El mundo ha sido convertido en un campo de concentración y tortura para los animales. El interés de una especie egoísta está horrorizando al resto de la biosfera. Si midiésemos el sufrimiento en el planeta desde su creación, el invento de la ganadería marcaría un punto de inflexión ascendente. Otro sería la generalización de las granjas industriales.
Lo interesante es que el sufrimiento de los animales no es algo inevitable (como sí lo es el crack climático), o complicado de resolver (como los problemas de la minería, por ejemplo). Todo depende de sencillas decisiones personales y políticas. Nos intentarán convencer de que reducir el consumo de carne, prohibir la caza y los toros, o preocuparse del bienestar de los monos de laboratorio son malas decisiones, porque hay fuertes intereses económicos que quieren seguir ganando millones a costa de un sufrimiento despiadado.
¿Está justificado el sufrimiento masivo de los animales?
El horror y la indiferencia la hemos clasificado en seis motivos por los que el antropocentrismo considera adecuado el abuso:
1. Comida. Es posiblemente el argumento más antiguo y más perdonado. Se arguye que “comer es necesario” y se evita un diálogo sereno sobre qué comer y cómo se produce lo que comemos. La ganadería intensiva es cruel con los animales, pero la extensiva también los mata en su juventud y arrebata espacio a la naturaleza. ¿Y qué decir del sufrimiento de los peces? Se habla muy poco porque nos cuesta aceptar su muerte por aplastamiento o por asfixia, sin el más mínimo cuidado, como sí se tiene (a veces) con los mamíferos. Las vacas lecheras y las gallinas ponedoras son tratadas como si fueran objetos productores de recursos. Para reducir el espanto que nos produce, ponemos etiquetas agradables en sus productos a la venta. Algunos no quieren reconocer que consumir “huevos ecológicos” conlleva el sacrificio de la gallina cuando deja de ser productiva. Lo “ecológico” suele ser —primero— un negocio. De la huella hídrica de esta industria, es mejor no hablar, porque el PIB se puede resentir. Mención aparte merecen los alimentos extracrueles, como el foie gras, y los lugares inevitablemente inhumanos, como los mataderos, donde también se maltratan personas, aprovechando que ahí solo llegan los que no tienen otra opción.
Los ganaderos dicen que aman a sus animales, pero cuando hay un incendio, los abandonan como a su tractor. Al final, solo los honestos reconocen que en el 99% de los casos se maltratan animales por comodidad, por negocio o por un sabor al que nos han acostumbrado de forma innecesaria.
2. Ocio. Es, tal vez, el argumento más penoso. Absolutamente siempre es prescindible. Aquí encontramos los que disfrutan viendo como otro tortura animales (tauromaquia, peleas de animales, circos con animales, acuarios, zoos, etc.); y los que disfrutan haciendo sufrir a un animal que, por las circunstancias, está en clara desventaja (caza, pesca deportiva, toros embolaos, encierros, hípica, etc.). Se abusa de la inferioridad de un animal. Por eso, no se torean leones, ni se cabalgan tigres, ni se caza sin armas. Estos actos, no solo producen sufrimiento a escala industrial, sino también tristeza. Cuesta explicar por qué no aprenden a divertirse de otra forma. ¿No les basta el cine, el teatro, el deporte o leer un libro?
«Zoos, acuarios, circos, laboratorios y granjas son cárceles que enloquecen a los animales» — L. Braitman.
3. Vestido. La regla es muy simple. Si procede de los animales, no es ético. Da igual que sea piel, cuero, lana o seda. Al final, como es fácil de imaginar, los animales se tratan como objetos para servir al humano. No hay beneficio mutuo. Y los daños ambientales también suelen ser graves. Si quieres saber la verdad, investiga un poco; y si no, al menos, no hables de lo que no conoces. En la cadena de la moda también se maltratan personas (en especial, mujeres).
4. Experimentar con animales. Algunos lo ven “razonable” porque beneficia a los humanos, pero las demás formas de hacer sufrir a los animales también benefician a alguien. ¿En serio es bueno favorecer a una especie que está acabando con la belleza natural? ¿En serio es bueno potenciar a una plaga? ¿En serio es “razonable”? ¿O es simplemente egoísmo? No hablamos de algo menor. Se estima que 100 millones de animales son usados cada año para hacer experimentos, normalmente de extrema crueldad. No es solo para investigación médica, sino que también se usan en investigación militar, o en la industria de cosméticos, por citar dos de los más absurdos motivos. Y lo más curioso, los experimentos con animales perjudican a los humanos en lugar de beneficiarlos, porque las conclusiones extraídas con un macaco no son extrapolables a los humanos.
5. Trabajo. No son pocos los lugares del mundo donde los animales se usan para trabajar. Solo se usan los dóciles. Los rebeldes son exterminados. Tal vez pienses que eso solo ocurre en el tercer mundo, para arar el campo. Pero no. En los países industrializados se usan caballos para pasear turistas, para ganar medallas olímpicas o en carreras para necios. Se usan perros para cuidar fincas o ganado, y también para cazar. Como no hay sindicatos animales, las leyes son blandas y se incumplen sistemáticamente.
6. Compañía. Reconozcamos que esta es otra forma de cosificar a los animales, porque lo importante suele ser que los humanos se sientan bien cuidando de un animal, siendo cuidados por él, o simplemente conviviendo juntos. Rara vez se piensa en las implicaciones éticas y ambientales de las mascotas. Al fin y al cabo, se ven como objetos y, cuando ya no son útiles, se abandonan, se matan o se donan sin tener en cuenta el sufrimiento físico y psicológico del animal. El colmo son los que compran animales a criadores o animales exóticos cazados en libertad. Lo primero contribuye a que el negocio del sufrimiento persista (especialmente cruel para las hembras explotadas). Lo segundo (sea o no legal) agrava la pérdida de biodiversidad. Sin duda, se puede convivir con un animal no humano de forma ética, pero la relación no debe empezar “comprando” al animal, porque la amistad jamás debe comprarse.
España avanza reptando como un caracol
Las pasadas elecciones del 23 de julio demostraron que los derechos de los animales cada vez se tienen más en cuenta. Los partidos políticos en España caminan hacia un mayor respeto a los animales. Según un análisis de Animanaturalis, casi todos los partidos —todos menos dos— incluyen medidas a favor de los animales. Los dos partidos que no lo hacen son PSOE y Vox, aunque PP solo incluye una medida a favor de los animales. Para agravar el asunto, esos tres partidos son también los que más propuestas hacen EN CONTRA de los animales, tales como mantener desprotegidos los perros de caza, así como continuar con prácticas abusivas como las granjas peleteras, el tiro pichón y los acuarios con cetáceos. Solo Vox propone eliminar la actual Dirección General de Derechos de los Animales.
Si esta lectura hace cambiar un pequeño acto de un solo lector, habrá merecido el esfuerzo, porque habremos reducido un poquito el sufrimiento del mundo. Como decía Jeremy Bentham, «la cuestión no es: ¿pueden razonar?, ni tampoco: ¿pueden hablar?, sino: ¿pueden sentir el sufrimiento?». Esto lleva a Peter Singera afirmar que: «Si un ser sufre, no puede existir ningún tipo de justificación moral para rechazar que ese sufrimiento sea tenido en cuenta».
⊕ Más sobre el sufrimiento:
El dossier de los horrores, de la Fundación Franz Weber. Recopila los 100 peores casos de maltrato animal conocidos durante lo más duro de la pandemia
«Gris que te quiero verde pretende ser un mapa para esquivar la crisis ecológica y el colapso de nuestra sociedad civilizada»
El objetivo del libro es tremendamente ambicioso (como el de Blogsostenible). Lo que está en juego no es (probablemente) el fin de la vida en la tierra, ni el de nuestra propia especie. Lo que podría perderse es lo que permite a nuestras sociedades avanzar. Nos hemos industrializado demasiado y ahora, avanzar significa decrecer. Tal vez, los que menos cambios notarán serán las sociedades menos industrializadas. Si no hacemos nada, los países ricos podrían perder no solo su hegemonía, sino también sus fronteras, sus derechos y su bienestar.
Este libro de Europa Ediciones (2023), con su lenguaje sencillo y directo podría ser parte de un punto de apoyo en el que hacer palanca para aumentar la fuerza en la dirección necesaria.
La epidemia del COVID y el calor del verano han sido pequeños avisos de lo que puede pasar cuando se toquetean a lo loco los controles planetarios. Podemos decidir seguir ignorando lo que dicen científicos y ecologistas. Es una opción, pero también podemos optar por tomar acciones contundentes, aunque ello suponga sacrificios (principalmente a los más acomodados, a los que menos esfuerzo les debiera suponer que, en muchos casos, son también los que más se niegan a perder sus abundantes privilegios). Esos millonarios deben aprender que su impacto ambiental es sencillamente intolerable y que reducir la desigualdad crea sociedades más seguras para ellos, más éticas y, por supuesto, más felices. La ecología y la solidaridad son partes irrenunciables de un camino hacia el mejor futuro posible.
En los 13 años de Blogsostenible se han publicado más de 750 entradas, casi todas ellas por el autor de este libro. Se ha intentado dar una visión resumida y razonada de los distintos temas que debieran preocupar a nuestra sociedad: energía, alimentación, transporte, crisis climática, consumo, economía, bienestar animal, personajes especiales, ecofilosofía, buenas noticias y buenas prácticas… y también libros resumidos que pueden propiciar el cambio que necesitamos hacer. De todo ese material, hemos seleccionado 152 artículos para este libro, 351 páginas en papel reciclado y a letra grande para que sea fácil de leer a cualquier edad. Además, el autor donará todos los beneficios por este libro a proyectos tanto ambientales como humanitarios.
Podrán reprocharnos muchas cosas, pero nosotros intentamos que el mensaje llegue claro y fundamentado, con la fuerza que tenemos y con la que nos prestáis todos nuestros lectores, simpatizantes, fans y curiosos. Gracias por seguirnos también por las redes.
Presentación del libro en Málaga:
Fecha: Miércoles, 22 de noviembre de 2023, a las 18 horas.
Lugar: Salón de actos del centro Plaza Montaño, C/ Dos aceras, 23 (junto al vivero de Aulaga, Málaga).
Me acaban de pedir que busque un acogimiento para un mastín de dos años, muy cariñoso, ideal para niños. La persona que me lo dice me informa de que la dueña “se va de viaje muy largo y no puede llevárselo”.
Entonces, pienso: “otro perro abandonado en verano”. Luego, intentando evitar el desastre, contesto:
—Lo primero que le diría es que haga un esfuerzo por quedárselo. El perro va a sufrir mucho y en esta época los refugios están saturados, porque mucha gente abandona a sus mascotas.
Y tras eso, añado que si la separación es inevitable, puede contactar con un par de refugios (de los que le mando el contacto). Por si no hubiera problema económico, agrego:
—Estaría bien que se encargara económicamente del mantenimiento, pagando al refugio lo que sea pertinente. Por supuesto, suponiendo que tengan espacio para él, pues es fácil que directamente no tengan sitio para un nuevo inquilino.
—No puede llevárselo —me contesta de forma tajante.
A mí, que dudo tanto del verbo “poder” como de las palabras “nunca” y “siempre”, se me desliza un comentario sutil:
—¿Qué haría si fuera su hijo?
—Es como su hijo —me contesta—. Pero no puede.
Nótese en el efecto difuminador de la palabra “como”. Nunca sabremos el sentimiento real de cada dueño hacia sus mascotas. Sin embargo, es bastante obvio que a muchas mascotas se las ama hasta que empiezan a estorbar. En no pocos casos, no se las trata como uno más de la familia, sino como un objeto que resulta útil (acompaña, defiende, juega…) y cuando los inconvenientes superan las ventajas, lo que menos importa es el sentimiento del animal. A veces, lo importante es cumplir la ley, y la ley permite deshacerse fácilmente del animal. Si las mascotas fueran como hijos, la ley no sería tan permisiva.
En aquel momento, pensé que mi pregunta anterior podría haber sido molesta —aunque no fuera mi intención—, y entonces terminé la conversación aclarando:
—No pretendo juzgar, sino intentar que busque alternativas al abandono.
La respuesta me dejó pensativo y me impulsó a escribir todo esto:
—Has juzgado aun sin querer.
Por una parte, yo sentí que era yo el juzgado, y fui condenado por supuestamente juzgar. Pero más allá de esa intrascendencia, me pregunto qué se puede hacer para que reflexionen los que abandonan a sus mascotas sin que parezca que los estamos juzgando. Poco o nada, supongo. Me crean o no, yo no pretendí juzgar a una persona de la que desconozco todas sus motivaciones para abandonar a su mastín. Sin duda, puede haber razones más que suficientes. Sé que puede haberlas; tanto como sé que rara vez las hay.
Ojalá todas las mascotas abandonadas encuentren un hogar mejor que el anterior. Ojalá los que realmente no puedan ocuparse de esa mascota intenten mantener el contacto con su nuevo hogar y paguen, con creces, todos los costos que ocasionen. Eso sería ser responsables. Y me da igual que me digan que estoy juzgando.
Antes de terminar, permitidme una reflexión. Los animales que acogemos en nuestras casas son como niños pequeños. Ellos no han escogido dónde vivir y dependen de sus dueños para su bienestar. Tenemos que educar para una tenencia responsable de mascotas y evitar tener animales para nuestro disfrute. No se trata del enorme impacto ambiental de las mascotas, sino de algo más simple: no son como objetos.
Nota: Si tienes interés en adoptar a este adorable mastín, llama urgentemente al 675 XXX XXX.
Hay muchas cosas que las grandes empresas no quieren que veamos detrás de sus productos. Una de las industrias que más oculta es la cárnica. Detrás de los tan apetecibles productos que muestran no se ve lo que conlleva todo esto: sufrimiento, medicación, destrozo ambiental…
Hoy hablaremos de la carne de conejo concretamente. No de la carne en sí, sino más bien del tremendo maltrato que sufren estos sensibles animales. La organización animalista Igualdad Animal realizó una investigación en 70 granjas españolas en las cuales se crían conejos para su consumo. En el vídeo de su investigación se muestran auténticas crueldades que no debería sufrir ningún ser vivo. El vídeo lo añadimos más abajo y aquí tienes el enlace. En el vídeo, presentado por Pablo Puyol, se pueden ver imágenes muy duras, como las que acompañan este artículo. Tienes más información en granjasdeconejos.org
Yo antes comía conejo, pero desde que vi ese vídeo… no he vuelto a consumir esta carne y poco a poco estoy dejando de lado la carne de mi dieta. No me parece justo querer a perros y gatos por ejemplo y después contribuir a una cruel industria consumiendo productos cárnicos. Hay poderosos argumentos éticos, sanitarios y ambientales para, al menos, reducir el consumo de carne drásticamente.
En esta investigación los activistas de Igualdad Animal vieron cosas como estas:
Operarios que estampan contra el suelo a los conejos que están enfermos. Los investigadores han podido corroborar que es una práctica habitual en la industria.
Operarios que tiran animales vivos a los contenedores por el exceso de producción.
Animales con heridas abiertas en las jaulas que no reciben ningún tipo de tratamiento veterinario.
Canibalismo entre animales debido a las condiciones de hacinamiento.
Granjas que venden conejos a restaurantes sin pasar ningún control sanitario.
Una veterinaria estampando a un conejo contra el suelo tras reconocer ella misma que era maltrato animal.
Granjas que no reciben inspecciones sanitarias ni técnicas en varios años.
Animales muertos en las jaulas junto a animales vivos.
Todo esto se fomenta cuando se compra un conejo para comer. La única forma de cambiar la vida de este bello animal y la de muchos otros es sustituir la carne en la alimentación, como ya han hecho millones de personas en el mundo.
Queda esperanza. Cambia el mundo y haz que sea mejor para ti y para todos los que nos rodean.
El título original es “Animal Madness: How anxious dogs, compulsive parrots and elephants in recovery help us undestand ourselves” (La locura de los animales: Cómo perros ansiosos, loros compulsivos y elefantes en recuperación nos ayudan a entendernos a nosotros mismos).
Laurel Braitman, doctora por el MIT, documenta en este libro (Urano, 2015) multitud de ejemplos y experiencias que demuestran algo que ya sabía Charles Darwin, que los animales también sufren problemas emocionales. Los problemas psicológicos también afectan al reino animal (locura, tristeza, depresión, alegría, tormento…). Los datos demuestran que los humanos no somos tan diferentes. Parece que esos datos molestan a algunos porque eso les obligaría a dar un trato más digno a los animales.
Braitman afirma que “cualquier animal con capacidades mentales puede sufrir algún trastorno mental“. Las causas pueden ser, como las humanas, múltiples (abusos, maltratos, soledad…). Ella ha documentado problemas psicológicos en gorilas, caballos, ratas, perros, delfines, loros, focas, elefantes, conejos, bonobos… Muchos compartían hábitats con otros animales sin trastornos mentales (a los que se les suele llamar “normales”).
El filósofo Descartes sostuvo que los animales eran autómatas carentes de sentimientos y autoconciencia (atributos que eran sólo del ser humano, a imagen y semejanza de Dios). El golpe más duro contra esto fue de Darwin, especialmente en “La expresión de las emociones” (1872) y en “El origen del hombre” (1874) en el que escribió:
El hombre y los animales superiores, en especial los primates, poseen unos cuantos instintos en común. Todos poseen los mismos sentidos, intuiciones y sensaciones, similares pasiones, afectos y emociones, incluso las más complejas, como celos, sospecha, emulación, gratitud y magnanimidad; practican el engaño y son vengativos; a veces son susceptibles al ridículo, e incluso tienen sentido del humor; muestran admiración y curiosidad (…). Individuos de la misma especie varían en intelecto desde la imbecilidad absoluta hasta la máxima excelencia. También se hallan expuestos a padecer locura, aunque con menos frecuencia que en el caso del humano.
Coetáneo de Darwin, el médico naturalista escocés, William Lauder Lindsay, combinó su experiencia con enfermos mentales con su interés en los animales, escribiendo un libro en el que describe multitud de trastornos mentales, junto con actos de tristeza o heroísmo en animales.
Demostrado: Los animales tienen emociones
El neurocientífico Jaak Panksepp demostró con un detector de ultrasonidos para murciélagos que las ratas emiten sonidos de placer (risas) cuando se les acaricia, se aparean, juegan o se les da comida (ver vídeo). Por otra parte, emiten un sonido distinto en situaciones negativas (como cuando están asustadas o se pelean). Este científico afirma que los mamíferos son capaces de sentir similares sentimientos que los humanos, aunque pueden ser diferentes dadas las distintas capacidades y sentidos en cada animal (diferencias en el olfato, oído…).
El etólogo Marc Bekoff ha documentado desde chimpancés compasivos hasta hienas arrepentidas; el primatólogo Frans de Wall escribió sobre el altruismo, la empatía y la moralidad en bonobos y otros simios; también se ha demostrado la capacidad de los perros de reflejar las emociones de sus dueños, y también que abejas, pulpos, gallinas e incluso moscas de la fruta tienen emociones. La pregunta ahora no es si los animales tienen emociones, sino su clase y el porqué.
Respecto a la autoconciencia, cada vez es más larga la lista de especies en las que se sabe que esa autoconciencia realmente existe. Bien es cierto que en otros casos las pruebas no son concluyentes.
Braitman afirma que es difícil crear una lista de emociones animales cuando ni siquiera hay consenso sobre las emociones humanas. Paul Ekman creó la lista más famosa de emociones humanas básicas (ira, miedo, tristeza, placer, aversión y sorpresa), pero a esa lista se pueden añadir otras como la excitación, la vergüenza, el alivio, los celos, el amor… (o la intriga, que añadimos nosotros).
Aunque los científicos tienen cuidado de no antropomorfizar a los animales, ya que los sentimientos y emociones no son, tal vez, iguales a los humanos, la comparación es inevitable, pues compartimos muchas cosas. Braitman afirma que “hemos heredado la costumbre de no querer identificarnos con otros animales, y esta actitud no es útil y ya va siendo hora de descartarla“. Por ejemplo, Skinner tomó unas palomas enjauladas a las que alimentaba con alpiste dispensado regularmente por una máquina. Al tiempo, las palomas empezaron a comportarse extrañamente como si creyeran que repitiendo ciertos movimientos el alpiste caería de nuevo. Este “pensamiento mágico” también es frecuente en humanos (muchos deportistas hacen gestos o visten prendas que creen que les traen suerte).
Muchos científicos han demostrado en sus experimentos (a veces inhumanos) que hay más semejanzas entre humanos y animales que diferencias (Harlow, Spitz, Pavlov…). Por ejemplo, observaron las enfermedades que ocasionaban la falta de cariño en primates de pequeña edad (al igual que en niños).
Animales con enfermedades psicológicas como los humanos
Algunos perros que han vivido desastres, maltratos, guerras o rescates han desarrollado un TEPT (Trastorno por Estrés Post Traumático), algo que no es extraño para muchos expertos. “Es imposible demostrar si esos animales estaban sintiendo lo mismo que los humanos diagnosticados con TEPT, pero hay que tener en cuenta que no existe una sola experiencia humana del TEPT que sea idéntica a otra“. Incluso las mismas técnicas usadas para recuperar animales han funcionado en personas.
La locura es sólo posible en mentes con inteligencia. En animales se ha abusado del término locura y hay muchos casos de animales dados por locos y sacrificados, cuando su único mal fue rebelarse contra los malos tratos. Tal fue el caso de una elefanta a la que un hombre le dio de comer un cigarrillo encendido y ésta acabó matándolo. Fue electrocutada en Coney Island. Los animales de circo son maltratados sistemáticamente y, por ello, no son raros los casos en los que atacan a humanos, pero ¿es eso locura?
La autora cuenta la historia de su perro Oliver, el perro que inspira el libro, el cual tenía pánico a la soledad. El mismo síntoma tuvo también el gorila conocido como John Daniel, separado de su madre a los 2 años en las selvas de Gabón, fue llevado a Londres para el escaparate de unos grandes almacenes, hasta que lo adoptó una familia, quienes lo educaron con cariño, como un niño de cuatro años. Cuando creció, John no podía quedarse solo y la familia lo vendió engañada, creyendo que viviría bien. John acabó en una jaula en Nueva York con depresión. Murió en tres semanas. Sus restos están en el Museo de Historia Natural de Nueva York, junto con sus dientes de leche que donaría Alyse, su educadora en Londres.
En el siglo XIX y principios del XX la añoranza o nostalgia llegó a considerarse una enfermedad física potencialmente mortal. La padecían desde gente que migraba a las ciudades, hasta soldados o animales de múltiples especies (mulas, patos…). Un caso particular es el de un pigmeo africano que fue exhibido en el recinto de los simios del zoo del Bronx. Liberado, acabó suicidándose. Se atribuyó a no haber podido adaptarse a la vida estadounidense. Otro caso fue el de Monarca, el último oso pardo californiano (especie extinguida por la caza), que fue exhibido en diversas jaulas durante 22 años. Su furia inicial se convirtió rápido en melancolía. Más recientemente, en 2010 murieron dos nutrias macho que habían convivido quince años. Sólo una estaba enferma, pero la otra murió “de pena” una hora después.
La medicina actual clasifica ahora esas enfermedades como trastornos de ansiedad, trastornos obsesivo-compulsivos, depresión o miopatía por captura (muerte por estrés al ser capturado o creer que no se tiene escapatoria). Por otra parte, la psiquiatría humana tiene una lista con los problemas mentales humanos (DSM). En esa lista entran y salen enfermedades por los motivos más diversos. A veces se han insertado enfermedades tras descubrir el fármaco que las trataba (lo cual dice algo sobre la mala praxis de la industria médica y farmacéutica). Por desgracia no existe un manual similar para trastornos mentales de animales, pero a veces son extraordinariamente similares asegura Braitman. Por ejemplo, comenta los casos de perros que colaboraron en los rescates del 11-S o del huracán Katrina y que padecen una versión canina del TEPT, el de una tigresa con un tic facial provocado por el estrés, o los múltiples casos de perros que tienen miedo a hombres con uniforme o a los ruidos fuertes. Otro ejemplo, es el trastorno obsesivo compulsivo, que en animales se llama trastorno compulsivo, ya que los animales no pueden hablar y por tanto no pueden describir su obsesión, pero es un trastorno grave y frecuente (animales que no dejan de perseguirse la cola, de lamerse las patas…).
Según Braitman, los perros de pura raza deben cumplir unas normas exigentes, las cuales son principalmente físicas, más que de temperamento. Esto genera, de hecho, que ciertos problemas psicológicos sean típicos de algunas razas. Por ejemplo, los bull terriers tienen tendencia a perseguirse la cola, como si fuera un problema genético. Por supuesto, las vivencias también influyen. Los perros con ansiedad y con problemas para controlar sus impulsos pueden tener difícil cura. Con respecto a los gatos, lo mejor es mantener las rutinas, ya que los cambios pueden desestabilizar la conducta gatuna.
De los elefantes se sabe que, como en las personas, la infancia les influye muchísimo en su vida. De una madre cariñosa, salen elefantes cariñosos. Cuenta el caso de Rara, una elefanta separada de su madre muy joven y rodeada de humanos como atracción turística en un hotel. Pasaba horas encadenada y entre humanos y se comportaba como una niña, sin querer juntarse con otros elefantes. Pero cientos de experiencias demuestran que la infancia también influye muchísimo en perros y otros animales.
Zoos, acuarios, circos, laboratorios y granjas son cárceles que enloquecen a los animales
Además de la infancia también es evidente la influencia del entorno donde viven los animales. Por eso, no es raro que acaben siendo violentos o teniendo conductas extrañas, animales en zoos, acuarios (orcas, delfines…), circos, laboratorios, granjas industriales, peleteras o avícolas. “Los animales cautivos sufren terriblemente porque en muchos casos su entorno no tiene nada que ver con el lugar en el que elegirían vivir“. Algunos pasan muchas horas encadenados o en espacios pequeños. Zoos y acuarios son cárceles, aunque algunos los vendan como hoteles de lujo. Si los animales cautivos viven bien, ¿por qué desarrollan locuras o conductas extrañas? Entre esas conductas están dar vueltas sin parar, autolesionarse, masturbarse compulsivamente, tricotilomanía, morderse, morder a otros o morder los barrotes, regurgitar comida y reingerirla (algo tan común que se llama R y R, salga o no de la boca), dar cabezazos contra las paredes de las piscinas (en el caso de cetáceos, focas, leones marinos…) y muchas más.
Las conductas anormales en animales cautivos no son excepciones, sino que son mayoría (entre el 50 y más del 90% según el tipo de animal y tipo de cautiverio). Zoos y acuarios retiran los animales más afectados de la vista de los visitantes y ante la impotencia, muchos cuidadores abandonan su trabajo.
El budista Panyataro, el «monje de los elefantes», vive en Tailandia y resuelve problemas en la comunidad respecto a los elefantes. Cuando la autora le preguntó cómo sabe lo que sienten los elefantes contestó: “Para entender a los otros animales primero tienes que entenderte a ti“.
El capítulo 4 se dedica al suicidio de animales afirmando que se han registrado casos entre multitud de especies, concretamente entre perros y caballos. Resulta llamativo el caso de Ric O’Barry, un famoso adiestrador de delfines que participó en la famosa serie Flipper, protagonizada por un delfín (que en realidad fue interpretado por cinco delfines). Llegó a organizar expediciones para cazar delfines para los acuarios y parques temáticos. Al terminar la serie una de las delfines hembra que encarnaba a Flipper entró en depresión por el cambio de lugar, de rutinas y de cuidadores. Lo llamaron para que acudiera a verla y ella al verle dejó de respirar y murió. O’Barry afirma que fue un suicidio. El impacto que le produjo le hizo empezar a luchar por la liberación de los delfines, llegando incluso a ser arrestado por ello y a rodar el documental The Cove (puedes verlo aquí), sobre la matanza de delfines en Taiji (Japón), por el que consiguió un Óscar. La carne de delfín la venden en Japón etiquetada como carne de ballena, a pesar de estar prohibido y de sus altísimos niveles de contaminación por mercurio (cosa que ocurre también con los pescados carnívoros como el atún).
Los animales marinos que se ven en los acuarios son los que consiguen sobrevivir a unas condiciones físicas y psicológicas muy duras, por las que mueren muchos. Algunos, con el tiempo, entran en depresión y se golpean o se suicidan. También hay serios datos que apuntan a que ciertos problemas físicos o psiquiátricos en animales (y el humano) podrían deberse a intoxicación o infección. Por ejemplo, el consumo de mariscos puede contener ácido domoico producido por un alga. Se ha demostrado su influencia en problemas cognitivos, vómitos, diarrea, pérdida de memoria, desorientación, etc.
No se sostiene que nuestra sociedad niegue a los animales sentimientos, consciencia y poderes cognitivos, mientras los zoológicos, acuarios o circos los atiborran a los mismos tranquilizantes, antidepresivos o antipsicóticos que se usan para los humanos. Sin esos medicamentos, muchos animales no podrían estar de cara al público porque el cautiverio les lleva a la locura. Además, los cuidadores tienen prohibido hablar de esos cuidados psicológicos para evitar el escándalo. Por otra parte, el negocio de los psicofármacos para mascotas está creciendo en EE.UU., aunque muchos propietarios prefieren la versión para humanos del medicamento. En el caso de perros, aunque los medicamentos son efectivos, los estudios demuestran que es más efectivo el adiestramiento conductual (o las dos cosas). El veterinario Ian Dunbar sostiene que los medicamentos no son nunca necesarios para tratar problemas de conducta y cuando alguien le dice que su perro tiene problemas él le contesta que el que tiene el problema es el propietario y que hay conductas que se deben cambiar.
Los psicofármacos se usan tanto que están contaminando las aguas de ríos y mares y aún no se sabe mucho sobre los efectos de ésto. Se han encontrado restos de medicamentos en la carne de animales de granja debido a que los ganaderos les dan medicamentos a sus animales para evitarles estrés. En muchos casos ni los propios ganaderos saben lo que comen sus animales porque son mezclas prefijadas.
Tratar mejor a los animales es fácil
Braitman se queja de que muchos perros pasan mucho tiempo solos encerrados en casas. A sus dueños les encanta verlos saltar de alegría cuando llegan a casa, pero cuando están solos en casa esperan que su perro esté dormido o mirando por la ventana sin aburrirse, y esas expectativas “no son justas“. Los perros deben de poder comportarse como perros. Y concluye que si un perro no puede sacar toda la energía que requiere será más propenso a las enfermedades mentales.
Para muchos animales cautivos de todas las especies es esencial la compañía de otros animales, incluso si no son de su especie. Los caballos de carreras, por ejemplo, llevan una vida dura y a muchos de ellos encontrar una oveja o una cabra en su cuadra les relaja. Por otra parte, muchas asociaciones piden que haya “enriquecimiento ambiental” donde viven los animales en cautividad: esconderles comida, darles objetos nuevos incluso con comida dentro, espejos… Tímidamente, algunas cosas han pasado a ser obligatorias por leyes de bienestar animal para los animales de laboratorio, de compañía o de ocio.
También el masaje funciona muy bien con los animales y estimula su bienestar emocional. Hay una técnica llamada TTouch que incluye masajes poco intuitivos (en las orejas o en las encías, por ejemplo) y que funciona muy bien para la recuperación de muchos animales (perros, caballos, camellos…).
En Tailandia un mahout (cuidador de elefantes) le dijo a la autora: «Si tienes jai dee, los animales lo sabrán y también tendrán jai dee». Y ella añade que lo opuesto también es cierto. Jai dee significa buen corazón, y el mahout decía que «cualquiera puede tener jai dee». En el fondo, como dijo un entrenador canino, la vida poco saludable que llevamos, se refleja en la vida de nuestras mascotas.
Conclusiones: Acabar con el maltrato animal es posible
La conclusión más importante de la autora es que las enfermedades mentales de los animales pueden curarse con tratamientos (medicamentos, mejoras en sus condiciones…). Respecto a los animales domésticos pide dedicarles más tiempo y pensar muy bien antes si podemos atenderlos adecuadamente durante toda su vida. Con respecto a los animales encerrados pide que dejen de encerrarse, porque eso les lleva a la locura. Su consejo es cerrar los zoos y acuarios y convertirlos en lugares donde haya animales en recuperación y que los visitantes puedan interactuar con ellos y con el entorno: cuidarlos, aprender veterinaria, cultivar un huerto, ecología, etc.
También pide acabar con las granjas masivas (que producen una gran tortura), acabar con la industria peletera (que maltrata y enloquece animales para arrancarles su piel) y dejar de usar los animales para pruebas médicas y cosméticas, todo lo cual demuestra un egoísmo exagerado. “Y lo más importante, también podríamos aceptar la creencia deDarwinsobre que los humanos no somos más que otra clase de animales que se diferencia del resto solo en cierto grado“. Como dice la profesora Marta Tafalla: «Si fuéramos un poco más humildes, si aceptáramos nuestra finitud, todo sería infinitamente más fácil».
Activismo total: El sufrimiento y opresión de los animales no humanos es el tipo de violencia más invisible.
La paradoja estética: Algunos ven los animales como máquinas para producir alimento o tejidos, para experimentar, para transporte… por Marta Tafalla.
Entrevista a Steve Wise (fundador de Non-Human Rights Project): “Los animales no son una cosa, son seres vivos, algunos incluso con una inteligencia y un sentido común muy cercano al hombre”.
Esto es lo que pasaría si los animales pudieran hablar: Algunos animales como los delfines entienden que el orden de una frase puede cambiar su significado; otros, como los orangutanes, prueban con señales nuevas si un humano no les comprende.
Nuestra sociedad (en general) se indigna cuando surgen noticias de maltrato animal (especialmente hacia perros, gatos o caballos). Sin embargo, convivimos con el maltrato animal a diario y la sociedad no lo ve, tal vez porque no quiere verlo. Un ejemplo es el uso generalizado de cuero. El cuero es piel de un animal que vivió —casi con seguridad— en condiciones indeseables: sufrió durante su vida y durante su muerte.
En un bolso, unos zapatos o un cinturón de cuero, también podemos ver los ojos de un animal pidiendo que no mercadeemos con su piel. Estamos éticamente obligados a preguntar por los componentes de cada objeto antes de comprarlo.
El cuero suele ser piel de vaca, pero también lo hay procedente de otros animales (cerdos, ovejas, cabras, caballos, avestruces, reptiles… incluso perros y gatos en China para productos baratos que se venden por todo el mundo). Una vez arrancada la piel del animal, se pierde la pista de su origen. Antes de venderla hay que curtirla para evitar su putrefacción. En todo el proceso hay, al menos, tres graves problemas:
Impacto ambiental: Aquí tenemos que incluir dos aspectos inseparables.
Impacto de la ganadería en su conjunto (cría, transporte y sacrificio): Esta es una de las industrias más conflictivas del planeta, provocando deforestación, contaminación de tierras, consumo excesivo de agua, grandes emisiones de gases contaminantes (especialmente metano), contaminación de acuíferos, de ríos y de mares, pérdida de hábitats, extinción de especies, etc. Reduciendo la ganadería se reduciría la contaminación y tendríamos tierras y agua para alimentar y vestir a muchas más personas (lo dice la ciencia). Se estima que la ganadería:
Es la responsable del 18% de las emisiones contaminantes de GEI.
Ocupa más del 30% de las tierras cultivables del planeta.
Consume más del 50% del agua que usan los humanos.
Impacto del curtido: Se usan productos químicos muy contaminantes, como cromo, arsénico o cianuro, además de grandes cantidades de agua, lo que eleva la huella hídrica de los productos de marroquinería.
Condiciones de los trabajadores: Entre los trabajadores del curtido hay mucha incidencia de cánceres (especialmente cáncer de páncreas), problemas respiratorios y cutáneos. Los salarios y las condiciones laborales suelen ser malas, incluso permiten el trabajo de menores (en Pakistán, por ejemplo, uno de los grandes exportadores de cuero). El trabajo en mataderos es, obviamente, indeseable para la mayoría de las personas. Suelen trabajar allí los que no tienen otras alternativas.
Maltrato animal: Hasta usar lana es una forma de esclavizar animales y en su cría se les provoca mucho dolor y sufrimiento invisibilizado (como el desconocido proceso de mulesing). Por tanto, con más motivo el cuero es algo éticamente rechazable. Es imposible producir cuero de forma ética para los animales.
La industria del cuero no es ajena a sus problemas y por eso aplica técnicas de greenwashingpara confundir a los consumidores. Cuatro de estas estrategias son:
Algunos presumen de ser “libres de cromo” (chrom-free), pero evitan mencionar que usan otros productos químicos y, por supuesto, no hacen nada respecto a los demás problemas mencionados.
Otros alegan sellos de “bienestar animal” diciendo que sus animales se han criado en “semilibertad y ecológicamente”. Aunque unos animales pueden vivir mejor que otros, se están usando de forma egoísta, simplemente por el beneficio para los humanos y, por supuesto, al final todos los animales son sacrificados (incluso los de granjas supuestamente ecológicas).
Otro argumento es que la humanidad lleva usando pieles desde la prehistoria. Un argumento absurdo que no justifica hoy todos los problemas que hemos expuesto, más aún cuando tenemos muchas alternativas disponibles. En todo caso, el consumo en la prehistoria no amenazaba la estabilidad planetaria. En la prehistoria no había macrogranjas, ni se producía soja deforestando el Amazonas para alimentar ganado a miles de kilómetros.
Los defensores del cuero alegan que es un subproducto de la industria de la carne. El argumento no sirve porque la industria ganadera también gana dinero vendiendo la piel y podría alegarse que la carne es un subproducto de la industria del cuero. Lo mismo se puede decir con los huesos de los animales con los que se fabrican cosméticos, gelatinas y golosinas, por ejemplo. Tanto si compras carne como si compras gelatina, golosinas o cuero estás dando dinero a esa industria, la cual te agradece tu contribución y tu apoyo directo.
Es imposible descubrir el origen del cuero de un producto: nunca lo pone en la etiqueta. Tampoco se indica nunca la especie del animal del que procede esa piel. Si es algo barato, muy posiblemente es piel de perro. Muchas veces el cuero viene de lejanos países donde las leyes sobre bienestar animal son laxas o inexistentes. Un curioso caso es el de India: dado que allí la vaca es un animal sagrado está prohibido matarlo en casi todos los estados. Lo que hacen es matarlas clandestinamente o transportarlas a países o estados donde es legal su sacrificio. Hasta las vacas sagradas mueren para alimentar el comercio internacional.
Lo mejor de todo es que hay alternativas vegetales y no son caras. El nailon es una alternativa plástica, pero no es recomendable porque produce micro y nanoplásticos que contaminan el planeta. Solo tenemos que buscar esas alternativas vegetalesy elegir con conciencia planetaria. A veces es imposible saber si un producto tiene elementos de origen animal porque ni siquiera lo saben los vendedores. En ese caso, para estar seguros debemos acudir a marcas y tiendas que garanticen ser veganas.
Los zoos han evolucionado a lo largo de su historia. De ser una forma de propaganda imperialista (que pretendía demostrar haber conquistado tierras lejanas mostrando animales y personas de allí), han pasado a ser centros de entretenimiento, donde pasar una tarde de domingo con las niñas y niños viendo espectáculos con animales.
El siguiente paso que los zoos parecen querer dar es convertirse en centros de educación y conservación de la naturaleza. Tras el rechazo social a la cautividad y al maltrato de los animales, sólo con esos argumentos de educación y conservación justifican su existencia y el mantener animales exóticos encerrados de por vida. ¿Se basa esta retórica en la realidad de los zoológicos actuales o es solo maquillaje?
Efectivamente, los animales no se extinguirán mientras los zoos consigan reproducirlos, pero sufrimos el riesgo de llegar a creer que los hábitats naturales de los animales son jaulas, mientras que esa realidad, vivir en cautividad, está demostrado que enloquece a los animales. Extrayendo datos de las propias páginas web de los zoológicos, vemos que la mayoría de animales que están en programas de cría en cautividad no disponen de un programa de reintroducción efectivo. De hecho, cuando esta reproducción se convierte en un “inconveniente” y no saben qué hacer con el animal, lo matan. Esta práctica se llama “culling” y se encuentra recogida en el manual de buenas prácticas de las asociaciones internacionales de zoos y acuarios EAZA y WAZA de las que el zoo de Barcelona, por ejemplo, forma parte.
¿Tienen los animales problemas de reproducción en la naturaleza y necesitan la ayuda del ser humano para procrear? Por supuesto que no. Analizando los mismos datos de las webs de los zoológicos vemos que la principal causa de la desaparición de los animales en la naturaleza es la desaparición de sus hábitats debido a la presión humana (seguido de otras causas como la introducción de especies exóticas, por ejemplo). ¿Para qué nos sirve entonces esta reproducción y conservación ex situ? Simplemente para garantizar que los zoos siempre tendrán animales que exhibir. Por más que se empeñen en venderlo como una estrategia ecológica sigue siendo una estrategia económica.
Los zoos son otra “especie amenazada”. Necesitan una estrategia de conservación, un cambio de paradigma si no quieren desaparecer.
En Barcelona nació un grupo de activistas que, tras 8 años protestando en las puertas del zoo para exigir su cierre, entendieron que el cierre de los zoológicos es perjudicial para los animales que viven en ellos, pues sólo una gran minoría podrían ser trasladados a santuarios. La mayoría irían a parar a otros zoológicos, y otros con menos suerte a peleterías, cotos de caza o restaurantes de comidas exóticas. Para no trasladar el problema a otra parte pero tampoco quedarse de brazos cruzados, nació la Plataforma ZOOXXI:
ZOOXXI propone un cambio de paradigma, un nuevo modelo de zoo, un zoo que deje de sacar provecho de los animales para convertirse en un centro provechoso para ellos. Un zoo adaptado a la sensibilidad y los conocimientos científicos del siglo XXI. Un zoo con menos animales, que haya enviado a todos los que pueda a santuarios y reservas. Un zoo que haga verdaderos esfuerzos para la conservación in situ protegiendo los hábitats y, con ellos, a los animales, y mostrando esta realidad a través de avanzadas tecnologías inmersivas con las que podremos entender la verdadera existencia de las especies y la biodiversidad. Un zoo dedicado al rescate de todos aquellos animales que, hoy por hoy, no sabemos qué hacer con ellos, vengan de donde vengan (tráfico ilegal, circos, maltrato…).
ZOOXXI ha lanzado una Iniciativa Ciudadana en Barcelona, el mismo recurso democrático con el que se prohibieron las corridas de toros en Cataluña en 2010. A través de la recogida de firmas de personas empadronadas en Barcelona, se abre un proceso en el Ayuntamiento para debatir si aplicar este nuevo modelo de zoo. Si se consiguen las 14.000 firmas que se necesitan, el zoo de Barcelona podría ser el primero de una larga cadena de zoos del siglo XXI. Esta es la primera batalla de una lucha que terminará por transformar todos los zoos del mundo. Una estrategia de conservación como nunca se ha visto.
No volveré a montar a caballo en mi vida. Me he dado cuenta de que no es ético, y mucho menos con riendas, bocado y silla de montar. Hay estudios que documentan problemas de salud y dolores a partir de los 20 minutos de ser cabalgado por un adulto. Pero incluso aunque el caballo no sufra, ¿es ético usarlo así?
¿Por qué montar una tortuga laúd es visto claramente como maltrato animal y montar caballos no? En la India, se ha documentado cómo torturan a elefantes hasta domesticarlos para que se puedan subir los turistas (firma esta petición para evitarlo). Sencillamente, nos hemos acostumbrado a ver a los caballos esclavizados. Si a otros animales (cebras o leones) se les hiciera lo mismo que a los caballos, no lo veríamos ético.
Hay gente que ama a los animales, pero solo porque les son útiles. Hay gente que ama a los animales pero les gusta verlos encerrados. Eso no es amor. Es el caso de la hípica, de los zoos, de los acuarios y de los delfinarios. Más drama aún se respira en los circos con animales, en los laboratorios científicos, en las granjas y en los mataderos. Amamos nuestra libertad, ¿pero no la de los animales? En las especies llamadas “salvajes”, ¿es la libertad más importante? ¿Por qué?
El que tenga dudas del sufrimiento que producen esos negocios es que no conoce la realidad. Laurel Braitman dedicó buena parte de su vida a investigar cómo viven los animales capturados por el hombre y lo documentó en un libro apasionante. Javier Ruiz hizo algo similar en otro libro. Sobre mascotas también se ha escrito bastante. Pero hay un animal común que no es una mascota normal (tal vez por su tamaño), que participa a la fuerza en deportes olímpicos y que nuestra sociedad no se ha planteado si es o no ético su uso. Nos referimos al caballo doméstico (Equus ferus caballus).
Los que tienen caballos y los cuidan siempre dicen lo mismo: “Mis animales están bien cuidados, comen bien y están sanos”. Curiosamente, eso es justo lo mismo que decían hace siglos los que tenían esclavos. Aunque no todos los casos son iguales, podemos generalizar diciendo que los dueños de los caballos y los dueños de esclavos ven a los caballos y a los esclavos de la misma forma. Desde su punto de vista, los caballos y los esclavos son animales que pueden tener dueñoy que, por tanto, están al servicio del propietario. Los caballos, como los esclavos, están obligados a hacer lo que se les pide, cuando se les pide, y no son libres de salir, de entrar o de correr cuando lo deseen.
La mayoría de los caballos pasan más tiempo encerrados en su jaula que en un lugar suficientemente grande para correr a su antojo. Pasan el día encerrados, esperando a que alguien los saque un rato y, cuando lo hacen, normalmente es para un paseo corto o para cargar con uno o varios humanos en el mejor de los casos. En otras ocasiones, se ven obligados a tirar de pesados carros y carretas durante largas jornadas. La montura y las riendas también pueden provocar heridas y, en todo caso ¿quién querría vivir con ellas a la fuerza? Los caballos son animales dóciles y el ser humano abusa de esa cualidad. Por suerte para los leones, ellos no se dejan domesticar fácilmente.
En muchas ciudades españolas, como Málaga, Sevilla o Córdoba, hay carrozas turísticas en las que se puede dar un paseo por la ciudad obligando a un caballo a tirar del carro. El caballo no lo hace libremente, sino que se le obliga a la fuerza. Ha sido obligado a ser sumiso y obediente por medio de la violencia, empleando siempre maltrato animal. Si un animal no es sumiso, se descarta y se sacrifica para emplearlo como carne.
Para que un puñado de personas puedan darse un paseo de media hora en una carroza, cientos de animales son obligados a permanecer de pie durante horas, al sol, sin apenas comer ni beber. No es raro que en verano los caballos se desmayen. Ciudades como Barcelona han eliminado esa cruel atracción turística. Nos guste o no, en la naturaleza de un caballo no está tirar de las carrozas humanas.
Hay al menos seis tipos de deportes que deberían prohibirse. Por supuesto, uno de ellos es la competición hípica. Este “deporte” incluye bastantes modalidades: carreras de caballos, doma, adiestramiento, salto ecuestre, concurso completo, acrobacias, enduro, enganches, rodeo, polo…
El bocado es una pieza metálica que se mete en la boca del animal para producir dolor cuando no obedece. Tirar de las bridas o riendas supone hacer daño al caballo.
Para dominar a los caballos, doblegarlos y entrenarlos se usan elementos de maltrato: alambres de púas, fustas o látigos con descarga eléctrica, espuelas, serretas (pieza metálica con púas que se coloca sobre el morro del caballo)… pero la herramienta esencial de sumisión es el bocado, una pieza metálica que se coloca en la boca del animal y que le provoca dolor cuando el jinete tira de las bridas. Es ese dolor el que obliga al caballo a obedecer, a ir hacia adelante, hacia atrás o a girar. Los caballos están asustados y obedecen por el miedo infringido durante largas sesiones de entrenamiento.
Por supuesto, cuando los animales pierden la condición física que les permite competir, o cuando los dueños se cansan y no quieren gastar más en cuidar a sus animales, éstos son enviados directamente al matadero, se abandonan o llegan a un refugio. Mantener un caballo es caro y si no es rentable no interesa. Todo esto demuestra que no hay tanto amor a los animales en la hípica como nos quieren hacer creer. En los refugios para animales pueden contaros muchas historias de cómo llegó allí cada animal.
Sistemáticamente, si a un jugador de polo le dices que casi todos los caballos de polo sufren lesiones, te dirán que sus caballos están bien cuidados. Independientemente de la calidad del cuidado, tenemos que ser conscientes de que los caballos nunca elegirán jugar al polo. ¿Tan difícil es de entender?
Lo ético es dejar de cosificar a los animales. Tenemos que entender que ellos y sus vidas no pueden estar al servicio del ser humano a cualquier precio. Los que alegan que los caballos han sido criados para eso y que sin actividades hípicas los caballos no existirían, vuelven a usar los mismos argumentos que los esclavistas del siglo XIX.
Cada vez hay más manifestaciones contra el maltrato y explotación de los animales. Algún día la hípica dejará de ser deporte olímpico: ¿Cuántos años deben pasar para dejar de maltratar animales en la calle o para las Olimpiadas?
Coches de caballos: un anacronismo plagado de sufrimiento Málaga, Sevilla, Jerez… lugares donde los turistas maltratan a los caballos Jornadas laborales largas y al sol Los latigazos son comunes Sustituirlos por coches eléctricos es el FUTUROhttps://t.co/7W7f12WBYI
El aceite de palma es un aceite de origen vegetal que se obtiene del mesocarpio del fruto de la palma Elaeis guineensis, originaria de África occidental, donde se cultiva desde hace más de 5.000 años.
Hoy en día es el segundo aceite (le adelanta el aceite de soja) con más producción del mundo y el que más se comercializa y exporta. Actualmente es el cultivo que más crece en el mundo y sigue una tendencia ascendente.
La mayor parte de la producción mundial proviene de Indonesia y Malasia aunque también se encuentran plantaciones en África y Sudamérica.
El aceite de palma es muy utilizado por tres motivos: no tiene sabor, lo cual es perfecto para la industria alimentaria, no hace falta hidrogenarlo puesto que es sólido a temperatura ambiente, y es muy barato.
¿Dónde lo encontramos?
Se encuentra en muchísimos productos que usamos diariamente. Lo encontramos en la industria alimentaria (galletas, bollería, chocolates, cereales, sopas, comidas preparadas, aditivos, conservantes…), en productos de higiene y de belleza (champús, acondicionadores, jabones sólidos y líquidos, dentífricos, cremas…) en plásticos, tintas, piensos para animales, productos de limpieza, biocarburantes, etc.
De entre todos ellos es en la comida y en los biocarburantes (o agrocombustibles) donde más cantidad de aceite de palma por producto hallamos. En los productos de higiene/belleza y productos de limpieza solemos encontrarlo en forma de derivados del aceite de palma y, por lo tanto, la cantidad utilizada es menor.
¿Cómo podemos identificarlo?
En la comida, identificar el aceite de palma es relativamente sencillo. Solemos encontrarlo bajo el nombre de aceite de palma, grasa de palma o grasa vegetal aunque es cierto que también forma parte de muchos aditivos y entonces la identificación deja de ser tan fácil. En la UE es obligatorio indicar cada tipo de aceite en los ingredientes de las etiquetas.
La cosa se complica cuando hablamos de productos de higiene, belleza y limpieza. Aunque a veces podemos encontrar en los ingredientes “aceite/grasa de palma” “palmiste” o “kernel oil”, en la mayoría de casos el aceite de palma hace presencia en forma de derivados que, a simple vista, no relacionamos con el aceite de palma. Por ejemplo, los componentes con prefijo “palm” “Lauryl” o “myrist” seguidos por el sufijo “ic” “ate” “ol” son, muy probablemente, derivados del aceite de palma.
Estos derivados pueden tener más de 200 nombres químicos diferentes y puesto que no existe la obligación de tener que etiquetar si un producto contiene aceite de palma, descubrirlo se convierte en un trabajo casi detectivesco.
Para facilitar el trabajo, aquí podéis encontrar muchos de los nombres tras los cuales se encuentra el aceite de palma.
¿Cuál es el problema con el aceite de palma?
Comparado con otros aceites vegetales, el aceite de palma es un cultivo de gran rendimiento, lo que quiere decir que para conseguir los mismos kilos que otro aceite, hace falta menos tierra. Esto es positivo. El verdadero problema del aceite de palma es la forma destructiva con la que se produce y que conlleva deforestación, extinción de animales y violación de derechos humanos.
La mayor parte de la producción mundial procede de Indonesia (el país con mayor tasa de deforestación del mundo) y Malasia. En estos países las plantaciones de palma se establecen en zonas de selva virgen. Para ello las empresas queman las selvas y matan a los animales que viven en ella.
Estas selvas son almacenes gigantes de CO2. Han almacenado carbono durante cientos y miles de años, tanto en la vegetación viva como especialmente en la turba (masa que cubre el suelo y que está compuesta mayoritariamente de los restos vegetales y animales del bosque). Cuando se quema la vegetación y la turba liberan todo el CO2 a la atmósfera. Además, el fuego en la turba puede estar ardiendo durante años puesto que es muy difícil de controlar.
A los 25 años las plantaciones de palma son quemadas (más emisiones de CO2) y vueltas a plantar por lo que de ninguna manera se puede considerar que estas plantaciones ayudan al almacenamiento de CO2, como a veces intentan vendernos las empresas. Al ser un monocultivo, tampoco es bueno para la biodiversidad.
Evidentemente la emisión de CO2, aunque preocupante (el 20% de las emisiones de dióxido de carbono provienen de la deforestación) no es la única consecuencia. La pérdida de selvas conlleva la pérdida de hábitats para animales como los orangutanes, los elefantes o los tigres de Sumatra, entre otros. Hoy en día están todos ellos en grave peligro de extinción por el ritmo en el que están desapareciendo (quedan menos de 500 tigres de Sumatra y menos de 30 rinocerontes de Sumatra, y la situación de orangutanes y elefantes no es mejor).
El desastre es tal que el Parque Nacional Tesso Nilo de Indonesia, parque supuestamente protegido por el gobierno, a día de hoy sólo conserva 18.000 ha intactas de sus 86.000 ha.
En cuanto a la violación de derechos humanos, se trata sobre todo de violaciones de derechos de la tierra, expulsando de sus tierras a indígenas y creando conflictos. También se ha denunciado en numerosas ocasiones las condiciones esclavistas de los trabajadores de las plantaciones por parte de las empresas.
Solucionar estos problemas no es tan sencillo como dejar de usar aceite de palma. Reemplazarlo por otro aceite puede ser peor: el aceite de soja o el de coco no son buenas alternativas puesto que también conllevan problemas de deforestación y problemas para la salud. Por tanto, la solución o al menos parte de ella, pasa por un lado, por eliminar o reducir el aceite de palma siempre que sea posible, y por otro lado, por hacer que se cultive de manera respetuosa con el medio ambiente. Y es aquí donde entra en juego la certificación del aceite de palma como sostenible.
¿Qué es el certificado RSPO?
La RSPO (Mesa redonda del aceite de palma sostenible) es una organización impulsada por WWF con el fin de promover el cultivo sostenible del aceite de palma. La organización está compuesta, en su mayoría, por productores y distribuidores además de por bancos, inversores y ONG.
Aunque la finalidad es promover el uso de aceite de palma que se cultive de manera sostenible, a día de hoy, la organización y sus certificaciones están puestas en tela de juicio dado que la información que facilita sobre qué entienden por sostenible es muy vaga y sus estándares permiten la deforestación, no limitan las emisiones de CO2 ni previenen la quema de selvas y turberas. Además, forman parte de ella empresas que tienen algunas parcelas certificadas y otras no, y empresas que han destruido hábitats y violado los derechos humanos sin que la organización parezca hacer mucho.
A día de hoy la RSPO propone 4 tipos de certificación:
Certificados GreenPalm: No es aceite de palma sostenible aunque es lo que dan a entender intencionadamente. Se creó como un primer paso para promover el aceite de palma realmente sostenible pero lo está dificultando aún más. Funciona como un sistema comercial similar a los bonos de carbón en los cuales el comprador paga un extra al productor para obtener el certificado.
Mass Balance (o balance de materia): se sigue sin poder saber la procedencia de las plantaciones y, por lo tanto, sin saber si es sostenible o no
Aceite segregado: Con este certificado se separa el aceite certificado del que no lo es pero se mezcla con otros lotes y se sigue sin saber su procedencia.
Identify preserved (o identificación preservada): Aquí el aceite de palma es certificado y no mezclado con otros. Además, se puede seguir su pista desde la producción hasta el minorista pasando por las fábricas. Evidentemente, es la mejor opción.
Llevar el aceite de palma al terreno de la sostenibilidad es una necesidad imperante para que, como consumidores, podamos tener la tranquilidad de no estar dañando el medio ambiente. Pero para eso hace falta una certificación con unos controles rigurosos de sostenibilidad y que sean reales y comprobables.
¿Qué podemos hacer?
Mientras llega el día en que exista una etiqueta que nos asegure que el aceite de palma no está destruyendo el medio ambiente, si no queremos contribuir como consumidores a la deforestación y a la extinción de animales tenemos que actuar en nuestro día a día. ¿Cómo? Os dejamos algunas ideas:
Revisa la composición de un producto antes de comprarlo.
Si no estás seguro, pregunta a las empresas si su producto contiene aceite de palma y de dónde procede. Consejo: si no son claros, no son de fiar.
Escribe a las marcas y diles que dejen de utilizar aceite de palma a no ser que aseguren su procedencia sostenible (las redes sociales te pueden facilitar esa comunicación).
Hazte tus propios cosméticos y productos de limpieza. En Internet encontrarás cientos de recetas y muchas son muy sencillas de hacer.
Ayuda a que otras personas tomen conciencia del problema: Difunde esta información.
Colabora con ONG que protegen a las selvas y a sus habitantes y presionan a la RSPO para que se tome en serio su misión.
Promueve iniciativas que lleven el problema del aceite de palma a la esfera política, y que implique a gobiernos (algo esencial en un problema tan grave).
Para terminar, algunos datos:
Willmar, la empresa que produce la mitad del aceite de palma del mundo trabaja en Indonesia y se sabe que tiene plantaciones ilegales.
Unilever, la compañía que más aceite de palma usa, utiliza 1.5 millones de toneladas al año aproximadamente. Aunque afirma que su aceite está certificado por la RSPO, menos del 4% lo está. Willmar es uno de sus proveedores.
Solo un 4% de toda la producción de palma está certificada por la RSPO (y ya hemos visto sus limitaciones).
Solo el 5% del total de la producción es necesario para que sea marcada como sostenible por la RSPO a lo que hay que añadirle, que en ningún lado consta lo que entienden por sostenible.
Lo que proponemos es imposible. Lo sabemos. Pero solo intentarlo nos hará mejores seres humanos. Más humanos. Miremos al ser humano como si no fuéramos miembros de esa especie.
En su libro Ecoanimal, Marta Tafalla sostiene que, a grandes rasgos, la gente suele estar orgullosa de lo que la humanidad ha hecho gracias a la “inteligencia”. Somos violentos, generamos guerras y cometemos genocidios y extinción masiva de especies, pero en cambio, muchos opinan que nos salvamos porque existieron grandes genios como Shakespeare, Cervantes, Miguel Ángel, Mozart, Beethoven o Frida Kahlo.
Tafalla se refería principalmente a la realización estética o artística, pero podríamos también meter aquí a los avances científicos gracias a personajes como Galileo, Newton, Descartes, Pascal, Marie Curie, Einstein, Severo Ochoa, Ramón y Cajal o Margarita Salas, por ejemplo.
Según Tafalla, “no importa cuánto daño causemos, seguimos enamorados de nosotros mismos”. Sin embargo, respecto a la creación artística y científica hay al menos tres razones por las que debemos cuestionar la capacidad del ser humano de crear de forma inteligente, justa y sostenible:
La naturaleza es arrasada. Eso demuestra que solo apreciamos lo que nosotros creamos, o bien, que no valoramos la naturaleza de forma general (ni siquiera superficialmente). Los avances científicos y tecnológicos suelen usarse para consumir más y destrozar todo tipo de ecosistemas. Para la ciencia, en general, la naturaleza es más algo a doblegar que algo a conocer. Por eso se modifican genes para que las especies se comporten como nosotros queremos. Por eso se prueban medicamentos y cosméticos en animales generando sufrimientos indecibles. Por eso la tecnología no cesa de investigar cómo exprimir más los recursos naturales para, como dijo De Jouvenel, ser más y más ricos.
Buena parte del arte, al igual que la filosofía o la ciencia, “han servido para legitimar una civilización radicalmente injusta”. En todas las épocas ha habido gente que ha luchado contra las injusticias de todo tipo (esclavitud, racismo, machismo, homofobia, especismo…), pero sus obras no tuvieron la misma repercusión que las obras de los más sumisos. Tafalla denuncia que “un caso paradigmático es la manera como el mundo del arte ha vetado tradicionalmente la creación artística realizada por mujeres” o por artistas de culturas no occidentales. Algo similar puede decirse en la ciencia: ha discriminado a la mujer y, más aún, a los animales. En nombre de un hipotético avance científico se torturan todo tipo de animales, sin compasión. Todo el daño producido a todos los animales en nombre de la ciencia parece ser legítimo por las ventajas para una única especie que se atribuye a sí mismo una superioridad moral inexistente.
No hay interés en una valoración objetiva y ética: El ser humano también destruye o aísla el arte cuando no encaja con sus gustos o cuando el arte critica a los poderosos. Por otra parte, tenemos que denunciar, como hace Harari, que hoy la ciencia está al servicio de quien paga: empresas que buscan su propio beneficio, o gobiernos que valoran los proyectos científicos de forma sesgada por intereses meramente políticos o económicos. No es que la valoración ética sea difícil, es que no hay interés en que se haga (ni en ciencia, ni en tecnología, ni en industrias… ni en eso que se está llamando como nuevas entidades).
¿Deberían salvarse de la crítica los grandes artistas y los mejores científicos? La respuesta es, en general, negativa. Primero, porque muchos artistas y científicos son fichas manipuladas que simplemente han perpetuado los errores. Podrían salvarse de la crítica aquellas personas que han advertido o advierten de los peligros de ciertas obras (artísticas, científicas o de cualquier otra índole). También podrían salvarse de la crítica los pocos que han levantado su voz contra los errores y las injusticias del mundo de su tiempo.
Para Tafalla, es necesario y urgente “dejar de mirarnos tanto el ombligo de nuestras creaciones” y “practicar la humildad. (…) Apreciar la belleza natural exige precisamente renunciar a dominar y poseer”. Así por ejemplo, la caza es un acto principalmente destructivo, porque acaba con el placer de observar un animal vivo, se roba una vida, se genera sufrimiento y se reduce “la riqueza estética de ese animal” y, de hecho, de todo el planeta.
Libro de lectura rápida para entender qué está causando la terrible crisis ambiental global y cómo podemos remediarla.
Miremos a la humanidad desde fuera de la humanidad: ¿Perdonaría un extraterrestre a la humanidad tras ver sus actos? ¿Perdonaría un cerdo de granja, una vaca lechera o un ratón de laboratorio a la humanidad?
Es hora de pedir perdón y de afrontar cambios sustanciales.
El Ministerio de Juventud e Infancia propone prohibir que las personas menores de edad puedan asistir o participar en espectáculos en los que se ejerza violencia contra los animales. De este modo, se pretende cumplir con la recomendación que hizo a España el Comité de los Derechos del Niño (CDN) de la ONU en 2018 y que sigue pendiente, tal como le recordaron recientemente a la ministra Sira Rego con motivo del VII Examen del CDN.
Al ser preguntada al respecto, Rego contestó al Comité que incluiría la prohibición en su propuesta de ampliación de la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI). Concretamente, en la exposición de motivos de la norma se argumenta que “las actividades en las que esté presente la violencia conllevan riesgos significativos para la vida y la integridad física y psíquica, que pueden afectar especialmente a las personas menores de edad”.
La ministra de Juventud e Infancia ha asegurado que el texto de la reforma está completo desde hace varias semanas y que solo faltan “las últimas aportaciones del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes” para su aprobación en el Consejo de Ministros.
Prevención de las violencias
Otros puntos destacados de la propuesta del Ministerio están orientados a la prevención de las violencias contra la infancia, así como al acompañamiento y la reparación de los niños, niñas y adolescentes que las sufren. Entre estos se incluye la obligatoriedad de escuchar a las personas menores de edad en los procesos judiciales que les afecten, con independencia de su edad; la ampliación en diez años del plazo de prescripción de los delitos sexuales contra la infancia; y la incorporación de la violencia de género al listado de delitos que impiden el ejercicio de profesiones, oficios y actividades que impliquen contacto habitual con personas menores de edad.
Otro de los aspectos más relevantes de la norma es el reconocimiento de la violencia institucional, que sería recogida por primera vez en una ley de ámbito estatal, según destacan desde el Ministerio.
Desde ENEBRO-Ecologistas en Acción, queremos manifestar nuestra oposición a las corridas de toros y a los festejos con toros, vacas o vaquillas.
Mostramos nuestro rechazo al maltrato de seres vivos y más aún que se subvencione con dinero público.
En este sentido apoyamos al Ayuntamiento de Vejer en su negativa a incrementar la tortura que supone más toros embolaos en el pueblo.
El espectáculo de la tortura animal solo puede hacernos una sociedad más insensible y bárbara. Nunca el sufrimiento o la muerte puede ser una diversión.
Y pensamos que en ENEBRO no estamos solos: observando la evolución de la sociedad española, vemos que la Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales en España del Ministerio de Cultura, 2018-2019. Indicaba que tan sólo el 8% de la población acudió a algún festejo taurino durante 2018 y solo el 5,8% asistió a un festejo en plaza. El Estudio de la Fundación BBVA ‘Visión y Actitudes hacia los Animales en la Sociedad Española’ en 2022. Indicaba que casi 8 de cada 10 personas se manifiestan contra el uso de animales en la tauromaquia. Por otro lado el perfil de personas que van a una corrida es el de un varón mayor de 50 años; realmente un perfil segmentado y residual.
Por eso no resulta creíble la manifestación de la Peña Toro Embolao de Vejer cuando se autoadjudica la representación de todo el pueblo en su lamento por negárseles torturar a un animal más, “un NO a los aficionados de esta fiesta, un NO a una tradición que nuestros antepasados levantaron y que hoy día seguimos sus pasos, en definitiva un NO a Vejer”; los datos no dicen que ellos sean la representación de Vejer; ellos no son el pueblo. Y tampoco son muy creíbles con eso de “nuestros antepasados”, cuando su supuesta tradición solo tiene 50 años, según ellos mismos.
Querer justificar un acto de maltrato animal con el supuesto beneficio económico a la hostelería local supone, además del nuevo tópico cansino, una escasa sensibilidad y empatía animal. Y Vejer no necesita incultura y sufrimiento para ser visitada. Por suerte ofrece muchos otros valores: historia, arquitectura, arqueología, gastronomía, tipología urbana de pueblo blanco andaluz…
Desde el punto de vista de la protección animal, aunque en España tenemos una reciente ley de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales (Ley 7/2023, de 28 de marzo), se excluye de la protección a los toros, vaquillas y novillos usados en festejos taurinos. De esta manera nuestro país se sigue acogiendo a una ley redactada hace 33 años (Ley 10/1991 de espectáculos taurinos), entorpeciendo la evolución social y el avance de la empatía con los animales. Por suerte, hay muchas personas que han decidido avanzar en la Historia y no quedarse estancadas en una Ley del siglo pasado. Creemos que a este tipo de personas pertenecen la mayoría de las gentes de Vejer. ¡Que nadie hable en su nombre!
En la actualidad, en una sociedad que trata de avanzar en derechos sociales (incluyendo los derechos de los animales), es inconcebible que este tipo de festejos se sigan considerando algo normal, y más inconcebible aún, que sean considerados hechos culturales.
El Planeta está cambiando. El cambio climático es una realidad aunque aún haya gente que no quiera aceptarlo (y expertos en tergiversar lo que dice la ciencia). Muchos ecosistemas están cambiando por culpa del hombre. Las aves detectan esos cambios y los sufren. Los últimos estudios de SEO/BirdLife nos dan muchos datos interesantes de todo esto que demuestran que las aves son estupendos indicadores de los cambios en el entorno. Uno de los casos más claros es el de la golondrina que ha adelantado su fecha media de llegada en primavera del 17 al 9 de Marzo, en sólo cuatro años (entre 2007 y 2010). Las temperaturas suben por el cambio climático y muchas golondrinas pasan ya el invierno en el valle del río Guadalquivir, en vez de irse a África. La vuelta primaveral de otras aves migradoras también se ha adelantado: Vencejos, aviones comunes, cucos, abejarucos, o ruiseñores, vuelven entre 8 y 12 días antes.
España es lugar de invernada para muchas aves acuáticas europeas, lo que debe suponer una gran responsabilidad para gestionar bien esos ecosistemas. Los humedales más importantes son Doñana y el delta del Ebro. El primero está amenazado por los políticos, y el último por un peligroso travase del río Ebro que esperemos que la crisis lo evite, pues es bien sabido que el actual presidente de España es favorable a tal aberración ecológica y económica, a pesar de que el único Premio Goldman de España lo consiguió el científico Pedro Arrojo (2003), por demostrar lo desastroso del Plan Hidrológico Nacional que propuso Aznar, y que incluía el polémico trasvase del Ebro. Todo ello originó el movimiento de la Nueva Cultura del Agua.
Los estudios de SEO/BirdLife también nos muestran el declive de muchas especies, especialmente las ligadas a medios agrícolas en general, y a ambientes arbustivos. Muchas especies que están reduciendo su presencia en estos hábitats, como el gorrión molinero, la golondrina común, la carraca europea, la grajilla, la tarabilla común, el mochuelo europeo, la alondra, la calabria, el buitrón, el milano real, el pito real, la codorniz, o la perdiz, entre otras especies. Los tres alcaudones de la península Ibérica (real, común, y dorsirrojo) también están en declive, ya que viven entre áreas cultivadas y masas arbustivas. El mayor descenso lo sufre el sisón común. Las causas son, posiblemente, el excesivo uso de herbicidas, la agricultura extensiva que elimina la vegetación de las lindes, las semillas blindadas (envueltas en productos químicos), o el uso de fertilizantes y otros químicos en el goteo del agua de riego, donde beben muchas aves. Pero hay muchas cuestiones sin aclarar, como por ejemplo, el porqué algunas especies aumentan sus poblaciones (tal vez se deba a que se benefician de la desaparición de especies que compiten por el mismo nicho ecológico).
Las aves ligadas a medios forestales obtienen conjuntamente una evolución positiva, mientras que la evolución es estable en los medios urbanos, salvo el gorrión común que tiene una tendencia negativa, a la baja. Las aves nocturnas también están en regresión: todas las estudiadas, menos el búho real.
Si encuentras un animal o cebo envenenado, no lo toques. Llama urgentemente al teléfono gratuito 900 713 182, apoyado por diversas organizaciones, como SEO/BirdLife, y proyectos como el Life+ Veneno (www.venenono.org).
Cada año mueren muchas águilas, milanos, busardos, cuervos, buitres, osos… (algunas son especies en peligro de extinción), pero también perros y gatos, por envenenamiento ilegal causado por gente sin escrúpulos que piensa que así beneficia a la caza, la ganadería, o la agricultura. Pero la biodiversidad nos beneficia a todos (es uno de los cuatro principios de la sostenibilidad). Además, también se envenenan involuntariamente especies comestibles (perdices, tórtolas, conejos, jabalís…), y podría llegar al agua.
Un ejemplo: En Enero se encontraron en Ciudad Real seis águilas imperiales envenenadas por aldicarb, un insecticida tan peligroso que fue retirado en 2007 (www.aguilaimperial.org). El caso ha sido denunciado por SEO/BirdLife.
Este es un llamamiento a los que pasean por el campo: Podemos ponerle freno a esta práctica peligrosa e ilegal, simplemente estando atento y teniendo este teléfono del veneno guardado en el teléfono móvil: 900 713 182.
A día de hoy, en el Albergue CYD Santa María tenemos una prioridad que es la de dar caballos en adopción. Tenemos más de 80 caballos bajo nuestra directa responsabilidad y son demasiados para mantenerlos felices y cubriendo todas sus necesidades a largo plazo. La realidad es así de sencilla y dura. Ahora podemos mantenerlos, pero no puedo garantizar lo mismo en seis-ocho meses.
Como imaginarás, pese a lo desesperado de nuestra situación, no podemos darle caballos a cualquiera. Muchas perdonas se acercan a nosotros para buscar “instrumentos” para su nuevo negocio o trabajo. La realidad es que nuestros animales han sufrido mucho y buscamos para ellos familias, o personas, que tan sólo quieran darle una segunda oportunidad a un animal.
Hemos tenido que añadir nuevas cláusulas de protección para nuestros caballos en el contrato de adopción. Por ejemplo, ayer nos devolvieron a Filou. Lo habíamos entregado en adopción hace dos años a una señora amable, educada, con experiencia con caballos, recursos económicos, que, en su día, adoptó a Filou “para enseñarle los valores del compromiso y responsabilidad a sus hijas pequeñas”. Nos lo ha devuelto, enfermo, flaco y abatido. Curiosa paradoja, ¿verdad?
La mejor manera de ayudar ahora mismo es difundir nuestra necesidad de buscar buenos hogares para nuestros caballos entre personas con cierto grado de concienciación y principios. Pero, he de ser realista, tal y como está situación España, si conseguimos diez familias en adopción para nuestros más de 80 caballos, será un auténtico milagro, por lo que vamos a seguir necesitando ayuda para los otros. Hay varias formas de ayudar.
Necesitamos “ángeles”, es decir, personas que quieran colaborar mensualmente con nuestro proyecto. Puedo ASEGURAR que a día de hoy todas las donaciones que recibimos se destinan íntegramente a pagar facturas de comida y/o veterinarias. Con la ayuda que recibimos aún no es suficiente para garantizar el pago de todas nuestras facturas. Uno se puede convertir en padrino rellenando nuestro Formulario Solidario, solicitando directamente en su banco que hagan una transferencia a la cuenta de la Asociación, o pidiéndonos los datos de un veterinario o de nuestro proveedor de heno para pagarle alguna factura (o parte de ella) directamente a ellos.
Los padrinos, las personas que nos ayudan, pueden venir a visitarnos siempre que quieran (sólo han de llamarnos primero, estamos entre Cártama y Coín). También recibirán información periódica de nuestra parte para mantenerlos informados sobre nuestras actividades y rescates. Sólo añadir que no hay cuota mínima porque nosotros consideramos que cada uno debe ayudar en la medida de sus posibilidades y con lo que le haga feliz.
Tengo mil historias más que contar, pero quería empezar con una pequeña toma de contacto…
Virginia Solera García, Responsable Comunicación Asociación Todos los Caballos del Mundo (antes CYD Santa María)
Teléfono: (00 34) 610 397 027
Félix fue un naturalista español de fama internacional. Falleció en 1980 en un extraño accidente aéreo justo el día en el que cumplía 52 años. Félix era consciente de que el discurrir de la humanidad iba por mal camino y pretendía un cambio de paradigma profundo. Eso asustaba en su época tanto como hoy. De hecho, es uno de los argumentos por el que dicen que molestaba a ciertos intereses que podrían estar detrás de su muerte.
Félix criticaba el desarrollismo, desde la construcción sin límite de infraestructuras, hasta las centrales nucleares. En definitiva, se oponía a todo lo que destruía y destruye la naturaleza. Era un declarado amante de las tribus primitivas porque comprobó que eran pueblos felices, sin aburrimiento, ni angustia, ni frustración, incluso aunque pasaran hambre y sed. Decía que el hombre del paleolítico tenía un profundo respeto por la naturaleza mientras que los pueblos pastores y agricultores perdieron el respeto a la Tierra y se convirtieron en la “primera especie realmente infractora de las leyes ecológicas del planeta“. Más recientemente, Harari lo explicó con detalle en su libro “Sapiens“.
Félix fue la gran voz de la conciencia ecologista en España. Avisó del “cáncer” que es el ser humano para el planeta advirtiéndonos de que “estamos envenenando las aguas, estamos intoxicando la atmósfera, estamos talando los últimos bosques, acabando con las especies animales, nos estamos matando a nosotros mismos con los productos químicos con los que queremos matar a las plagas“.
Félix consiguió que en 1966 se protegieran en España todas las aves rapaces nocturnas y diurnas, algo que ningún país había hecho. Otras muchas especies también están en deuda con Félix: el lince, el lobo, el oso pardo, el buitre leonado… Trabajó incansablemente para que se conservaran zonas tan importantes como Doñana o las Tablas de Daimiel.
Félix cambió la imagen que España tenía del lobo ibérico. Antes se pensaba que el lobo era una alimaña peligrosa que había que exterminar. De hecho, el lobo ya se había extinguido en Francia, Alemania, Suiza… Gracias a Félix hoy el lobo está protegido en buena parte de España (como lo está en todo Portugal). Solo algunos cazadores siguen viendo al lobo como un trofeo. Félix vivió en un contexto en el que el lobo era un enemigo y, sin embargo, no se dejó convencer por todo lo que le habían enseñado pastores y cazadores. Siendo niño ya espantó a un lobo antes de ser tiroteado en una de las batidas que hacían contra los lobos. Se enamoró hasta de sus aullidos.
Félix sabía la importancia de la educación ambiental y consiguió algo inconcebible para la época: educación ambiental en televisión para los colegios dentro del espacio “Televisión escolar”. A través de la radio y de todos sus programas, su voz y su mensaje calaban en toda la población pero especialmente en los niños, hasta el punto que aún hoy algunos nos reconocemos amantes de la naturaleza gracias a Félix. Pero él no hablaba a los niños, sino que hablaba a los corazones y, como sabemos, los niños tienen su corazón más abierto y menos encadenado.
Su obra de mayor repercusión fue el programa televisivo “El hombre y la Tierra”, 124 episodios dedicados a la biodiversidad principalmente en España. La serie se difundió por todo el mundo y se tradujo a multitud de idiomas, incluso al ruso y al japonés. Félix sabía que para amar algo hay que conocerlo y puso todo su empeño en que conociéramos las maravillas de la naturaleza. Cuando conoces la vida del lobo, del águila real, del lirón careto, del alcaudón, del quebrantahuesos… es imposible no amarlos a todos.
Félix llamó a nuestra sociedad la “civilización de la basura” para resaltar el crecimiento en la generación de residuos. En este vídeo tan estremecedor Félix resalta los muchos tipos de basura, desde coches viejos hasta el plástico, los envases sin retorno y los químicos que están hasta en la sangre humana. Félix no dijo que recicláramos sino que produjéramos menos basura. Sin duda, Félix se habría estremecido al ver en qué hemos convertido el planeta. Y aún seguimos caminando en la mala dirección con Ecoembes engañándonos a casi todos.
Félix creció en un pequeño pueblo de Burgos. Allí estuvo sin escolarizar hasta tener más de diez años. Eso le permitió entrar en contacto con la naturaleza desde su tierna infancia, algo que le acompañaría toda su vida. A su muerte se levantaron medio centenar de estatuas y monumentos en su honor, algunas por suscripción popular, incluso por niños que donaron sus ahorros para que la figura de Félix no se olvidara. Sirvan estas líneas como homenaje a un ser único, inmortal y por el que deberíamos hoy dejarnos guiar. Desde la muerte de Félix el respeto ambiental ha empeorado, pero sin él todo hubiera sido aún peor.
Félix atacando a los cazadores y sus prácticas que desequilibran los ecosistemas:
Ubicar a Felix solamente en el mundo de la caza es mentir y vilipendiar. Escucha sus palabras, respeta sus obra y pensamiento, siempre @Lobo_Marleypic.twitter.com/gYykLU78zO
El mensaje ecologista es —para algunos— extraordinariamente molesto. Son verdades que nos muestran lo mal que estamos haciendo las cosas —o lo que es lo mismo— lo tontos que somos. Hay que ser humilde y tener ganas de mejorar para aceptar el reto que se plantea. Sin duda, lo más cómodo es atacar al mensajero.
La Ecología del transporte es un campo que estudia las bioimplicaciones de nuestros sistemas de trasladarnos (por tierra, mar y aire, incluyendo aviones, trenes o motos de agua). La Ecología de carreterases un subcampo que analiza todo el daño ecológico de esas infraestructuras, como por ejemplo:
Animales atropellados.
Rutas migratorias cortadas.
Contaminación por CO2, ruido, plásticos… y también, por supuesto, por partículas y caucho de los neumáticos.
Destrucción indirecta. Por ejemplo, las carreteras son infraestructuras necesarias para el desastre climático, facilitan provocar incendios forestales y ayudan a expoliar los bosques (permitiendo el transporte de los troncos y haciendo posible ganadería y agricultura donde sería inviable sin estas vías).
En síntesis, las carreteras pueden facilitar una destrucción y unos impactos mucho más graves de lo que ellas mismas destrozan directamente. Cuantas menos carreteras construyamos, menos poder destructivo daremos a los magnates del desastre.
Entrevista a @ben_a_goldfarb por @asher_elbein Ecología de carreteras: Animales atropellados Rutas migratorias cortadas Contaminación: ruido, plástico, partículas… Las carreteras facilitan destruir mucho más que lo que ellas destruyenhttps://t.co/HotSiTAyAf
Aprobar una moratoria a la construcción de nuevas carreteras (no solo autopistas).
Mejorar la red de ferrocarriles y abaratar sus billetes. En esto, excluimos los trenes de alta velocidad por su enorme impacto ambiental.
Desmantelar carreteras infrautilizadas. Estudiar qué vías no son rentables (mirando diversos parámetros) y eliminarlas, para devolver ese espacio a la naturaleza y para ahorrar sus costes de mantenimiento.
Poner peajes a las autopistaspara reducir el tráfico y que los costes no sean soportados por todos los que no usan esas infraestructuras. Esto debe hacerse, al menos, para vehículos privados. Para mercancías o transporte colectivo, se puede optar por otro tipo de tasas que graven particularmente los viajes largos y los productos de alto impacto.
Encarecer el comercio de mercancías a largas distancias para desincentivar el abuso. Los ingresos por esos impuestos deben dedicarse a fomentar alternativas locales y ecológicas. Los acuerdos comerciales de productos agrarios provocan problemas en el campo, como ya se ha comentado en otro artículo de Blogsostenible.
Hay que permitir que la fauna pueda cruzar las rutas: construir puentes y túneles para todo tipo de animales y no solo para los más grandes como ciervos o lobos, sino también para anfibios o reptiles. Debemos darles prioridad. En India hay una autopista sobre un bosque para que la fauna viva debajo de ella sin cortarle el paso. En EE.UU. se están dedicando fondos federales a construir pasos para fauna en toda su red de carreteras.
Como decía un chiste de El Roto…, ya que sabemos lo que habría que hacer, haremos cualquier otra cosa.
Uno de los mayores problemas de la humanidad es el vehículo a motor Generan multitud de accidentes e ingentes cantidades de contaminación Invaden ciudades y tienen más privilegios que las personas normaleshttps://t.co/dCHQ0ydUgp#CambioClimaticoRadio3
Cómo actuar en caso de atropello de un animal Con cuidado, acercarnos para comprobar su salud: si respira, si hay hemorragia, si se mueve… Llamar a las autoridades para que nos informen sobre qué hacer Depende de si es salvaje o doméstico…https://t.co/Smj3tEkryD
Ecologistas en Acción Castilla y León alerta de que la Junta de Castilla y León está aprovechando la alarma generada por la Peste Porcina Africana (PPA) para impulsar una ampliación indiscriminada de la caza del jabalí, mediante medidas carentes de base científica y sanitaria; una estrategia que traslada injustamente la responsabilidad a la fauna silvestre y responde a los intereses del sector cinegético y de la ganadería industrial, poniendo en riesgo la seguridad de las personas, el equilibrio ecológico y una gestión responsable del territorio.
Una falsa emergencia para aparentar gestión
Ecologistas en Acción Castilla y León denuncia un nuevo ejemplo de gestión electoralista por parte de la Junta de Castilla y León, que ha declarado una cuestionable “emergencia cinegética” para intensificar la matanza de jabalíes, ignorar deliberadamente el papel del lobo ibérico como depredador natural y aparentar que se está actuando ante un problema sanitario que no tiene su origen en la fauna silvestre.
La Peste Porcina Africana como pretexto
Tras la aparición de varios jabalíes muertos en Cataluña a causa de la Peste Porcina Africana (PPA), una enfermedad altamente contagiosa que afecta a los animales de la familia de los cerdos, la Junta de Castilla y León ha adoptado medidas supuestamente preventivas basadas casi exclusivamente en la caza del jabalí para evitar la propagación del foco inicial.
Sin embargo, según las últimas informaciones, dicho foco probablemente no procede de la fauna silvestre, sino que puede haberse debido al escape del virus desde un laboratorio de alta seguridad. A pesar de esta posibilidad sobre la mesa, se está demonizando al jabalí y utilizando como chivo expiatorio, ignorando tanto el origen real del problema como las funciones ecosistémicas que cumple esta especie.
El peso de la ganadería industrial en Castilla y León
El contexto no puede entenderse sin considerar el peso de la ganadería industrial en Castilla y León, dominada por grandes explotaciones intensivas donde se hacinan miles de animales, muchas veces con destino a la exportación. La alarma sanitaria generada beneficia a estos intereses, al tiempo que se satisface a dirigentes del sector cinegético y se intenta apaciguar a agricultores, consolidando un modelo de gestión orientado a mantener un granero de votos en periodos electorales.
Presiones cinegéticas, negocio de la caza y riesgos sanitarios
La declaración de la denominada “emergencia cinegética” no responde a criterios técnicos ni sanitarios, sino a las presiones del sector cinegético. La Consejería de Medio Ambiente ha optado por satisfacer las demandas de este sector y, de paso, apaciguar a parte del sector agrario, consolidando un enfoque de gestión orientado a mantener un granero de votos, especialmente en periodos electorales.
La Orden MAV/1434/2025, de 11 de diciembre (BOCyL 112/12/2025), intensifica estas medidas al permitir el uso de visores nocturnos en esperas de jabalí, lo que fomentará su utilización tanto legal como ilegal, con el consiguiente riesgo para la seguridad de las personas y posibles impactos sobre otras especies como corzo, ciervo o lobo. También autoriza la alimentación suplementaria de origen vegetal, que aumenta artificialmente la población de jabalíes.
La gestión cinegética promovida por la Junta se basa fundamentalmente en el interés económico de los cotos, que necesitan grandes capturas de jabalíes para hacer atractiva la venta de puestos de caza mayor. Esto favorece prácticas como la alimentación artificial, el uso de atrayentes e incluso la suelta de jabalíes de granja —procedentes incluso de otros países— para promocionar jornadas cinegéticas.
Lejos de contribuir a la contención sanitaria, la intensificación de la caza puede aumentar los riesgos de difusión de virus y otros patógenos al provocar el desplazamiento de los animales a grandes distancias. Diversos especialistas europeos ya han advertido que fomentar la caza puede favorecer la expansión de la PPA en lugar de contenerla.
El gran ausente: el lobo ibérico
Esta Orden, al igual que el resto de documentos y declaraciones políticas de la Junta de Castilla y León, resulta profundamente incongruente al ignorar por completo la necesidad de conservar poblaciones funcionales de lobo ibérico, el principal depredador natural del jabalí en nuestro país.
El lobo desempeña una labor clave tanto sanitaria como de regulación numérica de las poblaciones de jabalí y otros ungulados silvestres, por lo que constituye un aliado natural del sector agrícola y ganadero. Su exclusión sistemática de cualquier estrategia de gestión evidencia la falta de un enfoque ecológico integral.
Un modelo incompatible con el interés general
Los intereses que mueven la caza en Castilla y León son el ocio y el beneficio económico, objetivos incompatibles con una gestión rigurosa basada en criterios sanitarios, ecológicos y de interés general. Difícilmente el sector cinegético se autoimpondrá reducciones reales de las poblaciones de jabalíes cuando su interés es disponer de más piezas de caza.
Así lo ha demostrado la gestión de las poblaciones de corzo y ciervo frente a enfermedades que afectan también a la fauna doméstica, así como el persistente fracaso en el control de los daños a los cultivos, una realidad sobradamente conocida por agricultores y ganaderos.
Ecologistas en Acción Castilla y León advierte que la estrategia de la Junta, centrada en la caza indiscriminada y en intereses económicos y políticos, no aborda las verdaderas causas de la PPA, traslada injustamente la responsabilidad a la fauna silvestre y pone en riesgo la seguridad de las personas, el equilibrio ecológico y la gestión responsable del territorio. Una política eficaz debería basarse en criterios científicos y ecológicos, promoviendo la conservación de depredadores naturales y medidas de prevención sostenibles, en lugar de recurrir a soluciones apresuradas y electoralistas.
¡Vivan las buenas noticias! Aunque sean pequeños pasitos. Servirán para tomar carrerilla y saltar. Ser conscientes de estas noticias —y resaltarlas— nos ayuda a tomar conciencia de que es posible hacer las cosas bien. Además, nos insta a hacer valer nuestros derechos.
Te agradecemos que compartas este texto con tus amigos, familiares, en redes sociales… Es gratis y vale mucho. Hablamos de más de sesenta noticias para alegrarnos.
Noticias que los animales esperaban
1. Fin a los coches de caballos en Málaga(España),Cartagena (Colombia) y Palermo (Italia). En el caso de Málaga, el Ayuntamiento ha revocado las 25 licencias que quedaban. Esta decisión no se ha debido a la preocupación del PP por los animales, sino a la enorme cantidad de protestas que ha recibido el ayuntamiento, lo cual demuestra —una vez más— que lanzar nuestra protesta verbal o en redes sociales es algo útil, pero plasmarla por escrito y de forma oficial es aún más efectivo. Poco a poco, vamos entendiendo que los animales no están para ser esclavos de los humanos. En particular, los caballos siguen siendo maltratados en deportes y en turismo, actividades con las que hay que acabar.
Cierra el delfinario de Selwo Marina en Benalmádena (Málaga, España). Por desgracia, los animales no han sido enviados a un santuario donde puedan vivir dignamente, sino a otro zoo para seguir siendo explotados. España sigue siendo el país con mayor número de delfinarios de toda Europa.
3. Malas noticias para la caza. Este «deporte» no debería existir como deporte, sino solo como subsistencia cuando fuera preciso:
Bajan las licencias de caza. En 1985 había 1,4 millones de licencias de caza. Hoy quedan menos de la mitad (610.000). Sin embargo, el número de animales abatidos no ha dejado de crecer. En España, la naturaleza se alquila para disparar a la vida. En este país, el 85% de su territorio es coto de caza. Crecen, por desgracia, las licencias de caza mayor, con rifle, para conseguir grandes trofeos con los que presumir entre inconscientes amigos (siempre hombres, sin duda, por aquello del patriarcado).
Suspendida la caza de ballenas en Islandia. La única empresa que aún mantenía esta cruel práctica, canceló la caza por falta de rentabilidad (no por ética ecoanimalista)
El municipio onubense de Paterna suspende la suelta de vaquillas anual por no obtener la autorización de la Junta de Andalucía. Como venganza, el perro del alcalde ha sido envenenado.
5. Malas noticias para la experimentación con animales. Además de la atrocidad de estas prácticas científicas, es un negocio cruel que es peligroso, porque sus resultados no son fiables y hay riesgo de propagación de enfermedades (pandemias).
Brasil prohíbe la experimentación animal en cosméticos. La ley solo defiende a los vertebrados, lo cual es incompleto, pero un paso muy grande. Con excepciones, también se impide que se comercialicen en el país productos o ingredientes testados en animales. Brasil se convierte en el país número 45 del mundo en prohibir la experimentación animal con fines cosméticos.
Suiza prohíbe la importación y venta de pieles obtenidas mediante prácticas crueles. Es el primer país europeo en aplicar esta medida. En nuestras noticias pasadas puedes ver que Suiza es un país muy comprometido con el bienestar animal, lo cual contrasta con su poco interés en dejar de ser un paraíso fiscal donde se guarda de forma opaca dinero de los mayores crímenes contra la humanidad.
8. Nueva Zelanda ratifica el veto a las carreras de galgos por su crueldad. El gobierno garantiza la reubicación de los animales y la atención de las personas vinculadas a la industria. Otros territorios que ya han prohibido estas carreras son: Argentina, Uruguay y Florida (EEUU). Por la misma razón, toda la hípica debe prohibirse, incluyendo las carreras de caballos (y de cualquier otro animal no humano).
9.Eslovenia se convierte en referente europeo en bienestar animal. Su Ley de Protección Animal afecta a animales de granja, de familia y salvajes, y prohíbe cosas como mantener en jaulas perros o gallinas ponedoras. También se creará un registro de personas inhabilitadas para tener animales.
10. España impulsa la llamada ‘Ley Jane Goodall’ para reconocer derechos a los grandes simios. El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha anunciado oficialmente la puesta en marcha de una normativa pionera a nivel mundial que busca reconocer derechos básicos a los grandes simios –orangutanes, chimpancés, bonobos y gorilas–, protegiendo su dignidad, su derecho a la vida, a la libertad y a no ser torturados. ¿Se aprobará en esta legislatura?
12. La UE regula la cría, venta, alojamiento y cuidado de perros y gatos. Esta nueva normativa, que entrará en vigor a partir de 2028, establece la obligatoriedad del microchip para todas las mascotas, buscando combatir el comercio ilegal y mejorar las condiciones de bienestar animal en los 27 países miembros.
Primera autopista ferroviaria de España. Los camiones llegan de Italia a Madrid en barco y tren sin pisar la carretera. El nuevo sistema monta los semirremolques en un convoy en el puerto de Valencia y llegan hasta Madrid con cinco veces menos emisiones y más barato.
España aprueba su Ley de Movilidad Sostenible. Es un paso insuficiente, pero hacia adelante. Por supuesto, el PP votó en contra de mitigar los impactos del sector más contaminante de la economía española. Se pretende alcanzar la neutralidad climática del transporte en 2050, lo cual supone, por primera vez, tener el objetivo de descarbonizar completamente un sector económico. Entre otras cuestiones, también se lucha contra la pobreza de transporte, se revisará el sistema de etiquetado ambiental de la DGT, se eliminan los vuelos domésticos con alternativa ferroviaria de hasta 2,5 horas, se recuperan los trenes nocturnos y se dará un impulso a la bicicleta.
Se eliminan muchas barreras en los ríos de España para beneficiar a su fauna y reconectar ciudadanos. Ejemplos de esto los tenemos en Errentería, en el río Iregua y en los ríos Mosqueiros y Eo. Recordemos que, si no están bien justificados, los pantanos y los azudes provocan más daños que beneficios.
Los vecinos de As Conchas logran una sentencia histórica: la Justicia obliga a la Xunta a protegerles contra la contaminación. Se condena a limpiar y conservar el embalse, abriendo con esto la puerta a luchar contra los abusos de la ganadería.
No habrá Guggenheim en Urdaibai. La única reserva de la biosfera de Euskadi seguirá a salvo del megaproyecto impulsado por el PNV. La protesta, liderada por los ciudadanos y por Greenpeace ha tenido éxito.
3. Otros batacazos del PP español. Estos contratiempos para este partido alegran a cualquiera con un mínimo sentimiento —y conocimiento— ambiental. Pero atención, por desgracia en muchos casos se salen con la suya (mira nuestra lista parcial de hechos):
La UE se muestra contraria a cubrir el cauce del río Guadalmedina en Málaga. La Directiva Marco de Aguas (DMA) insta a los estados a regenerar ríos y lagos. Esconder un río es un fallo terrible. Es como avergonzarse por algo que puede ser una belleza natural. Muchas ciudades lo han hecho bien (Madrid, por ejemplo).
6.La cantante Billie Eilish hace una donación millonaria y pide a los ricos que hagan lo mismo. Todo irá para apoyar iniciativas centradas en la equidad alimentaria, la justicia climática y la reducción de la contaminación por carbono.
7.Alcanzadas las 60 ratificaciones necesarias para que el Tratado de los Océanos entre en vigor. No basta con eso. Ahora, los países tienen que desarrollar normativas que permitan garantizar la protección del 30% de las aguas internacionales antes de 2030. Y atención, la protección solo sería para esos 60 países. La noticia es muy buena, pero los países que no han firmado pueden seguir destrozando zonas que protejan los firmantes. Por desgracia, ni la ONU ni nadie puede velar para proteger aguas internacionales de todos los piratas. Solo se conseguirá si las personas presionamos a los gobiernos.
12. En la COP30 de Brasil, firmaron promover la integridad de la información relacionada con el cambio climático. Por ahora, no han firmado ni veinte países. España sí lo ha hecho. Se pretende luchar contra la desinformación, el negacionismo y los ataques deliberados contra periodistas, defensores y científicos medioambientales, porque todo ello amenaza la estabilidad social. Por eso, la iniciativa insta a la cooperación mundial.
13. Noticias sobre el avance del reconocimiento del ecocidio como crimen.
La Corte Internacional de Justicia (CIJ) marca un avance significativo en el reconocimiento jurídico de la emergencia climática. El más alto tribunal de Naciones Unidas ha confirmado que los Estados tienen obligaciones claras y exigibles para proteger el sistema climático frente a las emisiones de gases de efecto invernadero, incluyendo un deber reforzado de diligencia, cooperación y acción basada en la mejor ciencia disponible. Se reconoce que los combustibles fósiles están en el centro del daño climático y su explotación continuada supone una violación del derecho internacional. Decisiones como esta tendrán su influencia en juicios futuros.
La mayor federación de sindicatos de África, el Nigerian Labour Congress (NLC), ha pedido públicamente que el ecocidio se reconozca como crimen internacional en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI).
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que es la red ambiental más grande y diversa del mundo, ha votado a favor de adoptar la Moción 061 con el objetivo de «reconocer el delito de ecocidio para proteger la Naturaleza».
15. Las tortugas verdes se libran de su extinción. Su número ha aumentado un 28% desde los años setenta. El éxito se debe principalmente a los esfuerzos de conservación centrados en proteger a las hembras anidadoras y sus huevos en las playas, reducir la caza de tortugas y abordar la captura accidental de tortugas en aparejos de pesca.
16. Sentencia pionera del Tribunal Internacional de Justicia:la inacción climática del norte global viola derechos humanos, lo que implica que los países contaminadores (ricos) debieran pagar a los pobres por las consecuencias. Podría también condonarse deuda por clima e imponer fuertes sanciones por los países emisores. Aquí os dejamos una propuesta para la ONU que debiera estudiarse para conseguir la justicia climática.
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