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AnteayerSalida Principal

Mali respalda el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental

24 Julio 2026 at 17:59

La República de Mali ha reafirmado este jueves su apoyo a la integridad territorial de Marruecos, incluyendo el Sáhara Occidental. En un comunicado oficial, el gobierno maliense reiteró su «posición en favor de la integridad territorial y la soberanía del Marruecos sobre todo su territorio, incluido el Sáhara Occidental», y respaldó el plan de autonomía presentado por Rabat como «la única solución creíble y realista para la resolución de este diferendo regional».

El gesto de Bamako refuerza el bloque de países que apoyan la postura marroquí en el conflicto del Sáhara, que enfrenta a Marruecos con el Frente Polisario y Argelia. Mali se suma así a una creciente lista de naciones africanas que han abierto consulados en El Aaiún y Dajla, en el territorio disputado, como muestra de respaldo a la soberanía marroquí.

La posición de Mali tiene especial relevancia por su papel en la región del Sahel y su alianza estratégica con Marruecos en materia de seguridad y desarrollo económico. El reino alauí ha intensificado en los últimos años su diplomacia en África subsahariana para consolidar apoyos en la cuestión saharaui, que sigue bloqueada en Naciones Unidas sin una solución definitiva.

El respaldo de Mali se produce en un contexto de creciente reconocimiento internacional hacia la propuesta marroquí, que contempla una amplia autonomía para el Sáhara bajo soberanía de Rabat. Marruecos ha logrado en los últimos meses el apoyo de varios países africanos y occidentales, mientras que el Frente Polisario mantiene su exigencia de un referéndum de independencia, respaldado por Argelia. La comunidad internacional, a través de la ONU, sigue sin alcanzar un consenso sobre el estatus final del territorio.

Este nuevo apoyo africano a la posición marroquí supone un avance diplomático significativo para Rabat, que busca desbloquear el estancamiento en Naciones Unidas. La iniciativa de autonomía, presentada en 2007, ha sido considerada por varios países como una base seria y creíble para negociar, aunque el Polisario y Argelia la rechazan por considerarla insuficiente para garantizar la autodeterminación del pueblo saharaui.

El proceso de paz sobre el Sáhara Occidental se estanca y refuerza la posición de Marruecos

24 Julio 2026 at 13:46

El proceso político sobre el Sáhara Occidental iniciado a principios de 2026 bajo mediación de Estados Unidos se encuentra en punto muerto, según ha trascendido. La impasse limita las opciones de los negociadores del Frente Polisario y podría favorecer la posición marroquí de autonomía para el territorio, una propuesta que España respaldó en 2022.

Tres diplomáticos ante un callejón sin salida

La delegación del Polisario, compuesta por tres diplomáticos veteranos, afronta un escenario de reducida capacidad de maniobra. Aunque el proceso arrancó con expectativas bajo el paraguas de Washington, la falta de avances concretos sitúa al movimiento saharaui en una posición comprometida. Fuentes diplomáticas consultadas por la prensa magrebí señalan que los mediadores estadounidenses no han logrado acercar las posturas entre las partes implicadas: Marruecos, Argelia y el propio Polisario.

El estancamiento beneficia de facto a Rabat, que defiende un plan de autonomía para el Sáhara Occidental bajo soberanía marroquí. Este modelo fue respaldado por el Gobierno de España en la carta del presidente Pedro Sánchez a Mohamed VI en marzo de 2022, un giro diplomático que sigue marcando la posición oficial de Madrid.

El factor argelino y las opciones del Polisario

Argelia, principal valedor histórico del Frente Polisario, mantiene su apoyo al movimiento saharaui, aunque sin variar su postura pública. La mediación estadounidense, que busca una solución negociada, no ha logrado hasta ahora desbloquear las diferencias fundamentales entre la propuesta autonomista marroquí y la reivindicación independentista del Polisario.

Los negociadores saharauis, según fuentes próximas a la delegación, disponen de un margen de acción limitado: aceptar un marco negociador que dé prioridad a la autonomía, arriesgándose a una fractura interna, o mantener la posición maximalista con el riesgo de quedar al margen del proceso. La comunidad internacional observa con atención el desarrollo, pendiente de una posible nueva ronda de contactos impulsada por Washington.

Rumanía respalda el plan de autonomía marroquí para el Sáhara y presiona a la UE

21 Julio 2026 at 20:18

El Gobierno de Rumanía ha declarado este martes que una «autonomía verdadera bajo soberanía marroquí» puede constituir una solución viable para el conflicto del Sáhara Occidental, en un comunicado que refuerza el creciente apoyo internacional al plan presentado por Marruecos.

En un mensaje dirigido al rey Mohamed VI, el presidente rumano, Nicușor Dan, subrayó la posición de Bucarest: «Nous notons qu’une autonomie véritable sous souveraineté marocaine peut constituer une solution viable» («Observamos que una autonomía verdadera bajo soberanía marroquí puede constituir una solución viable»). La declaración, fechada el 21 de julio de 2026, se enmarca en el giro diplomático que Rumanía ha dado en la cuestión del Sáhara.

El respaldo rumano al plan de autonomía marroquí se suma al de otras potencias regionales y occidentales, como Estados Unidos, Francia y Alemania, que en los últimos años han considerado esta opción como la más realista para resolver el contencioso. La decisión de Bucarest tiene especial relevancia porque Rumanía, como miembro de la Unión Europea y de la OTAN, proyecta influencia en el seno de ambas organizaciones.

Para España, la postura de Rumanía supone un nuevo elemento de presión diplomática. El Gobierno español mantiene una posición ambivalente desde el giro de 2022, cuando apoyó el plan de autonomía marroquí como la base más seria para la resolución del conflicto, pero sin cerrar la puerta a otras opciones. La escalada de apoyos internacionales a la propuesta de Rabat estrecha el margen de maniobra de la diplomacia española en el Sáhara, un asunto que sigue siendo sensible tanto por la relación bilateral con Marruecos como por la defensa del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, defendido históricamente por el Frente Polisario.

Marruecos ha intensificado en los últimos meses su ofensiva diplomática para consolidar el respaldo internacional a su plan, presentado en 2007 ante la ONU. El reino alauí considera la autonomía como un marco negociado que preserva su integridad territorial, mientras que el Frente Polisario y Argelia insisten en la celebración de un referéndum de autodeterminación, previsto en los acuerdos de alto el fuego de 1991.

La declaración de Rumanía se produce en un contexto de creciente polarización en la región del Magreb y de renovadas tensiones entre Marruecos y Argelia, que respalda al Polisario. La posición de Bucarest podría influir en otros Estados miembros de la UE que aún no se han pronunciado abiertamente, como los Países Bajos o los nórdicos.

Rumanía respalda el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental

21 Julio 2026 at 11:29

El Gobierno de Rumanía ha declarado que el plan de autonomía propuesto por Marruecos para el Sáhara Occidental constituye la base «más creíble y realista» para alcanzar una solución política al conflicto. La declaración, realizada el 20 de julio de 2026, supone un nuevo respaldo internacional a la propuesta de Rabat y se suma al creciente reconocimiento de su enfoque de autonomía bajo soberanía marroquí.

En un comunicado oficial, las autoridades rumanas afirmaron que «una autonomía verdadera bajo soberanía marroquí puede constituir una solución viable» para el Sáhara Occidental, una antigua colonia española cuyo estatus sigue en disputa. Rumanía se suma así a otros países que han respaldado el plan marroquí, que prevé un gobierno autónomo para la región bajo la autoridad de Marruecos.

Implicaciones para España y el conflicto saharaui

El pronunciamiento de Rumanía llega en un momento en que la posición de España sigue siendo un factor clave en el conflicto. El Gobierno español mantiene un delicado equilibrio entre su apoyo a la autonomía marroquí —reforzado tras el giro de 2022— y su compromiso con la resolución de Naciones Unidas que reclama un referéndum de autodeterminación para el Sáhara Occidental. El respaldo rumano añade presión sobre el frente diplomático saharaui, mientras el Frente Polisario sigue defendiendo la independencia.

La Unión Africana y diversos organismos internacionales han instado a ambas partes a retomar las negociaciones bajo los auspicios de la ONU, pero hasta ahora el proceso sigue estancado. La declaración de Rumanía, un país miembro de la OTAN y de la Unión Europea, refuerza la línea de quienes consideran la autonomía como la vía más factible para resolver el contencioso.

Sánchez se reúne con Tebboune en Argelia para sellar la normalización bilateral tras la crisis de 2022

21 Julio 2026 at 11:05

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, realizó el lunes 20 de julio una visita de trabajo a Argelia, donde fue recibido por el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune. La reunión, calificada por fuentes argelinas como «entrevista franca», abordó temas clave de la agenda bilateral: el suministro de gas a través del gasoducto Medgaz, la política de visados para ciudadanos argelinos y la postura de ambos países sobre el Sáhara Occidental.

La visita de Sánchez se produce después de que Italia y Alemania reforzaran sus lazos con Argel, y supone un paso más en la normalización de las relaciones entre Madrid y Argel, que atravesaron una grave crisis diplomática en 2022 por el giro español en el Sáhara Occidental. Según el medio argelino TSA, el encuentro entre ambos mandatarios transcurrió en un clima de franqueza.

Los ejes de la negociación

El suministro de gas argelino a España, canalizado a través del Medgaz, es uno de los pilares de la relación bilateral. Argelia es un socio energético clave para España, especialmente desde la reducción de las importaciones de gas ruso. Sánchez busca garantizar la continuidad de los flujos y explorar nuevas condiciones contractuales.

En materia de visados, Argelia reclama desde hace tiempo una flexibilización de los requisitos para sus ciudadanos que viajan a España, un asunto sensible que afecta a la movilidad y a las comunidades argelinas en territorio español. La postura sobre el Sáhara Occidental —donde España respaldó en 2022 la propuesta de autonomía marroquí, provocando el enfado de Argel— sigue siendo el principal escollo diplomático.

La visita confirma que Argelia refuerza su partenariado con España tras superar la crisis, en un contexto geopolítico en el que el gas argelino y la estabilidad magrebí son prioritarios para la Unión Europea.

El filme de Christopher Nolan rodado en Dakhla sin mencionar al Sáhara Occidental desata un boicot

20 Julio 2026 at 20:31

El estreno del nuevo filme de Christopher Nolan, L’Odyssée, se ha visto empañado por una campaña de boicot impulsada por los partidarios de la independencia del Sáhara Occidental, territorio en disputa entre Marruecos y el Frente Polisario. La controversia surge porque varias escenas de la película fueron rodadas en Dakhla en 2025, una localidad situada en la costa del Sáhara Occidental bajo control marroquí, sin que el largometraje haga mención alguna al estatus disputado del territorio.

El conflicto olvidado

Los activistas denuncian que la ausencia de referencia al Sáhara Occidental en la película constituye un respaldo implícito a la ocupación marroquí. El Sáhara Occidental figura en la lista de territorios no autónomos de Naciones Unidas desde 1963, y su estatus sigue sin resolverse tras décadas de negociaciones. La decisión de Nolan de filmar en la zona sin aludir al conflicto ha sido interpretada como un gesto político por parte de los sectores favorables a la independencia, que han lanzado una campaña de boicot contra la cinta en redes sociales y plataformas digitales.

Reacciones y contexto

Marruecos, que controla de facto la mayor parte del territorio, no se ha pronunciado oficialmente sobre la polémica, pero suele considerar cualquier crítica a su presencia en el Sáhara Occidental como una injerencia en sus asuntos internos. La productora de Nolan tampoco ha emitido declaraciones al respecto. España, antigua potencia administradora del territorio, mantiene desde 2022 una posición de apoyo al plan marroquí de autonomía, lo que genera tensiones con el Frente Polisario y con sectores de la sociedad española sensibilizados con la causa saharaui. El boicot a L’Odyssée pone de relieve cómo la cultura y el cine se convierten en escenario de la disputa geopolítica por el control del Sáhara Occidental.

Sánchez visita Argel por primera vez en cuatro años para reanudar la relación bilateral

20 Julio 2026 at 18:30

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha declarado este lunes en Argel que quiere “profundizar” los lazos entre España y Argelia, sellando así la reanudación de las relaciones diplomáticas tras años de tensiones. La visita, la primera de Sánchez a la capital argelina en cuatro años, supone un paso significativo en el restablecimiento de los vínculos bilaterales.

El origen de la crisis diplomática

Las relaciones entre España y Argelia se rompieron tras el giro del Gobierno español en el contencioso del Sáhara Occidental. En 2022, Sánchez respaldó el plan de autonomía marroquí para la excolonia, lo que provocó la retirada de la embajadora argelina en Madrid y la suspensión del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación firmado en 2002.

La crisis, agravada por la dependencia energética de Argelia, provocó un enfriamiento comercial y político. Argel, que respalda al Frente Polisario, consideró la decisión de Sánchez como una afrenta a su posición histórica sobre el Sáhara.

Una visita en busca de reconciliación

El Gobierno español ha calificado esta visita como de “importancia particular”. Sánchez, acompañado por una delegación de empresarios, busca restablecer los lazos económicos y abrir una nueva etapa en la relación bilateral. Argelia es un socio clave para España en el suministro de gas natural y un mercado relevante para las exportaciones españolas.

La reunión entre Sánchez y las autoridades argelinas se produce después de meses de contactos discretos para recomponer la relación, según fuentes diplomáticas. La reanudación de las relaciones implica la vuelta del embajador español en Argel al completo de sus funciones y el desbloqueo de la cooperación económica.

En la declaración conjunta tras el encuentro, Sánchez afirmó que “queremos profundizar los lazos entre nuestros países”, en un mensaje que Argel ha recibido con cautela pero con la disposición a “relanzar la asociación estratégica” que un día existió.

Sánchez se reúne en Argel con Tebboune para normalizar las relaciones bilaterales

20 Julio 2026 at 11:00

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se ha reunido este lunes en Argel con el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, en un encuentro que busca recomponer los lazos bilaterales. La cita, que se produce el 20 de julio de 2026, tiene lugar después de que Madrid adoptara en 2022 un giro en su posición respecto al Sáhara Occidental al apoyar el plan de autonomía propuesto por Marruecos, lo que provocó una ruptura diplomática con Argel.

Un contexto estratégico

Argelia es un socio clave para España tanto por su papel como proveedor de gas como por su influencia en la estabilidad de la región del Sahel. La reunión llega en un momento en el que ambas partes han realizado gestos de acercamiento en los últimos meses, según fuentes diplomáticas. El encuentro pretende traducir esas intenciones en acuerdos concretos que abarquen áreas como la energía, la seguridad y la cooperación económica.

La visita de Sánchez a Argel se inscribe en el marco de los esfuerzos por avanzar en resultados tangibles, tras las recientes declaraciones de ambos gobiernos sobre la voluntad de restablecer la confianza mutua.

La crisis bilateral se desencadenó en 2022, cuando el Ejecutivo de Sánchez comunicó a Marruecos su cambio de postura sobre el Sáhara. Argel respondió suspendiendo el tratado de amistad con España y paralizando las transacciones comerciales. Desde entonces, las relaciones se habían mantenido en un mínimo histórico.

Con esta visita, Sánchez busca reabrir una vía de diálogo directa con Tebboune y explorar un marco de cooperación que permita superar el desencuentro. La agenda incluye la seguridad en el Sahel, donde Argelia juega un papel fundamental en la lucha contra el terrorismo, y el suministro energético, dada la dependencia española del gas argelino.

Tierra de Barrenaus 7×19 Lo Sahara Occidental

8 Junio 2021 at 09:45

Los zaguers acontecimientos en la muga de Ceuta han feito reviscolar lo debat arredol d’o Sahara Occidental. La tensión entre los gubiernos espanyol y marroquí ha puyau dimpués de que s’acullise a lo lider d’o frent polisario pa tractar-le la covid. Charramos con Chorche Paniello, historico activista en desfensa d’o pueblo saharaui, qui nos da […]

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La Marea 112: ¿qué ocultan los centros de datos?

23 Junio 2026 at 15:03
Por: La Marea

Puedes adquirir un ejemplar del número 112 de La Marea aquí.

En un lugar de La Mancha, pero esta vez en el siglo XXI, los Quijotes que sueñan con un mundo justo y respetuoso con la vida en general han cambiado la lucha contra los molinos por la lucha contra los centros de datos, unas infraestucturas que, con el auge de la inteligencia artificial (IA), están colonizando poco a poco España con la promesa de nuevos empleos. Talavera de la Reina es uno de los centros neurálgicos, pero también Aragón, Madrid y Extremadura.

La Marea 112

Los centros de datos consumen gigantescas cantidades de agua y energía eléctrica. Acaparan suelo y dejan contaminación. ¿Es posible que la extracción de estos recursos desestabilice los territorios en los que se instalan? Según muchos expertos, sí, pero tampoco hay cifras exactas. Esa es la principal cualidad de este floreciente negocio: la opacidad, los pactos secretos con las administraciones, el cabildeo, la política de hechos consumados. La Marea dedica el dossier principal de su nueva revista en papel a estos nuevos «paisajes del poder», como los denomina el investigador Manuel García.

La falta de transparencia que los caracteriza impide, en muchas ocasiones, que la ciudadanía conozca el impacto real al que se enfrenta cuando estos nuevos gigantes recalan en sus territorios, donde antes había vida, donde antes había historia o, siendo más directos, donde antes había una línea de transporte público o cosechas o una depuradora de agua. En este número, realizamos una panorámica general de la situación de la mano de especialistas de primer nivel, analizamos el lobby de esta industria en Europa, con Spain DC como epicentro en España, y nos detenemos en los movimientos que ya están diciendo «no» a los gigantes de los nuevos tiempos.

Mucho más en La Marea 112

Además del dossier dedicado a los centros de datos, la revista del trimestre julio / septiembre viene cargada de reportajes y entrevistas ideales para desencriptar la actualidad. Por ejemplo, ¿qué demonios está pasando en el Reino Unido? Nuestro compañero Guillem Pujol responde a esta pregunta en un momento especialmente delicado de la política británica. Roto el bipartidismo laboristas-tories, los neofascistas están llamando fuerte a la puerta del nº 10 de Downing Street.

La Marea 112

Patricia Simón, por su parte, viaja hasta el Sáhara Occidental para mostrar la lucha de las mujeres por superar su tradición patriarcal. A pesar de las críticas que reciben, las feministas saharauis lo tienen claro: «Para nosotras no es incompatible luchar por la independencia de nuestra patria y por el respeto a nuestros derechos como mujeres».

En Argentina, Andrés Actis pone el foco en un extractivismo fósil que ha cobrado enorme fuerza bajo la presidencia de Javier Milei: el de las arenas de sílice que se utilizan en el fracking, la fractura de la roca para acceder al petróleo. Esta práctica está destruyendo los humedales del río Paraná.

En el ámbito doméstico, entrevistamos a la dibujante Yeyei Gómez, al fiscal delegado de Criminalidad Informática en Sevilla, Gabriel González, y a la directora general de la Aemet, Alicia López Rejas.

La Marea 112

Con el ojo siempre puesto en la ecología, el clima y el medioambiente, analizamos el difícil despegue del veganismo en España, viajamos a Berlín para conocer sus huertos urbanos populares, enumeramos algunos consejos para hacer deporte durante el verano tórrido que nos espera y recomendamos productos e iniciativas sostenibles en un bazar veraniego seleccionado por Carro de Combate.

Pero no acaba ahí la cosa: esta Marea cuenta con los artículos de opinión de Jorge Dioni López, Thilo Schäfer y el tradicional incordio de la filósofa Ana Carrasco-Conde.

Nuestro cuadernillo cultural, El Periscopio, llega con novedades: por voluntad propia, este número es el último que coordinan Laura Casielles y José Ovejero. Durante varios años (muchos de ellos en colaboración con Bob Pop) han tratado de rebasar los límites impuestos por la cultura mainstream. En su despedida se han fijado en el arte de los bertsolaris, en la sororidad de las integrantes del Lyceum Club de Madrid en el centenario de su creación y en la resistencia de la cultura argentina frente a la motosierra libertariana. Además, cierran su labor al frente del Periscopio con un broche de oro: un cuento de Isaac Rosa.

La Marea 112

Como veis, La Marea continúa con su compromiso por el periodismo «de interés público», como subrayó el jurado del Premio Nacional de Periodismo de Investigación El Confidencial, cuando distinguió nuestros reportajes sobre la gestación subrogada en España. También seguimos empeñadas en reivindicar el trabajo humano frente a la amenaza de la inteligencia artificial. Por eso, en La Marea nunca habrá ilustraciones generadas por una IA. Al contrario, nos complace enormemente colaborar con artistas como Daniel Gómez Vega y como Adara Sánchez, artífices de las magníficas portadas de la revista 112 y de El Periscopio.

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María Carrión: “El Ministerio de Exteriores español no quiere que el FiSahara exista”

14 Mayo 2026 at 07:00

El Festival Internacional de Cine del Sáhara (FiSahara) acaba de celebrar su decimonovena edición en los campamentos de personas refugiadas de Tinduf (Argelia). Su directora, María Carrión, explica el milagro de un festival que reúne a cineastas, periodistas, cinéfilos y activistas de todo el mundo, pero que, sobre todo, es disfrutado y protagonizado por el pueblo saharaui.

La mayoría de las personas que asisten a las proyecciones son saharauis, y lo mismo ocurre en las charlas y en los talleres. ¿Cómo han conseguido que una población refugiada en condiciones tan extremas haga suyo el FiSahara?

Este proyecto aterrizó en los campamentos en 2003 con una edición muy especial que aún no sabemos cómo salió adelante. Fue un chute de energía pero también algo muy ajeno a la cultura y a las tradiciones saharauis, a pesar de que muchas películas eran españolas y de que tienen ese vínculo con España. Pero a través de los talleres de cine del FiSahara y, en 2011, de la creación de la Escuela de Cine Abidin Kaid Saleh, los jóvenes saharauis se apropiaron de la herramienta del audiovisual. Empezaron a hacer sus propias películas y a usarlas para hablar de temas sensibles o de aquellos de los que les costaba hablar. También tenemos un cine móvil que realiza proyecciones en las wilayas. Las mujeres están usando el cine como un instrumento de educación. Y los mayores, que en un principio lo veían como una imposición occidental, y hasta cierto punto lo era, al ver cine saharaui en las pantallas lo han incorporado a sus vidas.

Una estudiante de la Escuela de Cine nos explicaba que ha dedicado su primer corto al rechazo de una joven a casarse, como le quiere imponer su padre, para poder seguir estudiando y ser libre. ¿Cómo ha sido el trabajo con las mujeres para que usen el cine para defender sus derechos?

Muy importante, porque lo usan precisamente para abordar estos temas. Es mucho más fácil romper el hielo en una charla tras una proyección. Así que la escuela ha tenido siempre muchas alumnas con historias muy potentes. Además, llegó un momento en el que fue necesario que la formación la diera un equipo saharaui. A través de becas internacionales, cada vez ha habido más formadores y formadoras con esa visión de género de la mujer saharaui.

¿Cuáles son los temas que más necesitan abordar desde el cine?

Sus preocupaciones: la falta de oportunidades, de trabajo, la depresión, la salud mental, el tema de las drogas, que es tremendo… También han hecho un par de sitcoms y a través del humor abordan cuestiones cruciales como la inmigración, las cada vez mayores desigualdades… La televisión de la RASD [República Árabe Saharaui Democrática] emite muchos de sus trabajos y algunos están llegando a los territorios ocupados por Marruecos. Es más, cada año nos llegan trabajos hechos por saharauis bajo la ocupación, sin ninguna formación, que están haciendo sus propias películas. Y nosotros les damos el espacio y la atención que necesitan.

¿Están ayudando las redes sociales a su difusión?

Mucho. Por ejemplo, la sitcom Tonterías en el exilio se ha vuelto viral gracias a que la pueden ver en sus teléfonos. Y un signo de lo potente que se ha vuelto el Fisahara es que Marruecos se ha inventado un festival de cine en la Dajla ocupada. Está dotado con una cantidad de dinero impresionante, con hoteles de cinco estrellas, e invitan a gente del cine de todo el mundo que a menudo no es consciente de que está yendo a un territorio ocupado. Marruecos intenta competir con el FiSahara, pero no se puede comparar un festival hecho por un pueblo con uno organizado por un régimen.


Un signo de lo potente que se ha vuelto el FiSahara es que Marruecos se ha inventado un festival de cine en la Dajla ocupada»


¿Cuáles son las mayores dificultades que encuentran los aspirantes a cineastas?

Todas. Grabar el sonido cuando ruge el viento es imposible, lo mismo que proteger los equipos para que no les entre la arena. Aquí, además, se está haciendo cine, como dijo un compañero, con los mismos elementos que utilizaron sus abuelas para construir los campamentos en medio de la hamada. Un año, hubo una subida de tensión eléctrica y se quemaron todos los equipos de la escuela. Lo que sale de los campamentos saharauis es un cine urgente hecho con herramientas muy básicas. Pero las historias contrarrestan las dificultades técnicas.

En un momento como el actual, en el que hay un mayor número de personas desplazadas en el mundo, en el que vivimos el genocidio de Gaza, las guerras de Líbano e Irán, en el que hay grandes similitudes entre la ocupación de Palestina y del Sáhara Occidental, dedicáis esta edición al derecho al retorno, que es uno de los derechos más olvidados.

Como no se aborda en las negociaciones, de las que están excluidos los propios interesados, nos toca reivindicarlo a nosotros. Estamos en un mal momento, pero estos pueblos llevan décadas, sino siglos, luchando. En España nos alarmamos mucho por la situación del Sáhara, pero los saharauis están tranquilos porque tienen claro que para ellos la cuestión no es si van a retornar, sino cuándo lo harán. Y ese espíritu es también el del FiSahara. Por más retos y obstáculos que encontremos, va a seguir adelante porque va a acompañar al pueblo saharaui hasta que su tierra sea libre.

FiSahara
Proyección del documental de apertura del festival FiSahara, Aminetou, de Lucía Muñoz Lucena. BEATRIZ VELASCO / FISAHARA

La Agencia Española de Cooperación al Desarrollo (AECID) fue una de las principales financiadoras del FiSahara en sus inicios, pero tras los recortes de la crisis de 2008, nunca ha vuelto a apoyarlo. ¿Con qué apoyos contáis?

Pasamos una cantidad absurda de tiempo buscando financiación. El año pasado no pudimos celebrar el festival por falta de dinero. Hay mucho trabajo voluntario, cada año perdemos dinero por emergencias y cambios de última hora, como invitados que no pueden asistir, y pese a todo conseguimos que el festival salga adelante con muy poquito dinero.

El Gobierno español no aporta financiación, y eso lo dice todo de la política de España. Que no nos financien demuestra lo ruin que es la política española. Es algo que no perdono a mi país. España no solo se desentiende de sus obligaciones legales con el pueblo saharaui, sino que se alinea con la potencia ocupante.

En cuanto a la AECID, he intentado retomar esa vía de financiación, pero no ha sido posible. Lo que nos llega es que se trata de una decisión política. El Ministerio de Exteriores español no quiere que el FiSahara exista porque es un problema para ellos. Lo que está haciendo es ruin y cruel.

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Apátridas, “no ciudadanos” del mundo

12 Mayo 2026 at 07:00

El 14 de abril el Consejo de Ministros aprobaba el Real Decreto de regularización administrativa extraordinaria. La norma, que viene a resolver la anomalía administrativa de un amplio colectivo de personas migrantes que, de manera irregular, trabajan y residen en España, ha sido celebrada por ONG y Plataformas como la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), la Red Acoge, Cáritas o el movimiento Regularización Ya. Pero la redacción final esconde también sombras importantes, como la exclusión de los apátridas, un colectivo que figuraba en el borrador del decreto y que finalmente fue eliminado por el Gobierno después de que el Consejo de Estado objetase su inclusión en la misma disposición que la relativa a los solicitantes de asilo. El hecho ha vuelto a poner de actualidad la existencia de un colectivo habitualmente desaparecido de los relatos sobre migración y asilo.

“No ciudadanos”

Para la Convención sobre el Estatuto de los Apátridas de 1954, una de las dos normas de la ONU que tienen como objeto garantizar unos mínimos derechos a estas personas, apátrida sería aquella persona que «no es considerada como nacional por ningún Estado en virtud de la aplicación de su ley». Y dado que se le niega la nacionalidad, tampoco tiene acceso a servicios básicos ni a derechos fundamentales, como la educación o la atención médica, un empleo formal o contraer matrimonio. Además, dichas personas corren un riesgo de ser víctimas de abuso o de explotación. 

Por su parte, la Convención de 1961 es la encargada de reducir los casos de apatridia, estableciendo topes a los requisitos que deben cumplir para acceder a la nacionalidad. En la UE, ni Francia, ni Grecia, ni Eslovenia han llegado a ratificar esta última convención; y Chipre, Estonia y Polonia ni siquiera se han adherido a la de 1954. España lo hizo en 1997, pero no aprobó el Reglamento de reconocimiento del estatuto de apátrida hasta 2001. 

Según informes estadísticos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), en junio de 2025 había cuatro millones y medio de apátridas en el mundo, pero dado que la mayoría de los países no proporcionan datos relativos a esta situación, se estima que la cifra real es mucho más elevada. Estas personas se encuentran prácticamente en todos los países y regiones del planeta y la mayoría vive en el mismo país en el que nació. 

Entre los principales colectivos de apátridas en el mundo se encuentra el de los Rohinyá en Myanmar, cuya Ley de Ciudadanía de 1982 los excluyó de los grupos étnicos nacionales a pesar de residir en el país desde hace siglos, y actualmente son considerados «extranjeros» por las autoridades birmanas. Otro caso destacable sería el de los palestinos radicados en países vecinos como Líbano, Siria o Egipto, pues carecen de una ciudadanía reconocida que les brinde protección, teniendo que depender de documentos de viaje temporales.

En Europa, atendiendo nuevamente a las cifras de ACNUR, la mayoría se encontraría en las antiguas repúblicas de la Unión Soviética, hoy Estados independientes: Estonia y Letonia, por ejemplo, acaparan la mayoría –255.700 de los 381.000 de la UE– y son normalmente personas de etnia rusa, cuyos Estados, al independizarse, denegaron la ciudadanía automática a los residentes no nativos, convirtiéndolos en «no ciudadanos”. 

En España, saharauis

En España, más del 90% de los apátridas son de origen saharaui, un porcentaje que podría ser incluso mayor, tal y como nos cuenta Mauricio Valiente, presidente de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), ya que “su situación lleva a algunos a usar documentos marroquíes o mauritanos para acceder a España por lo que, en los informes anuales del Ministerio de Interior, es ese el origen con el que aparecen referenciados”.

No es por tanto extraño que una de las principales críticas al Real Decreto venga precisamente del colectivo saharaui, tal y como expresa Salamu Hamudi Bachri, responsable de Asuntos Políticos del Polisario en España: “Valoramos positivamente la regularización de los inmigrantes, pero nos preocupa enormemente que se haya excluido ad hoc a los saharauis. Esto tiene un trasfondo puramente político: agradar a Marruecos, no desestabilizar la supuesta buena relación que mantienen el PSOE y el Majzén. Si en un principio la norma reconocía la regularización de todos, fueran apátridas, refugiados, solicitantes de asilo… al final los únicos excluidos son los saharauis”. El objetivo de esta excepción sería para Hamudi: “Hacer aún más daño a nuestro pueblo, algo que ya se venía evidenciando con la merma de la ayuda humanitaria a la población refugiada en los campamentos”.

Elma Saiz, ministra de Inclusión, seguridad social y migraciones, ha justificado la medida por las recomendaciones del Consejo de Estado, tras las cuales el Gobierno no podía “solapar procedimientos” y era necesario “separar claramente la situación de las personas apátridas porque no están en situación irregular y están protegidas por dicho estatuto». 

“La explicación del Gobierno se basa en una perversión del lenguaje. Cuando dice que los apátridas no están en situación irregular, tienen un procedimiento específico y cuentan con mejores condiciones, está retorciendo la realidad: obviamente, quien ya tiene el estatus de apátrida tiene mejores condiciones jurídicas, permiso de residencia, de trabajo permanente… Pero aquí de lo que estamos hablando es de solicitantes”, razona Sidi Talebbuia, abogado sevillano de origen saharaui, “el que necesita regularizarse es el que no tiene el permiso concedido. Es lo mismo que puede ocurrir con la persona solicitante de asilo. Y sin embargo a estas personas sí se las incluye en el Real Decreto”. El motivo, por tanto, solo puede ser político, a juicio de Talebbuia: “La actual presidenta del Consejo de Estado es Carmen Calvo, ex vicepresidenta primera del Gobierno y exministra de la Presidencia con el PSOE de Pedro Sánchez; y es pública la actitud de la parte socialista del Gobierno con respecto a los saharauis”.

Buena parte del problema viene del proceso burocrático para adquirir el estatuto de apátrida, desarrolla el abogado: “El Reglamento establece un plazo de tres meses para que sea resuelta la solicitud pero en la práctica, el trámite, en lugar de resolverse en los tres meses previstos, dura un plazo que va de dos a tres años, habitualmente, más cerca de tres. Entonces los solicitantes se encuentran ante una situación de extrema vulnerabilidad, pues deben permanecer años esperando una resolución, que en la mayor parte de los casos de estos solicitantes provenientes de los campamentos saharauis suele ser favorable, pero en ese tiempo de espera, no tienen permiso de trabajo, lo que complica su existencia y les obliga a estar sometidos a todo tipo de abusos laborales.

Aquí el agravio comparativo se hace con respecto a los demandantes de asilo”, continúa Talebbuia, “puesto que si a los seis meses, que es el tiempo que se prevé legalmente para que se resuelva el expediente de los solicitantes de protección internacional, no se ha confirmado, se les puede autorizar a trabajar en lo que conoce vulgarmente como la ‘tarjeta roja’ –en el caso de los apátridas sería la verde—”.

Coinciden en la valoración en la CEAR, tal y como explica Valiente: “Existe un agravio importante con respecto a los solicitantes de asilo: si una de estas personas acude a la policía, automáticamente se le documenta y tiene autorización de permanencia; y a los seis meses, de trabajo, lo que no ocurre con los apátridas, que sufren un procedimiento mucho más largo y genera una evidente indefensión en quienes la solicitan. El Gobierno debería automatizar la permanencia y resolver la situación administrativa para estas personas de manera automática, que dejen de ser invisibles y puedan acceder a derechos fundamentales como el trabajo, la sanidad y la educación”.

“Por otra parte, lo que tendría que hacer el PSOE es desencallar el proyecto de ley para conceder la nacionalidad a los saharauis, que se encuentra en el Congreso desde hace dos años bloqueado únicamente por obcecación del Partido Socialista. Sería una pequeña reparación del daño histórico a la memoria democrática de este país, un daño que todavía no se ha solventado. Y en lo concerniente a los apátridas, es tan sencillo como una orden ministerial que pueda darles el acceso al trabajo en las mismas condiciones que a los solicitantes de protección internacional. De esta manera ya ni siquiera sería necesario incluirles en el proceso de regularización”, zanja Talebbuia.

Apátridas por voluntad propia

Por último, también existen personas que solicitan el estatus de apátrida, pero por razones muy diferentes a las expuestas anteriormente: si la nacionalidad se concibe como una cualidad que infunde a la persona el hecho de pertenecer a una comunidad nacional organizada en forma de Estado, lo que buscan es precisamente rechazar esa nacionalidad como construcción identitaria impuesta. Es el caso de Nuria Güell, artista visual reconocida por sus proyectos de carácter político y social, y cuyo trabajo ha sido expuesto en museos y galerías de todo el mundo. 

La artista, después de varios proyectos que intentaban subvertir la Ley de Extranjería, como Ayuda Humanitaria o TooMuchMelanin, llegó a la conclusión de que había que ir a la raíz, “superar la noción de identidad nacional como supuesto identitario, por ser una categoría artificial, impuesta y segregativa”, también por la experiencia de los “incontables horrores cometidos en nombre de los nacionalismos y de ser la base en la que se sustenta la dialéctica del nosotros y ellos, semilla de la xenofobia y el miedo a la diferencia”.

Con ese objetivo en mente, Güell solicitó renunciar a la nacionalidad adquiriendo el estatuto de apátrida, una petición que le fue denegada sin argumentación. Tras esa primera negativa, encargó un informe legal partiendo de la base del Artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, según el cual todos los seres humanos nacen libres. “El objetivo de este segundo informe era saber si, a través del derecho de autodeterminación, se podía renunciar a su nacionalidad. Yo estaba tensando la cuerda, intentando empujar los límites”. 

Después de un año y medio, el Ministerio de Justicia le notificó que la petición era inviable: el marco legal vigente no contempla que puedan existir personas sin nacionalidad por voluntad propia. Toda persona debe pertenecer obligatoriamente a un Estado… Aunque, eso sí, pese a que el Estado no permite renunciar a él, se reserva paradójicamente el derecho a la expulsión de la nacionalidad como castigo.

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120 organizaciones piden que se aplique la Ley de Memoria también a las víctimas saharauis del franquismo

4 Mayo 2026 at 20:15
Por: La Marea

Ciento veinte organizaciones de carácter social, académico, político y sindical presentaron hoy un manifiesto a favor de que se aplique la Ley de Memoria Democrática a todos los y las saharauis que «padecieron persecución y violencia, por razones políticas, ideológicas, de pensamiento, opinión o conciencia por sus actividades de oposición» a la dictadura franquista.

Según reza el manifiesto, en cumplimiento con lo establecido en la Ley 20/2022 de Memoria Democrática, el reconocimiento de las víctimas saharauis «es un acto obligado conforme a los principios de verdad, justicia y reparación». De hecho, resaltan que fue en África donde comenzó el verdadero régimen franquista, ya que fueron los oficiales allí destinados quienes protagonizaron el golpe de Estado de 1936. Además, España administró ese territorio desde 1884 y, tras la reorganización de 1958, lo convirtió en la provincia número 53. A todos los efectos, sus habitantes eran tan españoles como los habitantes de la Península y las islas, y lo fueron hasta que España abandonó el territorio en 1976 y dio vía libre a la ocupación ilegal por parte de Marruecos.

«Denunciamos, además, un trato diferenciado entre la población española de origen europeo, que fue evacuada e indemnizada durante la llamada Operación Golondrina, y la población saharaui, que quedó desprotegida frente a la ocupación militar y perdió en muchos casos la nacionalidad española, derivando en situaciones de exilio y apatridia», señalan los firmantes en un comunicado.

Violencia colonial en el Sáhara

Existe una amplia bibliografía académica sobre la represión franquista en lo que entonces se llamó el «Sáhara español». Uno de los trabajos destacados es el informe Saharauis. Las otras víctimas del franquismo y postfranquismo. Memoria, desmemoria y responsabilidades del Estado español, de Abdeslam Aomar Lahsen, publicado por el Instituto Hegoa de la Universidad del País Vasco. En él se examina pormenorizadamente la historia de violencia colonial desarrollada en este territorio, como la guerra de Ifni-Sáhara (1957), la represión de manifestaciones pacíficas como la de Zemla (tras la que se produjo la desaparición forzada del líder saharaui Mohamed Bassiri) y otras desapariciones ocurridas durante la retirada española. El tratamiento desigual entre los represaliados de los distintos territorios españoles «constituye una discriminación basada en criterios raciales», denuncian los promotores del manifiesto.

Sus firmantes celebran la Ley de Memoria Democrática, pero indican que existe «un vacío histórico relevante al no contemplar expresamente la represión ejercida contra la población saharaui». Por ello, realizan una serie de peticiones al Gobierno y a la Comisión de la Verdad, anunciada el pasado mes de marzo para esclarecer las violaciones de los derechos humanos durante la guerra civil y la dictadura. Entre estas peticiones están:

  • el reconocimiento oficial de las víctimas saharauis;
  • el acceso a archivos y registros históricos;
  • la investigación independiente de los hechos ocurridos durante la Administración española;
  • la incorporación del caso saharaui al Plan Estatal de Memoria Democrática;
  • la participación directa de víctimas y familiares en los procesos de verdad, justicia y reparación.

De acuerdo a lo recomendado por Naciones Unidas a la hora de abordar los legados del colonialismo y garantizar reparaciones efectivas, las organizaciones que firman este manifiesto concluyen que en el Sáhara Occidental persiste «una deuda histórica pendiente en materia de derechos humanos y reparación».

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El lamentable y vergonzoso final de la Marcha por la Libertad de los presos políticos saharauis

11 Junio 2025 at 06:00
Por: Caty R

La Marcha por la Libertad liderada por la francesa Claude Mangin -esposa del preso político saharaui Naama Asfari- ha recorrido muchos lugares desde Ivry-sur-Seine, en Francia hasta Tarifa durante dos meses, informando, haciendo talleres, contando lo que la mayor parte de la prensa silencia sobre la ocupación marroquí, ilegal y cruel.

La Marcha por la Libertad nos retrotrae a la Decisión de la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Castigos crueles, inhumanos o degradantes -órgano de las Naciones Unidas- emitida el 15 de noviembre de 2016. Esta Decisión -hay muchas más del mismo tenor referentes a otros presos políticos saharauis- establece que Naama Asfari fue torturado. Se refiere también la Decisión a las deplorables condiciones sanitarias que padeció, y pide compensación, reparación por los efectos físicos y psicológicos de los daños infligidos, y garantía de no repetición. Pide rehabilitación para el detenido, y una investigación sobre lo sucedido con vistas a llevar a los responsables ante la justicia. Pide abstenerse de cualquier forma de presión, intimidación o represalia, como dañar la integridad física y moral del preso y su familia, y permitirle recibir en la cárcel visitas de su familia. También pide información en el plazo de 180 días de las medidas que se han tomado como consecuencia de las consideraciones expresadas.

de estas exigencias de las Naciones Unidas. Hasta el punto de que a la esposa de Naama, la francesa Claude Mangin que reside en Francia, y que se desplazaba cuando podía para ver a su marido, a partir de esa sentencia pidiendo expresamente que se permitiese al preso recibir en la cárcel visitas de su familia, se le impidió la entrada a Marruecos. Tuvo Claude que hacer una huelga de hambre de 30 días en el Ayuntamiento de su ciudad -Ivry-sur-Seine- para denunciar la violación de su derecho. Esa huelga tuvo como consecuencia una última visita a la cárcel de Kenitra, donde se encuentra su marido. Después, nunca más. Tras 5 nuevos intentos fallidos, Claude consideró otra manera de difundir la arbitrariedad de Marruecos: la Marcha por la Libertad, con la doble finalidad de intentar ver a su marido y de difundir la causa de los presos políticos saharauis encarcelados en Marruecos.

Terminó la Marcha en Algeciras con una concentración numerosa a la que acudieron gentes de todas partes, incluso del extranjero. Y luego, ya en Tarifa, catorce personas, entre ellas representantes políticos de España y Francia, acompañaron a Claude en el ferry hacia Tánger, en su intento de visitar a su marido preso.

Hay que destacar la vergonzosa actuación de la policía marroquí en un barco español y la vergonzosa ausencia de la policía española

Tampoco en esta ocasión cumplió Marruecos con las recomendaciones de la ONU, y Claude ni siquiera pudo desembarcar en Marruecos. La diferencia está en que en esta ocasión había 14 testigos con ella. No son invenciones de Claude.

La solidaridad, el esfuerzo, la ilusión marcaban el rumbo de la Marcha. Se hizo una difusión magnífica, y muchas personas se empiezan a incorporar a la lucha por la causa saharaui y por la defensa de sus presos a raíz de esa dinámica. La Marcha fue un éxito.

Y podría haber terminado con broche de oro si las autoridades marroquíes, por una vez, hubieran accedido a cumplir con la legalidad, permitiendo a Claude visitar a su marido. Pero no. Una vez más imperó la chulería y la impunidad.

Hay que destacar la vergonzosa actuación de la policía marroquí en un barco español y la vergonzosa ausencia de la policía española.

En el ferry había una garita para control de pasaportes a cargo de policías marroquíes identificados. Y luego había una caterva de policías marroquíes de paisano -que al principio se hicieron pasar por pasajeros con su maletita y todo- que actuaban como si estuviesen en su pueblo, intimidando a los pasajeros, filmándoles uno por uno, incluso en tierra española, en la cafetería del puerto y cuando subían la pasarela, diciéndoles dónde podían filmar y dónde no y dónde podían estar y dónde no, recibiendo órdenes de sus superiores, estos sí, identificados. Cogieron los pasaportes de los viajeros y los fotografiaron. A una pasajera le arrebataron el móvil por detrás y le hicieron daño en la mano. Ella tuvo que acudir al jefe de los policías marroquíes para pedir que se lo devolvieran, y este le obligó a borrar un vídeo si quería recuperarlo. La indefensión creaba angustia entre los pasajeros. Estaban atrapados. ¿Y dónde estaba la policía española para defenderles? No estaba. Todo esto en un barco de Balearia que en su página web tiene sus barcos registrados como de España o de la UE. Y en aguas españolas.

Estos policías les dijeron a los pasajeros que acompañaban a Claude -fichados por los servicios marroquíes desde hace tiempo- que no iban a bajar del barco. Les arrinconaron, y les dejaron ahí, de vuelta para Tarifa sin dar ninguna explicación ni entregar ningún tipo de atestado explicando el porqué de la no admisión en su territorio. La propia ley marroquí exige esa notificación justificativa.

Estuvieron inhibidas las señales de los móviles, de manera que los pasajeros no se pudieron comunicar. No podían avisar de lo que estaba pasando. Estaban coaccionados, sometidos contra su voluntad

Estuvieron inhibidas las señales de los móviles, de manera que los pasajeros no se pudieron comunicar. No podían avisar de lo que estaba pasando. Estaban coaccionados, sometidos contra su voluntad, sin libertad de acción ni de movimiento y con violencia e intimidación.

Habrá que saber qué responsabilidad tiene España en todo esto. Por muchos acuerdos que hubiera entre ambos países a efectos de cooperación en inmigración, los hechos ocurridos no tienen justificación. España tiene que dar explicaciones.

Cristina Martínez Benítez de Lugo es participante en el Movimiento por los Presos Políticos Saharauis.

Fuente: https://www.elindependiente.com/opinion/2025/06/09/el-lamentable-y-vergonzoso-final-de-la-marcha-por-la-libertad-de-los-presos-politicos-saharauis/

El Frente Polisario y el cinismo de los cretinos

9 Junio 2025 at 06:00
Por: Caty R

Decir que el Frente Polisario (FP) es “una entidad privada no reconocida” es una absoluta memez, impropia de quienes se consideran vanguardia del ‘progresismo’ nacional e internacional. Quienes leemos estas estupideces, no damos crédito a lo que leemos y al nivel de degradación a que ha llegado el partido PSOE: no me atrevo a decir Partido ‘socialista’. Ya no saben qué hacer o decir para negar lo evidente y ahondar aún más su caída en el lado equivocado y oscuro de la Historia, junto a las fuerzas más reaccionarias de la sociedad.

Y no es ya solo que el PSOE “juegue a desinformar”, como señalan los más benignos con esta gentuza. “Es mucho más grave que eso” –señalan otros–, “porque son fuerzas organizadas que excluyen todo atisbo de progreso verdaderamente democrático; y desde luego, si se trata del moro y del musulmán”. “Estos tipejos no tienen límites, sumisión a tope al Sultán”. “Es repugnante”. “Van a por todas, guerra total a todos los niveles” … Son comentarios que me van llegando al tiempo que yo mismo voy escupiendo estas líneas como puedo.

Decir que el Frente Polisario es “una entidad privada”, como si fuera una farmacia, un concesionario de automóviles o un equipo de fútbol, no deja en muy buen lugar ni a los ‘intelectuales’ (¿?) orgánicos ni a los comisarios políticos del partido antaño socialista y hoy covacha de truhanes, espabilados y desaprensivos.

No deja en muy buen lugar ni a los ‘intelectuales’ orgánicos ni a los comisarios políticos del partido antaño socialista y hoy covacha de truhanes, espabilados y desaprensivos

Después de 50 años de heroica lucha y resistencia del pueblo saharaui, ahora estos listillos de tercera nos salen con esas.

El Frente Polisario fue creado en 1973. Y ni siquiera en ese lejano momento fue “una entidad privada no reconocida”. ¡Vaya si se le conoció y vaya si se le reconoció! ¡Si hasta incluso el Gobierno de la UCD, el de Adolfo Suárez, acudió a negociar con el FP las condiciones de entrega de los militares españoles! Por cierto, el Ejército español ¿era también “una entidad privada”? Porque este es el tipo de necedades a que lleva la ‘lógica’ del PSOE.

Sí, España era entonces la potencia colonial, la ‘madre patria’, la metrópoli, una “entidad pública reconocida” que había firmado su sentencia de muerte como ‘madre patria’ con los vergonzosos sucesos sangrientos de Zemla, la matanza de saharauis, la ‘desaparición’ y asesinato del dirigente saharaui Bassiri…, del que todavía hoy la ‘entidad pública reconocida” (gloriosos valores patrios) llamada España no ha dado razón alguna ni ha desclasificado los documentos secretos (¡Estado transparente y de Derecho!), a pesar de ser miembro de la ONU, la OTAN, la UE, el FMI y demás parafernalia de siglas de “entidades reconocidas” que parecieran dotar a este país de pasaporte, prestigio y ‘garantías de seriedad’.

El FP, señores del PSOE, fue RECONOCIDO por Naciones Unidas como representante legítimo del Pueblo Saharaui y desde entonces mantiene en Nueva York a su Representante ante la ONU: nuestro querido y llorado Ahmed Bujari hasta su fallecimiento hace unos años, y su sucesor Sidi Omar desde abril de 2018. La Representación legal y reconocida del pueblo saharaui no es, señores del PSOE, “una entidad privada no reconocida”, como pudiera serlo una frutería o un club de fútbol, señores del PSOE.

El Frente Polisario, como vanguardia del pueblo saharaui, ha librado muchas y muy dolorosas batallas, en los terrenos político, diplomático y militar, como para que vengan ahora unos memos ignorantes a tildarlo de “entidad privada”, de la misma manera que las contrapartes alauitas del PSOE y su maquinaria de desinformación, intoxicación y propaganda tratan de denigrarlo, chequera en ristre, intentando hacerlo pasar por “organización terrorista” (¿reconocida?, ¿privada?).

Muy al contrario, el FP es la vanguardia organizada del heroico pueblo saharaui, expulsado de su tierra, como los palestinos, abandonado por el Gobierno español (el franquista y el socialista), entregado a sus enemigos, y bombardeado por estos –los del abrazo fraternal y la propuesta de autonomía—con napalm y fósforo blanco, prohibidos –al igual que la invasión y ocupación—por la legislación internacional, esa que tanto respetan los Trump, Netanyahu y demás secuaces.

El pueblo saharaui (¿”entidad privada no reconocida”?), con el FP a la cabeza, proclamó su independencia, su Constitución y su propio Estado, la República Árabe Saharaui Democrática, RASD, que ha sido RECONOCIDA como Estado por al menos otros 84 Estados, aunque después, la chequera, los chanchullos, las presiones y los chantajes de Marruecos hayan hecho el trabajo, no ya sucio, sino repugnante de tratar de eliminar del mapa mundial a la RASD, al pueblo saharaui y a los principios del orden jurídico internacional basado en reglas.

El Polisario ha ganado en los Tribunales a Marruecos, a España, a la Comisión y al Consejo de la UE. A todos

La ONU reconoció al Frente Polisario. La Unión Africana (¿55Estados!) reconoció a la RASD. El FP mantiene embajadas en muchos países, a pesar de no contar con la chequera de que dispone Marruecos, engrosada con las dádivas financieras de España, la UE y las petromonarquías golfas, las que financian Muros de la Vergüenza, impunemente asesinan y desaparecen Kashogis y cobijan a eméritos huidos.

A lo largo de varios años, y mediante una serie de sentencias sucesivas, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha dado la razón al Frente Polisario como representante legítimo del pueblo saharaui –como ya hicieran la ONU y el TIJ en 1975—y le ha reconocido su capacidad jurídica activa. Y el FP ha ganado en los Tribunales a Marruecos, a España, a la Comisión y al Consejo de la UE. A todos.

Y ahora vienen los iluminados del PSOE y dicen que el Frente Polisario es “una entidad privada”. Solo les faltó añadir eso de “sin fines de lucro”. Vamos, como un club de fútbol de tercera categoría. De lo que se deduce que en ese partido sobran los estudios universitarios y que han perdido el Norte. O algo mucho peor, si es que alguna vez lo tuvieron: la conciencia y la ética.

Luis Portillo Pasqual del Riquelme es Doctor en Ciencias Económicas; miembro del Centro de Estudios sobre el Sáhara Occidental (CESO) de la Universidad de Santiago de Compostela, y autor de En defensa de la Causa Saharaui. Testimonios de Denuncia, Solidaridad y Resistencia (Círculo Rojo, 2024).

Fuente: https://www.elindependiente.com/opinion/2025/06/07/el-frente-polisario-y-el-cinismo-de-los-cretinos/

Una omisión que lo dice todo: el día que El País olvidó cubrir una manifestación por Palestina

5 Junio 2025 at 06:00
Por: Caty R

La omisión de una manifestación propalestina por parte de El País provocó una dura crítica del economista y activista Luis Portillo Pasqual del Riquelme. La polémica reabre el debate sobre el papel de los medios en la cobertura de conflictos internacionales y en la defensa de los derechos humanos.

El pasado 10 de mayo tenía lugar en Madrid una multitudinaria manifestación en solidaridad con el pueblo palestino, reclamando el embargo de armas a Israel y la ruptura de relaciones diplomáticas con ese Estado. Sin embargo, al día siguiente los lectores habituales de El País se encontraron con un silencio total en la edición impresa del periódico al respecto de esta movilización ciudadana.

La omisión no pasó desapercibida y desató una oleada de críticas de lectores. Entre ellas, la contundente carta de Luis Portillo Pasqual del Riquelme, economista, solidario con el pueblo saharaui y autor del libro “En defensa de la causa saharaui. Testimonios de denuncia, resistencia y solidaridad”,

En una misiva dirigida a Soledad Alcaide, Defensora del lector del diario,  Portillo expresó su profundo malestar por lo que calificó como una falta de sensibilidad y empatía informativa.

 Para Luis Portillo, resultaba evidente que la omisión del periódico de el Grupo Prisa  no puede entenderse como un simple error operativo, sino como una decisión editorial coherente con una línea que ha minimizado sistemáticamente la cobertura de ciertas luchas, como la del pueblo palestino o la del propio pueblo saharaui.

Una respuesta defensiva

 Por su parte, la defensora del lector, en su columna del  18 de mayo, titulada «Lo que les falta y lo que les sobra a algunos lectores», se excusaba atribuyendo la omisión d a  un «error de reflejos» por parte de la redacción, que «optó por cubrir la protesta convocada por el PP y Vox contra el Gobierno en la plaza de Colón, en detrimento de la manifestación propalestina».

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Soledad Alcaide, Defensora del lector de El País

 Según Borja Echevarría, director adjunto del periódico, la cobertura de Gaza es un eje central del medio, aunque se justificó la omisión señalando que “el periódico del domingo va muy armado” y “hay menos capacidad de reacción”.

Luis Portillo, sin embargo, rebatió esa explicación, calificando de «escandalosa» la falta de cobertura, especialmente cuando El País ha dedicado páginas enteras a actos políticos con asistencia marginal, como una concentración reciente en Callao con apenas mil personas. A su juicio, la ausencia de información no se debió a ningún topo de «error», sino a presiones o intereses de embajadas como las de Israel, Marruecos y Estados Unidos, y a la afinidad editorial del diario con las posiciones oficiales del Ministerio de Asuntos Exteriores. 

La línea editorial de El País y la causa saharaui

Portillo recordó, en este sentido, que año tras año El País ha ignorado las manifestaciones por el Sáhara Occidental que se celebran en Madrid en noviembre, coincidiendo con el aniversario de los Acuerdos Tripartitos de 1975. La denuncia efectuada por Luis Portillo se enmarca, por tanto, en otra  más amplia a la línea editorial del periódico que, a nivel estatal, responde y respalda la línea política del PSOE. 

 Desde que el Gobierno de Pedro Sánchez alineó su política exterior con el plan de autonomía propuesto por Marruecos para el Sáhara Occidental, El País, se ha esforzado por justificar esta postura a través de su línea editorial y las opiniones de sus periodistas asalariados y columnistas. 

 Editoriales recientes han defendido este giro como una adaptación al “realismo geopolítico”, dejando en segundo plano el principio de autodeterminación al que tiene derecho, según la legalidad internacional, el pueblo saharaui. Aunque el periódico ha cubierto algunas visitas oficiales de enviados de la ONU, como la de Staffan de Mistura, ha omitido reiteradamente las movilizaciones sociales que denuncian la ocupación marroquí.

Un lector comprometido

 Luis Portillo Pasqual del Riquelme no es un «lector cualquiera» del diario El País. Doctor en Ciencias Económicas, ha sido profesor universitario y es colaborador de medios críticos como RebeliónAraInfo, Kaos en la Red y Canarias-semanal. En sus artículos denuncia no solo la ocupación del Sáhara, sino también la complicidad activa o pasiva de medios y gobiernos que blanquean esta situación.

EN DEFENSA DE LA CAUSA SAHARAUI : Portillo, Luis: Amazon.es: Libros

En 2025, Portillo presentó su libro En defensa de la causa saharaui, una compilación de escritos y testimonios en apoyo al derecho del pueblo saharaui a decidir su destino. Su intervención en esta polémica no es, por tanto, un arrebato puntual, sino una expresión más de su compromiso político e intelectual.

   La controversia entre Portillo y la Defensora del lector de El País, Soledad Alcaide, pone sobre la mesa una cuestión de fondo: ¿quién decide qué merece ser noticia? ¿Quién define la relevancia de una manifestación, una causa, un conflicto?

   Como ha querido poner de relieve Luis Portillo, el silencio informativo selectivo jamás es neutro. En muchos casos es una forma de intervención. Lo que se omite también comunica. Por eso, esta polémica es más que un desencuentro puntual. Es un recordatorio de que la prensa corporativa, tiene la clara función de reforzar la ideología dominante necesaria para la reproducción del sistema. Aunque de vez en cuando tenga que enfrentarse a algunos lectores críticos dispuestos a interpelar a quienes se autodefinen como «El Cuarto Poder».

Fuente: https://canarias-semanal.org/art/37901/cuando-una-omision-lo-dice-todo-el-dia-que-el-pais-olvido-cubrir-una-manifestacion-por-palestina-y-el-sahara

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