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AnteayerSalida Principal

Zarzuela en Casas-Ibáñez: “Agua, azucarillos y aguardiente”

29 Marzo 2026 at 09:25

 

“Agua, azucarillos y aguardiente”

Domingo 29 de marzo, 19:00 h

Teatro Casas-Ibáñez

Entradas: anticipada 12€ / taquilla 15€ / joven (16-30 años) 8€

 


Zarzuela “Agua, azucarillos y aguardiente”Orquesta y Coros Martí i Soler.

Agua, azucarillos y aguardiente es un pasillo veraniego que retrata el Madrid de finales del siglo XIX con humor, música y personajes entrañables. La obra sigue a las peripecias de Serafinito y Asia, jóvenes enamorados enfrentados a familias, engaños y confusiones, mientras la aguadora Pepa y Lorenzo intervienen entre malentendidos y enredos.

Con música original de Chueca y adaptación de Salvador Requena, el espectáculo combina chotis, mazurcas y pasodobles en un ambiente ligero y divertido. Una propuesta que acerca la tradición musical española al público joven y adulto, ofreciendo entretenimiento, emoción y la riqueza de un teatro popular lleno de ritmo y color. 

 

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Las lagunas de Antela, La Nava y La Janda, dan un paso clave para su reconocimiento jurídico

25 Marzo 2026 at 12:12
Por: Agua

Expertos y organizaciones conversan sobre las diferentes vías legales para proteger y recuperar estas icónicas lagunas.

El Congreso de los Diputados ha acogido la jornada “Apuesta por el reconocimiento de la personalidad jurídica de las tres grandes lagunas ibéricas”, un encuentro que ha reunido a comunidad científica, organizaciones sociales y representantes institucionales con un objetivo claro: avanzar en el reconocimiento de las lagunas de Antela (Ourense), La Nava (Palencia) y La Janda (Cádiz) como sujetos de derecho.

La jornada ha evidenciado un cambio de etapa. Tras décadas de sensibilización, denuncia y trabajo en el territorio, el foco se sitúa ahora en identificar vías jurídicas concretas que permitan proteger y restaurar estos ecosistemas de forma efectiva. En un contexto marcado por la presión de intereses económicos, la debilidad de los consensos políticos y la percepción de una insuficiente respuesta institucional, el reconocimiento de la personalidad jurídica emerge como una herramienta innovadora y con capacidad de movilizar a la sociedad, siguiendo el precedente del Mar Menor, primer caso en Europa.

Durante el encuentro se han abordado las distintas vías legales posibles para alcanzar este reconocimiento, entre ellas la aprobación de un proyecto de ley por parte del Gobierno, la presentación de proposiciones de ley desde grupos parlamentarios o parlamentos autonómicos, y la Iniciativa Legislativa Popular. Aunque ninguna opción se descarta, la experiencia del Mar Menor ha puesto de relieve que la ILP puede convertirse en una vía especialmente eficaz en contextos de bloqueo político.

Más allá del ámbito jurídico, el debate ha puesto sobre la mesa la necesidad de impulsar un cambio de paradigma en la relación con los humedales. La recuperación de Antela, La Nava y La Janda no solo implica restaurar ecosistemas, sino también recuperar la memoria ecológica y cultural de estos territorios y repensar el papel del agua, no como un simple recurso, sino como un sistema vivo. En este sentido, se ha destacado el potencial de estos procesos para generar nuevas oportunidades de desarrollo sostenible en zonas rurales, contribuyendo a la dinamización de territorios afectados por la despoblación.

Uno de los principales consensos alcanzados ha sido la importancia de la unidad de acción entre las entidades convocantes. Galicia, Castilla y León y Andalucía comparten una historia común de desecación de grandes humedales y afrontan ahora un reto conjunto que trasciende lo local. Tal y como han señalado durante la jornada, no se trata de tres casos aislados, sino de un desafío de país vinculado a la restauración ecológica y a los derechos de la naturaleza.

La jornada ha puesto también de relieve la necesidad de construir una narrativa capaz de conectar con la ciudadanía, que vaya más allá del lenguaje técnico y sitúe la conservación de los humedales como una oportunidad tangible y positiva. Mostrar los beneficios de estos ecosistemas (en términos de biodiversidad, agua, identidad cultural y desarrollo local) resulta clave para generar apoyo social amplio, incluyendo a comunidades locales y sectores productivos. En este contexto, la Iniciativa Legislativa Popular se perfila no solo como una vía jurídica, sino como una herramienta de movilización colectiva, capaz de implicar a la sociedad en la defensa activa de estos territorios y de reforzar su legitimidad política.

La jornada, organizada por la Asociación de Amigos de la Laguna de la Janda, la Sociedade Galega de Historia Natural, Asociación de Naturalistas Palentinos, Iniciativa Natura, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/Birdlife, Ándalus, Fundación Savia, Nueva Cultura del Agua, AEMS Ríos con Vida, Banderas Negras y Alianza Mar Menor, ha concluido con una hoja de ruta orientada a la acción, que pasa por mantener la coordinación entre territorios, definir la estrategia jurídica más adecuada, identificar aliados políticos y sociales, generar apoyo ciudadano y explorar vías complementarias como la adquisición pública de terrenos. El objetivo es claro: transformar el consenso existente en avances concretos.

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Organizaciones ecologistas y ciudadanas se concentran en un acto sobre minería para exigir la paralización de vertidos al río Guadalquivir

25 Marzo 2026 at 13:59
  • El estuario del Guadalquivir ya presenta signos de contaminación ecotóxica por los vertidos que Cobre las Cruces ha realizado desde 2009.
  • De producirse los nuevos vertidos proyectados tras la reapertura de las minas de Los Frailes y Cobre las Cruces, la contaminación de la zona se multiplicaría por diez.
  • Esto afectaría gravemente a la biodiversidad y a sectores económicos como la agricultura y la pesca.

Decenas de personas se han concentrado esta mañana en el acto de protesta organizado por Salvemos el Guadalquivir, Ecologistas en Acción y Greenpeace frente al evento Minería y Vida, que se celebraba en la Casa de la Ciencia de Sevilla. En esta concentración, las organizaciones han recordado que los vertidos que prevén realizar la Mina Los Frailes (Aznalcóllar) y Cobre Las Cruces (Gerena) al río Guadalquivir tras su reapertura pueden ser letales para los ecosistemas del estuario y para las actividades económicas que dependen de ellos, como la pesca y la agricultura. La Mina Los Frailes prevé realizar un vertido de más de 85 mil millones de litros de agua con metales pesados al Guadalquivir durante 18 años en un punto de vertido a instalarfrente al estadio de La Cartuja de Sevilla. Por su parte, la empresa Cobre las Cruces quiere realizar un nuevo vertido de más de 32 mil millones de litros durante 14 años, en su punto de vertido en La Algaba.

Las organizaciones ecologistas advierten de que el estuario del Guadalquivir ya está contaminado por metales pesados debido a los vertidos mineros producidos por la mina de Las Cruces desde 2009, tal y como ha constatado el estudio realizado por científicos de las Universidades de Sevilla, Cádiz y Granada. En este estudio se ha comprobado la presencia de plomo por encima de lo permitido por la Unión Europea (UE) en albures, un pescado que tradicionalmente se consume en los pueblos ribereños. Igualmente, se ha constatado la presencia de arsénico en el límite de lo permitido en la UE en galeras, un crustáceo de muchísimo consumo en la zona de la desembocadura. La suma de estos dos nuevos vertidos podría multiplicar por diez la contaminación de metales pesados en los sedimentos del río.

A pesar de que las empresas y la Junta de Andalucía dicen respetar la cantidad de metales pesados en disolución que van a verter al río, las organizaciones advierten de que la ciencia ha demostrado que los metales pesados no salen por la desembocadura, sino que se acumulan en los sedimentos del estuario, debido al alto contenido de material en suspensión que tiene el río desde la presa de Alcalá del Río hasta la costa gaditana.

Esta cantidad de material en suspensión hace que los metales pesados se adhieran y decanten (se depositen al fondo). Esto, unido a la dinámica mareal del estuario del Guadalquivir, impide que los metales pesados salgan rápidamente por la desembocadura. Por un lado, porque la presa de Alcalá del Río se comporta como un “fondo de saco”, frenando las mareas y favoreciendo la sedimentación, y por otro lado, porque en la desembocadura del río se produce lo que se conoce como “tapón salino”, que frena la salida de las aguas interiores hacia el mar. Todo ello hace que la presencia de metales pesados termine afectando a los ecosistemas, pasando a la red trófica, afectando a los usos pesqueros, ganaderos, agrícolas y de ocio sostenible, y poniendo en peligro los potenciales usos del agua del Guadalquivir para consumo humano en caso de sequía prolongada. Además, las operaciones de dragado del estuario depositan esos sedimentos contaminados en el Golfo de Cádiz.

Las organizaciones exigen la paralización de las autorizaciones y prospecciones mineras mediante una moratoria y la constitución de un grupo técnico-científico de expertos independientes que evalúe en profundidad sus efectos en el medio ambiente y sus afecciones a la salud y la seguridad alimentaria.

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Salvemos Doñana pide al Gobierno y la Junta que impulsen la recuperación integral del río Guadiamar y lo incluyan en el Plan Nacional de Restauración

23 Marzo 2026 at 12:44
  • Para la Plataforma resulta imprescindible la restauración y recuperación ambiental integral tanto del cauce como del dominio público hidráulico del río Guadiamar, así como de una amplia zona transformada por la actividad agrícola, para dar cumplimiento a la Sentencia del Tribunal de Justicia Europeo contra España dictada en 2021 por la insuficiente conservación de los acuíferos y de las zonas ZEPA en Doñana.
  • Hace 27 años fue declarada de interés general la restauración integral del Guadiamar y aún no se ha ejecutado.

La Plataforma Salvemos Doñana, y Ecologistas en Acción como miembro de la misma, está a la expectativa de la presentación de las alternativas de actuación para la restauración del río Guadiamar que baraja el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) dentro del marco de actuaciones para Doñana, que va con mucho retraso. Esta Plataforma ciudadana considera que la inclusión de este río en el Plan Nacional de Restauración, que está en elaboración, es imprescindible y una oportunidad para dotar de los recursos necesarios a la obra de bioingeniería que requiere el Guadiamar, considerado el río de Doñana, para recuperar su funcionalidad natural.

De cara a poder realizar una participación pública eficaz cuando las propuestas se hagan públicas, un nutrido grupo de miembros de la Plataforma Salvemos Doñana y miembros de la comunidad científica ha visitado el Guadiamar en el Espacio Natural Doñana al objeto de comprobar sobre el terreno el estado de los diferentes tramos en que quedó dividido, y con este conocimiento poder evaluar las alternativas para restaurar su funcionalidad natural.

Estas aguas del contraembalse del río Agrio, contaminadas por sulfatos de cobre y aluminio, están desembocando en el Guadiamar y terminan en parte de la marisma de Doñana y el Guadalquivir

Tras la visita al Guadiamar en Doñana, Salvemos Doñana concluye que la reconexión de la cuenca natural del río Guadiamar con los 8 kilómetros del tramo bajo del río que quedaron aislados, llamado Caño Guadiamar, es una actuación compleja pero indispensable para preservar Doñana que requerirá una obra de bioingeniería de gran presupuesto; devolver al río zonas drenadas para la agricultura hace varias décadas; recuperar y proteger terrenos de la marisma norte de Doñana; y garantizar la calidad óptima de sus aguas desde su cabecera.

En 1999 fue declarada de interés general la restauración y recuperación ambiental integral del cauce y del dominio público hidráulico del río Guadiamar y de una amplia zona transformada por la actividad agrícola, con una mejora de la calidad de sus aguas antes de su incorporación a la marisma. Al igual que ocurre actualmente con la construcción del AVE Sevilla-Huelva, la restauración integral del río Guadiamar, declarada de interés general hace 27 años y aún sin ejecutar, y debido a esa clasificación jurídica, requerirá a la administración pública establecer obligaciones específicas de servicio público que recaerán tanto en el sector público como en el privado.

La recuperación de los aportes del Guadiamar, río de la marisma fluvial de Doñana, y de la calidad de sus aguas, ha estado presente en las recomendaciones para la conservación y protección de este Humedal de Importancia Internacional y Patrimonio de la Humanidad de todas las últimas misiones tanto de UNESCO como de RAMSAR.

Por ello, la Plataforma requiere al Ministerio que aborde con un proyecto adecuado y la inversión necesaria esta obra de regeneración hídrica, prevista en el proyecto Doñana 2005, como obra imprescindible para satisfacer esas recomendaciones y, sobre todo, para dar cumplimiento a la Sentencia del Tribunal de Justicia Europeo contra España dictada de 4 de junio de 2021 “por la insuficiente conservación de los acuíferos y de las zonas ZEPA en Doñana”.

Algunos miembros de Salvemos Doñana y de la comunidad científica explican detalles sobre el mapa, durante su visita al Guadiamar en Doñana.

Salvemos Doñana pide a la Junta de Andalucía que apoye y defienda que el río Guadiamar sea incluido en el Plan Nacional de Restauración que están elaborando el MITECO y las Comunidades Autónomas para dar cumplimiento al Reglamento sobre la Restauración de la Naturaleza, el cual tiene que entregarse a la Comisión Europea antes del 1 de septiembre de este año. La regeneración del río Guadiamar debe de integrarse en el plan nacional con el fin de asegurar la planificación, regulación y financiación, ya que la “restauración de la conectividad natural de los ríos y de las funciones naturales de las llanuras aluviales correspondientes” así como de los Hábitats de Interés Comunitarios están previstas de forma explícita en la norma europea de aplicación conforme a la cual se está elaborando el plan.

Incluyendo la restauración integral de la funcionalidad natural del río Guadiamar y sus llanuras aluviales en el Plan Nacional de Restauración de España, el Gobierno central y la Junta de Andalucía estarían saldando una deuda con Doñana de hace 27 años y cumpliendo en una parte importante con el protocolo general firmado entre ambos en noviembre de 2023, que incluía la adopción de todas las medidas necesarias en el ámbito de sus competencias respectivas para que concluya el procedimiento de infracción abierto contra España por la Comisión Europea por el incumplimiento de dicha sentencia del Tribunal de Justicia Europeo.

Juan Romero, portavoz de la Plataforma Salvemos Doñana y miembro de Ecologistas en Acción

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Ecologistas en Acción apuesta por reconocer la personalidad jurídica de las tres grandes lagunas ibéricas

19 Marzo 2026 at 12:06
Por: Agua
  • En el Día Mundial del Agua la organización ecologista reivindica la necesidad de recuperar el patrimonio natural de las lagunas de Antela (Orense), La Nava (Palencia) y La Janda (Cádiz).
  • El reconocimiento de la personalidad jurídica de los humedales es una herramienta útil para la defensa y la restauración de los valores de estos ecosistemas.
  • Para avanzar en la protección de Antela, La Nava y La Janda, el lunes 23 de marzo se celebrará la jornada ‘Apuesta por el reconocimiento de la personalidad jurídica de las tres grandes lagunas ibéricas’ en el Congreso de los Diputados.  

Las amenazas que ponen en riesgo la supervivencia de la laguna de Antela, La Nava y La Janda exigen la puesta en marcha de todas las medidas posibles para recuperar y ampliar estos ecosistemas de gran valor ecológico. El reconocimiento de la personalidad jurídica de los ecosistemas es una herramienta útil para la protección de los humedales y hay un antecedente que crea una senda por la que seguir caminando. El gran trabajo realizado por personas de la academia, organizaciones sociales y ecologistas y juristas consiguió el hito jurídico de transformar el Mar Menor en un “sujeto de derechos” que pueden ser defendidos en los tribunales.

Con el objetivo de lograr que las tres grandes lagunas ibéricas puedan ser reconocidas como sujetos de derechos se ha organizado una jornada de exposición y debate para su reconocimiento jurídico.

Se pretende así contribuir a que se respete su derecho a:

  • Existir y a mantener su ecosistema de forma natural.
  • La protección, conservación y mantenimiento.
  • La restauración tras los daños sufridos.
  • La gestión autónoma que priorice su conservación y buen estado.

Especialistas de las diferentes organizaciones y redes, que desde hace décadas defienden estos ecosistemas, así como representantes institucionales y de la Tutoría del Mar Menor, se darán cita el 23 de marzo en el Congreso para debatir cómo avanzar en el reconocimiento de los derechos de estas lagunas.

Como plantea la convocatoria de la jornada, “el evidente avance de las crisis climática y ecológica debe hacernos meditar sobre nuestros errores; corregirlos es de sabios”. Antela, La Nava y La Janda fueron diezmadas con las políticas de desecación y cultivo en regadío del pasado siglo XX. Pero las presiones que ponen en riesgo su existencia no han cesado, siguen muy presentes. Intensas transformaciones de los sistemas fluviales que aportan un caudal esencial para los ecosistemas, el crecimiento de la ganadería industrial y del regadío intensivo en el entorno más cercano, la contaminación difusa por abonos y purines, la expansión de la minería y la especulación urbanística son parte de los intereses económicos que amenazan las lagunas.

Diferentes organizaciones ecologistas llevan tiempo impulsando iniciativas de restauración de los ecosistemas que van recuperando palmo a palmo las lagunas. El reconocimiento de su personalidad jurídica puede ser un salto adelante para salvaguardar este valioso patrimonio natural.

 

Jornada de exposición y debate, 23 de marzo en Madrid

 

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Suport a dos activistes que seran jutjats per una acció simbòlica en defensa del riu Siurana

10 Marzo 2026 at 13:31
Por: Catalunya
  • Les organitzacions ecologistes de Tarragona, entre les quals està GETE-Ecologistes en Acció, hem denunciat des de fa molt temps el transvasament que ha extret fins al 90% del cabal del riu Siurana a l’embassament de Riudecanyes. 
  • El 2017, dos activistes de GEPEC-EdC van fer una una acció simbòlica de retorn d’aigua al riu Siurana i ara s’enfronten a penes de presó i multes de més de 7.000 euros. Una demanda totalment desproporcionada que busca silenciar la mobilització en defensa del riu.

El 2017, unes cinquanta persones es van reunir a la presa, el punt on es deriva l’aigua cap a Riudecanyes, per a dur a terme una acció simbòlica i retornar l’aigua al curs natural del riu. Aquesta actuació va motivar la denúncia de la Comunitat de Regants de l’embassament de Riudecanyes, que ara sol·licita penes de més de quatre anys de presó i sancions econòmiques que superin els 7.000 euros. GEPEC-EdC i la Plataforma Pel Riu Siurana, de la qual formem part en Ecologistes en Acció, consideren que aquesta sol·licitud és “desproporcionada” i cerca “castigar la dissidència” en lloc d’abordar el veritable problema de l’aigua del Priorat.

Després d’un recorregut judicial marcat pels constants ajornaments, dijous que ve, 12 de març del 2026, el judici contra Andreu Escolà i Anaïs Estrems se celebrarà finalment als Jutjats i Tribunals de Reus el pròxim 12 de març. Els dos activistes, representants de GEPEC-EdC i de la Plataforma Pel Riu Siurana, estan acusats de delictes d’usurpació i danys per haver participat en una acció de protesta per a retornar l’aigua al seu curs natural.

Les organitzacions també estem denunciant el retard intolerable del procés judicial. El judici s’ha ajornat quatre vegades per a qüestions internes de l’administració de justícia i s’està citant nou anys després que es fes l’acció simbòlica. Aquests ajornaments suposen un fort desgast del moviment en defensa del territori.

La mobilització de GEPEC-EdC i de la Plataforma Pel Riu Siurana va aconseguir que s’establís un cabal ecològic mínim. Ja no s’extreia el 90% del cabal sinó que es transvasa el 75% del cabal per als regadius del Baix Camp i part de les poblacions de Reus, Riudoms i la Selva del Camp. El conflicte continua atès que el cabal continua sent insuficient per a garantir que el riu Siurana pugui tenir un bon estat ecològic. Abans de 2001 el riu portava 200 l/s com a mínim.

Per tot això GEPEC-EdC i la Plataforma Riu Siurana Viu han convocat una manifestació de suport als dos acusats davant els Tribunals de Reus el 12 de març a les 09:30h.

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Apoyo a dos activistas que serán juzgados por una acción simbólica en defensa del río Siurana

  • Las organizaciones ecologistas de Tarragona, entre las que está GETE-Ecologistes en Acció, hemos denunciado desde hace mucho tiempo el trasvase que ha extraído hasta el 90% del caudal del río Siurana al embalse de Riudecanyes.
  • En 2017 dos activistas de GEPEC-EdC hicieron una una acción simbólica de retorno de agua al río Siurana y ahora se enfrentan a penas de prisión y multas de más de 7.000 euros. Una demanda totalmente desproporcionada que busca silenciar la movilización en defensa del río.

En 2017 unas cincuenta personas se reunieron en la presa, el punto donde se deriva el agua hacia Riudecanyes, para llevar a cabo una acción simbólica y devolver el agua al curso natural del río. Esta actuación motivó la denuncia de la Comunidad de Regantes del embalse de Riudecanyes, que ahora solicita penas de más de cuatro años de prisión y sanciones económicas que superen los 7.000 euros.  GEPEC-EdC y la de la Plataforma Pel Riu Siurana, de la que formamos parte en Ecologistas en Acción, consideran que esta solicitud es “desproporcionada” y busca “castigar la disidencia” en lugar de abordar el verdadero problema del agua del Priorat.

Tras un recorrido judicial marcado por los constantes aplazamientos, el próximo jueves 12 de marzo de 2026, el juicio contra Andreu Escolà y Anaïs Estrems se celebrará finalmente en los Juzgados y Tribunales de Reus el próximo 12 de marzo. Los dos activistas, representantes de GEPEC-EdC y la de la Plataforma Pel Riu Siurana, están acusados de delitos de usurpación y daños por haber participado en una acción de protesta para devolver el agua a su curso natural.

Las organizaciones también estamos denunciando el retraso intolerable del proceso judicial. El juicio se ha aplazado cuatro veces para cuestiones internas de la administración de justicia y se está citando nueve años después de que se hiciera la acción simbólica. Estos aplazamientos suponen un fuerte desgaste del movimiento en defensa del territorio.

La movilización de GEPEC-EdC y la de la Plataforma Pel Riu Siurana consiguió que se estableciera un caudal ecológico mínimo. Ya no se extraía el 90% del caudal sino que se trasvasa el 75% del caudal para los regadíos del Baix Camp y parte de las poblaciones de Reus, Riudoms y la Selva del Cam. Por lo que el conflicto continúa dado que el caudal sigue siendo insuficiente para garantizar que el río Siurana pueda tener un buen estado ecológico. Antes de 2001 el río llevaba 200 l/s como mínimo.

Por todo ello GEPEC-EdC y la Plataforma Riu Siurana Viu han convocado una manifestación de apoyo a los dos acusados ante los Tribunales de Reus el 12 de marzo a las 09:30h.

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La reforma de la Directiva Marco del Agua rebaja la protección del agua en Europa y pone en riesgo la salud y el futuro

8 Marzo 2026 at 09:15
Por: Nuria

Manifiesto de entidades de la sociedad civil organizada del Estado EspañolManifiesto de entidades de la sociedad civil organizada del Estado Español

Manifiesto de entidades de la sociedad civil organizada del Estado Español respecto a la anunciada reforma de la Directiva Marco del Agua

El pasado 10 de diciembre la Comisión Europea publicó la Comunicación «Simplificar para lograr una competitividad sostenible»1 (en adelante, la Comunicación), que engloba un amplio paquete de modificaciones en distintas directivas y otras regulaciones europeas para la protección ambiental. El pretexto que se declara para promover estas modificaciones es reducir la carga administrativa asociada a tales normativas para alcanzar los objetivos ambientales de forma más eficiente y menos costosa.

Sin embargo, junto a medidas que facilitan esta reducción de la carga burocrática sin afectar a los objetivos (como por ejemplo, unificar los formatos en los que se comparten los datos de naturaleza ambiental y espacial), se incluyen otras propuestas que suponen dar un paso atrás en la ambición y el alcance de la normativa. Entre ellas, se plantea reducir los requisitos de protección ambiental sobre ciertas actividades industriales o rebajar los mecanismos de control en las autorizaciones de nuevos proyectos.

Un ejemplo de los efectos perjudiciales de las modificaciones previstas sobre el agua y los ecosistemas acuáticos es que se pretende reducir o eliminar las obligaciones del Sistema de Gestión Ambiental de las instalaciones industriales en materia de inventario de sustancias químicas y análisis de riesgos. Otro ejemplo, es que se busca que en las instalaciones de ganadería intensiva y de acuicultura se eliminen de los informes a la Comisión Europea los impactos relativos al agua, la energía y los materiales. También se pretende suspender algunos requerimientos de la Responsabilidad Ampliada del Productor (por el que las empresas son responsables de los contenidos de los residuos que generan sus productos).

Resulta especialmente preocupante que la Comisión Europea haya previsto reformar la Directiva Marco del Agua (DMA) antes del verano de 2026, sin ajustarse a los procedimientos existentes en el propio marco legislativo europeo y obviando por completo la evaluación y el análisis detallado que se desarrolló en 2020 (Fitness-Check).

La Comunicación deja claro que en el primer trimestre de 2026 intensificará el diálogo con algunos de los sectores implicados y con los Estados Miembros sobre los permisos ambientales, teniendo en cuenta los objetivos del denominado RESource EU Action Plan. Este Plan pretende reducir la dependencia europea de materiales críticos, para lo que se llevará a cabo una simplificación de las autorizaciones ambientales «incluidos los aspectos relacionados con el sector minero». La Comunicación señala que «a más tardar en el segundo trimestre de 2026, la Comisión examinará y revisará la Directiva Marco del Agua» «con el fin de promover la circularidad y el acceso a materias primas».

¿Qué supone esta reforma de la DMA?

  • Permitirá acelerar y simplificar las autorizaciones ambientales, debilitando el Principio de No Deterioro, un requerimiento clave de la DMA. Básicamente existe una obligación para los Estados Miembros de mejorar y de evitar el deterioro de los ríos, humedales y acuíferos de toda Europa.
  • Relajar los estrictos requisitos que acompañan a esta obligación para los nuevos proyectos que puedan deteriorar el estado de las aguas dará lugar en muchos casos a un empeoramiento del estado de los ríos, acuíferos y ecosistemas acuáticos.
  • Facilitará la aprobación de nuevos proyectos mineros sin las suficientes garantías en cuanto a la evaluación ambiental de los impactos sobre la salud de las personas y de los ecosistemas acuáticos y en cuanto a la transparencia y la participación pública en las decisiones que afectan al interés público superior, como es el acceso al agua en cantidad y calidad suficiente. Esto incrementará los riesgos de contaminación y sus impactos sobre la salud humana. También tendrá consecuencias negativas sobre otras actividades económicas, como las del sector agrario e industrial que necesitan de estos recursos hídricos, así como sobre los ecosistemas y la biodiversidad.
  • Abrirá una puerta que facilitaría que también que otros proyectos y actividades, no sólo mineros, pudieran aprobarse de forma más rápida y simple, aun cuando exista un riesgo claro para la salud humana y para el deterioro de nuestros ríos, humedales y acuíferos.

Además, la anunciada reforma exprés de la DMA se salta el procedimiento establecido en dicha Directiva para su revisión; no tiene en cuenta que la evaluación de la DMA (fitness check) ya concluyó que no era necesario revisarla y no viene acompañada del necesario análisis integral de los efectos que tendría (Impact Assessment, algo habitual en la reforma de cualquier directiva), entre otros problemas importantes.

Ante esta situación, las organizaciones firmantes manifiestan que:

La aprobación de la DMA fue el resultado de un largo proceso de evaluación de la política de aguas en el conjunto de la Unión Europea que concluyó con el reconocimiento de que nuestra capacidad para atender las necesidades de agua, presentes y futuras, depende directamente del buen estado de las masas de agua y de la superación del enfoque fragmentario e ineficaz de la anterior política del agua.

Desde la sociedad civil organizada se ha defendido enérgicamente que aunque es necesario mejorar la actual aplicación de la DMA por parte de los Estados Miembros de la UE, esta directiva ha sido y sigue siendo un instrumento fundamental para proteger y mejorar el estado de nuestros ríos, acuíferos, humedales, deltas y estuarios en España y en toda Europa.

La DMA pone el foco de la política de aguas en los objetivos ambientales y en el principio básico de No Deterioro del agua, para compatibilizar su protección con actividades económicas que aporten prosperidad, empleo y calidad de vida a la ciudadanía. La DMA es la garantía para esta compatibilidad y para la propia seguridad a largo plazo de las actividades económicas y la calidad de vida, las cuales dependen de la buena salud de nuestras fuentes y ecosistemas del agua. Ninguna de las reformas que se quieren llevar a cabo suponen una mejora para la DMA y sí un claro retroceso.

Esta directiva incluye la aplicación de unos Programas de Medidas para alcanzar los objetivos previstos, los cuales se revisan en la evaluación periódica de los planes hidrológicos, con el fin de mejorar el conocimiento sobre las masas de agua, las medidas a adoptar y la transparencia y participación pública en la toma de decisiones en torno al agua.

La DMA define además el marco en el que se integran o desarrollan otras directivas relacionadas con el agua, como la directiva de prevención de los riesgos de inundación, la de aguas potables o la de aguas residuales, cuyos enfoques de gestión de riesgos dependen de la eficacia de la DMA a la hora de garantizar el buen estado de las masas de agua. El debilitamiento de la DMA por las modificaciones previstas dejaría sin sustento firme a estas otras directivas y normas derivadas, incrementando los riesgos, lo que impactará negativamente sobre la salud humana, sobre actividades económicas tales como las agrarias y sobre los ecosistemas.

Por todo ello, un amplio conjunto de organizaciones de la sociedad civil pedimos que la Comisión Europea renuncie a modificar la Directiva Marco del Agua y, en su lugar, se redoblen los esfuerzos de las instituciones europeas y de los Estados Miembros para mejorar y acelerar su aplicación, manteniendo su actual formato, dado que todavía estamos lejos de alcanzar los objetivos planteados.

Organizaciones promotoras:

WWF España

Aigua és Vida (AéV)

Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (AEOPAS)

Amigas de la Tierra

Comisiones Obreras (CCOO)

Ecologistas en Acción

Enginyeria Sense Fronteres

FACUA

Federación de Consumidores y Usuarios (CECU)

Fundación Nueva Cultura del Agua (FNCA)

Fundación Primero de Mayo

Greenpeace España

Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS)

Plataforma en Defensa de l’Ebre

Red Agua Pública (RAP)

Attac España

Formulario de recogida de apoyos: Formulario

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La reforma de la Directiva Marco del Agua rebaja la protección del agua en Europa y pone en riesgo la salud y el futuro

2 Marzo 2026 at 06:30
Por: Arturo

Manifiesto de entidades de la sociedad civil organizada del Estado Español respecto a la anunciada reforma de la Directiva Marco del Agua.

Attac, Integrada en la RAP, defiende el presente comunicado.

El pasado 10 de diciembre la Comisión Europea publicó la Comunicación “Simplificar para lograr una competitividad sostenible”1 (en adelante, la Comunicación), que engloba un amplio paquete de modificaciones en distintas directivas y otras regulaciones europeas para la protección ambiental. El pretexto que se declara para promover estas modificaciones es reducir la carga administrativa asociada a tales normativas para alcanzar los objetivos ambientales de forma más eficiente y menos costosa.


Sin embargo, junto a medidas que facilitan esta reducción de la carga burocrática sin afectar a los objetivos (como por ejemplo, unificar los formatos en los que se comparten los datos de naturaleza ambiental y espacial), se incluyen otras propuestas que suponen dar un paso atrás en la ambición y el alcance de la normativa. Entre ellas, se plantea reducir los requisitos de protección ambiental sobre ciertas actividades industriales o rebajar los mecanismos de control en las autorizaciones de nuevos proyectos.


Un ejemplo de los efectos perjudiciales de las modificaciones previstas sobre el agua y los ecosistemas acuáticos es que se pretende reducir o eliminar las obligaciones del Sistema de Gestión Ambiental de las instalaciones industriales en materia de inventario de sustancias químicas y análisis de riesgos. Otro ejemplo, es que se busca que en las instalaciones de ganadería intensiva y de acuicultura se eliminen de los informes a la Comisión Europea los impactos relativos al agua, la energía y los materiales. También se pretende suspender algunos requerimientos de la Responsabilidad Ampliada del Productor (por el que las empresas son responsables de los contenidos de los residuos que generan sus productos).


Resulta especialmente preocupante que la Comisión Europea haya previsto reformar la Directiva Marco del Agua (DMA) antes del verano de 2026, sin ajustarse a los procedimientos existentes en el propio marco legislativo europeo y obviando por completo la evaluación y el análisis detallado que se desarrolló en 2020 (Fitness-Check). La Comunicación deja claro que en el primer trimestre de 2026 intensificará el diálogo con algunos de los sectores implicados y con los Estados Miembros sobre los permisos ambientales, teniendo en cuenta los objetivos del denominado RESource EU Action Plan. Este Plan pretende reducir la dependencia europea de materiales críticos, para lo que se llevará a cabo una simplificación de las autorizaciones ambientales “incluidos los aspectos relacionados con el sector minero”. La Comunicación señala que “a más tardar en el segundo trimestre de 2026, la Comisión examinará y revisará la Directiva Marco del Agua” … “con el fin de promover la circularidad y el acceso a materias primas”.

¿Qué supone esta reforma de la DMA?

  • Permitirá acelerar y simplificar las autorizaciones ambientales, debilitando el Principio de No Deterioro, un requerimiento clave de la DMA. Básicamente existe una obligación para los Estados Miembros de mejorar y de evitar el deterioro de los ríos, humedales y acuíferos de toda Europa. Relajar los estrictos requisitos que acompañan a esta obligación para los nuevos proyectos que puedan deteriorar el estado de las aguas dará lugar en muchos casos a un empeoramiento del estado de los ríos, acuíferos y ecosistemas acuáticos.
  • Facilitará la aprobación de nuevos proyectos mineros sin las suficientes garantías en cuanto a la evaluación ambiental de los impactos sobre la salud de las personas y de los ecosistemas acuáticos y en cuanto a la transparencia y la participación pública en las decisiones que afectan al interés público superior, como es el acceso al agua en cantidad y calidad suficiente. Esto incrementará los riesgos de contaminación y sus impactos sobre la salud humana. También tendrá consecuencias negativas sobre otras actividades económicas, como las del sector agrario e industrial que necesitan de estos recursos hídricos, así como sobre los ecosistemas y la biodiversidad.
  • Abrirá una puerta que facilitaría que también que otros proyectos y actividades, no sólo mineros, pudieran aprobarse de forma más rápida y simple, aun cuando exista un riesgo claro para la salud humana y para el deterioro de nuestros ríos, humedales y acuíferos.
    Además, la anunciada reforma exprés de la DMA se salta el procedimiento establecido en dicha Directiva para su revisión; no tiene en cuenta que la evaluación de la DMA (fitness check) ya concluyó que no era necesario revisarla y no viene acompañada del necesario análisis integral de los efectos que tendría (Impact Assessment, algo habitual en la reforma de cualquier directiva), entre otros problemas importantes.
    Ante esta situación, las organizaciones firmantes manifiestan que:
  • La aprobación de la DMA fue el resultado de un largo proceso de evaluación de la política de aguas en el conjunto de la Unión Europea que concluyó con el reconocimiento de que nuestra capacidad para atender las necesidades de agua, presentes y futuras, depende directamente del buen estado de las masas de agua y de la superación del enfoque fragmentario e ineficaz de la anterior política del agua.
  • Desde la sociedad civil organizada se ha defendido enérgicamente que aunque es necesario mejorar la actual aplicación de la DMA por parte de los Estados Miembros de la UE, esta directiva ha sido y sigue siendo un instrumento fundamental para proteger y mejorar el estado de nuestros ríos, acuíferos, humedales, deltas y estuarios en España y en toda Europa.
  • La DMA pone el foco de la política de aguas en los objetivos ambientales y en el principio básico de No Deterioro del agua, para compatibilizar su protección con actividades económicas que aporten prosperidad, empleo y calidad de vida a la ciudadanía. La DMA es la garantía para esta compatibilidad y para la propia seguridad a largo plazo de las actividades económicas y la calidad de vida, las cuales dependen de la buena salud de nuestras fuentes y ecosistemas del agua. Ninguna de las reformas que se quieren llevar a cabo suponen una mejora para la DMA y sí un claro retroceso.
  • Esta directiva incluye la aplicación de unos Programas de Medidas para alcanzar los objetivos previstos, los cuales se revisan en la evaluación periódica de los planes hidrológicos, con el fin de mejorar el conocimiento sobre las masas de agua, las medidas a adoptar y la transparencia y participación pública en la toma de decisiones en torno al agua.
  • La DMA define además el marco en el que se integran o desarrollan otras directivas relacionadas con el agua, como la directiva de prevención de los riesgos de inundación, la de aguas potables o la de aguas residuales, cuyos enfoques de gestión de riesgos dependen de la eficacia de la DMA a la hora de garantizar el buen estado de las masas de agua. El debilitamiento de la DMA por las modificaciones previstas dejaría sin sustento firme a estas otras directivas y normas derivadas, incrementando los riesgos, lo que impactará negativamente sobre la salud humana, sobre actividades económicas tales como las agrarias y sobre los ecosistemas.
    Por todo ello, un amplio conjunto de organizaciones de la sociedad civil pedimos que la Comisión Europea renuncie a modificar la Directiva Marco del Agua y, en su lugar, se redoblen los esfuerzos de las instituciones europeas y de los Estados Miembros para mejorar y acelerar su aplicación, manteniendo su actual formato, dado que todavía estamos lejos de alcanzar los objetivos planteados.

Para adherirse al manifiesto, puede hacerse en el presente enlace:

Organizaciones promotoras:
Aigua és Vida (AéV)
Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (AEOPAS)
Amigas de la Tierra
Comisiones Obreras (CCOO)
Ecologistas en Acción
Enginyeria Sense Fronteres
FACUA
Federación de Consumidores y Usuarios (CECU)
Fundación Nueva Cultura del Agua (FNCA)
Fundación Primero de Mayo
Greenpeace España
Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS)
Plataforma en Defensa de l’Ebre
Red Agua Pública (RAP)
WWF España

La entrada La reforma de la Directiva Marco del Agua rebaja la protección del agua en Europa y pone en riesgo la salud y el futuro se publicó primero en ATTAC España | Otro mundo es posible.

Caracteres psicológicos comunes en los ecologistas activos

Uno de los artículos más visitados de blogSOStenible trata de responder a la pregunta sobre QUÉ ES SER ECOLOGISTA. En síntesis, el auténtico ecologista (el que siente el ecologismo de verdad) es el que no para de cuestionarse cómo mejorar nuestra relación  con los demás y con lo demás, modificando y refinando su actitud hacia un sentimiento de mayor respeto hacia TODO, examinando hasta donde sea posible de dónde viene y a dónde va todo lo que usamos y las implicaciones que tiene que cada cosa pase por nuestras manos. No dejes de ver el genial y breve documental «La Historia de las Cosas» (te encantará si estás leyendo esto y aún no lo conoces). Esa eco-tarea no es simple pues hay intereses en que no veamos más de lo que sale en la publicidad, y requiere un trabajo personal de investigación que es continuo en este grupo de gente, que intenta ver más allá de lo que la publicidad esconde, o del precio de las cosas, y por eso los llamaremos Ecologistas Activos.

Si bien es cierto que no basta “reciclar” para ser ecologista, tampoco hace falta, por supuesto, ser un activista de GreenPeace (subirse a las centrales nucleares, o encaramarse a la fachada del Ministerio de Medio Ambiente para protestar). Ni siquiera hace falta ser socio o voluntario de ninguna de las variadas ONGs ambientales (Greenpeace, Ecologistas en accion, WWF, SEO/BirdLife, Amigos de la Tierra, Oceana…). Por supuesto, no es raro que los que llamamos Ecologistas Activos decidan unir esfuerzos y apuntarse a algún grupo de voluntarios ambientales, o simplemente ser socio de alguna ONG ambiental, para colaborar al menos económicamente a la realización de campañas ambientales y denuncias, que tanta falta hacen en nuestra sociedad.

Entre estos Ecologistas Activos encontramos al menos unas cuantas características psicológicas bastante comunes:

  • Son idealistas, en el sentido de que “viven por los ideales, aun en perjuicio de consideraciones prácticas” en sentido global, no local (cfr. WordReference). Desean alcanzar un ideal y trabajan por ello, aunque sepan a priori que su objetivo es inalcanzable o, lo que es peor, que ni siquiera puede medirse si hay un avance o retroceso. ♦Ejemplo: Se hacen veganos, vegetarianos o flexitarianos (casi vegetarianos), o reducen su consumo de ciertos pescados por convicción, pero sabiendo que su influencia personal puede ser poco apreciable o apreciada.
  • Son prácticos, porque aunque difundan datos científicos, al final actúan en su vida cotidiana. Su lema suele ser pensar globalmente, pero actuar localmente.
  • Son obstinados (cabezotas), manteniendo su decisión y empeño por encima de argumentos razonables o de las dificultades que se presenten, pero también son flexibles ante opiniones ajenas que tengan algo de razonable. Trabajan por ese “ideal” aunque tengan argumentos que lleven al pesimismo, o tengan claras las dificultades que impedirán alcanzarlo. ♦Ejemplo: Viendo el rumbo de la humanidad, hay muchos datos para el pesimismo y pocos para el optimismo, pero eso no les amedranta y, de hecho, el sentimiento ecologista parece estar creciendo, lo cual es un dato para el optimismo.
  • Son optimistas, y aunque haya argumentos para el pesimismo, se contentan con objetivos más modestos y con la tranquilidad de conciencia de, al menos, haberlo intentado.
  • Son sensibles, y sufren ante la problemática ambiental y social, pues el auténtico ecologismo es humanista y el auténtico humanismo ha de ser ecologista. No es cuestión de anteponer la Naturaleza al ser humano, sino de entender que el hombre necesita la Naturaleza. ♦Ejemplo: Ante las corridas de toros no pueden ver una mera diversión o tradición, sino el sufrimiento de un animal y así, cualquier argumento falsamente ecologista, como la conservación de las dehesas para los toros, además de ser falso carece de valor ante tanta crueldad (y mucho menos otros argumentos más vanos como ser cultura o arte). Las corridas de toros son un problema ético, no ecológico, pero es complicado encontrar un ecologista que no sufra ante este problema.

Entre otros caracteres que posiblemente también son comunes podemos encontrar el ser exigentes consigo mismo (y a veces con los demás), o el tener inteligencia divergente, perciben de manera múltiple la realidad y detectan problemas que se salen del campo de visión normal, proponiendo soluciones también divergentes u originales, que pueden causar extrañeza en sus convecinos y, en demasiadas ocasiones, también rechazo.

Dentro de los ecologistas activos, como en todos los colectivos, hay distintos grados de compromiso (o radicalidad), pero ante un grifo que gotea ninguno verá solo unas míseras gotas de agua, sino la injusticia de desperdiciar agua en un mundo donde escasea, junto con el enorme gasto en energía e infraestructuras que se requiere para conseguir que un grifo pueda “gotear”.

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Enlaces interesantes:

¿Cada cuánto tiempo hay que lavar la ropa?

Internet está lleno de preguntas interesantes como esta. Más que responder, pretendemos provocar nuevas cuestiones.

Resulta obvio que a todos nos parece bien que la ropa esté recién lavada. Si no lo conseguimos, es por distintos motivos, como por comodidad. Pero además, hay otros condicionantes que debemos considerar. Entre lavar una prenda tras cada uso y no lavarla nunca, la respuesta siempre es «depende». ¿De qué depende?

Factores que influyen en la frecuencia de lavados

  • Tipo de prenda: no es lo mismo la ropa deportiva que la ropa de abrigo.
  • Nivel de sudoración (temperatura exterior).
  • Tipo de tejido.
  • Si presenta suciedad evidente.
  • Tiempo de uso.
  • Si la ropa se seca —o se ventila— entre usos.
  • Tipo de uso (nivel de exigencia). No es lo mismo ir a una fiesta que a trabajar a un huerto.

Antes de decidir cada cuánto tiempo lavar la ropa, tengamos en cuenta que esta acción es la principal fuente de microplásticos del mar, por delante incluso de las partículas del desgaste de neumáticos. Para reducir este problema, es importante evitar tejidos sintéticos cuando sea posible (poliéster, nylon, acrílicos), así como lavar menos y con programas suaves y de menor fricción.

Para lavar menos, es útil ventilar (secar) la ropa tras su uso. Las prendas usadas que no se vayan a lavar, especialmente las toallas, se deben situar en lugares ventilados para que se sequen del todo entre usos. Esto también alarga la vida de la prenda. Recuerda: muchas bacterias responsables del olor necesitan humedad y mueren al secarse la ropa.

Por su alto consumo energético, el peor método para secar la ropa es la secadora. Salvo que sea imprescindible, cualquier otra opción es mejor. Tender en el exterior es lo más típico, pero recuerda que el sol intenso puede provocar decoloraciones en las prendas. Si se tiende bien, la necesidad de planchar la ropa puede ser nula, por lo que nos ahorraremos esfuerzo y un buen pellizco de energía y CO2.

Recuerda que «low cost» significa que el coste se paga de otra forma. La ropa barata suele estropearse en unos pocos lavados y, aunque se pueda seguir usando, muchos usuarios prefieren deshacerse de esa prenda o arrinconarla en el armario, cosa que conviene evitar para ser eco. La mayor huella ambiental de la ropa está en su fabricación, no en el lavado. Por eso, alargar la vida útil es la acción más efectiva. Si necesitas comprar algo, tal vez puedas encontrar ropa barata y de calidad en mercados de segunda mano.

Lavar la ropa pensando en el medioambiente

Para maximizar nuestro respeto ambiental a la hora de lavar la ropa, además de lavar solo lo necesario, es importante tener en cuenta lo siguiente:

  • El lavado degrada fibras, colores y elasticidad. Es decir, acelera el envejecimiento.
  • Llena la lavadora a su capacidad máxima. Así ahorras agua, energía y detergente.
  • Usa agua fría (siempre que no haya ropa muy sucia).
  • Utiliza poco detergente comercial, pues provoca un impacto químico importante. El exceso de detergente contamina más y limpia peor (deja residuos). Y si es posible, opta por jabón casero.
  • Escoge el programa ECO de la lavadora (aunque sea más largo).
  • Evita usar suavizante. Es un producto químico innecesario y sus olores no benefician a la salud. Si para ti es importante, emplea alternativas ecológicas (bicarbonato, vinagre…).
  • Centrifuga a la menor velocidad. Esto ahorra energía y alarga la duración de los tejidos y de la lavadora.
  • Si tu ropa no tiene tintes que destiñan, no tendrás que separar por colores, ahorrando trabajo y recursos. La mayoría de la ropa no destiñe, al menos tras unos pocos lavados.

Recuerda que la ropa vieja tiene menos tóxicos que la nueva y que no hay respuesta simple a ninguna pregunta interesante, pero tampoco la necesitamos.

♦ Sobre las tareas domésticas:

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¿Cada cuánto tiempo hay que lavar la ropa?

Internet está lleno de preguntas interesantes como esta. Más que responder, pretendemos provocar nuevas cuestiones.

Resulta obvio que a todos nos parece bien que la ropa esté recién lavada. Si no lo conseguimos, es por distintos motivos, como por comodidad. Pero además, hay otros condicionantes que debemos considerar. Entre lavar una prenda tras cada uso y no lavarla nunca, la respuesta siempre es «depende». ¿De qué depende?

Factores que influyen en la frecuencia de lavados

  • Tipo de prenda: no es lo mismo la ropa deportiva que la ropa de abrigo.
  • Nivel de sudoración (temperatura exterior).
  • Tipo de tejido.
  • Si presenta suciedad evidente.
  • Tiempo de uso.
  • Si la ropa se seca —o se ventila— entre usos.
  • Tipo de uso (nivel de exigencia). No es lo mismo ir a una fiesta que a trabajar a un huerto.

Antes de decidir cada cuánto tiempo lavar la ropa, tengamos en cuenta que esta acción es la principal fuente de microplásticos del mar, por delante incluso de las partículas del desgaste de neumáticos. Para reducir este problema, es importante evitar tejidos sintéticos cuando sea posible (poliéster, nylon, acrílicos), así como lavar menos y con programas suaves y de menor fricción.

Para lavar menos, es útil ventilar (secar) la ropa tras su uso. Las prendas usadas que no se vayan a lavar, especialmente las toallas, se deben situar en lugares ventilados para que se sequen del todo entre usos. Esto también alarga la vida de la prenda. Recuerda: muchas bacterias responsables del olor necesitan humedad y mueren al secarse la ropa.

Por su alto consumo energético, el peor método para secar la ropa es la secadora. Salvo que sea imprescindible, cualquier otra opción es mejor. Tender en el exterior es lo más típico, pero recuerda que el sol intenso puede provocar decoloraciones en las prendas. Si se tiende bien, la necesidad de planchar la ropa puede ser nula, por lo que nos ahorraremos esfuerzo y un buen pellizco de energía y CO2.

Recuerda que «low cost» significa que el coste se paga de otra forma. La ropa barata suele estropearse en unos pocos lavados y, aunque se pueda seguir usando, muchos usuarios prefieren deshacerse de esa prenda o arrinconarla en el armario, cosa que conviene evitar para ser eco. La mayor huella ambiental de la ropa está en su fabricación, no en el lavado. Por eso, alargar la vida útil es la acción más efectiva. Si necesitas comprar algo, tal vez puedas encontrar ropa barata y de calidad en mercados de segunda mano.

Lavar la ropa pensando en el medioambiente

Para maximizar nuestro respeto ambiental a la hora de lavar la ropa, además de lavar solo lo necesario, es importante tener en cuenta lo siguiente:

  • El lavado degrada fibras, colores y elasticidad. Es decir, acelera el envejecimiento.
  • Llena la lavadora a su capacidad máxima. Así ahorras agua, energía y detergente.
  • Usa agua fría (siempre que no haya ropa muy sucia).
  • Utiliza poco detergente comercial, pues provoca un impacto químico importante. El exceso de detergente contamina más y limpia peor (deja residuos). Y si es posible, opta por jabón casero.
  • Escoge el programa ECO de la lavadora (aunque sea más largo).
  • Evita usar suavizante. Es un producto químico innecesario y sus olores no benefician a la salud. Si para ti es importante, emplea alternativas ecológicas (bicarbonato, vinagre…).
  • Centrifuga a la menor velocidad. Esto ahorra energía y alarga la duración de los tejidos y de la lavadora.
  • Si tu ropa no tiene tintes que destiñan, no tendrás que separar por colores, ahorrando trabajo y recursos. La mayoría de la ropa no destiñe, al menos tras unos pocos lavados.

Recuerda que la ropa vieja tiene menos tóxicos que la nueva y que no hay respuesta simple a ninguna pregunta interesante, pero tampoco la necesitamos.

♦ Sobre las tareas domésticas:

¿Demasiada fauna para un planeta pequeño?

¿La única fauna que necesitamos para vivir es la que vive en granjas? No. La mayoría de la gente no piensa eso. Sencillamente no piensa en nada que tenga que ver con la “fauna”. Ni siquiera cuando se come una costilla de algún ser vivo. Menos aún si es una hamburguesa, en la que los músculos son triturados para que su forma redondita no rememore al animal del que procede.

Para muchos, la fauna es solo un puñado de animales que vemos en los documentales de la televisión durante los 30 segundos que tarda alguien en cambiar de canal.

Necesitamos la biodiversidad

Pero la fauna, la veamos o no, es muy necesaria. De hecho, mantener la biodiversidad (fauna y flora) es uno de los cuatro principios básicos para la sostenibilidad (los otros tres son: usar energía solar, reciclar todos los materiales y evitar la superpoblación de cualquier especie). O sea, según ese principio, si no mantenemos la biodiversidad, el sistema que nos permite cierta calidad de vida se hundirá. Y se está hundiendo (por si no lo has notado). ¿Cuántas especies de animales o plantas se extinguen? La verdad es que ni se sabe con certeza, porque aún hay muchas especies que la ciencia no conoce. Por citar un dato, los científicos dicen que cada año desaparecen dos especies de vertebrados. Los invertebrados los conocemos menos, los vemos menos, pero hay más y por tanto las cifras deben ser bastante peores para ellos.

La misma tragedia ocurre con las plantas. Muchísimos medicamentos proceden de las plantas y seguro que se descubrirán ahí medicamentos para el futuro. Sin embargo, muchísimas plantas están desapareciendo, para siempre, antes de ser estudiadas; antes incluso de que tengan asignado un nombre científico. Una auténtica tragedia para la naturaleza, pero también para el propio ser humano.

¿Por qué desaparecen tantas especies?

Hay varias causas y detrás está la mano del ser humano. Es decir, depende de nosotros continuar o detener la extinción de especies. Por ejemplo, si el ser humano aumenta su demanda de madera, será necesario talar más bosques, poniendo en peligro no solo a ciertas especies de árboles, sino también a muchas de las plantas y animales que viven en esos bosques.

El consumo creciente de carne también contribuye a talar bosques para plantar lo que comen la ingente cantidad de cabezas de ganado del planeta. Por otra parte, alimentos tan extraños y tan usados como el aceite de palma (presente en chocolates o champús), están contribuyendo también a la pérdida de grandes selvas, incluso aquellas en las que viven animales tan maravillosos como los orangutanes. Perder tantos bosques, complica la vida a infinidad de especies que allí viven. Y no olvidemos que un campo de palmeras aceiteras no es un bosque, sino un cultivo, y en un cultivo, la biodiversidad se reduce muchísimo, porque la biodiversidad no es rentable para el propietario. Por eso, ellos usan herbicidas e insecticidas y por eso la agricultura es la responsable de gran parte de la contaminación mundial, contaminando ríos, mares, tierras y hasta el aire. De hecho, los agricultores han sido acusados de causar la mayor parte de los cánceres que padecen los humanos.

Otra causa de la desaparición de especies es la explotación −sobreexplotación− de multitud de otros recursos (metales, petróleo, gas, agua, pesca…) pues el ser humano arrasa donde llega. Una minúscula élite ve negocios donde hay destrucción. El crecimiento de las ciudades y la creación de infraestructuras (autovías, aeropuertos, estadios…) también va expulsando a todo ser vivo de su casa natural. Otra causa es el calentamiento global, pues muchas especies no se pueden adaptar a los cambios climáticos a la velocidad en que estos se producen.

Aunque algunas especies no hayan desaparecido aún, solo el hecho de estar en peligro de extinción hace que su variabilidad genética disminuya y, por tanto, se reduzcan sus posibilidades de adaptación al futuro. Es decir, una especie amenazada mantiene su riesgo de extinción incluso aunque su población aumente, porque aunque aumente su población, su genética será más uniforme y con mayores dificultades de supervivencia. Es la selección natural que con tanto acierto definió Darwin. Este gran científico definió la selección natural con el concepto de la supervivencia del más apto. Es decir, que en la naturaleza sobreviven aquellos individuos mejor adaptados al medio. Por eso, para que una especie no esté amenazada no solo es importante que haya muchos ejemplares, sino que haya suficiente variación genética entre todos los individuos. Así, esa variabilidad facilita que algunos puedan estar mejor adaptados que otros. De ahí la importancia de que haya poca consanguinidad en las poblaciones.

Nuestra especie tiene tres características que hacen que su extinción sea muy complicada (a corto plazo). Primero, hay muchos individuos de nuestra especie (de hecho, hay demasiados). Segundo, es una especie con gran variación genética (hay multitud de razas, lo cual supone un gran potencial de adaptación ante cualquier cambio). Y por último, el ser humano ha demostrado ser capaz de adaptarse a vivir en casi cualesquiera circunstancias, por duras que sean.Las noticias más calientes en el mundo de las cucarachas

Esas tres características también las tienen otras especies. Por ejemplo, las cucarachas son animales muy numerosos, con más de 4500 especies y bastante versátiles, lo cual hace que no estén amenazadas, como muestra el divertido vídeo de Pésame Street. De hecho, muchas ciudades se gastan ingentes cantidades de dinero en su exterminio y no pueden acabar con ellas a pesar de contaminar con toneladas de insecticidas. Mucha gente piensa que las cucarachas sobrevivirían a una guerra nuclear, pero aunque eso no es del todo cierto, sí lo es que estos animales tienen mayor resistencia a las radiaciones que los vertebrados en general. Su dosis letal es entre 6 y 15 veces mayor que la de los humanos, pero hay otros insectos que resisten aún más, como por ejemplo la mosca de la fruta.

¿Por qué debemos preocuparnos?

Si la subsistencia de nuestra especie no está amenazada, ¿por qué debemos preocuparnos?

  1. Primero, porque a la mayoría de nosotros no solo nos preocupa que nuestra especie viva, sino que queremos vivir nosotros, nuestra familia, nuestros amigos, nuestra cultura, nuestras ciudades… todo eso que llamamos “nuestro” (lo sea o no).
  2. Segundo, porque la mayoría de nosotros queremos también conservar las cosas maravillosas que aún existen en este planeta. Y no solo las grandes maravillas, como son el Amazonas, el desierto del Sáhara, las selvas boreales o las sabanas africanas, sino también las pequeñas maravillas, como son el pequeño nacimiento junto a tu pueblo o ese árbol tan memorable que conoces y saludas al pasar.
  3. Tercero, porque también queremos vivir con cierta calidad de vida. No nos resignamos a subsistir en un mundo degradado y tóxico, sino que queremos disfrutar de un mundo limpio, vital, saludable y generoso.

Centremos la atención un momento en un recurso tan valioso como el agua. España es un país con sequías periódicas y sin embargo el despilfarro de agua y el descontrol es brutal. No solo se permiten miles de pozos ilegales (Murcia y Huelva son casos extremos), sino que se autorizan cultivos de regadío en zonas donde el agua no sobra. Y ningún gobierno pide que se consuma menos agua, ni menos carne… Pensemos que hacen falta unos 9000 litros de agua para criar un solo pollo. Tampoco nos piden que no compremos agua embotellada, pero para fabricar solo una botella de plástico de un litro, hacen falta emplear 4 litros de agua, y eso sin contar el gasto de energía, transporte, o incluso lo que requiera su reciclaje, si es que llega a reciclarse (y no se quema por el camino).

La falta de agua potable es solo uno de los problemas que tendremos en el futuro, si no lo remediamos. Pero tendremos otros problemas. Y muchos de esos problemas están tomando un nombre común que engloba a gran parte de ellos: cambio climático.

Cambio climático, calentamiento global, efecto invernadero…

Sus causas son múltiples, desde la deforestación hasta el consumo de tantos combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas…), pero hay otras causas como la excesiva ganadería. Particularmente, la cría de vacas produce muchísimo metano, un gas de efecto invernadero mucho peor que el famoso CO2.

En el fondo, el cambio climático es un enemigo común a todo el planeta y que reúne los mayores problemas ambientales. Por eso, intentar minimizar el cambio climático reduce también otros problemas. Por ejemplo, para detener el cambio climático debemos favorecer la plantación de árboles, acabar con la contaminación del transporte, reducir el consumo energético, reducir los tóxicos que se usan en la agricultura… e incluso reducir el sufrimiento de los animales en la poderosa maquinaria de la industria cárnica.

Esas soluciones para paliar el cambio climático harían que el planeta fuera más habitable para las siguientes generaciones. Pero además, tenemos que tomar conciencia de que en este planeta ya somos demasiados humanos. Nuestra especie es, sin duda, una especie invasora que afecta a todos los ecosistemas. Pero por supuesto, el impacto ambiental no es igual para cada persona del planeta, pues influye mucho el estilo de vida. Un estilo de vida consumista en un país puede tener una huella ecológica decenas de veces mayor que un estilo de vida humilde en algún país pobre.

Podemos hacer mucho y bueno

Cuando somos conscientes de tan graves problemas, lo primero que se nos ocurre es exigir cambios urgentes a nuestros gobiernos, porque ellos tienen más poder y más responsabilidad. Lo siguiente es pensar qué podemos nosotros hacer a nivel individual. Unos científicos lo estudiaron y estas son las cinco acciones más importantes que todos deberíamos conocer para actuar con mayor conciencia:

  1. Primero, lo más ecológico es dejar de tener hijos, pues aunque solo sea un hijo menos, el impacto de cada humano es excesivamente grande (aunque depende mucho, como hemos dicho, del estilo de vida que inculquemos y elija ese ser humano).
  2. En segundo lugar, vivir sin coche y sin mascota. Un coche contamina mucho, pero un perro mediano consume más recursos naturales que un 4×4, y un gato lo mismo que un coche normal.
  3. En tercer lugar, dejar de volar en avión. Los aviones contaminan muchísimo más que el coche, pero también se usan menos. Podemos ahorrar de media hasta 2.8 toneladas de CO2 por cada viaje individual (puede ser menos en viajes cortos).
  4. En cuarto lugar, comprar electricidad renovable para tu casa: Esto es posible en toda Europa, pero mucha gente no se cambia de compañía eléctrica por comodidad, ignorando que es muy sencillo, muy seguro y… ¡está en cuarto lugar!
  5. En quinto lugar, algo muy difícil para algunos: tener una dieta principalmente vegana. Reducir mucho el consumo de carne y pescado supone reducir mucho nuestra huella ecológica, incluso aunque no seamos veganos del todo.

La lista continúa con otras acciones menos decisivas pero siempre importantes, tales como usar coche eléctrico o compartido, instalar paneles solares en casa, comprar productos eficientes, evitar el despilfarro de comida, reducir el consumo en general, reciclar, comer productos locales, ahorrar agua, evitar transportes innecesarios, compostar la basura, difundir la conciencia ambiental, usar banca ética, plantar algo de lo que comemos… y otros consejos ecológicos como los que propone la “Cadena Verde“.

Hemos mostrado que tenemos que trabajar en muchos frentes. Dos de los más importantes son intentar frenar el consumismo y que la población humana no crezca tan deprisa. Queremos que haya mucha fauna, pero no cualquier tipo de fauna. La fauna que hay en exceso es la fauna humana y la de su ganadería.

NOTA: Este artículo se publicó en el libro “¿Qué nos dirían los animales si pudieran hablar?” basado en la web serie de Pésame Street.

Más información:

El Plan del Clima para Málaga, un desastre pintado de verde

ALICIA, el plan del clima de Málaga es un puñado de buenas intenciones sin compromisos concretos... es decir un lavado verde para estafar a los ciudadanos.El Plan del Clima 2050 de Málaga se llama ALICIA. Les faltó añadir “en la ciudad de las maravillas” porque está lleno de fantasía y maquillaje verde. El ayuntamiento de la ciudad presenta un documento que recoge los riesgos del municipio de Málaga ante las amenazas climáticas que, como se dice en el informe, “ya están afectando a este territorio”. Sin embargo, el documento está lleno de generalidades y buenos propósitos que servirían para cualquier ciudad que quiera hacer un mediocre maquillaje verde (greenwashing). No todo es negativo, pero en general es un documento muy poco útil para frenar la crisis climática con la contundencia necesaria. Es público y notorio que el PP de Málaga no cree realmente en la crisis climática porque junto con Cs han frustrado la declaración de emergencia climática en Málaga, y existe una bien conocida posición del ayuntamiento contra el medioambiente.

En línea con un informe del Observatorio de la Sostenibilidad se reconoce que las temperaturas están subiendo y que el sur de la península Ibérica está entre las regiones más afectadas. También aumentará la temperatura del mar y disminuirán las lluvias (aunque las sequías periódicas y las precipitaciones extremas son normales, y por tanto esperables, por toda Andalucía). Finalmente, también es muy preocupante la subida del nivel del mar: 11,2 mm. al año desde 1992. Por todo esto, es urgente actuar, pero… ¿cómo?

El informe municipal se estructura en 6 sectores:

1. AGUA, un recurso muy vulnerable ante la crisis climática

La deforestación causa inundaciones. Plantar árboles evita la erosión.Tengamos en cuenta que la mayor demanda se produce en verano (principalmente por el turismo), justo cuando hay menos precipitaciones. Además, la subida de las temperaturas tiene otros efectos, como el aumento de la evapotranspiración, la salinización de aguas subterráneas y el crecimiento de algas en los embalses (eutroficación). Respecto al agua, destacamos estos temas:

  1. ALICIA reconoce “la importante deforestación“, lo cual genera, entre otras cuestiones, “violentas avenidas” en caso de aguaceros torrenciales. La solución es obvia: plantemos árboles. El informe lo dice, pero no dice cómo hacerlo, dónde hacerlo, ni qué se está haciendo, si es que se hace algo.
    • El informe ve la reforestación necesaria “para incrementar los recursos disponibles”. O sea, ven el agua solo como un recurso y los árboles como un medio necesario para conseguir más agua: no se valora la naturaleza por sí misma. El aire limpio o la biodiversidad quedan así en un segundo plano.
    • Además, a pesar de esa bonita intención de reforestar, no se propone ni un solo lugar para reforestar y el documento no hace ni una sola referencia al aprobado Bosque Urbano de Málaga… ¿será porque se aprobó con el voto en contra de PP y Cs?
  2. Se sabe que los cultivos de regadío se llevan la mayor parte del agua (73.6% de las Cuencas Mediterráneas Andaluzas o DHCMA), por lo que debe frenarse su expansión y favorecerse el riego eficiente. El informe no dice nada de evitar el crecimiento del regadío.
  3. Se sigue manteniendo el discurso del “crecimiento económico” asociado a un turismo depredador de recursos (golf, puertos deportivos…).
  4. Se ha reducido el consumo de agua por habitante gracias a una política de precios para recuperar costes y para penalizar los consumos elevados, así como con medidas de mejora en la gestión y en el estado de las redes. A pesar de esto último, el informe reconoce que no hay datos sobre las pérdidas en la red de agua de Málaga. Los autobuses urbanos se lavan con agua reutilizada, lo que ahorra, según dicen, 16.000 litros al día, lo cual parece excesivo teniendo en cuenta que no es preciso lavar diaria y completamente todos los autobuses.
  5. El informe recomienda plantar especies autóctonas o regar por las noches, pero el propio ayuntamiento lo incumple repetidamente. El colmo es que tras unos años de plantar césped por toda la ciudad, ahora están poniendo césped artificial, lo cual multiplica los microplásticos que acaban en el mar y en nuestra comida (además de otras nefastas consecuencias).
    • El césped artificial tapa la tierra evitando que plantas silvestres puedan germinar, las cuales normalmente no molestan y facilitan la vida a las abejas y otros animales.
    • Deben establecerse áreas libres para plantas silvestres (rotondas, medianas, zonas concretas en parques…). Esta es una medida muy barata que favorece la biodiversidad y la educación ambiental, a la vez que ahorra costes municipales.
  6. El agua en la ciudad de Málaga es de buena calidad. La percepción de los malagueños es que sigue siendo tan mala como a final del siglo pasado, por lo que muchos recurren innecesariamente a beber agua mineral, con las implicaciones ambientales que ello acarrea (contaminación por transporte, plásticos, etc.). No hay planes de fomento del agua del grifo en hogares, ni en bares o restaurantes. Tampoco hay planes para fomentar fuentes de agua públicas, como se está haciendo en otras ciudades como Cádiz o Madrid.
  7. Se han efectuado actuaciones para separar la red de pluviales de la de saneamiento, pero siguen existiendo problemas cuando llueve, pues las depuradoras no pueden depurar todo el agua que les llega, produciéndose forzosamente vertidos indeseables al río y al mar.
  8. Otras medidas que se proponen son muy interesantes, pero falta concreción o son excesivamente futuristas: recoger agua de lluvia, reutilizar aguas residuales regeneradas, reducir la demanda (educando de alguna forma), o usar sistemas de alerta de sequías.
  9. El informe reconoce la contaminación de los ríos por “los vertidos industriales y los productos fertilizantes”, pero ni siquiera plantea exigir mayor control a la autoridad competente ni cualquier otra medida.

2. Medio ambiente y biodiversidad desde la ciudad

Si la ciudad no es habitable para los gorriones, tampoco lo será para las personasEl medio natural es uno de los sectores más vulnerables dado que las actividades humanas han sobrepasado los límites planetarios. Uno de los problemas más dramáticos es la pérdida de biodiversidad que el propio informe reconoce culpando a 7 causas: crecimiento urbanístico (especialmente debido al turismo), infraestructuras (como el AVE, por ejemplo), demanda de recursos, malas políticas rurales (como la PAC), tráfico de especies, crisis climática e incendios forestales.

  1. El informe hace un repaso bastante completo de los impactos negativos que podemos encontrar (extinción de especies, especies invasoras, plagas, migraciones, alteración y desaparición de ecosistemas…). Sin embargo, no plantea soluciones concretas viables. Por ejemplo, denuncia las “barreras físicas de origen antrópico” (como las autovías y otras carreteras), pero en ningún momento propone construir puentes para fauna.
  2. Descienden las poblaciones de muchas especies marinas (caballitos de mar, peces aguja y espinosos). Las causas son la degradación de su hábitat debido al desarrollo costero, la pesca de arrastre y los dragados para la regeneración de playas. A pesar de reconocerlo, el ayuntamiento sigue arrasando zonas costeras (véase Arraijanal), y no dice nada para prohibir o reducir ni la pesca de arrastre, ni la regeneración de playas.
  3. El informe reconoce las pocas zonas verdes que tiene Málaga (7,7 m2/habitante) y expone su deseo de llegar a diez el año que viene y a veinte en 2050. Además, también se reconoce la desigualdad en eso entre distintos barrios. ¿Cómo piensa el ayuntamiento llegar a ese diez el año que viene si su proyecto es rechazar el bosque urbano? Es un misterio.
  4. Se quiere resaltar el “Plan Director del Arbolado de la Ciudad de Málaga”, cuando Málaga se ha hecho famosa por sus arboricidios, repetidos en muchas zonas y durante muchos años. Las quejas ciudadanas se repiten muy frecuentemente por las talas de árboles, por las podas improcedentes (y caras), por los alcorques vacíos o con árboles muertos y porque se tapan los alcorques para no tener que poner un nuevo árbol. En Twitter, “Barrios Abandonados” tiene una triste colección de todos esos hechos y aquí tienes una lista bastante vergonzante.
  5. Valoramos positivamente el programa de educación ambiental de “Málaga, como te quiero”, pero no deja de ser superficial. Por ejemplo, dan charlas para que los niños reciclen adecuadamente, cuando ya sabemos que reciclar no es ecológico. Otro ejemplo: absolutamente nada se ha hecho sobre el Pacto de Milán que la propia ciudad ha firmado y que, sorprendentemente, ni siquiera se cita en el informe ALICIA. ¿Ignora el ayuntamiento la importancia de la alimentación en la crisis climática?
  6. ALICIA propone muchas acciones sin concretar. Por ejemplo, se propone “convertir zonas agrícolas abandonadas y espacios degradados en espacios naturales”, pero no cita ni un solo espacio en esa situación.

3. Sector primario: esencial y amenazado

La agricultura urbana debe ser fomentada por múltiples motivos.El clima es esencial para la agricultura, la ganadería y la pesca. En Málaga, cada vez hay menos empleo en esos sectores.

  1. El informe reconoce que hay riesgo de perder cosechas y abre la posibilidad de encontrar nuevas zonas aptas para ciertos cultivos. Nada se dice de si para cultivar esas nuevas zonas habrá que eliminar zonas naturales.
  2. La reducción de la pesca en 20 años ha sido muy alarmante. El informe culpa de ello a la crisis climática, a la presión demográfica del litoral, a la contaminación con aguas residuales y a la pesca furtiva de inmaduros. Nada dice del daño que hacen los barcos arrastreros destrozando los fondos marinos constantemente, ni de cómo se pretenden resolver todos esos problemas.
  3. Málaga tiene también acuicultura del mejillón, pero el informe no indica ninguno de los graves impactos ambientales de este tipo de actividad.
  4. El municipio de Málaga tiene poca agricultura, centrada en las vegas del Guadalhorce y el Campanillas (cítricos, nísperos, aguacates, hortalizas, caña de azúcar…) y en la cuenca del Guadalmedina (almendros, algarrobos y olivos). Las soluciones que aporta para afrontar la crisis climática son tan interesantes como vagas (educar a agricultores, control de plagas, programar mejor los riegos…). No se dice nada sobre si el regadío está aumentando, ni sobre si hay sobreexplotación o salinización de acuíferos.

4. Medio urbano en Málaga capital

Este es un punto básico en el municipio de Málaga, pero el ayuntamiento da la espalda a aspectos esenciales (cementera, BUM, energía, autoconsumo, transporte sostenible, Pacto de Milán…).

  1. Según este informe, “inundaciones y avenidas son el principal y mayor riesgo” de Málaga. Los muertos por contaminación atmosférica pasan desapercibidos para el ayuntamiento dado que no mueren todos el mismo día. Ante el evidente riesgo de inundaciones el ayuntamiento propone:
    • El “incremento de la superficie verde” y, de nuevo es justo lo contrario de lo que dicen los hechos.
    • La “renaturalización de ríos y arroyos”, pero el Guadalmedina sigue encementado a pesar de diversas propuestas.
    • Instalación de jardines de lluvia, sin aclarar dónde podrían hacerse. Este es otro caso de una buena idea sin auténtica intención de llevarla a cabo.
    • Otras medidas que se proponen son: revisión de normativas urbanísticas y de las pólizas de seguros, hacer estudios de las consecuencias, construir más diques, o regenerar más playas. El ayuntamiento parece ignorar que el aporte artificial de arena a las playas genera daños a los ecosistemas marinos y pérdida de valores económicos (en Málaga la gente cogía coquinas en la playa de la Misericordia, actividad ahora imposible).
  2. El informe habla del efecto “isla de calor” en las ciudades, pero ni una palabra sobre las bondades de los árboles urbanos. Por supuesto, tampoco se dice nada sobre los árboles que Málaga ha perdido sin ninguna explicación, o sobre los grandes árboles talados y sustituidos por pequeños y caros ejemplares (como ocurrió en el Paseo del Parque).
  3. La vulnerabilidad de la zona litoral se reconoce alta, especialmente en la zona oriental “ya que la progresiva urbanización ha reducido sus ya estrechas playas”. Respecto a la zona occidental se indica que es menor pero que “se ha incrementado con la ampliación de los diques del puerto, además de los escasos materiales aportados por un urbanizado Guadalmedina”. Si aprendemos de nuestros errores tenemos que entender que los ríos no tiran agua al mar, que urbanizar muy cerca de la costa es perjudicial para todos, y que los puertos generan conflictos con la naturaleza y con las playas. De nuevo, el ayuntamiento expone los datos teóricos pero sus hechos caminan en la dirección de agravar los problemas.
  4. El informe apenas incluye medidas básicas y clásicas de sostenibilidad urbana. Por ejemplo, instalar energía solar en los edificios municipales y facilitar el autoconsumo solar para todos; e incluso subvencionarlo para casos de pobreza energética como se ha hecho en otros países.
  5. Con el clima de Málaga, no usar el sol para calentar agua (ACS) es sencillamente un crimen, pero tampoco de esto se dice nada en el informe municipal. Mucho menos, por supuesto, se estudian sistemas menos conocidos aunque muy baratos de calefacción solar.

5. Salud: Málaga fomenta la contaminación

Los cruceros y los aviones asfixian las ciudadesEl ayuntamiento prevé que aumente la mortalidad por “las olas de calor, las inundaciones y las enfermedades transmitidas por vectores” (mosquitos…). Además, se afirma que los problemas aumentarán si empeora la calidad del aire (partículas, ozono…).

  1. El ayuntamiento reconoce el riesgo de que se reduzca la producción de alimentos por el cambio climático, pero no incide en las múltiples bondades de los huertos urbanos (entre las que producir alimentos es solo una de ellas).
  2. Habla de “desarrollar modelos urbanos sostenibles, donde prime la escala peatonal”, pero el transporte público en Málaga no está bien organizado, salvo que vayas al centro de la ciudad (colapsado siempre de tráfico e interminables obras).
    • En Málaga los ciudadanos no usan mucho el transporte público porque es caro, mal estructurado y porque la ciudad sigue estando diseñada para el coche.
    • Para agravar más el problema, el ayuntamiento pretende soterrar el tráfico junto al mar, algo que va en contra de su propio informe de riesgos y que demuestra que el desastre climático no lo han entendido de verdad.
    • Hay que instaurar un transporte público urbano gratuito. Aquello que es de interés general no tiene que ser rentable. Por ejemplo, nadie pone en duda que las carreteras sean gratis y nadie habla de que sean rentables, a pesar de los altos costes que suponen. Por otro lado, un buen estudio de rentabilidad debe incluir todos los costes, tanto climáticos como sanitarios (atropellos, ruido, asma…).
    • El informe no hace ni una sola referencia al ruido, un problema grave en Málaga que pretenden ocultarlo al no citarlo. El ruido del tráfico no se controla en absoluto.
  3. Por supuesto, todos apoyamos el “diagnóstico y análisis de la calidad del aire“. Bonitas palabras, pero la realidad es que los vecinos de distintos barrios no paran de quejarse de la contaminación y de la ausencia de mediciones fiables, hasta el punto de haber tenido que comprar sus propios aparatos de medición. El informe hace referencia a las estaciones de medición de la Junta de Andalucía ocultando que están situadas en las zonas menos conflictivas, todas ellas alejadas de la cementera y de los lugares de más tráfico. El ayuntamiento no dispone de ninguna estación para medir la contaminación, pero tiene 40 puntos para medir el tráfico.
    • Algunos contaminantes aumentan según el propio informe. Sospechamos que, ante esto, la acción prevista pueda ser cambiar las estaciones a otras zonas más limpias.
  4. Se reconoce que algunos contaminantes proceden de las cementeras, en general, pero el informe no hace ni una sola referencia a la cementera situada en la ciudad de Málaga, localizada muy cerca de viviendas y colegios. ¿Es un simple olvido o hay una maliciosa intención?
  5. Todo indica que se pretende que cada vez atraquen más cruceros en la ciudad, a pesar de que se sabe que son una importante fuente de contaminantes, como el dióxido de azufre (SO2) o partículas peligrosas (PM10 y PM2.5). Los cruceros contaminan más que todos los coches de Europa.
  6. La estación de Campanillas registra una calidad del aire que “empeora con los años”, pero no se hace referencia a la posible causa (la central térmica de Naturgy) ni a soluciones viables.
  7. El informe examina distintos indicadores (proximidad a transporte público y a zonas verdes, complejidad y compacidad de los barrios, índice de soledad…), resaltando que se pretenden mejorar pero sin decir apenas nada del cómo.
  8. Proponen usar insecticidas para evitar mosquitos, sin mencionar la contaminación que genera ese método y que es, además, indiscriminado (también mata a insectos y aves beneficiosas). El informe ignora que fomentar las aves insectívoras podría ser más inteligente y, sin duda, más ecológico.
  9. También, por supuesto, hablan en general de usar energías renovables, pero ni una palabra dedican al autoconsumo, y a la posibilidad de que el ayuntamiento contrate la electricidad a una empresa 100% renovable. Ni una palabra a reducir el consumo eléctrico en Navidad, o a evitar la desastrosa gestión de las farolas urbanas.

6. Turismo: Actuamos ya o será una muerte anunciada

El turismo en Málaga es insostenibleAunque viendo las políticas de los sucesivos gobiernos nacionales y locales no lo parezca, diversos estudios señalan a España como uno de los países más perjudicados por el cambio climático. La subida del nivel del mar, el retroceso o la pérdida de playas, la escasez hídrica y el cambio de clima, sin duda afectan a las zonas turísticas. Por eso, muchos hoteles están tomando medidas por su cuenta (reciclaje de agua, desalinizadoras, energía solar…). Los turistas vienen a Málaga atraídos por su clima y resulta paradójico que muchos vengan en avión, un medio que, con su elevada contaminación y otros efectos, altera precisamente ese clima que tanto les agrada.

  1. Málaga ha promovido en los últimos años el turismo cultural (museos, monumentos…), lo cual es loable, pero también ha fomentado la llegada de cruceros que contaminan mucho la ciudad como ya se ha dicho. ¿Hasta qué punto compensa arriesgar la salud de los ciudadanos?
  2. Los recursos hídricos son muy importantes en todo el sur peninsular y los turistas consumen más agua que en sus casas según el informe, lo cual nos lleva a que es preciso educar con campañas, pero también incluir la educación ambiental en los colegios.
  3. Málaga tiene su costa altamente urbanizada y el informe resalta el riesgo que ello implica. En vez de respetar las pocas zonas costeras sin urbanizar, el actual alcalde está construyendo en un buen trozo de la costa de Arraijanal, arrasando árboles y plantas autóctonas como ya se ha mencionado.
  4. El ayuntamiento dice que quiere que Málaga sea una smart destination, de turismo sostenible y accesible, sin expulsar por supuesto a la población residente. En cambio, todos los pasos se dan en la dirección contraria, por lo que parece que eso de turismo sostenible lo dicen solo para quedar bien.
  5. El informe recomienda realizar estudios muy variados pero propone pocas acciones concretas y solo menciona algunas genéricas (aislar edificios, plantar árboles, sistemas de ahorro de agua, reutilización de aguas grises…) y se olvida de otras que serían muy deseables, como ya hemos publicado anteriormente.
  6. Otro objetivo del ayuntamiento declarado en el informe es “incrementar la presencia internacional”. Sin embargo, si queremos minimizar la crisis climática hay que evitar que el turismo venga en avión o cruceros por su excesiva contaminación.
    • Puede que se pierdan turistas lejanos, pero deberían primarse los turistas cercanos que ahora se van lejos.
    • El tren AVE es un medio de gran impacto ambiental. Dado que el impacto de la infraestructura está hecho hay que abaratar su precio para hacerlo accesible a un mayor público e intentar resolver sus problemas (como los atropellos de animales). El nombre de AVE solo muestra la ventaja de ese tipo de tren y esconde otros problemas. Por eso, se ha propuesto cambiarle el nombre por AVE-CAMA-ECEFT.

Resumiendo

Málaga no puede pretender la sostenibilidad urbana mientras intenta que vengan más visitantes con medios altamente contaminantes como son los cruceros y los aviones.

El documento es interesante por el tema urgente que trata pero se dedica a copiar datos de otras fuentes, que ni siquiera son datos de Málaga en su mayoría. Además, se proponen pocas acciones directas y, cuando se hace, son tan genéricas que no son realmente prácticas y que podrían servir para cualquier otra ciudad. Para dejar claro a qué nos referimos con eso de “genéricas”, pongamos como ejemplo que el informe recomienda “promover la investigación” sobre el “impacto para los ecosistemas, las especies y sus interrelaciones”, pero no enumera ni una sola acción concreta para conseguirlo, por lo que aunque la intención pueda ser buena, no deja de sospecharse que el objetivo ha sido simplemente quedar bien sin comprometerse a nada sustancial.

Y por si alguien tuviera alguna duda, recientemente el alcalde ha votado en contra de la declaración de emergencia climática en Málaga. Más claro, el agua. Pero cuando no nos quede agua, será tarde para quejarnos al Sr. alcalde y a su partido antiecologista.

♥ Seguro que también quieres leer:

Desastre en el mar Menor (Murcia) porque los políticos incumplen la ley

El mar Menor (Murcia, España) es la mayor laguna litoral de todo el Mediterráneo Occidental y se está muriendo, a pesar de tener siete figuras de protección, como las de LIC, ZEPA, área RAMSAR, Parque Natural y Red Natura2000. Ni gobiernos ni ciudadanos parecen querer que se cumplan las leyes. La situación del mar Menor es la peor de su historia, pero podemos solucionarlo.

¿Cuáles son los principales problemas del mar Menor?

Según un experto, en 50 años se ha hecho tanto daño que es irreversible. Hasta el turismo está huyendo. No obstante, la situación puede mejorarse teniendo en cuenta los diez problemas principales:

  1. Contaminación por la agricultura: Contamina principalmente con nitratos y fosfatos de abonos, a los que se suman los pesticidas. Es el principal problema, por lo que nunca debería haber mutado la agricultura de secano a regadío. Es urgente reducir la agricultura y poner filtros verdes en las explotaciones agrícolas que queden. El gran culpable de esto ha sido, por una parte el trasvase de agua Tajo-Segura (robar agua a un río deficitario, para permitir el desastre ambiental en otra región). Por otra parte, la permisividad del gobierno regional con los agricultores: exceso de pesticidas, pozos ilegales… (el descontrol ambiental absoluto típico del PP).
  2. Contaminación por las desaladoras: Algunas desaladoras son usadas por los agricultores para regar, lo cual debe prohibirse inmediatamente. El problema aumenta porque vierten sus residuos al mar Menor.
  3. Contaminación por la minería, que vierte sus deshechos a las ramblas del mar Menor, afectando incluso a niños en colegios contaminados.
  4. Contaminación por las embarcaciones a motor: Además de por hidrocarburos, los barcos contaminan por las pinturas y otros químicos usados en el casco.
  5. Contaminación por las depuradoras: Especialmente en verano, cuando la población se multiplica, las depuradoras no funcionan adecuadamente.
  6. Urbanismo desenfrenado: Las políticas inmobiliarias han arrasado y cementado los ecosistemas costeros del mar Menor (arenales, humedales…) poniendo en peligro especies endémicas, como la esparraguera del Mar Menor (Asparagus macrorrhizus). Es urgente dejar de construir en todo el entorno: ni puentes, ni carreteras, ni paseos marítimos, ni edificios… ni puertos.
  7. Puertos deportivos: Provocan daños exagerados y los disfrutan una minoría de la población, por lo que muchos pedimos la eliminación de todos ellos. Por ejemplo, la creación del puerto “Tomás Maestre” ha ocasionado graves daños al ecosistema del mar Menor. Greenpeace está recogiendo firmas para que se restauren los arenales destrozados por Puerto Mayor, obra paralizada por orden judicial hace 11 años: FIRMA AQUÍ. Además, el fondeo de barcos de recreo destroza los fondos marinos.
  8. Cotylorhiza tuberculata, medusa huevo frito, abundante en el mar menor en verano pero no venenosa.La apertura de canales artificiales hacia el Mediterráneo ha modificado la salinidad del mar Menor y ha permitido, por ejemplo, que entren dos nuevas especies de medusas. Antes sólo se encontraba en sus aguas la medusa Aurelia aurita (usada como alimento en Asia). En verano son muy abundantes las medusas no venenosas conocidas popularmente como huevo frito (Cotylorhiza tuberculata). Algunos veraneantes creen que las medusas son el problema cuando, de hecho, son la consecuencia (además de parte de la solución, al ser filtradores que limpian el agua).
  9. Sobreexplotación de recursos pesqueros: Sencillamente, estos recursos no se gestionan. Además, hay barcos arrastreros en todo el entorno (sin que se evite, ni siquiera donde está prohibido).
  10. Dragados de playas y espigones: Estas obras impiden la dinámica natural de las aguas.

El mar Menor tiene unas características muy interesantes, como sus aguas hipersalinas, oligotróficas (con muy pocos nutrientes) y transparentes (si estuviera bien). Mención aparte merece el cambio climático, que se espera que afecte gravemente al mar Menor al ser una zona de escasa altitud.

Lo que está pasando en el mar Menor es reflejo del desarrollo insostenible que llevamos a escala mundial: Hemos conseguido medir bien la contaminación, pero eso no impide que siga aumentando. Podemos salvar al mar Menor, pero tenemos también que cambiar nuestro ritmo de desarrollo y crecimiento.

Los políticos, que deberían cumplir y hacer cumplir las leyes, son en muchos casos los primeros que las incumplen y fomentan la ilegalidad en esta zona protegida. El gobierno regional de Murcia (del PP) se dedica a hacer encuestas para ver qué proyecto urbanístico quiere la gente. La aberración llega al extremo de someter a votación proyectos paralizados judicialmente (como el citado puerto deportivo) o proyectos de altísimo impacto ambiental (como hacer una pasarela peatonal en el norte). La recogida de firmas de Greenpeace está siendo todo un éxito.

¿De verdad un gobierno que quiere saltarse la ley merece seguir gobernando? Para el mar Menor pedimos que se cumplan las leyes. ¡Todas las leyes!

Más información:

El mar Menor, más verde que nunca, avisa de su enfermedad.
El mar Menor, más verde que nunca, avisa de su enfermedad.
  • NOTA: Este artículo fue también publicado en El Samón Contracorriente, un medio informativo sobre economía real, ecología y mucho más.

Sabiduría del agua: lo que las primeras civilizaciones sabían (y nosotros hemos olvidado)

Cuando hablamos de civilización y tecnología, solemos pensar en el presente: satélites, inteligencia artificial, rascacielos de cristal, embalses colosales… y sin embargo, cada vez que excavamos el pasado, algo nos hace detenernos.

Una y otra vez, las primeras civilizaciones de la humanidad nos dan una lección de sabiduría que resulta más moderna y más urgente que muchos avances de hoy. Especialmente en algo esencial y sagrado: el agua.

¿Quiénes son los verdaderamente avanzados?

Panorámica de las ruinas de Mesa Verde, en el parque nacional del mismo nombre, Colorado, EEUU.Observamos las antiguas civilizaciones de Caral, Sumeria, Egipto, Harappa, los Olmecas, los Anasazi, los Celtas o los Minoicos y nos enfrentamos a un espejo incómodo pero revelador: fueron pueblos que vivieron en profunda armonía con la naturaleza, frente a una civilización moderna que ha hecho del desequilibrio su norma.

Estas culturas, a pesar de haber surgido en entornos climáticos difíciles (desiertos, selvas, montañas, islas volcánicas…), no impusieron su voluntad sobre la Tierra, sino que aprendieron a escucharla, leerla y fluir con ella.

  • Su gestión del agua no era extractiva, sino ritual y cooperativa: desde los canales sagrados de Caral hasta las cisternas de Dholavira o los pozos urbanos de Harappa, el agua era vista como fuente de vida y equilibrio, no como recurso ilimitado para explotar.
  • Su agricultura era regenerativa, local y sabia: sin monocultivos, sin pesticidas, sin devastación masiva del suelo. Cultivaban con la luna, rotaban los cultivos, respetaban el descanso de la tierra. La productividad no se medía en toneladas, sino en sostenibilidad multigeneracional.
  • Sus construcciones estaban integradas en el paisaje: ciudades de adobe que respiraban con el clima, terrazas que evitaban la erosión, palacios con ventilación natural, drenajes que imitaban el curso del agua. La arquitectura no se alzaba contra la naturaleza, sino que se tejía con ella.

En cambio, la civilización actual es tecnológicamente brillante pero espiritualmente desarraigada; ha olvidado esa danza antigua con el entorno. Nuestra relación con la naturaleza se ha vuelto instrumental, industrial y destructiva:

  • Construimos megaciudades que devoran suelo fértil.
  • Contaminamos ríos y construimos represas sin alma.
  • Industrializamos la agricultura hasta el punto de envenenar la tierra que nos da de comer.
  • Hemos sustituido el calendario solar por el de las bolsas de valores.

¿A qué precio? Todo esto se paga con crisis hídrica, colapso de suelos, pérdida de biodiversidad, enfermedades crónicas, ansiedad colectiva, cambio climático, etc.

Y, sin embargo, esas culturas del pasado —que llamamos «primitivas»— nos dejaron un mapa diferente. Un mapa basado en el equilibrio, la observación, la reverencia y la reciprocidad.

Ellos no hablaron de «desarrollo sostenible». Vivieron sosteniblemente. No necesitaban salvar el planeta, porque nunca lo pusieron en peligro.

El agua: de diosa a mercancía

Para las culturas ancestrales, el agua no era simplemente un recurso. Era vida, madre, deidad, ritmo del mundo.

Desde el Nilo en Egipto hasta los canales de la civilización Caral en Perú, pasando por los pozos de Harappa y los acueductos subterráneos de los Nazca, el agua se entendía como algo que se respeta, se honra y se distribuye con sabiduría.

En cambio, el mundo moderno ha convertido el agua en una mercancía: se compra, se desperdicia, se contamina y se sobreexplota. Hoy, el agua fluye al ritmo del dinero, no del ciclo natural.

¿Más antiguos o más avanzados?

Las culturas de la antigüedad desarrollaron sistemas hidráulicos tan ingeniosos y sostenibles que, muchas veces, superan en eficiencia ecológica a los de nuestra era.
A continuación, veamos algunos de los logros hidráulicos más sorprendentes de la historia antigua.

Egipcios (Egipto, ~3000 a.C.)

  • No represaban el Nilo. Lo seguían, lo escuchaban.
  • Usaban nilómetros para medir las crecidas y planificar cosechas.
  • Sus canales de irrigación respetaban el cauce natural del río.

La ingeniería iba de la mano del cosmos, no en contra de él.

Harappa y Dholavira (India, ~2600 a.C.)

  • Diseñaron ciudades enteras con sistemas de drenaje pluvial subterráneos.
  • Cada casa tenía su propio pozo de agua limpia.
  • Construyeron depósitos escalonados para recolectar agua de lluvia.

¿Moderno? Sí. ¿Contaminante? No. Más de 4000 años antes que los sistemas urbanos actuales.

Minoicos (Creta, ~2000 a.C.)

  • Tenían tuberías presurizadas de cerámica, baños con desagüe y agua corriente.
  • Colectaban agua de lluvia desde los techos hacia cisternas internas.

Su sistema de plomería era más higiénico y ecológico que el de muchas ciudades del siglo XXI.

Nazca (Perú, ~500 d.C.)

  • Crearon los puquios, acueductos en espiral que traían agua subterránea del desierto.
  • No necesitaban bombas ni motores. Solo gravedad, piedra, aire y precisión.

A día de hoy, varios puquios siguen funcionando. ¿Cuánto duran nuestras infraestructuras modernas sin mantenimiento?

Anasazi (EE.UU., ~1000 d.C.)

  • Vivían en el desierto y captaban agua de lluvia en cisternas.
  • Usaban diques de piedra y zanjas para evitar la erosión.
  • Practicaban agricultura de secano sin agotar el suelo.

Con técnicas que hoy llamamos «resiliencia hídrica», vivieron siglos sin colapsar su ecosistema.

¿Qué hacemos hoy? Comparemos

♦ Civilizaciones antiguas:

  • Uso del agua: moderado y cíclico.
  • Infraestructura: adaptada al entorno.
  • Contaminación: casi inexistente.
  • Relación con el agua: sagrada/espiritual.
  • Durabilidad de sistemas: algunos siguen funcionando hoy.
  • Agricultura: rotación, policultivo, respeto a la tierra y su biodiversidad.

♦ Civilización actual:

  • Uso del agua: excesivo y lineal.
  • Infraestructura: invasiva, cara y contaminante.
  • Contaminación: masiva, industrial y continua.
  • Relación con el agua: técnica y comercial.
  • Durabilidad de sistemas: requieren mantenimiento constante.
  • Agricultura: monocultivos con agroquímicos y sobreexplotación de recursos.

La ecología como legado, no como moda

Como decíamos, estas culturas no hablaban de «sostenibilidad». La vivían. No necesitaban tratados climáticos ni cumbres de emergencia, porque sabían —de forma orgánica y colectiva— que si destruyes la fuente, no hay futuro que salvar.

Hoy, a pesar de nuestra tecnología, inteligencia artificial y satélites, hemos olvidado lo más básico:

El agua no se domina, se comprende.
La tierra no se explota, se honra.
El entorno no es recurso, es hogar.

Las civilizaciones antiguas, lejos de ser primitivas, fueron profundamente sofisticadas en su relación con el planeta. Y en ese espejo, vemos más que el pasado: vemos una guía hacia el futuro.

¿Y si el verdadero avance… es volver a recordar?

Quizás no necesitamos inventar tanto como creemos. Tal vez solo debamos escuchar lo que ya sabían los sabios del agua: que el conocimiento verdadero no destruye. Cultiva. Conecta. Cuida.

Margarita Arnal Moscardó
Escritora y novelista espiritual

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invitadoespecial

Panorámica de las ruinas de Mesa Verde, en el parque nacional del mismo nombre, Colorado, EEUU.

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Una y otra vez, las primeras civilizaciones de la humanidad nos dan una lección de sabiduría que resulta más moderna y más urgente que muchos avances de hoy. Especialmente en algo esencial y sagrado: el agua.

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Estas culturas, a pesar de haber surgido en entornos climáticos difíciles (desiertos, selvas, montañas, islas volcánicas…), no impusieron su voluntad sobre la Tierra, sino que aprendieron a escucharla, leerla y fluir con ella.

  • Su gestión del agua no era extractiva, sino ritual y cooperativa: desde los canales sagrados de Caral hasta las cisternas de Dholavira o los pozos urbanos de Harappa, el agua era vista como fuente de vida y equilibrio, no como recurso ilimitado para explotar.
  • Su agricultura era regenerativa, local y sabia: sin monocultivos, sin pesticidas, sin devastación masiva del suelo. Cultivaban con la luna, rotaban los cultivos, respetaban el descanso de la tierra. La productividad no se medía en toneladas, sino en sostenibilidad multigeneracional.
  • Sus construcciones estaban integradas en el paisaje: ciudades de adobe que respiraban con el clima, terrazas que evitaban la erosión, palacios con ventilación natural, drenajes que imitaban el curso del agua. La arquitectura no se alzaba contra la naturaleza, sino que se tejía con ella.

En cambio, la civilización actual es tecnológicamente brillante pero espiritualmente desarraigada; ha olvidado esa danza antigua con el entorno. Nuestra relación con la naturaleza se ha vuelto instrumental, industrial y destructiva:

  • Construimos megaciudades que devoran suelo fértil.
  • Contaminamos ríos y construimos represas sin alma.
  • Industrializamos la agricultura hasta el punto de envenenar la tierra que nos da de comer.
  • Hemos sustituido el calendario solar por el de las bolsas de valores.

¿A qué precio? Todo esto se paga con crisis hídrica, colapso de suelos, pérdida de biodiversidad, enfermedades crónicas, ansiedad colectiva, cambio climático, etc.

Y, sin embargo, esas culturas del pasado —que llamamos «primitivas»— nos dejaron un mapa diferente. Un mapa basado en el equilibrio, la observación, la reverencia y la reciprocidad.

Ellos no hablaron de «desarrollo sostenible». Vivieron sosteniblemente. No necesitaban salvar el planeta, porque nunca lo pusieron en peligro.

El agua: de diosa a mercancía

Para las culturas ancestrales, el agua no era simplemente un recurso. Era vida, madre, deidad, ritmo del mundo.

Desde el Nilo en Egipto hasta los canales de la civilización Caral en Perú, pasando por los pozos de Harappa y los acueductos subterráneos de los Nazca, el agua se entendía como algo que se respeta, se honra y se distribuye con sabiduría.

En cambio, el mundo moderno ha convertido el agua en una mercancía: se compra, se desperdicia, se contamina y se sobreexplota. Hoy, el agua fluye al ritmo del dinero, no del ciclo natural.

¿Más antiguos o más avanzados?

Las culturas de la antigüedad desarrollaron sistemas hidráulicos tan ingeniosos y sostenibles que, muchas veces, superan en eficiencia ecológica a los de nuestra era.
A continuación, veamos algunos de los logros hidráulicos más sorprendentes de la historia antigua.

Egipcios (Egipto, ~3000 a.C.)

  • No represaban el Nilo. Lo seguían, lo escuchaban.
  • Usaban nilómetros para medir las crecidas y planificar cosechas.
  • Sus canales de irrigación respetaban el cauce natural del río.

La ingeniería iba de la mano del cosmos, no en contra de él.

Harappa y Dholavira (India, ~2600 a.C.)

  • Diseñaron ciudades enteras con sistemas de drenaje pluvial subterráneos.
  • Cada casa tenía su propio pozo de agua limpia.
  • Construyeron depósitos escalonados para recolectar agua de lluvia.

¿Moderno? Sí. ¿Contaminante? No. Más de 4000 años antes que los sistemas urbanos actuales.

Minoicos (Creta, ~2000 a.C.)

  • Tenían tuberías presurizadas de cerámica, baños con desagüe y agua corriente.
  • Colectaban agua de lluvia desde los techos hacia cisternas internas.

Su sistema de plomería era más higiénico y ecológico que el de muchas ciudades del siglo XXI.

Nazca (Perú, ~500 d.C.)

  • Crearon los puquios, acueductos en espiral que traían agua subterránea del desierto.
  • No necesitaban bombas ni motores. Solo gravedad, piedra, aire y precisión.

A día de hoy, varios puquios siguen funcionando. ¿Cuánto duran nuestras infraestructuras modernas sin mantenimiento?

Anasazi (EE.UU., ~1000 d.C.)

  • Vivían en el desierto y captaban agua de lluvia en cisternas.
  • Usaban diques de piedra y zanjas para evitar la erosión.
  • Practicaban agricultura de secano sin agotar el suelo.

Con técnicas que hoy llamamos «resiliencia hídrica», vivieron siglos sin colapsar su ecosistema.

¿Qué hacemos hoy? Comparemos

♦ Civilizaciones antiguas:

  • Uso del agua: moderado y cíclico.
  • Infraestructura: adaptada al entorno.
  • Contaminación: casi inexistente.
  • Relación con el agua: sagrada/espiritual.
  • Durabilidad de sistemas: algunos siguen funcionando hoy.
  • Agricultura: rotación, policultivo, respeto a la tierra y su biodiversidad.

♦ Civilización actual:

  • Uso del agua: excesivo y lineal.
  • Infraestructura: invasiva, cara y contaminante.
  • Contaminación: masiva, industrial y continua.
  • Relación con el agua: técnica y comercial.
  • Durabilidad de sistemas: requieren mantenimiento constante.
  • Agricultura: monocultivos con agroquímicos y sobreexplotación de recursos.

La ecología como legado, no como moda

Como decíamos, estas culturas no hablaban de «sostenibilidad». La vivían. No necesitaban tratados climáticos ni cumbres de emergencia, porque sabían —de forma orgánica y colectiva— que si destruyes la fuente, no hay futuro que salvar.

Hoy, a pesar de nuestra tecnología, inteligencia artificial y satélites, hemos olvidado lo más básico:

El agua no se domina, se comprende.
La tierra no se explota, se honra.
El entorno no es recurso, es hogar.

Las civilizaciones antiguas, lejos de ser primitivas, fueron profundamente sofisticadas en su relación con el planeta. Y en ese espejo, vemos más que el pasado: vemos una guía hacia el futuro.

¿Y si el verdadero avance… es volver a recordar?

Quizás no necesitamos inventar tanto como creemos. Tal vez solo debamos escuchar lo que ya sabían los sabios del agua: que el conocimiento verdadero no destruye. Cultiva. Conecta. Cuida.

Margarita Arnal Moscardó
Escritora y novelista espiritual

♦ Relacionado:

¿Sabías que los BOSQUES curan? — 4 reportajes cortos que no puedes perderte

12. Luz entre árbolesLos bosques son siempre sorprendentes. Adentrarse en un bosque y escuchar su “música” puede ser, además terapéutico.

A todo el mundo le encantan los árboles, pero sin embargo, no todo el mundo los trata como se debe: Se talan, se trasplantan o se podan sin respeto, se usan como meros adornos en Navidad —”usar y tirar”—, se compran productos de madera sin saber si su procedencia es certificada FSC o no, y algunas ciudades, como Málaga, han sido denominadas arboricidas.

  • Si vas con prisa, un bosque es sosiego: Muchos de los que empezaron a leer este artículo ya han pasado a otra cosa… ¿para qué correr tanto?
  • Si ves egoísmo, un bosque es generosidad, sin ego: Limpian aire y agua, sin pedir ni una subvención.
  • Si sufres por la contaminación, un bosque es pureza: La contaminación del aire mata a 7 millones de personas al año, según la OMS.
  • Si no sabes qué hacer, un bosque es entretenimiento, sin pereza: Puedes pasear, puedes limpiarlo de basura humana, y hasta puedes plantar tu propio bosque. Aquí una guía simple para plantar árboles, y la inspiración de un hombre que plantó un bosque él solo, en la India.

Es cierto que la industria automovilística genera empleo, puede que más que la industria armamentística: ingenieros, técnicos, mecánicos, médicos, funerarias, enterradores… También la industria farmacéutica se alegra de la contaminación. Pero si medimos bien eso que llamamos desarrollo, veremos que cuidar lo verde genera más beneficios (para la mayoría).

Hemos seleccionado 4 breves reportajes que recomendamos a todo el mundo:

1. Los bosques curan la fibromialgia, el trastorno por déficit de Naturaleza, la ansiedad, el estrés, reducen la tensión arterial, aumentan las proteínas anticancerígenas, refuerzan el sistema inmunitario, aumentan el vigor… Un interesante vídeo de EFE VERDE que te invita a darte un «baño de bosque»:

2. ¿Qué es un bosque maduro? ¿Hay en España? ¿Cuál es su papel en el ciclo del agua? En España aún tenemos bosques maduros, y debemos conservarlos. Vídeo de EnArbolar:

3. Los bosques más hermosos del planeta. Una selección de imágenes en menos de 4 minutos:

4. Árboles singulares, por EnArbolar. Enamórate de ellos:

Más información, que vas a disfrutar:

  1. Bosques, Siempre Sorprendentes.
  2. Buenas Noticias 2015: Más Victorias Ecologistas (parte 2).
  3. La Cadena VERDE: Ideas para mejorar tu relación con todo.
  4. Breve Guía para Plantar Árboles.
  5. Giono y los Árboles (inspiradora historia). También tiene su cuento en dibujos animados.
  6. Cosas de Árboles (tipos de árboles, de troncos, de flores, de semillas…).
  7. Hermosas palabras de Joaquín Araújo sobre los árboles y algo más.
  8. El acebo, un arbusto protegido que también vuelve a casa por Navidad.

EXAMEN: ¿Es tu ciudad sostenible?

¿Qué podemos y debemos hacer los habitantes de las ciudades ante los problemas ambientales que nos amenazan? Estos problemas no son algo lejano, sino que nos afectan directamente. Por ejemplo, el cambio climático está aumentando, el nivel del mar sube más rápido de lo que se pensaba, la contaminación atmosférica nos enferma y nos mata… y entre todos, aunque no de igual manera, arrasamos ecosistemas que sabemos que son valiosos (con autopistas, canteras, minas, puertos, edificios…).

Te invitamos a poner nota a tu ciudad de cero a diez en cada uno de los diez puntos siguientes. Luego calcula la media sumando todos los puntos y dividiendo entre diez. Así podremos ver (más o menos) si tu ciudad es “sostenible”. ¡Empecemos!

¿Cómo serían las ciudades sostenibles?

  1. Ciudades con suficientes parques y árboles, que huyen de las talas y de las podas, que hacen la ciudad bonita y habitable respetando su biodiversidad. Golondrinas, murciélagos o cigüeñas, entre otros, deben ser siempre animales bienvenidos. Debe haber zonas verdes cerca de las viviendas, árboles en sus calles y parques ecológicos. Este tipo de parques priorizan las plantas autóctonas, evitan usar peligrosos fitosanitarios como el glifosato, abonan con compost, incluyen hoteles para bichos y zonas para flora salvaje, entre otras medidas. También deben fomentarse los jardines verticales, los huertos urbanos comunitarios, y las pequeñas parcelas para alquilar.
  1. Ciudades que generan energía renovable distribuida: Debe fomentarse la energía solar, tanto fotovoltaica como para agua caliente (de hecho, calentar agua con el sol es cinco veces más eficiente). Las cubiertas de los edificios son lugares ideales para las energías renovables, pero también para los techos verdes y para los huertos urbanos. También se está extendiendo la generación de electricidad introduciendo pequeñas turbinas en las conducciones de agua, donde sea posible (Portland genera así la electricidad gratis para unos 150 hogares). Las ciudades no deben ser solo consumidoras de energía. ¿Fomentan las administraciones locales todo esto? También podemos incluir en este punto que los ciudadanos, las empresas y las administraciones de la ciudad tengan su contrato en eléctricas que suministran energía renovable 100%.
  1. Ciudades bien diseñadas y cohesionadas: Los barrios deben tener todo lo que la gente necesita (trabajo, compras, ocio, colegios, ambulatorios…). Separar estas zonas nos obliga a usar más el transporte, con la consiguiente pérdida de tiempo y energía. Para evaluar este punto reflexiona con estas preguntas: ¿Puedes ir a los lugares de ocio y hacer la compra básica andando o en bicicleta? ¿Hay barrios en tu ciudad con población envejecida? ¿Hay barrios marginales? ¿Hay mucha desigualdad (diferencias entre ricos y pobres, entre hombres y mujeres, entre distintas razas…)? ¿Hay gentrificación?Click para leer un interesante resumen de ese libro sobre el
  1. Ciudades con transporte sostenible y que facilitan la vida a los peatones y a los ciclistas:
    • Si la ciudad está bien diseñada, las zonas peatonales serán lugares agradables y los carriles bici serán útiles. Un ejemplo es Pontevedra, un paraíso sin coches, sin ruido y donde se oyen los pájaros.
    • Señalizar la distancia a pie entre sitios emblemáticos y facilitar el alquiler de bicicletas fomentan la sostenibilidad. Pensemos que usar la bicicleta en la ciudad es saludable y, por tanto, ayuda a reducir gastos sanitarios.
    • Facilitar el uso del transporte colectivo: No basta con que el transporte público esté bien diseñado en rutas, sino que para que sea práctico han de cumplirse ciertas condiciones, y la primera es limitar y encarecer el uso del coche privado. Otras condiciones para el transporte público son: ser razonablemente barato, tener la posibilidad de trasbordos gratuitos y de poder montar la bicicleta (aunque sea en el exterior de los autobuses o en vagones específicos).
    • Limitar el uso del coche privado: En Copenhague se usa mucho la bici porque es la forma más cómoda de llegar a todos los sitios y no porque los daneses quieran estar en forma o pasar frío. Está demostrado que cuando el coche no puede usarse para ir a cualquier lugar, la gente toma alternativas y se acostumbra a dejar el coche aparcado. Ya que el coche eléctrico está ganando la batalla, las ciudades también deben instalar electrolineras, pero sin perder el objetivo principal: diseñar la ciudad para bicicletas y peatones (y no para coches).
  1. Ciudades fomentando la economía circular, local y sostenible: No se trata solo de reciclar, sino de fomentar los envases reutilizables, de que los puntos limpios faciliten reutilizar lo que allí llega, así como de establecer mecanismos para que los productos locales, se queden en la región y no tengan que viajar lejos. También es muy necesario que la ciudad convierta en compost sus residuos biodegradables y que sea fácil deshacerse de cosas como el aceite usado o las pilas eléctricas (aunque lo único realmente ecológico es no usar pilas desechables).
  1. Ciudades limpias y sanas: Aquí distinguimos cuatro temas:
    • Limpieza: No se trata de limpiar mucho sino de que los ciudadanos entiendan que es mejor no ensuciar su ciudad. También hay que entender que las hojas de los árboles no son suciedad y que quitarlas con máquinas sopladoras contamina en exceso. Hay tipos de aceras que requieren más gasto en agua y detergentes (por ejemplo, el blanco es peor que el tradicional gris). ¿Hay colillas o plásticos por el suelo? ¿Se depuran bien las aguas residuales?
    • Contaminación: Aquí habría que estudiar si hay industrias contaminantes en la ciudad o demasiado cerca, así cómo si hay medidores públicos con distintos tipos de contaminantes ambientales.
    • Salud: La salud está muy vinculada al lugar donde vives: en nuestra salud influye más nuestro código postal que nuestro código genético. Así, algunas ciudades facilitan el ejercicio de muchas formas: creando lugares apropiados o con sesiones de gimnasia en grupo para todas las edades en sitios públicos. ¿Se fuma en la calle aunque llegue el humo a la gente cercana? ¿Hay excesivo ruido (tráfico, bares…)? ¿Tiene el agua de grifo calidad suficiente?
    • Comida: ¿Qué comida se sirve en los colegios?  ¿Hay restaurantes vegetarianos o veganos por los barrios? ¿Es fácil comprar alimentos ecológicos y de producción local? ¿Resulta más fácil comer una hamburguesa que un plato de legumbres? El Pacto de Milán unió a muchas ciudades con el objetivo de fomentar una alimentación sostenible: reducir el consumo de carne y el despilfarro de alimentos, aumentar los mercados y facilitar los productos frescos, etc.
  1. Ciudades que ahorran electricidad y recursos: Aquí podemos incluir cientos de temas e ideas, como por ejemplo:
    • Antes de poner un semáforo, hay que pensar si una rotonda es mejor (además de mucho más barata).
    • Antes de poner farolas, hay que pensar en cuántas poner, cómo ponerlas y cuándo encenderlas (no como hace Málaga, un ejemplo de contaminación lumínica y despilfarro).
    • Se ahorra dinero contratando la electricidad municipal con alguna empresa de electricidad 100% renovable, o incluso comprándola directamente en el mercado mayorista (el ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid ahorra 400.000 euros al año de esta forma).
    • Ofrecer agua potable usando fuentes públicas y que los restaurantes y comedores ofrezcan agua sin tener que pedirla (ambos son objetivos de la UE y ya es obligatorio, por ley, en muchas partes de España, como Andalucía, Navarra, Baleares…). También podemos incluir aquí si la ciudad tiene planes y conciencia para minimizar el consumo de agua.
    • ¿Hay lugares para reparar lo que se rompe, sea lo que sea (ropa, pequeños electrodomésticos…)? ¿Hay sitios para comprar o intercambiar cosas de segunda mano?
  1. Ciudades que respetan su herencia cultural y natural: ¿Crecen en tu ciudad los restaurantes de “comida rápida despilfarrando envases de un solo uso”? ¿Es fácil encontrar comida fresca y local? ¿Se respetan las playas, los ríos… en definitiva, los monumentos naturales y los artificiales? Por ejemplo, el río Manzanares en Madrid pasó de ser un río medio muerto a ser un río lleno de vida para peces, aves… En contraposición, aunque la desembocadura del Guadalhorce está protegida en Málaga, el ayuntamiento destroza Arraijanal, un reducto de costa natural que aún se mantiene sin cemento.
  1. Ciudades que usan el suelo eficientemente y que no crecen sin medida: No está justificado quitar espacio a la Naturaleza cuando la ciudad tiene muchos pisos vacíos o edificios en ruinas. Hay que evitar que las ciudades crezcan a lo ancho y se pudran por dentro. El ayuntamiento de Málaga, por ejemplo, ha sido acusado de querer despoblar el centro.
  1. Ciudades integradoras, amigas de los extranjeros y de los refugiados: Si nos pusiéramos en la piel del inmigrante y del refugiado, entenderíamos porqué vienen y de qué huyen. Por otra parte, una mala planificación puede generar también ciudades turísticas incómodas para sus habitantes, lo cual produce la llamada “turismofobia“. Las políticas municipales pueden hacer mucho para que la integración sea enriquecedora para todos.

Si tras calcular la nota media entre los puntos anteriores, la nota sale por debajo de 7, debes escribir a tu ayuntamiento mandando este artículo y demandando lo que consideres pertinente. Que lo sepan. También, por favor, pon un comentario con tu ciudad y la nota que ha obtenido.

Nuestra ciudad la hacemos los ciudadanos. No toda la responsabilidad la tienen los ayuntamientos y no olvidemos que ellos hacen lo que los ciudadanos les dejan hacer.

Más información:

🥩Comer carne genera problemas GRAVES.
🥩Muchas ciudades se han propuesto COMER MENOS CARNE.
🥩Se llama Pacto de Milán.
🥩Han firmado Málaga, Bilbao, Córdoba, Madrid, Oviedo, Pamplona, Valencia…
🥩ONCE cosas que puede hacer una ciudad para conseguirlohttps://t.co/Ow61EeuuP5 pic.twitter.com/UpWqVAfEub

— BlogSOStenible ツ (@blogsostenible) October 18, 2018

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