El Congreso será hoy el escenario de varios reclamos que se vienen dando de manera fragmentada, pero que confluirán en súper miércoles de manifestaciones. “La marcha más grande”, así es una de las convocatoria para la medida que hacen cada semana los jubilados y jubiladas y a la que esta vez se suma el colectivo “Ni una menos” –a diez años de la primera movilización–, la CGT, las y los trabajadores del Hospital Garrahan, científicos, universitarios, partidos políticos y movimientos sociales. Además, al mediodía protestarán las personas con discapacidad contra el insensible ajuste de Javier Milei. Mientras que afuera se espera otro operativo represivo de Patricia Bullrich, adentro habrá una sesión en la que se debatirá una suba en las jubilaciones y declarar la emergencia en las prestaciones para personas con discapacidades, entre otros proyectos.
Ayer (3/6), la oposición en Diputados dio dictamen a un Proyecto
de ley que declara la emergencia sanitaria de salud pediátrica y de
las residencias nacionales por el término de dos años. La medida
fue presentada a raíz del conflicto en el Garrahan y se trató en la
Comisión de Acción Social y Salud Pública. La idea del presidente
de la comisión, el ex ministro de Salud de Tucumán y diputado de
Unión por la Patria, Pablo Yedlin, es lograr el emplazamiento a las
demás comisiones para que se reúnan en plenario y dictaminar sobre
los seis proyectos vinculados al Hospital de Niños. El delegado
adjunto del Garrahan, Gerardo Oroz, dijo que “todos los conflictos
están reunidos en un mismo ataque desde el gobierno, que entiende
que todas las políticas vinculadas a la salud pública son un
gasto”. Y agregó que “su lógica mercantil está emprendiendo un
ataque. Si la respuesta que damos es fragmentada, la debilidad va a
ser mayor. Y al revés, la unidad nos da una fortaleza que nos
permite presentarles batalla”.
También estarán las y los científicos que la semana pasada
hicieron una gran movilización en el sector, que ya está generando
servicios deficientes y “fuga de cerebros”. “Estamos
atravesando luchas muy complejas y vamos a unificarlas”, contó
Nuria Giniger, investigadora de Conicet y vocal del Consejo Directivo
de la Asociación de Trabajadores del Estado-Capital. “Estamos
viviendo momentos aciagos, con una reducción presupuestaria
impresionante y la imposibilidad de dar continuidad a nuestras líneas
de investigación con el éxodo de trabajadores de la ciencia. Hay
una imposibilidad de pensar una nueva generación de científicos y
científicas tal como está el ajuste en las universidades»,
explicó.
Asimismo, la Cámara de Diputados convocó a una sesión en la que
se tratará un aumento de 7,2 % en los haberes jubilatorios y un
nuevo régimen para las personas que no tienen 30 años de aportes y
quieren jubilarse; o bien, una prórroga de la moratoria que venció
en marzo. Si bien el oficialismo intentó por todas las formas
posibles obturar el debate, los bloques de Unión por la Patria, la
Coalición Cívica, Encuentro Federal y Democracia para Siempre
lograron imponerse.
Otro de los proyectos será el aumento de las pensiones por
discapacidad y una suba en los valores de las prestaciones, que
descongelen los honorarios que perciben los profesionales de la
educación y de la salud. Es por eso que también marcha el
colectivo de personas con discapacidad y los prestadores, que se
reúne desde la 12:00 en el Congreso. “Sufrimos medidas que nos
golpean, situaciones que tienen que ser cuidadas. Y que se concentren
las luchas en un mismo día, aunque sea en distinto horario, es una
manera de prolongar el gran descontento y un llamado de atención”,
afirmó Pablo Molero, presidente del Foro Permanente para la
Promoción y Defensa de los Derechos de las Personas con
Discapacidad.
Desde los grupos de jubilados y jubiladas que se reúnen cada
miércoles celebraron las adhesiones. “Es fundamental la unidad
porque tenemos la novedad de que en estos tiempos han surgido
muchísimas luchas de todo tipo enfrentando la política del
gobierno”, afirmó Nora Biaggio del Plenario de Trabajadores
Jubilados. Y agregó que resistirán al probable operativo represivo
de Patricia Bullrich. “Todos apuntamos a lo mismo, hay un choque
entre la política de Milei con lo que necesitamos los trabajadores.
Incorporamos la lucha contra la represión porque los jubilados todos
los miércoles recibimos una brutal represión y también cualquiera
que quiera movilizarse y organizarse”, dijo.
La discapacidad llegó al estado de emergencia de manera
planificada
Por Marta Lastra – Abogada. Derecho de la Salud y Discapacidad.
El modelo argentino en materia de discapacidad es reconocido a
nivel mundial por su legislación y sistema de cobertura, ya que
a través de la «Ley de Prestaciones» (ley 24901), de
la ley «De protección Integral para los discapacitados» (ley
22431), de toda la legislación en el mismo sentido y de instrumentos
del poder ejecutivo, se arbitraron los medios para acompañar a las
personas con discapacidad a través de prestaciones de rehabilitación
y educativas como de las medidas necesarias para esos objetivos. Pero
no sólo surge de las voluntades políticas de cada momento
legislativo, sino que también, el estado Argentino en todo momento,
se encuentra obligado a realizar los ajustes razonables que sean
necesarios para asegurar el acceso a la salud (art. 25), la
habilitación y la rehabilitación (art. 26), la educación (art.
24), el trabajo (art. 28), la accesibilidad (art. 9) la movilidad
(art. 20), el derecho a la vida independiente (art. 19), y todo
lo establecido en la Convención sobre los Derechos de las Personas
con Discapacidad (CDPCD) del año 2006, ratificada en el año
2008 .
Otro acierto, a y través de la Resolución 1200/2012 SSSALUD fue
el crear el SISTEMA UNICO DE REINTEGRO (S.U.R.), para
apoyar financieramente a los Agentes del Seguro de Salud en el
reconocimiento de las prestaciones médicas de baja incidencia, alto
impacto económico y las de tratamiento prolongado. Se suma, la
Resolución 1048/2014, la SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS DE SALUD
tiene como objetivo implementar, reglamentar y administrar los
recursos provenientes del mencionado fondo, dirigiendo todo su
accionar al fortalecimiento cabal de la atención de la salud de los
beneficiarios del Sistema Nacional del Seguro de Salud, a las
Personas con Discapacidad, destinando todos los recursos disponibles
para la cobertura de subsidios por reintegros por prestaciones de
alto impacto económico y que demanden una cobertura prolongada en el
tiempo, a fin de asegurar el otorgamiento de prestaciones de salud
igualitarias, garantizando a los beneficiarios la obtención del
mismo tipo y nivel de prestaciones. En la práctica este fondo se
integra por contribuciones de las obras sociales: son porcentajes de
lo que se ingresa por cada trabajador en conceptos de aportes, es
decir, que es el dinero de todos provenientes de nuestros empleos,
administrado por la Superintendencia de Servicios de Salud.
A través del decreto 904/2016 se transforma a Fondo Solidario de
Redistribución, continuando con el sostén de un sistema que durante
décadas ha permitido a miles de personas con discapacidad acceder a
sus derechos: salud, educación, rehabilitación, transporte, le
permite ser parte de la sociedad. Con sus bemoles este mecanismo
venía funcionando bien hasta diciembre de 2023, y todas las
gestiones, independientemente de su color partidario, sumaron a este
fortalecimiento.
Desfinanciación planificada
Pero a través del Decreto de Necesidad y Urgencia N°
70/2023 se desmantela el sistema de salud y entre ellos, a
la discapacidad: al permitir la incorporación al Sistema Nacional
del Seguro de Salud de las empresas de medicina prepagas que lo
soliciten, se impone así una competencia entre las obras
sociales sindicales, que tienen finalidad social, con las
empresas de medicina prepaga, que se rigen por las políticas del
libre mercado. Pero no solo ponen en igualdad de obligaciones a dos
actores fundamentalmente diferentes, sino que a través del decreto
1/2025, se permitió que los trabajadores o aportantes deriven sus
aportes a estas empresas, terminando con la triangulación con las
obras sociales, y así con la lógica de universalidad del sistema.
Hasta el año 2024 las grandes obras sociales aportaban al fondo
de redistribución, el 20% de lo que recibían por cada
beneficiario, y las pequeñas obras sociales, el 10%. Permitiendo
que se equiparen los aportes desiguales en iguales prestaciones,
garantizando la universalidad y calidad de las mismas. Pero a partir
de la DNU 600/2024 que modifica los aportes del Fondo Solidario de
Redistribución, se unifican todos los aportes: todos los
integrantes del fondo (Obras sociales, grandes y pequeñas, y
empresas de medicina prepaga) en un 15% por cada beneficiario o
cliente. Pero las empresas de medicina prepaga solo ingresan en
cuanto a los aportes básicos que cada uno de sus clientes efectúa, y
no sobre el excedente del costo del servicio. Todos los
integrantes del fondo recuperan lo relacionado a las prestaciones de
discapacidad de sus beneficiarios, pero se desconoce si las empresas
de medicina prepaga también recuperan prestaciones de los clientes
autónomos, los que no se encuentran en relación de dependencia,
pero que contratan sus servicios.
Podemos poner como ejemplo dos tipos de aportes: el que ingresa
porcentualmente por sus ingresos el gerente de una empresa y los
aportes que ingresa un empleado del servicio doméstico. Beneficiaría
al Fondo de Redistribución que también se aporte con el 20%
del excedente que abona el gerente por el servicio Premium que
contrata en la empresa de medicina prepaga, pero esto no se da en la
práctica.
En definitiva, más allá de reducir el coeficiente de aporte
destinado a este Fondo del 20 al 15%, se exceptuó a las entidades de
medicina prepaga de integrar un coeficiente similar al que
integran obras sociales al Fondo Solidario de Redistribución.
Y aunque fueron incorporadas por el DNU N° 70/2023 a la Ley 23.660
(Obras Sociales) y a Ley N° 23.661 (Sistema Nacional del Segura de
Salud) y están también obligadas a cumplir con las obligaciones que
surgen de la ley 24.901 (Ley N° 26.682, art. 7) y toda cobertura
obligatoria para obras sociales (Ley N° 24.754), estos instrumentos
ejecutivos confirman la intencionalidad de la decisión política de
desfinanciar el mencionado fondo.
Tampoco podemos dejar de lado, que los aportes ingresan cada vez
que un empleador ingresa los fondos al sistema y que, en estos
últimos años, se acrecentaron las bajas de empleos en relación
de dependencia, tanto en el sector público como en el privado.
¿Y las prestaciones educativas y de transporte?
Otro tema de gran importancia es el de transporte y educación. En
el último tiempo, estas prestaciones se ven retrasadas o no
autorizadas: dando lugar a que solo las PCD que pueden acceder a
la justicia, las reclamen a través de una acción de amparo. Pero
son notables las negativas y demoras. Al ser consultado el poder
ejecutivo, solo en pasillos, escuchamos fuertemente que se pretende
que las provincias con propios recursos se hagan cargo de estas
prestaciones dejando una vez más de lado el principio de
universalidad, resignando al federalismo complejo argentino, la
disyuntiva de tener personas con discapacidad con trato discriminado
por la posición geográfica o lugar de nacimiento, sumando otro
escollo burocrático. Se desconoce la propuesta o la ley que se
pretende burlar para lograr este objetivo, pero al usarse tamaña
cantidad de herramientas ejecutivas, no extraña que sea a través de
decisiones unilaterales, dejando al COFEDIS (consejo federal de
discapacidad) de decorado, como sucede hace año y medio.
Esfuerzos que suman
En breve
se trata la Ley de Emergencia
de la Discapacidad en la Cámara de Diputados.
En la búsqueda desesperada de que el poder ejecutivo libere los
fondos para los rescates necesarios del fondo de redistribución.
Como también controlar la cacería de brujas iniciadas con las
auditorias masivas en materia de pensiones no contributivas, no
por el objetivo, ya que siempre el estado debe auditar, sino
por las formas desiguales de
exigir a personas en situación de desventaja el cumplimiento de
requisitos sin los recursos necesarios básicos.
Además, desde Córdoba, surge otro posible aire para este momento
difícil, la diputada Natalia De la Sota solicitó por
proyecto de resolución, informes al Ministerio de salud y a la
Superintendencia, sobre cuáles son los fundamentos de la
desfinanciación del Fondo de Redistribución, como el destino de
prestaciones, y seguros que protejan la liquidez del mismo. Ojalá
vean buen puerto estos proyectos, y se logre controlar tanta desidia
en la conducción de las políticas en materia de discapacidad, a que
no son números sino vidas, familias y esperanza de que pueda la
persona con discapacidad, vivir también como protagonista de esta
sociedad que compartimos todos.
Deber de garantía olvidado. La roca de Sísifo
Es el Estado argentino el que debe cumplir con el mandato de
progresividad y con la prohibición de regresividad que surge del
artículo cuarto de la CDPCD, y esa primera manera de cumplir es a
través de que las prestaciones para las PCD sean de acceso
igualitario, y que, lisa y llanamente puedan contar con las
prestaciones de igual calidad sin importar la condición social y
económica.
A lo largo de la historia hasta el año 2023, esa
institucionalidad establecida por decretos y resoluciones del Poder
Ejecutivo Nacional ha hecho posible garantizar los derechos de
una parte muy importante de la población de personas con
discapacidad de nuestro país, incluyendo niñas, niños y
adolescentes, en igualdad de condiciones.
Lamentablemente, esta realidad que vivimos en este 2025, no es
aleatoria. El Fondo Solidario de Redistribución que administra la
Superintendencia de Servicios de Salud, en cuanto constituye una de
las principales fuentes de financiamiento del Sistema de Prestaciones
Básicas para la Habilitación y Rehabilitación de Personas con
Discapacidad (Ley N° 24.901, art. 7), está siendo desmantelado a
través de la desfinanciación planificada. Es el titular de ese
organismo quien tiene amplia experiencia en administrar grandes
empresas de medicina prepaga, quien no tomó ninguna decisión al
azar. Jamás podría considerarse que las concesiones exageradas a
las empresas que pretenden sumarse como prestadores, recuperando lo
que cada persona con discapacidad cubre en concepto de prestaciones,
pero aportando en menor cuantía que cualquier otro prestador de
salud, no produzcan desigualdades y el costo lo termine pagando la
persona con discapacidad, en clara situación de desventaja.
Situación solo atribuible a la autoridad de aplicación y
administración del Fondo de Redistribución.
DERECHOS
En el contexto actual, resulta imprescindible garantizar el pleno
ejercicio de los derechos de las personas con discapacidad y exigir
que el Estado realice los ajustes necesarios para lograr su seguridad
jurídica y estabilidad, siendo la primera medida la tutela del
Sistema de Prestaciones Básicas.
No solo se están dejando de cumplir con las obligaciones que toma
el estado al ratificar la Convención sobre los derechos de las
Personas con Discapacidad, sino también lo impuesto por numerosos
tratados a los que nuestra nación le otorga jerarquía
constitucional. Pero tampoco es aleatoria esta decisión, ya que
Estados Unidos es uno de los cinco países del mundo en no ratificar
esta Convención sobre discapacidad. ¿Se pretende también imitar en
este aspecto?
Otra vez, la PCD se convierte en un símbolo de la rutina, la
frustración y la lucha contra lo absurdo. Habiendo conquistado
derechos y la potestad de su ejercicio, se dirige a volver a empezar
con una roca más pesada, esta cuesta arriba eterna, pero que
arrastra a toda la familia de la discapacidad: La PCD, su familia,
los profesionales prestadores, las instituciones, los transportistas
y atentando directamente con la posibilidad de trabajar de la familia
que trae el sustento para cada uno de ellos.
Trabajadores de servicios de discapacidad reclaman mejoras
Los prestadores de servicios de discapacidad, transportistas y
centros de día de todo el país realizaron una marcha el jueves
pasado en la puerta del Congreso, en reclamo de la
actualización de los montos de sus prestaciones, el pago a
tiempo y la aprobación de la ley de emergencia del sector que se
tratará en la Cámara de Diputados de la Nación.
En este marco, Juan Pérez Brancatto, presidente de la
Asociación de Transportistas para Personas con Discapacidad de la
provincia de Buenos Aires (Ataecadis), explicó que “este es un
paro autoconvocado” y nace de “la desesperación” de
los prestadores por la falta de pago y la falta actualización del
nomenclador.
“Hoy
se nota el hartazgo directamente, porque se llevó a cabo una
convocatoria que viene desde las bases que no fue un llamado desde
las organizaciones, sino el hartazgo de prestadores que no
pueden solventar más los alimentos en sus casas y seguir brindando
el servicio”, sostuvo.
Además, reclaman que el nomenclador nacional -que establece
los valores de las prestaciones- no se actualiza desde 2024, lo
cual profundiza la precarización de quienes trabajan en este ámbito.
“Estamos
solicitando el tratamiento de la ley de emergencia que estaba
prevista para hoy y se pasó para el miércoles 4/06. Vamos a estar
también haciendo la vigilia”, agregó.
Además, dijo que las prestaciones se cobran entre 60 y 90 días,
pero el “principal problema es que no hay actualización de
aranceles desde diciembre de 2024 y los aumentos del año pasado
fueron paupérrimos”.
En este contexto advirtió que “cada vez hay más solicitudes de
prestaciones” y la razón es que se están “cayendo” dichas
prestaciones y “las personas con discapacidad quedan a la
deriva”.
Asimismo, Claudia Maestre, presidenta de AUPA (Educación
terapéutica para niños con TEA en Buenos Aires), presente en la
movilización, remarcó que “necesitan el aumento”. “Venimos
con atraso de más del 70 % desde el año pasado”, lamentó.
“Nosotros
tenemos un centro educativo y un centro de día y le damos a los
chicos tres comidas diarias, por lo que es imposible de
sostener. Somos una asociación de padres porque el Estado no
provee nada de lo que necesitamos. Muchos lugares comenzaron a cerrar
y el problema es que los chicos quedan sin escolaridad”, denunció.
“Nosotros
no estamos reclamando nada que no nos corresponda, y consideramos que
seguramente somos un gran gasto, pero tienen que cumplir las leyes”,
sentenció.
Stefania, una madre autoconvocada en la marcha decidió sumarse a
la protesta para “visibilizar la crisis” en el sector de
discapacidad. “Si bien es un sector estructuralmente
precarizado e invisibilizado por todos los Gobiernos, pero en este
2025, con los ajustes de políticas públicas y achicamiento del
Estado, esto se agrava aún más”, señaló.
La mujer tiene un niño de 12 años con discapacidad y cree que es
“importante” estar en la marcha “apoyando la causa” porque el
transporte, las terapias, que tenga educación, “mañana puede
desaparecer”.
“No
estamos pidiendo caridad ni asistencialismo, sino un derecho que por
ley y por los tratados internacionales nos corresponde”, afirmó.
Andrea Herrera es una acompañante terapéutica desde
el 2018 y trabaja de forma particular, con obras sociales y centros
médicos. En la concentración en el Parlamento, la profesional
aseguró que ella y sus colegas “ya no aguantan más”. “En
menos de cuatro o cinco meses nos aumentaron los colectivos. Si
tenemos que ir a una escuela tenemos que tomar más de un colectivo.
El nomenclador quedó estancado desde noviembre del año pasado y
no tenemos una ley que nos avale, nos ampare”, expresó.
«Para ningún Gobierno ni la salud, ni los jubilados, ni la
educación fue una prioridad. Milei vino a destruir. Este Gobierno
se sostiene porque en el Congreso los políticos transan, también el
justicialismo. El DNU vino a cagarnos la vida, pero los cómplices
están adentro”, sentenció.
En tanto, para el ministro de Salud bonaerense, Nicolás
Kreplak, la reforma en discapacidad que hizo el Gobierno
nacional «es una maldad injustificada» -habla
del reempadronamiento de las personas con discapacidad.
«Los
que trabajamos en salud estamos todos los días vinculados con gente
que sufre, que padece, entonces nos parece algo tan poco natural«,
sostuvo refiriéndose al
ataque del director de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego
Spagnuolo,
a Marlene Spesso, madre de Ian Moche, un niño con autismo que
es influencer y activista.
La cruel respuesta del titular de Andis a un niño con autismo
«Su discapacidad no es un problema del Estado. ¿Por qué yo
tengo que pagar peaje y vos no?».
La
insensible frase fue la respuesta que recibieron Marlene
Spesso y su hijo Ian Moche, el niño con autismo que
es activista y concientiza sobre el trastorno, durante una reunión
que tuvieron con el director de la Agencia Nacional de Discapacidad
(Andis), Diego
Spagnuolo,
en medio de los recortes que están afectando a las personas con
discapacidad, que ven sus tratamientos demorados, postergados o
directamente suspendidos por el ajuste y la motosierra del Gobierno
de Javier
Milei.
El diálogo, que Marlene y Ian revelaron esta semana, se produjo
en marzo de 2024, cuando Spagnolo hacía poco más de dos meses que
había asumido al frente de la Andis. Para muestra falta un botón:
en aquel encuentro el funcionario libertario desplegó un sinfín de
frases violentas, desafortunadas y agresivas para la población a la
que, se supone por su cargo, debería proteger.
“Si
tuviste un hijo con discapacidad es problema de la familia, no del
Estado”, le
dijo a Marlene. “¿Por
qué yo tengo que pagar peaje y vos no? ¿Por
qué tengo que pagar estacionamiento y vos, no?”, añadió el
funcionario en el encuentro, que la madre de Ian Moche reconstruyó
durante una entrevista.
La situación de las personas que viven con discapacidad y
requieren tratamientos se ha agravado desde la asunción de Milei. Al
recorte de prestaciones se suma la complicación de los traslados, ya
que los transportistas privados prácticamente no recibieron
aumentos, lo que complica la logística de una población por demás
vulnerable.
La mamá de Ian explicó qué fue lo que pasó: “Tuvimos una
charla bastante larga, de más o menos media hora, el año pasado.
Esto fue en marzo, después de dos meses de que habían
asumido, porque no sabíamos quién iba a quedar a cargo. Pensamos
que iba a ser una persona con sensibilidad. Porque creo que hoy
tenemos que hablar de sensibilización”.
“Yo
creo que el Gobierno de Milei lo que quiere es desentenderse
de las personas vulnerables.
Las personas con hambre, con discapacidad, con menos recursos. Y esta
fue la frase que nos dijeron: que
no nos podían seguir sosteniendo”,
añadió.
Según explicó, Spagnuolo les dijo que las familias
tenían que “lograr que las empresas los contraten”. “Eso sería
lo ideal, claro. Pero la verdad es que eso no sucede. Apenas
están adaptadas las calles para que una persona en silla de ruedas
pueda circular, y ni hablar de otros tipos de discapacidad”,
afirmó.
Y añadió: “No nos volvimos a reunir con el director de la
ANDIS porque, después de eso, ¿qué más se puede hablar? Ellos
pretendían que el país se llenara de empresas privadas que
contrataran gente con discapacidad. Ahora están auditando a las
personas con discapacidad”.
“Me
hubiera gustado mucho que esta crueldad que se ejerció, auditando a
todas las personas con discapacidad el mismo día, se hubiera hecho
de otra manera. Esa auditoría tendría que haber sido
humanizada. Tendría que haberse usado para construir una base de
datos. Para que si, por ejemplo, se extravía una persona con autismo
o Alzheimer, exista un registro para poder encontrarla rápido”,
finalizó.
A los transportistas para discapacidad les pagan $541 por km cuando deberían ser $1.400
Sin
aumento en seis meses, los transportistas de discapacidad dicen
que ya no pueden sostener el servicio. La Asociación Colectivo 3 de
Diciembre, que reúne a los conductores, advirtió sobre el colapso
del sector debido a que el arancel por kilómetro ya
no cubre los costos básicos de operación.
Ana Cigueres, transportista y tesorera de la organización,
detalló que el valor actual del kilómetro ($541) es el más bajo en
la historia del servicio y apenas alcanza para cubrir un tercio de
los gastos reales. «Para que el trabajo sea sostenible, el
arancel debería ser de $1400 por kilómetro, un ajuste que
venimos reclamando sin respuesta», afirmó.
La falta de actualización de los aranceles obliga a los
transportistas a recortar viajes, lo que afecta directamente a las
personas con discapacidad que dependen de estos traslados para
asistir a terapias, escuelas o centros de día. «Muchos
conductores deben buscar otros ingresos, pero los horarios de
traslado son extensos y no permiten otro trabajo formal»,
explicó Cigueres.
A esto se suman los constantes atrasos en los pagos por parte de
las obras sociales. «Estamos en junio y aún no liquidaron
servicios de meses anteriores», denunció.
Ante la falta de soluciones, la asociación evalúa reducir la
frecuencia de los viajes para priorizar los casos más
urgentes y proponer un aporte voluntario a las
familias que puedan colaborar, sin que sea obligatorio.
«Necesitamos que el arancel se ajuste al menos a $1.200 por
kilómetro o el sistema colapsará», alertó Cigueres.
El Colectivo 3 de Diciembre hizo un llamado urgente al gobierno
nacional: «El transporte para discapacidad es un derecho, pero
también un trabajo que merece condiciones dignas. No podemos seguir
subsidiando un sistema que nos excluye».
Javier Milei contra un niño de 12 años con autismo
El
presidente Javier
Milei publicó
una historia en sus redes donde tildó de “el
lado del mal”
aIan
Moche,
un joven con autismo que reclama por sus derechos, y lo vinculó con
Cristina
Fernández de Kirchner.
Así, la imagen del niño junto a la dirigente peronista fue usada
para atacar al periodista Paulino
Rodríguez,
a quien acusó de “operar
contra el Gobierno”
y de estar “siempre
del lado de los kukas”.
Apenas sucedió, el mensaje generó repudio y una
ola de críticas en redes sociales, en medio del debate
por la Ley de Emergencia en Discapacidad que se tratará
este miércoles en Diputados.
En
los últimos días, el director de la Agencia
Nacional de Discapacidad (ANDIS),
Diego
Spagnuolo,
también se había manifestado al respecto cuando se desarrollaba una
reunión con Ian y su madre, dijo que tener un hijo con discapacidad
“es
problema de la familia, no del Estado”.
“Conozco
la angustia, la preocupación y el maltrato que viven las familias.
Sé que ya no aguantan más. Tenemos que dar un paso adelante: esto
tiene que ser ley”,
expresó el diputado Daniel Arroyo. La propuesta suma tres dictámenes
firmados y el apoyo de bloques como Encuentro Federal,
el FIT, Coalición Cívica, parte de la
UCR y Democracia para Siempre.
Desde el oficialismo, sin embargo, anticiparon su rechazo,
al considerar que pone en riesgo las metas de déficit cero, y
desde ANDIS lo calificaron como una propuesta “asistencialista y
regresiva”.
Pese a esa postura, la oposición asegura contar con una
mayoría amplia para aprobar la ley. No descartan, sin embargo, que
el Ejecutivo recurra al veto presidencial. “Esta
vez no tienen los votos para blindarlo, como hicieron con las leyes
universitaria y jubilatoria”, advirtió Arroyo.
De ser aprobada, la norma garantizaría hasta diciembre de
2027 el acceso a derechos esenciales para personas con
discapacidad, como salud, educación, trabajo,
pensiones no contributivas y protección social.
También incluye el fortalecimiento de los prestadores básicos,
el cumplimiento efectivo del cupo laboral y beneficios
fiscales para las empresas que contraten personas con
discapacidad.
Emergencia en Discapacidad: las 8 claves de la ley que reclama el sector
En diálogo con la 750, Maidana señaló que “es muy
importante que la opinión pública, la gente en general, sepa lo que
está pasando con el colectivo de la discapacidad”.
En un comunicado oficial, el Foro Permanente de promoción
y defensa de los derechos de las personas con discapacidad afirma
que el Gobierno nacional “incumple con las pautas y medidas
fundamentales que sostienen el funcionamiento del Sistema Único de
Prestaciones Básicas para las Personas con Discapacidad”
Desde el Foro denuncian que “es inviable sostener los
servicios destinados a las Personas con Discapacidad con un desfasaje
superior al 70% en los aranceles del Sistema Único de Prestaciones
Básicas y que “es responsabilidad indelegable del Estado
Nacional establecer aranceles acordes a las exigencias normativas, a
los incrementos salariales y al aumento del costo de vida”, ya
que “de no revertirse esta situación de manera urgente, los
servicios seguirán colapsando uno a uno, dejando a miles de Personas
con Discapacidad sin la atención que por derecho les corresponde”.
“Estamos
apoyando la Ley de Emergencia en Discapacidad, que la Cámara de
Diputados va a tratar mañana. Convocamos a que estén allí
para apoyar el tratamiento e incentivar a los diputados que vean más
allá de algunos intereses políticos la realidad del colectivo de
las personas con discapacidad que ven en riesgo el ejercicio de sus
derechos”, concluyó el licenciado.
¿Qué establece el proyecto de Ley de Emergencia en Discapacidad?
·
Regularización de pagos y actualización de aranceles: Se
propone saldar las deudas con los prestadores del sistema de salud y
actualizar mensualmente los aranceles del Sistema de Prestaciones
Básicas de Atención Integral. La iniciativa declara el sistema de
interés público nacional.
·
Reforma del sistema de pensiones no contributivas: El
proyecto busca garantizar el financiamiento adecuado de las pensiones
por discapacidad, revisando las condiciones de acceso y permanencia
en el beneficio.
·
Fortalecimiento institucional: Se plantea mejorar la base
de datos de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y realizar
auditorías para identificar y resolver problemas en la gestión de
prestaciones.
·
Transparencia y rendición de cuentas: El Poder Ejecutivo
deberá informar públicamente sobre la ejecución presupuestaria y
las políticas implementadas en el marco de la emergencia.
·
Compensaciones económicas: El proyecto incluye una
compensación de emergencia para prestadores y asignaciones para
talleres de producción, con un impacto fiscal estimado por la
Oficina de Presupuesto del Congreso de entre el 0,22% y 0,42% del
PBI.
·
Actualización
del Certificado Único de Discapacidad (CUD): Se
propone que la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), en
articulación con el Consejo Federal de Discapacidad, establezca los
lineamientos para la certificación de la discapacidad, considerando
las condiciones físicas, mentales, intelectuales, sensoriales y
sociales de la persona.
·
Fortalecimiento de los talleres protegidos y centros de día: Se
asignan recursos específicos y compensaciones para garantizar su
funcionamiento continuo.
·
Cumplimiento del cupo laboral: Reafirma la obligación
del Estado de cumplir con el cupo laboral del 4% para personas con
discapacidad en el sector público.
Aprobar la Ley de Emergencia en Discapacidad costaría 0,03% del PBI
El
jueves pasado se realizó una movilización
nacional en
defensa de los derechos de las personas
con discapacidad,
en reclamo contra los recortes
presupuestarios,
la falta de actualización de aranceles y la creciente precarización
del sistema de atención. Según explicó en «Soy
casta» la
periodista Verónica
González,
especializada en temas de discapacidad: “Lo llamativo fue que no
hubo operativo de seguridad.
Se reclamó, entre otras cosas, por la actualización de
los montos que perciben quienes trabajan en talleres
protegidos,
que hoy cobran apenas
$28.000 por mes.
Es una cifra irrisoria para alguien que necesita cobertura en salud,
educación y transporte”, expresó.
Además, se exige la actualización del nomenclador de
prestaciones básicas, que regula cuánto deben cobrar los
profesionales de apoyo por parte de obras sociales y prepagas. Desde
diciembre de 2024 no se aplican incrementos y la última suba fue
del 0,5%, muy por debajo de la inflación acumulada.
“Estamos
viendo un retroceso. La discapacidad fue trasladada a la órbita del
Estado como una cuestión asistencial y no como un tema social y de
derechos. El incumplimiento
del cupo laboral del 4% de
personas con discapacidad es otra prueba: estamos en apenas
1,4% en el sector público”,
explicó González.
La
situación se agravó desde fines de 2023. Las pensiones no
contributivas, los pagos a prestadores y la aprobación de
tratamientos comenzaron a sufrir demoras
prolongadas debido
a que el gobierno nacional mantuvo
pisadas las
transferencias alegando la necesidad de realizar antes una serie de
auditorías. Además, se señala una falta de diálogo con la
Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), dirigida por Diego
Spagnuolo.
Con un costo fiscal de $ 4 billones, la Ley de Emergencia en
Discapacidad sería vetada
Por Roberto Pico
El costo fiscal del proyecto de Ley de
Emergencia en Discapacidad que se debatirá el próximo
miércoles en el Congreso Nacional sería superior a los $
3,6 billones y, en consecuencia, en caso de ser aprobado sería
vetado por el presidente, Javier Milei.
La posición oficial que orienta la decisión que tomará el Poder
Ejecutivo fue fijada por la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS)
en un comunicado que emitió al momento en que la iniciativa tuvo
dictamen para ser tratada en el recinto.
“Se
trata de una
iniciativa regresiva,
que apela a un modelo
asistencialista que ya fracasó,
desatiende los estándares internacionales y posterga la verdadera
inclusión”, sostuvo el organismo. Esa definición adelanta
que Milei
lo rechazará.
Pero al margen de las condiciones puntuales del programa, el veto
estaría sustentando en el gasto que le imprimiría al erario público
el proyecto en debate.
Un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) precisó
que la reforma implica un costo de entre 0,22% y 0,42% del
PIB, que equivale a $ 1,9 y $ 3,6$ billones.
Si tenemos en cuenta que el Gobierno decidió elevar la previsión
de superávit fiscal a 1,6% del PIB para 2025, la nueva ley
absorbería un cuarto de ese saldo.
Si bien el proyecto abarca diferentes segmentos, el más exigente
para las cuentas públicas es el referido al de incorporaciones
al sistema de nuevas pensiones.
Para este punto, OPC proyecta dos escenarios a partir de la
propuesta en discusión: 1) de base (personas que ya poseen
Certificado Único de Discapacidad, pero no disponen de pensión por
invalidez) y 2) ampliación de demanda (personas que podrían cumplir
con la nueva definición de invalidez con o sin CUD y no tienen
pensión por invalidez).
De esta distinción surge un potencial incremento de entre 493 y
946,000 nuevos beneficiarios, respectivamente. Con estos nuevos
universos se calculó el costo fiscal de 0,22% y 0,42% del PIB, para
cada uno.
OPC aclaró además que el número base de 493 mil es una
estimación “conservadora” dado que considera posible que muchas
personas consideren pedir su beneficio a partir de la sanción de la
ley.
El segundo escenario parte del supuesto “de que la creación de
una nueva pensión compatible con ciertos niveles de ingreso y con el
empleo formal podría generar incentivos para que una parte de la
población con discapacidad, hoy no identificada en el sistema por
falta de documentación oficial, inicie el trámite para obtener el
certificado con el objetivo de acceder al beneficio”.
Por otro lado, por la compensación extraordinaria a
prestadores se estima un costo de $ 277.349 millones,
para emparejar la diferencia entre los aranceles actualizados y la
inflación entre diciembre de 2023 y diciembre de 2024. Esto
significa un gasto de 0,03% del PIB.
En el caso de la actualización de asignaciones para talleres
protegidos de producción, la OPC estimó que el Ministerio de
Economía deberá girar $ 7.160 millones, que equivale al 0,0008% del
PIB.
A estos gastos verificables se le sumaría el que devengue del
Programa Incluir Salud como cobertura médica. La oficina del
Congreso estimó que se sumarían entre 187.000 y 376.000 nuevos
usuarios, pero no emitió un cálculo debido a que depende del patrón
de uso de los servicios y el grado de superposición con el sistema
de salud. Tampoco proyectó el costo mensual de la actualización de
los aranceles por falta de parámetros técnicos definidos.
ANDIS sostiene que la iniciativa que debatirá el Congreso “lejos
de plantear soluciones sostenibles, la propuesta multiplica promesas
sin una sola mención a cómo se financiarían”.
E insiste que se propone “ampliar masivamente el alcance de
pensiones o el valor de las prestaciones, sin indicar de dónde
saldrán los recursos”, con lo cual la calificó de irresponsable.
La versión oficial sostiene que en 2003 había 80.000
pensiones por invalidez cifra que se elevó a 1.250.000 en
2023.
El Gobierno impulsó un plan de reempadronamiento que se realizó
con muchas dificultades dadas las condiciones a las que se sometió a
las personas que debían realizarlo.
Ante las argumentaciones oficiales, pero sin respuestas, las
calles de todo el país se poblaron de manifestaciones para reclamar
por la atención de personas con discapacidad dado el deterioro de
las prestaciones y de los salarios de los profesionales.
Ese deterioro está fundamentado en que el nomenclador de las
prestaciones y los salarios del personal de salud no fue actualizado
desde en lo que va del año, pese a una inflación acumulada cercana
al 13%.
«Idiota», «retardado», «imbécil»:
eran algunos de las palabras insultantes. Ante las críticas de
las organizaciones, el Gobierno dio marcha atrás y dijo en un
comunicado que se trató de un «error», y frente al papelón
el Gobierno anunció que retirará el documento.
“Es
un retroceso sin precedentes en materia de derechos y grafica lo que
los funcionarios libertarios están haciendo con nuestro colectivo:
nos ajustan y nos persiguen”, denunció entonces Ana Dones,
referenta de la Red por los Derechos de las Personas con Discapacidad
(REDI).
“La
discapacidad no puede esperar”
La Iglesia Católica, en particular su jerarquía, viene
reiterando sus críticas por la situación social, pero también a la
gestión política del país. Lo hizo el arzobispo de Buenos
Aires, Jorge García Cuerva el pasado 25 de mayo en el
tedeum celebrado en la catedral de Buenos Aires y lo
vienen haciendo muchos otros. El frente religioso se sigue mostrando
activo para cuestionar las políticas oficiales, en particular cuando
afectan a los “descartados” como solía calificar el papa
Francisco a los pobres, a las personas con discapacidad, a los
ancianos y a los migrantes ilegales. Ahora, los obispos católicos
indicaron que “las personas con discapacidad no pueden esperar” y
le pidieron al gobierno de Javier Milei que cumpla con su
responsabilidad.
Todo ello ocurre pocos días antes del anunciado encuentro en
el Vaticano entre el presidente Javier Milei y el nuevo papa León
XIV, previsto para el viernes 6 de junio, oportunidad en la
que presumiblemente el mandatario argentino le extenderá a Robert
Prevost una invitación para visitar la Argentina, tal como antes lo
había hecho con el Papa Francisco.
Nuevo documento: demanda en favor de las personas con discapacidad
El viernes pasado, a través de un comunicado de su Comisión
Ejecutiva, los obispos católicos argentinos se expresaron para
afirmar que “las personas con discapacidad no pueden
esperar”, señalando que la realidad de las personas en
esa condición “no es un cifra estadística” sino que tiene
rostros muy concretos” e hicieron un llamado al Gobierno Nacional
para que aporte los recursos necesarios a fin de cumplir “con
responsabilidad y eficacia” con una política pública” cuya
prioridad es “ineludible”.
La declaración lleva la firma del presidente de la Conferencia
Episcopal (CEA), el arzobispo mendocino Marcelo Colombo; de los
vicepresidentes, el cardenal Ángel Rossi (arzobispo de Córdoba) y
César Fernández (obispo de Jujuy); y del secretario General del
organismo, el obispo Raúl Pizarro.
El texto está encabezado por una cita bíblica de la epístola a
los Corintios que dice que “cuando un miembro sufre, todo el cuerpo
sufre con él”. Y señala que “ante el desconcierto y desamparo
de muchos hermanos y hermanas con discapacidad, los obispos de la
Comisión Ejecutiva queremos hacernos cercanos a sus dolores e
inquietudes y a las de sus familias”. A renglón seguido se
agrega otra cita tomada de la declaración “Sobre la dignidad
humana” del dicasterio (ministerio) vaticano para la Doctrina de la
Fe que, con la firma del cardenal argentino Víctor “Tucho”
Fernández, afirma que se trata de “una dignidad infinita, que
se fundamenta inalienablemente en su propio ser, le corresponde a
cada persona humana, más allá de toda circunstancia y en cualquier
estado o situación en que se encuentre”.
Por eso los obispos sostienen ahora que “como discípulos de
Jesús y su Evangelio seguimos convencidos de que es necesario que
“rescatemos” a “la persona y su dignidad” para ponerla
“en el centro de nuestros intereses, de nuestros servicios, y
proyectos”.
En su análisis sobre el tema, los obispos señalan que “el
acceso a servicios esenciales como la salud, la
rehabilitación, la educación, el acompañamiento profesional y los
apoyos necesarios para la vida cotidiana de las personas con
discapacidad, se han vuelto inciertos y limitados”. Y
agregan que “el esfuerzo cotidiano de las familias que los
acompañan muchas veces se realiza en soledad, sin el reconocimiento
suficiente de la sociedad ni el apoyo adecuado del Estado. Esta
realidad no es una cifra estadística, subrayan, sino que “tiene
nombres, rostros, historias; son niños, jóvenes y adultos que ven
cercenadas sus posibilidades de desarrollo, participación e
inclusión plena”.
Por eso, sigue diciendo: “nos sorprende constatar el
desconocimiento y desinterés hacia la realidad de la
discapacidad, la cual debería ser una prioridad ineludible de
toda política pública”. Y, en consecuencia, “llamamos a la
reflexión a quienes, desde el ámbito del Gobierno Nacional, deben
apoyar con los recursos necesarios para que el área de Discapacidad
pueda cumplir con responsabilidad y eficacia su tarea”.
La declaración es enfática al señalar que “el cuidado de las
personas con discapacidad no puede ser postergado ni subordinado a
otras urgencias” porque “es un deber ético, una exigencia de
justicia y un acto de humanidad”.
Retomando palabras ya expresadas por la Comisión Permanente de la
CEA el 12 de marzo, los obispos de la Comisión Ejecutiva señalan
ahora que “frente al dolor y la angustia de tantos hermanos y
hermanas concretos deberían evitarse “actitudes y expresiones que
lastiman, esos lenguajes despreciativos, por momentos no exentos de
crueldad, que atentan seriamente contra aquella unidad que tanto
necesitamos como pueblo, para ponernos la patria al hombro, para
salir adelante”.
Los obispos finalizan su mensaje poniéndose “a disposición
en cuanto podamos ser útiles desde nuestro lugar de servicio”
y rogando a “la Virgen de Luján nos ayude a salir al encuentro de
los que sufren para comprometernos con ellos”.
Fuentes: Página/12, Perfil