante la alarma general de este tipo de abusos, la Comisión Europea está trabajando para acabar con ellas, lo cual demuestra que la presión social influye en los políticos.

El investigador ahonda en varios casos de hipocresía terribles para la Historia, de los que comentaremos aquí solo tres:

  1. En la Guerra de Vietnam y durante diez años, Estados Unidos roció de Agente Naranja grandes zonas de bosques y cultivos de Vietnam, Laos y Camboya. Resultaron afectados millones de ciudadanos por varias enfermedades y malformaciones al nacer (físicas e intelectuales). El gobierno de Estados Unidos ha indemnizado a sus soldados veteranos afectados, pero las víctimas en Asia siguen sin tener, ni siquiera, el reconocimiento por parte del culpable americano.
  2. El segundo caso de hipocresía brutal está en la Unión Europea que aprovechó la crisis energética por la invasión de Ucrania por parte del ejército ruso de Putin, para decir que a partir de entonces la energía nuclear y el gas serían consideradas energías limpias y poder, así, ser subvencionadas con dinero público (lo cual demuestra que no son energías muy rentables por sí mismas; y eso sin valorar los daños y costos completos de su contaminación).
  3. El tercer ejemplo de hipocresía es el caso de la empresa española Ecoembes, supuestamente dedicada al reciclaje de envases pero que, en la práctica, su tarea es blanquear las empresas que más contaminan con plásticos el planeta completo.

En el apartado de errores, Valladares incluye el hacer lo que siempre se ha hecho o la huida hacia adelante. Aquí, critica las quemas del monte que hacen los ganaderos (en Asturias en particular) o las ampliaciones de las estaciones de esquí en el contexto de crisis climática actual. En vez de prohibir el esquí alpino y otros deportes terriblemente nocivos, nuestra sociedad los fomenta. Otros ejemplos de esta huida son: regar cultivos de secano, ampliar los regadíos, construir embalses que destruyen nuestros ríos o que prestigiosos bancos, incluyendo el BCE, financien industrias tan sucias como los agronegocios que destruyen el Amazonas, por no hablar de la financiación del genocidio de Israel.

¿Qué podemos hacer?

«Debemos vivir con menos sin sentir que eso sea un retraso. Si lo sentimos como un retraso, no habremos entendido nada y, sobre todo, no avanzaremos más que a la fuerza». Fernando Valladares está conforme en esto con Linz, Riechmann y Sempere, autores del también recomendable libro Vivir (bien) con menos. Para avanzar en el cambio que se requiere, además de las ideas comentadas anteriormente y algunas que se incluyen en la Cadena Verde, nos alienta diciendo que: «es suficiente con que entre un 10 y un 20 % de la población muestre el conocimiento y la valentía necesarios para que los cambios se produzcan». Es decir, no hace falta concienciar y movilizar a una mayoría, sino que basta con una minoría bien activada. Es decir, si apenas un cuarto de la población tiene claro que hay que hacer algo, ese algo se hará. Ha sucedido con muchas cosas, tales como el matrimonio igualitario o la lucha contra el tabaco.

Ser activista, mantenerse activo, es importante porque reduce el riesgo de la ecoansiedad y de la solastalgia. También aboga por «recuperar el peso de las humanidades», dejar de instrumentalizar la naturaleza (lo cual deshumaniza a la humanidad), y por trabajar en los Objetivos de Desarrollo Interior (ODI), que son una recopilación de «cualidades basadas en la ciencia para vivir vidas con propósito, sostenibles y productivas», además de ser la base para conseguir los famosos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030. Resumiendo mucho, los ODI se apoyan en cinco dimensiones:

  1. SER (relación con uno mismo). Cultivar lo que uno es: autoconciencia, presencia, responsabilidad, integridad, autenticidad, etc.
  2. PENSAR (habilidades cognitivas). Incluye aspectos como el pensamiento crítico, perspectiva, visión a largo plazo, etc.
  3. RELACIONARSE (cuidar de lo demás). Entender la conexión con todo, incluyendo lo que aún no ha nacido: gratitud, alegría, humildad, empatía, amabilidad, compasión…
  4. COLABORAR (habilidades sociales). Es importante la capacidad de escuchar, de defender las opiniones propias, de gestionar conflictos de forma constructiva, de fomentar la colaboración, etc.
  5. ACTUAR (mover al cambio). Para transformar la realidad son útiles cuestiones como el optimismo, evaluar las decisiones, la creatividad, la esperanza, la perseverancia, el compromiso, la paciencia, etc.

Valladares no es ajeno a la dificultad de ser ecologista responsable, pues para ello pareciera que se necesita tener multitud de conocimientos. Sin embargo, él aboga por intentarlo, preferentemente en grupo, y sugiere unir dos movimientos que ahora están demasiado separados, ecologismo y sindicalismo, porque ninguno de los dos triunfará por separado. Las asambleas ciudadanas son también un mecanismo de acción que impulsa el cambio y mejora la propia democracia. Como curiosidad, indica que los premios Global Good Awards recompensan el ingenio para mejorar el medioambiente; y añade: «Si necesitamos inspiración aquí podemos encontrar bastante. Si ya tenemos inspiración, aquí podemos canalizarla».

Otra cualidad a tener en cuenta es la amabilidad, con uno mismo y con los demás, lo cual conlleva grandes beneficios según la ciencia: menos estrés, más felicidad y autoestima, mejor salud… La gente amable suele cuidar bien de sí misma y hacer tareas de voluntariado. Además, esta herramienta es tan contagiosa como un virus. Relacionado con esto, el libro comenta los conceptos del ikigai japonés, del ubuntu sudafricano, el trastorno por déficit de naturaleza y la revolución jurídica que supone otorgar derechos a la naturaleza (ya hecho en casos como el del mar Menor en España). También, resalta la necesidad de empatía, paciencia y humor.

El libro nos explica, con ejemplos, el enorme poder de recuperación de la naturaleza, cuando se la deja. De ahí que, una de las herramientas más poderosas para revertir la degradación ambiental sea la renaturalización, el dejar espacios para que la naturaleza se autogestione y tener la humildad de reconocer que ella lo hace mejor que cualquier ingeniero por muy forestal que pretenda ser. Uno de los casos que cita está en los efectos positivos del confinamiento por el COVID-19: avances en fauna y flora; y mejoras en la calidad del agua y del aire.

Por su profesión, Valladares defiende la ciencia y sus conclusiones (particularmente las ambientales) y, aunque la ciencia pueda equivocarse, tiene mecanismos de corrección. A la vez, lamenta la difusión de información falsa o fuera de contexto que, según la agnotología, provoca una polarización que no ayuda ni para aplicar soluciones efectivas ni para fomentar la necesaria conversación.

Del pasado al futuro: ideas para la transición

Este autor habla del llamado fraude del Neolítico que magistralmente explicó Harari en su obra Sapiens. La idea básica es que nos han engañado cuando nos inculcan que los avances del Neolítico —básicamente, la agricultura, la ganadería y algunas mejoras tecnológicas— fueron un avance para la humanidad. Según algunos intelectuales, en realidad fue un retroceso, al menos por estos factores:

  1. La sedentarización solo tuvo consecuencias negativas para la salud humana, pues nuestros cuerpos han evolucionado durante cientos de miles de años para estar en movimiento. Tampoco ayudó a la salud el recibir una dieta menos variada.
  2. La domesticación de los animales (ganadería) provocó infecciones (zoonosis).
  3. La agrupación en ciudades facilitó el crecimiento de parásitos (chinches, garrapatas, pulgas, mosquitos…).
  4. Se abrieron demasiadas puertas hacia graves impactos en los ecosistemas.
  5. Los problemas psicológicos (como la depresión) son mayores hoy en día. Se sabe cómo evitarlos: aumentar el contacto con la naturaleza, mejorar los vínculos sociales, tener una dieta saludable y una infancia menos competitiva.

En cualquier caso, aunque las sociedades antiguas tuvieran ciertas ventajas, hay que aceptar que también tenían inconvenientes y, sobre todo, que los cambios son irreversibles, por lo que lo más inteligente es aprender de la historia y de la ciencia.

El colapso y la extinción de nuestra propia especie son opciones posibles, pero la obsesión no ayuda; y el perderse lo bueno que tiene el presente tampoco. Valladares nos advierte que hay distintas formas de afrontar ese colapso y que, para hacerlo bien, es importante reducir el nivel de desigualdad, algo que considera tóxico y que «mina la confianza, resta credibilidad a la democracia, erosiona el bien común y nos aleja de un relato esperanzador». Como punto positivo, añade que el análisis de las catástrofes que llevó a cabo Rutger Bregman arroja que el ser humano tiende más a cooperar que a competir, especialmente en momentos difíciles.

En cualquier caso, la insostenibilidad ecológica genera inestabilidad geopolítica y, posiblemente, violencia (guerra). Esa es solo una de las consecuencias de la crisis climática. Por tanto, los esfuerzos para mitigar el cambio climático deben también verse como una inversión en seguridad internacional. Según esto, la austeridad ecológica sería, para toda la población, un sacrificio aceptable y deseado.

En línea con el magnífico libro En la espiral de la energía, otros científicos también proclaman la necesidad de simplificar nuestras sociedades (Ted Trainer, Murray Bookchin, Jason Hickel…). Hay que entender que, por ejemplo, «las energías renovables no pueden mantener una sociedad consumista» (por muchas ventajas que en verdad tengan) y que necesitamos una economía orientada a las necesidades (y no a los caprichos) para construir una sociedad en la que la gente encuentre recompensas por el hecho de vivir de manera sencilla. El objetivo sería pasar del «hacer más con menos» (que nos lleva al colapso) al «vivir mejor con menos» (que nos lleva a una felicidad asequible en la era del decrecimiento o poscrecimiento). Así, necesitamos fomentar valores como la cooperación, la empatía, escuchar a los demás, etc. Y con ello estaremos más abiertos a reducir la desigualdad (aquí dejamos siete medidas para ello) y a vivir dentro de los límites planetarios, entendiendo que el ser humano no puede vivir de espaldas a la naturaleza como si fuera algo externo y ajeno.

Para Valladares es importante recalcar que «el colapso ecológico y la desigualdad económica se encuentran entre nuestros mayores retos globales contemporáneos, y ambas cuestiones están completamente entrelazadas». Por eso, como se ha propuesto tantas veces, es importante establecer una «tasa a los megarricos» que él sugiere que sea de entre el 1,5 y el 3% solo para las 65 mil personas más ricas (con más de 100 millones de dólares). Por supuesto, también hay que tomar medidas contundentes, como prohibir los jets privados, y educar para ir «aboliendo el consumismo y la adoración de lo superfluo».

El libro termina diciendo algo obvio: dado que somos nosotros, los humanos, los que hemos generado el problema, también nosotros tenemos el poder de modificar nuestros actos para alcanzar un futuro mejor.

♦ Información relacionada:

  1. Otros libros ECO resumidos para captar su esencia en poco tiempo. Por ejemplo:
  2. Dos grandes errores de la humanidad (el segundo aún podemos remediarlo).
  3. La agricultura de hoy debería ser como la de mañana.
  4. Los científicos vuelven a avisar del colapso que vendrá si seguimos sin reaccionar.
  5. Sin comer por el clima, las macrogranjas, los combustibles fósiles…
  6. La lista más completa de problemas y soluciones del campo español.
  7. Algunos libros del editor de Blogsostenible y de Historias Incontables.

blogsostenible

Resumen del libro "21 lecciones para el siglo XXI" de Harari. En nuestro blog también encontrarás el resumen de su libro "Sapiens"

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