S’ubren las salas de conciertos y de camín s’implen de conteniu. De man de Rubén y Carlos y rechirando por las webs mosicals, charramos d’os conciertos de Crim, China chana y Fongo qui estioron en Zaragoza y Uesca presentando las suyas propuestas mosicals.En la parte literaria tos recomiendo bell par de libros bien basicos y […]
Hoy, sábado, 30 de mayo, Alternativa Antimilitarista Movimiento de Objeción de Conciencia (AA-MOC) del estado español, ha realizado una acción directa noviolenta en la fábrica de SIDENOR, ubicada en Basauri, Bizkaia, para denunciar su papel en el genocidio contra el pueblo palestino. La industria siderúrgica vasca, con SIDENOR como referente de aceros especiales, constituye un Leer más ...
Este miércoles, 20 de mayo, se ha convocado una manifestación contra la guerra imperialista en Burgos. La movilización, que viene impulsada desde el colectivo Burgos contra el imperialismo y pretende protestar contra la reciente ofensiva bélica por parte de las potencias imperialistas, dará comienzo a partir de las 20:00 horas desde la plaza del Cid y recorrerá las principales calles del centro histórico de la ciudad.
El crecimiento sostenido del gasto militar global, la concentración del mismo en un puñado de potencias, la expansión récord de la industria armamentística y la integración creciente entre economía civil y militar muestran que el capitalismo contemporáneo avanza hacia una forma de economía de guerra permanente, donde la destrucción y su metódica preparación se convierten en mecanismos de reproducción del sistema.
La guerra, el fascismo y la lucha de clases
La guerra y el fascismo no son un accidente provocado por líderes enloquecidos e ideologías insolidarias y crueles, sino el producto inevitable del curso histórico del capitalismo. La guerra es la expresión más auténtica de la naturaleza obsoleta, irracional y criminal del capitalismo actual.
El poder político no es de individuos como Donald Trump, Vladimir Putin, Xi Jinping, sino de las gigantescas concentraciones industriales y financieras del capital, que dirigen, controlan y manipulan los distintos aparatos estatales.
La Segunda Guerra Mundial no se produjo porque Hitler estuviera loco, sino porque el nazismo y el fascismo, pero también las democracias y la Unión Soviética, intentaron solucionar el paro masivo y la depresión económica mediante inversiones públicas y en industria bélica. Quien estaba enloquecido era el sistema capitalista, sumido en los años treinta en una fortísima depresión, sin más salida que una economía de guerra global: como hoy.
Hoy, esta dinámica se expresa en una tendencia cada vez más clara hacia una economía de guerra global. El gasto militar mundial ha alcanzado aproximadamente 2,8 billones de dólares anuales, el nivel más alto jamás registrado, tras más de una década de crecimiento continuo. Este gasto representa ya en torno al 2,5 % del PIB mundial, con más de la mitad concentrada en unas pocas potencias.
Los principales presupuestos militares ilustran esta concentración del capital armado: Estados Unidos supera los 900.000 millones de dólares anuales, China los 330.000 millones, Rusia ronda los 190.000 millones, mientras potencias como Alemania e India superan ampliamente los 90.000–100.000 millones. No se trata de cifras aisladas, sino de la expresión de una reorganización estructural de la economía mundial en torno a la guerra.
El aumento de los precios del petróleo dentro de ciertos límites beneficia a las distintas burguesías nacionales: a la estadounidense, convertida en uno de los principales productores y exportadores mundiales; a la rusa; y también a la iraní, que continúa colocando su crudo en el mercado mundial incluso en condiciones de conflicto.
El aumento de la inflación, ligado al encarecimiento energético, no daña esencialmente a las grandes empresas, que trasladan los costes a los precios. Golpea, en cambio, a los proletarios, cuyos salarios reales se reducen. De este modo, la inflación se convierte en un mecanismo indirecto de redistribución favorable al capital.
La guerra no solo responde a intereses geopolíticos, sino que alimenta directamente al aparato industrial y tecnológico. Las 100 mayores empresas armamentísticas del mundo generan ya cerca de 700.000 millones de dólares en ventas anuales, en crecimiento constante. La destrucción y la producción de medios de destrucción se convierten así en un sector clave para la acumulación. Y abre perspectivas para futuros planes de reconstrucción de lo destruido.
Europa ofrece un ejemplo particularmente claro: el gasto militar ha crecido a ritmos de dos dígitos, superando niveles que no se veían desde la Guerra Fría. Las industrias civiles se reconvierten, los planes de rearme se multiplican y los Estados canalizan recursos públicos hacia el complejo militar-industrial. Alemania resuelve la crisis de producción de su industria automovilística, convirtiéndola en industria bélica.
Esta tendencia confirma que la guerra no es una anomalía, sino un componente estructural del capitalismo en su fase actual. La preparación permanente para la guerra, la militarización de la economía y la integración entre Estado e industria bélica configuran una economía de guerra global, donde la producción y la destrucción forman parte del mismo ciclo de valorización del capital.
El incremento de los presupuestos de defensa implica siempre. y en todas partes, el recorte de los presupuestos de educación, sanidad, servicios sociales y pensiones. Es el conocido dilema entre mantequilla o cañones.
Y esa economía, enferma y criminal, sólo puede conducir a la guerra; una guerra considerada como motor y fin en sí misma. Orwell ya lo avanzó en su novela 1984.
El entrelazamiento de intereses entre potencias rivales demuestra que las contradicciones entre Estados no son absolutas. Las burguesías compiten, pero también cooperan, comercian y se benefician mutuamente incluso en contextos de conflicto. La rivalidad fundamental y última es la existente entre los capitalismos de Estado chino y estadounidense.
Lo que cuenta para la burguesía internacional no es tanto quién vence, sino que la guerra exista, que destruya excedentes, reactive la producción y discipline a la clase trabajadora. La guerra imperialista es, en última instancia, una guerra contra el proletariado mundial.
Las declaraciones en defensa de la democracia o del antiimperialismo encubren esta realidad. Bajo la máscara democrática, lo que impera es la dictadura del capital. Las libertades se conceden solo en la medida en que no obstaculizan la acumulación; en tiempos de crisis y guerra, son recortadas hasta la caricatura o eliminadas.
Los partidos de la izquierda liberal, al limitarse a gestionar el capitalismo, desarman políticamente a los trabajadores. Incapaces de ofrecer una alternativa real, dejan el terreno abonado para el avance del fascismo, que canaliza el descontento hacia salidas autoritarias y reaccionarias.
La Segunda Guerra Mundial sumó unos ochenta millones de muertos y desaparecidos. Por primera vez en la historia de la humanidad HOY está en riesgo la continuidad de la especie. La revolución no es una utopía, ni una idea quimérica o imposible: es una necesidad material urgente.
Así, pues, la humanidad se enfrenta a una disyuntiva histórica: no entre democracia y fascismo, sino entre guerra o revolución. La única alternativa real es la existente entre revolución o barbarie. Basta con conectar la tele o la radio para comprender que la barbarie ya está aquí: en Gaza, Cisjordania, Líbano, Irán, Ucrania, Minneapolis…
¡Contra la guerra entre los Estados, mediante la lucha de clases!
La Biblioteca La Maldita organiza unas jornadas de antimilitarismo anarquista que se desarrollarán a lo largo del presente mes de mayo y las que se incluyen charlas-debates y presentaciones de libros a cargo de varios ponentes.
Las jornadas darán comienzo el sábado, 9 de mayo, con sesión doble ya que a las 12:00 horas está programada la charla-debate La Guerra está aquíque será dinamizada por el colectivo Prometeo Ediciones a partir del contenido del libro La transición a la guerra en casa y, a partir de las 18:00 horas la Coordinadora Anarquista en Defensa de la Tierra planteará un debate que, bajo el título Guerras y extractivismo, reflexionara acerca de la potencialidad del antimilitarismo de sentido anarquista.
Por último, el sábado 23 de mayo, a las 19:00 horas, se presentará el libro Contra la guerra, contra la paz que correrá a cargo de la editorial Afilando nuestras vidas, y en el que se aborda el actual guerra entre Rusia y Ucrania como un conflicto que beneficia al sistema capitalista y a las clases dominantes de ambos territorios enfrentados.
Chipre, Iniciativa para la Objeción de Conciencia en Chipre Grecia, Asociación de Objetores de Conciencia Griegos Turquía, Observatorio de la Objeción de Conciencia Objection Israel, New Profile, Mesarvot
Nosotros y nosotras, voces contra la guerra de Turquía, Chipre, Grecia e Israel, alzamos una voz común contra los ataques en curso en Irán y la expansión del conflicto. Esta voz clama no es por el poder de los Estados y los ejércitos, sino por la libertad de los propios pueblos.
Cada nuevo ataque, cada nuevo frente, supone un mayor peligro para la población civil de toda la región. Bajo los bombardeos, las sirenas y las evacuaciones forzadas, la gente lucha simplemente por sobrevivir. A medida que se expande la geografía de la guerra, se reduce el espacio para la paz, la libertad de expresión y la democracia.
La guerra se impone no solo en los campos de batalla, sino en todos los aspectos de la vida cotidiana. El colapso económico, la división social, la contaminación acelerada y un clima permanente de miedo son las cadenas invisibles que el militarismo impone a las sociedades. Rechazamos estas cadenas.
Los ataques contra Irán corren el riesgo de encender un fuego que envuelva a todo Oriente Medio. Desde el Líbano hasta Chipre, desde el Golfo hasta Turquía, esta guerra amenaza el futuro común de todos los pueblos. La paz no es solo una exigencia para Irán, es una exigencia para toda la región.
Esta solidaridad es un llamamiento a la paz que traspasa fronteras. La seguridad de los pueblos no es resultado de las políticas bélicas de los gobiernos, sino de su propia organización, debate y apoyo mutuo. Los Estados fabrican la guerra; los pueblos defienden la vida.
Rechazamos la reproducción de la violencia y nos esforzamos por fortalecer la seguridad y la estabilidad sociales.
Las políticas bélicas debilitan las condiciones de vida de las sociedades, mientras que las soluciones orientadas a la paz amplían la libertad, sostienen la vida y profundizan la solidaridad. La ocupación y la agresión solo pueden generar nuevas crisis; la paz asegura el futuro común de los pueblos.
Hoy, la voz que alzamos es un llamamiento a proteger el futuro. Ampliemos las geografías de la paz, no de la guerra. El futuro compartido de los pueblos debe construirse no bajo la sombra de las armas, sino a través de la libre voluntad de las propias comunidades.
¡Objeción de conciencia y resistencia al servicio militar, por la paz!
Chipre, Iniciativa para la Objeción de Conciencia en Chipre Grecia, Asociación de Objetores de Conciencia Griegos Turquía, Observatorio de la Objeción de Conciencia Objection Israel, New Profile, Mesarvot
Nosotros y nosotras, voces contra la guerra de Turquía, Chipre, Grecia e Israel, alzamos una voz común contra los ataques en curso en Irán y la expansión del conflicto. Esta voz clama no es por el poder de los Estados y los ejércitos, sino por la libertad de los propios pueblos.
Cada nuevo ataque, cada nuevo frente, supone un mayor peligro para la población civil de toda la región. Bajo los bombardeos, las sirenas y las evacuaciones forzadas, la gente lucha simplemente por sobrevivir. A medida que se expande la geografía de la guerra, se reduce el espacio para la paz, la libertad de expresión y la democracia.
La guerra se impone no solo en los campos de batalla, sino en todos los aspectos de la vida cotidiana. El colapso económico, la división social, la contaminación acelerada y un clima permanente de miedo son las cadenas invisibles que el militarismo impone a las sociedades. Rechazamos estas cadenas.
Los ataques contra Irán corren el riesgo de encender un fuego que envuelva a todo Oriente Medio. Desde el Líbano hasta Chipre, desde el Golfo hasta Turquía, esta guerra amenaza el futuro común de todos los pueblos. La paz no es solo una exigencia para Irán, es una exigencia para toda la región.
Esta solidaridad es un llamamiento a la paz que traspasa fronteras. La seguridad de los pueblos no es resultado de las políticas bélicas de los gobiernos, sino de su propia organización, debate y apoyo mutuo. Los Estados fabrican la guerra; los pueblos defienden la vida.
Rechazamos la reproducción de la violencia y nos esforzamos por fortalecer la seguridad y la estabilidad sociales.
Las políticas bélicas debilitan las condiciones de vida de las sociedades, mientras que las soluciones orientadas a la paz amplían la libertad, sostienen la vida y profundizan la solidaridad. La ocupación y la agresión solo pueden generar nuevas crisis; la paz asegura el futuro común de los pueblos.
Hoy, la voz que alzamos es un llamamiento a proteger el futuro. Ampliemos las geografías de la paz, no de la guerra. El futuro compartido de los pueblos debe construirse no bajo la sombra de las armas, sino a través de la libre voluntad de las propias comunidades.
¡Objeción de conciencia y resistencia al servicio militar, por la paz!
📢📢Desde ONDA NEGRA, el programa de CGT Aragón-La Rioja, una hora cargada de información laboral y sindical, social, feminismo y cultura.💪🏽 👉🏽El programa nº 44 se emitirá los días 11, 18 y 25 febrero de 2026. ➡️ Es hora de movilizarse por unas Bardenas libres. ➡ ️ Pendientes de la lucha en Rojava. ➡ Entrevista: […]
El próximo jueves, 5 de febrero, a las 19:00, estaremos en la Fundación Anselmo Lorenzo (C/ Penuelas, 41) hablando sobre la historia del movimiento antimilitarista madrileño. El acto se encuadra en el itinerario permanente de formación y comunicación del archivo de la FAL. Este encuentro viene motivado por el reciente ingreso del archivo del Movimiento Leer más ...
Ante los ataques que está sufriendo la web de educarueca.org, la Asamblea Antimilitarista de Madrid queremos manifestar nuestro apoyo. En las últimas horas ha sufrido varios ataques DdoS que hace que haya permanecido caída varias horas. Educarueca lleva años siendo un referente en la educación para la paz, recogiendo ingente cantidad de materiales para trabajar Leer más ...
Otro año que se celebra FEINDEF y otro año que salimos a la calle para manifestar nuestro rechazo. En un contexto político marcado por el genocidio de Gaza, las guerras en Ucrania, Sudán, Yemen, Myanmar… y con la sombra del rearme sobre Europa, las antimilitaristas seguimos diciendo que no queremos comercio de armas, que no Leer más ...
Nuestra compañera Mar es una de las voces del episodio 4 de Podcast VEUS. Lo podéis oír aquí: https://open.spotify.com/episode/5EuMxBqIAIgq31i0ZDBXoc en la página web www.veus.info o en tu plataforma de podcast favorita. En este podcast Mar habla de sanidad, antimilitarismo, gasto militar y FEINDEF. Esperamos que os resulte interesante.
NO A LAS GUERRAS. Antimilitarismo, antiimperialismo y procesos de sanación postbélicos Del 30 de enero al 20 de marzo de 2023 Presentación del curso El objetivo de este curso es tirar del hilo histórico de las resistencias a las guerras, visibilizar los intereses ocultos de los conflictos bélicos, compartir las estrategias antimilitaristas para tejer lazos Leer más ...
El próximo miércoles nuestra compañera Mar Rodríguez Gimena participará junto con Pablo Elorduy y Carlos Taibo en un coloquio para entender el conflicto en #Ucrania desde claves de una óptica emancipadora Leer más ...