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Ayer — 5 Junio 2026Salida Principal

Marruecos acelera reforma territorial sin esperar a la ONU mientras el Sáhara sigue estancado

5 Junio 2026 at 09:15

El parlamento marroquí, controlado por el partido del Gobierno, ha adoptado este 5 de junio en comisión parlamentaria la reforma de la ley relativa a las regiones. El texto, que busca mejorar la ley de 2015, será sometido próximamente a votación en el pleno, en un contexto de estancamiento de las negociaciones internacionales sobre el Sáhara Occidental.

La reforma, que no ha trascendido aún en detalle, tiene como objetivo profundizar la descentralización y reforzar las competencias de las regiones, según fuentes parlamentarias consultadas. La iniciativa legislativa llega en un momento en que el proceso de Naciones Unidas para resolver el conflicto del Sáhara Occidental, liderado por el enviado personal del secretario general, no registra avances significativos desde la última ronda de conversaciones.

Marruecos, que controla de facto la mayor parte del territorio del Sáhara Occidental, defiende un plan de autonomía bajo su soberanía, mientras que el Frente Polisario, respaldado por Argelia, exige un referéndum de autodeterminación. La nueva ley de regiones podría interpretarse como un movimiento estratégico para consolidar la administración marroquí en las provincias del sur, sin esperar a una solución negociada.

La tramitación parlamentaria de la reforma ha sido rápida, lo que refleja la mayoría del oficialismo en la Cámara de Representantes. Una vez aprobada en el pleno, el texto será remitido al jefe del Gobierno y, posteriormente, al rey para su promulgación. Fuentes del Ejecutivo han señalado que la ley pretende armonizar la organización territorial con las exigencias del desarrollo regional, un eje clave del plan de desarrollo del país.

La noticia se produce semanas después de que el parlamento europeo debatiera el cumplimiento de los acuerdos pesqueros y agrícolas con Marruecos, que incluyen al Sáhara Occidental, y en medio de las tensiones diplomáticas entre Rabat y Madrid por el giro del Gobierno español respecto al Sáhara. Mientras tanto, la ONU mantiene su mediación sin fecha clara para la próxima mesa redonda.

AnteayerSalida Principal

La ONU comienza a desmantelar la misión en el Sáhara Occidental: el alto el fuego se queda sin vigilancia

2 Junio 2026 at 19:29

La Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) ha comenzado a reducir su presencia sobre el terreno, en lo que supone el principio del fin de una de las operaciones de paz más longevas de la ONU, establecida en 1991 tras el alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario.

La reducción de efectivos se produce en vísperas de fechas clave en el Consejo de Seguridad, donde podría decidirse la desaparición o redefinición de la misión. La MINURSO, encargada de supervisar el alto el fuego y organizar un referéndum de autodeterminación que nunca llegó a celebrarse, se enfrenta a crecientes presiones diplomáticas que alterarían el equilibrio de fuerzas en el territorio.

Un statu quo en peligro

La posible desaparición de la MINURSO dejaría sin supervisión internacional el alto el fuego en el Sáhara Occidental, en un momento en que el contencioso sigue abierto entre Marruecos —que controla la mayor parte del territorio—, el Frente Polisario y su principal valedor, Argelia. La retirada de la misión es seguida con especial atención por España, que considera el Sáhara Occidental un dossier prioritario en su estrategia exterior hacia Marruecos.

Según fuentes diplomáticas consultadas, Naciones Unidas ha comenzado a trasladar personal y vehículos fuera de la zona, aunque el número exacto de efectivos retirados no ha sido especificado. El Consejo de Seguridad deberá pronunciarse antes del próximo mandato de la misión, previsto para finales de año, lo que abre la puerta a un escenario de cierre definitivo.

La MINURSO es una de las misiones de paz más antiguas aún activas de la ONU, y su posible desaparición alteraría el statu quo que ha prevalecido durante más de tres décadas, advierten analistas internacionales.

El cierre de la misión podría beneficiar a Marruecos, que defiende su plan de autonomía para el Sáhara, mientras que el Frente Polisario denuncia que la retirada de los cascos azules allanaría el camino a una anexión de facto. Argelia, por su parte, ha instado en repetidas ocasiones a la comunidad internacional a no abandonar la supervisión del proceso.

La decisión final recae en el Consejo de Seguridad, donde Francia —aliada de Marruecos— y Estados Unidos —que reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara en 2020— juegan un papel determinante. España, que mantiene una posición oficial de apoyo a la solución negociada, observa con cautela los movimientos en la ONU.

Marruecos aprueba 1.100 millones para ampliar el control sobre el Sáhara Occidental con su regionalización avanzada

2 Junio 2026 at 11:44

La Comisión de Interior, Colectividades Territoriales e Infraestructuras de la Cámara de Consejeros de Marruecos ha aprobado este lunes, por unanimidad, el proyecto de ley orgánica Nº031.26, que modifica y completa la ley orgánica Nº111.14 relativa a las regiones. El texto, que profundiza la regionalización avanzada, contempla una dotación presupuestaria de 12.000 millones de dírhams (aproximadamente 1.100 millones de euros) y amplía las competencias de las entidades territoriales.

La iniciativa, impulsada por el Gobierno marroquí, forma parte del proceso de regionalización avanzada que el reino alauí viene desarrollando desde 2015. Esta política busca una mayor descentralización administrativa y económica, al tiempo que refuerza el control del Estado sobre todo el territorio nacional, incluyendo la región del Sáhara Occidental, una cuestión que afecta directamente las relaciones con España.

El presidente de la comisión, Moulay Abderrahmane Blila, anunció la aprobación tras la reunión celebrada en Rabat. El proyecto de ley deberá ser ratificado ahora por el pleno de la Cámara de Consejeros antes de su promulgación. La reforma otorga nuevas atribuciones a los consejos regionales en ámbitos como la inversión, la planificación territorial y la gestión de servicios públicos, con el objetivo de impulsar el desarrollo local y reducir las disparidades entre regiones.

Marruecos ha destinado un presupuesto significativo para acompañar esta descentralización. Los 12.000 millones de dírhams se suman a los recursos ya transferidos en ejercicios anteriores. Según fuentes parlamentarias, la dotación permitirá a las regiones asumir competencias en materia de infraestructuras, formación profesional y promoción económica, entre otras.

La regionalización avanzada es uno de los ejes de la política territorial marroquí desde la reforma constitucional de 2011. Para Rabat, se trata de un instrumento clave para gestionar la diversidad regional y, especialmente, para consolidar su soberanía sobre el Sáhara Occidental, ofreciendo un marco de autogobierno limitado que la comunidad internacional, incluida España, considera una alternativa al plan de autonomía propuesto por Marruecos.

Marruecos aprovecha 250 años de alianza con EE.UU. para presionar sobre el Sáhara, marginando a España

1 Junio 2026 at 11:45

El reino de Marruecos y Estados Unidos conmemoran este año 250 años de relaciones diplomáticas, un hito que Rabat utiliza para reforzar su imagen de socio privilegiado en Washington. La efeméride, que arranca del reconocimiento marroquí de la independencia estadounidense en 1777, es el eje de una campaña de lobby que busca consolidar el apoyo estadounidense en la cuestión del Sáhara Occidental, según analiza la prensa panafricana.

Un relato forjado en el siglo XVIII

Cuando los diplomáticos marroquíes defienden sus intereses en la capital estadounidense, el primer argumento que esgrimen es siempre el mismo: Marruecos fue el primer país en reconocer la independencia de la joven república norteamericana, en 1777. Ese gesto fundacional, que precedió al Tratado de Amistad y Comercio de 1786, se ha convertido en la piedra angular de una narrativa de lealtad mutua que Rabat explota sistemáticamente.

Cuando los estadounidenses evocan su relación privilegiada con Marruecos, siempre empiezan recordando 1777 y el reconocimiento de su joven república. El resto de la historia ha sido rica en encuentros y acontecimientos simbólicos.

La administración del presidente estadounidense, Joe Biden, no ha modificado la posición adoptada por su antecesor, Donald Trump, que en 2020 reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental a cambio de la normalización de relaciones con Israel. Aunque Biden ha rebajado el perfil del anuncio, la política de fondo se mantiene, y Rabat trabaja para blindarla en la próxima legislatura.

El factor competitivo con España

La capacidad marroquí de proyectarse como aliado histórico de Washington tiene consecuencias directas para los intereses españoles en el Norte de África. España, que compite con Marruecos por influencia en la región y mantiene una posición ambigua sobre el Sáhara, ve cómo Rabat moviliza sus recursos diplomáticos y económicos en el lobby estadounidense para condicionar la política exterior de EE.UU. sobre el territorio saharaui.

Según fuentes diplomáticas citadas por la prensa africana, la celebración del 250.º aniversario coincide con una ofensiva de soft power marroquí que incluye exposiciones históricas, foros empresariales y visitas de alto nivel. El objetivo es que el Congreso de EE.UU. mantenga el respaldo a la posiciones de Rabat, incluso si la Casa Blanca cambia de manos tras las elecciones de noviembre.

La relación bilateral acumula 250 años de contactos formales desde aquel primer reconocimiento de 1777, lo que convierte a Marruecos en el socio diplomático más antiguo de Washington. Para Rabat, esa carta histórica es un activo que no está dispuesto a desperdiciar.

Marruecos afianza su plan para el Sáhara Occidental con el respaldo de países caribeños y africanos en la ONU

31 Mayo 2026 at 13:30

Varios países de África y el Caribe han expresado de nuevo su respaldo al plan de autonomía presentado por Marruecos para el Sáhara Occidental, durante el seminario regional de la Comisión de Descolonización de la ONU (C24), celebrado esta semana en Managua (Nicaragua). La renovación de este apoyo, según fuentes diplomáticas, refuerza la posición de Rabat en el contencioso que mantiene con el Frente Polisario desde hace décadas.

Un respaldo que gana peso en la comunidad internacional

El seminario, que se celebró el 31 de mayo de 2026, reunió a representantes de países de la región caribeña y africana, muchos de los cuales ya habían manifestado su apoyo a la propuesta marroquí en foros anteriores. El plan de autonomía, presentado por Rabat en 2007, contempla una amplia autogestión para el Sáhara Occidental bajo soberanía marroquí, una solución que varias naciones consideran «realista y viable» para resolver el conflicto.

El respaldo renovado se produce en un momento clave, cuando Marruecos busca consolidar el apoyo internacional y contrarrestar la influencia del Frente Polisario, que defiende la independencia del territorio. La C24, encargada de supervisar los procesos de descolonización, ha instado en repetidas ocasiones a ambas partes a retomar el diálogo bajo los auspicios de la ONU.

La comunidad internacional sigue dividida en torno al conflicto del Sáhara Occidental. Mientras que Estados Unidos reconoció la soberanía marroquí sobre el territorio en 2020, otros países, como Argelia, respaldan la posición del Frente Polisario. La renovación del apoyo en el seminario de Managua supone un nuevo espaldarazo para Rabat en su estrategia diplomática.

Marruecos se arma hasta los dientes con drones Predator y cazas F-16 de EE.UU., dejando a España entre la espada y la pared

31 Mayo 2026 at 10:28

La cooperación militar entre Marruecos y Estados Unidos alcanza nuevos hitos, según fuentes diplomáticas y análisis de expertos en defensa. La alianza, que se ha intensificado en los últimos años, refuerza la posición de Rabat como actor clave en el Magreb y el Mediterráneo, con implicaciones directas para la política exterior española.

La relación bilateral en materia de defensa se ha traducido en ejercicios conjuntos, ventas de armamento avanzado y un intercambio de inteligencia creciente. Marruecos se ha convertido en uno de los principales receptores de ayuda militar estadounidense en África, con un paquete de asistencia que ronda los 100 millones de dólares anuales (unos 92 millones de euros).

El Sáhara Occidental como eje de la cooperación

El respaldo de la administración estadounidense a la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, formalizado durante el mandato de Donald Trump, sigue siendo un pilar de la alianza. Este apoyo ha permitido a Rabat reforzar su control territorial y ha generado tensiones con Argelia, que respalda al Frente Polisario.

La amistad entre Rabat y Washington encuentra una traducción particularmente espectacular en el ámbito de la defensa y la cooperación militar.

La alianza estratégica pone a España en una posición incómoda, ya que compite por influencia en el norte de África y el Mediterráneo. La reciente compra de sistemas Predator y aviones de combate F-16 por parte de Marruecos, ambos de fabricación estadounidense, ha reforzado su capacidad militar regional.

Un contrapeso a la influencia rusa y china

La cooperación entre Rabat y Washington también se enmarca en la competencia global por África. Estados Unidos busca contrarrestar la presencia de Rusia y China, que han aumentado su penetración económica y militar en el continente. Marruecos, por su parte, aprovecha el respaldo estadounidense para proyectar su influencia hacia el África subsahariana.

Para los intereses españoles, esta alianza supone un desafío adicional en un momento de redefinición de las relaciones bilaterales con Marruecos. La presión migratoria, la pesca y la delimitación de aguas territoriales son algunos de los puntos de fricción que podrían verse afectados por el creciente alineamiento de Rabat con Washington.

Jaima Saharaui – Primer programa

22 Noviembre 2012 at 21:15

Los compañeros de la asociación Aisa nos acercan la realidad del Sáhara en su primer programa de radio.

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La ONU entierra al Polisario: 130 países respaldan el plan de autonomía marroquí para el Sáhara

29 Mayo 2026 at 09:29

Un total de más de 130 países apoyan la iniciativa de autonomía que Marruecos propone para el Sáhara Occidental, según se desprende de los trabajos del Comité de Descolonización de la ONU (C24) celebrados en Nueva York a finales de mayo de 2026. Entre los respaldos figuran tres miembros permanentes del Consejo de Seguridad: Estados Unidos, Francia y el Reino Unido, así como España, que en 2022 dio un giro histórico a su posición al respaldar el plan marroquí.

El creciente apoyo internacional consolida la postura de Marruecos frente a la opción independentista defendida por el Frente Polisario. Según fuentes diplomáticas presentes en las sesiones, cada vez más países consideran que la autonomía bajo soberanía marroquí constituye la única vía realista para resolver un conflicto que se prolonga desde hace más de cuatro décadas.

Implicaciones para España

El respaldo masivo al plan de autonomía presiona al Gobierno español, que en marzo de 2022 apoyó la iniciativa marroquí como la base más seria y creíble para la resolución del conflicto. Aquella decisión, comunicada mediante una carta del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al rey Mohamed VI, supuso un distanciamiento de la tradicional neutralidad española y provocó una crisis diplomática con Argelia, que retiró a su embajador de Madrid y congeló las relaciones comerciales.

Desde entonces, España ha mantenido su posición, aunque con matices. Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores señalan que el Ejecutivo sigue considerando la iniciativa marroquí como el marco adecuado, pero insiste en que cualquier solución debe ser negociada y aceptada por ambas partes. No obstante, el respaldo abrumador en la ONU refuerza a Marruecos y debilita la capacidad de maniobra del Frente Polisario, cuyo principal valedor, Argelia, no logra reunir apoyos suficientes en la comunidad internacional.

La autonomía bajo soberanía marroquí se impone como el marco exclusivo para resolver el diferendo del Sáhara, según se desprende del consenso mayoritario en Naciones Unidas.

Estados Unidos, Francia y el Reino Unido, los tres miembros permanentes del Consejo de Seguridad que respaldan el plan, ejercen una influencia determinante. Washington ya reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara en 2020, durante la Administración Trump, a cambio de la normalización de relaciones entre Marruecos e Israel. Francia, por su parte, ha sido un aliado histórico de Rabat en esta cuestión, y el Reino Unido se ha sumado más recientemente al consenso.

El informe del C24 destaca que el número de países partidarios de la autonomía no deja de crecer, mientras que las resoluciones tradicionales que reclaman un referéndum de autodeterminación pierden respaldo. Esta dinámica sitúa a Marruecos en una posición de fuerza y obliga al Polisario y a Argelia a replantear su estrategia diplomática.

María Carrión: “El Ministerio de Exteriores español no quiere que el FiSahara exista”

14 Mayo 2026 at 07:00

El Festival Internacional de Cine del Sáhara (FiSahara) acaba de celebrar su decimonovena edición en los campamentos de personas refugiadas de Tinduf (Argelia). Su directora, María Carrión, explica el milagro de un festival que reúne a cineastas, periodistas, cinéfilos y activistas de todo el mundo, pero que, sobre todo, es disfrutado y protagonizado por el pueblo saharaui.

La mayoría de las personas que asisten a las proyecciones son saharauis, y lo mismo ocurre en las charlas y en los talleres. ¿Cómo han conseguido que una población refugiada en condiciones tan extremas haga suyo el FiSahara?

Este proyecto aterrizó en los campamentos en 2003 con una edición muy especial que aún no sabemos cómo salió adelante. Fue un chute de energía pero también algo muy ajeno a la cultura y a las tradiciones saharauis, a pesar de que muchas películas eran españolas y de que tienen ese vínculo con España. Pero a través de los talleres de cine del FiSahara y, en 2011, de la creación de la Escuela de Cine Abidin Kaid Saleh, los jóvenes saharauis se apropiaron de la herramienta del audiovisual. Empezaron a hacer sus propias películas y a usarlas para hablar de temas sensibles o de aquellos de los que les costaba hablar. También tenemos un cine móvil que realiza proyecciones en las wilayas. Las mujeres están usando el cine como un instrumento de educación. Y los mayores, que en un principio lo veían como una imposición occidental, y hasta cierto punto lo era, al ver cine saharaui en las pantallas lo han incorporado a sus vidas.

Una estudiante de la Escuela de Cine nos explicaba que ha dedicado su primer corto al rechazo de una joven a casarse, como le quiere imponer su padre, para poder seguir estudiando y ser libre. ¿Cómo ha sido el trabajo con las mujeres para que usen el cine para defender sus derechos?

Muy importante, porque lo usan precisamente para abordar estos temas. Es mucho más fácil romper el hielo en una charla tras una proyección. Así que la escuela ha tenido siempre muchas alumnas con historias muy potentes. Además, llegó un momento en el que fue necesario que la formación la diera un equipo saharaui. A través de becas internacionales, cada vez ha habido más formadores y formadoras con esa visión de género de la mujer saharaui.

¿Cuáles son los temas que más necesitan abordar desde el cine?

Sus preocupaciones: la falta de oportunidades, de trabajo, la depresión, la salud mental, el tema de las drogas, que es tremendo… También han hecho un par de sitcoms y a través del humor abordan cuestiones cruciales como la inmigración, las cada vez mayores desigualdades… La televisión de la RASD [República Árabe Saharaui Democrática] emite muchos de sus trabajos y algunos están llegando a los territorios ocupados por Marruecos. Es más, cada año nos llegan trabajos hechos por saharauis bajo la ocupación, sin ninguna formación, que están haciendo sus propias películas. Y nosotros les damos el espacio y la atención que necesitan.

¿Están ayudando las redes sociales a su difusión?

Mucho. Por ejemplo, la sitcom Tonterías en el exilio se ha vuelto viral gracias a que la pueden ver en sus teléfonos. Y un signo de lo potente que se ha vuelto el Fisahara es que Marruecos se ha inventado un festival de cine en la Dajla ocupada. Está dotado con una cantidad de dinero impresionante, con hoteles de cinco estrellas, e invitan a gente del cine de todo el mundo que a menudo no es consciente de que está yendo a un territorio ocupado. Marruecos intenta competir con el FiSahara, pero no se puede comparar un festival hecho por un pueblo con uno organizado por un régimen.


Un signo de lo potente que se ha vuelto el FiSahara es que Marruecos se ha inventado un festival de cine en la Dajla ocupada»


¿Cuáles son las mayores dificultades que encuentran los aspirantes a cineastas?

Todas. Grabar el sonido cuando ruge el viento es imposible, lo mismo que proteger los equipos para que no les entre la arena. Aquí, además, se está haciendo cine, como dijo un compañero, con los mismos elementos que utilizaron sus abuelas para construir los campamentos en medio de la hamada. Un año, hubo una subida de tensión eléctrica y se quemaron todos los equipos de la escuela. Lo que sale de los campamentos saharauis es un cine urgente hecho con herramientas muy básicas. Pero las historias contrarrestan las dificultades técnicas.

En un momento como el actual, en el que hay un mayor número de personas desplazadas en el mundo, en el que vivimos el genocidio de Gaza, las guerras de Líbano e Irán, en el que hay grandes similitudes entre la ocupación de Palestina y del Sáhara Occidental, dedicáis esta edición al derecho al retorno, que es uno de los derechos más olvidados.

Como no se aborda en las negociaciones, de las que están excluidos los propios interesados, nos toca reivindicarlo a nosotros. Estamos en un mal momento, pero estos pueblos llevan décadas, sino siglos, luchando. En España nos alarmamos mucho por la situación del Sáhara, pero los saharauis están tranquilos porque tienen claro que para ellos la cuestión no es si van a retornar, sino cuándo lo harán. Y ese espíritu es también el del FiSahara. Por más retos y obstáculos que encontremos, va a seguir adelante porque va a acompañar al pueblo saharaui hasta que su tierra sea libre.

FiSahara
Proyección del documental de apertura del festival FiSahara, Aminetou, de Lucía Muñoz Lucena. BEATRIZ VELASCO / FISAHARA

La Agencia Española de Cooperación al Desarrollo (AECID) fue una de las principales financiadoras del FiSahara en sus inicios, pero tras los recortes de la crisis de 2008, nunca ha vuelto a apoyarlo. ¿Con qué apoyos contáis?

Pasamos una cantidad absurda de tiempo buscando financiación. El año pasado no pudimos celebrar el festival por falta de dinero. Hay mucho trabajo voluntario, cada año perdemos dinero por emergencias y cambios de última hora, como invitados que no pueden asistir, y pese a todo conseguimos que el festival salga adelante con muy poquito dinero.

El Gobierno español no aporta financiación, y eso lo dice todo de la política de España. Que no nos financien demuestra lo ruin que es la política española. Es algo que no perdono a mi país. España no solo se desentiende de sus obligaciones legales con el pueblo saharaui, sino que se alinea con la potencia ocupante.

En cuanto a la AECID, he intentado retomar esa vía de financiación, pero no ha sido posible. Lo que nos llega es que se trata de una decisión política. El Ministerio de Exteriores español no quiere que el FiSahara exista porque es un problema para ellos. Lo que está haciendo es ruin y cruel.

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La Lucha de los trabajadores del campo y una rápida deportación

28 Febrero 2020 at 20:12

Hoy hablamos con Diego Cañamero, del SAT. Nos contará los problemas del campo, de los trabajadores y los jornaleros, y cómo están sucediendose los ultimos acontecimientos alrededor del sector. También hablaremos con una compañera recientemente deportada de Marruecos cuando acudía como relatora de Derechos Humanos que nos contará su experiencia y en qué punto está […]

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Apátridas, “no ciudadanos” del mundo

12 Mayo 2026 at 07:00

El 14 de abril el Consejo de Ministros aprobaba el Real Decreto de regularización administrativa extraordinaria. La norma, que viene a resolver la anomalía administrativa de un amplio colectivo de personas migrantes que, de manera irregular, trabajan y residen en España, ha sido celebrada por ONG y Plataformas como la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), la Red Acoge, Cáritas o el movimiento Regularización Ya. Pero la redacción final esconde también sombras importantes, como la exclusión de los apátridas, un colectivo que figuraba en el borrador del decreto y que finalmente fue eliminado por el Gobierno después de que el Consejo de Estado objetase su inclusión en la misma disposición que la relativa a los solicitantes de asilo. El hecho ha vuelto a poner de actualidad la existencia de un colectivo habitualmente desaparecido de los relatos sobre migración y asilo.

“No ciudadanos”

Para la Convención sobre el Estatuto de los Apátridas de 1954, una de las dos normas de la ONU que tienen como objeto garantizar unos mínimos derechos a estas personas, apátrida sería aquella persona que «no es considerada como nacional por ningún Estado en virtud de la aplicación de su ley». Y dado que se le niega la nacionalidad, tampoco tiene acceso a servicios básicos ni a derechos fundamentales, como la educación o la atención médica, un empleo formal o contraer matrimonio. Además, dichas personas corren un riesgo de ser víctimas de abuso o de explotación. 

Por su parte, la Convención de 1961 es la encargada de reducir los casos de apatridia, estableciendo topes a los requisitos que deben cumplir para acceder a la nacionalidad. En la UE, ni Francia, ni Grecia, ni Eslovenia han llegado a ratificar esta última convención; y Chipre, Estonia y Polonia ni siquiera se han adherido a la de 1954. España lo hizo en 1997, pero no aprobó el Reglamento de reconocimiento del estatuto de apátrida hasta 2001. 

Según informes estadísticos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), en junio de 2025 había cuatro millones y medio de apátridas en el mundo, pero dado que la mayoría de los países no proporcionan datos relativos a esta situación, se estima que la cifra real es mucho más elevada. Estas personas se encuentran prácticamente en todos los países y regiones del planeta y la mayoría vive en el mismo país en el que nació. 

Entre los principales colectivos de apátridas en el mundo se encuentra el de los Rohinyá en Myanmar, cuya Ley de Ciudadanía de 1982 los excluyó de los grupos étnicos nacionales a pesar de residir en el país desde hace siglos, y actualmente son considerados «extranjeros» por las autoridades birmanas. Otro caso destacable sería el de los palestinos radicados en países vecinos como Líbano, Siria o Egipto, pues carecen de una ciudadanía reconocida que les brinde protección, teniendo que depender de documentos de viaje temporales.

En Europa, atendiendo nuevamente a las cifras de ACNUR, la mayoría se encontraría en las antiguas repúblicas de la Unión Soviética, hoy Estados independientes: Estonia y Letonia, por ejemplo, acaparan la mayoría –255.700 de los 381.000 de la UE– y son normalmente personas de etnia rusa, cuyos Estados, al independizarse, denegaron la ciudadanía automática a los residentes no nativos, convirtiéndolos en «no ciudadanos”. 

En España, saharauis

En España, más del 90% de los apátridas son de origen saharaui, un porcentaje que podría ser incluso mayor, tal y como nos cuenta Mauricio Valiente, presidente de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), ya que “su situación lleva a algunos a usar documentos marroquíes o mauritanos para acceder a España por lo que, en los informes anuales del Ministerio de Interior, es ese el origen con el que aparecen referenciados”.

No es por tanto extraño que una de las principales críticas al Real Decreto venga precisamente del colectivo saharaui, tal y como expresa Salamu Hamudi Bachri, responsable de Asuntos Políticos del Polisario en España: “Valoramos positivamente la regularización de los inmigrantes, pero nos preocupa enormemente que se haya excluido ad hoc a los saharauis. Esto tiene un trasfondo puramente político: agradar a Marruecos, no desestabilizar la supuesta buena relación que mantienen el PSOE y el Majzén. Si en un principio la norma reconocía la regularización de todos, fueran apátridas, refugiados, solicitantes de asilo… al final los únicos excluidos son los saharauis”. El objetivo de esta excepción sería para Hamudi: “Hacer aún más daño a nuestro pueblo, algo que ya se venía evidenciando con la merma de la ayuda humanitaria a la población refugiada en los campamentos”.

Elma Saiz, ministra de Inclusión, seguridad social y migraciones, ha justificado la medida por las recomendaciones del Consejo de Estado, tras las cuales el Gobierno no podía “solapar procedimientos” y era necesario “separar claramente la situación de las personas apátridas porque no están en situación irregular y están protegidas por dicho estatuto». 

“La explicación del Gobierno se basa en una perversión del lenguaje. Cuando dice que los apátridas no están en situación irregular, tienen un procedimiento específico y cuentan con mejores condiciones, está retorciendo la realidad: obviamente, quien ya tiene el estatus de apátrida tiene mejores condiciones jurídicas, permiso de residencia, de trabajo permanente… Pero aquí de lo que estamos hablando es de solicitantes”, razona Sidi Talebbuia, abogado sevillano de origen saharaui, “el que necesita regularizarse es el que no tiene el permiso concedido. Es lo mismo que puede ocurrir con la persona solicitante de asilo. Y sin embargo a estas personas sí se las incluye en el Real Decreto”. El motivo, por tanto, solo puede ser político, a juicio de Talebbuia: “La actual presidenta del Consejo de Estado es Carmen Calvo, ex vicepresidenta primera del Gobierno y exministra de la Presidencia con el PSOE de Pedro Sánchez; y es pública la actitud de la parte socialista del Gobierno con respecto a los saharauis”.

Buena parte del problema viene del proceso burocrático para adquirir el estatuto de apátrida, desarrolla el abogado: “El Reglamento establece un plazo de tres meses para que sea resuelta la solicitud pero en la práctica, el trámite, en lugar de resolverse en los tres meses previstos, dura un plazo que va de dos a tres años, habitualmente, más cerca de tres. Entonces los solicitantes se encuentran ante una situación de extrema vulnerabilidad, pues deben permanecer años esperando una resolución, que en la mayor parte de los casos de estos solicitantes provenientes de los campamentos saharauis suele ser favorable, pero en ese tiempo de espera, no tienen permiso de trabajo, lo que complica su existencia y les obliga a estar sometidos a todo tipo de abusos laborales.

Aquí el agravio comparativo se hace con respecto a los demandantes de asilo”, continúa Talebbuia, “puesto que si a los seis meses, que es el tiempo que se prevé legalmente para que se resuelva el expediente de los solicitantes de protección internacional, no se ha confirmado, se les puede autorizar a trabajar en lo que conoce vulgarmente como la ‘tarjeta roja’ –en el caso de los apátridas sería la verde—”.

Coinciden en la valoración en la CEAR, tal y como explica Valiente: “Existe un agravio importante con respecto a los solicitantes de asilo: si una de estas personas acude a la policía, automáticamente se le documenta y tiene autorización de permanencia; y a los seis meses, de trabajo, lo que no ocurre con los apátridas, que sufren un procedimiento mucho más largo y genera una evidente indefensión en quienes la solicitan. El Gobierno debería automatizar la permanencia y resolver la situación administrativa para estas personas de manera automática, que dejen de ser invisibles y puedan acceder a derechos fundamentales como el trabajo, la sanidad y la educación”.

“Por otra parte, lo que tendría que hacer el PSOE es desencallar el proyecto de ley para conceder la nacionalidad a los saharauis, que se encuentra en el Congreso desde hace dos años bloqueado únicamente por obcecación del Partido Socialista. Sería una pequeña reparación del daño histórico a la memoria democrática de este país, un daño que todavía no se ha solventado. Y en lo concerniente a los apátridas, es tan sencillo como una orden ministerial que pueda darles el acceso al trabajo en las mismas condiciones que a los solicitantes de protección internacional. De esta manera ya ni siquiera sería necesario incluirles en el proceso de regularización”, zanja Talebbuia.

Apátridas por voluntad propia

Por último, también existen personas que solicitan el estatus de apátrida, pero por razones muy diferentes a las expuestas anteriormente: si la nacionalidad se concibe como una cualidad que infunde a la persona el hecho de pertenecer a una comunidad nacional organizada en forma de Estado, lo que buscan es precisamente rechazar esa nacionalidad como construcción identitaria impuesta. Es el caso de Nuria Güell, artista visual reconocida por sus proyectos de carácter político y social, y cuyo trabajo ha sido expuesto en museos y galerías de todo el mundo. 

La artista, después de varios proyectos que intentaban subvertir la Ley de Extranjería, como Ayuda Humanitaria o TooMuchMelanin, llegó a la conclusión de que había que ir a la raíz, “superar la noción de identidad nacional como supuesto identitario, por ser una categoría artificial, impuesta y segregativa”, también por la experiencia de los “incontables horrores cometidos en nombre de los nacionalismos y de ser la base en la que se sustenta la dialéctica del nosotros y ellos, semilla de la xenofobia y el miedo a la diferencia”.

Con ese objetivo en mente, Güell solicitó renunciar a la nacionalidad adquiriendo el estatuto de apátrida, una petición que le fue denegada sin argumentación. Tras esa primera negativa, encargó un informe legal partiendo de la base del Artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, según el cual todos los seres humanos nacen libres. “El objetivo de este segundo informe era saber si, a través del derecho de autodeterminación, se podía renunciar a su nacionalidad. Yo estaba tensando la cuerda, intentando empujar los límites”. 

Después de un año y medio, el Ministerio de Justicia le notificó que la petición era inviable: el marco legal vigente no contempla que puedan existir personas sin nacionalidad por voluntad propia. Toda persona debe pertenecer obligatoriamente a un Estado… Aunque, eso sí, pese a que el Estado no permite renunciar a él, se reserva paradójicamente el derecho a la expulsión de la nacionalidad como castigo.

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120 organizaciones piden que se aplique la Ley de Memoria también a las víctimas saharauis del franquismo

4 Mayo 2026 at 20:15
Por: La Marea

Ciento veinte organizaciones de carácter social, académico, político y sindical presentaron hoy un manifiesto a favor de que se aplique la Ley de Memoria Democrática a todos los y las saharauis que «padecieron persecución y violencia, por razones políticas, ideológicas, de pensamiento, opinión o conciencia por sus actividades de oposición» a la dictadura franquista.

Según reza el manifiesto, en cumplimiento con lo establecido en la Ley 20/2022 de Memoria Democrática, el reconocimiento de las víctimas saharauis «es un acto obligado conforme a los principios de verdad, justicia y reparación». De hecho, resaltan que fue en África donde comenzó el verdadero régimen franquista, ya que fueron los oficiales allí destinados quienes protagonizaron el golpe de Estado de 1936. Además, España administró ese territorio desde 1884 y, tras la reorganización de 1958, lo convirtió en la provincia número 53. A todos los efectos, sus habitantes eran tan españoles como los habitantes de la Península y las islas, y lo fueron hasta que España abandonó el territorio en 1976 y dio vía libre a la ocupación ilegal por parte de Marruecos.

«Denunciamos, además, un trato diferenciado entre la población española de origen europeo, que fue evacuada e indemnizada durante la llamada Operación Golondrina, y la población saharaui, que quedó desprotegida frente a la ocupación militar y perdió en muchos casos la nacionalidad española, derivando en situaciones de exilio y apatridia», señalan los firmantes en un comunicado.

Violencia colonial en el Sáhara

Existe una amplia bibliografía académica sobre la represión franquista en lo que entonces se llamó el «Sáhara español». Uno de los trabajos destacados es el informe Saharauis. Las otras víctimas del franquismo y postfranquismo. Memoria, desmemoria y responsabilidades del Estado español, de Abdeslam Aomar Lahsen, publicado por el Instituto Hegoa de la Universidad del País Vasco. En él se examina pormenorizadamente la historia de violencia colonial desarrollada en este territorio, como la guerra de Ifni-Sáhara (1957), la represión de manifestaciones pacíficas como la de Zemla (tras la que se produjo la desaparición forzada del líder saharaui Mohamed Bassiri) y otras desapariciones ocurridas durante la retirada española. El tratamiento desigual entre los represaliados de los distintos territorios españoles «constituye una discriminación basada en criterios raciales», denuncian los promotores del manifiesto.

Sus firmantes celebran la Ley de Memoria Democrática, pero indican que existe «un vacío histórico relevante al no contemplar expresamente la represión ejercida contra la población saharaui». Por ello, realizan una serie de peticiones al Gobierno y a la Comisión de la Verdad, anunciada el pasado mes de marzo para esclarecer las violaciones de los derechos humanos durante la guerra civil y la dictadura. Entre estas peticiones están:

  • el reconocimiento oficial de las víctimas saharauis;
  • el acceso a archivos y registros históricos;
  • la investigación independiente de los hechos ocurridos durante la Administración española;
  • la incorporación del caso saharaui al Plan Estatal de Memoria Democrática;
  • la participación directa de víctimas y familiares en los procesos de verdad, justicia y reparación.

De acuerdo a lo recomendado por Naciones Unidas a la hora de abordar los legados del colonialismo y garantizar reparaciones efectivas, las organizaciones que firman este manifiesto concluyen que en el Sáhara Occidental persiste «una deuda histórica pendiente en materia de derechos humanos y reparación».

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Cuando el mar queda lejos

Este fotoensayo sobre el Sáhara Occidental se publicó originalmente en La Marea 110. Puedes conseguir la revista y suscribirte en nuestro kiosco.


«Estamos en el lugar de Mejaire. Aquí se cría pescado, gallinas y dátiles». Jadija Mohamad es una de las biólogas encargadas de la piscifactoría ubicada en los campamentos de personas refugiadas saharauis en Tinduf, Argelia. También fue una de las impulsoras del proyecto que inició en 2018. Este centro es un oasis de palmeras verdes que deja atrás la carretera del desierto a las afueras de la wilaya de Smara. Aunque en los inicios a Jadija le dijeron que era una idea loca, esa de criar peces en el desierto, más loco le parecía que faltaran nutrientes básicos en la dieta de una población que cuenta con uno de los mayores bancos pesqueros del Atlántico. Y a la que se le niega el derecho a su mar. El pescado saharaui circula hacia mercados internacionales, pero no llega ni a la población que resiste en el territorio ocupado ni a las más de 170.000 personas refugiadas en los campamentos.

Lejos de ese mar también está Damba Mohamad, en Rabuni, la capital administrativa de los campamentos. Desde la pequeña tienda de alimentación que asoma a la calle principal, recorre en su furgoneta blanca los más de 800 kilómetros en busca de corvina o merluza procedente de Nouadhibou, ciudad mauritana próxima a la frontera del Sáhara Occidental. El viaje dura cerca de 24 horas y lo repite una vez al mes durante el invierno (de diciembre a marzo), cuando el pescado puede conservarse mejor. Es la única manera de saborear lo que les fue arrebatado hace 50 años. Junto a Damba, Hameiduha Emhamed recuerda aquel gusto de su infancia en Dajla, conocida como la Villa Cisneros de la provincia 53 española.

Así, mientras las corvinas y las merluzas se abren paso en los congeladores de Damba, la tilapia del Nilo y la roja lo hacen en las piscinas de Mejaire, con la incertidumbre de no saber hasta cuándo. El proyecto, financiado en sus inicios por el Programa Mundial de Alimentos, resiste hoy bajo mínimos por falta de recursos. «La tilapia es un pez refugiado, igual que nosotras», dice Jadija.


Sáhara Occidental: Cuando el mar queda lejos
Dos hombres transportan paquetes de pescado congelado a una tienda en Rabuni, desde donde se distribuirá a todas las ‘wilayas’. GIANNI ESPOSITO


Sáhara Occidental: Cuando el mar queda lejos
Tilapias rojas del Nilo nadando en los estanques de la piscifactoría. GIANNI ESPOSITO


Sáhara Occidental: Cuando el mar queda lejos
Vista aérea de la ‘wilaya’ de El Aaiún, situada en los campamentos de personas refugiadas de Tinduf, en Argelia. GIANNI ESPOSITO


Sáhara Occidental: Cuando el mar queda lejos
Varios niños saharauis jugando en los campamentos con un coche abandonado. GIANNI ESPOSITO


Sáhara Occidental: Cuando el mar queda lejos
Documento de identidad de un refugiado saharaui nacido en el territorio cuando aún era la provincia 53 de España. GIANNI ESPOSITO


Este contenido forma parte de un proyecto realizado con la Comissió Catalana d’Ajuda al Refugiat a través de la beca DevReporter Connect for Global Change de Lafede.cat.

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Pederastas: dejemos de mirar para otro lado

17 Abril 2026 at 17:01
Por: La Marea

Puedes adquirir un ejemplar del número 111 de La Marea aquí.

«Pederastas: el problema estructural que no queremos abordar». Nunca nos había costado tanto escoger un titular de portada. Decidimos dedicar un especial a la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes como un ejercicio de autocrítica y responsabilidad. Tras una comida en la que estuvimos hablando de Epstein, nos dimos cuenta de que no teníamos problema en definirlo a él y a sus cómplices como pederastas. Tampoco para aplicar ese término a los miembros de la Iglesia católica que han cometido agresiones sexuales. Las noticias sobre estos casos despiertan indignación y repulsa. Pero ¿cuál es la respuesta ante la violencia sexual intrafamiliar, la que supone un 80% del total? Las víctimas y especialistas que participan en el dossier de nuestro última revista lo tienen claro: silencio.

Pederastas: dejemos de mirar para otro lado

Una de cada cinco personas sufre violencia sexual antes de cumplir los 18 años, pero muy raramente lo contará y, menos aún, llegará a denunciarlo. Las agresiones que cometen nuestros padres, abuelos, tíos, padrastros, primos, vecinos o cuñados suelen ser secretos familiares que quedan impunes. Para minimizar su impacto, debemos reconocer cómo se manifiesta a través de señales más o menos evidentes. Para ello, hemos recopilado una serie de consejos de expertos para elaborar una guía con algunos indicadores, de tipo físico o conductual, que pueden ayudarnos a detectar posibles casos de violencia sexual contra la infancia y la adolescencia. Puedes descargarla aquí en castellano, catalán, euskera y gallego.

Quizá mientras lees estas líneas, estés pensando en alguien próximo que ha sufrido este tipo de violencia. Tal vez te haya sucedido a ti, la probabilidad es alta. Repetimos: afecta al 20% de las personas menores de edad. En La Marea no vamos a dejar de recordarlo porque los medios de comunicación debemos ser un servicio público.

Otros temas en La Marea 111

Además, fieles a nuestra inclinación por el reporterismo, visitamos Siria y Cuba. Al primer destino acudimos de la mano de Núria Vilà Coma, quien visita una escuela a las afueras de Damasco para ver cómo se han reanudado las clases después de la guerra civil y de la caída del gobierno de Bashar al Asad.

A la isla caribeña nos acercan Patricia Simón y el fotoperiodista Alex Zapico. Cuba vive momentos de tensión por el estrangulamiento energético al que está sometida por parte de Estados Unidos, que además amenaza con una invasión. Los cortes de electricidad son continuos y el éxodo de personas jóvenes es imparable.

Cuba en La Marea 111
Solo las viviendas y comercios con placas solares o generadores disponen de luz durante los apagones que sufre regularmente Cuba desde hace tres años y, especialmente, desde el bloqueo energético impuesto por Donald Trump. ALEX ZAPICO

Marco Dalla Stella firma un reportaje sobre la inteligencia artificial aplicada al armamento. Esta IA señala objetivos para los bombardeos en Irán y actualmente carece de regulación. La masacre provocada por el ataque estadounidense a una escuela de niñas en Minab expone los riesgos de su utilización.

Asimismo, Guillermo Martínez charló con el historiador Gutmaro Gómez Bravo sobre el final de la guerra civil española, el tema de su último ensayo. En él trata todos los pormenores del fin de una contienda que necesitó de la rendición y de la entrega del bando republicano. Es decir, que Franco no ganó heroicamente en el campo de batalla, sino con espionaje y tejemanejes de despacho.

Sebastiaan Faber, por su parte, conversó con la periodista Raina Lipsitz, autora de un libro titulado The Rise of a New Left que trata sobre los movimientos de la izquierda juvenil en Estados Unidos. Para prosperar, esta izquierda ha tenido que enfrentarse no sólo al trumpismo, sino al establishment del Partido Demócrata. La victoria de Zohran Mamdani en Nueva York es uno de sus triunfos más sonados.

Nos ocupamos también de la conservación de los océanos, elaboramos un bazar con productos e iniciativas de carácter ecosocial, os contamos la fascinante historia de la pintora Fanny Gonmar y, como siempre, viajamos a uno de los lugares que siempre está en nuestro corazón: los campamentos saharauis en Argelia. Allí, Miguel Ángel Fernández firma un reportaje sobre una original forma de cultivar hortalizas frescas en pleno desierto.

Sáhara Occidental en La Marea 111

En El Periscopio, nuestro suplemento cultural, abordamos el uso de la inteligencia artificial para realizar traducciones literarias, cuya popularización está poniendo en peligro a un sector ya muy precarizado que propone alternativas. También viajamos a Avilés, donde tendrá lugar una Bienal de Arte dedicada al cambio climático. Y hablamos con la escritora Laura Ortiz Gómez, autora de una novela atípica y deslumbrante sobre la lucha de clases: Indócil. El broche de oro para el suplemento es un relato de la escritora Elvira Navarro.

Como ves, La Marea en papel vuelve cargada de temas interesantes y también incómodos. Así debería ser siempre el periodismo. Así intentamos hacerlo. Ayúdanos a seguir en la brecha. Compra la revista. Suscríbete.

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Tierra de Barrenaus 7×19 Lo Sahara Occidental

8 Junio 2021 at 09:45

Los zaguers acontecimientos en la muga de Ceuta han feito reviscolar lo debat arredol d’o Sahara Occidental. La tensión entre los gubiernos espanyol y marroquí ha puyau dimpués de que s’acullise a lo lider d’o frent polisario pa tractar-le la covid. Charramos con Chorche Paniello, historico activista en desfensa d’o pueblo saharaui, qui nos da […]

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El lamentable y vergonzoso final de la Marcha por la Libertad de los presos políticos saharauis

11 Junio 2025 at 06:00
Por: Caty R

La Marcha por la Libertad liderada por la francesa Claude Mangin -esposa del preso político saharaui Naama Asfari- ha recorrido muchos lugares desde Ivry-sur-Seine, en Francia hasta Tarifa durante dos meses, informando, haciendo talleres, contando lo que la mayor parte de la prensa silencia sobre la ocupación marroquí, ilegal y cruel.

La Marcha por la Libertad nos retrotrae a la Decisión de la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Castigos crueles, inhumanos o degradantes -órgano de las Naciones Unidas- emitida el 15 de noviembre de 2016. Esta Decisión -hay muchas más del mismo tenor referentes a otros presos políticos saharauis- establece que Naama Asfari fue torturado. Se refiere también la Decisión a las deplorables condiciones sanitarias que padeció, y pide compensación, reparación por los efectos físicos y psicológicos de los daños infligidos, y garantía de no repetición. Pide rehabilitación para el detenido, y una investigación sobre lo sucedido con vistas a llevar a los responsables ante la justicia. Pide abstenerse de cualquier forma de presión, intimidación o represalia, como dañar la integridad física y moral del preso y su familia, y permitirle recibir en la cárcel visitas de su familia. También pide información en el plazo de 180 días de las medidas que se han tomado como consecuencia de las consideraciones expresadas.

de estas exigencias de las Naciones Unidas. Hasta el punto de que a la esposa de Naama, la francesa Claude Mangin que reside en Francia, y que se desplazaba cuando podía para ver a su marido, a partir de esa sentencia pidiendo expresamente que se permitiese al preso recibir en la cárcel visitas de su familia, se le impidió la entrada a Marruecos. Tuvo Claude que hacer una huelga de hambre de 30 días en el Ayuntamiento de su ciudad -Ivry-sur-Seine- para denunciar la violación de su derecho. Esa huelga tuvo como consecuencia una última visita a la cárcel de Kenitra, donde se encuentra su marido. Después, nunca más. Tras 5 nuevos intentos fallidos, Claude consideró otra manera de difundir la arbitrariedad de Marruecos: la Marcha por la Libertad, con la doble finalidad de intentar ver a su marido y de difundir la causa de los presos políticos saharauis encarcelados en Marruecos.

Terminó la Marcha en Algeciras con una concentración numerosa a la que acudieron gentes de todas partes, incluso del extranjero. Y luego, ya en Tarifa, catorce personas, entre ellas representantes políticos de España y Francia, acompañaron a Claude en el ferry hacia Tánger, en su intento de visitar a su marido preso.

Hay que destacar la vergonzosa actuación de la policía marroquí en un barco español y la vergonzosa ausencia de la policía española

Tampoco en esta ocasión cumplió Marruecos con las recomendaciones de la ONU, y Claude ni siquiera pudo desembarcar en Marruecos. La diferencia está en que en esta ocasión había 14 testigos con ella. No son invenciones de Claude.

La solidaridad, el esfuerzo, la ilusión marcaban el rumbo de la Marcha. Se hizo una difusión magnífica, y muchas personas se empiezan a incorporar a la lucha por la causa saharaui y por la defensa de sus presos a raíz de esa dinámica. La Marcha fue un éxito.

Y podría haber terminado con broche de oro si las autoridades marroquíes, por una vez, hubieran accedido a cumplir con la legalidad, permitiendo a Claude visitar a su marido. Pero no. Una vez más imperó la chulería y la impunidad.

Hay que destacar la vergonzosa actuación de la policía marroquí en un barco español y la vergonzosa ausencia de la policía española.

En el ferry había una garita para control de pasaportes a cargo de policías marroquíes identificados. Y luego había una caterva de policías marroquíes de paisano -que al principio se hicieron pasar por pasajeros con su maletita y todo- que actuaban como si estuviesen en su pueblo, intimidando a los pasajeros, filmándoles uno por uno, incluso en tierra española, en la cafetería del puerto y cuando subían la pasarela, diciéndoles dónde podían filmar y dónde no y dónde podían estar y dónde no, recibiendo órdenes de sus superiores, estos sí, identificados. Cogieron los pasaportes de los viajeros y los fotografiaron. A una pasajera le arrebataron el móvil por detrás y le hicieron daño en la mano. Ella tuvo que acudir al jefe de los policías marroquíes para pedir que se lo devolvieran, y este le obligó a borrar un vídeo si quería recuperarlo. La indefensión creaba angustia entre los pasajeros. Estaban atrapados. ¿Y dónde estaba la policía española para defenderles? No estaba. Todo esto en un barco de Balearia que en su página web tiene sus barcos registrados como de España o de la UE. Y en aguas españolas.

Estos policías les dijeron a los pasajeros que acompañaban a Claude -fichados por los servicios marroquíes desde hace tiempo- que no iban a bajar del barco. Les arrinconaron, y les dejaron ahí, de vuelta para Tarifa sin dar ninguna explicación ni entregar ningún tipo de atestado explicando el porqué de la no admisión en su territorio. La propia ley marroquí exige esa notificación justificativa.

Estuvieron inhibidas las señales de los móviles, de manera que los pasajeros no se pudieron comunicar. No podían avisar de lo que estaba pasando. Estaban coaccionados, sometidos contra su voluntad

Estuvieron inhibidas las señales de los móviles, de manera que los pasajeros no se pudieron comunicar. No podían avisar de lo que estaba pasando. Estaban coaccionados, sometidos contra su voluntad, sin libertad de acción ni de movimiento y con violencia e intimidación.

Habrá que saber qué responsabilidad tiene España en todo esto. Por muchos acuerdos que hubiera entre ambos países a efectos de cooperación en inmigración, los hechos ocurridos no tienen justificación. España tiene que dar explicaciones.

Cristina Martínez Benítez de Lugo es participante en el Movimiento por los Presos Políticos Saharauis.

Fuente: https://www.elindependiente.com/opinion/2025/06/09/el-lamentable-y-vergonzoso-final-de-la-marcha-por-la-libertad-de-los-presos-politicos-saharauis/

El Frente Polisario y el cinismo de los cretinos

9 Junio 2025 at 06:00
Por: Caty R

Decir que el Frente Polisario (FP) es “una entidad privada no reconocida” es una absoluta memez, impropia de quienes se consideran vanguardia del ‘progresismo’ nacional e internacional. Quienes leemos estas estupideces, no damos crédito a lo que leemos y al nivel de degradación a que ha llegado el partido PSOE: no me atrevo a decir Partido ‘socialista’. Ya no saben qué hacer o decir para negar lo evidente y ahondar aún más su caída en el lado equivocado y oscuro de la Historia, junto a las fuerzas más reaccionarias de la sociedad.

Y no es ya solo que el PSOE “juegue a desinformar”, como señalan los más benignos con esta gentuza. “Es mucho más grave que eso” –señalan otros–, “porque son fuerzas organizadas que excluyen todo atisbo de progreso verdaderamente democrático; y desde luego, si se trata del moro y del musulmán”. “Estos tipejos no tienen límites, sumisión a tope al Sultán”. “Es repugnante”. “Van a por todas, guerra total a todos los niveles” … Son comentarios que me van llegando al tiempo que yo mismo voy escupiendo estas líneas como puedo.

Decir que el Frente Polisario es “una entidad privada”, como si fuera una farmacia, un concesionario de automóviles o un equipo de fútbol, no deja en muy buen lugar ni a los ‘intelectuales’ (¿?) orgánicos ni a los comisarios políticos del partido antaño socialista y hoy covacha de truhanes, espabilados y desaprensivos.

No deja en muy buen lugar ni a los ‘intelectuales’ orgánicos ni a los comisarios políticos del partido antaño socialista y hoy covacha de truhanes, espabilados y desaprensivos

Después de 50 años de heroica lucha y resistencia del pueblo saharaui, ahora estos listillos de tercera nos salen con esas.

El Frente Polisario fue creado en 1973. Y ni siquiera en ese lejano momento fue “una entidad privada no reconocida”. ¡Vaya si se le conoció y vaya si se le reconoció! ¡Si hasta incluso el Gobierno de la UCD, el de Adolfo Suárez, acudió a negociar con el FP las condiciones de entrega de los militares españoles! Por cierto, el Ejército español ¿era también “una entidad privada”? Porque este es el tipo de necedades a que lleva la ‘lógica’ del PSOE.

Sí, España era entonces la potencia colonial, la ‘madre patria’, la metrópoli, una “entidad pública reconocida” que había firmado su sentencia de muerte como ‘madre patria’ con los vergonzosos sucesos sangrientos de Zemla, la matanza de saharauis, la ‘desaparición’ y asesinato del dirigente saharaui Bassiri…, del que todavía hoy la ‘entidad pública reconocida” (gloriosos valores patrios) llamada España no ha dado razón alguna ni ha desclasificado los documentos secretos (¡Estado transparente y de Derecho!), a pesar de ser miembro de la ONU, la OTAN, la UE, el FMI y demás parafernalia de siglas de “entidades reconocidas” que parecieran dotar a este país de pasaporte, prestigio y ‘garantías de seriedad’.

El FP, señores del PSOE, fue RECONOCIDO por Naciones Unidas como representante legítimo del Pueblo Saharaui y desde entonces mantiene en Nueva York a su Representante ante la ONU: nuestro querido y llorado Ahmed Bujari hasta su fallecimiento hace unos años, y su sucesor Sidi Omar desde abril de 2018. La Representación legal y reconocida del pueblo saharaui no es, señores del PSOE, “una entidad privada no reconocida”, como pudiera serlo una frutería o un club de fútbol, señores del PSOE.

El Frente Polisario, como vanguardia del pueblo saharaui, ha librado muchas y muy dolorosas batallas, en los terrenos político, diplomático y militar, como para que vengan ahora unos memos ignorantes a tildarlo de “entidad privada”, de la misma manera que las contrapartes alauitas del PSOE y su maquinaria de desinformación, intoxicación y propaganda tratan de denigrarlo, chequera en ristre, intentando hacerlo pasar por “organización terrorista” (¿reconocida?, ¿privada?).

Muy al contrario, el FP es la vanguardia organizada del heroico pueblo saharaui, expulsado de su tierra, como los palestinos, abandonado por el Gobierno español (el franquista y el socialista), entregado a sus enemigos, y bombardeado por estos –los del abrazo fraternal y la propuesta de autonomía—con napalm y fósforo blanco, prohibidos –al igual que la invasión y ocupación—por la legislación internacional, esa que tanto respetan los Trump, Netanyahu y demás secuaces.

El pueblo saharaui (¿”entidad privada no reconocida”?), con el FP a la cabeza, proclamó su independencia, su Constitución y su propio Estado, la República Árabe Saharaui Democrática, RASD, que ha sido RECONOCIDA como Estado por al menos otros 84 Estados, aunque después, la chequera, los chanchullos, las presiones y los chantajes de Marruecos hayan hecho el trabajo, no ya sucio, sino repugnante de tratar de eliminar del mapa mundial a la RASD, al pueblo saharaui y a los principios del orden jurídico internacional basado en reglas.

El Polisario ha ganado en los Tribunales a Marruecos, a España, a la Comisión y al Consejo de la UE. A todos

La ONU reconoció al Frente Polisario. La Unión Africana (¿55Estados!) reconoció a la RASD. El FP mantiene embajadas en muchos países, a pesar de no contar con la chequera de que dispone Marruecos, engrosada con las dádivas financieras de España, la UE y las petromonarquías golfas, las que financian Muros de la Vergüenza, impunemente asesinan y desaparecen Kashogis y cobijan a eméritos huidos.

A lo largo de varios años, y mediante una serie de sentencias sucesivas, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha dado la razón al Frente Polisario como representante legítimo del pueblo saharaui –como ya hicieran la ONU y el TIJ en 1975—y le ha reconocido su capacidad jurídica activa. Y el FP ha ganado en los Tribunales a Marruecos, a España, a la Comisión y al Consejo de la UE. A todos.

Y ahora vienen los iluminados del PSOE y dicen que el Frente Polisario es “una entidad privada”. Solo les faltó añadir eso de “sin fines de lucro”. Vamos, como un club de fútbol de tercera categoría. De lo que se deduce que en ese partido sobran los estudios universitarios y que han perdido el Norte. O algo mucho peor, si es que alguna vez lo tuvieron: la conciencia y la ética.

Luis Portillo Pasqual del Riquelme es Doctor en Ciencias Económicas; miembro del Centro de Estudios sobre el Sáhara Occidental (CESO) de la Universidad de Santiago de Compostela, y autor de En defensa de la Causa Saharaui. Testimonios de Denuncia, Solidaridad y Resistencia (Círculo Rojo, 2024).

Fuente: https://www.elindependiente.com/opinion/2025/06/07/el-frente-polisario-y-el-cinismo-de-los-cretinos/

Una omisión que lo dice todo: el día que El País olvidó cubrir una manifestación por Palestina

5 Junio 2025 at 06:00
Por: Caty R

La omisión de una manifestación propalestina por parte de El País provocó una dura crítica del economista y activista Luis Portillo Pasqual del Riquelme. La polémica reabre el debate sobre el papel de los medios en la cobertura de conflictos internacionales y en la defensa de los derechos humanos.

El pasado 10 de mayo tenía lugar en Madrid una multitudinaria manifestación en solidaridad con el pueblo palestino, reclamando el embargo de armas a Israel y la ruptura de relaciones diplomáticas con ese Estado. Sin embargo, al día siguiente los lectores habituales de El País se encontraron con un silencio total en la edición impresa del periódico al respecto de esta movilización ciudadana.

La omisión no pasó desapercibida y desató una oleada de críticas de lectores. Entre ellas, la contundente carta de Luis Portillo Pasqual del Riquelme, economista, solidario con el pueblo saharaui y autor del libro “En defensa de la causa saharaui. Testimonios de denuncia, resistencia y solidaridad”,

En una misiva dirigida a Soledad Alcaide, Defensora del lector del diario,  Portillo expresó su profundo malestar por lo que calificó como una falta de sensibilidad y empatía informativa.

 Para Luis Portillo, resultaba evidente que la omisión del periódico de el Grupo Prisa  no puede entenderse como un simple error operativo, sino como una decisión editorial coherente con una línea que ha minimizado sistemáticamente la cobertura de ciertas luchas, como la del pueblo palestino o la del propio pueblo saharaui.

Una respuesta defensiva

 Por su parte, la defensora del lector, en su columna del  18 de mayo, titulada «Lo que les falta y lo que les sobra a algunos lectores», se excusaba atribuyendo la omisión d a  un «error de reflejos» por parte de la redacción, que «optó por cubrir la protesta convocada por el PP y Vox contra el Gobierno en la plaza de Colón, en detrimento de la manifestación propalestina».

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Soledad Alcaide, Defensora del lector de El País

 Según Borja Echevarría, director adjunto del periódico, la cobertura de Gaza es un eje central del medio, aunque se justificó la omisión señalando que “el periódico del domingo va muy armado” y “hay menos capacidad de reacción”.

Luis Portillo, sin embargo, rebatió esa explicación, calificando de «escandalosa» la falta de cobertura, especialmente cuando El País ha dedicado páginas enteras a actos políticos con asistencia marginal, como una concentración reciente en Callao con apenas mil personas. A su juicio, la ausencia de información no se debió a ningún topo de «error», sino a presiones o intereses de embajadas como las de Israel, Marruecos y Estados Unidos, y a la afinidad editorial del diario con las posiciones oficiales del Ministerio de Asuntos Exteriores. 

La línea editorial de El País y la causa saharaui

Portillo recordó, en este sentido, que año tras año El País ha ignorado las manifestaciones por el Sáhara Occidental que se celebran en Madrid en noviembre, coincidiendo con el aniversario de los Acuerdos Tripartitos de 1975. La denuncia efectuada por Luis Portillo se enmarca, por tanto, en otra  más amplia a la línea editorial del periódico que, a nivel estatal, responde y respalda la línea política del PSOE. 

 Desde que el Gobierno de Pedro Sánchez alineó su política exterior con el plan de autonomía propuesto por Marruecos para el Sáhara Occidental, El País, se ha esforzado por justificar esta postura a través de su línea editorial y las opiniones de sus periodistas asalariados y columnistas. 

 Editoriales recientes han defendido este giro como una adaptación al “realismo geopolítico”, dejando en segundo plano el principio de autodeterminación al que tiene derecho, según la legalidad internacional, el pueblo saharaui. Aunque el periódico ha cubierto algunas visitas oficiales de enviados de la ONU, como la de Staffan de Mistura, ha omitido reiteradamente las movilizaciones sociales que denuncian la ocupación marroquí.

Un lector comprometido

 Luis Portillo Pasqual del Riquelme no es un «lector cualquiera» del diario El País. Doctor en Ciencias Económicas, ha sido profesor universitario y es colaborador de medios críticos como RebeliónAraInfo, Kaos en la Red y Canarias-semanal. En sus artículos denuncia no solo la ocupación del Sáhara, sino también la complicidad activa o pasiva de medios y gobiernos que blanquean esta situación.

EN DEFENSA DE LA CAUSA SAHARAUI : Portillo, Luis: Amazon.es: Libros

En 2025, Portillo presentó su libro En defensa de la causa saharaui, una compilación de escritos y testimonios en apoyo al derecho del pueblo saharaui a decidir su destino. Su intervención en esta polémica no es, por tanto, un arrebato puntual, sino una expresión más de su compromiso político e intelectual.

   La controversia entre Portillo y la Defensora del lector de El País, Soledad Alcaide, pone sobre la mesa una cuestión de fondo: ¿quién decide qué merece ser noticia? ¿Quién define la relevancia de una manifestación, una causa, un conflicto?

   Como ha querido poner de relieve Luis Portillo, el silencio informativo selectivo jamás es neutro. En muchos casos es una forma de intervención. Lo que se omite también comunica. Por eso, esta polémica es más que un desencuentro puntual. Es un recordatorio de que la prensa corporativa, tiene la clara función de reforzar la ideología dominante necesaria para la reproducción del sistema. Aunque de vez en cuando tenga que enfrentarse a algunos lectores críticos dispuestos a interpelar a quienes se autodefinen como «El Cuarto Poder».

Fuente: https://canarias-semanal.org/art/37901/cuando-una-omision-lo-dice-todo-el-dia-que-el-pais-olvido-cubrir-una-manifestacion-por-palestina-y-el-sahara

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