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AnteayerSalida Principal

La ganadería extensiva también empeora la crisis climática

En un reciente artículo publicado en Nature, los científicos Yue Wang y Corina E. van Middelaar concluyen que, si bien los pastizales utilizados para alimentar ganado en extensivo son buenos para capturar carbono, esas bondades no compensan las emisiones constantes de metano y óxido nitroso de los rumiantes (i.e., bovinos, caprinos y ovinos, entre otros). Conclusión: la ganadería en extensivo contribuye al calentamiento global y, por tanto, no es buena para el medioambiente.

El cambio climático, resultante de un aumento gradual de las concentraciones atmosféricas de Gases de Efecto Invernadero (GEI), es uno de nuestros desafíos globales más apremiantes. Se estima que el sistema alimentario libera aproximadamente un tercio de todas las emisiones de GEI antropocéntricas. De ellas, los rumiantes son una fuente importante de metano y óxido nitroso. Y atención: el metano calienta la Tierra 84 veces más que el dióxido de carbono, y el óxido nitroso alcanza las 264 veces extra (ambos datos bajo el periodo de 20 años). Es por esto por lo que el ganado vacuno es uno de los mayores problemas ambientales de la humanidad. Si bien, el metano tiene una vida media menor que el dióxido de carbono, el óxido nitroso supera la duración de ambos.

En otras palabras, para que la ganadería en extensivo fuera climáticamente neutra, los ganaderos tendrían que reducir el número de sus animales. El estudio analiza multitud de factores (productividad, edad del animal, raza, tamaño, dieta, sistemas de producción, etc.) y, en el caso más optimista, deduce que una hectárea de pastizales puede compensar las emisiones de metano de solo 1,25 cabezas de ganado, mientras que la densidad es generalmente bastante mayor.

Para rematar el tema de este gas, la ganadería es responsable del 32% de las emisiones de metano. En la COP28 estuvieron presentes —para manipular las decisiones— las 15 empresas cárnicas y lácteas que tienen en conjunto una huella de metano como Rusia, Canadá, Australia y Alemania.

Y atención, el artículo no tiene en cuenta que no es raro que los ganaderos en extensivo complementen la alimentación de sus animales con piensos incluso llegados de otros continentes, incluyendo soja y otros transgénicos procedentes de deforestar bosques lejanos. Tampoco se tiene en cuenta que algunos ganaderos utilizan el fuego para eliminar bosques y provocar pastos para su ganado. En Galicia y Asturias es tan habitual que están entre las regiones con más incendios del mundo. Por otra parte, los científicos autores del estudio han supuesto que las emisiones de GEI de los rumiantes serán constantes, pero ellos mismos indican que no es una suposición realista pues, aunque suene increíble, se prevé que aumenten.

Concluyamos algo claro

La científica y activista Jane Goodall enumeró tres razones por las que habría que cerrar las macrogranjas:

  1. Contaminación del medio y contagio de enfermedades que pasan de los animales a los humanos.
  2. Maltrato animal a seres que sabemos que tienen sentimientos.
  3. Excesivo consumo de agua y combustibles fósiles en todo el proceso.

Sin embargo, para ser justos, estos mismos problemas están también en la ganadería extensiva. Nos enfrentamos a problemas tan serios que tenemos que ser radicales en las medidas.

Resumiendo, la imagen de los anuncios de TV de vacas alegres y ecológicas, pastando en el monte y que regalan su leche a los humanos porque son generosas como ellas solas es, siendo dolorosamente sinceros, sencillamente una burda mentira que insulta al espectador medianamente informado. La solución más imperiosa es aplicar la primera erre (REDUCIR) al menos a estos dos puntos:

  1. Reducir el número de animales en las granjas, sean macrogranjas o ganadería en extensivo. Por supuesto, el caso más grave es aquel en el que los animales viven hacinados, enjaulados y no se les permite ver el cielo ningún día de su vida.
  2. Lo anterior no será posible si no conseguimos reducir el consumo de carne y la exportación de todo tipo de productos cárnicos. De hecho, lo ideal sería extender esta regla a todo tipo de productos procedentes de los animales: pescado, huevos, lácteos, pieles

Estas medidas empobrecerán a unos pocos. Es cierto, pero nos dará una oportunidad a todos de vivir (más tiempo) en un planeta habitable. No hablamos de dinero. Hablamos de salud y vida. Pero si hay que hablar de dinero, tendremos que hablar de encarecer los productos que destrozan nuestra estabilidad climático-ambiental y poner etiquetas claras para informar al consumidor y para defendernos de este tipo de empresas.

♣ Más sobre ganadería:

🐄La agroindustria impone sus argumentos en la #COP28
🐄La ganadería emite el 32% del metano
🐄Manipulando las decisiones, están las 15 empresas cárnicas/lácteas con una huella de metano como Rusia, Canadá, Australia y Alemaniahttps://t.co/tY87w9DG13 x @greenpeace_esp

— BlogSOStenible ツ (@blogsostenible) December 6, 2023

🔥¿Quiénes se benefician de los incendios forestales en Asturias?
🐄🔥Los ganaderos (en EXTENSIVO)🔥🐄
🔥¿Quiénes deben ser los principales sospechosos de los incendios provocados en Asturias?
🔥¿Qué dice @LecheAsturiana para evadir su responsabilidad?#FilosofiaJardineraRadio3 https://t.co/wX5tZp4PVY

— BlogSOStenible ツ (@blogsostenible) April 2, 2023

Productos de Segunda Mano: La compra más ecológica

Documental "Comprar Tirar Comprar" sobre la obsolescencia programada
Documental “Comprar Tirar Comprar” sobre la obsolescencia programada (click para verlo).

La opción de compra más ecológica es, en general, no comprar nada. Pero claro, salirse del sistema totalmente puede no ser fácil, o puede ser más fácil de lo que pensamos (aquí hay un caso real). La decisión de comprar algo, debe ser una decisión consciente, no impulsiva. Pero cuando ya hemos decidido conscientemente que vamos a comprar algo, los productos de segunda mano ofrecen ventajas que el comprador ecológico debe analizar. Estás son algunas:

  • Comprar productos usados evita (o al menos reduce) la necesidad de extraer materiales de la Naturaleza.
  • Permite que materiales ya extraídos se utilicen más, haciéndole un favor al anterior propietario. Aunque haya que cambiar alguna pieza, el beneficio es evidente.
  • Son productos más baratos, y en Internet se encuentran webs donde se ofrecen todo tipo de productos, aunque son preferibles las tiendas locales (favoreciendo el ecológico comercio local).

Comprando (y vendiendo) productos usados ralentizamos la maquinaria industrial (la famosa “flecha dorada del consumo” del genial vídeo de Annie Leonard), y eso ofrece un respiro a la Naturaleza. Eso podría no ser del todo cierto si el vendedor usa el dinero para comprar productos nuevos, pero eso es responsabilidad del vendedor, no del comprador: Siempre hay que tener en cuenta que lo mejor es aprovechar las cosas hasta el final. Ejemplos:

Un sistema de transporte privado que consuma mucha energía externa no puede ser ecológico, aunque no emita CO2.
Un sistema de transporte privado que consuma mucha energía externa no puede ser ecológico, aunque no emita CO2.

Una de las cosas buenas de las crisis es que fomenta que la gente aproveche mejor sus productos (ley de las 3 erres), y que use más el mercado de segunda mano, además de una economía alternativa basada en monedas locales complementarias, los sistemas LETS (en Málaga, por ejemplo, está la moneda complementaria el Común). Pero la crisis tiene otras muchas alternativas.

Reflexión final: Intuyo que la mayoría de la gente que lea esto hasta el final será gente ya concienciada. Si el artículo te ha hecho reflexionar en algo, o bien, tienes experiencias o ideas en compra-venta de productos de segunda mano, por favor, pon un comentario con tus pensamientos al respecto. Gracias.

Reutilizar envases (y no reciclar) es lo más ecológico: Por un SDDR para envases retornables

El problema de los envases y del plástico es inmenso y bien conocido. Este artículo propone una solución simple, definitiva y barata, basada en dos puntos clave, con el objetivo puesto en reducir los envases de un solo uso y, por tanto, en tener que reciclar menos.

Cuando se habla de ecología, suele pensarse en reciclar y en el cambio climático, y suele olvidarse lo más importante. Hoy queremos aclarar que reciclar NO es tan ecológico. Es como si alguien dijera que es ecológico tirar una botella a la basura porque es mejor que tirarla al mar o quemarla. Algo que es mejor que otra cosa no lo convierte en ecológico. Además, aunque reciclar ahorra CO2, está lejos de estar entre las acciones más ecológicas.

¿Reciclar es lo más ecológico?

Cuando reciclamos, primero ya hemos consumido unos recursos para fabricar algo, y segundo, hemos demostrado que somos incapaces de reutilizarlo. Por tanto, solo nos queda reciclar para evitar que ese material se pierda (algo básico en economía circular).

Sobre los productos que llegan a los puntos limpios ya hemos hablado en otro artículo en nuestro blog. En él dábamos recomendaciones interesantes, así como una breve explicación sobre las diferencias entre reutilizar y reciclar.

Ante la avalancha de envases (principalmente de plástico) que invaden nuestros mares, montes, ríos, calles, etc., muchos piensan que hay que reciclar más nuestras botellas, latas de bebidas, envases de yogur, botes de detergentes, tetrabriks… Veamos porqué reciclar no es lo más ecológico y una propuesta para evitar este problema.

Lo más ecológico es Reducir y Reutilizar

Regla de las 3 erres, pero la última es reciclar, lo cual NO es ecológico.Lo primero que hace cualquier ecologista es intentar REDUCIR al máximo el consumo de productos envasados (esa es la primera erre de la regla de las 3 erres). Algunas ideas son comprar productos sin envases (a granel) o en envases grandes.

Cuando un producto ya lo hemos consumido, ¿qué es lo más ecológico que podemos hacer con su envase? Lo más ecológico es devolver el envase al fabricante, para que lo vuelva a utilizar: a eso se le llama REUTILIZAR. Así, un mismo envase puede usarse miles de veces.Vidrio retornable y SDDR, la pareja perfecta

¿Cómo podemos asegurar que los envases se devuelvan al fabricante? La respuesta es el Sistema de Depósito Devolución y Retorno (SDDR) que consiste en pagar un pequeño depósito por los envases que compramos y recuperar ese dinero si los devolvemos: Si lo devuelves, no pagas. Así se hacía en España hace unos 40 años con botellas de leche, cerveza, gaseosa… hechas de vidrio retornable, el envase más ecológico (si se reutiliza).

El SDDR es fundamental para conseguir que la gente perciba la obligación de devolver el envase. Desgraciadamente, sin SDDR la gente tira los envases en cualquier lugar (véanse las islas de plástico en los océanos). Las tasas de reciclaje demuestran que el sistema actual en España de contenedores de colores (SIG) es un fracaso. Ciertamente, es mejor que nada, pero dista mucho de ser un sistema ecológico y sensato. Para colmo, muchas de las toneladas de envases de plástico que se recogen en España no llegan a reciclarse jamás, porque muchas plantas de reciclaje arden en extrañas circunstancias. Después de todo el esfuerzo, todo queda en humo y contaminación. ¿Quién puede asegurar que los envases de plástico recogidos con SDDR no arderán y serán finalmente reciclados?

En algunos países hay máquinas para el SDDR que te dan dinero por cada envase que introduzcas. Puede ser buena idea pero no olvidemos que los aparatos electrónicos contaminan mucho en su fabricación; y apenas se pueden reciclar. Por otra parte, estas máquinas ahorran trabajo humano y, por supuesto, deben admitir envases retornables para reutilizarlos (no para reciclarlos).

Nuestra propuesta en dos puntos

Lo que proponemos es muy simple y se basa en dos actuaciones (ver vídeo resumen):

  1. SDDR para envases reutilizables y exigir que los envases de vidrio sean siempre reutilizables (salvo que se justifique el porqué no).
  2. Las empresas pagarán una tasa por cada envase NO reutilizable que pongan en circulación, y esa tasa irá creciendo año a año.

Los envases no reutilizables pueden (y deben) tener también su SDDR, pero si la tasa que pagan las empresas es elevada, este tipo de envases tenderán a desaparecer. Esta tasa puede ser pequeña durante unos pocos años, pero debe subir progresivamente. Las empresas tendrán así tiempo para hacer que sus envases sean reutilizables, y para adherirse al SDDR para envases reutilizables.

Para otros tipos de envases, como los de caramelos o bolsas de magdalenas, podemos seguir manteniendo el contenedor amarillo, el cual habría que recogerlo menos veces e incluso podrían usarse también para todo tipo de plásticos (como juguetes, adornos…) que irían al punto limpio, en vez de a la basura como ocurre ahora.

Las máquinas para el SDDR (si se opta por ellas) deberían estar situadas en lugares públicos, igual que los actuales contenedores de reciclaje, pues no sería justo hacer pagar a los pequeños comercios por unas máquinas que, sin duda, son caras (aunque los comercios reciben algo por cada envase). Pero el SDDR es independiente de estas máquinas. Son debates independientes dado que se puede aprobar un SDDR sin instalar ninguna máquina. Esto es importante, ya que algunos defensores del SDDR han sido acusados de tener más interés en el negocio de las máquinas que en reutilizar envases. Es el caso de la organización Retorna, gran defensora del SDDR, y de sus opositores de la plataforma sddr.info. En sus webs hay bastante material para ambas posturas, pero al leerlo no hay que preguntarse solo qué sistema reciclaría más, sino qué sistema reutilizaría más. La respuesta está en los dos puntos de nuestra propuesta hecha más arriba.

Es curioso que hasta la reina de Inglaterra ha prohibido envases de plástico en sus propiedades. Los nuevos envases de palacio deben ser “biodegradables o compostables”, pero no incluye los envases más ecológicos, los reutilizables. Está bien reducir el plástico, pero no a costa de aumentar el consumo de otros recursos.

Resumiendo, deberíamos acostumbrarnos de nuevo a los envases de vidrio para la leche y a verlos con buenos ojos también para otros productos: detergente líquido, yogur, zumos, batidos… y comprar más a granel. El SDDR es ventajoso usado para REUTILIZAR. Lo ecológico es reciclar lo menos posible porque no sea necesario. Hay que cambiar el discurso sobre el reciclaje, porque muchos piensan que el problema está en que no se recicla, y el problema real está en que se producen muchos envases de usar y tirar (que encima no se reciclan). Puede que la cesta de la compra pese algo más con los envases retornables, pero… ¿queremos hacer algo por el planeta sin poner nada de nuestra parte?

Un vídeo resumen y más información relacionada con este grave problema:

NOTA: Este artículo ha sido publicado también en InfoLibre.

Dibujos Animados: “Documental” Verde para Niños de Todas las Edades

Traemos hoy un interesante documental grabado vía satélite de una televisión marciana. Nos habla del “Homo Consumus“, una especie con muchas similitudes a la que la ciencia en la Tierra etiquetó como “Homo oeconomicus” (y que fue criticado por muchos científicos). La evolución de esta especie no es opcional, sino que según el eminente científico marciano, la evolución es obligatoria si esos seres desean continuar viviendo. Resalta en dicha evolución el cambio a una alimentación sana (como ya dijera Riechmann entre muchos otros), pero en realidad puede que todo eso no sirva de nada… ¿o sí?

El Ultimátum Evolutivo:

Que la publicidad nos sirva para pensar

Mi primer deseo para la publicidad sería que no se puedan anunciar productos o servicios nocivos (para personas, animales o el medioambiente). Se prohibiría así la propaganda de coches, corridas de toros, viajes en avión, joyas o cruceros de lujo.

La publicidad es un torno donde se moldean los valores; y los valores son el motor de todo.

Estamos lejos de eso. No tanto como algunos imaginan, por uno u otro motivo. Hace poco, había muchos iluminados que decían que sería imposible eliminar los anuncios de tabaco y alcohol y sus patrocinios en el deporte: «¡Será el final de la Fórmula 1!». Por desgracia, se equivocaron. Nada hubiera sido mejor que acabar con esos deportes de machotes dando vueltas a un circuito mientras machacan el clima. Esto da para otro debate, pero en nombre de la libertad de millones de humanos, hay al menos seis deportes que deberíamos prohibir.

Mi segundo deseo para la publicidad es que nos sirva para pensar. Hagamos que su burda manipulación —casi siempre es así— se les vuelva en contra. Solo tenemos que parar para pensar. Consigamos que la seducción publicitaria sea la levadura que fermenta nuestro pensamiento crítico; y que, como mínimo, el greenwashing nos provoque risa.

Por ejemplo, hay un anuncio de una empresa de venta de coches de segunda mano en el que una pobre chica se queda tirada en un pueblo que tiene buenos quesos. La voz en off advierte que los quesos son espectaculares en ese pueblo, pero que el arcén donde se ha quedado el coche averiado no es tan espectacular. ¿Qué podemos reflexionar?

  • Vender coches de segunda mano es mejor que nuevos. Sin embargo, los vehículos a motor —incluso los eléctricos— no dejan de ser máquinas muy contaminantes; y no solo por humos. Con razón están entre las invenciones más perniciosas de la humanidad.
  • Pero en serio: ¿de verdad sus coches son tan magníficos como quieren hacernos creer? ¿Nos tenemos que fiar de su palabra? ¿No será mejor confiar en un taller de nuestro barrio con años de experiencia y que da la cara?
  • Incluso los detalles más inocentes de este spot comercial esconden el reflejo de una sociedad inconsciente o anestesiada por el bombardeo. ¿Era necesario hacer publicidad encubierta de quesos? Recordemos que los lácteos —como todos los productos de origen animal— no solo esconden maltrato animal, sino una huella ecológica considerable. La explotación de los animales está tan asumida en nuestra cultura que hablamos de queso, huevos o helados con la misma naturalidad que de pepinos y tomates. Pero no. No es lo mismo.

Siempre podemos aplicar las dos columnas del consumo responsable: primero, intentar conocer lo que esconde cada escaparate (durante su fabricación, transporte, consumo, eliminación, etc.); y segundo, intentar consumir justo lo que necesitamos. De esta forma, aunque nuestro consumo provoque daños, serán menores.

Esta reflexión es muy útil para el primero de los cinco objetivos que pedía Fernando Valladares para iniciar ese urgente decrecimiento planificado, a saber: reducir la producción menos necesaria. Y para ello, es fundamental —si no prohibirla—, al menos, dejar de incitar a la esclavitud propia y ajena.

La próxima vez que veas un anuncio, mira a otro lugar, cambia de canal, o bien, cambia de mirada.

♦ Publiacidez de estómago:

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