Con motivo de la celebración el 8 de abril del Día Internacional del Pueblo Gitano, publicamos un extracto del libro ‘El deber de resistir. Memoria y luchas del Pueblo Gitano’ (Txalaparta, 2026) de Silvia Agüero Fernández y Nicolás Jiménez González.
Hola salud, aquí estamos de nuevo con los Debates de la Actualidad del InfoLibre, en este segundo programa debatimos menos que en el anterior aunque si queda más marcada la actualidad, y digo esto porque la actualidad nos ha obligado… Leer más
Kropotkin soñó con anarquismo y ciencia. Probablemente influenciado por su tiempo y su profesión, la de naturalista. Kropotkin quería demostrar con las herramientas científicas la tendencia cooperativa de las sociedades mientras señalaba al anarcocomunismo de manera científica como la mejor forma de organización política.
¿Puede la ciencia demostrar esto? Probablemente no, o al menos no de forma contundente, nuestras sociedades tienen un marcado carácter de aleatoriedad y son impredecibles. Pero la ciencia tal vez pueda dar argumentos científicos y racionales para fortalecer nuestras orientaciones políticas. Más aún ¿pueden ayudar las matemáticas o dar razones para creer que el anarcocomunismo es la mejor forma de organizarnos?. Sigamos la estela de Kropotkin aunque el ejercicio sea demasiado osado. Lo haremos basándonos en la teoría de juegos.
¿Qué es la teoría de juegos?
Muy resumido. La teoría de juegos es una rama de las matemáticas que estudia la estrategia. Plantea problemas para estudiar las interacciones entre los “jugadores” y sus resoluciones. Esta rama de las matemáticas ha sido utilizada en ciencias políticas, economía, sociología… Es tremendamente interesante y entenderla te puede ayudar mucho en la toma de decisiones y las negociaciones.
Un poco de historia
La teoría de juegos ha sido aplicada con buenos resultados en economía liberal y conflictos bélicos. Conceptos como el minimax o el maximin, el óptimo de pareto o los equilibrios de Nash son muy útiles cuando estamos negociando o tenemos un conflicto y debemos decidir, ayuda mucho a plantear estrategias. De aquí que el mundo liberal o el de las finanzas se hayan aprovechado de esta rama enormemente y se nota que han contribuido también enormemente en ella. Muchos de los textos y de las ideas entorno a la teoría de juegos tratan desde una perspectiva individualista, liberal y económica de mercado que busca las ganancias y maximizar los beneficios.
La llegada de John Forbes Nash
Nash cambió la teoría de juegos para siempre, desde el punto de vista matemático dejo un legado incuestionable pero también desde el punto de vista social y personal. Hay demasiada literatura y filmografía sobre su vida como para pararnos en la historia de esta “mente prodigiosa”. De todos los conceptos que nos dejó Nash hay muchos que han contribuido a los sueños de liberales y economistas pero hay otros que cuestionaron los conceptos de la economía clásica. Nash dejó claro que en los juegos no cooperativos el mejor resultado no proviene de que cada individuo busque su propio beneficio, como teorizó Adam Smith, la mejor estrategia ese buscar el beneficio propio y el del grupo.
Nash revolucionó tanto la visión que el ideal de la feroz competencia capitalista ha ido tornando al capital en hegemónicos oligopólios. Si colaborar da mejor resultado, esa colaboración se ha terminado imponiendo a nivel empresarial. Ahora las empresas no siempre compiten, muchas colaboran pese a ser competencia.
El dilema del prisionero
Muchas de las conclusiones de Nash se explican partiendo de problemas sencillos de la teoría de juegos. Uno de los ejemplos más famosos es el dilema del prisionero. Vamos a cambiar los protagonistas del dilema del prisionero por el dilema de personas huelguistas.
Dada una empresa de dos trabajadores, estos trabajadores son conscientes de la posibilidad de obtener mejoras salariales y se plantean dos opciones ir o no ir a la huelga. Si uno de los dos decide no ir a la huelga, la huelga será fallida ya que el otro no cobrará y tendrá mala reputación pero el esquirol obtendrá más beneficio de la dirección. Si los dos van a trabajar ninguno obtendrá una subida salarial, la matriz de decisiones queda tal que así:
Huelga 1
Trabajar 1
Huelga 2
2 / 2
3 / -1
Trabajar 2
-1 / 3
0 / 0
El incentivo del esquirol es poder obtener mayor subida siempre y cuando su compañero decida ir a la huelga. Pese a que ser esquirol es una estrategia ganadora en el ámbito individual la mejor ganancia para el grupo es asociarse para ir a la huelga. Lo racional es que alguna persona intente ser una esquirol de primeras, ese es el primer equilibro de Nash. Pero ¿qué pasa si se juegan más convocatorias de huelga?. Primará la desconfianza y es probable que la conducta del esquirol se castigue. Con varios juegos sin ganar lo racional sería pensar en otro equilibrio de Nash. El esquirol desistirá y terminará haciendo la huelga ya que es la única forma de obtener beneficio, surgirá la cooperación.
Trabajadores
Otro de los ejemplos míticos sobre Nash es una conversación son sus amigos que explicaremos de la siguiente manera: Un grupo de trabajadores se dirigen a la plaza de su pueblo para buscar el tajo del día. Por el camino todos quieren ir con un único patrón, es el que mejor paga y el trabajo no es duro. Pero saben que si todos acuden a él competirán entre ellos y el buen patrón puede bajar las buenas condiciones además de quedarse sin tajo ese día. El trabajador que leyó a Nash les advierte que competir entre ellos es muy mala estrategia, lo mejor es que colaboren y no acudan a la plaza cada uno por su lado. Pueden turnarse al buen patrón además de adecuar las elecciones del tajo a sus intereses personales.
La vida real
El juego de los huelguistas es simple cuando existen tan sólo 2 trabajadores, pero cuando la empresa tenga 200 trabajadores las combinaciones darán 40000 resultados posibles. Si a esto le sumamos que no todos los trabajadores son iguales, que hay trabajadores no cualificados, cualificados, mandos y personal más cercano a la administración, la cooperación en un entorno competitivo se empieza a tornar tremendamente difícil. Además los valores no son equitativos un trabajador cualificado puede obtener más beneficio traicionando a sus compañeros y un mando puede ser coaccionado con recibir represalias mayores de la dirección. Sin olvidar que no siempre somos racionales. En situaciones como estas el equilibrio de Nash tiende a la existencia de esquiroles pese a que es una estrategia perdedora tanto para el grupo como para muchas de las opciones individuales, el equilibrio es muy frágil.
El problema de la huelga tiene estrategias ganadoras históricas de los trabajadores. Por ejemplo los trabajadores pueden usar las asambleas para entender las estrategias individuales de los trabajadores y organizarse en una estrategia común. Además pueden usar los piquetes para ser la excusa de huelguistas con miedo y coaccionar a esquiroles. A su vez hay escenarios de división, la competencia entre trabajadores es una ventaja indispensable para la empresa. La empresa procurará sembrar el desconcierto con promesas individuales o manejando a los representantes sindicales. Una figura importante aquí es el representante sindical que desde el punto de vista de la teoría de juegos es un factor limitante de los trabajadores, ya que normalmente no beneficia la cooperación si no que la dificulta y la empeora en su representación de los mismos.
La vida real es un juego no cooperativo imposible de medir.
Cuando Pior Kropotkin conoció a John Forbes Nash
Pior Kropotkin estaba influenciado por un contexto cienticifista, como les pasó a muchos marxistas de su tiempo, el tan criticado determinismo es buen ejemplo de ello. Se cree y probablemente sea cierto que Kropotkin intentó demostrar que el apoyo mutuo es un factor tan determinante en la evolución como la competición entre individuos. Además lo intento demostrar desde un prisma científico basándose en el método “inductivo-deductivo” y en sus conocimientos como naturista. Si Kropotkin hubiese leído las definiciones formales de la tesis de Nash “Non-Cooperative Games” estoy seguro que su enfoque hubiese sido mucho más contundente y categórico, la cooperación es más importante que la competición. El problema es que la cooperación es mucho más complicada de poner en práctica mientras que la competición es trivial y promoverla resulta no ser beneficioso.
Sistemas como el anarcoindividualismo o el liberalismo no fomentan para nada la cooperación, tampoco el socialismo que se apoya en los líderes y desigualdades sociales en función de la valía y la competición entre individuos para ascender en la escala social. El anarcocolectivismo pese a no tener líderes da a los individuos el derecho a poder obtener mayores recursos en función se su contribución social. Aunque pueda sonar tremendamente simple una sociedad igualitaria, al menos en lo económico, maximiza la ganancia para el grupo.
Kropotkin intentó no sólo explicar si no demostrar a los socialistas y a otras ramas del anarquismo que el apoyo mutuo es una estrategia ganadora en el complicado juego no cooperativo de la vida. Ese apoyo mutuo es pilar fundamental del anarcocomunismo, que no contempla individuos con más recursos que otros. Como pasó con Nash muchas mentes brillantes que han ayudado y ayudan a otros a enriquecerse no verán nada de todos esos recursos acumulados pese a su incalculable contribución. La sociedad incluso puede darles la espalda, como le pasó también a Nash una época de su vida.
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Atención porque este es nuestro último episodio… y sí, con este programa vamos a despedir la larga serie… Leer más
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El viernes 13 de marzo tendrá lugar en el CSR Gamonal la segunda sesión de Viñetas & Subversióncon la presentación de Historias del punka partir de las 19:00 horas.
Historias del punk es un tebeo en el que Carlos Azagra y Encarna Revuelta, un tándem creativo que ha dado a la luz novelas gráficas como Pepe Buenaventura Durruti o El último aragonés vivo, han encargado a sus personajes Pedro Pico y Pico Vena que den un buen repaso a la historia del punk ibérico. Un viaje a pie por la memoria cruzando a través de eventos, conciertos, festivales, anécdotas bien jugosas, estilos y una barbaridad de grupos metiendo caña. Porque como bien dicen ellos mismos… “Si no somos nosotros los que contamos la historia… alguien la contará. Y seguramente mal.”
El próximo jueves 12 de marzo la Biblioteca La Maldita de Gamonal acogerá la primera sesión de Viñetas & Subversión, las III Jornadas de Cómic Social y libertario de Burgos, con la presentación de El sótanoa partir de las 19:00 horas.
El Sótano es un cómic con el que nos sumergimos en la historia de los últimos maquis que combatieron en Sierra Nevada. La antaño poderosa Agrupación guerrillera de Granada y Málaga, por la que han pasado cientos de combatientes, se desmorona sin remedio. Los últimos guerrilleros son perseguidos por la Guardia Civil, que ha desplegado unidades especializadas por todo el sureste andaluz. La única esperanza de los supervivientes es alcanzar la lejana frontera con Francia. Contaremos con la presencia de Ibán Diaz, profesor de Geografía en la Universidad de Sevilla e ilustrador, autor también de otros cómics como Los Pistoleros donde aborda la conflictividad social de la Sevilla de los años 20.
«Vivimos en un mundo en que la mayoría de los estados son democracias parlamentarias basadas en constituciones que garantizan los derechos y las libertades de todos los ciudadanos, pero donde los gobiernos elegidos cuidan sobre todo de favorecer los intereses económicos de las grandes empresas y los más ricos. […] Este libro quiere explicar cómo comenzó este sistema.»
Así empieza la obra póstuma de Josep Fontana en la que explica cómo el sistema capitalista es hoy como es y cómo desde el poder se ha favorecido siempre su desarrollo a costa del bienestar social. Un desarrollo que se basó inicialmente en arrebatar la tierra y los recursos naturales a quienes los usaban comunalmente, y en liquidar las reglamentaciones colectivas de los trabajadores de oficio para poder someterlos a nuevas reglas que hicieran posible expropiarlos de una mayor parte del fruto de su trabajo. Una breve historia de Europa en un momento clave del nacimiento del capitalismo.
Epílogo – Una reflexión sobre la visibilidad histórica del capitalismo
Notas
Algunos fragmentos:
«(…) En Gran Bretaña, que nos ofrece un claro ejemplo de esta situación, los terratenientes forzaron el cerramiento y la privatización de las tierras comunales (enclosure) para poder aplicar las técnicas del new farming a nivel individual, un procedimiento que exigía que se desarrollasen en campos cerrados. No se trataba de una mejora respecto al sistema practicado en campos abiertos bajo control comunal, sino de una apropiación individual que pretendía justificarse como un progreso. Estos cerramientos privaron a los pequeños propietarios agricultores de los recursos necesarios para el mantenimiento de sus usos de cultivo. Entre 1750 y 1820 se «cerró» en torno al 30 % de toda la tierra agrícola de Inglaterra y muchos miles de campesinos, privados del auxilio de los comunales, tuvieron que abandonar el cultivo y se proletarizaron. No fue un cambio que aportase mejoras globales, puesto que en torno a 1800 se puso de manifiesto que los rendimientos obtenidos en los pueblos donde se habían realizado cerramientos de tierras y en los que las mantenían abiertas eran prácticamente iguales. Según afirma E. P. Thompson, fue «un robo de clase»; la gentry supo aprovechar, además, las emociones suscitadas por las guerras contra Francia, con el espantajo de la posible llegada a Inglaterra de un Napoleón revolucionario que lo trastocaría todo, para robar la tierra a los pobres.»
«El auge de la esclavitud a finales del siglo XVIII y en la primera mitad del XIX no se puede interpretar como una continuidad del pasado, sino que se trata de un fenómeno nuevo, que Dale Tomich ha denominado «la segunda esclavitud», indisolublemente vinculado al ascenso del capitalismo [3]. Una de las más grandes mentiras de la historia oficial del capitalismo es aquella que le atribuye un papel central en la lucha por el abolicionismo, cuando la realidad es que el progreso de la industrialización habría sido imposible sin los esclavos. La Act for the Abolition of the Slave Trade inglesa de 1807, que prohibía el comercio de esclavos, tuvo pocos efectos, porque se estuvo debatiendo largo y tendido y los traficantes tuvieron tiempo para prepararse. Siguieron comerciando en barcos construidos en Inglaterra, pero que navegaban con bandera española o portuguesa (el buque esclavista Hermes se convirtió así en el Gerona), y continuaron negociando con compañías contratadas en Inglaterra con financiación de bancos ingleses. Otro tanto puede decirse de la prohibición del comercio de esclavos suscrita en el Congreso de Viena. La realidad es que entre 1801 y 1850 desembarcaron en América más de 3,5 millones de esclavos africanos. Pese a patrocinar públicamente el abolicionismo, Inglaterra no prohibió la esclavitud en su territorio y en sus colonias hasta julio de 1833, aunque en estas últimas solo se liberaba a los esclavos menores de seis años, mientras que los demás quedaban como «aprendices» hasta ser definitivamente puestos en libertad en dos etapas: en 1838 y 1840.»
«Mientras la revolución burguesa culminaba el triunfo del nuevo orden político de los propietarios, el capitalismo consolidaba su poder con la expansión de la fábrica y el arrinconamiento gradual de los oficios. En sus orígenes, el progreso industrial fue, como hemos visto, territorio del artesano y del menestral, de la producción doméstica y de la pequeña manufactura, y las invenciones que transformaron inicialmente dichaproducción empezaron siendo artefactos sencillos, ideados para favorecer la manufactura doméstica. Uno de los elementos definitorios de esta etapa sería precisamente el de sacar el máximo provecho del trabajo familiar en beneficio especialmente de los productores individuales. Lejos del mito de la aportación supuestamente fundamental de la máquina de vapor, que Von Tunzelman desmitificó en un trabajo de historia cuantitativa [15]. (…) La fábrica no nacía por razones de eficacia tecnológica, sino para asegurar al patrón el control sobre la fuerza de trabajo y facilitarle la obtención de un mayor excedente. Su principal función, como asegura Andrew Ure, era entrenar a los seres humanos para acostumbrarlos a unos hábitos de trabajo regulares. Una disciplina que se empezó a aplicar a los niños reclutados por la fuerza para trabajar en la hilatura[*]. Marx, que conocía los testimonios de la época, denunció la forma en que se produjo «un gran rapto de niños digno de Herodes», que culminó en la captura y esclavización en masa de niños abandonados (…)»
«Las grandes pugnas políticas a las que hemos asistido entre 1814 y 1848 tenían como objetivo fundamental garantizar el poder a los propietarios. Los cambios que se fueron produciendo a lo largo de estos años iban hacia la creación de estructuras de gobierno más eficaces, que asegurasen la capacidad de mantener a las masas, es decir, a los pobres, lejos del poder.»
Reconozcámoslo, la mayoría de personas no leen a Suetonio, Tácito y las grandes monografías sobre Roma y sus mujeres para hacerse una idea sobre quién era Livia o cómo vivía su vida una buena señora ateniense. De hecho, esa imagen se va conformando aún antes de que sepamos siquiera quién es Suetonio. Nuestra primera y primaria fuente para crear ese imaginario colectivo es la ficción, tanto en literatura como, sobre todo, el cine y las series. De hecho, si decimos «Cleopatra», la primera imagen que se nos viene a la mente probablemente sea la de Elizabeth Taylor con sus sombras azules. Si nos mencionan a Livia, la de Yo, Claudio (aunque esté cambiando… por la de otras series). Y si nos preguntan por una mujer asiria miraremos con desconcierto a nuestro interlocutor.
Las romanas siempre han tenido un hueco en el mundo del cine. De hecho, ya en 1910 se estrenó una película sobre el rapto de las sabinas, de Ugo Falena. Ahora bien, el cine y las series han bebido, tradicionalmente, de las fuentes, de forma acrítica, igual que las óperas en periodos anteriores. Hay que reconocer que los autores romanos crearon personajes muy potentes. Siempre se ha pretendido contar historias contemporáneas con recursos antiguos, pero es que esos recursos antiguos eran fantásticos para dar lecciones morales sobre ángeles del hogar y femmes fatales.
Roma como justificación
Roma es, para nuestras sociedades occidentales, un espejo en el que reflejar nuestra propia vida y valores. Una especie de justificación secular. Roma sirvió para mostrar una épica en el periodo posbélico tras la Segunda Guerra Mundial y para crearla de nuevo en nuestros días. Y, en esas historias, el papel que se atribuye a las mujeres, sus presencias y ausencias, no ha sido nunca algo inocente.
Siân Phillips (izq.) como Livia, viva imagen de la perfidia en la serie Yo, Claudio (1976). BBC
Mesalina ha sido un personaje que lo ha sufrido de una manera significativa, aunque, en la actualidad, casi haya desaparecido de la pantalla. Pensad en Yo, Claudio, que es solo el final de una larga ristra de películas, óperas y novelas sobre las malvadas mujeres poderosas o las ninfómanas que destruyen a los hombres que las rodean. La Messalina de 1922, la famosa versión de 1951 con María Félix o la de 1960 con Belinda Lee van precedidas de óperas como la de 1899 escrita por Paul Armand Silvestre y Eugène Morand, o de innumerables cuadros de su muerte. Ninguna de ellas cuestiona el relato de las fuentes, y el tópico se repite hasta el infinito. Hasta que nadie duda de que la esposa de Claudio era una ninfómana que competía en burdeles por ver quién se acostaba con más hombres. Es el primer problema. El tópico se convierte en una «verdad histórica» por pura repetición, y con ello se repiten las justificaciones detrás de los tópicos, como la muerte merecida de la mujer que no se comporta de forma casta y sumisa.
Theda Bara en Cleopatra (1917), inaugurando la imagen vamp por excelencia. MPTV IMAGES / REUTERS
Estas imágenes se convierten en arquetipos que llegan incluso a quienes no han consumido los productos culturales originales. La Cleopatra de 1917, con Theda Bara, se convirtió en la imagen vamp por excelencia, aun cuando apenas se conserve metraje original. Ahora bien, estas imágenes también tenían como objetivo un público femenino, que podía ver un modelo de transgresión cómodamente situado en una alteridad oriental. Asimismo, las películas del péplum tenían modelos de masculinidad que pudieran ser atractivos para las mujeres, que eran una parte sustancial del público.
El mundo clásico, sobre todo Roma, funcionó también como una «pornotopía», como la calificaría el investigador Luis Unceta. Un lugar en que situar cómodamente las fantasías sexuales del mundo moderno. Esto es así tanto en las comedias ligeras, como Mesalina, Mesalina (1977) o Las cálidas noches de Poppea (1969), como en otras más transgresoras como la famosa Calígula (1979) de Tinto Brass o Calígula y Mesalina (1981), y también en películas pornográficas. En el extremo contrario, el péplum tuvo, en general, una fuerte carga cristiana y presentaba a unas romanas con muy poca agencia y mucha tendencia a necesitar un rescate por parte de los fuertes y valientes héroes.
El reboot romano
Ahora bien, todas estas películas, series y novelas tuvieron una época dorada que acabó con La caída del imperio romano (1964), que llevó a la ruina a su productora. La espectacularidad y coste de este tipo de obras no compensaban y se iba cerrando un ciclo. Sin embargo, desde el cambio de siglo, se ha vuelto a poner de moda el cine de griegos y romanos. Gladiator (2000) trajo de nuevo el mundo clásico a la pantalla, tras décadas de olvido. Luego vinieron series como Roma (2005) o Spartacus (2010) y sus derivados, o películas como Troya (2004), Alejandro Magno (2004) o 300 (2007). Como inciso, entre medias se estrenó la serie Xena: La princesa guerrera, a mediados de los noventa. Fue enormemente transgresora en su representación de las mujeres y se ha convertido en un icono LGTBIQ+. Años después volveríamos a ver a su protagonista, Lucy Lawless, vestida «a la romana», aunque esta vez como villana en la serie Spartacus.
Las cosas habían cambiado, en cierto modo. El color se extendía por las calles de Roma y las batallas se volvieron más espectaculares ¿Y las mujeres? La modernidad ha traído a la pantalla a mujeres mucho más «anónimas», que dejaron de ser las esclavas casi invisibles, simples figurantes o damas cristianas que necesitaban ser rescatadas. Sin embargo, también, el cine y las series crearon un mundo de matronas que salían a la calle con el pelo suelto y túnicas semitransparentes, que hablaban en igualdad con sus maridos, que paseaban solas o que usaban sexualmente a gladiadores y esclavos. La serie Spartacus, es un buen ejemplo. Esas mismas matronas, representadas de una forma más cercana a como realmente vivieron, veladas y con manga larga, darían menos juego en pantalla.
Seres domésticos
Por otro lado, también han reproducido una imagen de las mujeres como seres domésticos. Un audiovisual del mundo clásico en que aparecieran mujeres herreras, carniceras, pintoras, en las obras o dirigiendo talleres parecerían «forzadas» o serían acusadas de woke, pese a ser lo que documenta la historia.
El trend de redes sociales de «¿cuántas veces piensas en el imperio romano?», en el fondo, era un trend muy masculino, como masculinas siguen siendo sus representaciones. Recordemos que tanto en Gladiator como en su secuela las esposas de los protagonistas no tienen siquiera nombre. Asimismo, mientras que nos resulta fácil repetir el alegato y el nombre de Máximo Décimo Meridio, igual nos costaría más recordar el nombre de Lucilla. Lo mismo pasa con 300 y la reina Gorgo. De hecho, en La legión del águila (2011), adaptación de una novela de Rosemary Sutcliff, directamente se eliminaron muchos de los personajes femeninos.
Aun así, las cosas también han ido cambiando. La serie de Domina (2021-2023) se centra en la vida de Livia, e intenta darle una vuelta a su imagen tradicional. También en Romulus (2020-22) la esposa de Rómulo, Ilia, tiene un papel destacado, que no viene, precisamente, de las fuentes clásicas. Puede que, en un futuro, veamos más mujeres griegas y romanas siendo protagonistas, y no meras comparsas, villanas o ninfómanas, aunque hayamos tenido grandes oportunidades perdidas, como hubiera podido ser una representación diferente de Artemisia de Caria en la secuela de 300 o una Fulvia que nunca llegó a aparecer en la serie Roma. Habrá que ver, en los estrenos que se adivinan en lontananza, como la Odisea de Nolan, qué papel juegan mujeres tan potentes en la historia original como Penélope o Circe.
Este reportaje se ha publicado originalmente en El Periscopio, el suplemento cultural de La Marea. Puedes conseguir la revista aquí o suscribirte para seguir apoyando el periodismo independiente.
Regresa a Burgos Viñetas & Subversión, las Jornadas de Cómic Social y Libertario que tendrán lugar a lo largo del mes de marzo . Esta tercera edición, que cuenta con un extenso programa que se desarrollará entre el 12 y el 21 de dicho mes, nos trae de vuelta un montón de tebeos con los que afrontar la realidad desde el pensamiento crítico.
Para conocer más detalles acerca de esta nueva edición de Viñetas & Subversión, os remitimos al programa oficial donde figuran las cinco sesiones que componen las III Jornadas de Cómic Social y Libertario de Burgos.
Documental “Comprar Tirar Comprar” sobre la obsolescencia programada (click para verlo).
La opción de compra más ecológica es, en general, no comprar nada. Pero claro, salirse del sistema totalmente puede no ser fácil, o puede ser más fácil de lo que pensamos (aquí hay un caso real). La decisión de comprar algo, debe ser una decisión consciente, no impulsiva. Pero cuando ya hemos decidido conscientemente que vamos a comprar algo, los productos de segunda mano ofrecen ventajas que el comprador ecológico debe analizar. Estás son algunas:
Comprar productos usados evita (o al menos reduce) la necesidad de extraer materiales de la Naturaleza.
Permite que materiales ya extraídos se utilicen más, haciéndole un favor al anterior propietario. Aunque haya que cambiar alguna pieza, el beneficio es evidente.
Son productos más baratos, y en Internet se encuentran webs donde se ofrecen todo tipo de productos, aunque son preferibles las tiendas locales (favoreciendo el ecológico comercio local).
Comprando (y vendiendo) productos usados ralentizamos la maquinaria industrial (la famosa “flecha dorada del consumo” del genial vídeo de Annie Leonard), y eso ofrece un respiro a la Naturaleza. Eso podría no ser del todo cierto si el vendedor usa el dinero para comprar productos nuevos, pero eso es responsabilidad del vendedor, no del comprador: Siempre hay que tener en cuenta que lo mejor es aprovechar las cosas hasta el final. Ejemplos:
Un sistema de transporte privado que consuma mucha energía externa no puede ser ecológico, aunque no emita CO2.
Si el coche (o el móvil, ordenador…) sigue prestando el servicio para el que fue comprado, es mejor no cambiarlo, salvo que su mantenimiento sea excesivo (aunque hay tiendas de recambios usados muy baratos). Pero en materia de “coches” nada será sostenible.
Las bicicletas de segunda mano son una buena y barata opción para animarse a pedalear. Siempre se pueden revender.
Es una pena tirar o acumular muebles, libros… cuando pueden restaurarse, o encontrarles alguien que les dé utilidad.
En electrodomésticos, como en casi todo, es dudoso que sea mejor comprar uno nuevo «ecológico» antes de aprovechar uno antiguo (o de segunda mano) que funcione adecuadamente.
Una de las cosas buenas de las crisis es que fomenta que la gente aproveche mejor sus productos (ley de las 3 erres), y que use más el mercado de segunda mano, además de una economía alternativa basada en monedas locales complementarias, los sistemas LETS (en Málaga, por ejemplo, está la moneda complementaria el Común). Pero la crisis tiene otras muchas alternativas.
Reflexión final: Intuyo que la mayoría de la gente que lea esto hasta el final será gente ya concienciada. Si el artículo te ha hecho reflexionar en algo, o bien, tienes experiencias o ideas en compra-venta de productos de segunda mano, por favor, pon un comentario con tus pensamientos al respecto. Gracias.
Son innumerables los casos de abusos e injusticias cometidos a lo largo de los milenios por los diversos imperios que han existido en la historia de la humanidad. Hemos querido limitarnos a 3 ejemplos curiosos tomados de la historia reciente -siglos XIX y XX- Podríamos haber hablado de numerosisimos ejemplos de neocolonialismo y de nuevas […]
Me acaban de pedir que busque un acogimiento para un mastín de dos años, muy cariñoso, ideal para niños. La persona que me lo dice me informa de que la dueña “se va de viaje muy largo y no puede llevárselo”.
Entonces, pienso: “otro perro abandonado en verano”. Luego, intentando evitar el desastre, contesto:
—Lo primero que le diría es que haga un esfuerzo por quedárselo. El perro va a sufrir mucho y en esta época los refugios están saturados, porque mucha gente abandona a sus mascotas.
Y tras eso, añado que si la separación es inevitable, puede contactar con un par de refugios (de los que le mando el contacto). Por si no hubiera problema económico, agrego:
—Estaría bien que se encargara económicamente del mantenimiento, pagando al refugio lo que sea pertinente. Por supuesto, suponiendo que tengan espacio para él, pues es fácil que directamente no tengan sitio para un nuevo inquilino.
—No puede llevárselo —me contesta de forma tajante.
A mí, que dudo tanto del verbo “poder” como de las palabras “nunca” y “siempre”, se me desliza un comentario sutil:
—¿Qué haría si fuera su hijo?
—Es como su hijo —me contesta—. Pero no puede.
Nótese en el efecto difuminador de la palabra “como”. Nunca sabremos el sentimiento real de cada dueño hacia sus mascotas. Sin embargo, es bastante obvio que a muchas mascotas se las ama hasta que empiezan a estorbar. En no pocos casos, no se las trata como uno más de la familia, sino como un objeto que resulta útil (acompaña, defiende, juega…) y cuando los inconvenientes superan las ventajas, lo que menos importa es el sentimiento del animal. A veces, lo importante es cumplir la ley, y la ley permite deshacerse fácilmente del animal. Si las mascotas fueran como hijos, la ley no sería tan permisiva.
En aquel momento, pensé que mi pregunta anterior podría haber sido molesta —aunque no fuera mi intención—, y entonces terminé la conversación aclarando:
—No pretendo juzgar, sino intentar que busque alternativas al abandono.
La respuesta me dejó pensativo y me impulsó a escribir todo esto:
—Has juzgado aun sin querer.
Por una parte, yo sentí que era yo el juzgado, y fui condenado por supuestamente juzgar. Pero más allá de esa intrascendencia, me pregunto qué se puede hacer para que reflexionen los que abandonan a sus mascotas sin que parezca que los estamos juzgando. Poco o nada, supongo. Me crean o no, yo no pretendí juzgar a una persona de la que desconozco todas sus motivaciones para abandonar a su mastín. Sin duda, puede haber razones más que suficientes. Sé que puede haberlas; tanto como sé que rara vez las hay.
Ojalá todas las mascotas abandonadas encuentren un hogar mejor que el anterior. Ojalá los que realmente no puedan ocuparse de esa mascota intenten mantener el contacto con su nuevo hogar y paguen, con creces, todos los costos que ocasionen. Eso sería ser responsables. Y me da igual que me digan que estoy juzgando.
Antes de terminar, permitidme una reflexión. Los animales que acogemos en nuestras casas son como niños pequeños. Ellos no han escogido dónde vivir y dependen de sus dueños para su bienestar. Tenemos que educar para una tenencia responsable de mascotas y evitar tener animales para nuestro disfrute. No se trata del enorme impacto ambiental de las mascotas, sino de algo más simple: no son como objetos.
Nota: Si tienes interés en adoptar a este adorable mastín, llama urgentemente al 675 XXX XXX.
No parece que ningún ser humano pueda disociar la palabra muerte del sentimiento trágico de la existencia. Es cierto que la muerte siempre conlleva temor, tristeza y el pensamiento de que la terminación de la vida humana nos causa la sensación de que nuestras preocupaciones y esfuerzos parecen absurdos. Si ya de por si, la […]
Pues sí, en algunas sociedades del pasado que parecían hechas por hombres y para hombres, surgieron mujeres que hoy nos asombran por su capacidad para influir en el entorno en el que vivieron y por dejar memoria imperecedera de sus hazañas. Algunas de estas mujeres llegaron a una edad avanzada y murieron apaciblemente. Sin embargo, […]