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Ayer — 8 Febrero 2026Salida Principal

He leído el XV Plan Quinquenal de China: esto es lo que necesitas saber

8 Febrero 2026 at 07:59

El Partido Comunista de China presentó en octubre de 2025 la propuesta del nuevo Plan Quinquenal que deberá ser aprobado por su Comité Central en marzo de este año. Se trata del decimoquinto plan desde que Mao Zedong inaugurara esta tradición político-organizativa con la puesta en marcha del primer plan quinquenal, implementado entre 1953 y 1957. Pero la China de hoy poco tiene que ver con la de entonces. Ha pasado de ser una economía mayoritariamente rural, con niveles masivos de pobreza, a ocupar una posición central en las cadenas globales de producción, inversión y financiación. Este salto no ha eliminado las contradicciones del modelo, pero sí ha transformado radicalmente su escala y su impacto global.

El XV Plan Quinquenal se inscribe en un momento especialmente delicado. La economía mundial atraviesa una fase de desaceleración, el orden multilateral surgido tras la Segunda Guerra Mundial muestra signos evidentes de agotamiento y la rivalidad entre grandes potencias se ha intensificado. En este escenario, China combina una ambición creciente de liderazgo internacional con una insistencia en la estabilidad interna, el control político y la gestión de riesgos económicos, sociales y demográficos.

El documento refleja esta tensión de fondo. Por un lado, proyecta a China como un actor capaz de ofrecer alternativas al orden dominante, desde el multilateralismo hasta la transición ecológica o la defensa selectiva del derecho internacional. Por otro, reafirma un modelo político fuertemente centralizado, poco permeable al pluralismo y orientado a subordinar derechos y participación a la cohesión y a los objetivos estratégicos del Estado.

El Plan no promete rupturas abruptas, pero sí consolida tendencias. Más allá de su dimensión técnica, funciona como una declaración estratégica del Estado chino, y lo hace fijando una lectura del mundo, del momento histórico y del lugar que China aspira a ocupar en él.

Los seis ejes que siguen son un resumen analítico de hacia dónde mira Pekín, qué riesgos identifica y qué tipo de poder está dispuesto a ejercer en un mundo cada vez más fragmentado.

1) El análisis del mundo y sus retos

El XV Plan Quinquenal parte de una lectura del contexto internacional marcada por la inestabilidad estructural. El documento subraya que las relaciones entre las grandes potencias condicionan decisivamente el orden global y, por extensión, el desarrollo interno de cada país. China se sitúa en una fase en la que conviven oportunidades estratégicas con riesgos crecientes, en un entorno caracterizado por incertidumbres y factores imprevistos.

El documento afirma que “cambios de una magnitud no vista en un siglo se están desplegando a mayor velocidad en todo el mundo”, acompañados de un “profundo desplazamiento en el equilibrio internacional de poder” y de avances acelerados ligados a una nueva revolución tecnológica e industrial. Esta combinación, señala el texto, ha generado condiciones favorables para que China actúe de manera proactiva en la escena internacional y contribuya a configurar un entorno externo más favorable a sus intereses.

Sin embargo, se evita una lectura triunfalista: “El desorden continúa intensificándose, los conflictos geopolíticos estallan con demasiada facilidad y frecuencia, y el unilateralismo y el proteccionismo están en ascenso”. A ello se suma una crisis del orden económico y comercial internacional, una desaceleración del crecimiento global y una rivalidad entre grandes países “más compleja e intensa que nunca”. China asume que el escenario internacional será más hostil y competitivo, y que la confrontación entre potencias se ha convertido en un rasgo estructural del sistema global.

En el plano interno, el texto combina una sólida confianza estratégica con el reconocimiento de sus propios límites reales. La economía china, afirma el texto, cuenta con una base sólida, una alta resiliencia y un gran potencial de crecimiento a largo plazo. Se destacan como fortalezas el mercado interno, el sistema industrial completo y la abundancia de recursos humanos. No obstante, el documento reconoce desequilibrios persistentes. La demanda efectiva es débil, existen cuellos de botella que dificultan la circulación económica y la transición hacia nuevos motores de crecimiento se describe como una tarea “formidable”.

El diagnóstico interno no esquiva cuestiones sensibles. Se admiten retrasos en la modernización agrícola y rural, una presión considerable sobre el empleo y los ingresos personales, y lagunas en las políticas de bienestar. También señala que los cambios demográficos plantean nuevos desafíos para el desarrollo económico y la gobernanza social, y que persisten riesgos latentes en sectores clave. Frente a este panorama, el texto refuerza el papel del liderazgo político y la cohesión interna como condiciones necesarias para gestionar la incertidumbre y “atreverse a navegar vientos fuertes, aguas turbulentas e incluso tormentas peligrosas”.

2) Economía, industria y salto tecnológico

El XV Plan Quinquenal es, ante todo, un plan económico. Se articula a partir de la idea estructural que atraviesa todo el documento y sintetiza la línea ideológica del modelo chino, según la cual “el mercado debe desempeñar el papel decisivo en la asignación de recursos” al mismo tiempo que el Estado refuerza su capacidad de orientación estratégica. Esto es, resumidamente, lo que se entiende por “capitalismo de Estado” y caracteriza el camino del gigante asiático, combinando dinamismo de mercado con regulación estatal activa.

Esta arquitectura se apoya en una apuesta clara por la economía productiva y la modernización industrial. El plan afirma que “un sistema industrial modernizado proporciona las bases materiales y tecnológicas para la modernización china” y plantea desarrollar un sistema industrial con la manufactura avanzada como columna vertebral. Al mismo tiempo, propone actualizar sectores industriales tradicionales reforzando su posición global y asegurando que las cadenas industriales sean “más autosuficientes y resilientes frente a riesgos”, con especial énfasis en sectores industriales clásicos junto a su digitalización y automatización progresiva.

El documento vincula este salto industrial con la estrategia tecnológica nacional al señalar que la modernización económica debe apoyarse en la modernización científica y tecnológica y en “la nueva oleada de revolución tecnológica y transformación industrial”. En este marco fija objetivos concretos como lograr avances decisivos en tecnologías clave en campos como circuitos integrados, equipamiento industrial avanzado, software base, materiales avanzados y biomanufactura, junto a grandes programas nacionales de ciencia y tecnología orientados a necesidades estratégicas.

La lógica que se desprende del documento apunta a mantener su condición de “fábrica del mundo” mientras desplaza progresivamente el núcleo competitivo hacia los ámbitos donde se concentra más margen económico, más capacidad tecnológica y más poder estructural dentro de la economía global. Esta estrategia se combina con el desarrollo acelerado de sectores emergentes y de industrias del futuro como nuevas energías, nuevos materiales, aeroespacial, computación cuántica, biomanufactura, hidrógeno, interfaces cerebro-máquina, inteligencia artificial incorporada y comunicaciones 6G. En este sentido, el plan plantea “reforzar de forma significativa nuestra capacidad en investigación básica e innovación original” para “mantener el ritmo o incluso liderar en muchos más ámbitos”, con el objetivo de sostener el crecimiento elevando productividad, autonomía tecnológica y resiliencia industrial en la competencia tecnológica global.

Además, el plan incorpora la economía verde no solo como agenda ambiental sino como vector de transformación productiva. El documento insiste en avanzar hacia un desarrollo “inteligente, verde e integrado” y vincula la transición energética con la modernización industrial, la seguridad económica y la competitividad tecnológica. En este marco, sectores como nuevas energías, materiales avanzados, electrificación industrial o hidrógeno aparecen no solo como herramientas de descarbonización, sino como pilares de las futuras ventajas industriales, lo que presenta la economía verde menos como límite al crecimiento y más como nueva frontera de acumulación tecnológica, productiva y geopolítica.

3) Soft power

Soft power es el término de las relaciones internacionales acuñado por Joseph Nye en los años noventa que pretende definir el poder en términos de recursos intangibles como la cultura, los valores, o la reputación exterior. Estados Unidos lideró el mundo con la fuerza de sus fusiles y tanques, pero también gracias al poder de la industria de la música, el arte, y el cine de Hollywood.

China prestó poca o ninguna atención al soft power durante las últimas décadas, pero el XV Plan Quinquenal marca un punto de inflexión en este sentido. El documento asume explícitamente que el poder en el siglo XXI no se ejerce solo mediante la capacidad militar o tecnológica, sino también a través de recursos intangibles como la cultura, los valores y la reputación internacional. En este sentido, la propuesta plantea que debe producirse “un aumento sustancial de la cohesión de la nación china y del atractivo de la cultura china, así como un incremento continuado del soft power del país”.

Este giro llega en un contexto internacional significativo. Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, ha optado por una estrategia que prescinde en gran medida del poder blando y apuesta por la coerción militar y tecnológica. China interpreta este repliegue cultural como una oportunidad para ocupar espacios simbólicos vacantes y reforzar su influencia global desde otros registros menos abiertamente confrontativos.

4) Democracia de base y derechos humanos

El XV Plan Quinquenal dedica un apartado específico a la democracia de base y al avance integral de los derechos humanos. Afirma que debe reforzarse la participación a nivel local, garantizar que la población gestione los asuntos públicos conforme a la ley y mejorar los mecanismos para recoger la opinión pública canalizando la “sabiduría del pueblo”. Esta concepción de la democracia se articula a través de organizaciones sociales reconocidas por el Estado, como los sindicatos, la Liga de la Juventud Comunista o las federaciones de mujeres, llamadas a desempeñar un papel más activo en la representación de intereses y en el desarrollo de políticas sociales.

En el plano internacional, esta retórica se inscribe en un giro más amplio de la política exterior china. En los últimos años, Pekín ha adoptado posiciones que contrastan con las de Estados Unidos en foros multilaterales clave. En el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, han apoyado resoluciones orientadas a frenar la ofensiva israelí sobre Gaza o ha defendido altos el fuego, frente al bloqueo sistemático ejercido por Washington. Este posicionamiento ha permitido a China presentarse como defensora de ciertos principios vinculados a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario, un terreno que históricamente había evitado por considerarlo parte del repertorio normativo occidental.

Este desplazamiento no implica, sin embargo, que China se haya convertido en un referente en la defensa de los derechos humanos. El propio Plan evita cualquier referencia a derechos civiles y políticos entendidos como límites al poder del Estado, y los concibe fundamentalmente en términos de desarrollo material, estabilidad y cohesión social.

Son múltiples los informes de Amnistía Internacional y de otras organizaciones de derechos humanos que han documentado graves vulneraciones en este campo, especialmente en el trato a minorías étnicas y religiosas. En la región de Xinjiang, la población uigur y otras comunidades musulmanas han sido objeto de políticas de detención masiva, vigilancia intensiva, reeducación forzada y restricciones severas a la práctica religiosa y cultural.

El bloque de derechos humanos refleja así una paradoja central del proyecto chino actual. Mientras Pekín gana espacio como actor que interpela el orden internacional desde un lenguaje de derechos y legalidad, su modelo interno sigue marcado por un control político estricto que subordina esos derechos a la estabilidad y a los objetivos estratégicos del Estado.

Lo que sí que parece evidente, es que mientras China da –o quiere dar– pasos hacia una cierta concepción de los derechos humanos (que es un concepto altamente debatible, pero ese es otro debate) y del derecho internacional, Estados Unidos hace justamente lo contrario. Y eso, a ojos de la comunidad internacional, suma puntos en la carrera para convertirse en el nuevo líder del orden mundial.

5) Medioambiente

Gran parte del brutal crecimiento económico de China en las últimas décadas se ha basado en un uso extensivo del carbón, tiñendo las urbes de gris y haciendo del aire un gas irrespirable para sus ciudadanos. El texto lo afirma implícitamente. Sin embargo, ya hace unos años que China comenzó el camino de la transición verde, que ahora se pretende intensificar.

La propuesta del XV Plan Quinquenal afirma que debe mantenerse de forma inquebrantable el principio según el cual “las aguas limpias y las montañas verdes son activos invaluables”, y que este principio debe traducirse en políticas concretas. Bajo los objetivos de alcanzar el pico de emisiones y la neutralidad de carbono, el plan apuesta por reducir emisiones, recortar la contaminación, impulsar un crecimiento verde y reforzar la seguridad ecológica.

El énfasis ambiental cumple una doble función. Internamente, responde a una presión social creciente y a la necesidad de sostener la legitimidad del proyecto político. Externamente, permite a China presentarse como un actor responsable en un contexto de retirada climática de otras potencias.

6) Hong Kong, Macao y la cuestión de Taiwán

El XV Plan Quinquenal dedica un apartado específico a Hong Kong y Macao que combina continuidad institucional y refuerzo del control político. El documento reafirma la política de “un país, dos sistemas”, subrayando que debe aplicarse de manera “resuelta”, garantizando un alto grado de autonomía. Al mismo tiempo, insiste en que ambas regiones deben estar “administradas por patriotas” y gobernadas de forma más eficaz conforme a la ley, una formulación que en la práctica ha reducido de forma sustantiva el margen de pluralismo político, especialmente en Hong Kong.

No es ninguna sorpresa, pero el texto evita cualquier referencia al conflicto político abierto desde 2014, cuando el “movimiento de los paraguas” articuló una protesta masiva contra las limitaciones al sufragio universal. Tras las movilizaciones de 2019, la imposición de la Ley de Seguridad Nacional en 2020 supuso un punto de inflexión, con la criminalización de la disidencia, la reconfiguración del sistema electoral y la neutralización de la oposición organizada. El plan asume este proceso como una normalización necesaria, sin mención al deterioro de derechos civiles ni al impacto sobre el ecosistema político y mediático de la ciudad.

En paralelo, el documento insiste en reforzar el papel internacional de Hong Kong como centro financiero, comercial e innovador, y en diversificar la economía de Macao más allá del turismo y el juego. Ambas regiones son presentadas como nodos estratégicos cuya utilidad global debe ponerse al servicio del desarrollo nacional, incluso a costa de diluir los rasgos institucionales que históricamente las distinguieron.

La sección dedicada a Taiwán eleva el tono estratégico. Taiwán es el epicentro de la lucha por la hegemonía mundial con Estados Unidos, y el redactado no deja ninguna duda al respecto: “Debemos implementar plenamente la política general de nuestro Partido para la nueva era sobre la solución de la cuestión de Taiwán, luchar resueltamente contra las fuerzas separatistas que aspiran a la ‘independencia de Taiwán’, oponernos a la interferencia externa, salvaguardar la paz y la estabilidad en el Estrecho de Taiwán y mantener firmemente la iniciativa y la capacidad de dirección en las relaciones entre ambos lados del Estrecho”.

La isla concentra una parte decisiva de la producción mundial de semiconductores avanzados, componentes esenciales para la industria tecnológica, militar y energética contemporánea. Este hecho convierte a Taiwán en un punto crítico de la rivalidad entre Estados Unidos y China, en un contexto marcado por restricciones tecnológicas, políticas de desacoplamiento y disputas por el control de las cadenas de suministro.

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AnteayerSalida Principal

Las medidas que la Unión Europea puede activar para frenar a un Trump desbocado

3 Febrero 2026 at 09:06

Las ínfulas expansionistas de Donald Trump y su ataque –cuando no chantaje– económico a la Unión Europea han configurado un tablero político internacional nunca visto: Estados Unidos ya no es un socio confiable para el Viejo Continente. Frenar al presidente que ha ejecutado a decenas de personas en operaciones militares y policiales —en alta mar contra supuestos narcotraficantes o en tierra firme contra opositores a sus políticas antiinmigración— es posible. La activación de algunos resortes que la misma UE ha previsto para estas situaciones podría hacer que Trump reexaminara sus ambiciones. Sin embargo, los expertos señalan que falta unión política por parte de los Estados miembros para ello.

Según Mario Rísquez, profesor de Economía en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), intentar parar los pies a Trump pasa por cuestiones relacionadas con la disuasión. “De esta forma se pueden evitar los impactos que la aplicación de estas políticas tendría sobre la población estadounidense”, explica. Se refiere, por ejemplo, a la idea de aplicar aranceles a productos que se fabriquen en estados republicanos, lo que ejercería presión sobre la Administración Trump, pero también tendría el efecto indeseado de golpear a la ciudadanía.

Este experto apuesta por medidas coyunturales y de fácil reversión y por evitar otras como romper ciertas relaciones con Estados Unidos o no participar en instituciones en las que esté presente, que podrían suponer un peaje a largo plazo. Por otro lado, la diversificación de la economía europea para evitar la gran dependencia de Estados Unidos es una de las recetas estrella a la hora de intentar frenar al gobierno norteamericano. “Esa es la palabra clave, ‘diversificar’, y es algo que ya hacemos mirando cada vez más a China”, enfatiza Rísquez. En este sentido, hace apenas unos días la UE cerró un acuerdo económico histórico con India, presentado como “la madre de todos los acuerdos” por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

Hacia la independencia: el camino lo marca Canadá

Natalia Arias Pérez, analista del gabinete económico de Comisiones Obreras (CC. OO.), subraya que la UE tiene la posibilidad de realizar acciones coordinadas. Entre ellas se encuentra una que considera primordial: reducir la dependencia con Estados Unidos y avanzar hacia la autonomía estratégica, sobre todo en materia energética, y hacia una industria de defensa propia.

El camino en esta pretendida diversificación lo ha marcado Canadá, quien se ha abrazado a China a través de un tratado de libre comercio. Así lo ve Yago Álvarez, periodista económico de El Salto, quien considera este movimiento “una perfecta declaración de intenciones”. Según explica, “lo que viene a decir es que prefieren los coches eléctricos chinos a los de Elon Musk”.

Y no solo eso. Álvarez recalca que el presidente canadiense, Mark Carney, dijo en Davos que el orden internacional conocido hasta ahora, en el que todo Occidente agachaba la cabeza ante la gran potencia –“aunque no citó a Estados Unidos”, apuntilla el periodista– ya no funciona. “Dijo que los Estados medianos nos tenemos que organizar para no permitir los imperialismos de las grandes potencias, y ese es el camino que debería seguir la UE”, defiende antes de expresar que “la forma de combatir a Trump es aislarlo comercialmente como socio no confiable”.

Golpear a las grandes tecnológicas con regulación

Para frenar a Trump, en el medio plazo la UE también debería apostar e invertir más en soberanía digital y en inteligencia artificial, valora Arias. “Se podría fomentar el uso de redes sociales propias, y sobre todo endurecer el reglamento de servicios digitales para limitar las actividades de las plataformas tecnológicas de Estados Unidos”, propone. La economista lanza otra idea: suspender en Europa las patentes de las empresas estadounidenses. Básicamente, esto posibilitaría su copia.

Yago Álvarez también incide en ese flanco: “Se les podría meter más caña a las empresas de Silicon Valley y agrandar las multas a Apple, Google o Facebook. Se les ha permitido convertirse en monopolios y ahora dependemos de ellos y de sus infraestructuras, así que ya es hora de regularlas con mano dura”.

Si miramos al corto plazo, ya se ha paralizado en el Parlamento Europeo el tratado comercial firmado el año pasado con Estados Unidos, que para la experta de CC. OO. es un “mal acuerdo”, a expensas de cómo avanza el conflicto. Asimismo, la activación de la cláusula de anticoerción por parte de los Estados miembros es otra de las herramientas que la UE podría utilizar. A pesar de que sus efectos no son inmediatos, sí permite respuestas más fuertes que limitan a las empresas estadounidenses el acceso a los mercados europeos y la contratación con administraciones europeas.

Terminar con la dolarización de la economía

Entre las medidas ya impulsadas y que han cosechado cierto éxito está la venta de bonos de deuda pública estadounidense. Estados Unidos incurre año tras año en déficit, pero tiene una situación privilegiada: el dólar es la moneda de referencia a nivel internacional. A pesar de esos déficits, su deuda se suele financiar a muy bajo interés, también por el papel hegemónico de la Reserva Federal. “Si te deshaces de una deuda porque consideras que incurre en un riesgo de impago o simplemente no la ves atractiva a los tipos de interés que ofrece, aumentará los tipos de interés a los que se financia Estados Unidos”, desarrolla Rísquez.

Arias, por su parte, sostiene que no renovar la deuda pública con Estados Unidos a medida que va venciendo es una de las medidas más fuertes para intentar acabar con la primacía del dólar como referencia internacional y con los “derechos de señoraje”, tal y como los denomina, que genera. “Desdolarizar en la medida de lo posible nuestro comercio con otros países es lo que más poder le puede quitar a Estados Unidos”, remarca la economista de CC. OO.

Álvarez apunta que si los grandes tenedores de bonos del Estado estadounidenses (como son Reino Unido, Japón o China), además de la propia Reserva Federal, empezaran a vender su deuda, la prima de riesgo de Estados Unidos se dispararía y les costaría muchísimo financiarse. “Esto incrementaría los déficits que ya arrastran y restaría valor al dólar”, abunda. De todas formas, no cree que algo así vaya a suceder “porque a nadie le conviene del todo reventar el dólar y que eso afecte también a su propia economía”.

Esto ya es una realidad. Hace apenas unas semanas, el fondo de pensiones danés AkademikerPension anunció que vendería todos los bonos estadounidenses que tiene en cartera, unos 100 millones de dólares. Este proceso se conoce como “Sell America” y podría llegar a dañar gravemente a la primera economía del mundo.

Sin unidad política en la UE

Carme Colomina, experta en relaciones internacionales y Unión Europea del CIDOB (Barcelona Centre for International Affairs), afirma que “la UE tiene instrumentos para hacer frente a Estados Unidos, pero falta la unidad política para activarlos”. Desde su punto de vista, el mundo se enfrenta a un Trump pragmático con los fuertes y duro con los débiles. “La UE ha adoptado esa imagen de debilidad en cualquier escenario de negociación, pero seguimos siendo el primer socio comercial de Estados Unidos, a la vez que dependemos de él en gran medida”, completa.

Más allá de herramientas económicas, la investigadora catalana detalla que se podría poner en marcha una mayor presión política. A la paralización del acuerdo comercial y la presión legislativa que se puede aplicar a los mercados digitales a través de regulación, Colomina ve como positivo que se vuelva a hablar de investigaciones como la que ahora señala a Grok, la inteligencia artificial de X, en manos de Musk, por la generación de desnudos sin consentimiento. “Cuando JD Vance dijo en la conferencia de seguridad de Múnich que la UE tenía un problema de democracia no lo decía por la extrema derecha, sino por la regulación de las grandes tecnológicas. Eso les puede hacer mucho daño”, reitera.

Alianzas internas y disonancia con China

La experta en relaciones internacionales pone el foco en las consecuencias políticas que pueden acarrear decisiones de este tipo. “Y aquí vemos que la UE se divide y se rompe internamente”, esgrime. Frente al discurso más duro de los presidentes francés y español, Emmanuel Macron y Pedro Sánchez, respectivamente, se colocan países como Italia y Alemania, que se alían entre ellos e insisten en que debe haber una salida negociada y diplomática al conflicto.

La amenaza de guerra comercial por parte de Trump ha supuesto para China, cuyo primer socio comercial es la UE, la ocasión idónea para ocupar los espacios de los que se retiraba Estados Unidos. “Para hacer frente a los aranceles de Estados Unidos, China intenta ampliar sus mercados de exportación a nivel mundial”, prosigue Colomina. De nuevo surgen las divisiones internas en la UE. Mientras algunos Estados ven con buenos ojos que China tenga más peso, otros recelan de la entrada de capital y productos del gigante asiático.

En el caso de España, poco puede hacer por su cuenta. Pero la economía española está totalmente integrada en la comunitaria, por lo que posee capacidad de presión en tanto miembro de la UE. La experta del CIDOB destaca que esta también es una forma de defensa. “Si Trump pone en el punto de mira a España, como ya ha hecho en ocasiones a cuenta del gasto militar en la OTAN, y amenaza con sanciones, Trump debería saber que no puede castigar a España individualmente al formar parte del mercado único europeo”, concluye la investigadora.

Medidas simbólicas contra las políticas sociales trumpistas

Rísquez, el profesor de la UCM, menciona otras medidas ligadas a lo económico pero que no buscan únicamente un efecto en la política económica de Estados Unidos. En este sentido, se ha planteado el boicot a grandes empresas estadounidenses, como McDonald’s, por la represión del ICE a la población susceptible de ser migrante. Algunas personas han propuesto no participar en el Mundial de Fútbol, que se celebrará en México, Canadá y Estados Unidos. “Esto puede construir un discurso social contra la Administración Trump, pero creo que su efecto económico será muy leve”, finaliza este experto.

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Dibujos Animados: “Documental” Verde para Niños de Todas las Edades

Traemos hoy un interesante documental grabado vía satélite de una televisión marciana. Nos habla del “Homo Consumus“, una especie con muchas similitudes a la que la ciencia en la Tierra etiquetó como “Homo oeconomicus” (y que fue criticado por muchos científicos). La evolución de esta especie no es opcional, sino que según el eminente científico marciano, la evolución es obligatoria si esos seres desean continuar viviendo. Resalta en dicha evolución el cambio a una alimentación sana (como ya dijera Riechmann entre muchos otros), pero en realidad puede que todo eso no sirva de nada… ¿o sí?

El Ultimátum Evolutivo:

Twitteando un Resumen del Libro «Hay Alternativas»

Libro "Hay Alternativas": Resumen con Ideas básicas, y comentarios, alabanzas y críticas.
PDF del libro “Hay Alternativas”.

BlogSOStenible ha twitteado algunas ideas clave del libro «Hay Alternativas: Propuestas para crear empleo y bienestar social en España» (gratuito en PDF en muchos sitios de Internet), de los economistas @VicencNavarro, @juantorreslopez y @agarzon (bajo el hashtag #HayAlternativas). Aquí exponemos algunos de los tweets para reflexionar, con unas notas de nuestra cosecha (entre paréntesis ponemos la página del libro, para el que quiera ampliar información). Si quieres seguirnos en twitter, somos @BlogSOStenible:

Causas de la Crisis Mundial, y el caso de España:

  • Las agencias no dudaron en calificar como de gran calidad financiera la basura hipotecaria. Y muchos bancos picaron (23).
  • No tiene sentido dar dinero para salvar bancos sin modificar las reglas que han generado esta #crisis (19).
  • Hoy día es imposible que un empresario pueda aguantar sin financiación ajena (25, 141). NOTA: Lo curioso de esa afirmación es que eso no es #Sostenible. ¿Hay solución? O sea, ¿Podremos conseguir que las empresas funcionen sin contraer deudas? Si el endeudamiento es necesario, vamos mal, y estos autores afirman que eso es “lo principal” (pág. 63). Otra cosa son los microcréditos, pequeños y para NECESIDADES concretas (necesidades, no caprichos concretos).
  • Hay que ser muy ingenuo para creer que esta crisis sólo ha sido un desajuste financiero (192).
  • Los especuladores cambiaron de hipotecas a energía y alimentos, y miles de personas murieron (26). NOTA: Ya lo dijimos al hablar de la crisis alimentaria y de sus causas.
  • ¿Cómo pudieron estafar los bancos a tanta gente sin que los bancos centrales lo evitaran? (26).
  • Tres claves: Las finanzas (bancos, especuladores…) han ganado poder, se han tomado medidas para que los especuladores ganen más, y la desigualdad creciente ha sido importante en la gestación de la crisis (27).
  • Paraísos fiscales: No controlan las operaciones de los bancos ni empresas. Mueven dinero negro que ocultan al Fisco (29, 154).
  • Las nuevas tecnologías reducen la cantidad de trabajo, lo que genera paro y reducción salarial (31). NOTA: La solución es simple: repartir mejor el trabajo existente, o sea reducir la jornada laboral, lo cual tiene principalmente consecuencias globales muy positivas.
  • Individualismo, fragmentación social, paro, y endeudamiento son causas de sumisión y de desmovilización política (32).
  • El dinero ha dejado de ser un instrumento al servicio de la producción de bienes y servicios que puedan satisfacer las necesidades humanas para convertirse en un fin en sí mismo y en una simple fuente de poder (35).
  • El endeudamiento privado en España no se debe a que se haya vivido por encima de las posibilidades, sino a que los salarios han estado por debajo de las necesidades (49). NOTA: Es difícil estar de acuerdo con eso, pues se debe vivir de una forma conforme a la realidad de los ingresos, como enseña la Naturaleza: Una planta no crece hasta que dispone de todos los elementos necesarios para ello. Con otros argumentos, el archiconocido vídeo de Españistán nos da la razón y sugiere lo contrario que estos autores.
  • El modelo productivo español produce grandes daños medioambientales, despilfarra recursos naturales, y genera caros residuos.
  • Tanto gobiernos del PP, como del PSOE han aplicado medidas legales y fiscales que favorecieron la burbuja y la especulación inmobiliaria: La Ley del suelo del PP fue el culmen de estas nefastas políticas.

Agenda para una Economía más justa y eficiente, con empleo decente, sin déficit social y… ¿subir o bajar los salarios?:

  • Esta crisis es el resultado de defectos muy profundos, arraigados y extendidos en la economía y la sociedad capitalistas: Hay que refundar el capitalismo y moralizarlo, como dijo Sarkozy (Presidente de Francia) (61).
  • Paraísos fiscales: La mayoría de los bancos y las grandes empresas los usan para facilitar la evasión fiscal y los delitos económicos a sus clientes (62), u otros negocios como el tráfico de armas, de drogas, o de personas (67).
  • El 0.16% de la población mundial se apropia ya del 66% de los ingresos mundiales: El FMI reconoce que la crisis y sus medidas han aumentado la desigualdad (64). Causa última de la crisis: el impresionante incremento de la desigualdad (65).
  • Medidas para evitar los Crímenes Económicos contra la Humanidad: 1. Control de los movimientos de capital que sólo persiguen fines especulativos. 2. Establecimiento de impuestos sobre movimientos especulativos (Tasa Tobin, Robin Hood, o TTF). 3. Prohibición de los derivados de incumplimiento crediticio (Credit Default Swaps, CDS) que son armas financieras de destrucción masiva (son como seguros pero… ¡sobre algo que no es propiedad del asegurado!). 4. Control de los mercados de derivados y los hedge funds. 5. Poner fin al privilegio de la banca privada de crear dinero, y obtener beneficio y poder cada vez que concede un préstamo.
  • La causa más inmediata de la crisis es la falta de financiación a empresas y consumidores, por lo que si no se garantiza que vuelva a fluir será imposible salir de la crisis (73). NOTA: En esto tampoco podemos estar de acuerdo con estos autores, por estas razones:
  1. ¿Acaso no es una causa de la crisis la excesiva deuda privada? (especialmente a gente poco fiable, NINJAs, No Income, No Job, No Asset).
  2. El sector público no debe endeudarse demasiado: Debe existir un límite claro y no excesivo, para no dejar excesiva deuda a las siguientes generaciones (de políticos, también). El déficit cero es básico para la sostenibilidad.
  3. La economía no puede depender del endeudamiento: Aceptamos que el consumo es un motor de la economía, pero no debe ser un motor del crecimiento, porque «crecimiento sin fijar un límite sensato» es equivalente a «insostenibilidad».
  4. Todo debe caminar a fomentar el consumo responsable.
  5. Si una economía quiere «crecer», debe decir siempre «hasta dónde».
  • Debemos empezar a sostener la actividad económica en otro tipo de actividades con un uso diferente, más equitativo, racional y sostenible de los recursos materiales, humanos y naturales (74).
  • Es imposible que España vuelva recobrar los niveles de crecimiento y empleo basándose en actividades vinculadas a la construcción, o infraestructuras antieconómicas como los trenes de alta velocidad, más autovías, o transportes de metro en algunas ciudades, concebidos para dar beneficio a sus constructores (74).
  • Es imprescindible orientar los recursos a la generación de otro tipo de actividades: energías renovables, nuevas tecnologías, cultura, ocio, reciclaje y medio ambiente, agricultura, servicios sociales: Cambiar es difícil, pero continuar por el mismo camino es sencillamente suicida (75).
  • Reducir la desigualdad no es sólo una cuestión de deseo moral, sino también la forma de hacer que las economías funcionen mejor: Ingresos más repartidos, destinados principalmente a bienes y servicios, que ocasiona más ventas y más beneficios para las empresas (78). La única forma de salir con certeza de la crisis y de evitar otras más graves es combatir la desigualdad en todas sus manifestaciones (79). NOTA: Para ello es importante, disculpad la insistencia, reducir la jornada laboral, y fomentar el trabajo a tiempo parcial.
  • Hay grupos de interés muy poderosos a quienes no les interesa que haya pleno empleo, lo cual es el problema social más grave (83). Alto desempleo implica salarios más bajos y gente que aceptará cualesquiera condiciones laborales (84). Reducir los salarios no genera empleo (85), como demostró John M. Keynes pues para él dependerá de una suficiente demanda de bienes y servicios (88-89). Tampoco genera empleo tener normas de contratación flexibles como piden algunos empresarios, sino que influyen más las condiciones macroeconómicas: tipos de interés, capacidad de compra de los productos… (90). Alemania ha disminuido mucho su PIB por la crisis, pero no ha generado mucho desempleo (91-92), pues se han reducido las horas de trabajo en lugar de reducir el número de trabajadores. Si lo que queremos de verdad es proteger el empleo a donde tenemos que apuntar es a reducir la jornada de trabajo (95).
  • España: Los ricos y poderosos pagan el 20% de los impuestos que en Suecia, y es uno de los paises de la UE-15 con menor sector público (93).
  • No es verdad que lo que haya que hacer para crear empleo sea liberalizar aún más los mercados y las relaciones laborales (97).
  • El trabajo no puede ser únicamente para ganar dinero para realizarnos a través del consumo, sino que su importancia es tal que se debe crear trabajo que permita desarrollar la creatividad y la capacidad de goce (102).
  • Los economistas neoliberales usan la crisis para reducir el gasto público y en particular el destinado a servicios sociales e infraestructuras de bienestar social. NOTA: Recortar gasto es necesario siempre que se tengan deudas, pues lo que no es sensato ni sostenible es gastar lo que no se tiene. Eso no tiene que implicar recortes drásticos en lo social, pues hay otras partidas de gasto menos necesarias, como los gastos extravagantes.
  • España está a la cola de la Europa social. El estado del Bienestar contribuye a la eficiencia económica, educando, asegurando trabajo estimulante, ofreciendo seguridad y protección social que garantiza la cohesión social. El desempleo, el miedo, la inseguridad… nunca motivan a la población. La seguridad, la cooperación y la solidaridad sí (104-105).
  • La burbuja inmobiliaria, que tanto daño ha hecho a la economía española: El precio de las viviendas crecio un 106% desde que se estableció el euro, en 1999, hasta el 2007, mientras que los salarios nominales crecieron sólo un 8% (113).
  • Permitir la integración de las mujeres al mercado de trabajo es una inversión mejor que invertir en el AVE (118).
  • El salario es a nivel microeconómico un coste, pero a nivel macroeconómico es también un componente fundamental de la demanda, i.e.,  de la capacidad de consumo. En crisis ocurre este círculo vicioso: Bajan los salarios y hay despidos, lo que provoca menos consumo, que provoca menos ventas, que provoca menores salarios y más despidos. Soluciones: planes de estímulo público para proporcionar empleo, aumentar el salario mínimo, mejorar las prestaciones por desempleo. NOTA: En otra entrada ya vimos que reducir los salarios junto con el tiempo de trabajo puede ser muy estimulante para la economía y la sociedad.
  • La productividad depende de los salarios, pero también de los horarios, el ambiente laboral, el transporte al trabajo, compatibilidad con la vida personal, de la participación de trabajadores en las decisiones estratégicas de la empresa, de la calidad e innovacción… Trabajadores desmotivados son trabajadores que no producirán tanto como los que están motivados y felices en su trabajo (124 y 132). Es imposible que todos los países sean competitivos a la vez, por lo que más que competir hay que colaborar (131). NOTA: Hay que conseguir una economía en la que todos ganen o, al menos, todos puedan ganar: No podemos permitir que nuestro sistema de producción sobreexplote ni la Naturaleza, ni a otros seres humanos.
  • España es el país en el que existe mayor diferencia entre los salarios altos y la media salarial. Los políticos conservadores y neoliberales dicen que subir el salario mínimo destruye empleo pero los datos muestran lo contrario: Los países con menor salario mínimo tienen más desempleo. Subir el salario mínimo sirve de estímulo a la demanda, la producción y el empleo (134).
  • Ha de impedirse que empresas con beneficios disminuyan sus plantillas, y cualquier ventaja fiscal debe estar condicionada a la creación de empleo (136).
  • El crecimiento económico es el resultado de que aumente no sólo la inversión sino también el consumo, el gasto público y el saldo del comercio exterior. Y, por tanto, se puede generar crecimiento económico mediante el estímulo del consumo que favorecen los salarios más elevados. Bhaduri y Marglin han determinado que en la mayoría de las economías europeas (incluida Europa entera y España) lo mejor para aumentar el crecimiento económico es subir los salarios (139). NOTA: ¡Uf! Otra vez la palabra maldita de «crecimiento». No hace falta ser economista, ni biólogo, ni matemático, ni muy listo para entender que no es posible que NADA mantenga un crecimiento de forma indefinida. Por tanto, les exigimos a los políticos que cada vez que hablen de crecer, que digan hasta dónde pretenden crecer. O ponemos nosotros el limite, o lo pondrá la Naturaleza, con la misma piedad con la que la tratamos. ¿Te imaginas qué pasaría si un hámster no detuviera su crecimiento? Por eso ahora se habla de decrecimiento. En otras páginas del libro los autores se muestran más críticos con el crecimiento (pág. 198).
  • No podemos confiar en la banca privada, ni en el sistema financiero sin reglas, con plena libertad de movimiento de capitales para especular y ganar mucho sin beneficiar a la economía (144). Nada de eso lo han impedido ni el FMI ni el Banco Mundial. Los bancos han estafado y engañado con impunidad a muchos de sus clientes (145). NOTA: Ya lo dijo Toni Comín, y también proponía la Tasa Tobin.
  • La base de los problemas que ha creado la banca privada se encuentra en el privilegio que tiene de crear dinero bancario cuando concede préstamos (148). Se debe elaborar una ley de ética bancaria que imponga transparencia y buen uso de los fondos, e impida que los bancos sean instrumentos del fraude y evasión fiscal (149).
  • Hay que someter al Banco Central Europeo a los poderes representativos y vincular su función a la consecución del pleno empleo y la satisfacción plena e integral de las necesidades humanas, y no al servicio de poderosos grupos financieros (149). El BCE debería estar comprometido con la sostenibilidad económica y ambiental, la igualdad… y tendría que rendir cuentas al Parlamento Europeo (176).
  • Lo que se supone que debemos hacer es aumentar el gasto y también los ingresos (152). NOTA: En esto tampoco estamos de acuerdo con estos autores. Podría ser bueno aumentar el gasto en lo social, pero no de modo general. De modo general hay que  reducir el gasto público, y sobretodo si no se tiene dinero, y más en gastos absurdos (senado, autopistas, AVE, escudo antimisiles…).
  • Hay inversiones que tienen un necesario horizonte a largo plazo y que lo lógico es que se financien con deuda (152). NOTA: ¿Es eso lo lógico? Lo lógico es nunca tener una deuda excesiva. Si para invertir en lo social tenemos que endeudarnos mucho, vamos muy mal. Insistimos: Hay que gastar lo que se tiene (déficit cero), salvo excepciones.
  • Premios Nobel de Economía como Joseph Stiglitz, o Paul Krugman se oponen a los planes de austeridad, indicando que dirigen las economías hacia el desastre (153). NOTA: Eso requiere puntualizar, ya que ¿será mejor un plan de derroche? Austeridad es gastar en lo importante, y no gastar en lo superfluo.
  • Los rescates a los Estados de la UE sólo benefician a los bancos: Es una transferencia de dinero público a manos privadas (a los bancos que tienen deuda pública) (157). NOTA: Es absurdo un Estado que pida deuda diariamente.

Otra Europa, otro mundo… y una economía al servicio de las personas y en armonía con la Naturaleza:

  • Hemos creado una economía internacional en la que los estándares de protección laboral, de salarios, protección ambiental son cada vez más reducidos, sometiendo los intereses sociales a los empresariales, y si las empresas no están conformes con las condiciones de un país (impuestos, normas laborales o ambientales) pueden deslocalizarse, irse a otro país con normas menos exigentes. A veces, basta con amenazar con irse para que los países cambien normas o apliquen subvenciones (169).
  • Las cosas se pueden hacer de otro modo: Es un evidente fracaso de las políticas neoliberales que mueran de hambre entre 30.000 y 35.000 personas todos los días, y unos 2.700 millones de personas carecen de acceso a agua limpia, por lo que mueren diariamente 5.500 personas (170). NOTA: Es innegable que lo estamos haciendo mal. Por tanto lo que está claro es que es urgente un cambio en las políticas internacionales… ¿te sumas?
  • La actual Europa se ha construido atendiendo únicamente a los aspectos financiero y monetario, y dejando de lado el resto de ámbitos económicos (172). NOTA: Y también biológicos, creo que diría el bio-economista Georgescu-Roegen.
  • Los autores de este libro se quejan de que el tratado de Maastrich obligaba a los Estados a no tener un déficit público mayor del 3% del PIB y una deuda púbica inferior al 60% del PIB, lo que significó (según ellos) un freno al crecimiento económico y a la producción de empleo (172, y en la pág. 177 vuelven a quejarse del poco crecimiento económico que permite la globalización financiera). NOTA: Frenar el crecimiento económico es bueno en un mundo claramente superpoblado y sobreexplotado en sus recursos naturales. ¿Cómo podemos frenar el crecimiento económico y la sobreexplotación, produciendo más empleo? Sólo se me ocurre una alternativa: Repartir el empleo, i.e., reducir la jornada laboral, lo cual tiene otras ventajas añadidas.
  • El modelo de crecimiento europeo tiene que ser de una naturaleza muy distinta: crecimiento cooperativo y coordinado, en donde la inversión pública y privada esté basada en las nuevas tecnologías y, en concreto, en las energías renovables y la investigación, en el respeto al medio ambiente y en la promoción de formas alternativas de producir y consumir (179). No puede seguirse el modelo capitalista de producir y consumir como si se dispusieran de recursos inagotables (196). NOTA: Hay que tender a la economía estable, sin crecimiento, pero tal vez se requiera una fase de decrecimiento en los países ricos. Como decía Joan Melé en una extraordinaria conferencia, los humanos primero crecemos físicamente, y luego hay que madurar pero ya sin crecimiento.
  • Si no se impone la cooperación, la armonía y el reparto equitativo de la riqueza, si no se admite que quien debe gobernar Europa es la ciudadanía mediante sus representantes y no los grupos de presión y los poderes financieros, no quedará más remedio que reclamar la salida del euro (181). NOTA: Más democracia, como pedía el Nobel de Economía A.K. Sen.
  • Entre Europa y Estados Unidos se han gastado más de 15 billones de dólares para hacer frente a la crisis ayudando a las empresas y a los bancos que las habían provocado y, sin embargo, no se puede decir que con ello se hayan solucionado los problemas porque se requieren reformas profundas además de dinero (182).
  • Hay que democratizar los organismos internacionales: Banco Mundial, ONU, FMI… (183), y sin derecho a veto. La ONU debería tener entonces poder para decisiones en materia económica. Y para ser miembro los países deberían respetar los Derechos Humanos (209). NOTA: Tal y como dijo Toni Comín.
  • La deuda de Estados Unidos es gigantesca y sólo se hace frente emitiendo más dólares (más papelitos), y esto les funciona porque China está comprando la deuda estadounidense a cambio de vender sus productos. Y eso sólo funciona porque China está acumulando esos dólares, de modo que antes o después va a obligar a que se modifique el estatus mundial. NOTA: China también tiene deuda española… está comprando el mundo, como impone el modelo parasitario chino de expansión económica.
  • Defender el libre comercio es injusto, mientras los países ricos subvencionen sus productos (186-187). Por ejemplo: En la UE es donde es más caro producir azúcar, pero gracias a las subvenciones es la primera potencia exportadora mundial, y causa del empobrecimiento de millones de personas. El libre comercio que defienden los neoliberales es un simple engaño que no se da en ninguna parte y que sirve de excusa para que sólo se protejan los ricos. Frente a eso hay que reclamar un mecanismo de cooperación (comercio justo).
  • Se ha dado prioridad al lucro antes que a las necesidades humanas y se ha permitido que se especule con el precio de los alimentos, produciendo la muerte de millones de personas.
  • En España hay 100 viviendas vacías por cada persona sin hogar. NOTA: Es evidente que en España se ha construido mal y demasiado, pero se puede sacar partido de eso… ¿Se podría expropiar una vivienda después de estar vacía más de 3 años, y tras avisar 3 veces, por ejemplo?
  • Como nada que no tenga expresión monetaria se registra al valorar la actividad económica, no cuentan la destrucción del medio ambiente, ni el despilfarro de residuos que no se usan pero que gastan energía y recursos naturales, ni la desaparición de especies, ni la belleza de un paisaje, por ejemplo. El PIB (Producto Interior Bruto) que usan los economistas permite hacer cuentas que son extraordinariamente engañosas porque incentivan la producción y el consumo en cantidades que no es posible soportar en la naturaleza (197). Si ello se hiciera, dejaría de ser rentable la construcción de docenas de campos de golf, trenes de alta velocidad, autopistas o muchas urbanizaciones. Hay que ver la Naturaleza como un espacio que tenemos prestado y que tenemos que devolver en las mismas condiciones (199). NOTA: El uso del PIB ha sido ya muy criticado por muchos economistas, y por este mismo blog, y fue identificado como uno de los problemas más serios de la humanidad que deberían tratarse el la cumbre mundial sobre Sostenibilidad Río+20.
  • Si calculamos el agua que gastamos directamente y la que ha sido necesaria para producir lo que consumimos, a cada persona le corresponde entre 2.000 y 5.000 litros de agua por día de media. Sólo comerse una hamburguesa conlleva gastar 2.400 litros de agua (más gasolina, abonos…) (197). NOTA: De ahí que Araújo, entre otros, dijera que el vegetarianismo es una de las mejores defensas ambientales.
  • Los alimentos que comemos conllevan un transporte por termino medio de 4.000 kilómetros. Para satisfacer el nivel de producción y consumo de España necesitaríamos 3,5 Españas. Estamos colonizando ambientalmente otras superficies del planeta. Hay que dar prioridad al incremento de la producción local, a la ecológica y a la ahorradora en energía, transporte y materiales (198). NOTA: Véase el Informe Planeta Vivo de WWF.
  • Las alternativas a la crisis pasan por romper este cascarón de fantasía consumista y de individualidad en el que están encerrados millones de personas. NOTA: Esta es una tarea importante de las ONGs, como conciencia de la sociedad.
  • El sistema electoral español está diseñado para perjudicar a los partidos minoritarios. Es importante que cada persona tenga la misma capacidad de decisión, con independencia de cuál sea su lugar de votación, y efectuar referendos vinculantes. Democracia no es sólo votar cada cuatro años. La supervisión de los gobernantes por los gobernados exige la posibilidad de retirar una decisión o a un representante según el deseo del electorado (206). NOTA: También es evidente que hay demasiados políticos en España, pues por lo menos sobra el inútil senado, las diputaciones y la mitad de los diputados autonómicos, además de reducciones serias en los ayuntamientos.

Propuestas concretas: Al final del libro los autores proponen 115 propuestas, de las que destacamos sólo éstas, además de las ya expuestas más arriba.

  1. Prohibir los productos financieros especulativos, el secreto bancario, y los paraísos fiscales. Controlar los movimientos especulativos de capital. Prevenir y controlar el fraude fiscal, y gravar más las grandes riquezas. NOTA: Se podría empezar por los paraísos de la UE, tales como Gibraltar, así como peticiones concretas a otros como Suiza. En España hay unos típicos actos de fraude fiscal, algunos de ellos permitidos por los ciudadanos, y por las autoridades.
  2. Impuestos sobre transacciones financieras en función del grado de utilidad social de la transacción (Tasa Tobin, Robin Hood, o TTF). Limitación de remuneraciones a directivos y brokers.
  3. Ayuda oficial al desarrollo, del 0,7%, destinada al presupuesto de la ONU.
  4. Reducción del gasto militar el 20% en todos los países, también para la ONU.
  5. Impuestos sobre la emisión de gases contaminantes, para los presupuestos de la ONU.
  6. Plan urgente para los ocho objetivos del milenio.
  7. Desaparición de barreras al comercio en los países pobres, y de subvenciones a sectores de los países ricos. NOTA: Esto puede implicar más paro en algunos sectores, pero también ahorro de dinero para fomentar empleo en otros sectores, y más justicia con los países pobres.
  8. Obligar a las multinacionales a cumplir un código de responsabilidad en las condiciones laborales, sanitarias y humanas. NOTA: También ambientales, y todo ello cumpliendo, al menos, la legislación del país de origen de la multinacional (y donde vayan sus principales beneficios).
  9. Creación de una agencia pública de calificación.
  10. Fomentar la producción local, menos contaminante, y la que menos residuos genere y requiera menos gasto energético, así como la agricultura ecológica, y el transporte público eficiente (el AVE es caro, ineficiente y de gran impacto ambiental).
  11. Depurar responsabilidades de los causantes de la crisis (dos premios Nobel de economía han pedido que los banqueros vayan a la cárcel), y de las autoridades la permitir la burbuja inmobiliaria.
  12. Incrementar el gasto social en España para converjer al gasto promedio de la UE-15, en cinco años.
  13. Creación de una banca ética pública, que asegure que sus inversiones financieras sean socialmente responsables.
  14. Promover cooperativas de agricultores y en otros sectores, para eliminar el peso de los intermediarios (que elevan el precio excesivamente, sin aportar apenas beneficios a la sociedad). Acercar los lugares de consumo y producción, ayudando al pequeño comercio frente a los centros comerciales.
  15. Subir el salario mínimo, para equipararse a los países europeos de similar PIB.
  16. Prohibición de los despidos en empresas con beneficios.
  17. Repartir el trabajo disminuyendo la jornada laboral (y obtener sus ventajas), y eliminar el retraso de la jubilación de los 65 a los 67 años.
  18. Mejorar la igualdad entre hombres y mujeres, y la conciliación entre la vida personal y laboral. Los permisos de maternidad/paternidad deben ser obligatorios para ambos.
  19. Plan de austeridad pública que respete los derechos laborales y sociales.
  20. Velar por la pluralidad en los medios de comunicación. NOTA: Y debería ponerse límite a la publicidad en cantidad y en calidad, incluso poner una tasa a los productos menos respetuosos con la sociedad y el medio ambiente.
  21. Control exhaustivo de la clase política, aplicando nuevas tecnologías y procesos de transparencia. Instaurar una ley de transparencia en la financiación de los partidos políticos, controlando la salida y entrada de cargos políticos en cargos en la empresa privada.
  22. Mejorar la democracia: referendos vinculantes, evaluar el grado de cumplimiento de los programas electorales, que el voto de cada persona valga lo mismo.

Téngase en cuenta que cada tweet no puede tener más de 140 caracteres, aunque aquí se han modificado ligeramente algunos por cuestiones de estilo. Para más libros resumidos como éste mira la web de nuestros libros resumidos.

Europa Compra Barato a China, porque allí no hay Derechos Básicos: Denuncia de Liu Xiaobo (Nobel de la Paz, 2010)

Libertad para Liu Xiaobo en China
Libertad para Liu Xiaobo en China

Si el gobierno de un país no permite a uno de sus ciudadanos ir a recoger el Premio Nobel de la Paz por sus denuncias contra ellos, es un indicio claro de que el premio es merecido. Eso es lo que le ocurrió al chino Liu Xiaobo y ya nos indignamos con la lista de los 18 países que apoyaron a China en tal abuso de poder.

RBA edita el libro «No tengo enemigos, no conozco el odio» con ensayos y poemas de Xiaobo escritos durante más de 20 años, denunciando la falta de libertad en China, el abuso del PCCh (Partido Comunista Chino), la violación de Derechos Humanos, la contaminación de sus ríos y paisajes, y hasta la esclavitud infantil de su país, ante la pasividad de los países ricos que compran sus productos sin importar sus costes ocultos.

6-4 Movimiento del 4 de Junio: (liusi): Literalmente significa “seis cuatro”, en referencia al día cuatro de junio, cuando se produjo la masacre de Tiananmen. La expresión es prácticamente imposible de encontrar en la prensa china y su búsqueda está bloqueada en Internet.
(liusi): Literalmente significa “seis cuatro” en chino, por el 4 de Junio, cuando se produjo la masacre de Tiananmen. La expresión es prácticamente imposible de encontrar en la prensa china y su búsqueda está bloqueada en Internet.

Breve biografía y sus peticiones

Liu Xiaobo, activista por los derechos humanos y la democratización de China, fue profesor en la Universidad de Pekín, y fue arrestado en diversas ocasiones. En 1989 regresó de Estados Unidos para participar en el Movimiento que desembocó en la masacre del 4 de Junio en Tiananmen, donde muchos murieron pidiendo democracia en China, y por lo que ingresó en prisión acusado de «propaganda e incitación contrarrevolucionaria». Para él «la libertad de expresión es el fundamento donde se asientan los derechos humanos, la esencia de la humanidad, la madre de la verdad».

Reconoce que a final del siglo XX China se ha desembarazado «de la pobreza generalizada y el totalitarismo absoluto de la era Mao», han mejorado las condiciones de vida, los derechos sociales y las libertades, pero su caso es una muestra de que aún hay mucha represión en su país, y el gigante crecimiento económico de China deja al margen a mucha gente, mientras el PCCh usa el soborno para «comprar la estabilidad con dinero» y «solo recurre a la represión violenta ante esa minoría que no se vende».

En Diciembre 2008 fue detenido por ser uno de los redactores y firmantes de la Carta 08. Al año siguiente fue condenado a 11 años de cárcel que cumple actualmente. En dicha carta, firmada por miles de chinos, se pide, en síntesis, la reforma constitucional, la separación de poderes, democracia, derechos humanos (abolir el sistema de reeducación por el trabajo), libertad de asociación y formación de partidos políticos, libertad de reunión, manifestación y de expresión («erradicar definitivamente la práctica de considerar las palabras como crímenes»), libertad de prensa, de cátedra, de culto, derecho a la propiedad privada, seguridad social (sanidad, jubilación, educación, y empleo), protección medioambiental (sostenibilidad con responsabilidad hacia las generaciones venideras), y «liberar a todos aquellos que han sido criminalizados por sus creencias e ideales».

La nueva China, consumista, acomodada e hipócrita

Liu Xiaobo nos dibuja distintos puntos de vista de China. Como la de los jóvenes nacidos tras la masacre del 4 de Junio en Tiananmen, jóvenes que han vivido el apogeo económico y no vacilan en esgrimir la abundancia para justificar las injusticias del gobierno, y a los que Xiaobo etiqueta como malcriados, egocéntricos absolutos, y consumistas. Xiaobo critica que algunos jóvenes salieron del campo para ir a la universidad, y luego se han despreocupado de mitigar la pobreza de la que proceden. También critica un tipo de nacionalismo chino imperante en las juventudes, que es falso y radical, que quiere ingresar en el Partido sin tener fe en el comunismo, con pasión patriótica antiamericana, pero con todas las modas que provienen de ese país, que critican al régimen actual, pero que contribuyen a su estabilidad, que critican, como todos, el lujo ilimitado de los altos oficiales, pero sólo en privado.

Xiaobo critica un patriotismo violento y falso, que magnifica los éxitos chinos, hasta inventarse «noticias falsas para inflar la vanidad nacional», y arremeter contra occidente, sin importar los valores que van predominando en la humanidad desde la II Guerra Mundial (Derechos Humanos, pacifismo, democracia…), valores que no llegan a China a pesar de que la liberalización gradual de su economía ha llevado un desarrollo económico relativamente alto. Para Xiaobo, «una característica que todos los dictadores comparten es hacer sonados y reverenciales llamamientos a la paz internacional mientras en el fondo de su corazón adoran la violencia, pues siempre ambicionan hacerse con el control y dominar el mundo». Pero según él, «el mundo se ha encaminado hacia unas relaciones basadas en la ayuda y el respeto mutuo, asumiendo por el contrario que el hombre es un hombre para el hombre. Ante un orden injusto, la resistencia pacífica fue reemplazando las luchas violentas», y la negociación aparcaba la violencia. Afirma que «en estos tiempos, los verdaderos héroes ya no son los que hacen demostraciones de fuerza, ni mucho menos los déspotas que mantienen sus sistemas dictatoriales mediante la violencia. Los héroes de hoy son personas como Gandhi», Martin Luther King, la birmana Aung San Suu Kyi, el sudafricano Nelson Mandela, o el palestino Yasser Arafat.

El totalitarismo personal de la era Mao se apoyó, según Xiaobo, en cuatro pilares: «La nacionalización total, que despojó a los individuos de la más mínima autonomía económica», «la organización total, que eliminó todas las libertades individuales e hizo a todas las personas dependientes», «la tiranía férrea» que consiguió que todos estuvieran controlando a todos los demás, y la «dominación del espíritu, lograda por medio de la imposición ideológica». Ante esto, Xiaobo resalta que «la excelencia de la resistencia no violenta reside en que, allí donde los seres humanos se ven forzados a sufrir la violencia dictatorial, responden al odio con amor, al prejuicio con tolerancia, a la arrogancia con humildad, a la humillación con dignidad, a la violencia con razón. (…) La víctima invita al verdugo a entrar de nuevo en razón, le invita a la paz y las reglas de la humanidad, trascendiendo así el círculo vicioso que sustituye una tiranía por otra, que responde a la violencia con violencia». En el mismo artículo indica que China necesita «la desobediencia civil y los movimientos por los derechos civiles», que fuercen un cambio de régimen paulatino.

Las últimas reformas en China son también criticadas, por dar «prioridad a la productividad descuidando la justicia social», y por idolatrar el PIB, mientras la libertad se coarta prohibiendo hasta cierta música (como la de Deng Lijun con su dulce voz, prohibida por hablar de amor en un régimen insensible), y cercenando la libertad de expresión del llamado Movimiento del Muro de la Democracia, surgido en un muro del barrio pekinés de Xidan donde los estudiantes colgaron carteles con sus reivindicaciones hasta que el gobierno lo impidió en 1979, por criticar al Partido. Según Xiaobo, este movimiento alentó un sentido de justicia colectivo y su generación es pionera en la lucha por la libertad en China.

El despertar de China ante la corrupción y la esclavitud infantil

Pero el pueblo chino está despertando, pues ya hay miles de campesinos de muchos municipios que se han organizado para repartirse la tierra, sin contar con el PCCh (además de otras victorias recientes del pueblo chino). Durante años, Mao y el PCCh han estado abusando de los campesinos, los más débiles, quitándoles sus tierras. La rebelión contra eso se está extendiendo por toda China, ante la acumulación exagerada de casos de corrupción, abusos, y violaciones de los derechos humanos. En cualquier momento, por ejemplo, las autoridades pueden echar a la gente de su casa, y ante tanta injusticia, el número de gente que se inmola para protestar también va en aumento. Esto contrasta con el aumento de la desigualdad y la corrupción en China: «El más capitalista entre los capitalistas palidece ante la rápida acumulación de propiedad privada de los poderosos». Con dinero los poderosos en China compran a las élites intelectuales, silencian las resistencias, regatean con los países occidentales, y compran el apoyo de ciertos países: «Quizás en su fuero interno, las élites se oponen a la ideología del régimen actual, e incluso lo desprecian, pero la gran seducción de las ganancias tangibles y los altos riesgos ligados al terror político se combinan para que se supediten al régimen». «En la trastienda de semejante milagro económico se encuentran los milagros de la corrupción sistémica, de la injusticia social, de la moral en ruinas, del futuro hipotecado, del precio desorbitado que pagan los derechos humanos».

Uno de los puntos más espinosos son los innumerables casos de esclavitud infantil, para trabajar en hornos clandestinos de ladrillos. Se raptan niños, se les maltrata, y las autoridades hacen la vista gorda y, los casos que llegan a juicio acaban con penas muy blandas, y castigando principalmente a oficiales de bajo rango, por lo que el sistema que origina el trabajo forzado infantil a gran escala se perpetúa. Xiaobo cuenta el caso de unos padres que buscaron a su hijo visitando cientos de hornos, y denuncia que el sistema judicial es «una herramienta del poder dictatorial del PCCh», a lo que se une la falta de libertad de prensa, y de expresión, que mantiene a la gente en la ignorancia. Xiaobo termina diciendo sobre esto que «los dictadores del PCCh han demostrado que se preocupan tan solo por su poder, la vida humana no les importa. Y en consecuencia, sin un cambio de sistema, crímenes como el de los hornos clandestinos no podrán sanearse, y mucho menos cortarse de raíz».

Alabanza a Internet

Sin embargo, gracias a Internet, la gente se va enterando cada vez más de todo, «ha mejorado las condiciones para la expresión en el país», y se va saliendo de ese «servilismo» (del que Xiaobo culpa a una errónea visión tradicional de Confucio). Xiaobo afirma que «Internet es verdaderamente un regalo del cielo para que la gente china pueda defender sus derechos». Como ejemplo de esto cuenta casos que el gobierno intentó ocultar, pero que no pudo hacerlo por la existencia de Internet (como el incidente de Weng’an).

Internet tiene en China una doble visión: como «herramienta para amasar grandes fortunas», básica en el de desarrollo económico, pero también como herramienta para «el despertar de la conciencia civil y en la defensa de los derechos humanos», porque su bloqueo total es imposible. «Ingentes cantidades de dinero se invierten en la vigilancia policial de la red, forzando también a las compañías occidentales a colaborar en la censura por medio de incentivos económicos».

Xiaobo recuerda cuánto le costaba antes recoger firmas para alguna petición, en bici, en bus, puerta a puerta, mientras que ahora Internet facilita mucho la tarea, y hasta hay portales dedicados a la salvaguarda de los derechos. «El impacto de la opinión de los internautas ha obligado a innumerables oficiales a comparecer públicamente, e incluso las autoridades han tenido que castigar a algunos a modo de chivo expiatorio» (como los casos de SARS, accidentes en la minería, o la contaminación del río Songhua).

Datos del crecimiento económico de China

«La reserva de divisas extranjeras es ya la primera del mundo (supera el billón de dólares americanos), su fuerza militar ha crecido sustancialmente, los peces gordos del PCCh tienen inversiones por todo el mundo, los productos chinos llegan a todos los rincones del planeta, los turistas chinos gastan dinero a espuertas, los chinos son los primeros del mundo en teléfonos móviles» … pero «China paga un altísimo precio por el desarrollo económico»: «Los productos baratos y de baja calidad provienen de la falta de derechos de los trabajadores y de las fábricas de sangre y sudor, (…) el despilfarro de recursos naturales y el deterioro medioambiental». Y por eso afirma que China «nunca podrá llegar al nivel económico de EE.UU. y Japón, pues el planeta no puede soportar el peso de otra superpotencia». Y concluye: «Yo no sitúo mis esperanzas en la prosperidad de ninguna nación o colectividad».

Ausencia de derechos humanos en la base de los éxitos de China

Hasta los éxitos deportivos. Xiaobo dice que han convertido a China en «el paraíso del deporte elitista, y el infierno del deporte popular. El número uno en medallas viene de la inversión financiera número uno (…), inversión humana y material»: 4 veces el gasto en sanidad de 2007, y 3 veces el gasto en educación: «Un deporte tan lujoso como éste sólo puede realizarlo un país dictatorial que ignora el interés colectivo» y que se usa como «instrumento de propaganda de los dictadores» (el record en medallas lo tiene la antigua URSS en los juegos olímpicos de Seúl 88, mientras que en Pekín 2008 fue China la número uno). Para conseguir tantos éxitos deportivos, China entrena a sus atletas desde muy niños, perdiendo éstos su libertad, sus relaciones familiares, y su salud (como el caso de las enfermedades oculares de los saltadores de trampolín, ocasionadas por su exagerada juventud).

Fortalezas y debilidades de la cultura occidental: Una NUEVA civilización

Ante los graves problemas en su China natal, Xiaobo reconoce que idealiza la cultura occidental y que ignora «adrede las muchas debilidades (…) de la cultura occidental que revelan precisamente las debilidades de la especie humana». Xiaobo se da cuenta de que muchos occidentales recurren a la cultura ancestral de China buscando alternativas, pero en su opinión «uno de los mayores errores cometidos por la humanidad en el siglo XX ha sido justamente intentar salir del atolladero recurriendo a las civilizaciones existentes», mientras que «la humanidad no ha sido capaz de crear una civilización totalmente nueva que pueda resolver los problemas de la superpoblación, la crisis energética, el desequilibrio ecológico, la proliferación de armas nucleares, el hedonismo extremo»… o «los dolores espirituales». En esta línea el libro El odio a Occidente, de Jean Ziegler, responsabiliza a los países desarrollados de los males del mundo.

Xiaobo levanta un monumento a Lin Zhao diciendo que el testamento que escribió con su vida es la única voz de libertad que aún existe en la China contemporánea. Lin Zhao (1932-1968) fue una mujer intelectual condenada por criticar el régimen maoísta, y que se hizo célebre por escribir desde la cárcel, con su propia sangre, críticas a Mao y al Partido.

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Medidas alternativas al PIB: el Crecimiento Económico no implica Crecer en Bienestar

El consumo genera daños ambientales
¿Qué es el consumo responsable?    (PINCHA EN LA IMAGEN)

¿Qué es crecimiento económico? Casi todos los políticos, cuando hablan de “crecimiento” se refieren al crecimiento del  PIB (Producto Interior Bruto), y no al crecimiento del bienestar de la gente. El PIB es una medida muy mala del desarrollo de un país, pues sólo mide la cantidad de dinero que se mueve en un país, y no en qué se gasta.

Veamos algunos ejemplos que hacen que suba el PIB. A esto le llaman “crecimiento económico”:

  • Un bosque sólo influye en el PIB si se tala y se vende su madera. Si se deja vivo, no tiene valor para el PIB, y por tanto no mejora la economía. ¿Cuánto vale un bosque?
  • Dejar luces encendidas hace subir el PIB. No importa si ese gasto sirve para alumbrar a alguien o no.
  • Tener mala salud, hace subir el PIB, porque genera gastos en cuidados y medicinas. Un país enfermo con dinero para pagar sus medicinas, tendrá mejor PIB que un país sano.
  • El excesivo tráfico de vehículos genera más accidentes, mayor consumo de combustible, y enfermedades respiratorias, todo lo cual aumenta el PIB. Mejorar el transporte público no es buena idea si queremos subir el PIB.

Para aumentar el PIB, los políticos decidieron en 2014 que la prostitución y el narcotráfico se tuviesen en cuenta al calcular el PIB. ¡Qué fácil es subir el PIB!

Como vemos, el PIB es una mala medida, incluso aunque viviéramos en un planeta con recursos infinitos. Pero por desgracia, los recursos son finitos y menguantes, por lo que es urgente reducir nuestro consumo de materiales y de energía, y reconducir nuestro crecimiento, no hacia crecimiento económico, sino hacia crecimiento en bienestar, en justicia, en equidad, y en sostenibilidad. De hecho, los recursos (bosques, pesca, minerales…) han sido ya tan fuertemente explotados que somos muchos los que vemos que los países ricos deberían reducir su PIB, por justicia global. Es lo que se ha llamado decrecimiento.

Los gobernantes deben entender que la gente demanda mejoras en su calidad de vida, y no a cualquier precio. La gente no quiere comprar ropa barata a costa de la semi esclavitud de trabajadoras (niñas incluso) en Bangladesh. Los que compran esa ropa no son responsables (si ignoran lo que esa ropa esconde). Los máximos responsables son los que lo hacen, y los gobiernos que lo consienten a sus empresas, o en su territorio.

Mucha gente piensa que si aumentamos el consumo, crecerá el PIB y se crearán empleos. Es posible. Pero si no se tienen en cuenta factores de sostenibilidad, serán empleos NO sostenibles. Talar un bosque crea empleo, pero cuando el bosque se agota sólo queda destrucción, y los empleos que se crearon, se pierden.

La austeridad es mejor que gastar dinero en algo insostenible, que nos hunda más en el problema.

Ya hay medidas alternativas al PIB que usan más factores que el meramente monetario. Examinemos algunas de manera rápida, empezando por la más importante:

1. IPG o IPR (Indicador de Progreso Genuino, o Real, genuineprogress.net)

Definido por Lew Daly, el IPG se usa ya en algunos estados de EE.UU. (Maryland o Vermont). Si comparamos el PIB con el IPG en ese país, vemos que mientras el primero no ha parado de subir, el segundo es casi estable desde 1968. Ahí se muestra que mientras una minoría gasta más dinero, hay sectores de la sociedad que están empeorando en aspectos claves de la calidad de vida. Mientras el PIB sólo mide un aspecto, el IPG incluye 26 indicadores en 3 áreas temáticas:

  • Indicadores económicos: Incluyen medidas económicas, como los gastos en general, pero también tienen en cuenta la duración de los bienes duraderos (electrodomésticos, coches…). Esto último beneficiará a las sociedades que construyan bienes más duraderos, evitando la obsolescencia programada. El PIB en cambio, crece más cuánto más se rompan las cosas. El IPG también tiene en cuenta lo que llama subempleo (desempleados crónicos, a tiempo parcial sin desearlo, etc.), además de la desigualdad de ingresos, y las inversiones netas (deudas y déficit).
  • Indicadores ambientales: Miden la contaminación del aire, del agua, y por ruido, además de la pérdida de ecosistemas (humedales, tierras de cultivo, bosques…). También se cuantifican los daños del cambio climático (93 dólares por tonelada de CO2), los costos del agotamiento del ozono, y los costos del agotamiento de recursos no renovables. Sin embargo, el actual PIB considera beneficioso el agotamiento de recursos, porque ese proceso mueve dinero.
  • Indicadores sociales:  En este apartado se pretende medir la calidad de vida de las personas. Por tanto, considera positivo y cuantifica actividades que el PIB ignora totalmente: tareas del hogar, cuidados de los hijos, trabajo de voluntariado, valor de la educación, y el uso de infraestructuras. Ahora como algo negativo, mide el coste del crimen, si el tiempo libre disminuye, los gastos familiares para contrarrestar la contaminación (por ejemplo, en China mucha gente compra aparatos purificadores de aire, lo cual es bueno para el PIB, pero demuestra una peor calidad de vida), el coste de los accidentes de tráfico, y el coste en los desplazamientos (pagar el medio de transporte, y por emplear tiempo que podríamos usarlo en otra actividad más agradable o productiva). En general, se trata de valorar como negativas las principales cosas que empeoran la calidad de vida de la gente.

2. SCAEI (Sistema de Contabilidad Ambiental Económica Integrada)

Elaborado por la ONU en el lejano 1993, el SCAEI incluye un completo análisis ambiental, aunque deja fuera aspectos que sí mide el ya visto IPG. Sintetizando, el SCAEI incluye el agotamiento de los recursos naturales en la producción y el consumo final, además de los efectos de la contaminación causada por las actividades de producción y consumo en la calidad del medio ambiente (emisiones).

El SCAEI amplía el concepto de capital para abarcar no sólo el capital producido por el hombre sino también el capital natural no producido, como los recursos marinos o los bosques tropicales, la tierra, el suelo, los activos del subsuelo (yacimientos minerales), y los recursos aire y agua.

3. PIB Verde

Consiste en dar valor económico a los daños provocados a la Naturaleza, y restarlos al PIB tradicional. China prometió usarlo, pero los resultados fueron tan negativos que se descartó usar el PIB Verde, pues resultó mejor para la economía taparse los ojos a los daños ambientales. Aunque no es fácil medir el valor de la biodiversidad, de los bosques… lo cierto es que es un error muy grave no medir nada de eso, y eso es justamente lo que hace el actual PIB.

4. IDH (Índice de Desarrollo Humano)

Definido por la ONU, usa 3 parámetros para medir la calidad de vida de un país:

  • Esperanza de vida,
  • Nivel de vida digno (PIB per cápita), y
  • Educación (años de educación obligatoria, alumnos matriculados en distintos niveles, y tasas de alfabetización).

Es una medida muy referenciada, pero muy incompleta, pues no mide nada de lo ambiental, ni la desigualdad existente. Para evitar la injusticia de no considerar la desigualdad existe el IDH ajustado por desigualdad, que será igual al IDH en un país en el que no haya desigualdad en salud, educación e ingresos (los 3 únicos aspectos que se tienen en cuenta).

5. Indicadores tipo Huellas: La huella ecológica y la huella hídrica

Miden la sostenibilidad de una región, producto o actividad, respecto a su consumo de recursos naturales. Valores altos de estos indicadores indican un alto consumo de recursos, es decir, mayor huella indica menor sostenibilidad. La huella ecológica mide la cantidad de territorio que se requiere para mantener una actividad o modo de vida, y la compara con el territorio disponible real. Todos los países industrializados necesitan para mantener su estilo de vida más del doble del territorio que poseen, por lo que están usando recursos que, en justicia, corresponden a otras personas. La huella ecológica es una de las medidas que usa el Informe Planeta Vivo de WWF.

Por su parte, la huella hídrica mide el volumen de agua dulce empleado por un producto, empresa, país… teniendo en cuenta todo su ciclo y no sólo el empleo directo de agua. Así, por ejemplo suelen sorprender estos datos:

  • 1 kg. de oro requiere 230 000 litros de agua (además de la contaminación que no se cuenta aquí);
  • 1 kg. de carne de vaca requiere utilizar 13 000 litros de agua (y también produce contaminación que no contamos);
  • 1 kg. de pollo necesita 3 920 litros de agua;
  • 1 camiseta de algodón, 2 700 litros de agua;
  • 1 kg. de papel, 2 000 litros de agua;
  • 1 café necesita más agua que la que se bebe: 140 litros de agua;

¿Cuál es la huella ecológica de lo que usas cotidianamente, o de lo que fabrica tu empresa? Por internet hay webs que te permiten calcular tu huella personalizada, y también se habla del foodprint, la huella de nuestra comida (agricultura, transporte…).

6. FIB (Felicidad Interior Bruta)

Conscientes de que tener muchos bienes materiales no implica tener felicidad, en Bután definieron este indicador que tiene en cuenta la asistencia sanitaria, el tiempo disponible para la familia y los amigos, la conservación de los recursos naturales y el medio ambiente, o el disfrute del arte. Así por ejemplo, reducir la jornada laboral es sin duda una buena medida, porque no sólo se reduciría el paro, sino que tendríamos más tiempo libre. La idea es muy interesante, siempre que no sirva para dejar de preocuparse por la pobreza y la desigualdad.

Conclusión

Sin quitar importancia al hecho de medir la economía, es absolutamente inaceptable que no se mida la ecología. Decía Georgescu-Roegen que «la economía debe ser una rama de la biología (…). Somos una de las especies biológicas de este planeta, y como tal estamos sometidos a todas las leyes que gobiernan la existencia de la vida terrestre».

Aunque todos los indicadores tienen su utilidad práctica, el indicador que debería estandarizarse debiera ser, por ahora, el IPG, ya que es suficientemente completo. La ONU, y todos los gobiernos, deberían calcular el IPG y estudiar en qué aspectos del IPG se puede, o se debe, mejorar en cada país o región, para conseguir una sociedad mejor para todos.

A partir de ahora, cuando alguien hable de que hay que potenciar el “crecimiento”, tal vez queramos preguntar: “¿Crecimiento de qué? ¿de PIB? NO, GRACIAS”.

Más información:

NOTA: Este artículo fue publicado en El Samón Contracorriente, medio informativo sobre economía real, ecología y mucho más. LEER artículos del mismo medio.

Conversación con Albino Prada, autor de “El regreso de China. La globalización imposible”

10 Diciembre 2025 at 08:00
Por: Nuria

Rosa Pascual, Albino Prada y Emilio ZunzuneguiRosa Pascual, Albino Prada y Emilio Zunzunegui

Fotografía: Rosa Pascual, Albino Prada y Emilio Zunzunegui

Artículo original publicado en sinpermiso.info

Con motivo de la presentación del libro El regreso de China. La globalización imposible la (Universidade de Vigo, 2025, y distribuido por el Consorcio Editorial Galego), Rosa Pascual y Emilio Zunzunegui —miembros del Ateneo Atlántico de Vigo— mantuvieron a finales del pasado mes de octubre una conversación —en gallego— con su autor, que aquí transcribimos. 

¿Por qué elaboraste este ensayo y por qué lo titulas así?

En un momento dado reparé en que en mis cuatro ensayos precedentes, escritos y publicados entre 2020 y 2023, China aparecía más de doscientas veces, y muchas menos Estados Unidos. Por eso creí que debía abordar el tema de China en un ensayo específico, y hacerlo de forma crítica, ni sinofóbica, ni sinófila. Porque además no observé mucho donde elegir en las bibliotecas o librerías.

En cuanto al título, en la primera parte del ensayo recuerdo que China fue la primera potencia mundial en el siglo XV y luego decidió aislarse del mundo exterior, mientras que hoy vuelve a ser una potencia mundial, pero necesita del mundo exterior; de ahí El regreso de China. El subtítulo Globalización Imposible se debe a que su objetivo principal desde la revolución de la década de 1950 —la soberanía nacional— es ahora más que nunca imposible sin definir cuestiones clave que no estén subordinadas a Estados Unidos, como explico en la tercera parte. En otras palabras, hoy en día el vínculo entre la tecnología (digital, IA, big data, etc.) y la soberanía nacional ocupa un lugar central a nivel mundial y está provocando una globalización —un mundo plano— ya imposible.

¿Podrías describir a grandes rasgos las etapas de China desde la revolución?, en la actualidad, ¿representa Xi un cambio importante de rumbo?

En el ensayo distingo una primera etapa (entre 1950 y 1975) de Mao, con un punto de inflexión en la Revolución Cultural. Antes de él, Li Dazhao tomó nota de la experiencia bolchevique e inspirará a Mao para apostar por una revuelta rural contra el neocolonialismo y el fracaso burgués (consolidando el EPL y el PCCh). Se abrirá así una línea de desafíos para la independencia, primero de Japón (1938), luego de la URSS (1963) y ahora de Estados Unidos (desde 2008). Fue aquella una primera larga etapa de desarrollo de las fuerzas productivas, de mejora de la cobertura de las necesidades básicas (educación y salud) y control demográfico.

La segunda etapa (1978-1997) de Deng será igualmente decisiva y tendrá su momento crítico en la revuelta de Tiananmén. Implica una apertura rotunda, pero controlada, al exterior, la incorporación de tecnología y capital productivo (como predijo Ernest Mandel en 1979), una enorme dotación de infraestructura empresarial y urbana. Y como resultado, la recuperación del PIB per cápita, pasando de ser de una quinta parte a alcanzar la mitad de la media mundial.

Ya en la tercera y actual etapa (2000-2024), terminamos con el liderazgo de Xi, que experimenta un momento de inflexión global durante la pandemia de la COVID-19. Con una vertiginosa homologación con la media mundial en PIB por habitante (aun así, por debajo del 30% del de Estados Unidos y del 40% del de España). Pero también llegando a ser mucho más que la fábrica del mundo. Pasan a tener autonomía y liderazgo tecnológico, a gestionar la dependencia energética y alimentaria del exterior, y a afrontar la simbiosis galopante entre tecnología y soberanía nacional.

Desde Hu Jintao (2002-2012), en esta tercera etapa, se enfrentan a la contradicción entre el “crecimiento cuantitativo” y el “desarrollo armonioso” (en materia ambiental, de desigualdad y de bienestar social), lo que yo llamo una sociedad decente. Porque en la China actual, la desigualdad social ha alcanzado su máximo, como diagnostica Piketty (el 10% más rico y el 50% más pobre partían de un mismo 25% en 1980, y alcanzan el 40% y el 15%, respectivamente en 2017), algo en cualquier caso compatible con una disminución radical del porcentaje de la población en situación de pobreza extrema.

China está acelerando el desarrollo económico pareciera que con la idea de que antes de redistribuir la riqueza, esta debe generarse, ¿estamos ante un sistema económico socialista, un capitalismo de Estado o, más bien, un sistema híbrido?

En mi análisis, existen diferencias sustanciales entre el capitalismo financiero de EE. UU. (o el nuestro, donde las finanzas controlan al Estado y se maximizan los ingresos no salariales) y el capitalismo de Estado de China (donde el partido-Estado controla las finanzas y se destina a la formación y acumulación de capital un máximo de riqueza). Lo llamo capitalismo de Estado como Samir Amin en 2014 (lo que en 2020 Branco Milanovic denomina capitalismo político).

En el primer caso, tenemos a un Obama obligado a rescatar a Wall Street en 2008 (y hoy tenemos a un Trump que no puede subordinar la Reserva Federal), y mucho menos a Blackrock o Vanguard. En la UE el actual canciller alemán proviene de Blackrock y en España cambiamos la Constitución en 24 horas. Hablo de capitalismo porque en ambos casos el sector privado empresarial ocupa a más del 70% de los trabajadores en China (en España alcanza el 80% según la EPA del INE), con lo que tenemos un 30% de empleo público en China y un 20% en España. En ambos casos, el poder legislativo-ejecutivo está muy condicionado (por las finanzas o por el Partido-Estado), y siempre con la absoluta subordinación de los trabajadores. Ni siquiera en el sector público de estos capitalismos (ya sea financiero o estatal), un sector que no es de mercado, con trabajadores asalariados y la lógica gerencial del capital, nos encontramos ante un sector socialista.

No obstante, mientras, por ejemplo, el coste de la deuda en España representaba en 2023 tanto como el esfuerzo en I+D e infraestructuras (un 3% del PIB) y se destinaba a los acreedores financieros, en China en ausencia de esos extractores pueden duplicar el esfuerzo en estos gastos.
Actualmente, con la irrupción de la IA, el big data y la tecnología digital, este capitalismo de Estado puede considerarse más disruptivo (y no menos invasivo de la privacidad) que el capitalismo financiero, ya que en él estos no compiten entre sí (por ejemplo, en el sector tecnológico —IA— o la banca).

¿Crees que permite el modelo chino una mayor autonomía para construir democracias igualitarias y sociedades decentes?

Para contestar a tu pregunta debemos enfrentamos a la diferencia entre crecimiento económico y desarrollo social (“sociedad armoniosa” en el argot chino, y “sociedad decente” para mí). Como acabo de decir el objetivo central del crecimiento económico, mediante el fomento de las fuerzas productivas en el capitalismo de Estado chino, se traduce (además de la reducción de su brecha en PIB per cápita con respecto al promedio mundial) en una formación bruta de capital fijo (privado y público) muy superior a los niveles de las economías capitalistas occidentales de escala similar (EE.UU. o la UE).

Hablamos de porcentajes anuales que representan más del 40 % del PIB en un caso y el 20 % en el otro. El doble en el modelo chino. Esto explicaría por qué allí los ingresos más altos se concentran en los sectores que controlan este capital creciente (público o privado), en detrimento de los ingresos de los muchos que dependen del consumo público (servicios públicos) o privado. Con lo que a la postre en los dos modelos de capitalismo (estatal o financiero), una cosa (el crecimiento) no garantiza la otra (el desarrollo social). Porque o bien una buena parte del PIB se destina al uno por ciento, o bien a la acelerada acumulación de capital.

Así pues, los salarios directos se gestionan a la baja (con una alta desigualdad personal y una territorial aún mayor), los salarios indirectos están controlados y limitados por el Estado (salud, educación, dependencia, vivienda), los salarios diferidos (sistema público de pensiones) también son escasos y los derechos de las generaciones futuras están infravalorados (medio ambiente, endeudamiento). En ambos casos se impulsan desigualdades crecientes que impiden la existencia de una democracia efectiva basada en la igualdad (ni dentro ni fuera de la empresa).

Además, en sus relaciones comerciales con el mundo exterior (con subordinación militar en un caso y subordinación blanda en el otro), ambos modelos impulsan una igualación global a la baja en derechos que nos aleja del avance hacia una sociedad decente a escala global.

¿Cuál es tu opinión sobre la sostenibilidad ambiental en estos dos modelos de capitalismo…?

En el dilema entre el negacionismo climático trumpista de un imperio en decadencia y el crecentismo de China, creo que debemos apostar por un menor crecimiento con un mayor desarrollo (también ambiental) en ambos casos. Pero sin nunca olvidar que, en las emisiones totales acumuladas por habitante entre 1850 y 2024 (que son las que causan el colapso climático actual), las de Estados Unidos son cinco veces mayores que las de China.

Esto, como criterio de gestión, obligaría a una disminución de la huella ecológica en el Norte (y de su consumismo) convergiendo por ejemplo hacia la media de Portugal, como ya se decía en el informe Meadows de los años 70, y por tanto descartando la media actual del Norte como posible para el Sur global. Tampoco para China, cuyo principal vector de consumo actual y a medio plazo sigue siendo los hidrocarburos, muchos de ellos importados. Por eso, el modelo de movilidad chino (automóvil, aéreo, marítimo, etc.) no puede imitar al occidental, ya que colapsaría los mercados de hidrocarburos y de materiales críticos (para baterías y energía fotovoltaica), lo que aceleraría aún más la crisis climática… o implicaría un enorme crecimiento del parque nuclear, con los consiguientes riesgos ambientales que heredarían las generaciones futuras.

¿Cómo opera la circulación de capital en estos dos modelos?

En cuanto a la circulación de capital (entradas o salidas), lo primero que hay que destacar es que China cuenta con una capacidad de ahorro que le permite no tener que financiar su deuda pública con recurso al exterior, mientras que es un crucial comprador de deuda estadounidense. En el caso de las inversiones en compras o acciones de empresas hasta el año 2000, eran principalmente receptores. Pero en sectores no estratégicos, en operaciones controladas, casi siempre con condiciones diseñadas (empresas conjuntas, transferencias de tecnología, etc.) para obtener capital industrial. Porque su Comisión Estatal de Supervisión y Gestión de Activos establece siete sectores estratégicos en los que el Estado debe tener control absoluto: armamento, carbón, petróleo, generación y distribución de energía, navegación, aviación y telecomunicaciones.

Es cierto que en los últimos veinte años ha aumentado el número de salidas de capital chino que, en ocasiones, han encontrado barreras de entrada en sectores estratégicos (UNOCAL o Rio Tinto en EE. UU. Aixtron en Alemania o recientemente en Nexperia en Países Bajos). No en sectores alimentarios o industriales no estratégicos. Pero siempre en el capitalismo de Estado chino la circulación de capital es controlada (especialmente las entradas a corto plazo e inestables), cosa que no sucede en nuestro modelo.

China suele ser muy celosa de su no dependencia del mundo exterior, y cuando no le queda más remedio que aceptarla (en energía, alimentación, etc.), intenta asegurarla con inversiones en infraestructuras en los países proveedores (de ahí la Iniciativa de la Franja y la Ruta), o bien atarla con el argumento de ser un cliente gigantesco y buen pagador.

¿Cuál es el grado de dependencia y competencia entre ambos modelos de capitalismo?

En mi libro recuerdo los cinco ejes que definen la dependencia o subordinación entre países según analizó en su día Samir Amin: la tecnología, las finanzas, los recursos naturales, las comunicaciones y las armas de destrucción masiva. Dentro de este marco de análisis, y como ya Ernest Mandel predijo en la década de 1970, lo más probable es desembocar en una “competencia Inter imperialista entre unas pocas superpotencias”. Algo que para Mandel sería más probable en la medida en que los sistemas financieros de esas dos superpotencias —como es el caso hoy entre Estados Unidos y China— fueran independientes.

Sabemos que China nunca ha renunciado al control estatal de las finanzas ni de los recursos naturales, mientras ha estado construyendo su no dependencia en tecnología y comunicaciones, áreas que hoy son inseparables de las armas de destrucción masiva (con un arsenal nuclear disuasorio) y de la IA, en relación al imperio estadounidense/OTAN.

En el caso de los financieros, como anota Dani Rodrik, China practica la “intervención en el mercado cambiario y en los flujos de capital a corto plazo”, lo que le permite mantener un tipo de cambio estable del yuan frente al dólar (algo que no estamos logrando en la eurozona). Por lo tanto, no asumen una devaluación competitiva del dólar como pretende Trump, y como está sucediendo con la UE. También evitan la dependencia de ser gigantescos tenedores de bonos norteamericanos (con creciente riesgo de impago o depreciación) al deshacerse de buena parte de ellos en los últimos años (siendo el sistema financiero de la eurozona el que los está reemplazando).

Y en el sector de las TIC, la IA, el big data, etc., su independencia pasa por barreras de seguridad en el software y evitar las aplicaciones GAFAM, e incluso últimamente (en el caso de Nvidia-Intel-EE. UU.) por no adquirir hardware que pudiera ponerlos en riesgo de vulnerabilidad estratégica (industrial o de seguridad).

En resumen, que si a Estados Unidos no le sirve otro papel mundial que el de ser única superpotencia hegemónica, la China actual es demasiado grande, competitiva y celosa de su autonomía para dejarse subordinar. Podríamos decir que Estados Unidos querría hacer de China otro Japón subordinado, algo que es imposible.

En este escenario, ¿sería posible que la Unión Europea se posicionase como tercer agente global?

Frente a la globalización proteccionista de Trump, China practica una globalización de libre comercio que le permite seguir creciendo con la oferta y la demanda externa (sin importarle las políticas internas de sus socios). Porque su demanda interna (salarios directos y sociales) sigue bloqueada por la enorme contribución a la FBCF. Creo que este es un eje claro en la actual competencia Inter imperialista.

Es cierto que la UE tiene una dimensión suficiente para ser un tercer agente global, pero su lógica confederal y no federal le impide actuar como tal. Y los conflictos en Ucrania-Rusia o Israel-Gaza-Irán vemos que constatan el pobre papel que la UE actual desempeña, más allá del ámbito comercial en un mundo bipolar. Y porque —aún en lo comercial— las dos globalizaciones del Pacífico no priorizan ni el medio ambiente, ni el trabajo decente, ni los servicios públicos o el salario social en el diseño de un sistema arancelario decente. Para así impedir la igualación a la baja que favorecen a las dos globalizaciones mencionadas. Además, en esta parte del mundo, abandonamos los servicios (digitales, IA) al control absoluto de las GAFAM.

En consecuencia, en la última cumbre de la OTAN y en los acuerdos comerciales UE/EE. UU. no se dibuja una Unión Federal Europea soberana en el mundo con un Parlamento sólido. Apenas el mantenimiento de una confederación posdemocrática al servicio de los grupos financieros globales de esta parte del mundo. En los cinco ejes de Samir Amin (militar, digital, energético, financiero, armas, recursos) fracasamos. Porque no asumimos ser un tercer polo en el contexto de la actual bipolaridad entre EE. UU. y China. Nos sumamos como un apéndice subordinado al capitalismo financiero global (Vanguard Group, Blackrock, GAFAM) y a la sociedad de mercado pilotada por Estados Unidos.

A lo largo de tu libro se comprueba la lejanía de esos dos capitalismos respecto a la construcción de una sociedad decente; si una sociedad socialista es imposible sin democracia y pluralismo político ¿es posible que China avance hacia esos dos horizontes?

De entrada, reitero que el sector público del capitalismo (ya sea financiero o estatal) (que puede ser decente y no mercantil, pero siempre con trabajadores asalariados y la lógica del capital) no tiene nada que ver con un sector socialista.

Sobra con decir que la transición de una sociedad decente (con necesidades preferentes no cubiertas a través del mercado) a una sociedad socialista implicaría una reducción radical de la jornada laboral y una renta básica universal que desalarice el trabajo, además de una socialización cooperativa del capital en la línea de las propuestas de John Rawls o de Thomas Piketty.
En otras palabras, mientras que una sociedad decente implica modificar la distribución de la riqueza y los límites del mercado, una sociedad socialista supone cambiar la producción de riqueza y que el trabajo deje de ser una mercancía más. Sobre todo, esto incluí en mi libro un apéndice final titulado Capitalismo, socialismo, democracia.

Por eso los líderes chinos asumen la necesidad de una etapa muy larga (quizás cien años) antes de lo que sería la etapa socialista; para Mao ya en 1963, el socialismo sería imposible durante décadas e incluso siglos”, y para Deng, la etapa primaria previa (sociedad harmoniosa) sería muy prolongada y podría durar cien años. Deng llegó a decir que “alcanzaremos el socialismo dando un largo rodeo a través del capitalismo”. Aunque creo que con un creciente deterioro democrático y de la igualdad social se puede perder fácilmente ese norte.

¿El acelerado proceso de crecimiento económico chino sugiere alguna lección para el caso de España o la Unión Europea?

Como afirmó en 2018 Dani Rodrick, un autor nada sospechoso de marxismo o izquierdismo:, “China lo ha hecho extremadamente bien con una heterodoxa combinación entre las fuerzas de mercado y el dirigismo estatal. Han reformado la gestión de su economía, pero siempre a su ritmo. Creo que el resto del mundo no tiene mucho que enseñar a los chinos sobre cómo deben gestionar su economía. Y tampoco hay razones por las cuales los líderes chinos deberían escuchar esos ‘consejos’”.

Por eso creo que España, o el conjunto de la Unión Europea, debiéramos tomar buena nota de la conveniencia de, al menos, tener un control público sobre las finanzas y sobre los recursos energéticos. Y no dejarlos en manos de corporaciones privadas. Para no ser una sociedad desorientada y en decadencia.

Sin embargo, para avanzar hacia una sociedad decente creo que debieran ser ellos los que tomasen nota de nuestra actual cobertura —aunque sea insuficiente en muchos casos— de las necesidades básicas: educativas, sanitarias, dependencia, vivienda, desempleo, jubilación.

La entrada Conversación con Albino Prada, autor de “El regreso de China. La globalización imposible” se publicó primero en ATTAC España | Otro mundo es posible.

Qué países están haciendo negocio con la guerra de Sudán

17 Noviembre 2025 at 19:36

El pasado martes, el secretario de Estado estadounidense, Mario Rubio, declaró saber “quiénes son las partes implicadas” en Sudán el apoyo a las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF por sus siglas en inglés) y les instó a “cortar” el envío de armas, combustible y cualquier tipo de ayuda. No explicitó a quién se refería porque se trata de uno de sus más destacados aliados en Oriente Próximo: Emiratos Árabes Unidos. 

Desde que en abril de 2023, Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como Hemedti, líder de las paramilitares Fuerzas de Rápido Apoyo (RSF, por sus siglas en inglés) declarase la guerra a Abel Fattah al-Burhan, jefe de la Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF, por sus siglas en inglés) más de 12 millones de personas han tenido que abandonar sus hogares y aldeas, casi 30 millones necesitan ayuda de manera inmediata para sobrevivir y entre 40.000 y 150.000 personas podrían haber perdido la vida, según las cifras aportadas por la Organización Mundial de la Salud y el Departamento de Estado de Estados Unidos, respectivamente. Se trata de la mayor crisis humanitaria del mundo y, también, un conflicto que, en palabras del embajador de Sudán en el Reino Unido, Babikir Elamin, “se acerca a una guerra regional, con la intervención directa, apenas disimulada, de los Emiratos Árabes”. Y aunque Abu Dabi es, sin duda, el actor clave en este conflicto, no es el único que se está lucrando y pugnando por sus intereses geoestratégicos en este conflicto.

Emiratos Árabes Unidos y su apoyo a las RSF

Se trata del principal suministrador de armas, combustible y apoyo logístico a los paramilitares de las RSF. Abu Dabi realiza los envíos a través de sus aliados en la zona: Chad, Uganda, Somalia y la Libia oriental. De hecho, el régimen libio del comandante Hafter se ha convertido en el principal surtidor de petróleo a las RSF, siguiendo instrucciones emiratíes, hasta el punto de que le estaría costando un déficit de ingresos de 5.700 millones de euros anuales, según un informe del think tank estadounidense The Sentry

Entre las armas que le está suministrando Abu Dabi a los paramilitares de Hemedti se encuentran, según ha identificado Amnistía Internacional, misiles teledirigidos y obuses de artillería fabricados por la empresa estatal china Norinco. Esta ONG y la cadena estadounidense CBS News también han encontrado vehículos blindados de producción emiratí y equipados con el sistema defensivo francés Galix.

Un reporte de la agencia de noticias Reuters ha identificado el uso de drones chinos, y el proyecto Sudan Transparency también sostiene que Emiratos Árabes Unidos ha entregado drones suicidas al grupo paramilitar. Una investigación de Middle East Eye, basada en imágenes de satélite, testimonios y el registro de vuelos señala que Emiratos cuenta con una base en el aeropuerto de Bosaso, en la región independentista somalí de Puntlandia, para la llegada de aviones de carga con contenedores de armas y mercenarios de países como Níger, Malí, Chad y Libia. Entre ellos destacan los más de 350 colombianos que, según The Africa Report, llevarían a cabo labores de combate y de entrenamiento de los paramilitares sudaneses. 

Según distintas fuentes como Africa Initiative, las empresas emiratíes Global Security Service Group (GSSG) y A4SI serían las responsables de estas contrataciones y traslados. 

En contrapartida, la exportación de oro desde que comenzó la guerra en Sudán ha aumentado. Según datos de Chatham House, un think tank británico, la producción en zonas controladas por los paramilitares superó las 60 toneladas en 2024 y, añade, que es probable que el principal destinatario sea Emiratos Árabes. Abu Dabi se ha convertido en uno de los principales refinadores y comercializadores de oro de todo el mundo desde que comenzó la estrategia de diversificación económica para no depender exclusivamente del petróleo. 

Según Swissaid, una ONG dedicada a fiscalizar el comercio de minerales, más de mitad del oro que sale de Sudán lo hace por vías ilegales. Y parte del oro importado por Abu Dabi procede de las minas de la familia de Hemedti, con lo que financia en parte a su milicia que contaba al inicio de la guerra con 100.000 hombres frente a los 200.000 soldados de las Fuerzas Armadas Sudanesas.  

Hay más razones para la persistencia del apoyo emiratí a las RSF pese a las presiones que está recibiendo por las evidencias que apuntan que se estaría cometiendo un genocidio en Darfur. Sudán es una de las potencias africanas en cuanto a tierras fértiles y agrícolas, precisamente lo que necesita el Golfo para garantizarse el alimento. De hecho, los grupos empresariales emiratíes International Hilding Company y Jenin Investment Group ya poseen más de 50.000 hectáreas de tierras cultivables en Sudán. Además, en 2022, Dubai firmó un acuerdo con el Gobierno sudanés para construir un puerto con salida al Mar Rojo, un proyecto suspendido por la guerra, pero en el que sigue teniendo un gran interés -se trata del tercer cruce de contenedores más importante del mundo–. 

EAU ha conseguido frenar parte de las críticas que recibe por su apoyo a las RSF presionando a algunos de sus aliados más importantes, como Reino Unido. En abril de 2024, la nación del Golfo canceló una reunión con ministros británicos después de que Downing Street no defendiese a los Emiratos en el Consejo de Seguridad de la ONU dedicado a la guerra de Sudán.

Dos meses después, según informó The Guardian, Londres prohibió a sus diplomáticos en África mencionar el papel que está jugando Emiratos en Sudán. Incluso su ministro de Asuntos Exteriores, David Lammy, evitó responder a las preguntas de la prensa sobre la implicación emiratí en la guerra sudanesa tras una visita a la frontera de Chad en la que se limitó a hablar de la “mayor catástrofe humanitaria del planeta”. Entre las armas entregadas por Emiratos a las RSF, se han encontrado algunas de fabricación británica, según un informe del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Abu Dabi también ejerció su influencia en la conferencia internacional dedicada a la crisis sudanesa celebrada en Londres en abril de 2025 en la que sí participaron sus representantes pero no el Gobierno sudanés, que se sustenta en el Ejército y el comandante Al-Burhan. Mientras se celebraba la reunión, las RSF llevaron a cabo una ofensiva contra El-Fasher y declararon un gobierno paralelo. 

Por ello, estos días todos los ojos están puestos en la Casa Blanca. Esta semana el príncipe heredero saudí, Moohammed Bin Salman, se reunirá con el presidente Donald Trump, a quien le pedirá que presione a Emiratos Árabes Unidos para que deje de apoyar a los paramilitares, según ha publicado Middle East Eye. Según este medio, fuentes cercanas le han asegurado que el príncipe saudí le hizo recientemente esta promesa al general sudanés Al-Burhan. 

En cualquier caso, los grandes temas a tratar en el encuentro serán, según se ha anunciado, los nuevos acuerdos sobre acuerdos de armas, energía nuclear e inteligencia artificial entre Washington y Riad.

Rusia y los paramilitares de Wagner

Moscú era uno de los grandes socios de la dictadura de Al-Bashir, a la que proveyó de armamento, servicios de seguridad y apoyo diplomático para rebajar las sanciones por el genocidio de Darfur en el Consejo de Seguridad de la ONU y de la condena dictada por la Corte Penal Internacional. Con el inicio de la guerra civil en 2023, la participación rusa en el conflicto comenzó a través del apoyo brindado por el grupo paramilitar Wagner a las RSF. El objetivo era mantener la exportación de oro a Rusia a niveles parecidos a los de la dictadura, además de materializar el proyecto de construir una base naval con acceso al Mar Rojo. Sin embargo, tras la muerte del líder de Wagner, Yevgueni Prigozhin, el Kremlin amplió su apoyo al ejército de Sudán.

Desde entonces, Moscú se ha convertido en un proveedor militar clave para los dos bandos enfrentados, probablemente con el afán de cumplir sus objetivos sea cual sea la resolución del conflicto, además de preservar su relevancia en el Cuerno de África y contrarrestar el creciente peso de los países del Golfo, así como de algunas potencias africanas y Occidente. 

Según informes de Amnistía Internacional, Transparency Sudan y Armed groups and International Law, entre otras fuentes, el grupo paramilitar Wagner habría entregado a las RSF fusiles de asalto, sistemas de defensa antiaérea portátiles y misiles tierra-aire. Por su parte, Moscú surtiría a las Fuerzas Armadas de Sudán no solo armamento, sino también de militares para labores de formación y asesoría.

Además, Rusia sigue usando su derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU  para impedir que salgan adelante resoluciones pidiendo el alto el fuego en Sudán.

Irán y sus drones

Teherán apoya al Ejército sudanés con drones y armamento, además de formación técnica e inteligencia, según medios afines como The Washington Post  y agencias como Reuters. A cambio, como la mayoría de los países implicados, Irán persigue garantizarse una ruta marítima por el Mar Rojo.

China y sus industria armamentística

Aunque oficialmente se presenta como un actor neutral dispuesto a mediar entre los dos grupos armados, China es un actor relevante. Según Amnistía Internacional, tanto las RSF como el ejército sudanés usan armamento producido en este país, aunque lo consiguen a través de terceros. Pekín mantiene una relación estrecha con el gobierno de Sudán que permite a sus empresas seguir operando exportando oro y minerales clave para la industria global como el cobre y el cromo, además de mármol. China alcanzó acuerdos comerciales con el dictador Al-Bashir y con Al-Burhan para desarrollar infraestructuras a cambio de ventajosos acuerdos comerciales. 

Egipto y su dependencia de la estabilidad sudanesa 

El Cairo es el principal aliado de las Fuerzas Armadas Sudanesas. Según han denunciado las RSF, el régimen de Al-Sisi habría entregado al ejército sudanés aviones de guerra y misiles. Además, ha instalado sistemas de alerta temprana en torno a sus fronteras para alertar de los movimientos de los paramilitares. La seguridad hídrica de Egipto depende de Sudán, por donde también transcurre el Nilo, una cuestión de relevancia geopolítica desde hace años por el proyecto de la Gran Presa del Renacimiento Etíope.  

Turquía, un actor cada vez más relevante

Turquía también es un apoyo crucial para el ejército sudanés. Según documentos filtrados por The Washington Post, Ankara ha entregado drones, estaciones de control terrestre -para manejarlos- y munición a las tropas de Al-Burhan. Además, ha enviado a instructores para formar y dirigir el uso el uso de los drones. 

Al mismo tiempo, según informaciones de Foreign Policy y el think tank Fundación para la Defensa de las Democracias, la empresa turca Arca Defense ha mantenido conversaciones para la venta de armamento a las RSF. De hecho, Amnistía Internacional ha identificado fusiles y escopetas de producción turca entre las filas de las RSF. 

Con su participación en la guerra de Sudán, Erdogan pretende reforzar su protagonismo como mediador en las crisis regionales, pero sobre todo afianzarse como un actor clave en el Cuerno de África y el Mar Rojo frente a enemigos declarados como Emiratos Árabes Unidos. Es más, en las últimas semanas hemos asistido a una escalada de la tensión entre ambos. En mayo, drones operados supuestamente por turcos que luchaban junto al ejército derribaron un avión de carga militar que se encontraba en el aeropuerto de Nyala, en Sudán del Sur, según informaba Middle East Eye. Y agencias como la española EFE han informado sobre cómo Emiratos Árabes Unidos está usando este enclave para enviar armas, drones suicidas, munición, sistemas de radar militar y mercenarios a los paramilitares de las RSF. 

La represalia a esta acción llegó menos de 24 horas después y se prolongó durante diez días contra Puerto Sudán, la capital del Gobierno sudanés desde el comienzo de la guerra. Las RSF bombardearon con drones suicidas -de fabricación china, según diversas informaciones- el aeropuerto internacional y la terminal sur del puerto -destacados accesos para la ayuda humanitaria internacional–, una central eléctrica y depósitos de combustible. El Gobierno sudanés rompió relaciones diplomáticas con Emiratos Árabes Unidos tras este ataque y le acusó de «Estado agresor». 

El enfrentamiento entre Abu Dabi y Ankara no es nuevo. En Libia también mantienen posiciones enfrentadas. Mientras Turquía apoya al Gobierno de Unidad Nacional dirigido por el primer ministro Abdul Hamid Dbeibeh -reconocido por la ONU-, Emiratos Árabes Unidos está aliado con el gobierno del comandante Jalifa Hafter.

Libia, un corredor crucial para las RSF 

La relación entre el comandante del Ejército Nacional libio, Jalifa Hafter, y el líder paramilitar Hemedti es estrecha desde hace años y cooperan hasta, según el SAF, haber llevado a cabo operaciones militares conjuntas. Asimismo, según un informe de la Global Initiative against Transnational Organized Crime, hay libios procedentes de la región fronteriza de Fezzan que estarían combatiendo junto a las RSF.  

La Libia oriental es un corredor crucial para el suministro del contrabando que surte las filas de las RSF con combustible, armas y el acceso a las minas.

Sudán también emplea el hambre como arma de guerra

Tras la masacre de El Fasher, cuyo rastro de sangre hemos visto gracias a imágenes de satélite, representantes de las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido se mostraron dispuestas a aceptar la tregua humanitaria de tres meses propuesta por el llamado Cuarteto: Estados Unidos, Arabia Saudí, Egipto y Turquía. Por su parte, las Fuerzas Armadas Sudanesas exigen que sus oponentes se retiren de las zonas civiles para comenzar las negociaciones. 

Mientras, la región de El-Fasher y la ciudad de Kadugli sufren ya una hambruna, según la Clasifiicación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (CIFS), un organismo mundial de monitoreo del hambre. “Debemos confirmar que la principal causa de esta hambruna está provocada por el ser humano. No está provocada por desastres naturales, sino por el conflicto armado, la inseguridad, la falta de acceso a los alimentos y la ausencia de corredores humanitarios que garanticen que las personas más necesitadas reciban alimentos”, ha declarado AbdulHakim Elwaer, su portavoz en Oriente Próximo y África del Norte.

Origen de la guerra de Sudán 

Abel Fattah Al-Burhan, comandante del Ejército de Sudán, fue la mano derecha durante años de Omar Al-Bashir, uno de los dictadores más sangrientos del último siglo. El sátrapa llegó al poder mediante un golpe de Estado en 1989, estableciendo un régimen represivo de terror y de corrupción sistémica con la que se enriqueció su círculo más estrecho. En 2003, ante una revuelta de poblaciones negras de Darfur por la discriminación y la pobreza a la que les sometía el régimen, Al-Bashir dio la orden de aplastar a las milicias supremacistas árabes Janjaweed. Más de 300.000 personas fueron asesinadas de las formas más atroces en los siguientes dos años. Varios de los líderes paramilitares y el propio Al-Bashir fueron condenados por la Corte Penal Internacional por genocidio sin que se pudiese ejecutar la orden de detención. 

Uno de los cabecillas de los Janjaweed era Hemedti, quien destacó en medio de las carnicerías por su crueldad. Ello le valió la validación de Al-Bashir, que lo premió con varias minas de oro en Darfur, y su ascenso hasta convertirse en el general de la milicia. Posteriormente, también pasó a ser el proveedor de miles de mercenarios para la guerra lanzada por Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí en Yemen. La suma de todo ello lo convirtió en uno de los hombres más ricos de Sudán con un patrimonio estimado en más de 6.000 millones de euros, según datos de BTL Research. 

En 2018, comenzaron una serie de protestas multitudinarias contra la subida del precio del pan y la crisis económica que rápidamente se convirtieron en un movimiento contra el régimen. En 2019, el propio Ejército arrestó a Al Bashir, y Al-Burhan y Hemedti se aliaron para adoptar un rol protagonista en el Consejo militar de transición que, prometieron, debía desembocar en un régimen democrático. En abril de 2023, tras un golpe de Estado conjunto y varias negociaciones incumplidas para transferir el poder a un gobierno civil, se declararon la guerra, sepultando el esfuerzo titánico de la sociedad sudanesa por un futuro de libertad y paz.

Según Iván Navarro, investigador de la Escola de Cultura de Pau de la Universitat Autònoma de Barcelona, y especialista en este conflicto, “cualquier proceso de paz que se inicie o retome sobre Sudán debería considerar la participación no solo de los actores militares, sino también de la sociedad civil. Tendría que incorporar a muchas más voces para buscar una solución inclusiva y que relance la hoja de ruta acordada tras la caída del régimen de Al-Bashir y que implicaba que el consejo de Transición diese el poder a los civiles, que es lo que tenía que haber ocurrido en abril de 2023, cuando comenzó la guerra civil”.

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Tierra de barrenaus 8×13 Cronicas mosicals y literarias

3 Marzo 2022 at 14:45

S’ubren las salas de conciertos y de camín s’implen de conteniu. De man de Rubén y Carlos y rechirando por las webs mosicals, charramos d’os conciertos de Crim, China chana y Fongo qui estioron en Zaragoza y Uesca presentando las suyas propuestas mosicals.En la parte literaria tos recomiendo bell par de libros bien basicos y […]

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Actualidad, historia, disturbios en Hong Kong y el resto del mundo

4 Junio 2020 at 16:09

Hoy hablamos con Ruben Ruiz, profesor y gran conocedor de Eurasia, China y sus asuntos, sobre la relación entre las recientes protestas en Hong Kong y Estados unidos, el tratamiento que les ha dado la prensa y la opinion general en el mundo, las relaciones de China con la Union Europea y otros muchos asuntos.

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Condenan por segunda vez a Zhang Zhan, la periodista ciudadana que informó sobre el brote de COVID en Wuhan

25 Septiembre 2025 at 09:36
Imagen RSF

La exabogada y periodista ciudadana Zhang Zhan ha sido nuevamente sentenciada a cuatro años de prisión en China, según ha informado Reporteros Sin Fronteras (RSF). Esta condena se suma a la pena anterior, por documentar las fases iniciales del brote de COVID-19 en Wuhan, el epicentro de la pandemia.

Zhang Zhan, de 42 años, fue condenada por el mismo cargo que la llevó a prisión en 2020: «provocar disputas y problemas». Este cargo es comúnmente utilizado por las autoridades chinas para silenciar a disidentes y activistas. Su primera detención se produjo después de meses de publicar vídeos y relatos que mostraban una realidad mucho más cruda que la versión oficial del gobierno, con hospitales abarrotados y calles desiertas.

Después de ser liberada en mayo de 2024, fue detenida nuevamente solo tres meses después. Los nuevos cargos se basan en sus informes sobre violaciones de los derechos humanos y comentarios en sitios web extranjeros. Según su exabogado, Ren Quanniu, estas acusaciones carecen de fundamento.

Organizaciones como Amnistía Internacional y Reporteros Sin Fronteras condenan enérgicamente la nueva sentencia por cargos falsos, e insta a la comunidad internacional a intensificar la presión sobre Pekín para garantizar su seguridad y exigir su liberación inmediata.

Aleksandra Bielakowska, directora de defensa de RSF en Asia-Pacífico, ha declarado que Zhang debería ser vista como una «heroína de la información» y no sufrir las brutales condiciones carcelarias a las que ha sido sometida, incluyendo la alimentación forzada durante una huelga de hambre.

Beh Lih Yi, director para Asia-Pacífico del CPJ, ha instado a las autoridades chinas a liberar a Zhang de inmediato y retirar todos los cargos, calificando su detención de «arbitraria» y de un «flagrante acto de persecución por su trabajo periodístico».

En mayo, el CPJ instó a las autoridades chinas a liberar a Zhang de inmediato y retirar todos los cargos. 58 organizaciones se han unido para emitir una declaración conjunta exigiendo la liberación inmediata de Zhang y condenando al gobierno chino por esta nueva detención.

En la actualidad China es el país con mayor número de periodistas encarcelados del mundo, con 52 encarcelados al 1 de diciembre de 2024, según la investigación del CPJ.

A pesar de que China aprobó recientemente una ley para permitir que los ciudadanos informen de emergencias de salud pública de manera más directa, el caso de Zhang Zhan demuestra que aquellos que se atreven a cuestionar la narrativa oficial siguen enfrentando duras consecuencias.

¿Qué opinas sobre el caso de Zhang Zhan y la persecución contra periodistas ciudadanos en China? Comparte tu opinión en los comentarios.

(Puedes ver aquí todas las noticias publicadas sobre el tema en PC).

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Tiananmen: de eso no se habla

6 Junio 2025 at 07:57
Por: JDF

El 4 de junio de 1989 Concluye la represión a los manifestantes que protestaban en la Plaza de Tiananmén, en Pekín. Estudiantes chinos habían comenzado allí sus reclamos tras la muerte del reformista Hu Yaobang, el 15 de abril. El movimiento exigió reformas políticas y libertad de prensa. Una marcha de 100.000 personas puso en alerta al aparato del Partido Comunista, mientras se realizaban huelgas de hambre. El 20 de mayo se declara la ley marcial y comienza la represión. Los manifestantes instalan barricadas y resisten hasta el 4 de junio, cuando la Plaza de Tiananmén queda vacía. La imagen más fuerte de la protesta se dio al día siguiente, cuando un hombre se paró frente a una fila de tanques e impidió su avance durante unos minutos. Se calcula que pudieron haber muerto hasta 10.000 personas.

La plaza de Tiananmen, en Pekín, ha amanecido rodeada de fuertes medidas de seguridad. También se han amordazado las redes sociales, borrando cualquier referencia al 4 de junio. 

En Hong Kong, el parque Victoria ha sido cerrado al público. Las fuerzas policiales desplegadas han impedido acercarse y las autoridades han advertido a la población sobre los riesgos de intentar manifestarse en el lugar.  

En este parque, hasta hace solo dos años, decenas de miles de personas acudían con velas para celebrar una vigilia en recuerdo de las víctimas de la matanza. Algo ahora impensable.  

Hasta las misas católicas conmemorativas, una de las últimas formas en que los hongkoneses podían reunirse para recordar, han sido canceladas. 

Una matanza que no existe en los libros de historia ni en los manuales escolares, ocurrió el 4 de junio de 1989, cuando el Gobierno chino envió tropas y tanques contra los manifestantes pacíficos que reclamaban desde hacía semanas un cambio político y el fin de la corrupción. 

La represión fue brutal. Murieron cientos de personas, miles según algunas estimaciones. Las imágenes dieron la vuelta al mundo. 

En estas tres últimas décadas, China ha hecho todo lo posible para borrar la matanza de la memoria colectiva, eliminando cualquier alusión de los libros de historia, los manuales escolares o las redes sociales. 

El Gobierno chino justificó aquella matanza con el argumento de que trajo la estabilidad social que necesitaba la economía para crecer y disparar el bienestar de todos los chinos. 

Aunque entre sus demandas no figuraban explícitamente una democracia al estilo occidental o el fin del PCCh, las autori­dades vieron en el movimiento una amenaza que era necesaria aplacar. Tras días de ne­gociaciones, Ley marcial y di­vergencias en la cúpula política y militar, el ala dura del Partido se impuso. El resultado: el Ejército tomó la ca­pital, desalojó a base de porrazos, tiros y tanques las calles y quedó claro que las autoridades permitirían el desarrollo económico, pero sin libertad política.
Hubo mucha gente que protestó en las calles durante esos días, tanto estudiantes universitarios como gente de otras categorías sociales. 

Sin embargo, se sabe mucho menos de las historias de la gente que murió -trescientas personas, de acuerdo con las cifras del Partido Comunista, muchas más, que se cuentan por miles, de acuerdo con activistas, familiares de las víctimas y una serie de organizaciones humanitarias-, o acerca de los miles de detenidos -el último en ser liberado, que era en aquel entonces trabajador de una fábrica, salió de prisión en 2016. 

El Partido estaba cambiando de un modelo de “gestión política” del país a un modelo de “gestión económica”. Este proceso causó una serie de problemas y una generalización de la corrupción, lo cual fue una de las muchas razones de las protestas durante ese período.  

La secuencia básica de los acontecimientos sigue siendo la matanza cometida contra estudiantes, trabajadores y ciudadanos corrientes de Beijing; la dramática decisión del Partido Comunista de proceder a medidas represivas, al final de una lucha interna que marcaría para siempre el rumbo del PCCh; y en el trasfondo de todo ello, la “primavera china”, que había sido resultado de un período de intensa y vivaz actividad cultural y política durante los 80. 

El año 1989 constituye un parteaguas en la reciente historia de China, pues fue ese el año en que el contrato social entre el pueblo chino y el Partido Comunista se vio efectivamente transformado, poniendo al país en la senda de crecimiento económico que le ha llevado a su estatus como poder global de envergadura hoy en día.  

George Black y Robin Munro escriben en Black Hands of Beijing: Lives of Defiance in China’s Democracy Movement, “lo que tuvo lugar fue una matanza, no de estudiantes sino de trabajadores y residentes corrientes, precisamente el objetivo pretendido por el gobierno chino”.  

El hecho de que los que resultaran muertos fueran en su mayoría trabajadores nos permite comprender mejor de qué modo filtró el Partido Comunista la información que le llegaba del mundo exterior, no tanto y no sólo de la misma Plaza de Tiananmen.

En 1989, el PCCh ya llevaba trabajando dos años para dejar al margen la influencia política de Hu Yaobang. Se trataba de un reformista al que se juzgaba demasiado indulgente con las protestas que se habían convertido en un rasgo recurrente en China desde 1986. 

Hu murió el 15 de abril de 1989 de un ataque al corazón sufrido durante una reunión del Partido, y el luto por su muerte se convirtió en el acontecimiento que desencadenó las protestas a gran escala de los estudiantes, que ocuparon ese día la Plaza de Tiananmen. 

Deng Xiaoping había decidido que debería purgarse a Hu, aunque este último había sido escogido por Deng mismo como sucesor suyo.  

La casa del anciano Deng sería escenario de la reunión más importante durante esos frenéticos días de junio de 1989. Deng, veterano político y consumado estratega, captó de inmediato la naturaleza del problema: si las protestas estudiantiles se extendían a los trabajadores, la situación se volvería desastrosa para el PCCh. 

Deng recalcó repetidamente que deberían hacerse reformas, pero que era necesario tener orden para que eso pasara: la población debería estar trabajando, no protestando.  

Pensó que había logrado arreglar la situación marginando a Hu Yaobang, pero su substituto, Zhao Ziyang, se sentía predispuesto a las reformas, y esto pronto se convirtió en un problema. 

1989 fue el punto culminante de un período enormemente notable a finales de los 80: “el país se encontraba en medio de una agitación social, política y cultural”, “un mundo ebrio de posibilidades: revistas y periódicos eran más interesantes, con largos artículos de investigación publicados en nuevos medios de noticias, los llamados Baogao Wenxue (“Reportajes literarios”).

En 1988 “se estaba produciendo una profunda reflexión sobre la historia china”, y se planteaban nuevas preguntas sobre lo que de verdad significaban la identidad y la cultura chinas.  

Perry Link, el especialista académico de la Universidad de Princeton que trabajó en los Tiananmen Paper señaló: “en todos los campos todos los intelectuales suscitaban estas grandes cuestiones. Las posibilidades parecían infinitas. En los campus “los tablones de anuncios ofrecían clases de idiomas y de baile, así como foros de debate que permitían hablar con bastante libertad a los estudiantes acerca de una amplia variedad de temas”. 

Al mismo tiempo, el mundo del trabajo se encontraba en plena turbulencia.

Desde un punto de vista económico, el período de reformas había creado dos tendencias claras: la proletarización de enormes masas de la población y el surgimiento de una nueva clase de capitalistas. 

El proceso de proletarización se produjo, en términos generales, como resultado de tres factores: la emigración forzosa del campo a las ciudades, el derrumbe de las empresas de gestión estatal en las ciudades y la disolución de los negocios locales en las aldeas. El desplazamiento rural a las ciudades constituyó una tarea inmensa, que implicó a cerca de 120 millones de personas desde 1980, en algo que puede sostenerse que haya sido la mayor migración de la historia humana. 

Las SPE (empresas de propiedad estatal) habían sido el núcleo de la industrialización maoísta, y contabilizaban cuatro quintas partes de la producción no agrícola del país. La mayoría de estos gigantes se ubicaba en las ciudades, donde empleaban a cerca de 70 millones de personas en 1980. Las primeras etapas del desmantelamiento se iniciaron en 1988, y el proceso prosiguió a un ritmo rápido tras la conmoción de 1989, momento en que se aplicaron drásticas medidas en el contexto de una economía recalentada marcada por una elevada inflación. 

Se llevaron a cabo otras reformas durante la década siguiente, confirmando el significado de lo que había ocurrido en 1989. En 1994 se alentó una mayor eficiencia mediante recortes en la mano de obra. Esta nueva dirección de la gestión condujo a despidos masivos a finales de los 90, cuando el capitalismo chino experimentó su primera crisis de sobreproducción, la cual marcó una brusca transición de la vieja economía de escasez a una nueva economía de plusvalía.

El resultado fue espectacular: el empleo en las empresas de propiedad estatal había quedado reducida a la mitad, a medida que 40 millones de personas se encontraron sin el tradicional “tazón de arroz de hierro”, símbolo y garantía de seguridad en el empleo en las viejas empresas del Estado. 

Para este grupo de individuos, la mayoría de edad mediana, se avizoraba la perspectiva de convertirse en una suerte de “infra clase urbana”. 

En China, en lugar de la creciente opulencia, el aumento del nivel educativo y el aburguesamiento de una gran parte de la clase trabajadora, que se ha producido en muchas sociedades junto al desarrollo económico -y de manera muy señalada entre los vecinos de China en el Este de Asia, como Corea del Sur, Japón y Taiwán- esta informalización de la economía urbana representa una regresión, no un ascenso para una parte bastante numerosa de la población urbana. 

Estos procesos, que llegaron a su punto álgido en los 90, fueron el resultado directo de lo que había sucedido en China a finales de los 80. En octubre de 1983, el Diario del Pueblo escribía que los trabajadores no tenían de qué quejarse: la recesión que se había adueñado del mundo capitalista a principios de los 80 ofreció la oportunidad a las autoridades chinas de recordar a los trabajadores del país que estaban mejor de lo que habían estado alguna vez, señalando el elevado desempleo de Occidente como prueba de “la superioridad del socialismo”. 

La dirección china consideró éste el momento de pregonar sus éxitos: tal como escribe Jackie Sheehan en Chinese Workers: A New History (Londres, Nueva York, 1998), se trataba de una situación en la que “algunos trabajadores ya estaban advirtiendo los beneficios del aumento salarial y de las bonificaciones, de acuerdo con las reformas, y todos esperaban beneficiarse en un próximo futuro”. 

Pero estas expectativas acabaron desmentidas por la realidad, porque estaban empezando a aparecer signos de patente injusticia: “Había muy escasa aceptación entre los trabajadores de la idea de Deng Xiaoping de que todo iría bien si ‘unos cuantos se hacen ricos primero’; esto lo consideraban sencillamente como una injusticia distributiva”. Por añadidura, “muchos trabajadores se sentían hondamente agraviados hasta por diferencias salariales que no se considerarían muy grandes de acuerdo con criterios occidentales ahí donde se advertían, sin embargo, como injustas […]. Un resentimiento especialmente agudo fue el que provocó la brecha cada vez mayor entre las bonificaciones pagadas a los trabajadores y las que recibían los gestores superiores de las empresas, que en algunos casos podían ser de veinte a treinta veces mayores que el pago equivalente a los trabajadores”. 

Sin embargo, el efecto negativo de las reformas sobre las relaciones entre los trabajadores y la gerencia pronto se extendería “más allá de las disputas sobre el aumento de la desigualdad de renta, por seria que ésta fuera”.  

En una época en la que se exigía más y más eficiencia a los trabajadores, durante las frenéticas horas de mayo y junio de 1989, “las deficiencias de gestión se convirtieron en significativa manzana de la discordia de un modo como nunca antes había sucedido”. 

En este contexto, la presencia de los estudiantes en la Plaza de Tiananmen comenzó a ser causa de gran preocupación para el Partido Comunista, temeroso de volver al período de dominio de las multitudes durante los días de la Revolución Cultural. 

Deng mismo expresó la creciente sensación de irritación, afirmando en una reunión del Partido a finales de abril que “no se trata de un movimiento estudiantil corriente. Se trata de agitación”. 

Al mismo término se recurriría en el artículo de opinión del Diario del Pueblo publicado el 26 de abril, que condenaba las protestas estudiantiles con toda nitidez. Fue éste el momento en que se deterioró sin remedio la relación entre el Partido Comunista y quienes protestaban. 

Desde ese momento, Deng trabajaría junto al Comité Permanente hasta la dramática votación sobre la declaración del estado de sitio (que se revocaría sólo en 1990).

En su crónica desde China, con fecha del 20 de julio de 1989, publicada en The New York Review of Books, Roderick MacFarquhar, escribió: “Dividido en la cúspide, el Partido Comunista Chino ya no podía habérselas con las múltiples presiones que sufría y se agrietó. Mientras que el primer ministro, Li Peng, actuó como líder severo a modo de testaferro, está claro que las decisiones no las tomó en última instancia su Consejo de Estado, o el Politburó, ni siquiera los cinco hombres del Comité Permanente sino el duunvirato a cargo de la Comisión de Asuntos Militares, Deng Xiaoping y el presidente Yang Shangkun, jaleados por un grupo de añosos revolucionarios virulentos”. 

El voto para declarar la Ley marcial supuso un ejemplo claro del funcionamiento del mecanismo que se había establecido: en esencia, Zhao Ziyang era el único a favor de escuchar a los estudiantes, incluso de apoyar algo así como una “retractación” del artículo del 26 de abril (una idea que fue rechazada de forma clamorosa por parte de Bo Yibo, uno de los “ocho inmortales” y padre de Bo Xilai, de más reciente fama). 

Entre el 26 y el 27 de abril, el Comité Permanente del Politburó se reunió para votar la propuesta de declarar el estado de sitio. 

Los cuatro miembros votaron del modo siguiente: Li Peng y Yao Yilin votaron a favor, Zhao Ziyang votó en contra y Qiao Shi se abstuvo. En ese momento, la iniciativa pasó a los ocho inmortales: ya no había vuelta atrás.

Tal como se afirma en The  Tiananmen Papers: “En la mañana del 18 de mayo, los ocho ancianos -Deng Xiaoping, Chen Yun, Li Xiannian, Peng Zhen, Deng Yingchao, Yang Shangkun, Bo Yibo y Wang Zhen- se reunieron con los miembros del Comité Permanente del Politburó Li Peng, Qiao Shi, Hu Qili y Yao Yilin, y con los miembros de la Comisión de Asuntos Militares, el general Hong Xuezhi, Liu Huaqing y el general Qin Jiwei, y acordaron formalmente declarar el estado de sitio en Beijing”. 

El Secretario General Zhao no asistió a este encuentro y poco después se le expulsó de su puesto. Antes de que se le pusiera bajo arresto domiciliario, situación en la que permanecería hasta su muerte en 2005. El 19 de mayo, a las cuatro de la mañana, Zhao acudió a la plaza y se mezcló entre los estudiantes. Acompañado por el Director de la Oficina General del Partido, Wen Jiabao (que se desempeñaría más tarde como primer ministro de la República Popular China entre 2002 y 2012), Zhao les dijo a los estudiantes: “Hemos llegado demasiado tarde”. 

Antes, el 18 de mayo “Li Peng y otros funcionarios del gobierno se encontraron en el Gran Salón del Pueblo con Wang Dan, Wuerkaixi, y otros representantes estudiantiles. Li afirmó que nadie había declarado nunca que la mayoría de los estudiantes se hubiera visto envuelta en agitaciones, pero que, con excesiva frecuencia, gente sin intención de crear agitación lo que de hecho había conseguido era provocarla. Se mantuvo firme respecto a la redacción del editorial del 26 de abril y afirmó que el momento actual no era apropiado para debatir las dos demandas de los estudiantes. Wang Dan había declarado que la única manera de sacar a los estudiantes de Tiananmen consistía en reclasificar el movimiento estudiantil como patriótico y retransmitir en directo el diálogo entre los estudiantes y la dirección en la televisión”. 

No había más espacio para el compromiso: la decisión de “desalojar la plaza” vino directamente de Deng Xiaoping y la “matanza de Beijing” tuvo lugar durante la noche del 3 al 4 de junio. 

Fue un momento en el que se cazaba literalmente a la gente por las calles de China. Mientras tanto, en la trastienda del Partido Comunista tomaba forma una idea clara: no se debía permitir que lo que acababa de pasar volviera a suceder. 

BYD, China y el nuevo orden mundial

6 Junio 2025 at 06:00
Por: Caty R

Los aranceles se suelen aplicar en dos momentos cruciales del desarrollo de una economía: bien en la fase inicial de la industrialización, cuando los Estados intentan promover a los jóvenes líderes del mercado nacional, bien en épocas de debilidad, cuando las élites de un país quieren frenar el declive inminente. La caótica guerra comercial de Donald Trump es un ejemplo de esto último. En medio del declive de la hegemonía estadounidense, está surgiendo un orden geoeconómico y geopolítico alternativo: una globalización económica basada principalmente en las baterías, con un claro sello chino. En otras palabras: en este nuevo orden, China asumirá el papel de líder y las tecnologías verdes serán el motor más importante. Esto se refleja más claramente en la enorme expansión internacional de la industria china de vehículos eléctricos.

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Rumbo y tiempo en el proceso chino

29 Mayo 2025 at 11:47
Por: JDF

Esto es especialmente crucial en un momento como el actual en que el proceso chino encara retos mayúsculos en todos los planos y cuya resolución efectiva es clave para lograr la modernización no solo en el plano material sino también en el orden de la gobernanza y de la ideología. El PCCh está habilitando una nueva legitimidad, alejada tanto del hecho revolucionario como del éxito económico.

Y ello en el marco de crecientes tensiones externas azuzadas por los temores que suscita en poderosos actores internacionales esa otra doble perspectiva: el cambio de rumbo en la sociedad internacional y la imparable evolución hacia otro modelo de gobernanza global estimulado por el auge de China, con fuerte impacto internacional, en lo que parece ser solo cuestión de tiempo.

La cuestión del rumbo

Respecto al rumbo general del proceso chino, el hecho circunstancial de realzar la importancia del avance tecnológico o la nueva ola de reformas en curso con la mirada puesta en facilitar una mayor vertebración del mercado o de procurar un mayor espacio a la iniciativa privada, no debiera inducir al error de considerar que ello implica un cambio sustancial en los fundamentos ideológicos y sistémicos.

Es precisamente en ese contexto que, en paralelo, se multiplican las invectivas internas respecto al liderazgo del PCCh y a fortalecer su raíz ideológica. El xiísmo, en este sentido, ha sabido “caminar con las dos piernas”, de forma que los impulsos de apertura en ámbitos cruciales han coexistido de forma plausible y deliberada con una atención muy pronunciada al cultivo teórico en una perspectiva que está bien lejos de desentenderse del marco ideológico fundacional. Pero los principios básicos, alejados de cualquier dogmatismo, no devienen en impedimentos.

Esto no quiere decir que no enfrente resistencias y contradicciones que deben ser resueltas en una perspectiva nueva y original, que preserve la estabilidad y la armonía, pero también que persevere en la inalterabilidad sustancial del modelo. Esto es especialmente exigible en aquellos ámbitos que refuerzan el sentido social del proyecto. No basta con cantar alabanzas a la erradicación de la pobreza extrema, por muy trascendental que haya sido este logro, sino también multiplicar las políticas públicas para amortiguar los aun muy altos índices de desigualdad. Por fortuna, es este un principio asumido para elevar con urgencia los niveles de inmunidad sistémica frente a la presión exterior.

Esta actitud vigilante del PCCh que atiende al trazo grueso del proceso de reforma en curso tanto postula la eficacia a la hora de resolver los desafíos como también apela al mantenimiento del sentido general de una transición cuyos fundamentos solo pueden ser salvaguardados por un mandarinato muy sólidamente asentado en aquel ideario inspirador llamado a blindar las soluciones propias. Estas, muy comprometidas con una modernización que excluye la sumisión dependiente, tanto deben atender a las peculiaridades ideológicas sin renuncias como a los factores culturales y civilizatorios, muy efectivos, quizá más, a la hora de blindar el proceso chino.

El factor tiempo

Pero todo ello suscita subprocesos (deterioro ambiental, desigualdades sociales, etc.) que a menudo afean el sentido general del trazo grueso; no obstante, encararlos sin voluntarismos requiere de tiempo e ingenio, más aun en un país de la escala de China. Dar forma social a la prosperidad compartida y a la vez asegurar el avance de las reformas diferenciando la jerarquía de objetivos que provea del poder global necesario para multiplicar la influencia del país es una ecuación nada fácil de cuadrar. Las autoridades chinas así lo reconocen; en Occidente se problematiza aun más apelando incluso a las cíclicas teorías del colapso, o también exhibiendo el dedo acusatorio sobre un cambio de tendencia que robustecería la impronta capitalista y hasta imperialista.

A medida que el proceso avance, la cuestión del rumbo puede complicarse. No es que el modelo liberal exhiba su mejor momento y poco apetecible puede resultar cualquier emulación, pero no siempre será fácil en China establecer los límites infranqueables para perseverar en el mantenimiento de la naturaleza sistémica. Lo que China está demostrando es que su modelo es, cuando menos, equiparable en capacidad transformadora al occidental. Distinguir lo que se debe actualizar y lo que no en un contexto de cambio tan pronunciado y de aceleración de las transformaciones internas y globales no será tarea baladí y exigirá también un esfuerzo reflexivo y teórico de alto nivel.

Lo demorado del proceso cuya finitud no asoma ni mucho menos en el horizonte frente a la consistencia sistémica del modelo liberal aun con altibajos políticos, económicos y sociales bien conocidos, sugiere que el efectismo de los éxitos de China en su desarrollo no deben ser considerados ni definitivos ni irreversibles. Al contrario, exige seguir tirando del carro habilitando los amplios consensos que aseguren la vigencia del trazo grueso. En 2049 se culminará, según lo planeado, la modernización pero nadie puede afirmar que entonces se habrá culminado aquello que Deng Xiaoping imaginaba como la “etapa primaria” y que exigiría, al menos, cien años.

Pensar en horizontes temporales tan dilatados puede sonar a subterfugio. Y quizá lo acabe siendo. En la China Antigua, la medición del tiempo ocupaba una posición secundaria con respecto a otros menesteres -como la observación astronómica- en los que logró alcanzar un refinamiento y precisión instrumental sin parangón. Aplicada hoy al sistema, esa actitud se antoja la garantía de acierto en una gestión que necesita combinar lo acupuntural y lo contextual.

Lo que sabemos a día de hoy es que los intentos de acelerar el paso ofrecen un balance trágico. Por tanto, ni hay plazos ni tampoco modelos acabados ni universales. Ese rumbo y ese tiempo, teóricamente establecido e incluso fundamentado en experiencias anteriores, si algo ha enseñado es que no es el camino. Por el momento, la única certeza es que la reforma en China debe seguir, persistiendo en las cohabitaciones estratégicas que, en paralelo, no afecten a las claves motivacionales profundas aunque sí pueda hacerlo a las pragmáticas superficiales para abrir paso no a un modelo concebido para dominar el mundo sino para configurar y transformar el modelo desde dentro de forma que pueda servir de referencia global.

Xulio Ríos es asesor emérito del Observatorio de la Política China. Acaba de publicar “Marx&China. La sinización del marxismo” (Akal).

Las 10 Noticias Más Destacadas del 2023 en Participación y Contenido Generado por el Usuario

9 Enero 2024 at 10:49

Como cada año, ofrecemos un repaso por las diez noticias más significativas en el ámbito de la participación y el contenido generado por el usuario en este 2023:

1. Index Index Advierte del Retroceso de la Libertad de Expresión en el Reino Unido: El año comenzó con la publicación del Index Index , un proyecto del Index on Censorship, (@IndexCensorship), que reveló un retroceso en la libertad de expresión en el Reino Unido. Este índice global de censura mapea el panorama de la libertad de expresión en todo el mundo. El análisis destacaba la caída del Reino Unido clasificado como «parcialmente abierto» tras aprobar el proyecto de ley de seguridad en línea del gobierno.

2. Mapathon de OpenStreetMap para Ayudar en el Rescate Tras el Terremoto en Turquía:  Open Street Map LATAM, (@OSMLatam), una organización humanitaria de mapeo participativo y datos abiertos, puso en marcha un Mapathon para contribuir en las labores de rescate y emergencia tras el terremoto que asoló Turquía gracias a la colaboración ciudadana. El Equipo Humanitario de OpenStreetMap (HOT) movilizó a más de 1,640 voluntarios para contribuir en las labores de rescate. Esta iniciativa demostró el poder del mapeo participativo y los datos abiertos en la respuesta humanitaria.

3. Geochicas: Mapeadoras Trabajando en Favor del Empoderamiento Femenino: Descubrimos el trabajo de Geochicas, (@GeochicasOSM) es un colectivo de mujeres mapeadoras en al menos 3 continentes, que trabajan en favor del empoderamiento femenino y  la reducción de la brecha de género en las comunidades hispanohablantes de #OpenStreetMap y en otras asociadas al mundo del software libre y los datos abiertos. Entrevistas con las coordinadoras, Celine Jacquin y Selene Yang, resaltaron la importancia de la perspectiva de género en el ámbito de datos y software libre.

4. Desinformación y Fakenews: La desinformación fue un tema destacado del año. Raúl Magallón, (@raulmagallon ), periodista, escritor y profesor de periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid, abordó este problema en su libro UPDATING NEWS: Información y democracia. Magallón exploró la fatiga informativa, el papel de las redes sociales y la normalización de la desinformación en la sociedad actual. En entrevista con el autor señalaba: «Más información no ha traído un mundo donde nos sintamos mejor informados, pero tampoco un mundo donde más información sea sinónimo de un mundo más democrático«.

5. Radio Free Asia se hacía eco de la situación de Fang Bi, uno de los activistas chino encarcelado en secreto tras grabar y hacer públicos vídeos de los cadáveres apilados en Wuhan en los primeros días de la pandemia a principios de 2020. Fang Bi fue «sentenciado en secreto por el Tribunal Popular del Distrito de Jiang’an a más de tres años de prisión». Fang Bin se hacía eco de la posible liberación del activista, uno de los primeros periodistas ciudadanos represaliados por el gobierno chino por informar de la dimensión real de la pandemia.

6. Radio Rozana: Periodismo Profesional y Ciudadano en Siria : Radio Rozana, un canal de radio independiente nacido en los primeros días de la revolución en Siria, destacó por su valioso trabajo en medio del acoso informativo en el país. Fundada por Lina Chawaf, la emisora se trasladó a Turquía para garantizar la seguridad de sus periodistas. Además, capacitó a periodistas ciudadanos para informar sobre conflictos y emergencias, demostrando la importancia del periodismo independiente.

7. La justicia ambiental continúa ampliando territorio frente a la emergencia climática. Witness y su Guía para la Defensa Medioambiental nos acercaron un ejemplo práctico de cómo esta organización internacional de defensa de derechos humanos, continúa trabajando en la defensa medioambiental. Esta guía, bajo licencia CC, proporciona información efectiva sobre cómo utilizar vídeos ciudadanos como evidencia jurídica para la defensa de los derechos medioambientales, contribuyendo al activismo y la rendición de cuentas.

8. El desvastador Terremoto de Marruecos registrado gracias a los Vídeos Ciudadanos: Después del devastador terremoto en Marruecos, más de 2,900 muertos y 5,500 heridos, la ciudadanía compartió videos impactantes que ilustraban la magnitud de la catástrofe. Estos vídeos, generados por usuarios, no solo sirvieron para informar en tiempo real, sino también para concienciar sobre la importancia del contenido generado por el usuario en situaciones de emergencia.

9. Twitter se convierte en X ante las numerosas críticas internacionales por la Gestión de Elon Musk: El periódico Los Angeles Times cuestionó abiertamente la efectividad de la red social X (anteriormente Twitter) bajo la dirección de Elon Musk. Críticas surgieron en torno a la veracidad de la información compartida en la plataforma, y se expresó preocupación sobre la disminución de la fiabilidad de las fuentes verificadas desde que Musk asumió un papel más prominente en la toma de decisiones.

10. Nuevos tiempos piden nuevos proyectos informativos basados en el periodismo social. AmazOndas: Radio Comunitaria en la Selva Peruana: AmazOndas (@amazondas), un proyecto de radio comunitaria en la selva peruana, se destaca por promover el diálogo y la integración. Dirigido por Fátima González Donado, este proyecto nace con el objetivo de convertir la radio en un instrumento en favor del diálogo y la integración en Santa Clara del Ojeal, un pequeño pueblo en la selva peruana.

Puedes consusltar aquí las noticias más destacadas de 2022.

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Fang Bin, El activista chino represaliado por informar de la COVID 19 podría ser liberado tras tres años de encierro

20 Abril 2023 at 15:44

Radio Free Asia se hace eco de la posible liberación del activista chino, encarcelado en secreto a principios de 2020, el próximo 30 de abril. Fang Bi fue «sentenciado en secreto por el Tribunal Popular del Distrito de Jiang’an a más de tres años de prisión». La familia parece haber sido informada a través de un comunicado pero, señalan, «no han recibido ningún documento legal ni una copia de la sentencia… y no conocen la naturaleza de los cargos».

Fang Bin, encarcelado tras grabar y hacer públicos vídeos de los cadáveres apilados en Wuhan en los primeros días de la pandemia, fue uno de los primeros periodistas ciudadanos represaliados por el gobierno chino por informar de la dimensión real de la pandemia. Su detención se sumó a la de otros muchos activistas que sufrieron una represión similar como el periodista ciudadano, Chen Qiushi, que había estado entrevistando a personas en los alrededores del hospital. (Puedes consultar más información sobre dichos activistas aquí)

La Comisión Ejecutiva del Congreso de EE. UU. sobre China pidió la liberación de Fang en su informe anual en noviembre pasado, junto con todos los detenidos por informar sobre la pandemia en China.

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tag:blogger.com,1999:blog-8440963687458521412.post-1159239760552539103

18 Octubre 2021 at 20:17

C U L T U R A   V I V A  !

Experiencias de interculturalidad y derechos humanos".

 


 

Pintura, música, danza y charlas de interculturalidad.

 

¿DE QUÉ SE TRATA?
Es una propuesta cultural concebida por Thakhi-runa, en la que de manera lúdica y práctica, nos aproximamos

a expresiones culturales de China, Latinoamérica y África Occidental.
Territorios origen, de personas que han migrado y construido arraigo en el territorio balear.

 

¿CUÁNTAS SESIONES?

Tres.

La primera sesión, " La cultura china de Mallorca, a partir de su pintura tradicional",

en la que, de la mano de un maestro en el oficio y una narradora china, nos permitirán conocer el significado filosófico

y cultural de su pintura tradicional.
Podremos hacer nuestros propios "trabajos pictóricos" guiados por él y ella.

 

La segunda sesión, “La cultura latinoamericana de Mallorca a partir de la experiencia corporal y musical de la cumbia contemporánea”,

en esta jornada, de la mano de una antropóloga y una folclorista colombiana, dejaremos llevar nuestros cuerpos por los sonidos,

el ritmo y la cadencia de esta embriagadora música. Conoceremos también, el significado sociocultural, sus orígenes y evolución contemporánea.

Una experiencia para el cuerpo, la mente y los sentidos.

 

La tercera sesión, “La cultura  afro-occidental de Mallorca a partir de la danza popular”, en esta jornada podremos adentrarnos

en la magia de los ritmos de este territorio del África Occidental que nos conectará con esa música y esos bailes con los que se construye resiliencia y vitalidad cultural.

 

Las tres experiencias culturales estarán complementadas con sesiones y dinámicas de reflexión y debate sobre el significado e impacto social

de las migraciones humanas, la tragedia social que representa la estigmatización cultural y la necesidad de encontrar dinámicas sociales

que enriquezcan la convivencia intercultural en Mallorca, un territorio con una riqueza en su diversidad cultural enorme.

 

 

CUANTO CUESTA?

Es gratuito, es parte de un proyecto que cuenta con el apoyo de la Dirección General de Cooperación de las Illes Balears.

 

DÍAS Y HORARIOS

Próxima edición:

Sábados 23, 30 de octubre, y 6 de noviembre. De 11:00 a 13:00 h.

 

En la biblioteca pública Can Sales de Palma


 

Debido al aforo limitado tienen prioridad las personas que se inscriban como mínimo a 2 sesiones, preferiblemente a las 3.

El material necesario para todas las actividades lo suministramos desde Thakhi-runa.


No se requiere conocimiento previo.


¿DÓNDE PUEDO INSCRIBIRME?

Llamando al teléfono 971 176 030

de la biblioteca pública Can Sales de Palma


 

Os dejamos nuestro contacto por si se requiere cualquier consulta adicional.
617543544
info@thakhi-runa.com
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