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AnteayerSalida Principal

Hernán Fernández, creador de Buscar Combatientes: “Aún hay muchas trabas para acceder a los archivos de la represión franquista”

6 Abril 2026 at 07:15

Las burocracias estatales, una invención moderna si las hay, representan, sin embargo, una combinación de dos arquetipos más bien míticos: el laberinto y el infierno. Ay de quien se atreva a entrar en ellas sin la ayuda de una Ariadna o un Virgilio, una guía que enseñe cómo llegar al minotauro -y cómo, después, salir con vida-.

El hecho de que, de todas las burocracias europeas, la española sea una de las menos transitables supone un grave problema. Porque muchas de las garantías del sistema democrático solo se pueden realizar a través de instancias burocráticas. Sin ir más lejos, varias de las promesas centrales de las dos leyes de memoria histórica (2007 y 2022) dependen del acceso ciudadano a los archivos del Estado. Hasta hace un par de años, sin embargo, era prácticamente imposible conseguir información fiable sobre -por poner un ejemplo- una pariente victimizada por el régimen franquista. No solo había un sinfín de repositorios, cada cual con sus propios buscadores (de los que, claro, no todos funcionaban), sino que había bastantes archivos sin apenas vías de acceso.

Esto lo observó de primera mano Hernán Fernández-Barriales López, un ingeniero químico español que entonces vivía en Estados Unidos, cuando en 2021 quiso buscar información sobre dos bisabuelos represaliados por el franquismo. Pero en lugar de dejarse vencer por la frustración, decidió buscar una solución al problema. Poco después, nació Buscar.Combatientes.es, una web de fácil manejo creada en colaboración con Combatientes.es que permite buscar de una vez una gran cantidad de archivos, repositorios y bases de datos.

La noticia sobre la nueva herramienta no tardó en difundirse entre las filas memorialistas. Cinco años después, la web recibe más de 3.000 visitantes únicos al día. No solo son ciudadanos quienes recurren a ella, sino también investigadores. Incluso la han empezado a usar las y los funcionarios. “La última vez que estuve en el Centro de Memoria Democrática de Salamanca, escuché a un archivero recomendarle mi web a un usuario”, recuerda Fernández, riéndose. “No soy muy de ponerme el foco, pero igual me acerqué después para presentarme”.

Además de proporcionar una herramienta tan sencilla como útil, la mera existencia de su web también revela las deficiencias del Estado español.

En efecto. Quizá la carencia mayor sea la que suele mencionar Emilio Silva: que no exista una oficina estatal de ayuda a las víctimas o a los familiares de víctimas, que pueda dirigir a la gente. Hasta la fecha, todo ha dependido de voluntarios, entre los que también me cuento, claro. No hay una iniciativa gubernamental que dirija a las personas y les enseñe cómo empezar a investigar.

Las burocracias las solemos asociar con el control y la uniformidad. En el tema de los archivos de la guerra y del franquismo, en cambio, parecen dominar la dispersión y el caos. No hay nadie que tenga una visión de conjunto.

Esa es exactamente mi experiencia. Para empezar, hay una desconexión enorme entre el gobierno estatal y los autonómicos, entre los que, a su vez, también hay mucha diferencia. En Cataluña y Euskadi se ha hecho un mejor trabajo al poner los archivos a disposición del público, pero en muchos otros es claro que no lo han considerado como parte de su trabajo. Finalmente, hay una gran desconexión entre diferentes partes del gobierno estatal. Hasta la fecha, lo que ha habido son como pegotes: iniciativas puntuales que responden a momentos o intereses particulares, pero que no se integran y que no duran. No hay un plan general.

¿A qué se debe?

Siempre tengo la duda de si se trata de falta de interés o si es algo más dirigido, alguien que ha pensado: “Vamos a poner las cosas difíciles al público, porque cuanto menos salga a la luz, menos problemas hay”. Por otra parte, está el problema del acceso. Una cosa es saber que existe la información -que ya cuesta-, pero otra muy distinta, muchas veces aún más complicada, es acceder a ella. Como han denunciado bastantes investigadores, hay un abuso del tema de protección de datos. Es la excusa que dan, por ejemplo, para no darte acceso a datos de gente que murió en un hospital ¡en el 36! “Es que igual hay datos que puedan afectar a la intimidad”, alegan. ¡Cuando hay documentos similares de cincuenta años después que se publican sin ningún problema!

¿Cuál ha sido su experiencia en el contacto directo con las y los archiveros y otros funcionarios?

Muy buena, siempre. Las trabas me parece que las ponen los que están en otro nivel, los responsables de las políticas. Aun después de la ley de 2022, que ha mejorado algunas cosas, hay limitaciones que no parecen tener sentido alguno. Ahora, por ejemplo, está permitido sacar fotos con el móvil, pero no puedes usar ni un pequeño trípode. Y en muchos archivos te piden, además, que llenes un documento que liste todas las fotos que sacas -de qué documento, qué página, el número total-, al mismo tiempo que te imponen un límite de 60 fotos por día. Eso, ¿qué sentido tiene?

Normas así siguen partiendo del principio de que el acceso al archivo es un privilegio excepcional que, por tanto, hay que limitar. O tratar con sospecha. Hacen como si sacar una foto de un documento significara que ese documento deje de existir. Una especie de pensamiento mágico.

Así parece. Por lo demás, las y los archiveros con quienes he tratado hacen lo que pueden para facilitar el acceso. Lo que ocurre es que son muy pocos y no dan abasto.

En la medida en que Buscar Combatientes enseña el camino a la ciudadanía hacia archivos concretos, imagino que han incrementado las peticiones de documentación.

También me consta. Sin ir más lejos, desde que puse el buscador en marcha, los tiempos de respuesta de los archivos han subido una barbaridad. Antes tardaban dos o tres semanas en mandarte los documentos. Ahora están tardando seis o siete meses tanto en Salamanca como en el Archivo General Histórico de Defensa. Tiene sentido: antes, nadie sabía que existía esa documentación. Hoy, buscas en Google y te aparece la referencia en Buscar Combatientes. Pero ahora que ha incrementado el interés, tal vez tenga sentido poner a veinte trabajadores en vez de a dos para tramitar las solicitudes de documentación. Desde luego que falta voluntad.

¿En algún momento ha habido representantes del Gobierno español -desde la Secretaría de Memoria Histórica, por ejemplo— que se le hayan acercado para agradecerle el trabajo o proponer una colaboración?

Nunca. Donde sí ha habido mucho interés y buena voluntad, en cambio, ha sido desde las asociaciones memorialistas y las universidades. Pero nada de parte del gobierno. La verdad es que esperaba, según se fue haciendo más útil el buscador y más gente lo utilizaba, que alguien de algún ministerio se pusiera en contacto. Aunque fuera para decirme: “Oye, esto, ¿cómo lo has montado? ¿Cómo funciona?” Quiero dejar claro que nunca he tenido ningún interés monetario. Yo lo único que pongo son 60 euros al año para mantener el servidor -que, por cierto, está en Estados Unidos, aunque yo estos días vivo y trabajo en Países Bajos- y muchas horas de trabajo voluntario.

Tengo a un grupo de veinte o treinta personas que me ayudan, también de forma voluntaria, en tareas de transcripción e indexación de documentos. Pero yo soy muy tiquismiquis e insisto en revisarlo todo personalmente. Aun así, me parece que hemos demostrado que, para crear una herramienta útil que sirva a miles de personas -a millones, si me apuras-, no hace falta gastarse mucho dinero. Por otra parte, si tuviéramos algunos recursos adicionales -que de todos modos para el Estado serían nimios- desde luego que podríamos hacer mucho más y mil veces mejor.

Aunque imagino que trabajar al margen de la burocracia y sus protocolos permite cierta agilidad, también hace más vulnerable al proyecto en términos de sostenibilidad, ¿no?

Claro. De hecho, yo no soy informático, sino ingeniero químico. Lo que me ha permitido montar el buscador es un cursillo de 40 horas en línea. El servidor lo he montado para que pueda aguantar bastante, aunque yo no le ponga tantas horas como al principio. Pero sí he pensado, ¿qué pasaría si mañana me cayera un árbol encima? Por otra parte, el tema de la sostenibilidad tiene su cara y cruz. El hecho de que esto sea una iniciativa privada también le da cierto blindaje ante los cambios de gobierno en España. Si esto fuera una iniciativa estatal, si llegara otro partido al gobierno, sería muy fácil decir: “Esto se corta”. Como proyecto privado, esto seguirá en marcha gobierne quien gobierne.

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Rusia y Ucrania, cuatro años después: una guerra estancada en el mapa

30 Marzo 2026 at 07:00

En el este de Ucrania, el frente apenas se ha movido en meses. Las líneas de trincheras continúan prácticamente en el mismo lugar, pero el entorno ha cambiado de forma radical. Ciudades destruidas, infraestructuras energéticas bajo ataque constante y una población civil sometida a una guerra que ya no avanza, pero tampoco retrocede.

Durante las primeras semanas de la invasión, la posición rusa era respaldada (aunque con la boca pequeña), por una parte de la izquierda española que veía en el movimiento ruso la inevitable respuesta ante la expansión del imperialismo americano y de la OTAN. Cuatro años después, son pocas, si es que las hay, las voces que se sitúan al lado de Putin.

Según la Misión de Observación de Derechos Humanos de la ONU en Ucrania (HRMMU), 2025 fue el año más letal para la población civil desde el inicio de la invasión a gran escala, con al menos 2.514 muertos y 12.142 heridos, un 31% más que en 2024. Este aumento no responde a grandes ofensivas puntuales, sino a la consolidación de una dinámica de desgaste sostenido basada en ataques a distancia y una violencia distribuida en el tiempo.

Este estancamiento militar coincide con otro desplazamiento menos visible, pero igual de decisivo: el cambio en el marco internacional desde el que se interpreta el conflicto. “En muy poco tiempo ha cambiado el escenario”, señala Francesc Serra Massansalvador, doctor en Relaciones Internacionales por la Universitat Autònoma de Barcelona y especialista en la Rusia contemporánea. Moscú, explica, ha dejado de ocupar el centro de atención global. La agenda internacional se ha desplazado hacia otros focos de conflicto y otros actores, desde China hasta Oriente Próximo, y por supuesto, Irán. Ese cambio no implica una menor gravedad de la guerra en Ucrania, sino su progresiva integración en un contexto más amplio de inestabilidad.

Para Serra, este desplazamiento refleja un problema más profundo: la pérdida de capacidad del sistema internacional para ordenar los conflictos. Lo que en 2022 aparecía como una ruptura –la invasión a gran escala de un Estado soberano– hoy se inscribe en una dinámica más amplia de normalización del uso de la fuerza. Esa misma erosión del marco internacional preocupa especialmente a las organizaciones de derechos humanos.

“Estamos viendo una bajada de la determinación internacional para exigir responsabilidades”, advierte Daniel Vilaró, responsable de Amnistía Internacional en Catalunya. El cambio de posición de Estados Unidos, añade, ha debilitado el compromiso con la investigación de los crímenes de guerra y ha abierto la puerta a escenarios en los que la impunidad se convierta en moneda de cambio para alcanzar un acuerdo de paz.

El cruce entre ambos planos –el geopolítico y el jurídico– define el momento actual del conflicto. Mientras el frente se estabiliza sobre el terreno, el marco que debía garantizar sus límites empieza a desdibujarse. Sobre el mapa, la guerra parece congelada. Sobre el terreno, no lo está.

Los combates continúan, pero ya no se traducen en avances significativos. En los últimos tres años, las ofensivas de ambos bandos se han saldado con desplazamientos mínimos del frente. Pueblos pequeños, posiciones tácticas, enclaves cuya importancia estratégica se diluye a medida que quedan arrasados. La única variación relevante fue la retirada rusa de la ciudad de Jersón, que respondió más a una decisión operativa que a una derrota estructural. “Desde hace tiempo no hay grandes movimientos”, explica Serra. “Lo que vemos es una guerra de desgaste, donde cada parte intenta mejorar ligeramente su posición de cara a una eventual negociación”.

Ese horizonte negociador existe. Las conversaciones, más o menos discretas, se han producido en distintos escenarios durante los últimos meses. Estambul, Abu Dabi u otros espacios intermedios han acogido contactos que, aunque no han desembocado en acuerdos concretos, indican que el conflicto ha entrado en una fase distinta.

El problema es que las posiciones de partida son incompatibles: Rusia busca consolidar el control sobre los territorios ocupados y transformar la situación militar en una realidad política estable. Ucrania, por su parte, no puede aceptar esa pérdida territorial sin asumir un coste interno difícilmente sostenible. El resultado más plausible, según los analistas, no es una paz definitiva, sino una forma de suspensión del conflicto.

Un armisticio de facto

“Lo más probable es que se llegue a una situación de congelación del frente”, apunta Serra. “Algo que no se reconoce jurídicamente, pero que en la práctica se mantiene durante años o décadas”. El precedente de Chipre, dividido desde 1974, aparece como referencia recurrente. Pero este tipo de “solución” no cierra la guerra. En el mejor de los casos, la congela.

En paralelo a este estancamiento militar, el coste humano sigue aumentando. Los ataques contra infraestructuras críticas –centrales eléctricas, redes de suministro, sistemas de transporte– han intensificado su impacto sobre la población civil. La guerra se ha desplazado progresivamente desde el frente hacia la vida cotidiana. Menos ofensivas relámpago, más presión constante.

En las zonas ocupadas, las denuncias recogidas por organizaciones internacionales dibujan un patrón de control sostenido. Torturas a prisioneros de guerra, trabajos forzados y procesos de adoctrinamiento en el sistema educativo forman parte de un mismo dispositivo orientado a consolidar la ocupación.

“Tenemos constancia de prácticas que constituyen crímenes de guerra”, afirma Vilaró. “Y lo preocupante es que, en el contexto actual, existe el riesgo de que muchos de estos crímenes no lleguen a investigarse”.

A medida que se abre la posibilidad de negociaciones, emerge una tensión de fondo: hasta qué punto la paz puede implicar la renuncia a la justicia. La historia reciente ofrece múltiples ejemplos de acuerdos que han priorizado la estabilidad sobre la rendición de cuentas. Ucrania podría convertirse en uno más. Para Amnistía Internacional, esa deriva resulta inaceptable. “Cualquier presión sobre Ucrania para que renuncie a exigir responsabilidades por los crímenes cometidos es ilegítima”, sostiene Vilaró. No solo por una cuestión moral, sino por el precedente que establecería en el sistema internacional.

Desgaste más allá del campo de batalla

En Rusia, la guerra se ha convertido en un factor de transformación interna. La represión política, ya presente antes de la invasión, se ha intensificado de forma significativa. El caso de Alexéi Navalni, cuya muerte en prisión ha sido calificada por distintas investigaciones como un asesinato, marca un punto de inflexión.

A partir de ahí, el endurecimiento del control estatal se ha extendido a distintos ámbitos. Más de un centenar de procesos penales vinculados a su entorno, condenas a abogados y periodistas, restricciones crecientes sobre las redes sociales y un aumento de la vigilancia sobre las comunicaciones digitales configuran un escenario de cierre progresivo del espacio público.

El objetivo es claro: reducir al mínimo la capacidad de organización de la sociedad civil”, explica Vilaró. Organizaciones independientes, movimientos sociales y colectivos críticos (especialmente el movimiento antiguerra y el colectivo LGTBIQ+) han sido objeto de campañas de presión, tanto legales como informales.

Una parte significativa de esta estrategia se basa en mecanismos administrativos. La catalogación de entidades como “extremistas”, “terroristas” u “organizaciones indeseables” permite ilegalizar de facto cualquier estructura incómoda para el poder. En el último año, más de 60 organizaciones han sido incluidas en estas listas.

No toda la represión es visible. “También existe una represión más difusa, orientada a generar miedo y desgaste”, añade Vilaró. Un proceso gradual de reducción del espacio cívico.

En ese contexto interno, la capacidad de Rusia para sostener la guerra plantea una paradoja. Desde el inicio del conflicto, numerosos análisis anticipaban un colapso económico que no se ha producido. Las sanciones han tenido impacto, pero no han generado un deterioro inmediato del sistema. La economía rusa ha mostrado una capacidad de adaptación mayor de la prevista. “Hace cuatro años que se dice que Rusia no aguantará, y sigue aguantando”, resume Serra.

Esa resistencia, sin embargo, tiene límites. Parte de la estabilidad se concentra en grandes ciudades como Moscú o San Petersburgo, donde la vida cotidiana mantiene una apariencia de normalidad. Fuera de esos núcleos, el deterioro es más evidente.

A largo plazo, los factores estructurales apuntan en otra dirección. La pérdida de población joven –con cientos de miles de personas que han abandonado el país para evitar el reclutamiento–, el envejecimiento demográfico y las dificultades para mantener el ritmo de incorporación de nuevos soldados configuran un escenario de desgaste acumulativo. “Hay tensiones que se van acumulando y que en algún momento pueden estallar”, señala Serra. No se trata de un colapso inminente, sino de una fragilidad latente.

El papel de los aliados añade otra capa de complejidad: China, principal socio estratégico de Rusia, mantiene una posición ambivalente. Ha evitado una implicación directa en el conflicto y ha aprovechado la situación para reforzar su propia posición. En el ámbito energético, por ejemplo, compra gas ruso en condiciones más ventajosas que las que ofrecía el mercado europeo. “No es una relación de igualdad”, explica Serra. “China sale beneficiada en casi cualquier escenario”.

En otras regiones, como Asia Central, África o América Latina, ambas potencias compiten por influencia. La guerra no ha consolidado una alianza, sino que ha acentuado una relación asimétrica.

Al mismo tiempo, el bloque occidental empieza a mostrar signos de desgaste. La Unión Europea mantiene formalmente su apoyo a Ucrania, pero las fisuras son cada vez más visibles. Gobiernos como los de Hungría o Eslovaquia han expresado reticencias a continuar con la ayuda, reflejando una fatiga que podría intensificarse si el conflicto se prolonga. “El apoyo sigue, pero ya no es tan sólido como al principio”, apunta Serra.

Cuatro años después, la guerra en Ucrania ya no puede entenderse únicamente como un enfrentamiento entre dos Estados. Es también un síntoma que revela las limitaciones de un sistema internacional incapaz de prevenir la guerra, de detenerla una vez iniciada y, cada vez más, de juzgar sus consecuencias.

Sobre el terreno, las líneas de frente permanecen. En el plano político, las líneas que definían el orden global se han vuelto más difusas.

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Marcha contra la base militar aérea de Morón (EEUU/España)

Convocatoria de la Marcha contra la base militar de Morón por la Plataforma Andalucía por la Paz contra el rearme y la guerra.

NO A LA GUERRA. OTAN NO BASES FUERA

– Día: 18 de abril de 2026.
– Hora: 12 h.
– Lugar: Cruce de la Nena. Intersección carretera A-360/SE-5203

Andalucía en pie a Morón, por la Paz, por el desmantelamiento de las bases de la muerte, por nuestros derechos y por los servicios públicos.

¡Gastos militares para casas, escuelas y hospitales!
¡No a la Guerra!

#18AbrilBasesFuera
#18AbrilAndalucíaSinOTAN

redantimilitarista

Concentraciones por la Paz número 178 en Marchena no se olvida

Paremos el genocidio ¡¡Palestina libre!!
NO A LA GUERRA.

Destrucción, bombas y misiles de Israel y Estados Unidos provocando una crisis económica mundial. El genocidio de Gaza ya no es primera página, ya no existe, se olvida.
En Marchena, NO.
Concentración 178 en Marchena.

Día: Viernes, 27 de marzo de 2026.

HORA: De 19 h. a 19:30 h.

Lugar: Calle San Pedro.

«Se el cambio que quieres ver en el mundo».

Marchena por la Paz ¡ÚNETE!

redantimilitarista

I° FESTIVAL POR LA PAZ

📢 No al Rearme. No al Genocidio.

🇵🇸🕊 El sábado 28 de marzo celebraremos en Sevilla el primer Festival por la Paz.

🎼 Un festival con música, teatro y poesía gracias a músicos y actores que compartirán su arte por la Paz, contra el rearme y contra el genocidio del pueblo palestino.

✌🇵🇸 Con este evento celebraremos también el Día de la Tierra Palestina, una conmemoración en la que los palestinos abrazan las tierras de sus ancestros, su identidad y su existencia.

✊🔥Vente al Alamillo a un acto de reivindicación y arte por la PAZ con Teatro La Tralla y la música de:

🔻Dj Makei

🔻Alfonso del Valle

🔻Miguel Bueno

🔻LucCas

🔻Noemí Martínez Chico

🔻Gautama del Campo

🔻Las Asarvahá

🔻Back Noise

🔻Futuro compás

✌🏽 ¡No faltes!

🎟 La entrada es gratuita.

🥙 Y también habrá comida y bebida.

📍 Parque del Alamillo (Explanada del Hórreo)

📆 Sábado 28 de marzo de 2026

🕐 De 11:30h a 19:00h

✊🏽🇵🇸 ¡La cultura es resistencia!

redantimilitarista

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🇵🇸

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✌🏽

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🥙

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Hay que parar la guerra en Oriente Medio. No olvidar GAZA.

No al Genocidio Palestina Libre. Ni terrorismo ni genocidio.

Rechazamos tajantemente los ataques ejecutados por EEUU e Israel contra Irán, que suponen una violación del derecho y la legalidad internacional. Son una grave amenaza para la paz en la región y un peligro para la paz mundial.

Condenamos con energía el régimen criminal de los ayatolás y el asesinato de miles de personas en los últimos meses. Todo nuestro apoyo al pueblo iraní, y en especial a las mujeres, en su lucha por la democracia y la igualdad. Es el pueblo iraní quien debe decidir su futuro.

Pero nada justifica los salvajes bombardeos de EEUU e Israel con el asesinato de cientos de inocentes.

Llamamos a las y los demócratas a condenar esta agresión, defender el derecho internacional y trabajar por una paz justa y duradera en Oriente Medio, que debe incluir el fin del genocidio en Gaza y el reconocimiento de los derechos del pueblo palestino de acuerdo a la legalidad internacional.

Y llamamos a toda la sociedad a acudir el próximo sábado 14 de marzo a todas las concentraciones convocadas por la plataforma https://pararlaguerra.es/ en más de 150 poblaciones de todo el país.

redantimilitarista

Llamamiento conjunto de objetores de conciencia y resistentes al servicio militar obligatorio de Turquía, Chipre, Grecia e Israel. No a la guerra en Irán.



https://mambru.info/llamamiento-conjunto-de-objetores-y…/

Chipre, Iniciativa para la Objeción de Conciencia en Chipre
Grecia, Asociación de Objetores de Conciencia Griegos
Turquía, Observatorio de la Objeción de Conciencia Objection
Israel, New Profile, Mesarvot

Fuente: https://vicdaniret.org/joint-call-from-conscientious…/

09.03.2026

Nosotros y nosotras, voces contra la guerra de Turquía, Chipre, Grecia e Israel, alzamos una voz común contra los ataques en curso en Irán y la expansión del conflicto. Esta voz clama no es por el poder de los Estados y los ejércitos, sino por la libertad de los propios pueblos.

Cada nuevo ataque, cada nuevo frente, supone un mayor peligro para la población civil de toda la región. Bajo los bombardeos, las sirenas y las evacuaciones forzadas, la gente lucha simplemente por sobrevivir. A medida que se expande la geografía de la guerra, se reduce el espacio para la paz, la libertad de expresión y la democracia.

La guerra se impone no solo en los campos de batalla, sino en todos los aspectos de la vida cotidiana. El colapso económico, la división social, la contaminación acelerada y un clima permanente de miedo son las cadenas invisibles que el militarismo impone a las sociedades. Rechazamos estas cadenas.

Los ataques contra Irán corren el riesgo de encender un fuego que envuelva a todo Oriente Medio. Desde el Líbano hasta Chipre, desde el Golfo hasta Turquía, esta guerra amenaza el futuro común de todos los pueblos. La paz no es solo una exigencia para Irán, es una exigencia para toda la región.

Esta solidaridad es un llamamiento a la paz que traspasa fronteras. La seguridad de los pueblos no es resultado de las políticas bélicas de los gobiernos, sino de su propia organización, debate y apoyo mutuo. Los Estados fabrican la guerra; los pueblos defienden la vida.

Rechazamos la reproducción de la violencia y nos esforzamos por fortalecer la seguridad y la estabilidad sociales.

Las políticas bélicas debilitan las condiciones de vida de las sociedades, mientras que las soluciones orientadas a la paz amplían la libertad, sostienen la vida y profundizan la solidaridad. La ocupación y la agresión solo pueden
generar nuevas crisis; la paz asegura el futuro común de los pueblos.

Hoy, la voz que alzamos es un llamamiento a proteger el futuro. Ampliemos las geografías de
la paz, no de la guerra. El futuro compartido de los pueblos debe construirse no bajo la sombra de
las armas, sino a través de la libre voluntad de las propias comunidades.

¡Objeción de conciencia y resistencia al servicio militar, por la paz!

redantimilitarista

Condenamos la guerra en Medio Oriente y reafirma su compromiso ecopacifista

  • La organización denuncia que la ofensiva militar perpetrada por Estados Unidos e Israel supone una grave agresión contra la legalidad internacional y el orden mundial.
  • La Federación Provincial de Ecologistas en Acción de Granada manifiesta su firme rechazo a la guerra desencadenada en Oriente Medio por Estados Unidos e Israel al margen de cualquier convenio y en abierta contradicción con la legalidad internacional y condena con firmeza la guerra desencadenada.

Esta intervención militar supone una grave agresión que no solo afecta a un país concreto, sino que pone en riesgo el propio orden internacional al imponer la ley del más fuerte sobre la lógica, la moral y la legalidad.

Ecologistas en Acción recuerda que las guerras provocan un sufrimiento humano incalculable y una devastación ambiental de enormes dimensiones. Los conflictos armados destruyen vidas, territorios, ecosistemas, infraestructuras básicas y comprometen durante décadas las condiciones de vida de las poblaciones afectadas.

Cuando las grandes potencias actúan fuera de cualquier marco legal, el mensaje que se lanza al mundo es devastador: que la fuerza militar puede sustituir al derecho y que la violencia puede imponerse sin consecuencias. Este camino solo conduce a una mayor inestabilidad global y a un peligro creciente para la humanidad y el planeta.

Ecologistas en Acción es una organización ecopacifista y comparte el sentimiento mayoritario de la sociedad española: las guerras no son la solución. Por ello exige el cese inmediato de las acciones militares, vengan de donde vengan, y la apuesta decidida por la diplomacia, la cooperación y el respeto al derecho internacional.

Asimismo, considera imprescindible que estado español abandone alianzas militares de carácter belicista como la OTAN y apueste por una política internacional basada en la paz, la neutralidad, la justicia entre los pueblos y la defensa del planeta.

Frente a la lógica de la guerra, defendemos la lógica de la vida, la paz y la legalidad internacional.

redantimilitarista

¡Detengan las guerras, silencien las bombas!

Comunicado del comité ejecutivo de la IRG: ¡Detengan las guerras, silencien las bombas!

Las guerras y las escaladas en todo el mundo continúan cicatrizando a las comunidades y desestabilizando regiones enteras. Justo ayer, el estallido de la guerra entre Pakistán y Afganistán agregó otro frente a un panorama global ya marcado por la devastación en Sudán, la destrucción en Ucrania, el genocidio en Gaza, los bombardeos implacables en Yemen y los ataques aéreos en el Líbano. Ahora, Estados Unidos e Israel han lanzado ataques contra Irán, arrastrando a Oriente Medio a otro ciclo de destrucción.

Los asaltos que comenzaron el 28 de febrero no son ataques aislados; son actos de agresión que amenazan con engullir a toda la región. La represalia de Irán contra las bases estadounidenses ya ha ampliado el conflicto, llevando a Bahrein, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Arabia Saudita, Jordania e Israel a la espiral de violencia. Millones de civiles en todo el mundo están ahora atrapados bajo la sombra de la guerra.

Las políticas agresivas de los Estados Unidos e Israel están transformando el Medio Oriente en un campo de batalla, borrando cualquier posibilidad de diálogo y estabilidad. Al mismo tiempo, la escalada de Irán corre el riesgo de convertir esta confrontación en una ola de violencia contra los pueblos que viven dentro y alrededor de sus fronteras. Esta espiral militarista no es sólo una violación del derecho internacional y el principio de protección civil, sino que también plantea la aterradora posibilidad de una guerra nuclear. El mundo no puede permitirse tal catástrofe.

Ninguna justificación puede legitimar bombardeos que ignoren la vida humana, y parece que incluso se ha intentado una pequeña explicación coherente: esta es la guerra por el bien de la guerra. Ningún cálculo estratégico puede excusar la transformación de regiones enteras en zonas de guerra. Lo que hay que hacer hoy es claro y urgente: la guerra debe terminar, los bombardeos deben cesar, los civiles deben ser protegidos, el derecho internacional debe ser respetado, y todas las partes deben comprometerse a dialogar en lugar de la destrucción.

La paz debe establecerse no sólo para el pueblo de Irán sino para todos los pueblos de la región. Nuestro llamado es intransigente: detener los ataques, silenciar las armas, evitar la propagación de la guerra y rechazar el camino del militarismo. La solidaridad, la justicia y la paz no son opcionales, son responsabilidad compartida de la humanidad, y deben ser defendidos contra la maquinaria de la guerra.

Original en Inglés en la página de la IRG:  https://wri-irg.org/en/node/42880?fbclid=IwY2xjawQSqxFleHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEeh0Ti_ncEQVrEyFI8RhYpK_StJvIaS02XxK6ERbAdBLb3KdTMnGcE-Pp9KwM_aem_-uIaQrFbg8250xRmvIi1gg

redantimilitarista

Manifiesto ante la base naval de Rota, en solidaridad con el pueblo Palestino

Hoy volvemos a salir a las calles en todo el Estado, y hoy nos concentramos aquí,  delante de la base naval de Rota, por el pueblo palestino.

Su lucha por la vida, la dignidad y la justicia es también la nuestra.

Estamos aquí para denunciar 78 años de colonización, ocupación militar, apartheid y genocidio del régimen sionista de Israel contra el pueblo palestino.

Estamos aquí porque la impunidad continúa.

Porque las complicidades continúan.

Y porque la solidaridad no se detiene.

Hoy seguimos clamando: No en nuestro nombre.

Y no estamos en un lugar cualquiera para hacerlo.

Rota no es un espacio neutral.

Esta base militar es un enclave estratégico del entramado bélico global liderado por Estados Unidos, un nodo fundamental de la OTAN y una pieza clave de la logística militar en el Mediterráneo. Desde aquí se proyecta poder militar, se facilitan despliegues, se sostienen alianzas armadas. Aquí se materializa la responsabilidad directa de nuestros gobiernos en guerras que destruyen pueblos enteros. Esta base forma parte del engranaje que sostiene el genocidio del pueblo palestino.

Y esa responsabilidad no es abstracta ni lejana.

Aquí, aviones militares cruzan nuestro cielo.

Barcos de guerra atraviesan nuestro mar.

Soldados se concentran en esta base militar.

Y sabemos que este mismo poder militar es el que arrasa Gaza, el que bombardea, el que asedia, el que mata.

Nada de esto es casual. Responde a una estrategia política y colonial bien definida, con responsables concretos.

El plan impulsado por Donald Trump junto al régimen israelí no es un plan de paz. Es una nueva imposición colonial, que busca legitimar el genocidio, la anexión y la limpieza étnica. Pretende rediseñar Palestina sin el pueblo palestino, reduciéndola a enclaves fragmentados, sin soberanía ni futuro.

El futuro de Palestina solo puede decidirlo el pueblo palestino.

Pese al llamado “alto el fuego”, Israel sigue asesinando, bombardeando, bloqueando la entrada de ayuda humanitaria. Ha convertido el invierno en otra arma de guerra. En la Franja de Gaza, niñas y niños están muriendo de frío, mientras la lluvia y el viento inundan tiendas precarias donde sobreviven personas desplazadas una y otra vez, después de haber perdido sus casas, sus barrios, sus familias.

El genocidio continúa también en Cisjordania, donde la violencia extrema de colonos armados, protegidos por el ejército israelí, se ha intensificado como nunca. Pueblos enteros están siendo destruidos, las detenciones arbitrarias se multiplican y la limpieza étnica avanza día tras día.

Mientras todo esto ocurre, los Estados que se dicen democráticos siguen sosteniendo la maquinaria de guerra. Estados Unidos, actor central del genocidio, utiliza bases como esta para mantener su poder militar global. España, a través de acuerdos militares y de defensa, sigue formando parte de esa arquitectura bélica. Y eso nos interpela directamente.

Más de dos años de exterminio retransmitido en directo y del colapso del derecho internacional tienen consecuencias globales. La impunidad se expande. Vemos cómo Donald Trump, partícipe directo del genocidio contra el pueblo palestino, actúa con total impunidad también en otros territorios. Por eso decimos con claridad: luchar por la libertad de Palestina es luchar por la libertad de todos los pueblos.

A esta violencia se suma ahora un nuevo ataque: la prohibición de al menos 37 ONG internacionales que prestan ayuda humanitaria en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. Esta decisión implica el cierre de hospitales de campaña, la interrupción de la distribución de alimentos y agua, el colapso de la atención psicosocial y la desaparición de mecanismos básicos de protección para la infancia y las personas más vulnerables.

Privar de ayuda humanitaria a una población bajo asedio es un crimen más.
Y criminalizar la solidaridad es otra cara del genocidio.

Nuestra presión popular ha dado algunos resultados. Desde barrios, universidades, centros de trabajo y espacios culturales, los pueblos estamos diciendo alto y claro que no vamos a normalizar relaciones con un Estado genocida. Cada boicot, cada acción, cada denuncia eleva el coste político de la complicidad.

Pero no es suficiente.

El Gobierno español y muchas instituciones siguen colaborando con Israel y sus empresas, manteniendo relaciones económicas, militares, diplomáticas, culturales y académicas. Siguen existiendo excepciones, opacidad y puertas traseras que permiten que el comercio de armas y la cooperación militar continúen.

Esa complicidad mata.

Las amenazas de Estados Unidos contra los países que impiden el atraque de buques que alimentan el genocidio son chantaje político. Impedir el tránsito de material militar no es una opción política: es una obligación legal según el derecho internacional humanitario y la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio.

En la noche de Navidad, el gobierno de coalición cedió a la presión de la empresa militar Airbus y activó la cláusula de excepcionalidad del Real Decreto‑Ley para adquirir material de defensa y doble uso destinado a Israel, bajo el argumento de intereses industriales y estratégicos. Mientras se proclama apoyo al pueblo palestino, se legitima, de facto, el genocidio.

Esta decisión es ilegal, ilegítima e inmoral. El derecho internacional es claro: ante un genocidio, los Estados tienen la obligación de no colaborar ni facilitar crímenes internacionales. Tras dos años en las calles exigiendo el fin del comercio de armas con Israel, la doble moral del Gobierno queda patente al combinar gestos diplomáticos con excepciones al embargo, priorizando beneficios económicos y estratégicos sobre la vida humana.

Cumplir el derecho internacional y no ser cómplices de un genocidio no es negociable, se cumple, aun cuando implique resistir presiones o amenazas de cualquier potencia. Las bases militares, los puertos, los acuerdos de defensa y las excepciones legales no pueden estar por encima de la vida.

Por eso estamos hoy aquí, delante de esta base militar.

Porque nuestro silencio también sería complicidad.

Porque cada acto cuenta.

Porque cada boicot importa.

Porque cada presión funciona.

Exigimos:

  • Fin al genocidio: retirada israelí, entrada de ayuda humanitaria, juicio a los crímenes de guerra y de lesa humanidad, liberación de todas las personas presas palestinas y derecho al retorno a las palestinas palestinas.
  • Embargo integral y retroactivo de armas a Israel, que incluya venta, compra, tránsito, subcontrataciones y cualquier tipo de colaboración militar o de seguridad.
  • Ruptura total de relaciones diplomáticas, académicas, económicas, deportivas y culturales con Israel.
  • Sanciones internacionales al régimen de apartheid israelí y apoyo a las demandas judiciales ante la Corte Internacional de Justicia y el Tribunal Penal Internacional.
  • Derogación de la Ley Mordaza y fin de la criminalización de la solidaridad con Palestina y de quienes defienden los derechos humanos.

¡Embargo de armas integral y ruptura total de relaciones con Israel!
 Desde el río hasta el mar, Palestina será libre.

redantimilitarista

Hay que parar la guerra en Oriente Medio. No olvidar GAZA.

No al Genocidio Palestina Libre. Ni terrorismo ni genocidio.

Rechazamos tajantemente los ataques ejecutados por EEUU e Israel contra Irán, que suponen una violación del derecho y la legalidad internacional. Son una grave amenaza para la paz en la región y un peligro para la paz mundial.

Condenamos con energía el régimen criminal de los ayatolás y el asesinato de miles de personas en los últimos meses. Todo nuestro apoyo al pueblo iraní, y en especial a las mujeres, en su lucha por la democracia y la igualdad. Es el pueblo iraní quien debe decidir su futuro.

Pero nada justifica los salvajes bombardeos de EEUU e Israel con el asesinato de cientos de inocentes.

Llamamos a las y los demócratas a condenar esta agresión, defender el derecho internacional y trabajar por una paz justa y duradera en Oriente Medio, que debe incluir el fin del genocidio en Gaza y el reconocimiento de los derechos del pueblo palestino de acuerdo a la legalidad internacional.

Y llamamos a toda la sociedad a acudir el próximo sábado 14 de marzo a todas las concentraciones convocadas por la plataforma https://pararlaguerra.es/ en más de 150 poblaciones de todo el país.

LA LEY MORDAZA, QUE ESTE GOBIERNO “PROGRESISTA” Y MILITARISTA, DIJO QUE IBA A CAMBIAR, CONTINÚA REPRIMIENDO A QUIENES PROTESTAN MEDIANTE ACCIONES NOVIOLENTAS

4.808 EUROS DE MULTA POR DENUNCIAR QUE LAS ARMAS MATAN

Mientras el gobierno más militarista desde la transición tiene la desvergüenza de endosarnos una deuda militar ilegítima para pagar un rearme que no nos defiende pero si nos agrede y realiza en las sesiones del consejo de ministros abrumadoras aprobaciones de gasto militar que no necesitamos, con más de 93.000 millones de euros para el militarismo que han pasado a lo largo de este año por las sesiones del Consejo de Ministros, sus correas de transmisión militares y de represión imponen multas de 601 euros a compañeras y compañeros antimilitaristas de Canarias que protestan pacíficamente contra este despropósito. El mundo al revés y la ética por los suelos.

Los hechos se produjeron el pasado mes de junio en el transcurso de una acción directa no violenta donde se denunciaba el papel de los ejércitos en las guerras y genocidios como el de Palestina y Sudán

La Delegación de Gobierno en Canarias ha notificado una multa a ocho activistas de ADNV‑Alternativa Antimilitarista.MOC, tras una denuncia de la Guardia Civil, por una acción directa no violenta realizada el pasado mes de junio en el transcurso de la exhibición de armas en el Arsenal, de Las Palmas de Gran Canaria consistente en la exposición y la manipulación de armas por parte de los visitantes con zonas especialmente dedicadas a la infancia.

Como acto de denuncia contra las guerras y los genocidios en curso (Palestina y Sudán), ocho activistas de ADNV‑Alternativa Antimilitarista.MOC, expresaron con el lema “Las armas matan”, rociándose de pintura roja y tirándose al suelo, simbolizando “el daño que los artilugios de matar expuestos hacen a la población y al resto de la naturaleza”, expresan en un comunicado. Fueron “Rodeados por militares con el fin de ocultar la acción. Fueron identificados en la misma Base Naval

Con esta acción, las/os activistas/os también exigían que “el derroche de todo el gasto militar se invierta en servicios públicos que ofrezcan seguridad, como en alimentación, vivienda, educación, sanidad, servicios sociales, cultura; así mismo, reivindicaron una Canarias libre de ejércitos, el archipiélago zona de Paz” y “la paralización del rearme en el que está participando el Gobierno de España”.

VÍDEO DE LA ACCIÓN: https://youtu.be/Tv7TEnvsUpo?

¡Detengan las guerras, silencien las bombas!

Comunicado del comité ejecutivo de la IRG: ¡Detengan las guerras, silencien las bombas!

Las guerras y las escaladas en todo el mundo continúan cicatrizando a las comunidades y desestabilizando regiones enteras. Justo ayer, el estallido de la guerra entre Pakistán y Afganistán agregó otro frente a un panorama global ya marcado por la devastación en Sudán, la destrucción en Ucrania, el genocidio en Gaza, los bombardeos implacables en Yemen y los ataques aéreos en el Líbano. Ahora, Estados Unidos e Israel han lanzado ataques contra Irán, arrastrando a Oriente Medio a otro ciclo de destrucción.

Los asaltos que comenzaron el 28 de febrero no son ataques aislados; son actos de agresión que amenazan con engullir a toda la región. La represalia de Irán contra las bases estadounidenses ya ha ampliado el conflicto, llevando a Bahrein, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Arabia Saudita, Jordania e Israel a la espiral de violencia. Millones de civiles en todo el mundo están ahora atrapados bajo la sombra de la guerra.

Las políticas agresivas de los Estados Unidos e Israel están transformando el Medio Oriente en un campo de batalla, borrando cualquier posibilidad de diálogo y estabilidad. Al mismo tiempo, la escalada de Irán corre el riesgo de convertir esta confrontación en una ola de violencia contra los pueblos que viven dentro y alrededor de sus fronteras. Esta espiral militarista no es sólo una violación del derecho internacional y el principio de protección civil, sino que también plantea la aterradora posibilidad de una guerra nuclear. El mundo no puede permitirse tal catástrofe.

Ninguna justificación puede legitimar bombardeos que ignoren la vida humana, y parece que incluso se ha intentado una pequeña explicación coherente: esta es la guerra por el bien de la guerra. Ningún cálculo estratégico puede excusar la transformación de regiones enteras en zonas de guerra. Lo que hay que hacer hoy es claro y urgente: la guerra debe terminar, los bombardeos deben cesar, los civiles deben ser protegidos, el derecho internacional debe ser respetado, y todas las partes deben comprometerse a dialogar en lugar de la destrucción.

La paz debe establecerse no sólo para el pueblo de Irán sino para todos los pueblos de la región. Nuestro llamado es intransigente: detener los ataques, silenciar las armas, evitar la propagación de la guerra y rechazar el camino del militarismo. La solidaridad, la justicia y la paz no son opcionales, son responsabilidad compartida de la humanidad, y deben ser defendidos contra la maquinaria de la guerra.

Original en Inglés en la página de la IRG:  https://wri-irg.org/en/node/42880?fbclid=IwY2xjawQSqxFleHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEeh0Ti_ncEQVrEyFI8RhYpK_StJvIaS02XxK6ERbAdBLb3KdTMnGcE-Pp9KwM_aem_-uIaQrFbg8250xRmvIi1gg

Llamamiento conjunto de objetores de conciencia y resistentes al servicio militar obligatorio de Turquía, Chipre, Grecia e Israel. No a la guerra en Irán.



https://mambru.info/llamamiento-conjunto-de-objetores-y…/

Chipre, Iniciativa para la Objeción de Conciencia en Chipre
Grecia, Asociación de Objetores de Conciencia Griegos
Turquía, Observatorio de la Objeción de Conciencia Objection
Israel, New Profile, Mesarvot

Fuente: https://vicdaniret.org/joint-call-from-conscientious…/

09.03.2026

Nosotros y nosotras, voces contra la guerra de Turquía, Chipre, Grecia e Israel, alzamos una voz común contra los ataques en curso en Irán y la expansión del conflicto. Esta voz clama no es por el poder de los Estados y los ejércitos, sino por la libertad de los propios pueblos.

Cada nuevo ataque, cada nuevo frente, supone un mayor peligro para la población civil de toda la región. Bajo los bombardeos, las sirenas y las evacuaciones forzadas, la gente lucha simplemente por sobrevivir. A medida que se expande la geografía de la guerra, se reduce el espacio para la paz, la libertad de expresión y la democracia.

La guerra se impone no solo en los campos de batalla, sino en todos los aspectos de la vida cotidiana. El colapso económico, la división social, la contaminación acelerada y un clima permanente de miedo son las cadenas invisibles que el militarismo impone a las sociedades. Rechazamos estas cadenas.

Los ataques contra Irán corren el riesgo de encender un fuego que envuelva a todo Oriente Medio. Desde el Líbano hasta Chipre, desde el Golfo hasta Turquía, esta guerra amenaza el futuro común de todos los pueblos. La paz no es solo una exigencia para Irán, es una exigencia para toda la región.

Esta solidaridad es un llamamiento a la paz que traspasa fronteras. La seguridad de los pueblos no es resultado de las políticas bélicas de los gobiernos, sino de su propia organización, debate y apoyo mutuo. Los Estados fabrican la guerra; los pueblos defienden la vida.

Rechazamos la reproducción de la violencia y nos esforzamos por fortalecer la seguridad y la estabilidad sociales.

Las políticas bélicas debilitan las condiciones de vida de las sociedades, mientras que las soluciones orientadas a la paz amplían la libertad, sostienen la vida y profundizan la solidaridad. La ocupación y la agresión solo pueden
generar nuevas crisis; la paz asegura el futuro común de los pueblos.

Hoy, la voz que alzamos es un llamamiento a proteger el futuro. Ampliemos las geografías de
la paz, no de la guerra. El futuro compartido de los pueblos debe construirse no bajo la sombra de
las armas, sino a través de la libre voluntad de las propias comunidades.

¡Objeción de conciencia y resistencia al servicio militar, por la paz!

I° FESTIVAL POR LA PAZ

📢 No al Rearme. No al Genocidio.

🇵🇸🕊 El sábado 28 de marzo celebraremos en Sevilla el primer Festival por la Paz.

🎼 Un festival con música, teatro y poesía gracias a músicos y actores que compartirán su arte por la Paz, contra el rearme y contra el genocidio del pueblo palestino.

✌🇵🇸 Con este evento celebraremos también el Día de la Tierra Palestina, una conmemoración en la que los palestinos abrazan las tierras de sus ancestros, su identidad y su existencia.

✊🔥Vente al Alamillo a un acto de reivindicación y arte por la PAZ con Teatro La Tralla y la música de:

🔻Dj Makei

🔻Alfonso del Valle

🔻Miguel Bueno

🔻LucCas

🔻Noemí Martínez Chico

🔻Gautama del Campo

🔻Las Asarvahá

🔻Back Noise

🔻Futuro compás

✌🏽 ¡No faltes!

🎟 La entrada es gratuita.

🥙 Y también habrá comida y bebida.

📍 Parque del Alamillo (Explanada del Hórreo)

📆 Sábado 28 de marzo de 2026

🕐 De 11:30h a 19:00h

✊🏽🇵🇸 ¡La cultura es resistencia!

Concentraciones por la Paz número 178 en Marchena no se olvida

Paremos el genocidio ¡¡Palestina libre!!
NO A LA GUERRA.

Destrucción, bombas y misiles de Israel y Estados Unidos provocando una crisis económica mundial. El genocidio de Gaza ya no es primera página, ya no existe, se olvida.
En Marchena, NO.
Concentración 178 en Marchena.

Día: Viernes, 27 de marzo de 2026.

HORA: De 19 h. a 19:30 h.

Lugar: Calle San Pedro.

“Se el cambio que quieres ver en el mundo”.

Marchena por la Paz ¡ÚNETE!

Denunciamos la implicación de España y Andalucía en una nueva escalada militar global

  • Ecologistas en Acción denuncia la implicación del Estado español en una nueva escalada militar global y exige el fin del uso de las bases de Rota, Morón y el puerto de Málaga con fines bélicos.

Ecologistas en Acción denuncia la creciente implicación del Estado español, y en particular de Andalucía, en la actual escalada militar global impulsada por Estados Unidos, Israel y la OTAN. La organización ecologista muestra su firme oposición a la utilización de las bases militares de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla), al refuerzo de cinco buques de guerra en el puerto de Málaga y a la participación de la industria andaluza en la fabricación de armamento, todo ello al servicio de una estrategia belicista con consecuencias devastadoras para los pueblos y el medio ambiente.

Ecologistas en Acción alerta de que la actual ofensiva contra Irán, el genocidio en curso en Gaza y la prolongación de la guerra en Ucrania no son conflictos aislados, sino frentes interconectados de una misma lógica militarista, que se apoya en la hegemonía armada de Estados Unidos y en la complicidad activa de sus aliados europeos, incluido el Estado español.

Además del uso de infraestructuras militares y civiles como las bases de Rota y Morón o el puerto de Málaga, Andalucía participa de forma directa en el ciclo de la guerra a través de la producción y exportación de armamento. Empresas como General Dynamics (antigua Santa Bárbara Sistemas) en Alcalá de Guadaíra (Sevilla) fabrican vehículos blindados, artillería y otros componentes militares que terminan en zonas de conflicto o en manos de gobiernos responsables de graves violaciones de derechos humanos.

Estas actividades, muchas de ellas subvencionadas con fondos públicos, contradicen cualquier compromiso con la paz, la justicia y la sostenibilidad. Lejos de generar un empleo digno y útil, alimentan un modelo económico basado en la destrucción, la dependencia del complejo militar-industrial y el saqueo de recursos.

La organización ecologista denuncia también que el Pentágono ya disponía de planes para atacar Irán, y que el nuevo despliegue militar se produce cuando Israel se ve acorralado por el descrédito de la comunidad internacional con consecuencias por la Corte Penal Internacional (CPI) por el genocidio en Gaza, por no conseguir eliminar a Hamás y rescatar a los rehenes. Este salto adelante recuerda peligrosamente a episodios como la invasión de Irak en 2003, cuando se utilizaron mentiras sobre armas de destrucción masiva como pretexto para una guerra ilegal cuyas consecuencias humanas y ecológicas aún perduran.

Además del sufrimiento humano, las guerras generan un impacto ecológico devastador: destrucción de hábitats, contaminación del suelo, el agua y el aire, uso de armas con materiales tóxicos y radiactivos, y una huella de carbono desproporcionada del aparato militar.

Por todo ello, Ecologistas en Acción exige:

  • El cese inmediato de la colaboración militar con Estados Unidos e Israel.
  • La retirada progresiva de las estructuras militares extranjeras en Rota y Morón.
  • El fin del uso bélico del puerto de Málaga.
  • La reconversión de la industria militar andaluza hacia usos civiles y sostenibles, priorizando el empleo verde y socialmente útil.
  • El apoyo pleno a la Corte Penal Internacional para que se juzgue a quienes ordenan y ejecutan crímenes de guerra.
  • La adopción de una política de paz activa, desmilitarización del territorio y soberanía energética y alimentaria.

Ecologistas en Acción reitera que no hay futuro en un modelo que pone el negocio de la guerra por encima de la vida. Frente a la propaganda militarista, las falsas amenazas y la lógica del miedo, la organización apuesta por la paz, la justicia y la protección de todas las formas de vida.

¡Fuera bases y fábricas de armas! ¡No a la guerra! ¡Sí a la vida, la paz y la justicia ecológica y social!

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