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El Plan del Clima para Málaga, un desastre pintado de verde

ALICIA, el plan del clima de Málaga es un puñado de buenas intenciones sin compromisos concretos... es decir un lavado verde para estafar a los ciudadanos.El Plan del Clima 2050 de Málaga se llama ALICIA. Les faltó añadir “en la ciudad de las maravillas” porque está lleno de fantasía y maquillaje verde. El ayuntamiento de la ciudad presenta un documento que recoge los riesgos del municipio de Málaga ante las amenazas climáticas que, como se dice en el informe, “ya están afectando a este territorio”. Sin embargo, el documento está lleno de generalidades y buenos propósitos que servirían para cualquier ciudad que quiera hacer un mediocre maquillaje verde (greenwashing). No todo es negativo, pero en general es un documento muy poco útil para frenar la crisis climática con la contundencia necesaria. Es público y notorio que el PP de Málaga no cree realmente en la crisis climática porque junto con Cs han frustrado la declaración de emergencia climática en Málaga, y existe una bien conocida posición del ayuntamiento contra el medioambiente.

En línea con un informe del Observatorio de la Sostenibilidad se reconoce que las temperaturas están subiendo y que el sur de la península Ibérica está entre las regiones más afectadas. También aumentará la temperatura del mar y disminuirán las lluvias (aunque las sequías periódicas y las precipitaciones extremas son normales, y por tanto esperables, por toda Andalucía). Finalmente, también es muy preocupante la subida del nivel del mar: 11,2 mm. al año desde 1992. Por todo esto, es urgente actuar, pero… ¿cómo?

El informe municipal se estructura en 6 sectores:

1. AGUA, un recurso muy vulnerable ante la crisis climática

La deforestación causa inundaciones. Plantar árboles evita la erosión.Tengamos en cuenta que la mayor demanda se produce en verano (principalmente por el turismo), justo cuando hay menos precipitaciones. Además, la subida de las temperaturas tiene otros efectos, como el aumento de la evapotranspiración, la salinización de aguas subterráneas y el crecimiento de algas en los embalses (eutroficación). Respecto al agua, destacamos estos temas:

  1. ALICIA reconoce “la importante deforestación“, lo cual genera, entre otras cuestiones, “violentas avenidas” en caso de aguaceros torrenciales. La solución es obvia: plantemos árboles. El informe lo dice, pero no dice cómo hacerlo, dónde hacerlo, ni qué se está haciendo, si es que se hace algo.
    • El informe ve la reforestación necesaria “para incrementar los recursos disponibles”. O sea, ven el agua solo como un recurso y los árboles como un medio necesario para conseguir más agua: no se valora la naturaleza por sí misma. El aire limpio o la biodiversidad quedan así en un segundo plano.
    • Además, a pesar de esa bonita intención de reforestar, no se propone ni un solo lugar para reforestar y el documento no hace ni una sola referencia al aprobado Bosque Urbano de Málaga… ¿será porque se aprobó con el voto en contra de PP y Cs?
  2. Se sabe que los cultivos de regadío se llevan la mayor parte del agua (73.6% de las Cuencas Mediterráneas Andaluzas o DHCMA), por lo que debe frenarse su expansión y favorecerse el riego eficiente. El informe no dice nada de evitar el crecimiento del regadío.
  3. Se sigue manteniendo el discurso del “crecimiento económico” asociado a un turismo depredador de recursos (golf, puertos deportivos…).
  4. Se ha reducido el consumo de agua por habitante gracias a una política de precios para recuperar costes y para penalizar los consumos elevados, así como con medidas de mejora en la gestión y en el estado de las redes. A pesar de esto último, el informe reconoce que no hay datos sobre las pérdidas en la red de agua de Málaga. Los autobuses urbanos se lavan con agua reutilizada, lo que ahorra, según dicen, 16.000 litros al día, lo cual parece excesivo teniendo en cuenta que no es preciso lavar diaria y completamente todos los autobuses.
  5. El informe recomienda plantar especies autóctonas o regar por las noches, pero el propio ayuntamiento lo incumple repetidamente. El colmo es que tras unos años de plantar césped por toda la ciudad, ahora están poniendo césped artificial, lo cual multiplica los microplásticos que acaban en el mar y en nuestra comida (además de otras nefastas consecuencias).
    • El césped artificial tapa la tierra evitando que plantas silvestres puedan germinar, las cuales normalmente no molestan y facilitan la vida a las abejas y otros animales.
    • Deben establecerse áreas libres para plantas silvestres (rotondas, medianas, zonas concretas en parques…). Esta es una medida muy barata que favorece la biodiversidad y la educación ambiental, a la vez que ahorra costes municipales.
  6. El agua en la ciudad de Málaga es de buena calidad. La percepción de los malagueños es que sigue siendo tan mala como a final del siglo pasado, por lo que muchos recurren innecesariamente a beber agua mineral, con las implicaciones ambientales que ello acarrea (contaminación por transporte, plásticos, etc.). No hay planes de fomento del agua del grifo en hogares, ni en bares o restaurantes. Tampoco hay planes para fomentar fuentes de agua públicas, como se está haciendo en otras ciudades como Cádiz o Madrid.
  7. Se han efectuado actuaciones para separar la red de pluviales de la de saneamiento, pero siguen existiendo problemas cuando llueve, pues las depuradoras no pueden depurar todo el agua que les llega, produciéndose forzosamente vertidos indeseables al río y al mar.
  8. Otras medidas que se proponen son muy interesantes, pero falta concreción o son excesivamente futuristas: recoger agua de lluvia, reutilizar aguas residuales regeneradas, reducir la demanda (educando de alguna forma), o usar sistemas de alerta de sequías.
  9. El informe reconoce la contaminación de los ríos por “los vertidos industriales y los productos fertilizantes”, pero ni siquiera plantea exigir mayor control a la autoridad competente ni cualquier otra medida.

2. Medio ambiente y biodiversidad desde la ciudad

Si la ciudad no es habitable para los gorriones, tampoco lo será para las personasEl medio natural es uno de los sectores más vulnerables dado que las actividades humanas han sobrepasado los límites planetarios. Uno de los problemas más dramáticos es la pérdida de biodiversidad que el propio informe reconoce culpando a 7 causas: crecimiento urbanístico (especialmente debido al turismo), infraestructuras (como el AVE, por ejemplo), demanda de recursos, malas políticas rurales (como la PAC), tráfico de especies, crisis climática e incendios forestales.

  1. El informe hace un repaso bastante completo de los impactos negativos que podemos encontrar (extinción de especies, especies invasoras, plagas, migraciones, alteración y desaparición de ecosistemas…). Sin embargo, no plantea soluciones concretas viables. Por ejemplo, denuncia las “barreras físicas de origen antrópico” (como las autovías y otras carreteras), pero en ningún momento propone construir puentes para fauna.
  2. Descienden las poblaciones de muchas especies marinas (caballitos de mar, peces aguja y espinosos). Las causas son la degradación de su hábitat debido al desarrollo costero, la pesca de arrastre y los dragados para la regeneración de playas. A pesar de reconocerlo, el ayuntamiento sigue arrasando zonas costeras (véase Arraijanal), y no dice nada para prohibir o reducir ni la pesca de arrastre, ni la regeneración de playas.
  3. El informe reconoce las pocas zonas verdes que tiene Málaga (7,7 m2/habitante) y expone su deseo de llegar a diez el año que viene y a veinte en 2050. Además, también se reconoce la desigualdad en eso entre distintos barrios. ¿Cómo piensa el ayuntamiento llegar a ese diez el año que viene si su proyecto es rechazar el bosque urbano? Es un misterio.
  4. Se quiere resaltar el “Plan Director del Arbolado de la Ciudad de Málaga”, cuando Málaga se ha hecho famosa por sus arboricidios, repetidos en muchas zonas y durante muchos años. Las quejas ciudadanas se repiten muy frecuentemente por las talas de árboles, por las podas improcedentes (y caras), por los alcorques vacíos o con árboles muertos y porque se tapan los alcorques para no tener que poner un nuevo árbol. En Twitter, “Barrios Abandonados” tiene una triste colección de todos esos hechos y aquí tienes una lista bastante vergonzante.
  5. Valoramos positivamente el programa de educación ambiental de “Málaga, como te quiero”, pero no deja de ser superficial. Por ejemplo, dan charlas para que los niños reciclen adecuadamente, cuando ya sabemos que reciclar no es ecológico. Otro ejemplo: absolutamente nada se ha hecho sobre el Pacto de Milán que la propia ciudad ha firmado y que, sorprendentemente, ni siquiera se cita en el informe ALICIA. ¿Ignora el ayuntamiento la importancia de la alimentación en la crisis climática?
  6. ALICIA propone muchas acciones sin concretar. Por ejemplo, se propone “convertir zonas agrícolas abandonadas y espacios degradados en espacios naturales”, pero no cita ni un solo espacio en esa situación.

3. Sector primario: esencial y amenazado

La agricultura urbana debe ser fomentada por múltiples motivos.El clima es esencial para la agricultura, la ganadería y la pesca. En Málaga, cada vez hay menos empleo en esos sectores.

  1. El informe reconoce que hay riesgo de perder cosechas y abre la posibilidad de encontrar nuevas zonas aptas para ciertos cultivos. Nada se dice de si para cultivar esas nuevas zonas habrá que eliminar zonas naturales.
  2. La reducción de la pesca en 20 años ha sido muy alarmante. El informe culpa de ello a la crisis climática, a la presión demográfica del litoral, a la contaminación con aguas residuales y a la pesca furtiva de inmaduros. Nada dice del daño que hacen los barcos arrastreros destrozando los fondos marinos constantemente, ni de cómo se pretenden resolver todos esos problemas.
  3. Málaga tiene también acuicultura del mejillón, pero el informe no indica ninguno de los graves impactos ambientales de este tipo de actividad.
  4. El municipio de Málaga tiene poca agricultura, centrada en las vegas del Guadalhorce y el Campanillas (cítricos, nísperos, aguacates, hortalizas, caña de azúcar…) y en la cuenca del Guadalmedina (almendros, algarrobos y olivos). Las soluciones que aporta para afrontar la crisis climática son tan interesantes como vagas (educar a agricultores, control de plagas, programar mejor los riegos…). No se dice nada sobre si el regadío está aumentando, ni sobre si hay sobreexplotación o salinización de acuíferos.

4. Medio urbano en Málaga capital

Este es un punto básico en el municipio de Málaga, pero el ayuntamiento da la espalda a aspectos esenciales (cementera, BUM, energía, autoconsumo, transporte sostenible, Pacto de Milán…).

  1. Según este informe, “inundaciones y avenidas son el principal y mayor riesgo” de Málaga. Los muertos por contaminación atmosférica pasan desapercibidos para el ayuntamiento dado que no mueren todos el mismo día. Ante el evidente riesgo de inundaciones el ayuntamiento propone:
    • El “incremento de la superficie verde” y, de nuevo es justo lo contrario de lo que dicen los hechos.
    • La “renaturalización de ríos y arroyos”, pero el Guadalmedina sigue encementado a pesar de diversas propuestas.
    • Instalación de jardines de lluvia, sin aclarar dónde podrían hacerse. Este es otro caso de una buena idea sin auténtica intención de llevarla a cabo.
    • Otras medidas que se proponen son: revisión de normativas urbanísticas y de las pólizas de seguros, hacer estudios de las consecuencias, construir más diques, o regenerar más playas. El ayuntamiento parece ignorar que el aporte artificial de arena a las playas genera daños a los ecosistemas marinos y pérdida de valores económicos (en Málaga la gente cogía coquinas en la playa de la Misericordia, actividad ahora imposible).
  2. El informe habla del efecto “isla de calor” en las ciudades, pero ni una palabra sobre las bondades de los árboles urbanos. Por supuesto, tampoco se dice nada sobre los árboles que Málaga ha perdido sin ninguna explicación, o sobre los grandes árboles talados y sustituidos por pequeños y caros ejemplares (como ocurrió en el Paseo del Parque).
  3. La vulnerabilidad de la zona litoral se reconoce alta, especialmente en la zona oriental “ya que la progresiva urbanización ha reducido sus ya estrechas playas”. Respecto a la zona occidental se indica que es menor pero que “se ha incrementado con la ampliación de los diques del puerto, además de los escasos materiales aportados por un urbanizado Guadalmedina”. Si aprendemos de nuestros errores tenemos que entender que los ríos no tiran agua al mar, que urbanizar muy cerca de la costa es perjudicial para todos, y que los puertos generan conflictos con la naturaleza y con las playas. De nuevo, el ayuntamiento expone los datos teóricos pero sus hechos caminan en la dirección de agravar los problemas.
  4. El informe apenas incluye medidas básicas y clásicas de sostenibilidad urbana. Por ejemplo, instalar energía solar en los edificios municipales y facilitar el autoconsumo solar para todos; e incluso subvencionarlo para casos de pobreza energética como se ha hecho en otros países.
  5. Con el clima de Málaga, no usar el sol para calentar agua (ACS) es sencillamente un crimen, pero tampoco de esto se dice nada en el informe municipal. Mucho menos, por supuesto, se estudian sistemas menos conocidos aunque muy baratos de calefacción solar.

5. Salud: Málaga fomenta la contaminación

Los cruceros y los aviones asfixian las ciudadesEl ayuntamiento prevé que aumente la mortalidad por “las olas de calor, las inundaciones y las enfermedades transmitidas por vectores” (mosquitos…). Además, se afirma que los problemas aumentarán si empeora la calidad del aire (partículas, ozono…).

  1. El ayuntamiento reconoce el riesgo de que se reduzca la producción de alimentos por el cambio climático, pero no incide en las múltiples bondades de los huertos urbanos (entre las que producir alimentos es solo una de ellas).
  2. Habla de “desarrollar modelos urbanos sostenibles, donde prime la escala peatonal”, pero el transporte público en Málaga no está bien organizado, salvo que vayas al centro de la ciudad (colapsado siempre de tráfico e interminables obras).
    • En Málaga los ciudadanos no usan mucho el transporte público porque es caro, mal estructurado y porque la ciudad sigue estando diseñada para el coche.
    • Para agravar más el problema, el ayuntamiento pretende soterrar el tráfico junto al mar, algo que va en contra de su propio informe de riesgos y que demuestra que el desastre climático no lo han entendido de verdad.
    • Hay que instaurar un transporte público urbano gratuito. Aquello que es de interés general no tiene que ser rentable. Por ejemplo, nadie pone en duda que las carreteras sean gratis y nadie habla de que sean rentables, a pesar de los altos costes que suponen. Por otro lado, un buen estudio de rentabilidad debe incluir todos los costes, tanto climáticos como sanitarios (atropellos, ruido, asma…).
    • El informe no hace ni una sola referencia al ruido, un problema grave en Málaga que pretenden ocultarlo al no citarlo. El ruido del tráfico no se controla en absoluto.
  3. Por supuesto, todos apoyamos el “diagnóstico y análisis de la calidad del aire“. Bonitas palabras, pero la realidad es que los vecinos de distintos barrios no paran de quejarse de la contaminación y de la ausencia de mediciones fiables, hasta el punto de haber tenido que comprar sus propios aparatos de medición. El informe hace referencia a las estaciones de medición de la Junta de Andalucía ocultando que están situadas en las zonas menos conflictivas, todas ellas alejadas de la cementera y de los lugares de más tráfico. El ayuntamiento no dispone de ninguna estación para medir la contaminación, pero tiene 40 puntos para medir el tráfico.
    • Algunos contaminantes aumentan según el propio informe. Sospechamos que, ante esto, la acción prevista pueda ser cambiar las estaciones a otras zonas más limpias.
  4. Se reconoce que algunos contaminantes proceden de las cementeras, en general, pero el informe no hace ni una sola referencia a la cementera situada en la ciudad de Málaga, localizada muy cerca de viviendas y colegios. ¿Es un simple olvido o hay una maliciosa intención?
  5. Todo indica que se pretende que cada vez atraquen más cruceros en la ciudad, a pesar de que se sabe que son una importante fuente de contaminantes, como el dióxido de azufre (SO2) o partículas peligrosas (PM10 y PM2.5). Los cruceros contaminan más que todos los coches de Europa.
  6. La estación de Campanillas registra una calidad del aire que “empeora con los años”, pero no se hace referencia a la posible causa (la central térmica de Naturgy) ni a soluciones viables.
  7. El informe examina distintos indicadores (proximidad a transporte público y a zonas verdes, complejidad y compacidad de los barrios, índice de soledad…), resaltando que se pretenden mejorar pero sin decir apenas nada del cómo.
  8. Proponen usar insecticidas para evitar mosquitos, sin mencionar la contaminación que genera ese método y que es, además, indiscriminado (también mata a insectos y aves beneficiosas). El informe ignora que fomentar las aves insectívoras podría ser más inteligente y, sin duda, más ecológico.
  9. También, por supuesto, hablan en general de usar energías renovables, pero ni una palabra dedican al autoconsumo, y a la posibilidad de que el ayuntamiento contrate la electricidad a una empresa 100% renovable. Ni una palabra a reducir el consumo eléctrico en Navidad, o a evitar la desastrosa gestión de las farolas urbanas.

6. Turismo: Actuamos ya o será una muerte anunciada

El turismo en Málaga es insostenibleAunque viendo las políticas de los sucesivos gobiernos nacionales y locales no lo parezca, diversos estudios señalan a España como uno de los países más perjudicados por el cambio climático. La subida del nivel del mar, el retroceso o la pérdida de playas, la escasez hídrica y el cambio de clima, sin duda afectan a las zonas turísticas. Por eso, muchos hoteles están tomando medidas por su cuenta (reciclaje de agua, desalinizadoras, energía solar…). Los turistas vienen a Málaga atraídos por su clima y resulta paradójico que muchos vengan en avión, un medio que, con su elevada contaminación y otros efectos, altera precisamente ese clima que tanto les agrada.

  1. Málaga ha promovido en los últimos años el turismo cultural (museos, monumentos…), lo cual es loable, pero también ha fomentado la llegada de cruceros que contaminan mucho la ciudad como ya se ha dicho. ¿Hasta qué punto compensa arriesgar la salud de los ciudadanos?
  2. Los recursos hídricos son muy importantes en todo el sur peninsular y los turistas consumen más agua que en sus casas según el informe, lo cual nos lleva a que es preciso educar con campañas, pero también incluir la educación ambiental en los colegios.
  3. Málaga tiene su costa altamente urbanizada y el informe resalta el riesgo que ello implica. En vez de respetar las pocas zonas costeras sin urbanizar, el actual alcalde está construyendo en un buen trozo de la costa de Arraijanal, arrasando árboles y plantas autóctonas como ya se ha mencionado.
  4. El ayuntamiento dice que quiere que Málaga sea una smart destination, de turismo sostenible y accesible, sin expulsar por supuesto a la población residente. En cambio, todos los pasos se dan en la dirección contraria, por lo que parece que eso de turismo sostenible lo dicen solo para quedar bien.
  5. El informe recomienda realizar estudios muy variados pero propone pocas acciones concretas y solo menciona algunas genéricas (aislar edificios, plantar árboles, sistemas de ahorro de agua, reutilización de aguas grises…) y se olvida de otras que serían muy deseables, como ya hemos publicado anteriormente.
  6. Otro objetivo del ayuntamiento declarado en el informe es “incrementar la presencia internacional”. Sin embargo, si queremos minimizar la crisis climática hay que evitar que el turismo venga en avión o cruceros por su excesiva contaminación.
    • Puede que se pierdan turistas lejanos, pero deberían primarse los turistas cercanos que ahora se van lejos.
    • El tren AVE es un medio de gran impacto ambiental. Dado que el impacto de la infraestructura está hecho hay que abaratar su precio para hacerlo accesible a un mayor público e intentar resolver sus problemas (como los atropellos de animales). El nombre de AVE solo muestra la ventaja de ese tipo de tren y esconde otros problemas. Por eso, se ha propuesto cambiarle el nombre por AVE-CAMA-ECEFT.

Resumiendo

Málaga no puede pretender la sostenibilidad urbana mientras intenta que vengan más visitantes con medios altamente contaminantes como son los cruceros y los aviones.

El documento es interesante por el tema urgente que trata pero se dedica a copiar datos de otras fuentes, que ni siquiera son datos de Málaga en su mayoría. Además, se proponen pocas acciones directas y, cuando se hace, son tan genéricas que no son realmente prácticas y que podrían servir para cualquier otra ciudad. Para dejar claro a qué nos referimos con eso de “genéricas”, pongamos como ejemplo que el informe recomienda “promover la investigación” sobre el “impacto para los ecosistemas, las especies y sus interrelaciones”, pero no enumera ni una sola acción concreta para conseguirlo, por lo que aunque la intención pueda ser buena, no deja de sospecharse que el objetivo ha sido simplemente quedar bien sin comprometerse a nada sustancial.

Y por si alguien tuviera alguna duda, recientemente el alcalde ha votado en contra de la declaración de emergencia climática en Málaga. Más claro, el agua. Pero cuando no nos quede agua, será tarde para quejarnos al Sr. alcalde y a su partido antiecologista.

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¿Cuántos tipos de contaminación puedes citar? Algunos son muy desconocidos

Seguramente sabías que la luz, el humo o el ruido son formas de contaminación. Pero te animamos a que hagas una pausa en esta lectura para reflexionar, primero en qué es contaminar; y segundo, en cuántos tipos de contaminación puedes enumerar. Luego, sigue leyendo y déjanos un comentario con tus conclusiones.

Efectos de la contaminación en la salud humanaSegún la RAE, contaminar es “alterar nocivamente la pureza o las condiciones normales de una cosa o un medio por agentes químicos o físicos”. Pues bien, no son pocas las personas que al pensar en contaminación solo evocan agentes químicos, como pueden ser los vertidos de petróleo en el mar, de aguas residuales en los ríos, o el uso de plaguicidas. Sin embargo, son también muy importantes los perjuicios de los agentes más físicos como la luz, el calor, la radiactividad, el ruido, los genes o el turismo.

Tipos de contaminación

1. Contaminación lumínica: El exceso de luz es un tipo de contaminación muy desconocido. Es muy frecuente encontrar sistemas de alumbrado ineficientes, excesivos, mal diseñados, o con un horario de apagado mal programado (farolas encendidas de día o a horas que no son útiles). También afecta la luz publicitaria, la de monumentos, las luces navideñas, etc. Es un problema cada vez más extendido a pesar de las crisis climática y energética. El inconveniente no es solo un sobreconsumo absurdo; o que no se puedan ver las estrellas; sino que afecta negativamente a la fauna, especialmente a las aves migratorias y a los insectos. Alicia Pelegrina es una científica que hace monólogos de humor y una de sus pasiones es divulgar los problemas de la luz. Como ella dice, la luz se ha asociado a cosas buenas y no siempre es así. La iluminación LED tiene buena fama porque ahorra dinero, aunque sin embargo, aumenta la contaminación del cielo. Recomendamos su monólogo ¡Queremos ver las estrellas! (sobre las bombillas LED y el efecto rebote que producen).

2. Contaminación acústica: Un ruido emitido no perdura en el tiempo, pero la exposición prolongada a ruidos tiene efectos negativos para la salud humana y de los ecosistemas. Todo sonido no deseado es contaminación acústica y las fuentes principales son las actividades humanas, tales como el transporte —el tráfico y sus motos—, la construcción, las industrias, y también inventos como las sopladoras de hojas, la música excesivamente fuerte o las motos acuáticas. Ni siquiera bajo el mar hay silencio. El tráfico marítimo, la minería y las prospecciones marítimas producen excesiva contaminación acústica, lo cual afecta a la vida marina, especialmente a los cetáceos.

3. Contaminación turística: Dependiendo de su comportamiento, una única persona puede dañar un ecosistema. Imaginad el daño que producen miles de personas invadiendo ecosistemas naturales, como por ejemplo las playas en verano (sí, una playa es antes un ecosistema que un lugar de ocio). El turismo puede ser altamente contaminante, especialmente si se viaja en avión y sin unas normas básicas de responsabilidad. También puede afectar a otros aspectos, tales como el paisaje, la explotación laboral, la destrucción de ecosistemas o el abuso de recursos como el agua. Un caso evidente es el turismo de campos de golf cuando infecta territorios donde el agua es escasa, como el Sur de Europa. Un poco más lejos, en África, los turistas acosan a los animales para verlos de cerca (no te pierdas este vídeo con lo que pasa cuando unos guepardos consiguen cazar).

4. Contaminación informativa: Este desorden abarca tanto el exceso de información como su falsedad. Las redes sociales facilitan la exposición a demasiados datos, lo cual puede generar estrés y saturamiento. Muchos grupos políticos tienen deseos de divulgar información falsa (bulos) para polarizar a la población, confundirla o desviar la atención de ciertos problemas. Por ejemplo, en España, la dirigente Isabel Díaz Ayuso (del PP) es una experta en levantar polvareda informativa, falsa y conflictiva. Un bulo o una polémica puede generarse en diez segundos, mientras que desmentirlo puede requerir semanas, si es que se logra. Además, que un líder haga el ridículo no cambia significativamente la tendencia de voto de sus votantes. Los errores políticos suelen justificarse con cualquier muletilla. Es obvio que hay que escuchar a todo el mundo con espíritu crítico. Dentro de esta categoría podríamos incluir una educación deficiente, porque tan malo es educar de forma errónea como insuficiente. Y por ejemplo, la educación ambiental es asombrosamente deficiente.

Cada molino eólico requiere arrasar un territorio único. No solo por el espacio que ocupa sino por los caminos que hay que hacer para llegar a cada molino.5. Contaminación visual o estética: Se refiere al abuso de elementos que alteran la estética del entorno o el paisaje. Pueden ser carteles publicitarios, cables, chimeneas, antenas, edificios, molinos eólicos, centrales de energía solar (como estas)… Este tipo de contaminación puede afectar a la salud de los individuos, en especial la psicológica. Los molinos de viento no solo pueden afectar al paisaje, sino que también son la causa de grandes mortandades de aves y murciélagos.

6. Contaminación textil: La producción de telas y calzados es responsable de la contaminación del agua y de emisiones de gases de efecto invernadero. Hasta la ropa de segunda mano tiene un impacto oculto, en el que muchos no piensan. Pero aquí queremos resaltar que la ropa en sí misma puede estar contaminada con productos tóxicos procedentes de los procesos de limpieza o estampado. Al estar en contacto con tu piel estarían intoxicando tu cuerpo. La ropa vieja, al haber sido lavada muchas veces, tendría menos problemas en este sentido.

7. Contaminación térmica: Cambiar la temperatura de un ecosistema puede tener efectos negativos. Por ejemplo, las centrales nucleares necesitan estar cerca de grandes fuentes de agua para su funcionamiento y vierten al medio agua caliente sobrante. El aumento en la temperatura del agua afecta negativamente a la biodiversidad, reduce la solubilidad de oxígeno y aumenta el metabolismo de los animales acuáticos, lo cual los lleva a consumir más alimento, reduciendo los recursos del ecosistema. El efecto contrario se produce en las plantas regasificadoras de gas. Estas plantas reciben gas líquido (GNL) y lo devuelven a su estado gaseoso. Para ello, usan agua (normalmente del mar) y la devuelven más fría. ¿Podría considerarse el calentamiento global un tipo de esta contaminación?

8. Contaminación electromagnética: Los equipos electrónicos, torres de alta tensión, transformadores, antenas de telefonía móvil, electrodomésticos, routers, etc. producen campos electromagnéticos que pueden afectar a la salud. Aunque la ciencia no ha demostrado efectos adversos, es cierto que hay personas en las que son muy notables sus perjuicios (hipersensibilidad electromagnética).

9. Contaminación genética: La difusión de genes de forma incontrolada es un problema imposible de cuantificar o de evaluar. Los genes pueden ser de organismos artificiales (transgénicos, OMG) o naturales, y se pueden contaminar tanto cultivos como poblaciones salvajes. Por ejemplo, si se planta maíz transgénico en un terreno, no se puede plantar maíz ecológico a decenas de kilómetros, porque el polen viaja por el viento y contamina las plantas, sus frutos y sus descendientes. Las consecuencias pueden permanecer desconocidas para siempre. Liberar un organismo vivo —como una semilla— en un ecosistema del que no procede es contaminación genética, pues dicho organismo podría transmitir sus genes (por reproducción o hibridación). Es un problema grave para la biodiversidad y tan inconmensurable que dispara la imaginación literaria.

10. Contaminación espacial: Orbitando alrededor de la Tierra hay toneladas de basura: satélites viejos, partes de cohetes, fragmentos de pinturas, tornillos… El principal problema no es estético, sino ético y práctico. La basura cae regularmente a la Tierra y puede causar serios problemas, ya que es complicadísimo predecir el lugar de caída. Además, las colisiones pueden romper satélites útiles y producir más basura espacial (síndrome de Kessler). En 2008, había 2000 satélites activos. Ahora hay más del doble. Y se siguen lanzando más. Los científicos piden que la órbita baja de la Tierra sea un ecosistema protegido.

11. Contaminación del suelo: Es un tipo de contaminación química. Lo más usual es la presencia de pesticidas de la agricultura (que también contaminan acuíferos y mares). El suelo también puede contaminarse por múltiples otras causas, tales como por invasión del agua marina (al abusar de los acuíferos costeros), por purines de la ganadería, o por basuras urbanas o industriales. No es raro que la extracción de hidrocarburos, su procesamiento y su almacenamiento acaben contaminado el suelo en donde se llevan a cabo todas esas actividades.

12. Contaminación hídrica o del agua: Aunque los vertidos de petroleros son muy impactantes, el origen principal de esta contaminación está en la ganadería, la agricultura, las industrias y las ciudades que no depuran bien sus aguas negras. La pesca es otro enorme foco de contaminación para el mar (aparejos y redes se pierden o se abandonan). Tal vez, la pesca de arrastre sea la más responsable en contaminación de plásticos, metano y CO2, pero otros artes de pesca —como el palangre— también tienen un impacto desmedido. Otra fuente de contaminación es la salmuera que vierten al mar las plantas desaladoras de agua. Esta agua eleva la salinidad y la temperatura de las aguas circundantes al punto de descarga, afectando negativamente a especies como la Posidonia. Por otra parte, la desalación tiene otros impactos ambientales. Una fuente de contaminación del agua de la que se habla poco son las lavadoras, por la enorme cantidad de detergentes y fibras que liberan a las aguas residuales y que las depuradoras no pueden eliminar. Lavar menos la ropa, con menos detergente y usar ciclos cortos ayuda a reducir este tipo de vertidos. La UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) estimó que la mayoría de los microplásticos en el océano provienen de lavar la ropa (34,8%).

13. Contaminación atmosférica o del aire: Junto con la contaminación hídrica, es posiblemente la más conocida. El ser humano vierte a la atmósfera toneladas y toneladas de gases contaminantes, desde el conocido dióxido de carbono (CO2) a otros gases como los óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno, metano, ozono, etc. Algunos son tóxicos para la salud. Otros producen el cambio climático o la lluvia ácida. Abandonar los combustibles fósiles y reducir el consumo de lácteos y carne ahorraría millones de vidas. En este apartado también se incluye la contaminación por partículas (lo cual es directamente cancerígeno) y la innombrable contaminación de interiores: muchos piensan que en su casa están a salvo de la contaminación, cuando son ellos mismos los que ensucian el aire que respiran con limpiadores, barnices, pinturas, desinfectantes, ambientadores… o tabaco.

14. Contaminación radiactiva o nuclear: La presencia no deseada de sustancias radiactivas en el entorno es algo altamente peligroso para la salud y casi imposible de eliminar. Es uno de los motivos por los que las centrales nucleares deberían ser cerradas de forma urgente. Esta contaminación normalmente afecta al suelo, al aire y al agua. Es una de las llamadas “nuevas entidades“.

15. Contaminación postal: El envío de paquetes ha crecido enormemente por las ventas online. Esto dispara la otros tipos de contaminación especialmente para transportar el paquete en los últimos kilómetros (hasta tu casa). El colmo es el tráfico de las devoluciones. Muchas empresas no tienen capacidad de tratar esas devoluciones y acaban tirando a la basura sus productos. Los efectos secundarios de esta contaminación son el cierre de comercios de barrio, el consumo compulsivo, la destrucción de productos no vendidos o devueltos, la venta de datos personales a otras empresas y la destrucción de los embalajes. Por eso, ya se ha propuesto que los paquetes sean devueltos vacíos para ser reutilizados.

16. Contaminación del cuerpo: Introducir sustancias nocivas en nuestro propio cuerpo es contaminarnos. Puede ser de forma voluntaria en forma de malos hábitos alimenticios (como los excesos de azúcar, de grasas animales, de sal, etc.) o de drogas como el tabaco o el alcohol, entre otras. También puede ser de forma involuntaria, por ejemplo al respirar o ingerir productos contaminados. Por concretar en ejemplos concretos, casi todas las bebidas están contaminadas con microplásticos y gran parte del pescado está contaminado por mercurio (particularmente el atún y otros peces carnívoros) y, sin embargo, la mayoría de la población lo desconoce.

Podríamos haber puesto en epígrafes independientes algunos tipos de contaminación incluidos en los anteriores, tales como la contaminación por plásticos, o por aparatos electrónicos. En todo caso, es fundamental que, cada uno, desde nuestro lugar, actuemos diligentemente contra todo tipo de contaminación. Simplemente hablar de esto, es un gran avance. Otra cosa es comprometerse a votar a formaciones comprometidas.

♦ Pregunta: ¿Qué imagen o tipo de contaminación te ha impactado más? (puedes contestar en nuestros comentarios de abajo)

♦ Más sobre contaminación:

Desastre en el mar Menor (Murcia) porque los políticos incumplen la ley

El mar Menor (Murcia, España) es la mayor laguna litoral de todo el Mediterráneo Occidental y se está muriendo, a pesar de tener siete figuras de protección, como las de LIC, ZEPA, área RAMSAR, Parque Natural y Red Natura2000. Ni gobiernos ni ciudadanos parecen querer que se cumplan las leyes. La situación del mar Menor es la peor de su historia, pero podemos solucionarlo.

¿Cuáles son los principales problemas del mar Menor?

Según un experto, en 50 años se ha hecho tanto daño que es irreversible. Hasta el turismo está huyendo. No obstante, la situación puede mejorarse teniendo en cuenta los diez problemas principales:

  1. Contaminación por la agricultura: Contamina principalmente con nitratos y fosfatos de abonos, a los que se suman los pesticidas. Es el principal problema, por lo que nunca debería haber mutado la agricultura de secano a regadío. Es urgente reducir la agricultura y poner filtros verdes en las explotaciones agrícolas que queden. El gran culpable de esto ha sido, por una parte el trasvase de agua Tajo-Segura (robar agua a un río deficitario, para permitir el desastre ambiental en otra región). Por otra parte, la permisividad del gobierno regional con los agricultores: exceso de pesticidas, pozos ilegales… (el descontrol ambiental absoluto típico del PP).
  2. Contaminación por las desaladoras: Algunas desaladoras son usadas por los agricultores para regar, lo cual debe prohibirse inmediatamente. El problema aumenta porque vierten sus residuos al mar Menor.
  3. Contaminación por la minería, que vierte sus deshechos a las ramblas del mar Menor, afectando incluso a niños en colegios contaminados.
  4. Contaminación por las embarcaciones a motor: Además de por hidrocarburos, los barcos contaminan por las pinturas y otros químicos usados en el casco.
  5. Contaminación por las depuradoras: Especialmente en verano, cuando la población se multiplica, las depuradoras no funcionan adecuadamente.
  6. Urbanismo desenfrenado: Las políticas inmobiliarias han arrasado y cementado los ecosistemas costeros del mar Menor (arenales, humedales…) poniendo en peligro especies endémicas, como la esparraguera del Mar Menor (Asparagus macrorrhizus). Es urgente dejar de construir en todo el entorno: ni puentes, ni carreteras, ni paseos marítimos, ni edificios… ni puertos.
  7. Puertos deportivos: Provocan daños exagerados y los disfrutan una minoría de la población, por lo que muchos pedimos la eliminación de todos ellos. Por ejemplo, la creación del puerto “Tomás Maestre” ha ocasionado graves daños al ecosistema del mar Menor. Greenpeace está recogiendo firmas para que se restauren los arenales destrozados por Puerto Mayor, obra paralizada por orden judicial hace 11 años: FIRMA AQUÍ. Además, el fondeo de barcos de recreo destroza los fondos marinos.
  8. Cotylorhiza tuberculata, medusa huevo frito, abundante en el mar menor en verano pero no venenosa.La apertura de canales artificiales hacia el Mediterráneo ha modificado la salinidad del mar Menor y ha permitido, por ejemplo, que entren dos nuevas especies de medusas. Antes sólo se encontraba en sus aguas la medusa Aurelia aurita (usada como alimento en Asia). En verano son muy abundantes las medusas no venenosas conocidas popularmente como huevo frito (Cotylorhiza tuberculata). Algunos veraneantes creen que las medusas son el problema cuando, de hecho, son la consecuencia (además de parte de la solución, al ser filtradores que limpian el agua).
  9. Sobreexplotación de recursos pesqueros: Sencillamente, estos recursos no se gestionan. Además, hay barcos arrastreros en todo el entorno (sin que se evite, ni siquiera donde está prohibido).
  10. Dragados de playas y espigones: Estas obras impiden la dinámica natural de las aguas.

El mar Menor tiene unas características muy interesantes, como sus aguas hipersalinas, oligotróficas (con muy pocos nutrientes) y transparentes (si estuviera bien). Mención aparte merece el cambio climático, que se espera que afecte gravemente al mar Menor al ser una zona de escasa altitud.

Lo que está pasando en el mar Menor es reflejo del desarrollo insostenible que llevamos a escala mundial: Hemos conseguido medir bien la contaminación, pero eso no impide que siga aumentando. Podemos salvar al mar Menor, pero tenemos también que cambiar nuestro ritmo de desarrollo y crecimiento.

Los políticos, que deberían cumplir y hacer cumplir las leyes, son en muchos casos los primeros que las incumplen y fomentan la ilegalidad en esta zona protegida. El gobierno regional de Murcia (del PP) se dedica a hacer encuestas para ver qué proyecto urbanístico quiere la gente. La aberración llega al extremo de someter a votación proyectos paralizados judicialmente (como el citado puerto deportivo) o proyectos de altísimo impacto ambiental (como hacer una pasarela peatonal en el norte). La recogida de firmas de Greenpeace está siendo todo un éxito.

¿De verdad un gobierno que quiere saltarse la ley merece seguir gobernando? Para el mar Menor pedimos que se cumplan las leyes. ¡Todas las leyes!

Más información:

El mar Menor, más verde que nunca, avisa de su enfermedad.
El mar Menor, más verde que nunca, avisa de su enfermedad.
  • NOTA: Este artículo fue también publicado en El Samón Contracorriente, un medio informativo sobre economía real, ecología y mucho más.

Cuatro costes ocultos de los vuelos baratos (low cost)

Volar ha sido un sueño del ser humano. Ahora lo podemos hacer a buen precio. Es barato (en dinero). Pero tiene, al menos, cuatro costes ocultos que pagamos todos (los que vuelan y los que no vuelan). El primer coste oculto es el de la contaminación, el segundo son las ayudas públicas, el tercero es la masificación turística y el cuarto coste oculto es la precariedad laboral.

1. Contaminación por correr y volar

Los viajes de bajo costo han multiplicado el número de vuelos y están convirtiendo a las compañías de bajo coste, como Ryanair o EasyJet, en las empresas más contaminantes, adelantando incluso a las empresas que queman carbón. Si viajar en avión contamina demasiado, aumentar el número de vuelos multiplica los efectos de la crisis climática. Sobre los efectos de los vuelos en avión recientemente hemos publicado un resumen con este vídeo breve.

2. Dinero de todos para las empresas que contaminan

Los aeropuertos que no son rentables reciben dinero público. También reciben dinero público las compañías aéreas. Ryanair ha recibido al menos 236 millones de dinero público (y se investiga si son ayudas ilegales). Es imposible saber cuánto dinero se destina a fomentar este tipo de vuelos, porque las ayudas las dan los gobiernos a todos los niveles (local, autonómico y estatal).

Se ha denunciado que las subvenciones a los vuelos desde Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla son un “chollo” para las aerolíneas, a costa de todos los españoles. La gente más rica es la que más se aprovecha de estos vuelos subvencionados, porque los ricos son los que más viajan. Se subvenciona hasta el 75% del precio, pero solo se benefician las aerolíneas y los que vuelan. ¿Y si ese dinero se destinara a sanidad, educación o crisis climática? ¿No sería más rentable y lo disfrutaría más gente?

También reciben subvenciones las empresas constructoras de aviones comerciales. El auténtico negocio de esas empresas está en los aviones militares (que paga el contribuyente, aunque no los quiera) y en las subvenciones directas (que también pagas tú, vueles o no) o indirectas (a través de contratos militares).

Por último, también se subvenciona el combustible de los aviones. La gasolina para los coches tiene muchos más impuestos. Un reciente estudio concluye que “las ayudas a la aviación son en parte responsables del rápido crecimiento de las emisiones de efecto invernadero del sector” que ha crecido a más del doble en los últimos años. Es una contradicción firmar acuerdos ambientales (como el Acuerdo de París) y subvencionar viajes en avión.

3. Turismo masivo e insostenible

El turismo y todo lo que implica (vuelos, regalos, recuerdos, aire acondicionado de los hoteles, gasolina…) es responsable de casi el 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero, lo cual llega hasta el 80% en algunos países. Para un turismo responsable hay que cumplir ciertas normas, y entre las más básicas está la de NO viajar en avión.

El turismo genera empleo y riqueza. Sin embargo, si se hace a costa de destruir nuestro futuro y el de las siguientes generaciones, entonces eso NO es riqueza, aunque el maldito PIB diga lo contrario. Por otra parte, un turismo masivo es muy molesto para los ciudadanos y no es extraño que surja la turismofobia.

4. Si vuelas barato, abusas de los trabajadores

Los empleados low cost de las compañías de bajo coste son los modernos esclavos que se ocultan detrás de un viaje barato: sueldos precarios, horarios imposibles, medios y preparación insuficientes, lesiones laborales, trabajo temporal, derechos mínimos, amenazas… Todo eso y más es lo que se fomenta volando barato.

Las compañías de bajo coste recortan gastos absurdos, pero también gastos esenciales en una sociedad justa. Por supuesto, es responsabilidad del gobierno controlar esos abusos, pero cuando el gobierno no lo hace… ¿hasta dónde es responsabilidad de los que viajan barato y saben las consecuencias?

Conclusiones

Sorpréndete: Pincha aquí para ver un vídeo breve sobre las implicaciones que tiene volar en avión.

Si queremos hacer cierto el lema que proclama que “el que contamina, paga”, tenemos que aumentar los precios de volar y de hacer turismo. Eso es algo que no gusta a nadie (a los ecologistas también les gusta hacer turismo), pero si queremos la sostenibilidad tenemos que actuar.

Dedicar dinero público o privado a sectores contaminantes como la aviación es insostenible desde el punto de vista ambiental. Mientras el sistema colapsa, algunos se están forrando a costa de todo(s) lo(s) demás. Una cosa es cierta: los viajeros de los vuelos low cost son felices en su ignorancia o en su indiferencia.

♥ Más información:

 

EXAMEN: ¿Es tu ciudad sostenible?

¿Qué podemos y debemos hacer los habitantes de las ciudades ante los problemas ambientales que nos amenazan? Estos problemas no son algo lejano, sino que nos afectan directamente. Por ejemplo, el cambio climático está aumentando, el nivel del mar sube más rápido de lo que se pensaba, la contaminación atmosférica nos enferma y nos mata… y entre todos, aunque no de igual manera, arrasamos ecosistemas que sabemos que son valiosos (con autopistas, canteras, minas, puertos, edificios…).

Te invitamos a poner nota a tu ciudad de cero a diez en cada uno de los diez puntos siguientes. Luego calcula la media sumando todos los puntos y dividiendo entre diez. Así podremos ver (más o menos) si tu ciudad es “sostenible”. ¡Empecemos!

¿Cómo serían las ciudades sostenibles?

  1. Ciudades con suficientes parques y árboles, que huyen de las talas y de las podas, que hacen la ciudad bonita y habitable respetando su biodiversidad. Golondrinas, murciélagos o cigüeñas, entre otros, deben ser siempre animales bienvenidos. Debe haber zonas verdes cerca de las viviendas, árboles en sus calles y parques ecológicos. Este tipo de parques priorizan las plantas autóctonas, evitan usar peligrosos fitosanitarios como el glifosato, abonan con compost, incluyen hoteles para bichos y zonas para flora salvaje, entre otras medidas. También deben fomentarse los jardines verticales, los huertos urbanos comunitarios, y las pequeñas parcelas para alquilar.
  1. Ciudades que generan energía renovable distribuida: Debe fomentarse la energía solar, tanto fotovoltaica como para agua caliente (de hecho, calentar agua con el sol es cinco veces más eficiente). Las cubiertas de los edificios son lugares ideales para las energías renovables, pero también para los techos verdes y para los huertos urbanos. También se está extendiendo la generación de electricidad introduciendo pequeñas turbinas en las conducciones de agua, donde sea posible (Portland genera así la electricidad gratis para unos 150 hogares). Las ciudades no deben ser solo consumidoras de energía. ¿Fomentan las administraciones locales todo esto? También podemos incluir en este punto que los ciudadanos, las empresas y las administraciones de la ciudad tengan su contrato en eléctricas que suministran energía renovable 100%.
  1. Ciudades bien diseñadas y cohesionadas: Los barrios deben tener todo lo que la gente necesita (trabajo, compras, ocio, colegios, ambulatorios…). Separar estas zonas nos obliga a usar más el transporte, con la consiguiente pérdida de tiempo y energía. Para evaluar este punto reflexiona con estas preguntas: ¿Puedes ir a los lugares de ocio y hacer la compra básica andando o en bicicleta? ¿Hay barrios en tu ciudad con población envejecida? ¿Hay barrios marginales? ¿Hay mucha desigualdad (diferencias entre ricos y pobres, entre hombres y mujeres, entre distintas razas…)? ¿Hay gentrificación?Click para leer un interesante resumen de ese libro sobre el
  1. Ciudades con transporte sostenible y que facilitan la vida a los peatones y a los ciclistas:
    • Si la ciudad está bien diseñada, las zonas peatonales serán lugares agradables y los carriles bici serán útiles. Un ejemplo es Pontevedra, un paraíso sin coches, sin ruido y donde se oyen los pájaros.
    • Señalizar la distancia a pie entre sitios emblemáticos y facilitar el alquiler de bicicletas fomentan la sostenibilidad. Pensemos que usar la bicicleta en la ciudad es saludable y, por tanto, ayuda a reducir gastos sanitarios.
    • Facilitar el uso del transporte colectivo: No basta con que el transporte público esté bien diseñado en rutas, sino que para que sea práctico han de cumplirse ciertas condiciones, y la primera es limitar y encarecer el uso del coche privado. Otras condiciones para el transporte público son: ser razonablemente barato, tener la posibilidad de trasbordos gratuitos y de poder montar la bicicleta (aunque sea en el exterior de los autobuses o en vagones específicos).
    • Limitar el uso del coche privado: En Copenhague se usa mucho la bici porque es la forma más cómoda de llegar a todos los sitios y no porque los daneses quieran estar en forma o pasar frío. Está demostrado que cuando el coche no puede usarse para ir a cualquier lugar, la gente toma alternativas y se acostumbra a dejar el coche aparcado. Ya que el coche eléctrico está ganando la batalla, las ciudades también deben instalar electrolineras, pero sin perder el objetivo principal: diseñar la ciudad para bicicletas y peatones (y no para coches).
  1. Ciudades fomentando la economía circular, local y sostenible: No se trata solo de reciclar, sino de fomentar los envases reutilizables, de que los puntos limpios faciliten reutilizar lo que allí llega, así como de establecer mecanismos para que los productos locales, se queden en la región y no tengan que viajar lejos. También es muy necesario que la ciudad convierta en compost sus residuos biodegradables y que sea fácil deshacerse de cosas como el aceite usado o las pilas eléctricas (aunque lo único realmente ecológico es no usar pilas desechables).
  1. Ciudades limpias y sanas: Aquí distinguimos cuatro temas:
    • Limpieza: No se trata de limpiar mucho sino de que los ciudadanos entiendan que es mejor no ensuciar su ciudad. También hay que entender que las hojas de los árboles no son suciedad y que quitarlas con máquinas sopladoras contamina en exceso. Hay tipos de aceras que requieren más gasto en agua y detergentes (por ejemplo, el blanco es peor que el tradicional gris). ¿Hay colillas o plásticos por el suelo? ¿Se depuran bien las aguas residuales?
    • Contaminación: Aquí habría que estudiar si hay industrias contaminantes en la ciudad o demasiado cerca, así cómo si hay medidores públicos con distintos tipos de contaminantes ambientales.
    • Salud: La salud está muy vinculada al lugar donde vives: en nuestra salud influye más nuestro código postal que nuestro código genético. Así, algunas ciudades facilitan el ejercicio de muchas formas: creando lugares apropiados o con sesiones de gimnasia en grupo para todas las edades en sitios públicos. ¿Se fuma en la calle aunque llegue el humo a la gente cercana? ¿Hay excesivo ruido (tráfico, bares…)? ¿Tiene el agua de grifo calidad suficiente?
    • Comida: ¿Qué comida se sirve en los colegios?  ¿Hay restaurantes vegetarianos o veganos por los barrios? ¿Es fácil comprar alimentos ecológicos y de producción local? ¿Resulta más fácil comer una hamburguesa que un plato de legumbres? El Pacto de Milán unió a muchas ciudades con el objetivo de fomentar una alimentación sostenible: reducir el consumo de carne y el despilfarro de alimentos, aumentar los mercados y facilitar los productos frescos, etc.
  1. Ciudades que ahorran electricidad y recursos: Aquí podemos incluir cientos de temas e ideas, como por ejemplo:
    • Antes de poner un semáforo, hay que pensar si una rotonda es mejor (además de mucho más barata).
    • Antes de poner farolas, hay que pensar en cuántas poner, cómo ponerlas y cuándo encenderlas (no como hace Málaga, un ejemplo de contaminación lumínica y despilfarro).
    • Se ahorra dinero contratando la electricidad municipal con alguna empresa de electricidad 100% renovable, o incluso comprándola directamente en el mercado mayorista (el ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid ahorra 400.000 euros al año de esta forma).
    • Ofrecer agua potable usando fuentes públicas y que los restaurantes y comedores ofrezcan agua sin tener que pedirla (ambos son objetivos de la UE y ya es obligatorio, por ley, en muchas partes de España, como Andalucía, Navarra, Baleares…). También podemos incluir aquí si la ciudad tiene planes y conciencia para minimizar el consumo de agua.
    • ¿Hay lugares para reparar lo que se rompe, sea lo que sea (ropa, pequeños electrodomésticos…)? ¿Hay sitios para comprar o intercambiar cosas de segunda mano?
  1. Ciudades que respetan su herencia cultural y natural: ¿Crecen en tu ciudad los restaurantes de “comida rápida despilfarrando envases de un solo uso”? ¿Es fácil encontrar comida fresca y local? ¿Se respetan las playas, los ríos… en definitiva, los monumentos naturales y los artificiales? Por ejemplo, el río Manzanares en Madrid pasó de ser un río medio muerto a ser un río lleno de vida para peces, aves… En contraposición, aunque la desembocadura del Guadalhorce está protegida en Málaga, el ayuntamiento destroza Arraijanal, un reducto de costa natural que aún se mantiene sin cemento.
  1. Ciudades que usan el suelo eficientemente y que no crecen sin medida: No está justificado quitar espacio a la Naturaleza cuando la ciudad tiene muchos pisos vacíos o edificios en ruinas. Hay que evitar que las ciudades crezcan a lo ancho y se pudran por dentro. El ayuntamiento de Málaga, por ejemplo, ha sido acusado de querer despoblar el centro.
  1. Ciudades integradoras, amigas de los extranjeros y de los refugiados: Si nos pusiéramos en la piel del inmigrante y del refugiado, entenderíamos porqué vienen y de qué huyen. Por otra parte, una mala planificación puede generar también ciudades turísticas incómodas para sus habitantes, lo cual produce la llamada “turismofobia“. Las políticas municipales pueden hacer mucho para que la integración sea enriquecedora para todos.

Si tras calcular la nota media entre los puntos anteriores, la nota sale por debajo de 7, debes escribir a tu ayuntamiento mandando este artículo y demandando lo que consideres pertinente. Que lo sepan. También, por favor, pon un comentario con tu ciudad y la nota que ha obtenido.

Nuestra ciudad la hacemos los ciudadanos. No toda la responsabilidad la tienen los ayuntamientos y no olvidemos que ellos hacen lo que los ciudadanos les dejan hacer.

Más información:

🥩Comer carne genera problemas GRAVES.
🥩Muchas ciudades se han propuesto COMER MENOS CARNE.
🥩Se llama Pacto de Milán.
🥩Han firmado Málaga, Bilbao, Córdoba, Madrid, Oviedo, Pamplona, Valencia…
🥩ONCE cosas que puede hacer una ciudad para conseguirlohttps://t.co/Ow61EeuuP5 pic.twitter.com/UpWqVAfEub

— BlogSOStenible ツ (@blogsostenible) October 18, 2018

El efecto Guggenheim y la traición a lo urbano

5 Enero 2026 at 07:00

Este artículo ha sido publicado originalmente en Catalunya Plural. Puedes leerlo en catalán aquí.

Hace unos días murió el famoso arquitecto Frank Gehry, premio Pritzker y autor, entre otros, del Museo Guggenheim de Bilbao. Su lamentable desaparición podría suponer una oportunidad para reflexionar sobre los efectos que dicho equipamiento generó y el papel que las ciudades en el capitalismo contemporáneo juegan en nuestras sociedades. Sí, porque caminar por una ciudad ya no significa simplemente desplazarse de un punto a otro: significa atravesar espacios concebidos por urbanistas y administraciones públicas en aras de ser mercantilizados, capas de promesas, marketing urbano y disputas de sentido y clase, en definitiva, una especie de pasaje contemporáneo de un tratado sobre la espectacularización del espacio público. Desde la academia se ha denominado a este tipo de intervenciones efecto Guggenheim; un efecto que transformó un espacio basura en un ornamento urbano, aunque sin preguntar para quién, y a cambio de qué.

Porque la ciudad, en el fondo, no es solo un conjunto de calles y edificios: la ciudad es el depositario de la sociedad urbana, de lo urbano, que denominara Henri Lefebvre, un conjunto complejo de memorias compartidas e intereses enfrentados. Cuando ese conjunto se rompe, cuando los museos —templos del turismo cultural— se elevan como tótems en medio de barrios que alguna vez fueron hogares o antiguos espacios industriales —no escenografías—, lo que se produce es una traición a la ciudad. La gran obra no ilumina, seduce: promete transformación, verticalidad, globalidad, pero también distancia social. Es una promesa dirigida a quienes tienen poder adquisitivo, a esos turistas que cruzan fronteras sin pisar vulnerabilidad; a las clases medias.

Detrás de esas obras de arquitectura icónica, auténticos contenedores culturales, hay siempre un cálculo político. Porque una obra faraónica —ya sea un museo de renombre internacional, una torre vanguardista o una intervención arquitectónica de efecto mediático— no solo ordena ladrillos, sino que reconfigura mercadosrevaloriza suelo, atrae inversiones y legitima privilegios estéticos y simbólicos. La ciudad deviene mercancía, y la arquitectura colabora con el escaparate urbano.

Esta lógica invita a abrir los ojos: no hablamos de una simple renovación urbanística, sino de una transformación profunda del sentido mismo de lo que consideramos urbano. Los barrios ya no son lo que eran; se convierten en escenarios pensados para consumir: consumir identidad, consumir experiencias, consumir asfalto convertido en nostalgia editable. Los viejos vecinos se esfuman. Llegan visitantes de paso. La ciudad espectáculo avanza y la memoria colectiva se erosiona.

Y mientras tanto, se inicia un nuevo ciclo de expulsiones: precios de alquiler que suben, comercios de proximidad que cierran, rituales cotidianos que desaparecen. Lo que antes era cotidianidad se disuelve en la bruma del turismo sofisticado y la gentrificación urbana. Porque lo que vale ya no es el uso, sino la apariencia; no la comunidad, sino la postal.

Alguien podría decir que estos proyectos traen prestigio y dinamismo. Pero la pregunta persiste: ¿para quién se produce ese prestigio? ¿Para la ciudad real o para la ciudad mercancía? Numerosos estudios han demostrado que esta transformación no es casual, sino parte de un modelo de urbanismo neoliberal que convierte la ciudad en vehículo de acumulación simbólica y rentista.

El fallecimiento de Gehry invita a recuperar una pregunta sencilla pero urgente: ¿qué tipo de ciudad queremos construir? ¿Una ciudad pensada para el turismo y el capital o una ciudad como espacio de vida? Porque cuando la arquitectura solo quiere atraer visitantes, acaba expulsando vecinos. Y cuando se vacía el derecho a la ciudad, lo que se pierde no es solo el barrio, sino la posibilidad misma de habitarlo.

La entrada El efecto Guggenheim y la traición a lo urbano se publicó primero en lamarea.com.

Problemas de la Extracción de Hidrocarburos en el Mar de Alborán: Más Contaminación, Menos Biodiversidad, Menos Pesca, y Menos Turismo

El evento tuvo lugar el sábado, 17 de Noviembre 2012, en el barco StartFish II en “Puerto Marina”, Benalmádena, Málaga. Pincha para ver más fotos (facebook)
El evento tuvo lugar el sábado, 17 de Noviembre 2012, en el barco StartFish II en “Puerto Marina”, Benalmádena, Málaga. Pincha para ver más fotos (facebook)

La empresa Repsol quiere extraer gas del Mediterráneo español, a sólo 3 millas de las costas de Málaga. Sólo las operaciones para buscar hidrocarburos generan daños a la pesca, contaminación, y por extensión daños al turismo. Greenpeace organizó unas charlas para debatir las prospecciones de hidrocarburos en el mar de Alborán (17-11-2012).

¿Qué peligra en el Mar de Alborán?

Noelia Villalba durante la charla (17-11-2012)
Noelia Villalba en su conferencia (17-11-2012). Pincha para ver algunos vídeos (facebook).

Noelia Villalba, bióloga marina, explicó que el mar de Alborán es una zona pequeña pero con mucha biodiversidad y condiciones similares al océano, por lo que es muy estudiada por muchos científicos, por su alto valor ecológico. Entre la gran biodiversidad que hay justo en la zona de las prospecciones petrolíferas están: rorcual común (segunda ballena más grande del mundo), delfín común (especie de interés especial), una especie de lapa en peligro de extinción, delfín mular (vulnerable), marsopa (supuestamente extinguida en el mediterráneo pero avistada en la zona recientemente, frente a Torrequebrada), tortuga boba (amenazada de extinción)… además de especies de interés pesquero (sardinas, boquerones, caballas…) y ecológico (plancton, posidonia…). En particular, el delfín común es una especie sobre la que no hay estudios suficientes, pero se sabe que esta zona del mar de Alborán cuenta con el mejor grupo estable del Mediterráneo (200 ó 300 individuos).

La exploración de hidrocarburos se hace disparando aire comprimido (con airguns), que generan un ruido enorme (270 dB, entre 50 y 100 Hz., cuando por encima de 22 Hz. ya se considera ruido en el mar). Esta contaminación acústica es nefasta para los cetáceos y para los peces, a los que les rompe la vejiga natatoria, los ojos… provocándoles la muerte. En cetáceos se han comprobado daños físicos y cambios de comportamiento, pues ellos usan ultrasonidos. En Abril murieron miles de delfines en Perú tras una exploración petrolífera en la costa. También se sabe que este ruido produce un estrés en los cetáceos que les hace bajar sus defensas, aumentar la mortalidad, y disminuir la natalidad.

Durante las prospecciones la pesca se reduce un 50% y, por eso, la empresa Repsol ha pagado a las cofradías de pescadores durante los días de las prospecciones para que NO salieran a faenar, alegando que es por motivos de seguridad de las embarcaciones.

A esta pérdida de biodiversidad se une la contaminación química que suponen los lodos de perforación que inevitablemente se vierten al mar durante la perforación del fondo marino, además de los riesgos de dañar gravemente dos de los sectores económicos más fuertes de la Costa del Sol: el turismo, y la pesca. Aunque, curiosamente la pesca está más amenazada aún por los propios pescadores, ya que la pesca de arrastre está poniendo en peligro su propia actividad pesquera, y ellos lo saben, porque saben que cada vez pescan menos peces, y más pequeños.

Ya se expuso en otra entrada de BlogSOStenible que las industrias energéticas principales son poderosas élites, pero en este tema están chocando también con fuertes intereses económicos (sector turístico y de restauración), científicos del Instituto oceanográfico (con sede en Fuengirola y claramente posicionado en contra de estas operaciones con serios artículos científicos que ignora el gobierno de España), y también chochan con poderes políticos, pues los alcaldes de Mijas y Fuengirola (ambos del Partido Popular) están también posicionados contra Repsol, y contra los jefes de su propio partido en el gobierno central.

Mucha gente va conociendo el lado oscuro de RepsolRepsol ya ha provocado demasiados vertidos en las plataformas que hay frente a Tarragona, pagando multas ridículas, y provocando daños considerables (además de otros vertidos en diversos países). ¿Queremos correr todos riesgos graves para beneficiar los intereses particulares de una empresa?

Cuando se cumplen 10 años del desastre del Prestige, parece que la sociedad española y sus políticos no se enteran de la necesidad de hacer una transición hacia otro modelo energético y de consumo, conociendo las ventajas e inconvenientes de las energías renovables. No obstante, en Málaga se están organizando diversos colectivos para conseguir conservar mejor un trocito del mar del Alborán, que influye en todo el Mediterráneo y, por tanto, en todo nuestro pequeño planeta.

Otro argumento son los posibles terremotos que esto podría ocasionar, como ocurrió en Otoño 2013 en la zona del Delta del Ebro, en la que los vecinos estaban muy preocupados por los cientos de terremotos causados por culpa de un almacenamiento de gas en el subsuelo.

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