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Tres años después, los datos desmienten el papel europeo con el que se justificó la regasificadora de El Musel

9 Julio 2026 at 12:00
Por: Asturies

Cuando se cumplen tres años de la entrada en funcionamiento de la regasificadora de El Musel, Ecoloxistes n’Aición d’Asturies considera que existe ya una perspectiva suficiente para evaluar si la infraestructura ha cumplido el objetivo excepcional con el que fue autorizada tras la invasión rusa de Ucrania.

La puesta en marcha de la planta fue presentada por el Gobierno como una medida estratégica para reforzar la seguridad energética de Europa y facilitar el suministro de gas al resto de Estados miembros. Esa justificación permitió activar una instalación que permanecía inactiva desde su construcción y reconocerle un régimen económico singular, cuyos costes continúan siendo soportados por el conjunto del sistema gasista y, en última instancia, por todos los consumidores.

Sin embargo, tres años después, los datos acumulados de explotación muestran una realidad muy distinta.

Desde su entrada en servicio han descargado en El Musel 39 buques metaneros, incluida la carga inicial, con un volumen total de 6.110.815 m³ de gas natural licuado (GNL).

Balance de los tres primero años de funcionamiento de la regasificadora de El Musel (julio 2023 a julio de 2026)

De ese volumen:

  • 4.974.106 m³ (81,4 %) fueron regasificados e inyectados directamente en la red gasista española.
  • 291.668 m³ (4,8 %) se distribuyeron mediante cisternas.
  • 451.231 m³ (7,4 %) fueron cargados nuevamente en buques.
  • El resto, del orden del 6 %, permanece actualmente almacenado tras la reciente descarga del metanero Castillo de Caldelas, manteniendo la planta en un nivel de existencias próximo a su capacidad máxima de operación.

Destino del GNL descargado en El Musel (julio de 2023 a julio de 2026)

Es decir, más de cuatro quintas partes del gas descargado terminaron abasteciendo el mercado gasista español, mientras que la actividad de recarga de buques ha sido meramente testimonial.

Las cifras de carga de buques son igualmente reveladoras.

En tres años únicamente se realizaron siete operaciones de carga. Sin embargo, dos de ellas no constituyeron operaciones comerciales de suministro, sino la carga de pequeñas cantidades de GNL destinadas exclusivamente a la puesta en frío de los metaneros, una maniobra técnica necesaria para acondicionar los tanques del buque antes de recibir el cargamento.

Descontadas estas dos operaciones técnicas, el volumen realmente cargado equivale aproximadamente a tres metaneros completos.

Además, solo uno de esos cargamentos tuvo como destino otro Estado miembro de la Unión Europea, Croacia.

El resto fueron cargas parciales: dos con destino a Argentina y Egipto y otras dos que, tras completarse en la República del Congo, terminaron siendo descargadas en las terminales españolas de Huelva y Cartagena. En consecuencia, tampoco pueden considerarse operaciones destinadas a reforzar el suministro energético del resto de Europa.

Para Ecoloxistes n’Aición, estos datos evidencian que la solidaridad energética europea utilizada para justificar la puesta en marcha de El Musel apenas se ha materializado en la práctica.

Paradójicamente, la mayor parte del gas descargado ha terminado siendo regasificado alegando la necesidad de controlar el denominado boil-off gas (BOG), el gas que se evapora de forma natural durante el almacenamiento del GNL.

Precisamente por ello resulta imprescindible conocer si se han ejecutado las inversiones comprometidas para reducir ese fenómeno, cuándo entraron en funcionamiento, cuál ha sido su eficacia real y qué comprobaciones han realizado el Ministerio para la Transición Ecológica y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia sobre el cumplimiento de esa condición.

La organización ecologista recuerda que la autorización de la planta y el reconocimiento de un régimen económico singular respondían a una situación extraordinaria derivada de la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania. Tres años después, resulta obligado evaluar si esa justificación sigue siendo válida a la vista de los resultados obtenidos y del servicio efectivamente prestado.

Por ello, Ecoloxistes n’Aición considera imprescindible que se haga público el balance económico completo de estos tres años, detallando:

  • El importe total de los costes regulados reconocidos a la planta.
  • Los servicios efectivamente prestados al sistema gasista.
  • El grado de cumplimiento de todas las condiciones técnicas impuestas para su autorización, especialmente las relativas a la reducción del boil-off gas.
  • Y la evaluación de si siguen concurriendo las circunstancias excepcionales que justificaron el régimen económico singular concedido a la instalación.

Tres años después de la puesta en marcha de la regasificadora de El Musel, existe ya una perspectiva suficiente para evaluar si la infraestructura ha cumplido la finalidad excepcional con la que fue activada. Los datos de explotación muestran que esa finalidad —contribuir al suministro energético del resto de Europa tras la invasión rusa de Ucrania— apenas se ha materializado, mientras la instalación continúa funcionando bajo un régimen económico singular cuyos costes siguen siendo asumidos por el conjunto de los consumidores. Este balance resulta especialmente pertinente al cumplirse el tercer aniversario de una decisión que fue presentada como una respuesta excepcional a una crisis energética también excepcional.

Por todo ello, Ecoloxistes n’Aición solicita al Ministerio para la Transición Ecológica y a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia que hagan público el balance económico y operativo de estos tres años, revisen la continuidad del régimen económico excepcional concedido a la planta y acrediten el cumplimiento de todas las condiciones técnicas impuestas para su puesta en funcionamiento, en particular las relativas a la reducción del boil-off gas.

 

La entrada Tres años después, los datos desmienten el papel europeo con el que se justificó la regasificadora de El Musel aparece primero en Ecologistas en Acción.

La Marea 112: ¿qué ocultan los centros de datos?

23 Junio 2026 at 15:03
Por: La Marea

Puedes adquirir un ejemplar del número 112 de La Marea aquí.

En un lugar de La Mancha, pero esta vez en el siglo XXI, los Quijotes que sueñan con un mundo justo y respetuoso con la vida en general han cambiado la lucha contra los molinos por la lucha contra los centros de datos, unas infraestucturas que, con el auge de la inteligencia artificial (IA), están colonizando poco a poco España con la promesa de nuevos empleos. Talavera de la Reina es uno de los centros neurálgicos, pero también Aragón, Madrid y Extremadura.

La Marea 112

Los centros de datos consumen gigantescas cantidades de agua y energía eléctrica. Acaparan suelo y dejan contaminación. ¿Es posible que la extracción de estos recursos desestabilice los territorios en los que se instalan? Según muchos expertos, sí, pero tampoco hay cifras exactas. Esa es la principal cualidad de este floreciente negocio: la opacidad, los pactos secretos con las administraciones, el cabildeo, la política de hechos consumados. La Marea dedica el dossier principal de su nueva revista en papel a estos nuevos «paisajes del poder», como los denomina el investigador Manuel García.

La falta de transparencia que los caracteriza impide, en muchas ocasiones, que la ciudadanía conozca el impacto real al que se enfrenta cuando estos nuevos gigantes recalan en sus territorios, donde antes había vida, donde antes había historia o, siendo más directos, donde antes había una línea de transporte público o cosechas o una depuradora de agua. En este número, realizamos una panorámica general de la situación de la mano de especialistas de primer nivel, analizamos el lobby de esta industria en Europa, con Spain DC como epicentro en España, y nos detenemos en los movimientos que ya están diciendo «no» a los gigantes de los nuevos tiempos.

Mucho más en La Marea 112

Además del dossier dedicado a los centros de datos, la revista del trimestre julio / septiembre viene cargada de reportajes y entrevistas ideales para desencriptar la actualidad. Por ejemplo, ¿qué demonios está pasando en el Reino Unido? Nuestro compañero Guillem Pujol responde a esta pregunta en un momento especialmente delicado de la política británica. Roto el bipartidismo laboristas-tories, los neofascistas están llamando fuerte a la puerta del nº 10 de Downing Street.

La Marea 112

Patricia Simón, por su parte, viaja hasta el Sáhara Occidental para mostrar la lucha de las mujeres por superar su tradición patriarcal. A pesar de las críticas que reciben, las feministas saharauis lo tienen claro: «Para nosotras no es incompatible luchar por la independencia de nuestra patria y por el respeto a nuestros derechos como mujeres».

En Argentina, Andrés Actis pone el foco en un extractivismo fósil que ha cobrado enorme fuerza bajo la presidencia de Javier Milei: el de las arenas de sílice que se utilizan en el fracking, la fractura de la roca para acceder al petróleo. Esta práctica está destruyendo los humedales del río Paraná.

En el ámbito doméstico, entrevistamos a la dibujante Yeyei Gómez, al fiscal delegado de Criminalidad Informática en Sevilla, Gabriel González, y a la directora general de la Aemet, Alicia López Rejas.

La Marea 112

Con el ojo siempre puesto en la ecología, el clima y el medioambiente, analizamos el difícil despegue del veganismo en España, viajamos a Berlín para conocer sus huertos urbanos populares, enumeramos algunos consejos para hacer deporte durante el verano tórrido que nos espera y recomendamos productos e iniciativas sostenibles en un bazar veraniego seleccionado por Carro de Combate.

Pero no acaba ahí la cosa: esta Marea cuenta con los artículos de opinión de Jorge Dioni López, Thilo Schäfer y el tradicional incordio de la filósofa Ana Carrasco-Conde.

Nuestro cuadernillo cultural, El Periscopio, llega con novedades: por voluntad propia, este número es el último que coordinan Laura Casielles y José Ovejero. Durante varios años (muchos de ellos en colaboración con Bob Pop) han tratado de rebasar los límites impuestos por la cultura mainstream. En su despedida se han fijado en el arte de los bertsolaris, en la sororidad de las integrantes del Lyceum Club de Madrid en el centenario de su creación y en la resistencia de la cultura argentina frente a la motosierra libertariana. Además, cierran su labor al frente del Periscopio con un broche de oro: un cuento de Isaac Rosa.

La Marea 112

Como veis, La Marea continúa con su compromiso por el periodismo «de interés público», como subrayó el jurado del Premio Nacional de Periodismo de Investigación El Confidencial, cuando distinguió nuestros reportajes sobre la gestación subrogada en España. También seguimos empeñadas en reivindicar el trabajo humano frente a la amenaza de la inteligencia artificial. Por eso, en La Marea nunca habrá ilustraciones generadas por una IA. Al contrario, nos complace enormemente colaborar con artistas como Daniel Gómez Vega y como Adara Sánchez, artífices de las magníficas portadas de la revista 112 y de El Periscopio.

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