El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se ha reunido esta semana en Washington con el expresidente estadounidense Donald Trump, en lo que supone su octavo encuentro durante el segundo mandato de Trump. La visita se produce en un momento en que Netanyahu aparece cada vez más debilitado y aislado en el plano internacional, según analistas asiáticos que siguen de cerca la evolución del liderazgo israelí.
Un deterioro paulatino
La prensa asiática ha señalado que el viaje de Netanyahu a Washington responde a su necesidad de revitalizar su imagen como el aliado más cercano del hombre más poderoso del mundo. Sin embargo, las mismas fuentes indican que su estrella en Washington se está apagando. El encuentro con Trump, lejos de reforzar su posición, pone de manifiesto la pérdida de influencia del mandatario israelí en la capital estadounidense.
Netanyahu, que durante años supo cultivar una relación estrecha con la administración Trump, se enfrenta ahora a un escenario político interno complejo y a una creciente presión internacional por su gestión en la guerra de Gaza. La reunión de esta semana, aunque cordial, no habría generado los resultados concretos que esperaba el primer ministro israelí, según las fuentes consultadas.
Implicaciones geopolíticas
El declive de Netanyahu en Washington podría reconfigurar las dinámicas de poder en Oriente Próximo. Israel, que ha dependido históricamente del respaldo incondicional de Estados Unidos, podría ver erosionada su capacidad de maniobra diplomática y militar si la influencia de su líder sigue decayendo. La administración Trump, por su parte, parece estar evaluando sus prioridades estratégicas en la región, lo que podría llevar a un ajuste de su política exterior hacia Israel y sus vecinos.
El octavo encuentro entre Netanyahu y Trump, en lugar de ser una muestra de fortaleza, se interpreta como un síntoma de la vulnerabilidad del primer ministro israelí. En un contexto de inestabilidad regional y desafíos internos, Netanyahu busca aferrarse a su principal valedor, aunque su capacidad de dictar los términos de la relación parece haberse reducido notablemente.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha puesto en entredicho la continuidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) al afirmar que el acuerdo comercial solo beneficia a México y a Canadá. Ante esta incertidumbre, un experto consultado por Sputnik sostiene que México tiene ante sí «la gran oportunidad de poder reducir» su histórica dependencia económica de Washington.
Las declaraciones de Trump, realizadas este jueves, no detallan si su intención es renegociar, suspender o abandonar el tratado, pero han generado inquietud en los sectores productivos mexicanos. El T-MEC, que entró en vigor en 2020 como sustituto del NAFTA, canaliza más del 80% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos.
Un desequilibrio histórico
El experto consultado por la agencia rusa señala que, pese a las críticas de Trump, Washington ha mantenido una ventaja absoluta en la relación comercial. «Estados Unidos ha tenido una ventaja absoluta», afirma, aunque no precisa si esa ventaja es en términos de balanza comercial, inversiones o control de cadenas de suministro. La oportunidad para México radicaría en diversificar sus socios comerciales y fortalecer su mercado interno.
La postura de Trump se enmarca en su agenda de «América Primero», que ya durante su primer mandato llevó a una renegociación del NAFTA. Analistas mexicanos han advertido que una salida unilateral de Estados Unidos del T-MEC tendría consecuencias graves para la economía mexicana, pero también para las cadenas productivas integradas en América del Norte.
El Gobierno de México, por ahora, no ha emitido una respuesta oficial a las declaraciones de Trump. La secretaria de Economía, en funciones, ha reiterado en foros recientes la importancia de mantener la certidumbre jurídica para los inversores.
Las violaciones y las humillaciones sexistas están presentes en los testimonios de las mujeres vascas castigadas por fuerzas policiales y militares, desde la Guerra Civil a la llamada lucha contra el terrorismo.
En España, el nombre de Nayib Bukele aparece en conversaciones con desconocidos que admiran al presidente sin conocer el miedo, el silencio y el exilio que también forman parte de la historia reciente de El Salvador.
La actriz, directora y activista lleva al cine el libro 'Memoria de chica'. “¿Cómo se rueda la violencia sexual desde la perspectiva de la mujer?”, se pregunta.
Shelly 3.0ya está disponible como una importante actualización de este moderno gestor gráfico de paquetes para Arch Linux y sus distribuciones derivadas. La nueva versión introduce una profunda renovación de la interfaz, mejora el rendimiento general de la aplicación y amplía las funciones disponibles para gestionar software desde una única herramienta.
A diferencia de otras soluciones, Shelly no actúa como un simple frontend de Pacman, sino que utiliza directamente la biblioteca libalpm, lo que le permite ofrecer una gestión nativa de paquetes con una interfaz moderna desarrollada en Avalonia.
Shelly 3.0 renueva la experiencia de gestión de paquetes en Arch Linux
La principal novedad de Shelly 3.0 es la renovación de su interfaz de usuario, ahora más limpia, organizada y rápida de utilizar. El objetivo de los desarrolladores ha sido simplificar las tareas habituales de instalación, actualización y eliminación de software, ofreciendo una experiencia más intuitiva tanto para usuarios nuevos como avanzados.
La aplicación mantiene su capacidad para gestionar desde un único lugar paquetes de los repositorios oficiales de Arch Linux, software del AUR, aplicaciones Flatpak y AppImages. Gracias a ello, los usuarios pueden administrar prácticamente todo el software instalado en el sistema sin recurrir a varias herramientas distintas.
Shelly 3.0 también mejora el rendimiento durante la búsqueda de paquetes, la sincronización de repositorios y las operaciones de instalación y actualización. Además, incorpora diversas optimizaciones internas y correcciones de errores destinadas a aumentar la estabilidad general de la aplicación.
Otra de las características que distinguen a Shelly es que dispone tanto de interfaz gráfica como de línea de comandos, compartiendo la misma base tecnológica. Esto permite alternar entre ambos modos según las preferencias del usuario sin perder funcionalidades ni compatibilidad.
Con esta nueva versión, Shelly continúa consolidándose como una de las alternativas más completas para gestionar software en Arch Linux. No en vano, proyectos como CachyOS ya lo adoptaron anteriormente como su gestor gráfico de paquetes predeterminado, sustituyendo a Octopi.
Hace meses que se sabe que GOG Galaxy, el lanzador de juegos de GOG, tiene previsto llegar a Linux. Desde entonces, la comunidad ha estado expectante, y ahora la compañía ha dado nuevos detalles sobre el progreso. Aunque no hay una fecha concreta, el equipo ha confirmado que el desarrollo está en marcha.
GOG, que ya permite descargar juegos con soporte nativo para Linux desde su tienda web, nunca ha lanzado su cliente Galaxy en este sistema operativo. Sin embargo, la creciente popularidad de Linux para juegos, impulsada por SteamOS y dispositivos como Steam Deck, ha hecho que la demanda de una versión nativa sea cada vez mayor.
Desarrollo en curso y contratación de un especialista
GOG ha contratado a un ingeniero especializado en Linux para liderar el proyecto. Así lo confirmó el codirector ejecutivo Krzysztof Papliński, donde señaló que Linux es uno de los temas más solicitados por la comunidad. Papliński calificó el proyecto como una tarea de gran envergadura y pidió paciencia, ya que no están listos para compartir planes concretos ni plazos.
Funciones que podría ofrecer GOG Galaxy en Linux
Si finalmente llega, GOG Galaxy podría convertirse en una herramienta central para gestionar la biblioteca de juegos en Linux. Entre las funciones que ya ofrece en Windows y macOS se incluyen sincronización de partidas en la nube, actualizaciones automáticas, seguimiento del tiempo jugado y la posibilidad de conectar otras tiendas como Steam, Epic Games o Xbox. Esto permitiría a los usuarios tener todos sus juegos en un solo lugar, similar a lo que hace la app de Xbox en Windows.
Contexto: la recompra de GOG y su enfoque en el software libre
A finales de 2025, el fundador original de GOG, Michał Kiciński, recompró la compañía a CD Projekt RED. Desde entonces, GOG ha reforzado su apuesta por el catálogo retro y los juegos sin DRM, aunque sin abandonar los lanzamientos modernos. Llevar GOG Galaxy a Linux encaja con esa filosofía, ya que el sistema operativo de código abierto es un entorno natural para el software libre. Además, permitiría a GOG competir directamente con Steam en un terreno donde Valve ha invertido fuertemente con SteamOS.
A día de hoy, no se sabe cuándo estará disponible GOG Galaxy para Linux. La compañía sigue evaluando el mejor enfoque y no ha dado ninguna ventana de lanzamiento. Mientras tanto, los usuarios pueden recurrir a lanzadores de terceros como Lutris con integración GOG o utilizar el Heroic Games Launcher, o utilizar Proton para ejecutar la versión de Windows a través de Steam. Lo que está claro es que GOG no ha abandonado el proyecto y que, cuando llegue, promete ser un añadido muy útil para la comunidad de jugadores en Linux.
La reforma de la Ley del Suelo de l’esborrany del reial decret llei, ara posposat fins al setembre, podria suposar un desastre ambiental i social.
El Govern d’Espanya ha anunciat aquest matí que posposa fins a setembre el reial decret llei sobre habitatge. En les seves últimes versions, el text pretenia incloure una modificació de la Ley del Suelo per a blindar les iniciatives d’urbanització i construcció que es provin irregulars en seu judicial.
Segons el parer d’Ecologistes en Acció, Greenpeace i els Sindicats de Llogateres i Llogaters, aquestes mesures busquen reduir la protecció mediambiental del territori afectat per plans urbanístics, a més de protegir futurs infractors urbanístics i a amnistiar aquells infractors presents, qüestió que no guarda cap relació amb la promoció d’un parc d’habitatge públic.
Les tres organitzacions coincideixen a denunciar que s’aprofiti la greu crisi d’habitatge per a presentar un reial decret llei que camufla reivindicacions del lobby immobiliari amb mesures proposades per les llogateres com posar fi al frau del lloguer de temporada i d’habitacions. “Aquesta desprotecció permetrà més urbanitzacions enclavades en zones naturals, la qual cosa resulta, com s’està veient ara, extremadament perillós i perjudicial en els grans incendis forestals”, afirmen les organitzacions ecologistes, que també exigeixen “estendre i reforçar més enllà del 2026 les ajudes que facilitin a la ciutadania participar d’una transició energètica justa, entre ells, avançar cap a una tarifa social energètica, garantir l’accés a subministraments bàsics i impulsar la rehabilitació dels habitatges”.
En conseqüència, reclamen al govern i als grups parlamentaris que retirin els aspectes més lesius de la reforma de la Ley del Suelo del text del reial decret llei. Sota el redactat actual, la reforma va en la mateixa línia que el Projecte de Llei d’Impuls i Desenvolupament Equilibrat a la Regió (LIDER) que el Consell de Govern d’Ayuso acaba d’aprovar en la Comunitat de Madrid.
Dues prioritats llogateres per al decret: Incloure tàcites i limitar pujades
Respecte al conjunt del decret d’habitatge, la Confederació de Sindicats de Llogateres assenyala dues prioritats més per a la negociació del reial decret llei en les pròximes setmanes:
Mantenir tots els supòsits per a acollir-se a les pròrrogues de l’anterior reial decret aprovat al març i incloure les situacions de tàcita reconducció que afecten desenes de milers de famílies.
Limitació de pujades de la renda interanual dels lloguers al 0%.
Meron es un nuevo cliente de correo electrónico de código abierto que apuesta por ofrecer una experiencia más moderna y organizada en Linux. Desarrollado con Rust y distribuido bajo licencia AGPL-3.0, combina correo electrónico y fuentes RSS en una única aplicación, utilizando una interfaz inspirada en las aplicaciones de mensajería y un sistema de organización mediante tableros Kanban.
A diferencia de muchos clientes tradicionales, Meron adopta un enfoque local-first: los mensajes permanecen almacenados en el dispositivo del usuario y las credenciales se guardan de forma segura en el llavero del sistema, sin depender de servidores externos.
Meron quiere reinventar el correo electrónico en Linux
Uno de los aspectos más llamativos de Meron es su interfaz. Los correos se muestran como conversaciones similares a un chat, facilitando el seguimiento de los hilos de mensajes. Además, incorpora una bandeja de entrada unificada para gestionar varias cuentas IMAP desde un único lugar y permite organizar el trabajo mediante un tablero Kanban.
El cliente también integra un lector de fuentes RSS y Atom, permitiendo consultar noticias y blogs sin abandonar la aplicación. De este modo, correo electrónico y contenido web pueden gestionarse desde una única interfaz.
En el apartado de la seguridad, Meron ofrece autenticación mediante OAuth para servicios compatibles, configuración automática de cuentas IMAP y SMTP, almacenamiento local cifrado mediante SQLCipher y utilización del llavero del sistema operativo para proteger las credenciales de acceso.
Otro de sus puntos fuertes es la gestión de archivos adjuntos. La aplicación crea automáticamente una galería con todas las imágenes, documentos y otros archivos intercambiados en una conversación, facilitando encontrarlos sin tener que revisar manualmente todo el historial de mensajes.
Meron está desarrollado con tecnologías multiplataforma y ya ofrece versiones para Linux en formato AppImage, Snap, Flatpak y archivo comprimido, además de ediciones para Windows, macOS, Android e iOS. Gracias a su combinación de interfaz moderna, funciones de productividad y filosofía de código abierto, se presenta como una interesante alternativa para quienes buscan renovar su experiencia con el correo electrónico en Linux.
La organización presenta su campaña de verano para visibilizar el exceso de hormigón y asfalto en plazas y espacios públicos de Extremadura.
La iniciativa invita a la ciudadanía a participar enviando fotografías y colaborando en la toma de temperaturas para evidenciar el impacto de la falta de arbolado.
La campaña reclama un urbanismo adaptado a la crisis climática que convierta las ciudades y pueblos en lugares más habitables.
Ecologistas en Acción de Extremadura presenta su campaña de verano, “Plazas Infernales”, una iniciativa con la que pretende denunciar el modelo de urbanismo hostil que todavía predomina en numerosas plazas y espacios públicos de la región, caracterizados por el predominio del hormigón, el granito, el asfalto… y por la escasez de árboles y zonas verdes que ayuden a reducir el calor de estos espacios.
La organización ecologista advierte de que el aumento de las olas de calor, cada vez más frecuentes e intensas como consecuencia de la crisis climática, hace imprescindible replantear el diseño de los espacios urbanos. En este contexto, considera urgente una planificación urbanística que priorice el bienestar de las personas, incorporando arbolado, vegetación y elementos que reduzcan la temperatura y permitan disfrutar de las plazas y calles incluso durante los meses más calurosos del año.
La campaña “Plazas Infernales”, se centrará en poner en evidencia el aumento de construcción y modificación hacia plazas públicas de arquitectura dura y sin arboleda que durante los últimos años se ha popularizado en el urbanismo extremeño. Convirtiendo las plazas en lugares infernales y poco acogedores que no cumplen sus funciones de socialización y espacio público durante todo el año. En muchos casos, se ha eliminado la arboleda histórica y ha primado la instalación de grandes eventos sobre el resto de usos. La campaña se desarrollará durante todo el verano y hasta el próximo 20 de septiembre, dando visibilidad a esta situación a través de sus RSS.
Uno de los pilares de la iniciativa será la participación ciudadana. La organización quiere implicar al conjunto de la sociedad extremeña, invitando a cualquier ciudadano preocupado por el estado de sus espacios públicos a colaborar, enviando fotografías de plazas y zonas urbanas sin arbolado o con una evidente falta de sombra a través de sus RSS. También fotos antiguas de las mismas plazas arboladas. Estas aportaciones servirán para mostrar la realidad existente en numerosos municipios extremeños y dar visibilidad a un problema que afecta directamente a la calidad de vida de la población. Pueden ser enviadas a extremadura@ecologistasenaccion.org.
Por último, Ecologistas en acción de Extremadura también quiere interpelar a las administraciones públicas y a los responsables políticos para que impulsen actuaciones decididas de adaptación al cambio climático. La organización reclama la creación de más refugios climáticos, la renaturalización de plazas y calles y un nuevo modelo urbanístico que haga de las ciudades y pueblos extremeños espacios más saludables, resilientes y habitables frente a los efectos de la crisis climática.
Pocas instituciones han marcado tanto la historia económica y política de Catalunya como La Caixa. Nacida en 1904 como una caja de pensiones destinada a ofrecer protección a los trabajadores en un contexto de intensa conflictividad social, la entidad ha evolucionado hasta convertirse en uno de los principales centros de poder del país. Su influencia trasciende desde hace décadas el negocio bancario y alcanza ámbitos tan diversos como la vivienda, la cultura, la investigación, la educación, los medios de comunicación o la política económica.
Ese recorrido es el objeto de «La Caixa». Una història mai no explicada (Editorial Pol·len), (“La Caixa». Una historia nunca contada), el último libro del periodista e historiador Rafa Burgos. Tras más de cuatro años de investigación, un extenso trabajo en archivos y decenas de entrevistas con antiguos directivos, trabajadores, historiadores, sindicalistas y especialistas, Burgos reconstruye la trayectoria de una institución cuya historia se entrelaza con la de las élites económicas catalanas y españolas.
Lejos de presentar una simple cronología empresarial, el autor plantea una tesis ambiciosa. Sostiene que La Caixa constituye una institución sistémica, capaz de proyectar influencia sobre la economía, la política, la cultura y buena parte del tejido social gracias a una compleja red de relaciones construida durante más de un siglo. El libro aborda episodios poco conocidos de esa historia, desde sus vínculos fundacionales con la monarquía hasta el papel desempeñado durante el Procés, pasando por las participaciones preferentes, la vivienda o la internacionalización del grupo –entre muchos otros–. Más de cien años recompilados en una obra monumental que rastrea, como nunca se ha hecho antes, los entresijos de una de las organizaciones más poderosas del país.
El libro es el resultado de más de cuatro años de investigación. ¿Cómo surge un proyecto de estas dimensiones
Todo empezó casi como un desafío personal y editorial. Yo ya había publicado con Editorial Base otros libros de investigación sobre los grupos de poder de Barcelona y, una y otra vez, aparecía La Caixa de forma directa o indirecta. Nos preguntamos cómo era posible que no existiera una historia crítica de una institución tan determinante para Catalunya y decidimos intentarlo.
Al principio pensábamos que serían un par de años de trabajo. Al final han sido más de cuatro y podrían haber sido muchos más, porque una investigación así nunca termina del todo. Llega un momento en que simplemente tienes que decidir cerrar el libro.
Mi formación como historiador me ayudó mucho en la parte documental. Consulté archivos muy distintos, desde el Archivo Histórico de La Caixa hasta el Hospital de Sant Pau, la Biblioteca de Catalunya o archivos municipales. Lo sorprendente es que, tratándose de una institución con más de un siglo de historia, siempre acabas encontrando documentación relacionada con ella.
Las entrevistas también fueron creciendo casi de forma natural. Una fuente te remite a otra, alguien te recomienda hablar con quien conoce un episodio concreto o con quien participó en un conflicto determinado. Poco a poco vas reconstruyendo una red de relaciones muy amplia que permite entender la dimensión real de la institución.
Sitúas el nacimiento de La Caixa en un contexto de fuerte conflictividad social. ¿Hasta qué punto ese origen explica la función que desempeñó la entidad?
A finales del siglo XIX y principios del XX la situación de la clase trabajadora era muy complicada, especialmente en Catalunya, donde la industrialización había generado enormes desigualdades. Las condiciones laborales eran muy duras y comenzaron a desarrollarse formas de organización obrera que desembocaron en huelgas, movilizaciones y también en episodios de violencia.
El atentado del Liceu de 1893 marcó profundamente a la burguesía catalana. A partir de entonces empezó a instalarse la idea de que era necesario introducir algún mecanismo que amortiguara el conflicto social. No solo había una preocupación por mejorar determinadas condiciones de vida, sino también por evitar que la tensión siguiera creciendo.
En ese contexto cobra especial importancia la huelga de 1902, que hoy ha quedado bastante olvidada porque conocemos mucho más La Canadiense o la Semana Trágica. Sin embargo, aquella huelga supuso una auténtica señal de alarma para las élites económicas.
La idea de crear una caja de pensiones para la vejez, inspirada en experiencias que ya existían en Alemania, respondía precisamente a esa preocupación. Francesc Moragas llevaba tiempo trabajando en ese proyecto y consiguió sumar a buena parte de las grandes instituciones económicas catalanas.
También explicas que la monarquía fue decisiva en la fundación de la entidad.
Sí. El mayor donativo para hacer viable el proyecto fue el de Alfonso XIII, que aportó 20.000 pesetas. Aquella contribución fue fundamental para que la Caja de Pensiones pudiera ponerse en marcha.
La fundación también contó con el apoyo de instituciones como el Foment del Treball, la Cámara de Comercio, el Ateneu Barcelonès o el Institut Agrícola Català de Sant Isidre. Desde el principio encontramos esa alianza entre las principales organizaciones económicas del país y la nueva entidad.
Siempre ha existido además un tándem muy significativo entre la presidencia y la dirección general. Francesc Moragas asumió la dirección, mientras que la presidencia recayó en Lluís Ferrer-Vidal, que era al mismo tiempo presidente del Foment del Treball. Esa conexión entre el mundo empresarial y la Caja aparece ya desde su nacimiento.
¿Hasta qué punto esa relación inicial con la Corona ha dejado una huella duradera?
Creo que sí existe una continuidad. Evidentemente, quienes conocen esa historia son conscientes del papel que desempeñó la monarquía en el origen de la entidad.
Pero más allá de ese episodio fundacional, La Caixa ha mantenido históricamente una relación muy estrecha con la Corona. Josep Vilarasau, por ejemplo, era una persona muy cercana a la institución monárquica y durante muchos años el rey desempeñó también un importante papel como facilitador de relaciones internacionales para numerosas empresas del IBEX.
Todo eso encaja con la tesis principal del libro. Yo intento demostrar que La Caixa es una institución sistémica. Forma parte del sistema y contribuye a sostenerlo. Y dentro de ese sistema la monarquía también constituye una pieza fundamental.
Dedicas algunas páginas a una posible relación entre la entidad y el 23-F, aunque insistes en que las pruebas son limitadas.
Era un tema delicado porque encontrar documentación resulta muy difícil. Si hubiera existido algún tipo de participación económica, es lógico pensar que apenas habrían quedado rastros documentales.
Encontré el testimonio de un antiguo trabajador de La Caixa que estaba convencido de que había existido apoyo económico al golpe porque así se lo habían transmitido determinadas fuentes. A partir de ahí entrevisté a otros historiadores y periodistas especializados para contrastar esa información.
Ninguno pudo confirmarla. Tampoco la desmintieron de forma categórica, simplemente señalaron que no disponían de pruebas que permitieran sostener esa hipótesis.
Sí encontré otro testimonio relevante de una persona vinculada al archivo histórico de La Caixa que recordaba una reunión celebrada después del mensaje televisado del rey para expresar el apoyo de la entidad al sistema democrático. Ese episodio sí aparece respaldado por varios testimonios.
Por eso en el libro dejo muy clara la diferencia entre aquello que puede documentarse y aquello que únicamente aparece en forma de testimonio oral. No quería convertir una hipótesis en una afirmación.
Uno de los capítulos más interesantes aborda el Procés y la salida de la sede social de La Caixa de Catalunya. Planteas que la llegada de Carles Puigdemont alteró la relación habitual entre el poder político y el económico.
Sí. Puigdemont no pertenecía a los círculos tradicionales del poder económico catalán de la misma forma que otros dirigentes de la ya antigua Convergència i Unió. Había llegado a la presidencia desde Girona y muchas de esas relaciones todavía no estaban consolidadas.
Artur Mas sí intentó facilitar algunos contactos con las principales instituciones económicas y empresariales. Entre ellas hubo una reunión con Isidre Fainé en la Casa dels Canonges, donde mantuvieron una conversación bastante conocida sobre el futuro político de Catalunya.
Aquellos meses fueron muy tensos. En La Caixa existía una enorme preocupación por la retirada de depósitos y por la incertidumbre que afectaba tanto a la propia entidad como al Banco Sabadell. Algunas fuentes me explicaron incluso el malestar que provocó ver a trabajadores del banco participando en las movilizaciones posteriores al 1 de octubre.
El traslado de la sede respondió a esa situación de incertidumbre y también fue posible gracias a la modificación legal impulsada por el Gobierno de Mariano Rajoy, que permitió realizar el cambio sin necesidad de convocar al consejo de administración.
¿Qué consecuencias tuvo esa decisión?
Tuvo un impacto importante sobre la imagen de la entidad en Catalunya. Muchos clientes interpretaron el cambio de sede como una ruptura simbólica, aunque desde el punto de vista empresarial hay que recordar que el negocio principal de La Caixa hacía tiempo que había dejado de concentrarse en Catalunya. Es una situación parecida a la del Banco Santander respecto a Cantabria o incluso al conjunto de España: son entidades cuya dimensión ya es plenamente estatal e internacional.
Uno de los capítulos más actuales del libro es el dedicado a la vivienda. Se habla mucho de Blackstone, pero bastante menos de La Caixa, pese a que durante años ha sido el mayor propietario de vivienda del Estado.
Esa fue una de las cuestiones que más me llamó la atención durante la investigación. Existe un enorme foco sobre los grandes fondos internacionales, mientras que se habla mucho menos de un actor que durante años ha tenido un peso incluso mayor en el mercado residencial.
Además, el libro está inevitablemente marcado por el momento en el que se escribe. La vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones sociales y eso también se refleja en las entrevistas que realicé. Hablé con personas afectadas, con el Sindicato de Inquilinas, con la PAH y con otros colectivos que llevan años denunciando esta situación.
Una de las conclusiones que aparece repetidamente es que una de las cuestiones que más preocupa a una institución como La Caixa es el riesgo reputacional. La imagen pública continúa siendo un activo muy importante.
En Catalunya eso se vio con la campaña Destapemos La Caixa y con las movilizaciones relacionadas con la huelga de alquileres. Finalmente, la Generalitat acabó adquiriendo parte de aquellas promociones a través del Incasòl. La entidad sigue teniendo un importante patrimonio inmobiliario, pero ha ido reduciendo su exposición a la vivienda protegida y orientando una parte de sus inversiones hacia otros activos, especialmente oficinas.
La Caixa suele reaccionar con mayor rapidez cuando existe presión pública que les señala…
Esa percepción apareció en varias entrevistas. Tanto los sindicatos de inquilinos como personas vinculadas a la propia entidad coincidían en que La Caixa presta mucha atención a la dimensión reputacional de los conflictos.
No significa necesariamente que actúe de forma distinta en el resultado final, pero sí en las formas. Algunas personas que trabajan desde hace años en campañas sobre banca armada o vivienda me explicaban que el trato suele ser más dialogante que el de otras entidades. Hay una voluntad de escuchar, de reunirse y de intentar reducir el impacto público del conflicto.
Probablemente esa forma de actuar tiene relación con el pasado como caja de ahorros y con el peso histórico de la obra social dentro de la identidad corporativa. Esa imagen sigue siendo importante para la institución.
En el libro también abordas la internacionalización del grupo: Solemos pensar en La Caixa como una entidad profundamente vinculada a Catalunya, pero hace mucho tiempo que dejó de jugar únicamente en ese ámbito.
Sí. La internacionalización no es algo reciente. La entidad llegó a tener oficinas en Andorra o Mónaco y desde hace décadas desarrolla una estrategia orientada a la gestión de grandes patrimonios. Como otros grandes bancos, apostó por la banca privada y por diversificar sus inversiones fuera de España.
Si observamos la estructura actual, vemos que la Fundación ”la Caixa” se sitúa en la cúspide del grupo a través de Criteria Caixa. Desde ahí participa tanto en CaixaBank como en grandes empresas del IBEX 35 y en entidades financieras internacionales, como el banco mexicano Inbursa o el Bank of East Asia. Esa presencia exterior forma parte de una estrategia que comenzó hace muchos años.
También explicas cómo funcionaban algunos mecanismos financieros muy controvertidos, como las participaciones preferentes.
Las preferentes suelen asociarse exclusivamente a la banca, pero también fueron emitidas por otras grandes compañías. Lo importante es entender que eran productos que operaban dentro de un marco legal y con el conocimiento de los organismos supervisores.
En muchos casos esas emisiones se realizaban a través de sociedades radicadas en las Islas Caimán. Todo eso era conocido tanto por la CNMV como por el Banco de España. Después de la crisis financiera existía un interés evidente en reforzar el capital de las entidades y muchas prácticas que hoy generan un enorme rechazo fueron toleradas porque contribuían a ese objetivo. El caso de Bankia fue probablemente el más conocido, aunque no el único.
Esa explicación conecta con una idea que atraviesa todo el libro: muchas veces imaginamos el poder económico como una realidad completamente opaca, cuando en realidad buena parte de sus mecanismos son perfectamente legales.
Exactamente. Hay prácticas que pueden resultar moralmente muy discutibles y, sin embargo, ajustarse plenamente a la legislación vigente.
Ocurre con determinadas fórmulas de optimización fiscal, con las SICAV o con otros instrumentos financieros. Hace un tiempo publiqué un reportaje titulado Barcelona, paraíso fiscal, donde intentaba mostrar precisamente eso. Muchas veces pensamos en las Islas Caimán o en Panamá, pero dentro de nuestras propias economías existen tratamientos fiscales diferenciados, zonas francas o regímenes especiales que responden a decisiones políticas perfectamente legales.
Al final, el poder económico no siempre necesita actuar en la clandestinidad. Con frecuencia opera a través de normas aprobadas por los propios Estados.
Después de cuatro años investigando, uno termina el libro con la impresión de que el poder económico acaba condicionando al resto de poderes. ¿Fue también esa tu conclusión?
Siempre existe el riesgo de que un investigador acabe viendo su objeto de estudio en todas partes. A veces bromeo con ese «síndrome de Estocolmo» que hace que, cuando llevas años investigando un tema, parezca que todo gira alrededor de él.
Pero, sinceramente, creo que en el caso de La Caixa esa sensación responde a una realidad bastante objetiva. Lo que hace singular a esta institución es que concentra formas de influencia muy distintas.
Está el poder económico, por supuesto, pero también el político, porque mantiene una interlocución permanente con gobiernos e instituciones. Existe igualmente una dimensión religiosa. Isidre Fainé pertenece al Opus Dei como supernumerario y esa es otra pieza que ayuda a entender determinadas redes de relación.
También encontramos una enorme capacidad de influencia en los medios de comunicación. No hace falta ser propietario de un periódico para tener peso dentro del ecosistema mediático. La publicidad, las relaciones históricas con los grandes grupos de comunicación o la concesión de financiación generan vínculos muy estrechos.
A eso hay que añadir la cultura, la investigación, la educación, el tercer sector o los programas de becas. La Fundación ”la Caixa” tiene una presencia enorme en todos esos ámbitos. Es una forma de soft power extraordinariamente eficaz.
Por eso sostengo que estamos ante una institución muy singular. No solo por su dimensión financiera, sino porque ha conseguido estar presente en casi todos los espacios relevantes de la sociedad. Muy pocas organizaciones reúnen una capacidad de influencia tan transversal.
Este sábado se celebró la Final
del Concurso de Bandas Noveles "Fátima Rock". Organizado conjuntamente por la Asociación Vecinal del Barrio Fátima y la Asociación Rockera y MetaleraARMMA y se desarrolló en los Jardines de Ismael Belmonte (Parque del Santo Ángel) de Albacete.
Participaron como grupos finalistas: El Último Grito, Kickin´
Kidneys y Dianna Keys.
Llegué cuando ya habían comenzado a tocar El Último Grito, grupo de Rock que vino desde Sevilla. Tocaron canciones propias con letras en castellano que tratan desde realidades sociales a emociones humanas. Quedaron en el tercer puesto.
Kickin´ Kidneys. Banda de Thrash Metal desde
La Roda. Tienen una maqueta en plataformas digitales titulada Rotten Souls. Dieron un show de riffs y caña, aderezado con una caja de miguelitos. Obtuvieron el primer premio por votación popular y la posibilidad de
tocar en el festival organizado por ARMMA. Festival que se celebrará en
noviembre de este año en la Caseta de los Jardinillos.
Dianna Keys. Vinieron desde Badajoz. Su música es una mezcla entre Metal
y rock alternativo. Publicaron su primer disco en el año 2025, titulado Eternal Longing-Nostalgiay cantado en su mayoría en idioma inglés, con alguna canción en castellano. Quedaron en segundo lugar.
Los premios que obtuvieron: un
vale para gastar en materiales elegidos por los propios concursantes en la
tienda de música Klavier para el segundo y tercer puesto.
Tocaron como bandas invitadas dos grupos locales: Extra
Mile y Chuchugums.
Extra Milees una formación de trío
eléctrico de Albacete, una
banda inclinada al Blues Rock, teñida sin embargo con pinceladas de
estilos como el funk o el jazz. Tienen un EP publicado. Tocaron mientras el numeroso público votaba por su grupo preferido del concurso.
Chuchugumscerraron esta primera edición del "Fátima Rock". Es un grupo de Albacete que hacen covers de temas de películas y canciones de dibujos animados en versión Metal.