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AnteayerSalida Principal

El fin de la violencia

Una noticia reciente: El Gobierno lleva a la Fiscalía los discursos de odio contra meteorólogos y divulgadores climáticos. Una vez más, vemos que la polarización y el negacionismo trabajan para ciertos intereses (destructivos).

Para corregir un error, lo primero es admitirlo. Reconozcamos que algunos de los pilares de nuestra sociedad están construidos sobre la violencia.

  • El patriarcado se reconoce cuando vemos la agresividad contra las mujeres y los niños.
  • El antropocentrismo —decía Marta Tafalla— nos ha llevado a que se pierdan especies a un ritmo insólito.
  • El ecocidio es una forma de brutalidad contra toda la biosfera, humanos incluidos (especialmente mujeres, niños y personas pobres).
  • El racismo —disfraz común de la aporofobia— necesita violencia sobre la que articularse.
  • Los paraísos fiscales, el turismo depredador o los impuestos regresivos (el IVA, por ejemplo) son una forma legal de promover una desigualdad que salpica violencia contra los más pobres, a los que expulsa fuera de los márgenes para luego culparlos por buscarse la vida donde a las élites no les interesa.

Afirmar que la violencia es intrínseca al ser humano es negarse a comprender que detrás de cada misil, de cada bala y de cada puñetazo hay una mano gobernada por una mente humana. La violencia —como la paz— se puede enseñar, se puede aprender y también se puede desaprender.

La paz como camino

El camino de la no violencia (ahimsa) no es el de la resignación ni el de la indiferencia. Implicarse en la paz exige coherencia en los gestos cotidianos: en lo que consumimos, en lo que toleramos y en lo que legitimamos. Nuestro voto democrático y nuestras exigencias políticas influyen e importan, incluso aunque nuestra opción no consiga ni un escaño. Cada día es un reto para educar (y educarnos) en pacifismo, feminismo, ecoanimalismo, etc.

En este sentido, deberíamos rechazar productos o eventos que apoyen actos de violencia. Por ejemplo, productos procedentes de países que ejercen violencia desmedida (Israel, Rusia, Estados Unidos, Arabia Saudí, Marruecos…), pero también películas, publicidad o videojuegos, contenidos que normalizan la violencia. Por supuesto, la gran mayoría de adolescentes sabe distinguir entre disparar en un videojuego y disparar en la vida real, pero acostumbrarse a hacerlo —de jóvenes— en el mundo virtual, facilita dar el salto a hacerlo en el mundo real.

Lo saben bien los cazadores y los taurinos. Si no enseñas a los niños este tipo de agresividad, será más difícil que de mayores quieran disparar a un ciervo o disfrutar del sufrimiento de un toro sangrando. Una mente educada en la paz jamás disfrutará de la violencia. Lo que deja de parecernos aceptable termina dejando de practicarse.

Tiempos turbios como el petróleo

Corren tiempos extraños en los que un presidente de Estados Unidos insulta, promueve la rebelión, ataca, bombardea, justifica un genocidio, exige un aumento del gasto militar…, y acto seguido pide para sí mismo el Premio Nobel de la Paz. La contradicción ya no escandaliza: se ha normalizado. Resulta igualmente revelador que la ganadora del premio en 2025 —la venezolana María Corina Machado— quisiera compartirlo con Donald Trump por el mérito de haber secuestrado —mediante bombas y crueldad— al presidente de Venezuela. Por muy indigno presidente que fuera Nicolás Maduro, usar la violencia contra él jamás debería ser el argumento para merecer un premio pacifista.

Ante el petróleo robado, han surgido empresas-vampiro como Repsol, que se han arrodillado ante Trump para conseguir un trozo de la sangre venezolana. Repsol se hundiría en ventas y en bolsa, si la España de hoy fuera la misma que la España del «No a la guerra» contra Aznar (2003) o la España del 15-M (2011). ¿Quién quiere repostar en una empresa que roba a un país hermano?

España estalló contra la guerra de Irak en la que nos metió el presidente Aznar. ¿Qué protestas hay en Estados Unidos contra el robo de petróleo a otros países? ¿Qué protestas hay en Israel contra el genocidio de sus vecinos palestinos? Apenas las hay; en parte porque ha existido una educación comprensiva o que justifica cierta violencia.

Sumar gestos para la paz

No hace falta gritar en las calles. Basta con boicotear todo lo que provenga de empresas o países violentos o que se aprovechen de la violencia de otros. Cada gesto —también en redes sociales— suma o resta. No es lo mismo presumir de unos pendientes de oro que posar con una kufiya palestina. Consumir es más poderoso que votar.

La no violencia —especialmente hacia los animales— es un arma muy poderosa que, además, se contagia por vía oral. Hay mil ejemplos, desde Gandhi hasta casos más recientes, que muestran que la resistencia no violenta puede erosionar sistemas aparentemente inamovibles. La fuerza de la no violencia no reside en la pasividad, sino en su capacidad de deslegitimar la violencia sin reproducirla. Palestina ha encontrado más éxito y más apoyo internacional ejerciendo la no violencia que con atentados terroristas. La Flotilla de la Libertad es solo un ejemplo vivo que nace para frenar a una potencia violenta, para desacreditarla y para complicarle la existencia sin derramar nada de sangre.

Un buen punto para comenzar a construir una sociedad pacífica sería acercarnos al veganismo. Si conseguimos una sociedad sensible al sufrimiento de un pez o de una gamba, habremos caminado en paz más de la mitad del camino.

♦ Sobre pacifismo:

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El fin de la violencia

Una noticia reciente: El Gobierno lleva a la Fiscalía los discursos de odio contra meteorólogos y divulgadores climáticos. Una vez más, vemos que la polarización y el negacionismo trabajan para ciertos intereses (destructivos).

Para corregir un error, lo primero es admitirlo. Reconozcamos que algunos de los pilares de nuestra sociedad están construidos sobre la violencia.

  • El patriarcado se reconoce cuando vemos la agresividad contra las mujeres y los niños.
  • El antropocentrismo —decía Marta Tafalla— nos ha llevado a que se pierdan especies a un ritmo insólito.
  • El ecocidio es una forma de brutalidad contra toda la biosfera, humanos incluidos (especialmente mujeres, niños y personas pobres).
  • El racismo —disfraz común de la aporofobia— necesita violencia sobre la que articularse.
  • Los paraísos fiscales, el turismo depredador o los impuestos regresivos (el IVA, por ejemplo) son una forma legal de promover una desigualdad que salpica violencia contra los más pobres, a los que expulsa fuera de los márgenes para luego culparlos por buscarse la vida donde a las élites no les interesa.

Afirmar que la violencia es intrínseca al ser humano es negarse a comprender que detrás de cada misil, de cada bala y de cada puñetazo hay una mano gobernada por una mente humana. La violencia —como la paz— se puede enseñar, se puede aprender y también se puede desaprender.

La paz como camino

El camino de la no violencia (ahimsa) no es el de la resignación ni el de la indiferencia. Implicarse en la paz exige coherencia en los gestos cotidianos: en lo que consumimos, en lo que toleramos y en lo que legitimamos. Nuestro voto democrático y nuestras exigencias políticas influyen e importan, incluso aunque nuestra opción no consiga ni un escaño. Cada día es un reto para educar (y educarnos) en pacifismo, feminismo, ecoanimalismo, etc.

En este sentido, deberíamos rechazar productos o eventos que apoyen actos de violencia. Por ejemplo, productos procedentes de países que ejercen violencia desmedida (Israel, Rusia, Estados Unidos, Arabia Saudí, Marruecos…), pero también películas, publicidad o videojuegos, contenidos que normalizan la violencia. Por supuesto, la gran mayoría de adolescentes sabe distinguir entre disparar en un videojuego y disparar en la vida real, pero acostumbrarse a hacerlo —de jóvenes— en el mundo virtual, facilita dar el salto a hacerlo en el mundo real.

Lo saben bien los cazadores y los taurinos. Si no enseñas a los niños este tipo de agresividad, será más difícil que de mayores quieran disparar a un ciervo o disfrutar del sufrimiento de un toro sangrando. Una mente educada en la paz jamás disfrutará de la violencia. Lo que deja de parecernos aceptable termina dejando de practicarse.

Tiempos turbios como el petróleo

Corren tiempos extraños en los que un presidente de Estados Unidos insulta, promueve la rebelión, ataca, bombardea, justifica un genocidio, exige un aumento del gasto militar…, y acto seguido pide para sí mismo el Premio Nobel de la Paz. La contradicción ya no escandaliza: se ha normalizado. Resulta igualmente revelador que la ganadora del premio en 2025 —la venezolana María Corina Machado— quisiera compartirlo con Donald Trump por el mérito de haber secuestrado —mediante bombas y crueldad— al presidente de Venezuela. Por muy indigno presidente que fuera Nicolás Maduro, usar la violencia contra él jamás debería ser el argumento para merecer un premio pacifista.

Ante el petróleo robado, han surgido empresas-vampiro como Repsol, que se han arrodillado ante Trump para conseguir un trozo de la sangre venezolana. Repsol se hundiría en ventas y en bolsa, si la España de hoy fuera la misma que la España del «No a la guerra» contra Aznar (2003) o la España del 15-M (2011). ¿Quién quiere repostar en una empresa que roba a un país hermano?

España estalló contra la guerra de Irak en la que nos metió el presidente Aznar. ¿Qué protestas hay en Estados Unidos contra el robo de petróleo a otros países? ¿Qué protestas hay en Israel contra el genocidio de sus vecinos palestinos? Apenas las hay; en parte porque ha existido una educación comprensiva o que justifica cierta violencia.

Sumar gestos para la paz

No hace falta gritar en las calles. Basta con boicotear todo lo que provenga de empresas o países violentos o que se aprovechen de la violencia de otros. Cada gesto —también en redes sociales— suma o resta. No es lo mismo presumir de unos pendientes de oro que posar con una kufiya palestina. Consumir es más poderoso que votar.

La no violencia —especialmente hacia los animales— es un arma muy poderosa que, además, se contagia por vía oral. Hay mil ejemplos, desde Gandhi hasta casos más recientes, que muestran que la resistencia no violenta puede erosionar sistemas aparentemente inamovibles. La fuerza de la no violencia no reside en la pasividad, sino en su capacidad de deslegitimar la violencia sin reproducirla. Palestina ha encontrado más éxito y más apoyo internacional ejerciendo la no violencia que con atentados terroristas. La Flotilla de la Libertad es solo un ejemplo vivo que nace para frenar a una potencia violenta, para desacreditarla y para complicarle la existencia sin derramar nada de sangre.

Un buen punto para comenzar a construir una sociedad pacífica sería acercarnos al veganismo. Si conseguimos una sociedad sensible al sufrimiento de un pez o de una gamba, habremos caminado en paz más de la mitad del camino.

♦ Sobre pacifismo:

Una Visión más de la Nueva Conciencia: Del Amor a la Felicidad

Este principio de siglo debería ser conocido por su cambio de conciencia. Los trágicos atentados del  11-S (2001) hicieron surgir algunas esperanzas en conseguir un cambio de paradigma político, económico, social, y, en definitiva, humano. Sin embargo, parece no haber generado más que esas esperanzas, y más violencia de estado. Pero seamos optimistas. Puede que esas esperanzas, sean ESPERANZAS (con mayúsculas), y distintos grupos están trabajando desde la humildad, para conseguir una nueva conciencia local, que lleve al cambio global.

Esta nueva conciencia (que otros llaman nueva era) no es algo fijo y simple, sino más bien una maraña de ideologías —difusas a veces— que se entremezclan entre sí, y que no son nuevas en su mayoría. Navegando por estos mares encontramos temas de filosofías y religiones orientales (budismo, hinduismo, tantra, yoga…), cristianismo, filosofías grecolatinas (epicureísmo, estoicismo, cinismo…), además de otros temas paranormales o esotéricos (contactos con ovnis, con los guías espirituales, ángeles, el calendario maya y el 2012, los atlantes, niños indigo, la resonancia de Schumann, ondas alpha, la era de acuario, la ley de la atracción, la de la sincronicidad… y un larguísimo etcétera).

Aquí no pretendemos aclarar esos conceptos de la nueva conciencia, sino dar una visión más sobre lo que debería y podría ser esta nueva conciencia y, al menos, intentar que las ESPERANZAS a las que antes aludíamos crezcan y puedan hacerse una realidad global.

Esta visión de la nueva conciencia puede dividirse en algunos aspectos muy conectados entre sí, y todos referidos a la persona individual, pues como decía Krishnamurti, «el individuo es el mundo (…) y sin transformación del individuo no puede haber ninguna transformación radical del mundo»:

  1. Ética Básica: Debe incluir la no violencia (aunque no se llegue a la ahimsa hindú), no mentir, no robar, y el desapego material que lleve a la generosidad. Como los cínicos de la Grecia antigua, no se trata de rechazar sistemáticamente los bienes materiales, sino de mantener una cierta indiferencia, que evite la avaricia y que nos haga aceptar las pérdidas cuando lleguen (todo llega). Se trata de ese desapego cristiano, o del Bhagavad Gita (obra cumbre de la espiritualidad hindú del siglo V a.C.). Los pecados capitales también sobran, pero como todo lo que nos hace sufrir, pueden verse como semillas de algo mejor.
  2. Austeridad: Consumir más de lo necesario debe estar fuera de cualquier nueva conciencia, la cual debe ser, por esencia, sostenible. Esta austeridad se llevará poco a poco (cada uno a su ritmo) a todos los aspectos de la vida, incluyendo la alimentación. El reto es, como decía el filósofo estoico y emperador romano Marco Aurelio, renunciar hasta a la propia idea de renuncia (y por extensión, a uno mismo, aceptando la vida que ha de vivirse).
  3. Espiritualidad: Aunque pueda, en un primer momento, parecer que no es imprescindible, al menos sí que es de gran ayuda. Puede ser un motor que nos mueva más deprisa a esta nueva conciencia. Cualquier espiritualidad es posible, siempre y cuando sea sincera y sentida, sin dogmatismos impuestos desde fuera.
    • Por ejemplo, el sentimiento tántrico de que todo es sagrado, o el de que todos somos Uno (puede que seamos Dios, como sostienen las Upanishads del siglo VII-VI a.C.), o el mismo sentimiento cristiano de amor universal, hace aflorar el necesario sentimiento de respeto del siguiente punto.
  4. Respeto General, a lo Viviente, y TAMBIÉN a lo Material: Todo tiene su esencia y todo procede de la naturaleza.
  5. Sosiego o Paz Interior: Es la ataraxia de los antiguos griegos, algo básico en un auténtico yogui, místico, o sabio. Esta tranquilidad se consigue de muchas maneras: Los religiosos dirán que rezando, o meditando, pero también basta con disfrutar con algo (lo ideal es disfrutar con todo). Cuando uno hace algo disfrutando cada instante, sobreviene esa paz interior y alegría que es contagiosa (ser feliz es fácil). La meditación oriental puede resultar muy útil, y aunque hay miles de técnicas, lo más simple es sencillamente sentarse y observar nuestra tranquila respiración con su movimiento abdominal. Observarnos es una clave de la filosofía oriental, pero de la cultura griega procede el “Conócete a ti mismo”, atribuido a Sócrates y que dicen que estaba inscrito en la puerta del templo de Apolo en Delfos. La importancia de esta introspección se debe a que nos invita a explorar nuestra realidad interior, donde se encuentra todo lo que necesitamos para poner fin a nuestro sufrimiento.
  6. Búsqueda: Consiste en buscar la propia senda para simplemente «ser». Este es, quizás, el punto más importante y permite saltarse cualquier punto de los anteriores, pero haciéndolo con conciencia, y no movido por los hilos de la sociedad o de la comodidad. Esta búsqueda es algo más que la búsqueda del ecologismo y acaba cuando uno encuentre lo que busca, y entonces, se intuye una felicidad que nadie ni nada te puede arrebatar. Si no es la felicidad suprema, al menos debe ser la mayor que se puede conseguir en este mundo.
  7. Amor: Por todo lo anterior este punto sobra, pero a la vez, no podía faltar, para sustituir a todo lo anterior. Se empieza amando a los más cercanos, puede que sólo a una persona, pero el camino que parece más sensato es llegar a amar a todos, y a todo. En otra entrada de este blog, puedes leer unas citas sobre el amor que apoyan esta conciencia.

Todo esto está dominado además por dos reglas simples que surgen del respeto y del compromiso: 1) No debe haber radicalismos, ni imposiciones, pero tampoco puede faltar ningún punto de los anteriores, y 2) Sin tibiezas: Tampoco hay que contentarse con «ser superficial» para calmar la conciencia. La decisión de seguir esta senda, o (no tan nueva) conciencia, es decisiva y, por supuesto, notaremos cambios en nosotros y los demás notarán esos cambios, que pueden ser graduales, por supuesto. La senda puede seguirse desde la soledad, o buscar un grupo en el que unir esfuerzos.

NOTA 1: La inmensa mayoría de las personas notamos que seguir estas pautas al 100% no es fácil, pero… ¿No sería fantástico que mucha gente se propusiera seguir esta senda con ataraxia, sin estrés? El mero propósito es un buen avance.

NOTA 2: Se admiten todo tipo de críticas (denuncias), hacia cualquier idea, o hecho. Lo que no se admite es la falta de autocrítica.

Muere una Mujer Ecologista: Wangari Maathai

Wangari Maathai, plantadora de árbolesAlgunos dicen que es muy fácil ser ecologista en los países ricos. No es cierto, pero Wangari Maathai demostró que se puede ser ecologista comprometida y mujer, en un país muy pobre, y donde la mujer aún no tenía plena igualdad. Seguro que para esta Mujer Árbol (Tree Woman) fue muy duro hablar del “cambio climático” en un país tan empobrecido y donde la corrupción la llevó varias veces a la cárcel.

Wangari Maathai (1940-2011) nació en Kenia, y murió ayer de un cáncer. Merece ser recordada por muchas cosas, como ser la primera mujer africana en recibir el premio Nobel, Nobel de la Paz 2004por su contribución al desarrollo sostenible, a la democracia y la paz”, más específicamente por promover la plantación de árboles en toda África. El Parque Uhuru de Nairobi se mantiene vivo gracias a que ella consiguió paralizar un complejo urbanístico. ¿Cuántos casos similares tenemos en nuestra España? ¿Acaso el caso de El Algarrobico, en pleno Parque Natural es único en España?

A pesar de su condición de mujer pudo estudiar en universidades estadounidenses y doctorarse en la Universidad de Nairobi. A partir de 1976 colaboró con el Consejo Nacional de Mujeres de Kenia, donde pudo desarrollar su idea de plantar árboles para mejorar el entorno y mejorar la calidad de vida. El Movimiento Cinturón Verde (Green Belt Movement) surge en 1977 y, desde entonces, se han plantado más de 40 millones de árboles en África (en granjas, escuelas, iglesias…), pero también ha servido de inspiración para plantar árboles por todo el mundo. También tiene el premio Goldman 1991 y multitud de otros premios y distinciones a nivel internacional. También fue parlamentaria de Kenia, y fundadora de un partido ecologista (en España no ha habido partidos ecologistas con éxito nacional, pero ahora tenemos a EQUO que parece una gran alternativa para muchos de los que estamos indignados con la política tradicional, insostenible).

Puedes leer sobre otros ecologistas egregios en este breve artículo, y ver este pequeño vídeo homenaje a algunos que han dado la vida por la Tierra, pero no olvides que también puedes plantar árboles: Aquí tienes una breve guía de cómo plantar árboles sin grandes conocimientos ni esfuerzos. Nos gustaría saber si algún lector de estas líneas va a plantar algún árbol en nombre de la Tree Woman del mundo, Wangari Maathai… Gracias y ánimo.

Plantación de olivos en los centros educativos para conmemorar el Día Escolar de la No Violencia y la Paz

29 Enero 2026 at 12:35
  • Marea Palestina, plataforma de la que forma parte Ecologistas en Acción, impulsa la campaña No hay Paz sin Justicia, con la que 60 organizaciones educativas quieren concienciar de la situación que sigue viviendo la población  en Gaza, con más de 70.000 personas asesinadas desde octubre de 2023, una gran parte de ellas niños y niñas.
  • La acción central de esta campaña es la plantación de olivos —un árbol que representa los valores de la paz en el mundo— en los centros escolares. Se hará el 30 de enero, Día Escolar de la No Violencia y la Paz, que se celebra cada año en el aniversario del asesinato del pacifista Mahatma Gandhi.
  • Asimismo, Marea Palestina ha desarrollado los materiales didácticos “Postales por la paz y la justicia” para crear situaciones de aprendizaje en las aulas que repasan vulneraciones de derechos humanos contra poblaciones de distintos lugares del planeta.

Marea Palestina: la Educación Contra el Genocidio —plataforma formada por 60 organizaciones educativas y sociales, entre ellas Ecologistas en Acción— promueve de cara al 30 de enero, Día Escolar de la No Violencia y la Paz, la plantación de un olivo en los centros educativos de toda España. Impulsan la plantación colectiva de este árbol, que es un símbolo universal de paz en el mundo, como medida de concienciación sobre la vulneración sistemática de los derechos humanos en Gaza y otros puntos del planeta.

Esta acción se engloba en la campaña No hay Paz sin Justicia y tiene su origen en la destrucción de olivares por parte de colonos de Israel que ocupan ilegalmente tierras palestinas, afectando a un sustento fundamental para la población palestina con total impunidad.

Con esta campaña, Marea Palestina también quiere seguir concienciando sobre las constantes vulneraciones del alto el fuego por parte de Israel que siguen incrementando las cifras del genocidio por encima de las 70.000 personas asesinadas, entre ellas, más de 20.000 niñas y niños.

“La educación en y para la tolerancia, la solidaridad, la concordia, el respeto a los derechos humanos, la no-violencia y la paz son motivos para recordar el 30 de enero. Los centros educativos se comprometen como defensores de la paz y entendimiento entre personas de distinta procedencia y modos de pensar”, han declarado las organizaciones convocantes.

Así, en el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, que conmemora cada 30 de enero el aniversario de la muerte del Mahatma Gandhi (India, 1869-1948) —líder pacifista que defendió y promovió la no violencia y la resistencia pacífica frente a la injusticia y que fue asesinado por defender estas ideas— Marea Palestina defiende una educación inspirada en una cultura de no violencia y paz que permita al alumnado adquirir conocimientos, actitudes y competencias que refuercen su desarrollo como ciudadanos globales críticos y comprometidos con sus derechos y los de otras personas.

Postales por la paz y la justicia

Marea Palestina ha desarrollado los materiales didácticos “Postales por la paz y la justicia” que, con situaciones de aprendizaje y a través de las historias de niñas y niños, explican las vulneraciones de derechos humanos contra poblaciones de distintos lugares del planeta: desde los refugiados saharauis en Tinduf a la opresión de los pueblos indígenas en Latinoamérica; de la selva del Orinoco en Venezuela a países de Centroamérica como Guatemala, donde sufren el expolio de sus recursos naturales; al igual que las guerras por los recursos minerales en El Congo y otros países de África o la guerra de Yemen.

En este sentido, las organizaciones implicadas subrayan que el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, por su temática general de no violencia, resolución de conflictos y convivencia, puede trabajarse en todos los niveles educativos desde educación infantil hasta bachillerato.

Las “Postales por la paz y la justicia” se suman a otras acciones que Marea Palestina está realizando desde el inicio de curso: “Pasamos lista” (lecturas de los nombres de la poblacióin palestina asesinada); manifiestos y declaraciones contra el genocidio elevados a los consejos escolares de centro, autonómicos y estatal, que fue aprobado sin votos en contra; o la reciente campaña para que el Gobierno de España done la recaudación de la Lotería de Navidad a la UNRWA, organización de Naciones Unidas para los refugiados palestinos, que está siendo acosada por el Estado de Israel, y que se debatirá en el Congreso de los Diputados.

Gaza, muy presente

En esta edición del Día Escolar de la No Violencia y la Paz, Marea Palestina y las organizaciones que la componen animan a tener muy presente la situación actual de Gaza. En la Franja, los incumplimientos del alto el fuego por parte de Israel son constantes y la agresión genocida suma más de 70.000 personas asesinadas desde 2003, una cifra que se eleva por encima de las 700.000 personas desde el año 1948.

Este movimiento recalca que la violencia sigue presente en Gaza, así como el rastro de destrucción, muerte y violación de los derechos humanos más básicos entre la población superviviente por parte del estado de Israel.

Las organizaciones animan a colectivos sociales, educativos, y asociaciones de familiares de alumnado a sumarse a esta efeméride, difundir todo tipo de actividades y realizarlas en sus centros educativos.

Finalmente, facilitan un enlace para los colectivos o centros educativos que participen en la campaña No Hay Paz Sin Justicia que quieran dar a conocer su acción. También pueden enviar fotos e información al correo electrónico: mareapalestina.estatal@gmail.com.

La entrada Plantación de olivos en los centros educativos para conmemorar el Día Escolar de la No Violencia y la Paz aparece primero en Ecologistas en Acción.

Ballet en Albacete: "El Lago de los Cisnes"

20 Enero 2026 at 00:00

 

El Lago de los Cisnes

Martes 20 de enero, 20:00 h

Teatro de la Paz

Entrada: general 28€

 


El Ballet Clásico Internacional, ganador de cuatro premios nacionales al mejor espectáculo de danza, representará la gran joya del ballet clásico: El lago de los cisnes.

 

Un año más realizamos nuestra Asamblea anual y un balance de las actividades llevadas a cabo durante el año anterior

15 Enero 2026 at 10:08
Por: Rota
  • Desde el año 1984 que este grupo ecologista inició su andadura muchos han sido los asuntos que han preocupado -y siguen preocupando- y se han abordado, todos ellos con la finalidad de proteger, defender y cuidar nuestro medioambiente y entorno rural y urbano.

Se destaca, en su balance, su descontento y desazón ante muchas situaciones y circunstancias que son consecuencia directa del cambio climático y, sin embargo, no se le está dando la importancia que debiera, además de hacer caso omiso de la normativa y legislación al respecto. Otras, se convierten en tareas habituales.

Se consiguió el establecimiento de una Ordenanza Municipal de protección del camaleón; no obstante, se debe estar constantemente controlando que la cartelería esté colocada y visible y las medidas protectoras y de vigilancia se lleven a cabo.

Cada vez que un nuevo suelo se declara urbanizable o se prepara para ello son constantes las reuniones con Delegadas/os y técnicas/os para informar de la adopción de medidas favorables para la conservación de su hábitat.

El establecimiento de la Zona de Reserva Permanente fue un logro, no obstante, si no se siguen las indicaciones adecuadas no se conseguirá que el camaleón progrese y perviva.

Más grave aún, si cabe, es la situación del chorlitejo patinegro. Sus expectativas de supervivencia en nuestras playas se plantean dudosas.

Resulta curioso que siendo nuestra localidad el lugar de la provincia de Cádiz donde más puestas se registran no es así en el número de ejemplares que consiguen sobrevivir; el 90% de las puestas en la zona de Los Corrales se ha perdido.

Es evidente el desinterés, por parte de las administraciones, en colaborar realmente con la protección de esta ave limícola.

Año tras año se señalan los terribles impactos que sufren: perros sueltos, presencia de gatos ferales, tránsito y ocupación del sistema dunar, paso de vehículos por zonas de reproducción, la instalación de la zona de playa canina en hábitat de reproducción, el exceso de ocupación por parte de los chiringuitos…sin embargo no se adoptan medidas para evitarlas y corregirlas.

Son habituales dos campañas que se llevan a cabo; una es la de la protección de “las tres mosquiteras” para informar, sensibilizar y concienciar sobre la importancia de evitar la extinción de estas aves -vencejo común, golondrina y avión común-, ya que son aves que contribuyen al control de una biodiversidad sana y equilibrada al alimentarse de miles de insectos, evitando así las graves consecuencias de su proliferación.

La otra campaña se centra en la eliminación de especies invasoras que son aquellas que se han introducido por efecto de la acción humana, pero que no se encuentran en su área natural de distribución. Estas especies suelen proliferar fácilmente provocando la alteración en los ecosistemas y desplazando a las especies autóctonas; todo ello produce efectos devastadores para la flora y el entorno natural.

Por otro lado, este año se ha vuelto a llevar a cabo una campaña en pro del cierre y no instalación de duchas y lavapiés en nuestras playas y zonas anexas.

No hay justificación para la instalación de estos dispositivos, que no deberían instalarse independientemente del estado de los embalses.

El agua es un bien necesario, escaso, insustituible e irreemplazable. Nada puede justificar que se pueda derrochar un bien tan preciado que debería ser objeto de respeto por parte de las administraciones y la ciudadanía.

Otro tema que suscita interés y preocupación, a este colectivo, es la excesiva proliferación de chiringuitos en nuestras playas, litoral y cordón dunar.

La regresión de línea costera es una evidencia que se ve incrementada con estos establecimientos; se denota exceso de espacio de ocupación, movimientos de arena perjudiciales, afectación al sistema dunar, daños a flora y fauna, contaminación…un impacto medioambiental irreparable.

Muchas son las solicitudes de autorizaciones y expedientes que se han tramitado intentando que la administración sea más expeditiva en el cumplimiento de la legislación proteccionista.

Destacar la participación, del colectivo ecologista, en la conmemoración del “Día de las Vías Pecuarias”, en la marcha ciclista lúdico/reivindicativa “Vía Verde Entre Ríos”, en el “Día de los Humedales” y, este año, en la organización y desarrollo de la “IV Asamblea Andaluza de Encuentros” que tuvo lugar en Tarifa.

Por último, mencionar la asistencia a todas las convocatorias provinciales que se han realizado en apoyo al pueblo palestino y contra el genocidio de Gaza, así como a las movilizaciones y encuentros en contra de la reapertura de las Minas de Aznalcóllar y sus peligrosos vertidos.

La entrada Un año más realizamos nuestra Asamblea anual y un balance de las actividades llevadas a cabo durante el año anterior aparece primero en Ecologistas en Acción.

Dia Escolar de la No Violència i la Pau: plantació col·lectiva d’oliveres

13 Enero 2026 at 17:16

Amb motiu, el pròxim 30 de gener, de la celebració del Dia Escolar de la No Violència i la Pau, la plataforma Marea Palestina, de la qual forma part Ecologistes en Acció, convida a tots els centres educatius a participar en la campanya “No hi ha pau sense justícia”.

Una plantació col·lectiva d’oliveres, una cartografia dels conflictes i l’activitat “Postals per la justícia i la pau” són les tres accions que Marea Palestina: L’Educació Contra el Genocidi proposa dur a terme l’última setmana de gener en els centres educatius amb els materials elaborats a tal fi.

En eixa data, en la qual se celebra el Dia Escolar de la No Violència i la Pau, la plataforma de la qual formen part més de 60 organitzacions educatives, entre elles Ecologistes en Acció, ha convocat la campanya “No hi ha pau sense justícia”. Amb ella busquen impulsar una educació que permeta a l’alumnat adquirir coneixements, actituds i competències que reforcen el seu desenvolupament com a ciutadania global crítica i compromesa amb els seus drets i els d’altres persones.

Ecologistes en Acció anima a col·lectius socials, educatius, i associacions de familiars d’alumnat a sumar-se al manifest, difondre les activitats i realitzar-les en els seus centres educatius.

Els col·lectius o centres educatius que participen en la campanya No Hi ha Pau Sense Justícia que vulguen donar a conéixer la seua acció, ho poden fer en aquest enllaç. També es possible enviar fotos i informació per a la seua difusió al correu electrònic: mareapalestina.estatal@gmail.com.

 

Comunicat

El 30 de gener se celebra en els centres educatius el Dia Escolar de la No Violència i la Pau, ja que una educació inspirada en aquests principis permet al nostre alumnat adquirir coneixements, actituds i competències que reforcen el seu desenvolupament com a ciutadans globals crítics i compromesos amb els seus drets i els d’altres persones.

Amb aquesta intenció, esmentem a continuació alguns dels 130 conflictes armats actius en el món i algunes xifres de la seua letalitat. Països com Ucraïna, Síria, Sudan, Myanmar, Iemen, Palestina… es troben entre els més devastats.

En Palestina, el nombre de morts des d’octubre de 2023 a Gaza és de més de 70.112, encara que des de l’ocupació israeliana en 1948, la xifra ascendeix a més de 700.500, convertint a aquest territori en l’escenari del major genocidi en curs.

Educar per la pau no consisteix només a celebrar un dia com aquest; hem de construir un món basat en la justícia amb els pobles i el rebuig a la violència com a forma de resolució de conflictes. Aquests no se solucionen amb un alto-el-foc, fa falta una reparació i fer justícia respectant la llibertat dels pobles i respectant la sobirania de cadascun d’ells sobre els seus recursos i el seu territori.

Per això, el nostre lema d’aquest curs és “NO HI HA PAU SENSE JUSTÍCIA”.

Accions per la pau

1. Plantació col·lectiva d’oliveres.

La destrucció de l’entorn és una arma letal utilitzada en els conflictes bèl·lics. En les guerres, els arbres són defoliats, incendiats, morts perquè ningú puga trobar refugi en ells, per a destruir el mode de vida de les persones. Són milers les oliveres arrancades i incendiades en Palestina.

Es proposa fer un acte simbòlic el 30 de Gener en el qual totes les persones planten juntes una olivera en els centres educatius com a símbol de resistència i d’esperança.

Pot ser un acte xicotet a l’aula o bé una activitat de tot el centre. L’olivera pot estar prop d’una finestra o al pati.

Amb la plantació d’una olivera s’aporta un granet d’arena en la construcció d’un món més solidari, més humà.

Recursos sobre com plantar una olivera: recurs 1 i recurs 2.

2. Cartografia dels conflictes. Activitat en els centres educatius o a l’aula:

  • Dibuix d’una olivera, les branques de la qual porten el nom dels conflictes armats i les seues fulles dades d’inici/duració, morts, desplaçats…
  • Taula comparativa per a exposar en mural amb els noms de tots els conflictes armats i les seues dades.
  • Assenyalar en un mapamundi els conflictes armats, completant la informació en llegendes.
  • Situar en el centre un mapa amb els països en guerra i els països productors d’armes. Suggeriment de mapa en aquest enllaç.
  • Posar xinxetes en el mapa amb les cultures presents en el centre.

3. Activitat “Postals per la justícia i la pau”.

  • S’escampen les postals sobre una taula o el sòl, també poden exposar-se en format exposició (espai comú del centre). Proposta de postals en aquest enllaç.
  • Cada estudiant o grup ha de triar una de les postals.
  • En cercles, es llig en veu alta la situació que presenta la postal i es mostra la imatge que l’acompanya.
  • Cada participant ha de respondre a la postal que ha triat. Pot usar diferents llenguatges expressius o mesclar-ho si ho desitja. Per exemple: text, dibuix, collage amb elements naturals, etc.
  • Es posen en comú les postals resultants.
  • Es realitza una exposició a l’aula o en l’espai del centre que es decidisca.

 

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Día Escolar de la No Violencia y la Paz: plantación colectiva de olivos

13 Enero 2026 at 16:43

Con motivo, el próximo 30 de enero, de la celebración del Día Escolar de la No Violencia y la Paz, la plataforma Marea Palestina, de la que forma parte Ecologistas en Acción, invita a todos los centros educativos a participar en la campaña “No hay paz sin justicia”.

Una plantación colectiva de olivos, una cartografía de los conflictos y la actividad “Postales por la justicia y la paz” son las tres acciones que Marea Palestina: La Educación Contra el Genocidio propone llevar a cabo la última semana de enero en los centros educativos con los materiales elaborados a tal fin.

En esa fecha, en la que se celebra el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, la plataforma de la que forman parte más de 60 organizaciones educativas, entre ellas Ecologistas en Acción, ha convocado la campaña  “No hay paz sin justicia”. Con ella buscan impulsar una educación que permita al alumnado adquirir conocimientos, actitudes y competencias que refuercen su desarrollo como ciudadanía global crítica y comprometida con sus derechos y los de otras personas.

Ecologistas en Acción anima a colectivos sociales, educativos, y asociaciones de familiares de alumnado a sumarse al manifiesto, difundir las actividades y realizarlas en sus centros educativos.

Los colectivos o centros educativos que participen en la campaña No Hay Paz Sin Justicia que quieran dar a conocer su acción, lo pueden hacer en este enlace. También se pueden enviar fotos e información al correo electrónico: mareapalestina.estatal@gmail.com.

 

Comunicado

El 30 de enero se celebra en los centros educativos el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, ya que una educación inspirada en estos principios permite a nuestro alumnado adquirir conocimientos, actitudes y competencias que refuercen su desarrollo como ciudadanos globales críticos y comprometidos con sus derechos y los de otras personas.

Con esta intención, mencionamos a continuación algunos de los 130 conflictos armados activos en el mundo y algunas cifras de su letalidad. Países como Ucrania, Siria, Sudán, Myanmar, Yemen, Palestina… se encuentran entre los más devastados.

En Palestina, el número de muertos desde octubre de 2023 en Gaza es de más de 70.112, aunque desde la ocupación israelí en 1948, la cifra asciende a más de 700.500, convirtiendo a este territorio en el escenario del mayor genocidio en curso.

Educar para la paz no consiste solo en celebrar un día como este; debemos construir un mundo basado en la justicia con los pueblos y el rechazo a la violencia como forma de resolución de conflictos. Estos no se solucionan con un alto el fuego, hace falta una reparación y hacer justicia respetando la libertad de los pueblos y respetando la soberanía de cada uno de ellos sobre sus recursos y su territorio.

Por ello, nuestro lema de este curso es “NO HAY PAZ SIN JUSTICIA”.

Acciones para la paz

1. Plantación colectiva de olivos. La destrucción del entorno es un arma letal utilizada en los conflictos bélicos. En las guerras, los árboles son defoliados, incendiados, muertos para que nadie pueda encontrar refugio en ellos, para destruir el modo de vida de las personas. Son miles los olivos arrancados e incendiados en Palestina.

Se propone hacer un acto simbólico el 30 de Enero en el que todas las personas plantan juntas un olivo en los centros educativos como símbolo de resistencia y de Esperanza.

Puede ser un acto pequeño en el aula o bien una actividad de todo el centro. El olivo puede estar cerca de una ventana o en el patio.

Con la plantación de un olivo se aporta un granito de arena en la construcción de un mundo más solidario, más humano.

Recursos sobre cómo plantar un olivo: recurso 1 y recurso 2.

2. Cartografía de los conflictos. Actividad en los centros educativos o en el aula:

  • Dibujo de un olivo, cuyas ramas lleven el nombre de los conflictos armados y sus hojas datos de inicio/duración, fallecidos, desplazados…
  • Tabla comparativa para exponer en mural con los nombres de todos los conflictos armados y sus datos.
  • Señalar en un mapamundi los conflictos armados, completando la información en leyendas.
  • Situar en el centro un mapa con los países en guerra y los países productores de armas. Sugerencia de mapa en este enlace.
  • Poner chinchetas en el mapa con las culturas presentes en el centro.

3. Actividad “Postales por la justicia y la paz”.

  • Se esparcen las postales sobre una mesa o el suelo, también pueden exponerse en formato exposición (espacio común del centro). Propuesta de postales en este enlace.
  • Cada estudiante o grupo ha de elegir una de las postales.
  • En círculos, se lee en voz alta la situación que presenta la postal y se muestra la imagen que la acompaña.
  • Cada participante ha de responder a la postal que ha elegido. Puede usar distintos lenguajes expresivos o mezclarlo si lo desea. Por ejemplo: texto, dibujo, collage con elementos naturales, etc.
  • Se ponen en común las postales resultantes.
  • Se realiza una exposición en el aula o en el espacio del centro que se decida.

 

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Vigilaremos el cumplimiento de la Zona de Bajas Emisiones de la Cartuja tras el pacto PP-Vox

26 Diciembre 2025 at 10:20
  • Ecologistas en Acción exige el cumplimiento de la Zona de Bajas Emisiones de la Cartuja que el pacto PP-VOX pretende boicotear.
  • Alerta del retroceso social y ambiental en Sevilla tras el pacto PP–Vox. 

Ecologistas en Acción ha mostrado su «estupor» ante el pacto alcanzado entre PP y Vox para la aprobación de los presupuestos municipales de 2026 en Sevilla, que incluye la flexibilización de las sanciones vinculadas a la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de la Cartuja, impedir el acceso al padrón municipal de personas inmigrantes en situación administrativa irregular y la prioridad en «combatir la proliferación de manteros».

La organización ecologista considera que esta decisión supone un incumplimiento de la propia Ordenanza municipal de ZBE y alerta de que, además de suponer una burla a la Ley, aumentaría la contaminación atmosférica que ya sufre la ciudad. Se trata de una medida ilegal, similar a la adoptada en otros ayuntamientos de derecha.

La entidad ha anunciado que permanecerá vigilante para garantizar que se cumple la única ZBE planteada por el Ayuntamiento de Sevilla en la Isla de la Cartuja. Ecologistas en Acción advierte de que, de materializarse la flexibilización anunciada, se estaría vulnerando el Real Decreto 1052/2022 que regula las ZBE, así como la Ley 7/2021 de Cambio Climático y Transición Energética.

Las Zonas de Bajas Emisiones están concebidas para reducir las emisiones derivadas de la movilidad urbana y forman parte de las obligaciones recogidas en la normativa estatal sobre cambio climático. Ecologistas en Acción recuerda que el objetivo último de estas zonas es mejorar la calidad del aire y mitigar los impactos del cambio climático, favoreciendo un modelo de movilidad más sostenible, inclusivo y seguro, que priorice el transporte público y la movilidad activa a pie o en bicicleta.

El Real Decreto establece, además, que las ZBE deben evitar una mayor concentración de vehículos contaminantes en su perímetro para impedir el empeoramiento de la calidad del aire, el ruido y las condiciones ambientales. La organización ecologista considera que las medidas anunciadas por el Ayuntamiento irían en sentido contrario a esta obligación.

Según el último informe estatal de Ecologistas en Acción sobre la calidad del aire, basado en datos oficiales de siete estaciones de control en Sevilla, la contaminación procedente del tráfico rodado ha aumentado en la ciudad y se registran superaciones de los valores límite recomendados por la Organización Mundial de la Salud y por la normativa vigente.

En este sentido, Ecologistas en Acción subraya que la calidad del aire en Sevilla está estrechamente vinculada a enfermedades respiratorias. La contaminación derivada del tráfico —incluyendo partículas finas (PM2.5), dióxido de nitrógeno (NO₂) y compuestos orgánicos volátiles— penetra profundamente en los pulmones, irrita las vías respiratorias y provoca inflamación, favoreciendo patologías como el asma, la bronquitis crónica o la EPOC. La organización recuerda que la exposición continuada a estos contaminantes incrementa también el riesgo de cáncer de pulmón, especialmente en áreas urbanas con altos niveles de polución. Recordar que se producen alrededor de unas 600 muertes prematuras al año debido a la contaminación atmosférica en Sevilla(1). Debilitar la ZBE de la Cartuja, advierte la entidad, supone reducir una herramienta clave para proteger la salud pública y la calidad de vida de la población sevillana.

La entidad denuncia también la ausencia de indicadores claros para evaluar el cumplimiento de los objetivos ambientales de la ZBE de la Cartuja, así como la inexistencia de una estación de control de la calidad del aire en la zona, lo que a su juicio impide un seguimiento adecuado.

Ante esta situación, Ecologistas en Acción solicitará al Ministerio de Transportes la retirada de la subvención de fondos Next Generation, que supera los tres millones de euros y fue solicitada por el Ayuntamiento de Sevilla para la implantación de la ZBE. La organización considera que existe un incumplimiento manifiesto de la normativa reguladora, ya que la medida municipal no contemplaría restricciones de acceso ni sanciones para los vehículos más contaminantes, siguiendo —según afirma— las condiciones exigidas por Vox al PP para la aprobación de las cuentas municipales.

También recuerda que ya en 2023 propuso la ampliación de las Zonas de Bajas Emisiones en Sevilla, con especial atención al Casco Antiguo y al conjunto histórico de Triana, en línea con las zonas recogidas en el «Plan Respira». A su juicio, estas áreas sí cumplirían con buena parte de los requisitos establecidos en el Real Decreto 1052/2022.

Ecologistas en Acción muestra su preocupación por el contenido social del acuerdo alcanzado entre PP y Vox, que pasa —según denuncia la organización— de impedir el acceso al padrón municipal de personas inmigrantes en situación administrativa irregular. Para Ecologistas en Acción, esta medida supone criminalizar y desproteger a quienes ya sufren una situación de mayor vulnerabilidad, dificultando su acceso a derechos básicos como la sanidad, la educación o los servicios sociales, y vulnerando el principio de solidaridad que debería guiar las políticas públicas.

La organización recuerda que muchos colectivos sociales que trabajan en apoyo a personas migrantes insisten en que la llamada «proliferación de manteros» no puede abordarse desde la persecución policial ni la criminalización, sino afrontando las causas que llevan a muchas personas a sobrevivir con la venta ambulante, como la falta de alternativas laborales, la irregularidad administrativa o la exclusión social. A su juicio, la respuesta justa y eficaz pasa por garantizar derechos, facilitar vías de regularización y ofrecer oportunidades de empleo digno, y no por señalar a quienes ya viven en una situación límite.

Por último, Ecologistas en Acción concluye que el pacto PP–Vox «supone un doble retroceso»: por un lado, en materia de derechos y cohesión social, al dificultar la vida de las personas migrantes más vulnerables; y por otro, en la protección ambiental y de la salud pública, al rebajar las herramientas destinadas a reducir la contaminación. La organización demanda políticas basadas en la solidaridad, la justicia social y la protección ambiental, en lugar de medidas que —a su juicio— castigan a quienes menos tienen y relajan la defensa del bien común.

1. Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).

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Cuento de Navidad, el Musical

26 Diciembre 2025 at 13:18

 

Cuento de Navidad, el Musical

Viernes 26, sábado 27, domingo 28, lunes 29 y martes 30 de diciembre, 19:00 h. 

Función matinal el día 28 a las 12:00 h.

Teatro de la Paz, Albacete

Entradas: 12€. El beneficio obtenido irá destinado a: Cáritas (Economato Social), Sagrado Corazón (Residencia y comedor Social) y  Banco de alimentos de Albacete

 


Cuento de Navidad, el Musical.

El musical más familiar y navideño de la Asociación Cultural Spirale vuelve al Teatro de La Paz de Albacete.

Inspirado en el clásico de la literatura de Charles Dickens, se trata de una adaptación musical, cargada de sentimientos, coreografías, voces en directo, un cuidado vestuario y unos decorados que nos llevan a distintas partes de Londres del siglo XIX.

 

Europa Compra Barato a China, porque allí no hay Derechos Básicos: Denuncia de Liu Xiaobo (Nobel de la Paz, 2010)

Libertad para Liu Xiaobo en China
Libertad para Liu Xiaobo en China

Si el gobierno de un país no permite a uno de sus ciudadanos ir a recoger el Premio Nobel de la Paz por sus denuncias contra ellos, es un indicio claro de que el premio es merecido. Eso es lo que le ocurrió al chino Liu Xiaobo y ya nos indignamos con la lista de los 18 países que apoyaron a China en tal abuso de poder.

RBA edita el libro «No tengo enemigos, no conozco el odio» con ensayos y poemas de Xiaobo escritos durante más de 20 años, denunciando la falta de libertad en China, el abuso del PCCh (Partido Comunista Chino), la violación de Derechos Humanos, la contaminación de sus ríos y paisajes, y hasta la esclavitud infantil de su país, ante la pasividad de los países ricos que compran sus productos sin importar sus costes ocultos.

6-4 Movimiento del 4 de Junio: (liusi): Literalmente significa “seis cuatro”, en referencia al día cuatro de junio, cuando se produjo la masacre de Tiananmen. La expresión es prácticamente imposible de encontrar en la prensa china y su búsqueda está bloqueada en Internet.
(liusi): Literalmente significa “seis cuatro” en chino, por el 4 de Junio, cuando se produjo la masacre de Tiananmen. La expresión es prácticamente imposible de encontrar en la prensa china y su búsqueda está bloqueada en Internet.

Breve biografía y sus peticiones

Liu Xiaobo, activista por los derechos humanos y la democratización de China, fue profesor en la Universidad de Pekín, y fue arrestado en diversas ocasiones. En 1989 regresó de Estados Unidos para participar en el Movimiento que desembocó en la masacre del 4 de Junio en Tiananmen, donde muchos murieron pidiendo democracia en China, y por lo que ingresó en prisión acusado de «propaganda e incitación contrarrevolucionaria». Para él «la libertad de expresión es el fundamento donde se asientan los derechos humanos, la esencia de la humanidad, la madre de la verdad».

Reconoce que a final del siglo XX China se ha desembarazado «de la pobreza generalizada y el totalitarismo absoluto de la era Mao», han mejorado las condiciones de vida, los derechos sociales y las libertades, pero su caso es una muestra de que aún hay mucha represión en su país, y el gigante crecimiento económico de China deja al margen a mucha gente, mientras el PCCh usa el soborno para «comprar la estabilidad con dinero» y «solo recurre a la represión violenta ante esa minoría que no se vende».

En Diciembre 2008 fue detenido por ser uno de los redactores y firmantes de la Carta 08. Al año siguiente fue condenado a 11 años de cárcel que cumple actualmente. En dicha carta, firmada por miles de chinos, se pide, en síntesis, la reforma constitucional, la separación de poderes, democracia, derechos humanos (abolir el sistema de reeducación por el trabajo), libertad de asociación y formación de partidos políticos, libertad de reunión, manifestación y de expresión («erradicar definitivamente la práctica de considerar las palabras como crímenes»), libertad de prensa, de cátedra, de culto, derecho a la propiedad privada, seguridad social (sanidad, jubilación, educación, y empleo), protección medioambiental (sostenibilidad con responsabilidad hacia las generaciones venideras), y «liberar a todos aquellos que han sido criminalizados por sus creencias e ideales».

La nueva China, consumista, acomodada e hipócrita

Liu Xiaobo nos dibuja distintos puntos de vista de China. Como la de los jóvenes nacidos tras la masacre del 4 de Junio en Tiananmen, jóvenes que han vivido el apogeo económico y no vacilan en esgrimir la abundancia para justificar las injusticias del gobierno, y a los que Xiaobo etiqueta como malcriados, egocéntricos absolutos, y consumistas. Xiaobo critica que algunos jóvenes salieron del campo para ir a la universidad, y luego se han despreocupado de mitigar la pobreza de la que proceden. También critica un tipo de nacionalismo chino imperante en las juventudes, que es falso y radical, que quiere ingresar en el Partido sin tener fe en el comunismo, con pasión patriótica antiamericana, pero con todas las modas que provienen de ese país, que critican al régimen actual, pero que contribuyen a su estabilidad, que critican, como todos, el lujo ilimitado de los altos oficiales, pero sólo en privado.

Xiaobo critica un patriotismo violento y falso, que magnifica los éxitos chinos, hasta inventarse «noticias falsas para inflar la vanidad nacional», y arremeter contra occidente, sin importar los valores que van predominando en la humanidad desde la II Guerra Mundial (Derechos Humanos, pacifismo, democracia…), valores que no llegan a China a pesar de que la liberalización gradual de su economía ha llevado un desarrollo económico relativamente alto. Para Xiaobo, «una característica que todos los dictadores comparten es hacer sonados y reverenciales llamamientos a la paz internacional mientras en el fondo de su corazón adoran la violencia, pues siempre ambicionan hacerse con el control y dominar el mundo». Pero según él, «el mundo se ha encaminado hacia unas relaciones basadas en la ayuda y el respeto mutuo, asumiendo por el contrario que el hombre es un hombre para el hombre. Ante un orden injusto, la resistencia pacífica fue reemplazando las luchas violentas», y la negociación aparcaba la violencia. Afirma que «en estos tiempos, los verdaderos héroes ya no son los que hacen demostraciones de fuerza, ni mucho menos los déspotas que mantienen sus sistemas dictatoriales mediante la violencia. Los héroes de hoy son personas como Gandhi», Martin Luther King, la birmana Aung San Suu Kyi, el sudafricano Nelson Mandela, o el palestino Yasser Arafat.

El totalitarismo personal de la era Mao se apoyó, según Xiaobo, en cuatro pilares: «La nacionalización total, que despojó a los individuos de la más mínima autonomía económica», «la organización total, que eliminó todas las libertades individuales e hizo a todas las personas dependientes», «la tiranía férrea» que consiguió que todos estuvieran controlando a todos los demás, y la «dominación del espíritu, lograda por medio de la imposición ideológica». Ante esto, Xiaobo resalta que «la excelencia de la resistencia no violenta reside en que, allí donde los seres humanos se ven forzados a sufrir la violencia dictatorial, responden al odio con amor, al prejuicio con tolerancia, a la arrogancia con humildad, a la humillación con dignidad, a la violencia con razón. (…) La víctima invita al verdugo a entrar de nuevo en razón, le invita a la paz y las reglas de la humanidad, trascendiendo así el círculo vicioso que sustituye una tiranía por otra, que responde a la violencia con violencia». En el mismo artículo indica que China necesita «la desobediencia civil y los movimientos por los derechos civiles», que fuercen un cambio de régimen paulatino.

Las últimas reformas en China son también criticadas, por dar «prioridad a la productividad descuidando la justicia social», y por idolatrar el PIB, mientras la libertad se coarta prohibiendo hasta cierta música (como la de Deng Lijun con su dulce voz, prohibida por hablar de amor en un régimen insensible), y cercenando la libertad de expresión del llamado Movimiento del Muro de la Democracia, surgido en un muro del barrio pekinés de Xidan donde los estudiantes colgaron carteles con sus reivindicaciones hasta que el gobierno lo impidió en 1979, por criticar al Partido. Según Xiaobo, este movimiento alentó un sentido de justicia colectivo y su generación es pionera en la lucha por la libertad en China.

El despertar de China ante la corrupción y la esclavitud infantil

Pero el pueblo chino está despertando, pues ya hay miles de campesinos de muchos municipios que se han organizado para repartirse la tierra, sin contar con el PCCh (además de otras victorias recientes del pueblo chino). Durante años, Mao y el PCCh han estado abusando de los campesinos, los más débiles, quitándoles sus tierras. La rebelión contra eso se está extendiendo por toda China, ante la acumulación exagerada de casos de corrupción, abusos, y violaciones de los derechos humanos. En cualquier momento, por ejemplo, las autoridades pueden echar a la gente de su casa, y ante tanta injusticia, el número de gente que se inmola para protestar también va en aumento. Esto contrasta con el aumento de la desigualdad y la corrupción en China: «El más capitalista entre los capitalistas palidece ante la rápida acumulación de propiedad privada de los poderosos». Con dinero los poderosos en China compran a las élites intelectuales, silencian las resistencias, regatean con los países occidentales, y compran el apoyo de ciertos países: «Quizás en su fuero interno, las élites se oponen a la ideología del régimen actual, e incluso lo desprecian, pero la gran seducción de las ganancias tangibles y los altos riesgos ligados al terror político se combinan para que se supediten al régimen». «En la trastienda de semejante milagro económico se encuentran los milagros de la corrupción sistémica, de la injusticia social, de la moral en ruinas, del futuro hipotecado, del precio desorbitado que pagan los derechos humanos».

Uno de los puntos más espinosos son los innumerables casos de esclavitud infantil, para trabajar en hornos clandestinos de ladrillos. Se raptan niños, se les maltrata, y las autoridades hacen la vista gorda y, los casos que llegan a juicio acaban con penas muy blandas, y castigando principalmente a oficiales de bajo rango, por lo que el sistema que origina el trabajo forzado infantil a gran escala se perpetúa. Xiaobo cuenta el caso de unos padres que buscaron a su hijo visitando cientos de hornos, y denuncia que el sistema judicial es «una herramienta del poder dictatorial del PCCh», a lo que se une la falta de libertad de prensa, y de expresión, que mantiene a la gente en la ignorancia. Xiaobo termina diciendo sobre esto que «los dictadores del PCCh han demostrado que se preocupan tan solo por su poder, la vida humana no les importa. Y en consecuencia, sin un cambio de sistema, crímenes como el de los hornos clandestinos no podrán sanearse, y mucho menos cortarse de raíz».

Alabanza a Internet

Sin embargo, gracias a Internet, la gente se va enterando cada vez más de todo, «ha mejorado las condiciones para la expresión en el país», y se va saliendo de ese «servilismo» (del que Xiaobo culpa a una errónea visión tradicional de Confucio). Xiaobo afirma que «Internet es verdaderamente un regalo del cielo para que la gente china pueda defender sus derechos». Como ejemplo de esto cuenta casos que el gobierno intentó ocultar, pero que no pudo hacerlo por la existencia de Internet (como el incidente de Weng’an).

Internet tiene en China una doble visión: como «herramienta para amasar grandes fortunas», básica en el de desarrollo económico, pero también como herramienta para «el despertar de la conciencia civil y en la defensa de los derechos humanos», porque su bloqueo total es imposible. «Ingentes cantidades de dinero se invierten en la vigilancia policial de la red, forzando también a las compañías occidentales a colaborar en la censura por medio de incentivos económicos».

Xiaobo recuerda cuánto le costaba antes recoger firmas para alguna petición, en bici, en bus, puerta a puerta, mientras que ahora Internet facilita mucho la tarea, y hasta hay portales dedicados a la salvaguarda de los derechos. «El impacto de la opinión de los internautas ha obligado a innumerables oficiales a comparecer públicamente, e incluso las autoridades han tenido que castigar a algunos a modo de chivo expiatorio» (como los casos de SARS, accidentes en la minería, o la contaminación del río Songhua).

Datos del crecimiento económico de China

«La reserva de divisas extranjeras es ya la primera del mundo (supera el billón de dólares americanos), su fuerza militar ha crecido sustancialmente, los peces gordos del PCCh tienen inversiones por todo el mundo, los productos chinos llegan a todos los rincones del planeta, los turistas chinos gastan dinero a espuertas, los chinos son los primeros del mundo en teléfonos móviles» … pero «China paga un altísimo precio por el desarrollo económico»: «Los productos baratos y de baja calidad provienen de la falta de derechos de los trabajadores y de las fábricas de sangre y sudor, (…) el despilfarro de recursos naturales y el deterioro medioambiental». Y por eso afirma que China «nunca podrá llegar al nivel económico de EE.UU. y Japón, pues el planeta no puede soportar el peso de otra superpotencia». Y concluye: «Yo no sitúo mis esperanzas en la prosperidad de ninguna nación o colectividad».

Ausencia de derechos humanos en la base de los éxitos de China

Hasta los éxitos deportivos. Xiaobo dice que han convertido a China en «el paraíso del deporte elitista, y el infierno del deporte popular. El número uno en medallas viene de la inversión financiera número uno (…), inversión humana y material»: 4 veces el gasto en sanidad de 2007, y 3 veces el gasto en educación: «Un deporte tan lujoso como éste sólo puede realizarlo un país dictatorial que ignora el interés colectivo» y que se usa como «instrumento de propaganda de los dictadores» (el record en medallas lo tiene la antigua URSS en los juegos olímpicos de Seúl 88, mientras que en Pekín 2008 fue China la número uno). Para conseguir tantos éxitos deportivos, China entrena a sus atletas desde muy niños, perdiendo éstos su libertad, sus relaciones familiares, y su salud (como el caso de las enfermedades oculares de los saltadores de trampolín, ocasionadas por su exagerada juventud).

Fortalezas y debilidades de la cultura occidental: Una NUEVA civilización

Ante los graves problemas en su China natal, Xiaobo reconoce que idealiza la cultura occidental y que ignora «adrede las muchas debilidades (…) de la cultura occidental que revelan precisamente las debilidades de la especie humana». Xiaobo se da cuenta de que muchos occidentales recurren a la cultura ancestral de China buscando alternativas, pero en su opinión «uno de los mayores errores cometidos por la humanidad en el siglo XX ha sido justamente intentar salir del atolladero recurriendo a las civilizaciones existentes», mientras que «la humanidad no ha sido capaz de crear una civilización totalmente nueva que pueda resolver los problemas de la superpoblación, la crisis energética, el desequilibrio ecológico, la proliferación de armas nucleares, el hedonismo extremo»… o «los dolores espirituales». En esta línea el libro El odio a Occidente, de Jean Ziegler, responsabiliza a los países desarrollados de los males del mundo.

Xiaobo levanta un monumento a Lin Zhao diciendo que el testamento que escribió con su vida es la única voz de libertad que aún existe en la China contemporánea. Lin Zhao (1932-1968) fue una mujer intelectual condenada por criticar el régimen maoísta, y que se hizo célebre por escribir desde la cárcel, con su propia sangre, críticas a Mao y al Partido.

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Apoyo a la brigada de la Guardia Civil que denunció presunta corrupción en el Seprona

18 Diciembre 2025 at 18:14
Por: Sevilla

Ecologistas en Acción ha expresado públicamente su apoyo a la brigada de la Guardia Civil María Serrano, juzgada en el Tribunal Militar de Madrid por un presunto delito de denuncia falsa tras haber alertado sobre posibles casos de corrupción en el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de Sevilla.

La Fiscalía Jurídico Militar retiró su denuncia puesto que no ve indicios de delito. La única acusación que queda es la de un particular, General de División.

El procedimiento judicial concluyó el martes 16 y la sentencia está prevista antes del próximo día 24. La acusación solicita cerca de un año de prisión militar y una responsabilidad civil de 20.000 euros. La organización ecologista reclama que en este caso se aplique el espíritu y la finalidad de la Ley 2/2023, de 20 de febrero, de protección de las personas informantes sobre infracciones normativas y lucha contra la corrupción, así como de la directiva europea que le da origen.

La militar, entrevistada por Ecologistas en Acción hace aproximadamente año y medio, se ha sentado en el banquillo acusada de denuncia falsa y se enfrenta a una posible pena de cárcel por haber denunciado, hace una década, presuntas irregularidades internas en el Seprona de Sevilla. Desde entonces, según denuncian, ha sufrido un prolongado proceso de represalias y desgaste personal y profesional que ella misma ha calificado como un “calvario”.

La denuncia inicial por presunta corrupción interna fue archivada en su momento por prescripción de los delitos. Sin embargo, posteriormente se abrió contra ella una causa por denuncia falsa, impulsada por quien entonces era coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Sevilla y hoy general, causa que ha sido finalmente juzgada en la jurisdicción militar.

Este caso guarda paralelismos con el de Ana María Garrido, funcionaria del Ayuntamiento de Boadilla del Monte (Madrid) y denunciante clave del caso Gürtel, cuya actuación fue determinante para destapar una de las mayores tramas de corrupción en el Estado español. Garrido, hoy reconocida activista en la lucha contra la corrupción y referente en el desarrollo de la normativa de protección a denunciantes, también sufrió graves represalias personales y profesionales, hasta el punto de verse obligada a abandonar el país. Garrido ha mostrado su respaldo a María Serrano y ha señalado su caso como un ejemplo del deficiente desarrollo práctico de la ley de protección a las personas informantes, subrayando que este procedimiento podría servir para corregir esa deriva y reforzar la lucha contra la corrupción.

Ecologistas en Acción insiste en que cumplir con el deber de informar sobre posibles irregularidades no puede convertirse en motivo de castigo ni de persecución. En este sentido, recuerda que la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) lleva años denunciando la “abusiva y arbitraria aplicación” del Código Penal Militar contra quienes se atreven a denunciar prácticas corruptas dentro del cuerpo.

La organización ecologista subraya, además, que María Serrano está siendo juzgada por la jurisdicción militar por un presunto delito de carácter civil. Recuerda que uno de los compromisos aún pendientes de los Pactos de la Moncloa es que la justicia militar se limite estrictamente a delitos militares y no se aplique a conductas de naturaleza civil, una exigencia que consideran especialmente relevante en el caso de la Guardia Civil.

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El verano del agua

14 Diciembre 2025 at 00:01

1. Lo primero que vio al llegar fue La Ría. El río, la ría, no sabía si decirle «Mira, este es el río» –palabra más universal, más útil, menos local–, o decirle «Mira, esta es la ría» –la que todas decimos, la de aquí– y explicarle que río es dulce, que ría salada, que ría es ya casi mar. Le dije las dos, explicación incluida. En aquel momento, yo no sabía cuánto castellano sabía esa niña de 9 años que acababa de llegar a Bilbao para pasar el verano lejos del calor de los campamentos de refugiados en los que vive.

Pero sí sabía que este iba a ser el verano del agua.

Un bañador, un gorro, unas gafas y una toalla fueron sus primeras pertenencias aquí. En cuanto descansó del viaje, mi hermana y yo la llevamos a la piscina. Me lo habían dicho ya, que playa y piscina son las actividades preferidas de los y las niñas saharauis que vienen a pasar el verano aquí, pero nunca hubiera podido imaginar lo que iba a ser. El primer día que se metió en el agua, no podía creer esa sensación totalmente nueva en el cuerpo: no paraba de tocar el agua con las manos, con la cara, de chapotear, de sumergirse, de sorprenderse con cada descubrimiento. No paraba de probar, no paraba de reír. Y yo no paraba de llorar: ver cómo su cuerpo iba aprendiendo a flotar, cómo no se cansaba nunca, ni cuando se caía, ni cuando tragaba agua; verla, día tras día, aprender a dar una brazada, luego cuatro seguidas, luego el ancho de la piscina. Pocos privilegios he sentido tan hondos como el privilegio de estar acompañando a descubrir el agua a alguien a quien le han robado su salida al mar.


2. Cuando vio la bola del mundo sobre la mesita de noche de su habitación, se acercó a ella, pasó el dedito por el azul mediterráneo, cruzó el Estrecho y empezó a bajar, pero no hacia la derecha, no, no hacia Argelia, sino hacia la izquierda, pasando por encima de Marruecos y llegando a El Aaiún ocupado. Paró su dedito ahí y me dijo, sin palabras aún pero con toda claridad, de ahí vengo yo. Sáhara dijo una; y Sahara repitió la otra. Después, yo señalé Tinduf en el mapa, el lugar donde están ese otro El Aaiún, ese otro Bojador, esa otra Dajla, esos nombres espejo de cada una de las wilayas que componen los campamentos de refugiados donde vive, y me miró como diciendo no, no, de ahí no, yo vengo de aquí, y siguió señalando el Sáhara ocupado por Marruecos con el dedo, sin mirar a Argelia, como si por un momento los campamentos no existieran, como si no existieran los refugiados, como si no tuviera ninguna relación con esa tierra que acoge a quienes se tuvieron que ir de la suya hace ya 50 años.

«Este no es un programa asistencial. Este es un programa político», me dijeron en la primera entrevista que me hicieron desde Vacaciones en Paz, y ahí supe que sí, que claro, que iba a entrar. Pero eso, que tan claro tuve al principio, se fue transformando en paradoja cuando ella llegó. Una vez fuimos a un curso de grafitis y ella quería, como el resto de las niñas que estaban allí, pintar corazones: fue haciéndolos azules, rojos, amarillos, y el profesor, al saberla saharaui, le pintó su bandera y al lado escribió Sahara aske y yo me emocioné, y le hice una foto con la bandera, y mientras la hacía empezó a crecer en mí una sensación que ya me acompañó todo el verano: a veces, yo, tan amiga de «la causa», que tantas veces le había dicho «Sahara hurra», quería que ella fuera solo una niña; que el verano le trajera, también, el privilegio de no ser nada más que una niña de vacaciones en lugar de un símbolo político, una bandera andante, de llevar todo el peso de 50 años de ocupación sobre ese cuerpecito de apenas 28 kilos.


3. «Mira, esta es tu familia», le dijeron cuando llegué a buscarla. Rarísimo me sonó, y me reactivó el temor que había tenido cuando decidí acoger: que esa niña no fuera a tener hermanitas o hermanitos con los que jugar; que en nuestra casa, al cerrar la puerta, fuéramos solo ella y yo. Aunque, en realidad, esta tampoco era nuestra casa: una amiga de una amiga, a la que no conocía, me prestó su piso en Bilbao para que viviéramos ahí durante los meses de la acogida. «Como yo no puedo hacerlo, al menos apoyar», me dijo.

Tuve que haberlo entendido en ese momento, pero en realidad no lo he entendido hasta casi el final, a la hora de hacer balance, de pasar por la cabeza todo esto que he vivido con el cuerpo: acoger es, también, que la acojan a una. Primero alrededor de la idea de la niña, después alrededor de su presencia hermosa, se empezó a tejer a una red que nos ha estado sosteniendo: nos han prestado una casa, nos han regalado ropa, nos han dado de comer, en la peluquería le han cortado el pelo gratis –«para contribuir»–, personas que apenas conocía se han convertido en amigas, amigas se han convertido en comadres, a la distancia y en persona, mi hermana ha sido su aliada acuática, mi padre la ha llevado al campo, y ejércitos de niñas y niños le han enseñado a hacer pulseras, a coger olas, a hacer castillos de arena, a patinar, a saber el orden exacto en que se comen los huevos Kinder. Y claro, suena a cliché, pero todo eso es poco comparado con lo que ella nos ha enseñado a nosotras.


4. Su última semana aquí coincidió con Aste Nagusia, la Semana Grande, las fiestas de Bilbao. Salió todos los días: bailó en la romería, hizo turno en una txosna y, ante todo, se enamoró de Marijaia, esa señora rubia y con los brazos en alto que simboliza nuestras fiestas. Se hizo fotos con ella y llevaba un collar con su imagen que no se quitó nunca.

El último día de fiestas, en esa ría a la que nunca llamó río, nos despedimos de Marijaia. Ella decía que no entendía por qué la quemaban. Pero yo creo que sí: «Se va Marijaia, se acaban las fiestas, me voy yo», me dijo, ya en castellano, y me preguntó qué iba a hacer yo ahora, y allí, en la ría, mientras pensaba qué responderle, donde había empezado, se terminó este verano: el verano más ocupado, el verano más ocioso. El verano de la acogida, el verano del agua.

La entrada El verano del agua se publicó primero en lamarea.com.

XI Gala AIDISCAM

21 Noviembre 2025 at 10:17

 

XI Gala AIDISCAM 2025

Les Petits Rats y Azúcar Salá

Viernes 21 de noviembre, 19:30 h

Teatro de la Paz, Albacete

Donativo 5 €. Entradas a la venta en el C.S.C. Ensanche o en taquilla y en la taquilla (una hora antes del inicio). Abriéndose la posibilidad de colaborar a través de la Fila 0

 


La XI Gala AIDISCAM 2025

AIDISCAM celebra su XI Gala este viernes en el Teatro de la Paz para apoyar a personas con discapacidad, con dos espectáculos: 'Les Petits Rats' (Fund. Esteban Berlanga) y Azúcar Sal. Con la compra de entradas, por un donativo de cinco euros, apoyarán proyectos para personas con discapacidad. La gala busca visibilizar y fomentar la inclusión social.

 

Libro “21 lecciones para el siglo XXI” de Y.N. Harari (resumen)

Resumen del libro "21 lecciones para el siglo XXI" de Harari. En nuestro blog también encontrarás el resumen de su libro "Sapiens"Sus dos anteriores libros fueron “Sapiens” y “Homo Deus” y en ellos se exploraba la historia del hombre y su futuro, respectivamente. Aquí, Yuval Noah Harari nos presenta un compendio de 21 temas esenciales para el presente. Mientras estamos atareados en nuestros problemas cotidianos, están pasando cosas a nivel global que nos deberían importar.

“A la filosofía, a la religión y a la ciencia se les está acabando el tiempo”. La inminente crisis ecológica, la creciente amenaza de las armas de destrucción masiva y el auge de las nuevas tecnologías disruptivas no permitirá prolongar mucho más el debate sobre el significado de la vida. Porque ese significado se ha de usar para tomar decisiones importantes (en ciencia, biotecnología, inteligencia artificial…). Los mercados son impacientes y no toman siempre las mejores decisiones para todos.

1. Decepción ante la ausencia de una ideología convincente

“Relatos Ecoanimalistas” —Colección de relatos ecologistas y animalistas.
“Relatos Ecoanimalistas” —Colección de relatos cortos, ideal para regalar a personas, sean o no ecologistas o animalistas. Aumentará la conciencia ambiental del planeta. Gracias.

Tras la caída del fascismo y del comunismo, el liberalismo se ha impuesto casi por todo el mundo de una u otra forma, defendiendo cosas tan bonitas como la libertad, los derechos humanos, la libertad de movimiento (más para el dinero que para las personas, ciertamente), o el libre mercado (que con tanto acierto criticó N. Klein). Pero desde la crisis global de 2008, los decepcionados por el liberalismo crecen y hay, además, dos retos que para Harari son muy inquietantes: la infotecnología (desarrollos tecnológicos, inteligencia artificial, robots…) y la biotecnología (modificar genes, transgénicos…). “Los humanos siempre han sido mucho más duchos en inventar herramientas que en usarlas sabiamente. Es más fácil reconducir un río mediante la construcción de una presa que predecir las complejas consecuencias que ello tendrá para el sistema ecológico de la región”.

El poder de “manipular el mundo” ha llevado a que “nos enfrentamos a un colapso ecológico”, porque las revoluciones en biotecnología y en infotecnología las lideran científicos o emprendedores “que apenas son conscientes de las implicaciones políticas de sus decisiones”. Así, “Donald Trump advirtió a los votantes que mexicanos y chinos les quitarían el trabajo y (…) nunca advirtió a los votantes que los algoritmos les quitarían el trabajo” (poniendo a las máquinas a trabajar). “Quizá en el siglo XXI las revueltas populistas se organicen no contra una élite económica que explota a la gente, sino contra una élite económica que no la necesita”. Cada vez se precisan menos trabajadores y ahora debemos ya empezar a buscar soluciones (como reducir la jornada laboral o la renta básica), antes de alcanzar el “desempleo masivo”.

Los que votaron a Trump en EE.UU. o a favor del Brexit en Reino Unido, no rechazaron el liberalismo totalmente pero sí quisieron encerrarse un poco en su casa y que se adoptaran “políticas intolerantes para con los extranjeros”. Pretender aislarse, como pide el nacionalismo, es una política inviable en la era de internet y del calentamiento global. China lo hace al revés: aplica el liberalismo más fuera de sus fronteras que dentro, mientras Rusia aplica un liberalismo atroz que genera la “mayor desigualdad del mundo” (el 87% de la riqueza está en manos del 10% de los más ricos) y el islamismo solo atrae a algunos de los que crecieron en su seno. A pesar de todo, la humanidad no puede abandonar el liberalismo, “porque no tiene ninguna alternativa”, aunque tampoco ofrece respuestas “a los mayores problemas a los que nos enfrentamos: el colapso ecológico y la disrupción tecnológica”. El liberalismo todo lo resuelve con el crecimiento económico pero esa solución no sirve porque ya sabemos que esa es precisamente la causa de la crisis ecológica y que gran parte de la tecnología tiene un fuerte impacto social y ambiental. Por eso, para Harari la primera medida es la perplejidad: reconocer que no sabemos lo que está ocurriendo.

2. Trabajo: en el futuro habrá mucho menos empleo

La robotización tiene ventajas e inconvenientesEs obvio que las máquinas y los robots están efectuando cada vez más trabajos: mejoran nuestra vida y, a la vez, nos quitan el trabajo. El poder de las máquinas, junto con la IA (Inteligencia Artificial) es inmenso y tienen dos capacidades muy importantes: la conectividad y la capacidad de actualización. Por ejemplo, en conducción automática de vehículos, dos coches podrían conectarse para acordar quien pasa primero y evitar colisionar. Además, cualquier nueva norma de tráfico o mejora del software podría actualizarse en todos los vehículos automáticos de forma inmediata.

También es cierto que se están creando nuevos empleos, pero en general exigen “un gran nivel de pericia y, por tanto, no resolverán los problemas de los trabajadores no cualificados”. Podría ocurrir que padezcamos “a la vez unas tasas de desempleo elevadas y escasez de mano de obra especializada”. Además, dado la vertiginosa velocidad de cambio, podrían ser profesiones que surgen y desaparecen en cuestión de una década, por lo que es muy complicado exigir derechos laborales o crear sindicatos en tales circunstancias. El autor sostiene que “hoy ya son pocos los empleados que esperan ocupar el mismo empleo toda la vida”. Además reconoce que “el cambio es siempre estresante” y podría ser complicado reeducar a miles de empleados.

Por otra parte, evitar la pérdida de puestos de trabajo no es una buena opción, porque supone abandonar las ventajas de la mecanización, pero tampoco podemos hacerlo sin dar alternativas a los empleados. Harari alaba lo que ocurre en Escandinavia, donde los gobiernos siguen el lema «proteger a los obreros, no los empleos». Una forma de hacer esto es lo que llamamos las dos erres urgentes: Reducir la jornada laboral y la RBU (Renta Básica Universal). Por supuesto, también se está aplicando en muchos países la subvención de servicios básicos universales: educación, sanidad, transporte… Pero en estas opciones el problema está en definir qué es «universal» y qué es «básico»:

  • Por universal se suele interpretar la población nacionalizada en un país, pero hay que tener en cuenta que las principales víctimas de la automatización quizá no vivan en donde se apruebe la RBU o esos servicios básicos universales. Automatizar en exceso podría generar la ruina en países en desarrollo que actualmente están dando mano de obra barata a los países ricos.
  • Por básico se puede interpretar la comida que un sapiens requiere (entre 1500 y 2500 calorías), pero también se pueden considerar básicos aspectos como la educación, la sanidad, el acceso a internet…

El problema es complejo, porque contentar a los sapiens no es tarea sencilla. La felicidad puede depender de las expectativas y éstas dependen de las circunstancias. Por tanto, aunque se mejoren las condiciones, no se garantiza que haya satisfacción. Como ejemplo exitoso cita el caso de Israel, país que obtiene buenos resultados en la satisfacción de la población, en parte gracias a un montón de personas pobres que no trabajan y que se dedican exclusivamente a cuestiones religiosas (el 50% de los hombres judíos ultraortodoxos). El gobierno da generosas subvenciones y se constata que debatir el Talmud es más satisfactorio que el trabajo de los obreros. Así pues, “la búsqueda de plenitud y de comunidad podría eclipsar la búsqueda de un puesto de trabajo”. El objetivo debería ser combinar una red de seguridad económica universal y básica, comunidades fuertes con servicios básicos universales y educar para una búsqueda de una vida plena. Esto podría compensar la pérdida de empleos y mejorar la calidad de vida de la gente.

“Dado el inmenso poder destructor de nuestra civilización, no podemos permitirnos más modelos fallidos”, pues equivocarnos ahora podría acabar en una guerra nuclear, en desastres por manipulación genética o en un colapso completo de la biosfera.

3. Libertad: computadoras y big data contra los derechos humanos

Lee un resumen de este otro libro de Harari. En Nexus habla de la Inteligencia Artificial, de la democracia y del futuro.
Lee un resumen de este otro libro de Harari. En Nexus habla de la Inteligencia Artificial, de la democracia y del futuro.

Dice Harari que “los referéndums y las elecciones tienen siempre que ver con los sentimientos humanos, no con la racionalidad”. Aunque algunas personas están más informadas y otras son más racionales, al final cada voto cuenta lo mismo y los sentimientos son los que guían a la mayoría. El biólogo Richard Dawkins dijo a propósito de la votación del Brexit que someterlo a referéndum es como «dejar que los pasajeros de un avión votaran en qué pista debería aterrizar el piloto». Teniendo esto en cuenta, queda claro el alto interés en acceder al corazón humano, a sus entresijos y a cómo manipularlo. Si se consiguiera en grado suficiente, la política sería “un espectáculo de títeres emocional”.

Pensemos que, al final, los sentimientos están basados en el cálculo. Millones de neuronas calculan, por ejemplo, cuando tener miedo según la probabilidad de ser dañados. Los sentimientos “encarnan la racionalidad evolutiva”, pero “pronto los algoritmos informáticos podrán aconsejarnos mejor que los sentimientos humanos”. Seguramente cometerán errores, pero solo se necesita que sean, de media, mejor que nosotros, lo cual “no es muy difícil, porque la mayoría de las personas no se conocen muy bien a sí mismas, y (…) suelen cometer terribles equivocaciones en las decisiones más importantes de su vida”. Incluso en ética, las máquinas superarán a la mayoría de los humanos, porque las máquinas no tienen emociones. Se ha demostrado que las emociones humanas controlan las decisiones humanas, por encima de sus ideologías o de sus planteamientos filosóficos. La selección natural no ha seleccionado a los homínidos más éticos, sino a los que gracias a sus emociones (miedo, deseo…) han conseguido reproducirse con más éxito. Por otra parte, “los ordenadores no tienen subconsciente” y si fallaran, resultaría “mucho más fácil corregir el programa que librar a los humanos de sus prejuicios”. Esto abre mercado a los filósofos, pues hará falta la filosofía para hacer buenos programas.

Cuando las decisiones importantes las tomen los algoritmos, basados en el cómputo de millones de datos (macrodatos o big data), ¿dónde queda nuestra libertad? ¿Confiaremos en los algoritmos para que nos escojan pareja, qué estudiar o dónde trabajar? ¿Escogerán también a quien votar? ¿Qué sentido tienen entonces las elecciones y los mercados libres?

Ya hoy día la gente confía en Google para hallar respuestas mientras “la capacidad para buscar información por nosotros mismos disminuye”. Esto hace que la gente considere «verdad» lo que aparece en los primeros resultados de la respuesta de Google. Más aún, la capacidad para orientarse es como un músculo que o lo usas o lo pierdes, y mucha gente depende tanto de Google Maps que si falla se encuentra completamente perdida.

El que controle esos algoritmos de macrodatos, controlará buena parte del mundo. Un ejemplo está en Israel, país que controla el cielo, las ondas de radio, el ciberespacio y el mar y, gracias a ello, un puñado de soldados pueden controlar a 2.5 millones de palestinos en Cisjordania. Y lo hacen usando IA: en 2017 un palestino publicó una foto poniendo en árabe “¡Buenos días!”. Un algoritmo israelí confundió las letras árabes y lo tradujo como “¡Mátalos!” y el obrero fue detenido. Quedó en libertad cuando se aclaró el error, pero el incidente demuestra la importancia de la IA para controlar a la población. Llevado al extremo, en manos de gobiernos autoritarios las herramientas de IA podrían controlar a la población “más incluso que en la Alemania nazi”.

Usando las reglas de la selección natural, hemos criado vacas dóciles que producen más leche, pero que son inferiores en otros aspectos. Igualmente, “estamos creando humanos mansos” pero que “en absoluto maximizan el potencial humano”. De hecho, “sabemos poquísimo de la mente humana”, mientras la investigación se centra en mejorar los ordenadores y los algoritmos. “Si no somos prudentes, terminaremos con humanos degradados que usarán mal ordenadores mejorados”. Para Harari esto podría provocar el caos, “acabar con la libertad” y “crear las sociedades más desiguales que jamás hayan existido”. La inmensa mayoría de la gente podría sufrir algo peor que la explotación: la irrelevancia.

4.  Igualdad: El que tenga los datos dominará el mundo

Los primeros grupos de sapiens eran más igualitarios que cualquier sociedad posterior. La revolución agrícola multiplicó la propiedad (tierra, herramientas…) y con ella la desigualdad. En el siglo XX se ha reducido la desigualdad en muchos países, pero “hay indicios de una desigualdad creciente”: “El 1% más rico posee la mitad de las riquezas del mundo” (y es responsable de la mitad de la contaminación mundial) y las 100 personas más ricas tienen más que los 4.000 millones más pobres. En el futuro, la biotecnología podría dar ventajas a ciertos sapiens (mayor longevidad, mejores capacidades físicas…) y podrían generarse “castas biológicas”, lo cual ahondará en la desigualdad. También insiste en el poder de la infotecnología para eliminar la utilidad de los humanos para las élites.

Antiguamente la tierra era el bien más importante. Luego pasaron a ser las máquinas y la industria. Hoy, cada vez tienen más importancia los datos. Empresas como Google, Facebook, Baidu y Tencent lo saben bien. Por ejemplo, Google nos proporciona servicios gratuitos, pero gracias a eso consigue millones de datos de sus usuarios. Esos datos valen mucho. No solo para ponernos la publicidad en la que caeremos con mayor probabilidad. Creemos que Google nos ayuda mucho, pero nosotros ayudamos a Google mucho más, porque mientras Google solo nos hace la vida un poco más fácil, nosotros somos los que permitimos que Google pueda existir haciendo negocio con nuestros datos. Así, en el futuro habrá que responder a una pregunta clave en nuestra era: ¿quién es el propietario de los datos? (datos sobre nuestros hábitos, nuestro ADN, nuestros gustos…). Tenemos experiencia regulando la propiedad de la tierra y la propiedad de la industria, pero “no tenemos mucha experiencia en regular la propiedad de los datos”, los cuales tienen características especiales (fáciles de copiar y de transportar, están en muchos sitios y en muchos formatos…).

¿Qué prefieres? ¿Libertad o igualdad?

5. Comunidad: “La gente lleva vidas cada vez más solitarias en un planeta cada vez más conectado”

Las redes sociales están rompiendo aún más las comunidades íntimas, las cuales ya están bastante sustituidas por gobiernos y empresas. Facebook se propuso conectar a los humanos, pero el escándalo de Cambridge Analytica reveló que se recogían datos “para manipular las elecciones en todo el mundo”. En teoría, las redes sociales pueden contribuir a fortalecer el tejido social y a hacer que el mundo esté más unido (ingeniería social), pero es complicado porque eso choca con intereses empresariales. Mientras la gente esté más interesada en el ciberespacio que en lo que pasa en su calle hay mayores posibilidades de manipularlo y de sacarle el dinero online. No olvidemos que los gigantes tecnológicos han sido acusados repetidas veces de evasión fiscal. ¿Es creíble que empresas que no pagan sus impuestos nos vayan a ayudar realmente a crear comunidades fuera del mundo virtual?

6. Civilización: Solo existe ya una civilización

Harari desmonta la teoría de que hay un choque de civilizaciones, pues en realidad la globalización tiende a unir cada vez más a la gente y no es posible, ni deseable, dar marcha atrás. “Hace diez mil años la humanidad estaba dividida en incontables tribus aisladas. Con cada milenio que pasaba, estas tribus se fusionaron en grupos cada vez mayores”. El proceso de unificación de la humanidad se ve claro si uno piensa los vínculos que hay entre los distintos grupos y las prácticas comunes entre ellos. Con sus diferencias, todos los países aceptan una serie de protocolos diplomáticos, leyes internacionales… y participan en los Juegos Olímpicos bajo las mismas reglas, lo cual es “un asombroso acuerdo global” y debemos “sentir orgullo porque la humanidad sea capaz de organizar un acontecimiento de este tipo”. Más aún, todos comparten similares reglas económicas, confianza en el dinero, los médicos comparten conocimientos y tienen similares protocolos… “La gente tiene todavía diferentes religiones e identidades nacionales. Pero cuando se trata de asuntos prácticos (…) casi todos pertenecemos a la misma civilización“. Nuestras diversas opiniones traerán debates y conflictos, pero eso nos hará aún más conectados, más interdependientes.

7. Nacionalismo: La historia tiende a unirnos, no a separarnos

El Brexit o el nacionalismo en Cataluña… ¿a qué se deben? ¿pueden dar respuestas a los problemas más importantes? Las formas moderadas de patriotismo pueden ser benignas. “El problema empieza cuando el patriotismo benigno se metamorfosea en ultranacionalismo patriotero”, lo cual es “terreno fértil para los conflictos violentos”. En el pasado era razonable buscar seguridad y sentido en el regazo de la nación, pero hoy, sin negar eso, tenemos al menos tres retos que nos obligan a trabajar más conjuntamente. La guerra nuclear es el primero y ciertamente en este campo lo estamos haciendo bien: a pesar de las guerras, hoy mueren menos personas por violencia humana que por obesidad, accidentes de tráfico o suicidio. El miedo a la guerra nuclear hace que los estados poderosos piensen bien antes de meterse en una guerra que sería desastrosa para el planeta.Resumen del libro "Sapiens", muy recomendable. Haz click para leerlo.

El segundo reto es el cambio climático y el desastre ambiental  (contaminación de la agricultura, pérdida de biodiversidad…). “Un agricultor que cultive maíz en Iowa podría, sin saberlo, estar matando peces en el golfo de México”. Homo sapiens ha pasado de ser un asesino ecológico en serie (como explica Harari en su libro Sapiens) a ser un asesino ecológico en masa. “Los científicos están de acuerdo en que las actividades humanas (…) hacen que el clima de la Tierra cambie a un ritmo alarmante. (…) Es fundamental que realmente hagamos algo al respecto ahora”. Harari tiene claro que el nacionalismo no puede sino empeorar la respuesta a este problema, porque las actuaciones “para ser efectivas, tienen que emprenderse a un nivel global”. Harari subraya que la industria de la carne, además del enorme sufrimiento que infringe, “es una de las principales causas del calentamiento global, una de las principales consumidoras de antibióticos y venenos, y una de las mayores contaminadoras de aire, tierra y agua” (producir 1 kilo de carne puede consumir 15.000 litros de agua).

El tercer reto es la disrupción tecnológica (biotecnología e infotecnología). A muchos nacionalistas les gustaría volver a tiempos pasados, pero eso es algo imposible. Estos tres retos pueden servir para “forjar una identidad común” que permita afrontar los riesgos. Por supuesto, queda espacio para “ese patriotismo que celebra la singularidad de mi nación y destaca mis obligaciones especiales hacia ella”. Harari ve claro que debemos “globalizar nuestra política”, lo cual no implica necesariamente un gobierno global, sino que todos los gobiernos (nacionales o de ciudades) “den mucha más relevancia a los problemas y los intereses globales”. Por ejemplo, recientemente muchas ciudades se han propuesto muchos retos en el llamado Pacto de Milán, como por ejemplo reducir el consumo de carne.

8. Religión: ¿Una ayuda para la unión del mundo o un inconveniente?

¿Pueden las religiones ayudar a resolver los problemas? Para Harari hay tres tipos de problemas —técnicos, políticos y de identidad— y las religiones solo pueden ayudar en el último tipo. Precisamente porque no ofrecen soluciones interesantes a los dos primeros tipos de problemas, “la autoridad religiosa ha estado reduciéndose”. Por ejemplo, cada vez menos gente acude a la religión ante problemas de salud, y si acude, lo hace después de acudir a la ciencia. A nivel político tampoco la religión ofrece alternativas globales a los retos actuales. De hecho, en muchos casos se desoye la religión cuando están en juego intereses políticos. Harari dice que “aunque algunas de las cosas que dijo Jesús suenan a comunismo total, (…) buenos capitalistas norteamericanos seguían leyendo el Sermón de la Montaña sin apenas darse cuenta”. Otras veces es la religión la que intenta meterse en política, con escaso éxito. Tal es el caso de la encíclica “ecológica” del Papa Francisco, “Laudato Si” (véase aquí un resumen sobre ella).

Las religiones determinan quiénes somos y quiénes son los demás. Es aquí donde la religión puede jugar un papel importante. Las religiones continuarán siendo importantes y pueden contribuir a la unión del mundo pero, como el nacionalismo, en demasiados casos lo que hacen es dividir y generar hostilidades.

9. Inmigración: La discriminación por la cultura genera injusticias

“Aunque la globalización ha reducido muchísimo las diferencias culturales en todo el planeta, a la vez ha hecho que sea más fácil toparse con extranjeros y que nos sintamos molestos por sus rarezas”. Pero las migraciones son naturales en el hombre a lo largo de toda su historia, y hoy el problema más grave está en Europa. La Unión Europea ha conseguido convivir con las diferencias entre los distintos países pero tiene problemas para convivir con todos los inmigrantes y refugiados que llegan.

Para Harari, “mientras no sepamos si la integración es un deber o un favor, qué nivel de integración se exige a los inmigrantes y con qué rapidez los países anfitriones deben tratarlos como ciudadanos de pleno derecho, no podremos juzgar si las dos partes cumplen sus obligaciones”. Pero si esa evaluación se hace de forma colectiva pueden generarse injusticias. Por otra parte, cada cultura tiene distinto nivel de aceptación a otros. Harari resalta que “Alemania ha acogido a más refugiados sirios de los que han sido aceptados en Arabia Saudí”.

Harari dice que la gente “lucha contra el racismo tradicional sin darse cuenta de que el frente de batalla ha cambiado”, porque ahora hay discriminación por la cultura (que este autor llama «culturismo»). Así, muchas veces se culpa a los inmigrantes de tener una cultura y valores no adecuados, pero por otra parte, “en muchos casos, hay pocas razones para adoptar la cultura dominante y en muchos otros se trata de una misión casi imposible”, pues podría, por ejemplo, requerir un nivel económico o educativo imposible de alcanzar por las clases inferiores (sean o no inmigrantes). Los dos grandes problemas de la discriminación por la cultura son:

  1. Usan afirmaciones generales, poco objetivas, que evalúan una cultura como superior a otra, sin hacer una valoración completa y objetiva.
  2. Discriminan a individuos concretos en base a esas afirmaciones generales.

“Si 500 millones de europeos ricos no son capaces de acoger a unos pocos millones de refugiados pobres, ¿qué probabilidades tiene la humanidad de superar los conflictos de mucha más enjundia que acosan a nuestra civilización global?”. “La humanidad puede dar la talla si mantenemos nuestros temores bajo control y somos un poco más humildes respecto a nuestras opiniones”.

10. Terrorismo: los terroristas son débiles y su arma es el miedo

Los terroristas “matan a muy pocas personas, pero aún así consiguen aterrorizar a miles de millones”. Desde el 11-S los terroristas han matado anualmente a unas 50 personas en la UE, 10 en EE.UU…. y hasta 25.000 en el mundo (principalmente en Irak, Afganistán, Pakistán, Nigeria y Siria). “En comparación, los accidentes de tráfico matan anualmente a unos 80.000 europeos, 40.000 norteamericanos (…) y 1,25 millones de personas en todo el mundo”. Por su parte, la contaminación atmosférica mata a unos 7 millones y nuevas formas de contaminación nos invaden con efectos desconocidos.

“Existe una desproporción asombrosa entre la fuerza real de los terroristas y el miedo que consiguen inspirar”, pero ellos son débiles. Si tomamos conciencia de su debilidad, ellos serán aún más débiles, porque su mayor poder radica en el miedo que generan. Por supuesto, los gobiernos y los medios de comunicación deben luchar contra el terrorismo e informar, pero evitando la histeria. “El dinero, el tiempo y el capital político invertido en luchar contra el terrorismo no se han invertido en luchar contra el calentamiento global, el sida y la pobreza; en aportar paz y prosperidad al África subsahariana, o en forjar mejores vínculos” entre las naciones del mundo.

11. Guerra: hoy se pierde más con las guerras de lo que se gana

El militar japonés Tojo fue el culpable de que Japón se metiera en la Segunda Guerra Mundial. Sus malas decisiones generaron millones de muertos. Fue juzgado por un tribunal internacional y condenado a muerte en la horca.“Las últimas décadas han sido las más pacíficas de la historia de la humanidad” (ver datos). Antiguamente, ganar una guerra era un símbolo de prosperidad pero las cosas han cambiado. Hoy las guerras no traen prosperidad, sino miseria, porque “los principales activos económicos consisten en el conocimiento técnico e institucional más que en los trigales, las minas de oro o incluso los campos petrolíferos, y el conocimiento no se conquista mediante la guerra“. De hecho, tras la Segunda Guerra Mundial, las potencias derrotadas prosperaron como nunca antes (Alemania, Japón…). La guerra fue producto de un “error de cálculo”. Pensaron que sin nuevas conquistas estaban condenados al estancamiento económico, pero se equivocaron. Por todo esto, las nuevas guerras merecen menos la pena, pero Harari nos advierte de que no podemos confiarnos, pues “los humanos son propensos a dedicarse a actividades autodestructivas”. Y dado que un detonante de la guerra es el sentimiento de superioridad, Harari recomienda “una dosis de humildad”.

12. Humildad: ¿Y si aprendemos más de las demás culturas?

“La mayoría de la gente suele creer que es el centro del mundo y su cultura, el eje de la historia”. Pero no es así. La historia de la humanidad empezó mucho antes que las culturas actuales y continuará, tal vez, tras ellas. Harari dice que su pueblo, los judíos, “piensan también que son lo más importante del mundo”, para luego pasar a desmontar punto por punto esa “desfachatez”, desde el origen de la ética hasta las importantes contribuciones científicas de los judíos. Con respecto a lo primero, “todos los animales sociales, como lobos, delfines y monos, poseen códigos éticos, adaptados por la evolución”, así como sentimientos que muchos atribuyen solo a humanos. Además, Buda, Mahavira o Confucio crearon sistemas morales anteriores al judaísmo. Por tanto, “humanos de todas las creencias harían bien en tomarse más en serio la humildad”.

13. Dios: ¿Quién dice lo que es correcto?

Dios puede verse como un enigma del que “no sabemos absolutamente nada”, o bien, como un “legislador severo y mundano, acerca del cual sabemos demasiado”, pues se han escrito bibliotecas enteras, y se ha usado el nombre de Dios para justificar intereses de todo tipo. Aunque las religiones pueden generar amor y paz, también han generado odio y violencia y por eso, para Harari no son estrictamente necesarias, pues la moral se puede justificar sin acudir a Dios. “Hacer daño a los demás siempre me hace daño también a mí”, porque antes de hacer algo mal hay un sentimiento interno que hace daño: “antes de que matemos a alguien, nuestra ira ya ha matado nuestra paz de espíritu”.

14. Laicismo: Ser responsables sin que lo mande Dios

El laicismo no es rechazar todo lo espiritual, sino no confundir verdad con fe, no santificar ningún libro, persona o grupo como poseedores de la verdad absoluta. Y también es el compromiso con la compasión y la comprensión del sufrimiento. Por ejemplo, “la gente secular se abstiene del homicidio no porque algún libro antiguo lo prohíba, sino porque matar inflige un sufrimiento inmenso a seres conscientes”. Es mejor encontrar la motivación en la compasión que en la obediencia divina. Pero el laicismo también se encuentra con dilemas complejos y, en tal caso, “sopesan con cuidado los sentimientos de todas las partes”. El laicismo también valora la responsabilidad: “En lugar de rezar para que ocurran milagros, necesitamos preguntar qué podemos hacer nosotros para ayudar”.

15. Ignorancia: A la gente no le gustan los hechos reales

Sócrates, el defensor de la necesidad de reconocer nuestra ignoranciaLos humanos nos movemos en la ignorancia y en la irracionalidad. “La mayoría de las decisiones humanas se basan en reacciones emocionales y atajos heurísticos más que en análisis racionales. (…) No solo la racionalidad es un mito: también lo es la individualidad. Los humanos rara vez piensan por sí mismos. Más bien piensan en grupos. (…) Es probable que bombardear a la gente con hechos y mostrar su ignorancia individual resulte contraproducente. A la mayoría de las personas no les gustan demasiado los hechos y tampoco parecer estúpidas”. Más aún, los poderosos en vez de aprovechar su poder para obtener una mejor visión de la realidad, suelen emplearlo en distorsionar la verdad. Así, los que buscan la verdad deben alejarse del poder y permitirse “la pérdida de mucho tiempo vagando por aquí y por allá en la periferia” y como hizo Sócrates, “reconocer nuestra propia ignorancia individual”.

16. Justicia: ¿Somos responsables de las injusticias de las empresas?

“Nuestro sentido de la justicia podría estar anticuado”. Dependemos de una red alucinante de lazos económicos y políticos, hasta el punto de costarnos responder preguntas sencillas como de dónde viene mi almuerzo. ¿Podemos ser inocentes de las injusticias que generan las multinacionales? Harari afirma que es erróneo tener en cuenta solo las intenciones sin hacer un esfuerzo sincero por saber lo que se esconde. Pero también sostiene que “el planeta se ha vuelto demasiado complicado para nuestro cerebro de cazadores-recolectores“. “Padecemos problemas globales, sin tener una comunidad global” y por tanto, entender bien tales problemas es misión imposible. Por eso, mientras unos simplifican la realidad para hacerla abarcable, otros se centran en alguna historia conmovedora olvidando los demás datos, otros inventan teorías conspiratorias, y otros depositan su confianza en algún líder o teoría, porque “la complejidad de la realidad se vuelve tan irritante que nos vemos impelidos a imaginar una doctrina que no pueda cuestionarse” y que nos dé tranquilidad, aunque difícilmente proporcione justicia.

17. Posverdad: Los poderosos siempre mienten

Estamos rodeados de mentiras y ficciones, pero la desinformación no es nada nuevo. El autor comenta varios casos de mentiras históricas, como los relatos falsos de asesinatos rituales por parte de judíos en la Edad Media, lo cual costó la vida a muchos judíos inocentes.

Si el ser humano es capaz de matar por una causa, ¿cómo no va a ser capaz de mentir? De hecho, como explica Harari en su libro anterior, el ser humano conquistó el planeta gracias a su capacidad de crear ficciones. Cuando un grupo cree en las mismas ficciones, son capaces de cooperar de manera eficaz. “Cuando mil personas creen durante un mes algún cuento inventado, esto es una noticia falsa. Cuando mil millones de personas lo creen durante mil años, es una religión, y se nos advierte que no lo llamemos «noticia falsa» para no herir los sentimientos de los fieles”. Pero Harari aclara que no niega “la efectividad ni la benevolencia potencial de la religión”. Las religiones inspiran buenas y malas acciones.

Una de las mentiras más aceptadas en la actualidad procede de los anuncios de las marcas comerciales. Nos cuentan repetidamente un relato hasta que la gente se convence de que es la verdad. Por ejemplo: ¿con qué se asocia la Coca-Cola? ¿Con jóvenes divirtiéndose o con pacientes con diabetes y sobrepeso en un hospital? Beber Coca-Cola aumenta la probabilidad de padecer obesidad y diabetes, y no nos va a hacer jóvenes . ¿Ha funcionado el relato falso que nos cuenta Coca-Cola en su publicidad?

Harari asegura que “si queremos poder, en algún momento tendremos que difundir ficciones”, pues la verdad no siempre gusta a todos. “Como especie, los humanos prefieren el poder a la verdad. Invertimos mucho más tiempo y esfuerzo en intentar controlar el mundo que en intentar entenderlo”. Por eso, “es responsabilidad de todos dedicar tiempo y esfuerzo a descubrir nuestros prejuicios y a verificar nuestras fuentes de información”. Harari ofrece dos reglas para evitar el lavado de cerebro: a) “Si el lector consigue las noticias gratis, podría muy bien ser él el producto”. b) “Haga el esfuerzo para leer la literatura científica relevante”, pues la ciencia suele ser objetiva. Y por eso hace un llamamiento a los científicos a hacer oír su voz cuando el debate caiga dentro de su campo.

18. Ciencia ficción: No te puedes librar de la manipulación, pero tú puedes hacerte feliz a ti mismo

La ciencia ficción es un género artístico que ha de tomar importancia, porque modela lo que la gente piensa sobre cuestiones tecnológicas, sociales y económicas de nuestra época, dado que poca gente lee los artículos científicos. Muchas películas de este género, como Matrix, reflejan el miedo a estar atrapado y manipulado y el deseo de liberarse. Sin embargo, “la mente nunca está libre de manipulación”. Por ejemplo, las películas de Hollywood socavan el subconsciente creando paradigmas de lo bueno y lo correcto. Pero cuanto experimentamos en la vida se halla dentro de nuestra mente y nosotros mismos podemos manipularlo también. O sea, no podemos librarnos de la manipulación, pero tampoco necesitamos ir a Fiyi para sentir la alegría.

En la novela Un mundo feliz, Aldous Huxley describe una sociedad idílica, sin sufrimiento ni tristeza. Todo el mundo es virtuoso gracias a soma, una droga que consigue volver a la gente paciente y sin problemas. La gente sabe lo que tiene que hacer y lo hace sin esfuerzo. Es una sociedad libre de mosquitos. Pero hay un personaje, El Salvaje, que se queja alegando que la sociedad se libra de todo lo desagradable en vez de aprender a soportarlo. El Salvaje, reclama su derecho a ser libre con todas las consecuencias y el líder le dice que lo que está reclamando es el derecho a ser desgraciado, a enfermar, a vivir con incertidumbre, a sufrir hambre, miedo… El Salvaje asiente y entonces le permiten salirse de la sociedad para vivir como un ermitaño, un bicho raro en una sociedad que no le entiende y que le lleva a un triste final.

19. Educación: Conócete a ti mismo mejor que los algoritmos

Lo único que podemos asegurar del futuro es que habrá grandes cambios en poco tiempo. ¿Qué debemos enseñar a los jóvenes? Gracias a Internet y a los medios de comunicación, estamos inundados de información, contradictoria casi siempre. En educación, proporcionar más información no es lo más necesario, sino que debemos enseñar a dar sentido a la información y a discriminar lo que es o no importante. Expertos pedagogos recalcan que se deben enseñar «las cuatros CES»: pensamiento crítico, comunicación, colaboración y creatividad.

Esta necesidad de aprender constantemente y de reinventarnos choca con el hecho de que con cincuenta años “no queremos cambios”. Pero además, enseñar resiliencia, enseñar a aceptar los cambios con equilibrio mental es mucho más difícil que enseñar una fórmula de física. Para Harari, el mejor consejo que dar a los jóvenes es que no confíen demasiado en los adultos, pues aunque tengan buenas intenciones no acaban de entender el mundo.

La invención de la agricultura sirvió para enriquecer a una élite minúscula, al tiempo que esclavizaba a la mayoría de la población. Algo similar podría ocurrir con la tecnología. “Si sabes lo que quieres hacer en la vida, tal vez te ayude a obtenerlo. Pero si no lo sabes, a la tecnología le será facilísimo moldear tus objetivos por ti y tomar el control de tu vida“. Por eso, hoy es más importante que nunca algo que han repetido filósofos desde antiguo: Conócete a ti mismo, “saber qué eres y qué quieres en la vida”. Y hoy eso es más importante que nunca porque ahora hay una competencia seria: multinacionales sin conciencia ética (y partidos políticos) están trabajando duro para usar los algoritmos y el big data para conocerte mejor que tú mismo (cada vez que usas tu teléfono o tu tarjeta estás regalando valiosos datos sobre ti mismo). “Vivimos en la época de hackear a humanos” y “si los algoritmos entienden de verdad lo que ocurre dentro de ti mejor que tú mismo, la autoridad pasará a ellos”. Pero si quieres conservar cierto control de tu existencia, tendrás que conocerte bien y saber cómo liberarte porque… “¿Has visto esos zombis que vagan por las calles con la cara pegada a sus teléfonos inteligentes? ¿Crees que controlan la tecnología, o que esta los controla a ellos?”

20. Significado: ¿Para qué dar sentido a nuestras vidas?

¿Cuál es el sentido de la vida? Eterna pregunta para la que “cada generación necesita una respuesta nueva”. El libro sagrado hindú Bhagavad Gita sostiene que cada ser debe seguir su camino concreto (dharma) y si no se sigue, no se hallará paz ni alegría. Ideologías de todo tipo (religiones, política, nacionalismos…) cuentan un relato para hacer que los suyos se sientan importantes, un relato que da trascendencia a sus vidas pero que siempre tiene contradicciones que evitan aclarar. Los nacionalistas, por ejemplo, suelen centrarse solo en el valor de su nación pero no suelen aclarar el porqué de esa superioridad. Para Harari, los relatos que cuentan esas corrientes de pensamiento son invenciones humanas y siempre tienen errores. Sin embargo, esas invenciones humanas nos han permitido colaborar entre nosotros y montar sociedades complejas que podrían desmoronarse si todos nos damos cuenta de que esos relatos son falsos: “La mayoría de los relatos se mantienen cohesionados por el peso de su techo más que por la solidez de sus cimientos” (y el peso del techo representa el peligro que hay al mostrar que los cimientos son débiles).

“Si queremos conocer la verdad última de la vida, ritos y rituales son un obstáculo enorme”. Los ritos solo sirven para ayudar a mantener relatos falsos, pero también cierta armonía y estabilidad social. “Una vez que sufrimos por un relato, eso suele bastar para convencernos de que el relato es real”, porque el sufrimiento es de las cosas más reales que existen. Dado que a la gente no le gusta admitir que es tonta, cuanto más se sacrifica por una causa, más se fortalece su fe en ella. También se usa el sufrimiento hacia los demás, y dado que a la gente no le gusta admitir que es cruel, también fortalece la fe en una causa el hacer sufrir a los demás por ella. Ese “sufrimiento” (o esfuerzo) puede ser de muchos tipos: corporal, dedicación de dinero o tiempo… Harari pregunta: “¿Por qué cree el lector que las mujeres piden a sus amantes que les regalen anillos de diamantes?”. Creen que cuanto mayor es el sacrificio mayor es el compromiso. Por todo esto, los embaucadores adoran las palabras sacrificio, eternidad, pureza, redención…

Para dar sentido trascendente a la vida, algunos se centran en dejar tras la muerte algo tangible (un poema, genes…), pero puede ser complicado y, al fin y al cabo, ni siquiera el planeta es eterno (dentro de 7.700 millones de años el Sol absorberá la Tierra y el fin del universo llegará, aunque tarde al menos 13.000 millones de años). Con ese panorama, Harari se pregunta: “¿No será suficiente con que hagamos que el mundo sea un poco mejor? Podemos ayudar a alguien, y ese alguien ayudará a continuación a alguna otra persona, y así contribuiremos a la mejora general del mundo y seremos un pequeño eslabón en la gran cadena de la bondad“. En el fondo, el amor es más seguro que los demás relatos.

La gente corriente suele creer en varios relatos a la vez, sentir distintas identidades, y muchas veces hay contradicciones importantes, porque en el fondo no están convencidos de su propias creencias. La historia está llena de estas “disonancias cognitivas”. Un ejemplo son los que han ido a la guerra para defender el cristianismo, religión del amor. Pero aún hoy día hay muchos cristianos que se oponen a las políticas de bienestar social, que se oponen a ayudar a los inmigrantes o que apoyan las armas, por ejemplo. También es fácil encontrar gente que se lamenta de la injusta distribución de la riqueza pero tienen inversiones en bolsa, cuando es bien sabido que invertir en bolsa genera injusticias y desigualdad (y si tu banco no es ético también estás colaborando con sucios negocios).

Nuestros deseos nos llevan a actuar y Harari sostiene que somos libres para elegir nuestras acciones, pero no nuestros deseos. Muy poca gente es la que controla sus pensamientos. Para la mayoría, los pensamientos vienen y van de forma caótica y descontrolada. Algunas religiones enseñan a controlar la mente. Buda enseño que hay tres realidades básicas del universo: que todo cambia sin cesar, que no hay nada eterno y que nada es completamente satisfactorio. Aceptando esto, el sufrimiento cesa: “según Buda la vida no tiene sentido, y la gente no necesita crear ningún sentido”. El consejo de Buda es: «No hagas nada. Absolutamente nada». “Todo problema radica en que no paramos de hacer cosas” (física o mentalmente). No hacer nada es conseguir que la mente tampoco haga nada.

21. Meditación, para conocernos mejor

Haz click para aprender la bases teóricas e históricas del hinduísmo, la meditación, el tantra, el yoga...En el último capítulo, el autor nos cuenta su experiencia personal aclarando que no tiene porqué funcionar bien a todo el mundo. Casi por casualidad, descubrió la meditación Vipassana (introspección) que, simplificando, consiste en centrar la atención en algo concreto, como el aire que entra y sale por la nariz. La gente corriente es incapaz de mantener esta atención de forma prolongada y Harari confiesa que al instante perdía la concentración. El objetivo de esta meditación es observar las sensaciones personales. Cuando uno se enfada se centra en pensar en el objeto que supuestamente provoca el enfado y no la realidad sensorial. Harari dice que aprendió más cosas sobre sí mismo y los humanos observando sus sensaciones en diez días que durante el resto de su vida hasta ese momento y, además, sin tener que aceptar cuentos o mitologías. Basta solo con observar la realidad como es.

El origen del sufrimiento está en la propia mente. Cuando deseamos que ocurra algo y no ocurre, generamos sufrimiento. Es una reacción de la mente. Es la mente la que provoca el sufrimiento. “Aprender esto es el primer paso para dejar de generar más sufrimiento”. La meditación es cualquier método de observación directa de nuestra propia mente y, aunque la han usado muchas religiones, la meditación no es necesariamente religiosa. La meditación Vipassana advierte que no se debe practicar solo como búsqueda de experiencias especiales, sino para comprender la realidad de nuestra propia mente, aprovechando todo tipo de sensaciones por simples que sean (calor, picor…).

Meditar te ahorrará tus sufrimientosHarari dice que medita dos horas diarias y que le ayuda al resto de tareas del día. Además, recomienda meditar para conocernos a nosotros mismos, antes de que los algoritmos decidan por nosotros quiénes somos realmente.

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