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AnteayerSalida Principal

Más allá de Todo por Hacer: la prensa libertaria y alternativa que resiste

19 Enero 2026 at 10:00

La libertad de prensa es sólo un permiso de la prensa y el Estado nunca permitirá, ni podrá permitirme voluntariamente, que la reduzca a la nada mediante la prensa” – Max Stirner

Cuando anunciamos el mes pasado que este proyecto se despedía, explicamos que cada vez nos lee menos gente. Las razones son variadas (por ejemplo, que nuestros contextos vitales han cambiado y nuestra conexión con un público más joven se ha visto menguado, o que cada vez hay menos manifestaciones multitudinarias y que los movimientos sociales tienen menos tirón que antes), pero parte de ello se debe a que la forma de acceder a noticias ha cambiado drásticamente en los últimos años.

Con esto no queremos decir que el formato papel haya quedado obsoleto; de hecho, nos parece que cuenta con una serie de ventajas frente a otros medios (cuando se imprime en papel, la información no es tan efímera como en redes, llega a quienes no tienen acceso a internet, garantiza el anonimato, etc), pero el esfuerzo que hay que desempeñar para llegar a un público amplio es mucho mayor que subiendo un artículo a una web. Por eso, nos quitamos el sombrero ante los periódicos, revistas y boletines que siguen dando el callo y publicando en un formato físico. Como ejemplos se nos vienen las publicaciones CNT (periódico del sindicato homónimo), La Granada (órgano de expresión de CNT-AIT Granada), BICEL (boletín de la FAL), El Salto (revista trimestral en papel de este medio), Motín, Parrhesia, (Ex)Presión, Esporas (revista libertaria de crítica de libros), Revolución, Los Animales siguen Dentro, etc, pero seguro que hay muchos más.

Pese a que este periódico llega a su fin, existen muchos otros medios alternativos en los que seguir informándose, muchos de los cuales han nutrido de contenido a este medio. En agradecimiento por su labor, hemos reservado este espacio para mencionar algunos de ellos, a modo de homenaje.

Portales web

Es un hecho que, en los tiempos que corren, la principal fuente de información –y de desinformación– la encontramos en internet. Si bien se trata de un medio en el que no existe neutralidad, en el que quienes concentran dinero y poder consiguen imponer sus relatos dominantes y sus bulos, es igualmente cierto que se trata de una herramienta muy potente para llegar a compañeras de todo el mundo y hacer llamamientos a la solidaridad, si sabes dónde buscar.

En muchas ocasiones hemos llenado las páginas del Todo por Hacer con noticias de las que teníamos conocimiento de primera mano, porque habíamos participado en alguna lucha o algún proyecto. Pero, gracias a las conocidas como páginas de contrainformación, también hemos conseguido enterarnos de algunos conflictos que han ocurrido en otras partes del mundo y replicarlos en nuestro medio. Además, estas webs cuentan con la ventaja de que pueden informar sobre sucesos en tiempo real y que las noticias que difunden no quede obsoleta (cosa que en nuestro periódico nos ha pasado en varias ocasiones).

Existen páginas que ofrecen una combinación de noticias de actualidad y análisis desde perspectivas diversas (anarquistas, comunistas, ecologistas, feministas, etc) como Kaos en la Red, La Haine, Briega, Indymedia Barcelona, Píkara, Descifrando la Guerra, La Directa y El Salto. Otras webs son más específicamente anarquistas y, aunque a veces informan sobre sucesos nuevos, por lo general tienden a volcarse más en el análisis, como es el caso de Portal Oaca, A las Barricadas, La Aurora Intermitente, Crimethinc (castellano e inglés), Contrainfo, Informativo Anarquista, Libcom (inglés), The Anarchist Library (inglés y más idiomas) y Redes Libertarias.

Todas ellas realizan aportaciones valiosas y recomendamos su lectura periódica.

Podcasts y radios libres

Las radios libres (emisoras de comunicación e información que le han robado al Estado y a los poderes económicos el monopolio que ejercen sobre las ondas, dando voz a colectivos que no la tenían) han sido una forma de comunicación muy potente para los movimientos sociales desde que empezaron a surgir a principios de los 70. Sin embargo, en el mundo digital en el que vivimos, al igual que sucede con el papel, la cantidad de gente que las escucha en el dial de la FM está decreciendo. Pero, a su vez, quienes militan en estas radios han sabido reinventarse, colgando sus programas en internet, en formato podcast e incluso han podido aumentar su audiencia, ya que son accesibles para personas a miles de kilómetros de distancia.

Por su parte, los podcasts llevan algo más de una década en auge, si bien estos también son presas de un mundo en el que la imagen lo es todo y muchos se han visto forzados a adaptar, subiendo sus programas en formato vídeo. Por alguna razón, no basta con escuchar a dos personas charlando y también hay que verles.

Al igual que ocurre con los medios de comunicación convencionales, también predominan en este mundo los podcasters que socializan a sus oyentes en valores de derechas. No es casualidad que entre los programas más escuchados del mundo se encuentren el de Jordi Wild o el de Joe Rogan.

Pero, por suerte, existe un amplio catálogo de proyectos radiofónicos alternativos que nos dan alas y rompen con esa hegemonía. Para empezar, en la web radioslibres.info puedes encontrar un listado de cadenas libres (como Radio Almaina en Granada; Radio Topo y Radio La Granja en Zaragoza; Radio QK en Oviedo; Radio Argayo en Cantabria; Irola Irratia, Zintizik Irratia y Arraio Irratia en Euskal Herria; Ràdio Malva en València; Contrabanda FM, Ràdio Bronka y Ràdio RSK en Catalunya; Ruido Feminista en todo el Estado; y Radio Vallekas1 y Ágora Sol Radio en Madrid).

Entre los programas que se emiten en estas radios y que están disponibles en plataformas de podcasts, queremos destacar algunos que abordan la actualidad política como De Raíz, Barrio Canino, La Contratertulia, Espacio Común 15M, El Acratador, Onda Negra, La Misa del Asno, El Salto Radio, Crónicas de Libertonia, Abajo el Trabajo, Postapocalipsis Nau, etc.; otros que profundizan en temas tan variados como la ciencia, la historia y movimientos revolucionarios, como lo hace La Linterna de Diógenes; podcasts feministas como Sangre Fucsia, La Tertulia de las Comadres o El Gesto Más Radical; y programas de actualidad antiespecista y liberación animal como Lluvia con Truenos. Además, todas las radios libres cuentan con infinidad de programas de música, novedades editoriales y secciones culturales muy completas.

Vídeos, shorts y otros formatos visuales

Por último, los youtubers/instagramers/tiktokers son la forma de comunicación por excelencia entre la gente joven y, por desgracia, en la batalla por la difusión de contenido están ganando por goleada la derecha, el individualismo, el egoísmo y la ostentación del dinero. Esto se debe, en parte, a que se trata de un medio que, a diferencia de lo que ocurre con la prensa escrita, los dominios libres de internet o las radios libres, su control se encuentra por completo en manos ajenas. No en vano, Meta (Facebook, Youtube e Instagram), Twitter y TikTok son propiedad de milmillonarios cercanos a Trump y fueron fundamentales a la hora de que ganara las elecciones.

Como ejemplo de la importancia que tiene controlar estas plataformas, hace unos meses, Benjamin Netanyahu organizó un encuentro con influencers en el que explicó que su enemigo es el “reich woke” y que en esta guerra “las redes sociales son el arma más poderosa. Y el número uno es TikTok. Otra muy importante es X y tenemos que hablar con Elon; no es un enemigo, que es un amigo”. De hecho, en octubre de 2025 el Estado de Israel invirtió seis millones de dólares en una empresa estadounidense para que los algoritmos privilegien narrativas favorables a sus intereses y en vetar contenido propalestino. Esto es devastador para las generaciones más jóvenes que han aprendido a consumir contenido por estos medios y se están empezando a politizar, interiorizando valores de derechas, coloniales, machistas y racistas.

Pero más allá de quién domina los algoritmos e impone su visión política, el formato youtuber en sí mismo, incluso cuando se hace con la mejor de las intenciones, puede fomentar el individualismo, ya que suele ser una persona la que siempre pone la cara; y aunque pueda haber todo un equipo detrás preparando el guion de un vídeo o las preguntas para una entrevista, o trabajando la parte técnica como la cámara o el sonido, o encargándose de la difusión, muchos espectadores no lo saben y sólo se fijan y conocen el trabajo de una única persona. En otras palabras, se invisibiliza el trabajo colectivo.

Pese a que se trata de un mundo predominantemente chungo, dentro del mismo existen proyectos muy loables, que realizan vídeos en los que difunden ideas libertarias o comunitarias y hacen análisis muy buenos, como es el caso de Spanish Revolution, Cuellilargo, PutoMikel, El Salto, Colectivo Burbuja e incluso el cómico Facu Díaz con su programa de Twitch. Por desgracia, no son demasiados los proyectos cercanos que podemos citar y pensamos que va siendo hora de que una nueva generación de compañeras empiece a hacer curro político en este medio.

Como podéis ver, existe una gran variedad de proyectos horizontales que se dedican a informar acerca de lo que hacen movimientos sociales y políticos por todo el mundo, con la intención de difundir ideas emancipadoras que nos conduzcan a un mundo mejor. Su trabajo es fundamental y no debe decaer. Desde aquí, os mandamos nuestro más sincero agradecimiento.

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1Ésta es más una radio comunitaria que una libre, pero igualmente recomendable.

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Talento Malgastado 3×01 con Kraken y David Looper

23 Enero 2026 at 16:12
Kraken y David Looper, rapper y productor respectivamente, vinieron a Radio Almaina a presentar su nuevo álbum Sangre Ocular. Durante una hora larga mostraron el hilo argumental de su disco conducido desde la oscuridad a la luz y explicaron… Leer más

Radio Almaina - Talento Malgastado 3×01 con Kraken y David Looper

Concierto de Santa Cecilia en La Roda

22 Noviembre 2025 at 08:16

 

Banda de Música Virgen de los Remedios

Sábado 22 de noviembre, 18:30 h

Casa de la Cultura, La Roda

Entrada-donativo: 10€ 

 


 

Concierto de Santa Cecilia por la Banda de Música Virgen de los Remedios de La Roda con la colaboración de distintos cantantes locales.

 

Libro “21 lecciones para el siglo XXI” de Y.N. Harari (resumen)

Resumen del libro "21 lecciones para el siglo XXI" de Harari. En nuestro blog también encontrarás el resumen de su libro "Sapiens"Sus dos anteriores libros fueron “Sapiens” y “Homo Deus” y en ellos se exploraba la historia del hombre y su futuro, respectivamente. Aquí, Yuval Noah Harari nos presenta un compendio de 21 temas esenciales para el presente. Mientras estamos atareados en nuestros problemas cotidianos, están pasando cosas a nivel global que nos deberían importar.

“A la filosofía, a la religión y a la ciencia se les está acabando el tiempo”. La inminente crisis ecológica, la creciente amenaza de las armas de destrucción masiva y el auge de las nuevas tecnologías disruptivas no permitirá prolongar mucho más el debate sobre el significado de la vida. Porque ese significado se ha de usar para tomar decisiones importantes (en ciencia, biotecnología, inteligencia artificial…). Los mercados son impacientes y no toman siempre las mejores decisiones para todos.

1. Decepción ante la ausencia de una ideología convincente

“Relatos Ecoanimalistas” —Colección de relatos ecologistas y animalistas.
“Relatos Ecoanimalistas” —Colección de relatos cortos, ideal para regalar a personas, sean o no ecologistas o animalistas. Aumentará la conciencia ambiental del planeta. Gracias.

Tras la caída del fascismo y del comunismo, el liberalismo se ha impuesto casi por todo el mundo de una u otra forma, defendiendo cosas tan bonitas como la libertad, los derechos humanos, la libertad de movimiento (más para el dinero que para las personas, ciertamente), o el libre mercado (que con tanto acierto criticó N. Klein). Pero desde la crisis global de 2008, los decepcionados por el liberalismo crecen y hay, además, dos retos que para Harari son muy inquietantes: la infotecnología (desarrollos tecnológicos, inteligencia artificial, robots…) y la biotecnología (modificar genes, transgénicos…). “Los humanos siempre han sido mucho más duchos en inventar herramientas que en usarlas sabiamente. Es más fácil reconducir un río mediante la construcción de una presa que predecir las complejas consecuencias que ello tendrá para el sistema ecológico de la región”.

El poder de “manipular el mundo” ha llevado a que “nos enfrentamos a un colapso ecológico”, porque las revoluciones en biotecnología y en infotecnología las lideran científicos o emprendedores “que apenas son conscientes de las implicaciones políticas de sus decisiones”. Así, “Donald Trump advirtió a los votantes que mexicanos y chinos les quitarían el trabajo y (…) nunca advirtió a los votantes que los algoritmos les quitarían el trabajo” (poniendo a las máquinas a trabajar). “Quizá en el siglo XXI las revueltas populistas se organicen no contra una élite económica que explota a la gente, sino contra una élite económica que no la necesita”. Cada vez se precisan menos trabajadores y ahora debemos ya empezar a buscar soluciones (como reducir la jornada laboral o la renta básica), antes de alcanzar el “desempleo masivo”.

Los que votaron a Trump en EE.UU. o a favor del Brexit en Reino Unido, no rechazaron el liberalismo totalmente pero sí quisieron encerrarse un poco en su casa y que se adoptaran “políticas intolerantes para con los extranjeros”. Pretender aislarse, como pide el nacionalismo, es una política inviable en la era de internet y del calentamiento global. China lo hace al revés: aplica el liberalismo más fuera de sus fronteras que dentro, mientras Rusia aplica un liberalismo atroz que genera la “mayor desigualdad del mundo” (el 87% de la riqueza está en manos del 10% de los más ricos) y el islamismo solo atrae a algunos de los que crecieron en su seno. A pesar de todo, la humanidad no puede abandonar el liberalismo, “porque no tiene ninguna alternativa”, aunque tampoco ofrece respuestas “a los mayores problemas a los que nos enfrentamos: el colapso ecológico y la disrupción tecnológica”. El liberalismo todo lo resuelve con el crecimiento económico pero esa solución no sirve porque ya sabemos que esa es precisamente la causa de la crisis ecológica y que gran parte de la tecnología tiene un fuerte impacto social y ambiental. Por eso, para Harari la primera medida es la perplejidad: reconocer que no sabemos lo que está ocurriendo.

2. Trabajo: en el futuro habrá mucho menos empleo

La robotización tiene ventajas e inconvenientesEs obvio que las máquinas y los robots están efectuando cada vez más trabajos: mejoran nuestra vida y, a la vez, nos quitan el trabajo. El poder de las máquinas, junto con la IA (Inteligencia Artificial) es inmenso y tienen dos capacidades muy importantes: la conectividad y la capacidad de actualización. Por ejemplo, en conducción automática de vehículos, dos coches podrían conectarse para acordar quien pasa primero y evitar colisionar. Además, cualquier nueva norma de tráfico o mejora del software podría actualizarse en todos los vehículos automáticos de forma inmediata.

También es cierto que se están creando nuevos empleos, pero en general exigen “un gran nivel de pericia y, por tanto, no resolverán los problemas de los trabajadores no cualificados”. Podría ocurrir que padezcamos “a la vez unas tasas de desempleo elevadas y escasez de mano de obra especializada”. Además, dado la vertiginosa velocidad de cambio, podrían ser profesiones que surgen y desaparecen en cuestión de una década, por lo que es muy complicado exigir derechos laborales o crear sindicatos en tales circunstancias. El autor sostiene que “hoy ya son pocos los empleados que esperan ocupar el mismo empleo toda la vida”. Además reconoce que “el cambio es siempre estresante” y podría ser complicado reeducar a miles de empleados.

Por otra parte, evitar la pérdida de puestos de trabajo no es una buena opción, porque supone abandonar las ventajas de la mecanización, pero tampoco podemos hacerlo sin dar alternativas a los empleados. Harari alaba lo que ocurre en Escandinavia, donde los gobiernos siguen el lema «proteger a los obreros, no los empleos». Una forma de hacer esto es lo que llamamos las dos erres urgentes: Reducir la jornada laboral y la RBU (Renta Básica Universal). Por supuesto, también se está aplicando en muchos países la subvención de servicios básicos universales: educación, sanidad, transporte… Pero en estas opciones el problema está en definir qué es «universal» y qué es «básico»:

  • Por universal se suele interpretar la población nacionalizada en un país, pero hay que tener en cuenta que las principales víctimas de la automatización quizá no vivan en donde se apruebe la RBU o esos servicios básicos universales. Automatizar en exceso podría generar la ruina en países en desarrollo que actualmente están dando mano de obra barata a los países ricos.
  • Por básico se puede interpretar la comida que un sapiens requiere (entre 1500 y 2500 calorías), pero también se pueden considerar básicos aspectos como la educación, la sanidad, el acceso a internet…

El problema es complejo, porque contentar a los sapiens no es tarea sencilla. La felicidad puede depender de las expectativas y éstas dependen de las circunstancias. Por tanto, aunque se mejoren las condiciones, no se garantiza que haya satisfacción. Como ejemplo exitoso cita el caso de Israel, país que obtiene buenos resultados en la satisfacción de la población, en parte gracias a un montón de personas pobres que no trabajan y que se dedican exclusivamente a cuestiones religiosas (el 50% de los hombres judíos ultraortodoxos). El gobierno da generosas subvenciones y se constata que debatir el Talmud es más satisfactorio que el trabajo de los obreros. Así pues, “la búsqueda de plenitud y de comunidad podría eclipsar la búsqueda de un puesto de trabajo”. El objetivo debería ser combinar una red de seguridad económica universal y básica, comunidades fuertes con servicios básicos universales y educar para una búsqueda de una vida plena. Esto podría compensar la pérdida de empleos y mejorar la calidad de vida de la gente.

“Dado el inmenso poder destructor de nuestra civilización, no podemos permitirnos más modelos fallidos”, pues equivocarnos ahora podría acabar en una guerra nuclear, en desastres por manipulación genética o en un colapso completo de la biosfera.

3. Libertad: computadoras y big data contra los derechos humanos

Lee un resumen de este otro libro de Harari. En Nexus habla de la Inteligencia Artificial, de la democracia y del futuro.
Lee un resumen de este otro libro de Harari. En Nexus habla de la Inteligencia Artificial, de la democracia y del futuro.

Dice Harari que “los referéndums y las elecciones tienen siempre que ver con los sentimientos humanos, no con la racionalidad”. Aunque algunas personas están más informadas y otras son más racionales, al final cada voto cuenta lo mismo y los sentimientos son los que guían a la mayoría. El biólogo Richard Dawkins dijo a propósito de la votación del Brexit que someterlo a referéndum es como «dejar que los pasajeros de un avión votaran en qué pista debería aterrizar el piloto». Teniendo esto en cuenta, queda claro el alto interés en acceder al corazón humano, a sus entresijos y a cómo manipularlo. Si se consiguiera en grado suficiente, la política sería “un espectáculo de títeres emocional”.

Pensemos que, al final, los sentimientos están basados en el cálculo. Millones de neuronas calculan, por ejemplo, cuando tener miedo según la probabilidad de ser dañados. Los sentimientos “encarnan la racionalidad evolutiva”, pero “pronto los algoritmos informáticos podrán aconsejarnos mejor que los sentimientos humanos”. Seguramente cometerán errores, pero solo se necesita que sean, de media, mejor que nosotros, lo cual “no es muy difícil, porque la mayoría de las personas no se conocen muy bien a sí mismas, y (…) suelen cometer terribles equivocaciones en las decisiones más importantes de su vida”. Incluso en ética, las máquinas superarán a la mayoría de los humanos, porque las máquinas no tienen emociones. Se ha demostrado que las emociones humanas controlan las decisiones humanas, por encima de sus ideologías o de sus planteamientos filosóficos. La selección natural no ha seleccionado a los homínidos más éticos, sino a los que gracias a sus emociones (miedo, deseo…) han conseguido reproducirse con más éxito. Por otra parte, “los ordenadores no tienen subconsciente” y si fallaran, resultaría “mucho más fácil corregir el programa que librar a los humanos de sus prejuicios”. Esto abre mercado a los filósofos, pues hará falta la filosofía para hacer buenos programas.

Cuando las decisiones importantes las tomen los algoritmos, basados en el cómputo de millones de datos (macrodatos o big data), ¿dónde queda nuestra libertad? ¿Confiaremos en los algoritmos para que nos escojan pareja, qué estudiar o dónde trabajar? ¿Escogerán también a quien votar? ¿Qué sentido tienen entonces las elecciones y los mercados libres?

Ya hoy día la gente confía en Google para hallar respuestas mientras “la capacidad para buscar información por nosotros mismos disminuye”. Esto hace que la gente considere «verdad» lo que aparece en los primeros resultados de la respuesta de Google. Más aún, la capacidad para orientarse es como un músculo que o lo usas o lo pierdes, y mucha gente depende tanto de Google Maps que si falla se encuentra completamente perdida.

El que controle esos algoritmos de macrodatos, controlará buena parte del mundo. Un ejemplo está en Israel, país que controla el cielo, las ondas de radio, el ciberespacio y el mar y, gracias a ello, un puñado de soldados pueden controlar a 2.5 millones de palestinos en Cisjordania. Y lo hacen usando IA: en 2017 un palestino publicó una foto poniendo en árabe “¡Buenos días!”. Un algoritmo israelí confundió las letras árabes y lo tradujo como “¡Mátalos!” y el obrero fue detenido. Quedó en libertad cuando se aclaró el error, pero el incidente demuestra la importancia de la IA para controlar a la población. Llevado al extremo, en manos de gobiernos autoritarios las herramientas de IA podrían controlar a la población “más incluso que en la Alemania nazi”.

Usando las reglas de la selección natural, hemos criado vacas dóciles que producen más leche, pero que son inferiores en otros aspectos. Igualmente, “estamos creando humanos mansos” pero que “en absoluto maximizan el potencial humano”. De hecho, “sabemos poquísimo de la mente humana”, mientras la investigación se centra en mejorar los ordenadores y los algoritmos. “Si no somos prudentes, terminaremos con humanos degradados que usarán mal ordenadores mejorados”. Para Harari esto podría provocar el caos, “acabar con la libertad” y “crear las sociedades más desiguales que jamás hayan existido”. La inmensa mayoría de la gente podría sufrir algo peor que la explotación: la irrelevancia.

4.  Igualdad: El que tenga los datos dominará el mundo

Los primeros grupos de sapiens eran más igualitarios que cualquier sociedad posterior. La revolución agrícola multiplicó la propiedad (tierra, herramientas…) y con ella la desigualdad. En el siglo XX se ha reducido la desigualdad en muchos países, pero “hay indicios de una desigualdad creciente”: “El 1% más rico posee la mitad de las riquezas del mundo” (y es responsable de la mitad de la contaminación mundial) y las 100 personas más ricas tienen más que los 4.000 millones más pobres. En el futuro, la biotecnología podría dar ventajas a ciertos sapiens (mayor longevidad, mejores capacidades físicas…) y podrían generarse “castas biológicas”, lo cual ahondará en la desigualdad. También insiste en el poder de la infotecnología para eliminar la utilidad de los humanos para las élites.

Antiguamente la tierra era el bien más importante. Luego pasaron a ser las máquinas y la industria. Hoy, cada vez tienen más importancia los datos. Empresas como Google, Facebook, Baidu y Tencent lo saben bien. Por ejemplo, Google nos proporciona servicios gratuitos, pero gracias a eso consigue millones de datos de sus usuarios. Esos datos valen mucho. No solo para ponernos la publicidad en la que caeremos con mayor probabilidad. Creemos que Google nos ayuda mucho, pero nosotros ayudamos a Google mucho más, porque mientras Google solo nos hace la vida un poco más fácil, nosotros somos los que permitimos que Google pueda existir haciendo negocio con nuestros datos. Así, en el futuro habrá que responder a una pregunta clave en nuestra era: ¿quién es el propietario de los datos? (datos sobre nuestros hábitos, nuestro ADN, nuestros gustos…). Tenemos experiencia regulando la propiedad de la tierra y la propiedad de la industria, pero “no tenemos mucha experiencia en regular la propiedad de los datos”, los cuales tienen características especiales (fáciles de copiar y de transportar, están en muchos sitios y en muchos formatos…).

¿Qué prefieres? ¿Libertad o igualdad?

5. Comunidad: “La gente lleva vidas cada vez más solitarias en un planeta cada vez más conectado”

Las redes sociales están rompiendo aún más las comunidades íntimas, las cuales ya están bastante sustituidas por gobiernos y empresas. Facebook se propuso conectar a los humanos, pero el escándalo de Cambridge Analytica reveló que se recogían datos “para manipular las elecciones en todo el mundo”. En teoría, las redes sociales pueden contribuir a fortalecer el tejido social y a hacer que el mundo esté más unido (ingeniería social), pero es complicado porque eso choca con intereses empresariales. Mientras la gente esté más interesada en el ciberespacio que en lo que pasa en su calle hay mayores posibilidades de manipularlo y de sacarle el dinero online. No olvidemos que los gigantes tecnológicos han sido acusados repetidas veces de evasión fiscal. ¿Es creíble que empresas que no pagan sus impuestos nos vayan a ayudar realmente a crear comunidades fuera del mundo virtual?

6. Civilización: Solo existe ya una civilización

Harari desmonta la teoría de que hay un choque de civilizaciones, pues en realidad la globalización tiende a unir cada vez más a la gente y no es posible, ni deseable, dar marcha atrás. “Hace diez mil años la humanidad estaba dividida en incontables tribus aisladas. Con cada milenio que pasaba, estas tribus se fusionaron en grupos cada vez mayores”. El proceso de unificación de la humanidad se ve claro si uno piensa los vínculos que hay entre los distintos grupos y las prácticas comunes entre ellos. Con sus diferencias, todos los países aceptan una serie de protocolos diplomáticos, leyes internacionales… y participan en los Juegos Olímpicos bajo las mismas reglas, lo cual es “un asombroso acuerdo global” y debemos “sentir orgullo porque la humanidad sea capaz de organizar un acontecimiento de este tipo”. Más aún, todos comparten similares reglas económicas, confianza en el dinero, los médicos comparten conocimientos y tienen similares protocolos… “La gente tiene todavía diferentes religiones e identidades nacionales. Pero cuando se trata de asuntos prácticos (…) casi todos pertenecemos a la misma civilización“. Nuestras diversas opiniones traerán debates y conflictos, pero eso nos hará aún más conectados, más interdependientes.

7. Nacionalismo: La historia tiende a unirnos, no a separarnos

El Brexit o el nacionalismo en Cataluña… ¿a qué se deben? ¿pueden dar respuestas a los problemas más importantes? Las formas moderadas de patriotismo pueden ser benignas. “El problema empieza cuando el patriotismo benigno se metamorfosea en ultranacionalismo patriotero”, lo cual es “terreno fértil para los conflictos violentos”. En el pasado era razonable buscar seguridad y sentido en el regazo de la nación, pero hoy, sin negar eso, tenemos al menos tres retos que nos obligan a trabajar más conjuntamente. La guerra nuclear es el primero y ciertamente en este campo lo estamos haciendo bien: a pesar de las guerras, hoy mueren menos personas por violencia humana que por obesidad, accidentes de tráfico o suicidio. El miedo a la guerra nuclear hace que los estados poderosos piensen bien antes de meterse en una guerra que sería desastrosa para el planeta.Resumen del libro "Sapiens", muy recomendable. Haz click para leerlo.

El segundo reto es el cambio climático y el desastre ambiental  (contaminación de la agricultura, pérdida de biodiversidad…). “Un agricultor que cultive maíz en Iowa podría, sin saberlo, estar matando peces en el golfo de México”. Homo sapiens ha pasado de ser un asesino ecológico en serie (como explica Harari en su libro Sapiens) a ser un asesino ecológico en masa. “Los científicos están de acuerdo en que las actividades humanas (…) hacen que el clima de la Tierra cambie a un ritmo alarmante. (…) Es fundamental que realmente hagamos algo al respecto ahora”. Harari tiene claro que el nacionalismo no puede sino empeorar la respuesta a este problema, porque las actuaciones “para ser efectivas, tienen que emprenderse a un nivel global”. Harari subraya que la industria de la carne, además del enorme sufrimiento que infringe, “es una de las principales causas del calentamiento global, una de las principales consumidoras de antibióticos y venenos, y una de las mayores contaminadoras de aire, tierra y agua” (producir 1 kilo de carne puede consumir 15.000 litros de agua).

El tercer reto es la disrupción tecnológica (biotecnología e infotecnología). A muchos nacionalistas les gustaría volver a tiempos pasados, pero eso es algo imposible. Estos tres retos pueden servir para “forjar una identidad común” que permita afrontar los riesgos. Por supuesto, queda espacio para “ese patriotismo que celebra la singularidad de mi nación y destaca mis obligaciones especiales hacia ella”. Harari ve claro que debemos “globalizar nuestra política”, lo cual no implica necesariamente un gobierno global, sino que todos los gobiernos (nacionales o de ciudades) “den mucha más relevancia a los problemas y los intereses globales”. Por ejemplo, recientemente muchas ciudades se han propuesto muchos retos en el llamado Pacto de Milán, como por ejemplo reducir el consumo de carne.

8. Religión: ¿Una ayuda para la unión del mundo o un inconveniente?

¿Pueden las religiones ayudar a resolver los problemas? Para Harari hay tres tipos de problemas —técnicos, políticos y de identidad— y las religiones solo pueden ayudar en el último tipo. Precisamente porque no ofrecen soluciones interesantes a los dos primeros tipos de problemas, “la autoridad religiosa ha estado reduciéndose”. Por ejemplo, cada vez menos gente acude a la religión ante problemas de salud, y si acude, lo hace después de acudir a la ciencia. A nivel político tampoco la religión ofrece alternativas globales a los retos actuales. De hecho, en muchos casos se desoye la religión cuando están en juego intereses políticos. Harari dice que “aunque algunas de las cosas que dijo Jesús suenan a comunismo total, (…) buenos capitalistas norteamericanos seguían leyendo el Sermón de la Montaña sin apenas darse cuenta”. Otras veces es la religión la que intenta meterse en política, con escaso éxito. Tal es el caso de la encíclica “ecológica” del Papa Francisco, “Laudato Si” (véase aquí un resumen sobre ella).

Las religiones determinan quiénes somos y quiénes son los demás. Es aquí donde la religión puede jugar un papel importante. Las religiones continuarán siendo importantes y pueden contribuir a la unión del mundo pero, como el nacionalismo, en demasiados casos lo que hacen es dividir y generar hostilidades.

9. Inmigración: La discriminación por la cultura genera injusticias

“Aunque la globalización ha reducido muchísimo las diferencias culturales en todo el planeta, a la vez ha hecho que sea más fácil toparse con extranjeros y que nos sintamos molestos por sus rarezas”. Pero las migraciones son naturales en el hombre a lo largo de toda su historia, y hoy el problema más grave está en Europa. La Unión Europea ha conseguido convivir con las diferencias entre los distintos países pero tiene problemas para convivir con todos los inmigrantes y refugiados que llegan.

Para Harari, “mientras no sepamos si la integración es un deber o un favor, qué nivel de integración se exige a los inmigrantes y con qué rapidez los países anfitriones deben tratarlos como ciudadanos de pleno derecho, no podremos juzgar si las dos partes cumplen sus obligaciones”. Pero si esa evaluación se hace de forma colectiva pueden generarse injusticias. Por otra parte, cada cultura tiene distinto nivel de aceptación a otros. Harari resalta que “Alemania ha acogido a más refugiados sirios de los que han sido aceptados en Arabia Saudí”.

Harari dice que la gente “lucha contra el racismo tradicional sin darse cuenta de que el frente de batalla ha cambiado”, porque ahora hay discriminación por la cultura (que este autor llama «culturismo»). Así, muchas veces se culpa a los inmigrantes de tener una cultura y valores no adecuados, pero por otra parte, “en muchos casos, hay pocas razones para adoptar la cultura dominante y en muchos otros se trata de una misión casi imposible”, pues podría, por ejemplo, requerir un nivel económico o educativo imposible de alcanzar por las clases inferiores (sean o no inmigrantes). Los dos grandes problemas de la discriminación por la cultura son:

  1. Usan afirmaciones generales, poco objetivas, que evalúan una cultura como superior a otra, sin hacer una valoración completa y objetiva.
  2. Discriminan a individuos concretos en base a esas afirmaciones generales.

“Si 500 millones de europeos ricos no son capaces de acoger a unos pocos millones de refugiados pobres, ¿qué probabilidades tiene la humanidad de superar los conflictos de mucha más enjundia que acosan a nuestra civilización global?”. “La humanidad puede dar la talla si mantenemos nuestros temores bajo control y somos un poco más humildes respecto a nuestras opiniones”.

10. Terrorismo: los terroristas son débiles y su arma es el miedo

Los terroristas “matan a muy pocas personas, pero aún así consiguen aterrorizar a miles de millones”. Desde el 11-S los terroristas han matado anualmente a unas 50 personas en la UE, 10 en EE.UU…. y hasta 25.000 en el mundo (principalmente en Irak, Afganistán, Pakistán, Nigeria y Siria). “En comparación, los accidentes de tráfico matan anualmente a unos 80.000 europeos, 40.000 norteamericanos (…) y 1,25 millones de personas en todo el mundo”. Por su parte, la contaminación atmosférica mata a unos 7 millones y nuevas formas de contaminación nos invaden con efectos desconocidos.

“Existe una desproporción asombrosa entre la fuerza real de los terroristas y el miedo que consiguen inspirar”, pero ellos son débiles. Si tomamos conciencia de su debilidad, ellos serán aún más débiles, porque su mayor poder radica en el miedo que generan. Por supuesto, los gobiernos y los medios de comunicación deben luchar contra el terrorismo e informar, pero evitando la histeria. “El dinero, el tiempo y el capital político invertido en luchar contra el terrorismo no se han invertido en luchar contra el calentamiento global, el sida y la pobreza; en aportar paz y prosperidad al África subsahariana, o en forjar mejores vínculos” entre las naciones del mundo.

11. Guerra: hoy se pierde más con las guerras de lo que se gana

El militar japonés Tojo fue el culpable de que Japón se metiera en la Segunda Guerra Mundial. Sus malas decisiones generaron millones de muertos. Fue juzgado por un tribunal internacional y condenado a muerte en la horca.“Las últimas décadas han sido las más pacíficas de la historia de la humanidad” (ver datos). Antiguamente, ganar una guerra era un símbolo de prosperidad pero las cosas han cambiado. Hoy las guerras no traen prosperidad, sino miseria, porque “los principales activos económicos consisten en el conocimiento técnico e institucional más que en los trigales, las minas de oro o incluso los campos petrolíferos, y el conocimiento no se conquista mediante la guerra“. De hecho, tras la Segunda Guerra Mundial, las potencias derrotadas prosperaron como nunca antes (Alemania, Japón…). La guerra fue producto de un “error de cálculo”. Pensaron que sin nuevas conquistas estaban condenados al estancamiento económico, pero se equivocaron. Por todo esto, las nuevas guerras merecen menos la pena, pero Harari nos advierte de que no podemos confiarnos, pues “los humanos son propensos a dedicarse a actividades autodestructivas”. Y dado que un detonante de la guerra es el sentimiento de superioridad, Harari recomienda “una dosis de humildad”.

12. Humildad: ¿Y si aprendemos más de las demás culturas?

“La mayoría de la gente suele creer que es el centro del mundo y su cultura, el eje de la historia”. Pero no es así. La historia de la humanidad empezó mucho antes que las culturas actuales y continuará, tal vez, tras ellas. Harari dice que su pueblo, los judíos, “piensan también que son lo más importante del mundo”, para luego pasar a desmontar punto por punto esa “desfachatez”, desde el origen de la ética hasta las importantes contribuciones científicas de los judíos. Con respecto a lo primero, “todos los animales sociales, como lobos, delfines y monos, poseen códigos éticos, adaptados por la evolución”, así como sentimientos que muchos atribuyen solo a humanos. Además, Buda, Mahavira o Confucio crearon sistemas morales anteriores al judaísmo. Por tanto, “humanos de todas las creencias harían bien en tomarse más en serio la humildad”.

13. Dios: ¿Quién dice lo que es correcto?

Dios puede verse como un enigma del que “no sabemos absolutamente nada”, o bien, como un “legislador severo y mundano, acerca del cual sabemos demasiado”, pues se han escrito bibliotecas enteras, y se ha usado el nombre de Dios para justificar intereses de todo tipo. Aunque las religiones pueden generar amor y paz, también han generado odio y violencia y por eso, para Harari no son estrictamente necesarias, pues la moral se puede justificar sin acudir a Dios. “Hacer daño a los demás siempre me hace daño también a mí”, porque antes de hacer algo mal hay un sentimiento interno que hace daño: “antes de que matemos a alguien, nuestra ira ya ha matado nuestra paz de espíritu”.

14. Laicismo: Ser responsables sin que lo mande Dios

El laicismo no es rechazar todo lo espiritual, sino no confundir verdad con fe, no santificar ningún libro, persona o grupo como poseedores de la verdad absoluta. Y también es el compromiso con la compasión y la comprensión del sufrimiento. Por ejemplo, “la gente secular se abstiene del homicidio no porque algún libro antiguo lo prohíba, sino porque matar inflige un sufrimiento inmenso a seres conscientes”. Es mejor encontrar la motivación en la compasión que en la obediencia divina. Pero el laicismo también se encuentra con dilemas complejos y, en tal caso, “sopesan con cuidado los sentimientos de todas las partes”. El laicismo también valora la responsabilidad: “En lugar de rezar para que ocurran milagros, necesitamos preguntar qué podemos hacer nosotros para ayudar”.

15. Ignorancia: A la gente no le gustan los hechos reales

Sócrates, el defensor de la necesidad de reconocer nuestra ignoranciaLos humanos nos movemos en la ignorancia y en la irracionalidad. “La mayoría de las decisiones humanas se basan en reacciones emocionales y atajos heurísticos más que en análisis racionales. (…) No solo la racionalidad es un mito: también lo es la individualidad. Los humanos rara vez piensan por sí mismos. Más bien piensan en grupos. (…) Es probable que bombardear a la gente con hechos y mostrar su ignorancia individual resulte contraproducente. A la mayoría de las personas no les gustan demasiado los hechos y tampoco parecer estúpidas”. Más aún, los poderosos en vez de aprovechar su poder para obtener una mejor visión de la realidad, suelen emplearlo en distorsionar la verdad. Así, los que buscan la verdad deben alejarse del poder y permitirse “la pérdida de mucho tiempo vagando por aquí y por allá en la periferia” y como hizo Sócrates, “reconocer nuestra propia ignorancia individual”.

16. Justicia: ¿Somos responsables de las injusticias de las empresas?

“Nuestro sentido de la justicia podría estar anticuado”. Dependemos de una red alucinante de lazos económicos y políticos, hasta el punto de costarnos responder preguntas sencillas como de dónde viene mi almuerzo. ¿Podemos ser inocentes de las injusticias que generan las multinacionales? Harari afirma que es erróneo tener en cuenta solo las intenciones sin hacer un esfuerzo sincero por saber lo que se esconde. Pero también sostiene que “el planeta se ha vuelto demasiado complicado para nuestro cerebro de cazadores-recolectores“. “Padecemos problemas globales, sin tener una comunidad global” y por tanto, entender bien tales problemas es misión imposible. Por eso, mientras unos simplifican la realidad para hacerla abarcable, otros se centran en alguna historia conmovedora olvidando los demás datos, otros inventan teorías conspiratorias, y otros depositan su confianza en algún líder o teoría, porque “la complejidad de la realidad se vuelve tan irritante que nos vemos impelidos a imaginar una doctrina que no pueda cuestionarse” y que nos dé tranquilidad, aunque difícilmente proporcione justicia.

17. Posverdad: Los poderosos siempre mienten

Estamos rodeados de mentiras y ficciones, pero la desinformación no es nada nuevo. El autor comenta varios casos de mentiras históricas, como los relatos falsos de asesinatos rituales por parte de judíos en la Edad Media, lo cual costó la vida a muchos judíos inocentes.

Si el ser humano es capaz de matar por una causa, ¿cómo no va a ser capaz de mentir? De hecho, como explica Harari en su libro anterior, el ser humano conquistó el planeta gracias a su capacidad de crear ficciones. Cuando un grupo cree en las mismas ficciones, son capaces de cooperar de manera eficaz. “Cuando mil personas creen durante un mes algún cuento inventado, esto es una noticia falsa. Cuando mil millones de personas lo creen durante mil años, es una religión, y se nos advierte que no lo llamemos «noticia falsa» para no herir los sentimientos de los fieles”. Pero Harari aclara que no niega “la efectividad ni la benevolencia potencial de la religión”. Las religiones inspiran buenas y malas acciones.

Una de las mentiras más aceptadas en la actualidad procede de los anuncios de las marcas comerciales. Nos cuentan repetidamente un relato hasta que la gente se convence de que es la verdad. Por ejemplo: ¿con qué se asocia la Coca-Cola? ¿Con jóvenes divirtiéndose o con pacientes con diabetes y sobrepeso en un hospital? Beber Coca-Cola aumenta la probabilidad de padecer obesidad y diabetes, y no nos va a hacer jóvenes . ¿Ha funcionado el relato falso que nos cuenta Coca-Cola en su publicidad?

Harari asegura que “si queremos poder, en algún momento tendremos que difundir ficciones”, pues la verdad no siempre gusta a todos. “Como especie, los humanos prefieren el poder a la verdad. Invertimos mucho más tiempo y esfuerzo en intentar controlar el mundo que en intentar entenderlo”. Por eso, “es responsabilidad de todos dedicar tiempo y esfuerzo a descubrir nuestros prejuicios y a verificar nuestras fuentes de información”. Harari ofrece dos reglas para evitar el lavado de cerebro: a) “Si el lector consigue las noticias gratis, podría muy bien ser él el producto”. b) “Haga el esfuerzo para leer la literatura científica relevante”, pues la ciencia suele ser objetiva. Y por eso hace un llamamiento a los científicos a hacer oír su voz cuando el debate caiga dentro de su campo.

18. Ciencia ficción: No te puedes librar de la manipulación, pero tú puedes hacerte feliz a ti mismo

La ciencia ficción es un género artístico que ha de tomar importancia, porque modela lo que la gente piensa sobre cuestiones tecnológicas, sociales y económicas de nuestra época, dado que poca gente lee los artículos científicos. Muchas películas de este género, como Matrix, reflejan el miedo a estar atrapado y manipulado y el deseo de liberarse. Sin embargo, “la mente nunca está libre de manipulación”. Por ejemplo, las películas de Hollywood socavan el subconsciente creando paradigmas de lo bueno y lo correcto. Pero cuanto experimentamos en la vida se halla dentro de nuestra mente y nosotros mismos podemos manipularlo también. O sea, no podemos librarnos de la manipulación, pero tampoco necesitamos ir a Fiyi para sentir la alegría.

En la novela Un mundo feliz, Aldous Huxley describe una sociedad idílica, sin sufrimiento ni tristeza. Todo el mundo es virtuoso gracias a soma, una droga que consigue volver a la gente paciente y sin problemas. La gente sabe lo que tiene que hacer y lo hace sin esfuerzo. Es una sociedad libre de mosquitos. Pero hay un personaje, El Salvaje, que se queja alegando que la sociedad se libra de todo lo desagradable en vez de aprender a soportarlo. El Salvaje, reclama su derecho a ser libre con todas las consecuencias y el líder le dice que lo que está reclamando es el derecho a ser desgraciado, a enfermar, a vivir con incertidumbre, a sufrir hambre, miedo… El Salvaje asiente y entonces le permiten salirse de la sociedad para vivir como un ermitaño, un bicho raro en una sociedad que no le entiende y que le lleva a un triste final.

19. Educación: Conócete a ti mismo mejor que los algoritmos

Lo único que podemos asegurar del futuro es que habrá grandes cambios en poco tiempo. ¿Qué debemos enseñar a los jóvenes? Gracias a Internet y a los medios de comunicación, estamos inundados de información, contradictoria casi siempre. En educación, proporcionar más información no es lo más necesario, sino que debemos enseñar a dar sentido a la información y a discriminar lo que es o no importante. Expertos pedagogos recalcan que se deben enseñar «las cuatros CES»: pensamiento crítico, comunicación, colaboración y creatividad.

Esta necesidad de aprender constantemente y de reinventarnos choca con el hecho de que con cincuenta años “no queremos cambios”. Pero además, enseñar resiliencia, enseñar a aceptar los cambios con equilibrio mental es mucho más difícil que enseñar una fórmula de física. Para Harari, el mejor consejo que dar a los jóvenes es que no confíen demasiado en los adultos, pues aunque tengan buenas intenciones no acaban de entender el mundo.

La invención de la agricultura sirvió para enriquecer a una élite minúscula, al tiempo que esclavizaba a la mayoría de la población. Algo similar podría ocurrir con la tecnología. “Si sabes lo que quieres hacer en la vida, tal vez te ayude a obtenerlo. Pero si no lo sabes, a la tecnología le será facilísimo moldear tus objetivos por ti y tomar el control de tu vida“. Por eso, hoy es más importante que nunca algo que han repetido filósofos desde antiguo: Conócete a ti mismo, “saber qué eres y qué quieres en la vida”. Y hoy eso es más importante que nunca porque ahora hay una competencia seria: multinacionales sin conciencia ética (y partidos políticos) están trabajando duro para usar los algoritmos y el big data para conocerte mejor que tú mismo (cada vez que usas tu teléfono o tu tarjeta estás regalando valiosos datos sobre ti mismo). “Vivimos en la época de hackear a humanos” y “si los algoritmos entienden de verdad lo que ocurre dentro de ti mejor que tú mismo, la autoridad pasará a ellos”. Pero si quieres conservar cierto control de tu existencia, tendrás que conocerte bien y saber cómo liberarte porque… “¿Has visto esos zombis que vagan por las calles con la cara pegada a sus teléfonos inteligentes? ¿Crees que controlan la tecnología, o que esta los controla a ellos?”

20. Significado: ¿Para qué dar sentido a nuestras vidas?

¿Cuál es el sentido de la vida? Eterna pregunta para la que “cada generación necesita una respuesta nueva”. El libro sagrado hindú Bhagavad Gita sostiene que cada ser debe seguir su camino concreto (dharma) y si no se sigue, no se hallará paz ni alegría. Ideologías de todo tipo (religiones, política, nacionalismos…) cuentan un relato para hacer que los suyos se sientan importantes, un relato que da trascendencia a sus vidas pero que siempre tiene contradicciones que evitan aclarar. Los nacionalistas, por ejemplo, suelen centrarse solo en el valor de su nación pero no suelen aclarar el porqué de esa superioridad. Para Harari, los relatos que cuentan esas corrientes de pensamiento son invenciones humanas y siempre tienen errores. Sin embargo, esas invenciones humanas nos han permitido colaborar entre nosotros y montar sociedades complejas que podrían desmoronarse si todos nos damos cuenta de que esos relatos son falsos: “La mayoría de los relatos se mantienen cohesionados por el peso de su techo más que por la solidez de sus cimientos” (y el peso del techo representa el peligro que hay al mostrar que los cimientos son débiles).

“Si queremos conocer la verdad última de la vida, ritos y rituales son un obstáculo enorme”. Los ritos solo sirven para ayudar a mantener relatos falsos, pero también cierta armonía y estabilidad social. “Una vez que sufrimos por un relato, eso suele bastar para convencernos de que el relato es real”, porque el sufrimiento es de las cosas más reales que existen. Dado que a la gente no le gusta admitir que es tonta, cuanto más se sacrifica por una causa, más se fortalece su fe en ella. También se usa el sufrimiento hacia los demás, y dado que a la gente no le gusta admitir que es cruel, también fortalece la fe en una causa el hacer sufrir a los demás por ella. Ese “sufrimiento” (o esfuerzo) puede ser de muchos tipos: corporal, dedicación de dinero o tiempo… Harari pregunta: “¿Por qué cree el lector que las mujeres piden a sus amantes que les regalen anillos de diamantes?”. Creen que cuanto mayor es el sacrificio mayor es el compromiso. Por todo esto, los embaucadores adoran las palabras sacrificio, eternidad, pureza, redención…

Para dar sentido trascendente a la vida, algunos se centran en dejar tras la muerte algo tangible (un poema, genes…), pero puede ser complicado y, al fin y al cabo, ni siquiera el planeta es eterno (dentro de 7.700 millones de años el Sol absorberá la Tierra y el fin del universo llegará, aunque tarde al menos 13.000 millones de años). Con ese panorama, Harari se pregunta: “¿No será suficiente con que hagamos que el mundo sea un poco mejor? Podemos ayudar a alguien, y ese alguien ayudará a continuación a alguna otra persona, y así contribuiremos a la mejora general del mundo y seremos un pequeño eslabón en la gran cadena de la bondad“. En el fondo, el amor es más seguro que los demás relatos.

La gente corriente suele creer en varios relatos a la vez, sentir distintas identidades, y muchas veces hay contradicciones importantes, porque en el fondo no están convencidos de su propias creencias. La historia está llena de estas “disonancias cognitivas”. Un ejemplo son los que han ido a la guerra para defender el cristianismo, religión del amor. Pero aún hoy día hay muchos cristianos que se oponen a las políticas de bienestar social, que se oponen a ayudar a los inmigrantes o que apoyan las armas, por ejemplo. También es fácil encontrar gente que se lamenta de la injusta distribución de la riqueza pero tienen inversiones en bolsa, cuando es bien sabido que invertir en bolsa genera injusticias y desigualdad (y si tu banco no es ético también estás colaborando con sucios negocios).

Nuestros deseos nos llevan a actuar y Harari sostiene que somos libres para elegir nuestras acciones, pero no nuestros deseos. Muy poca gente es la que controla sus pensamientos. Para la mayoría, los pensamientos vienen y van de forma caótica y descontrolada. Algunas religiones enseñan a controlar la mente. Buda enseño que hay tres realidades básicas del universo: que todo cambia sin cesar, que no hay nada eterno y que nada es completamente satisfactorio. Aceptando esto, el sufrimiento cesa: “según Buda la vida no tiene sentido, y la gente no necesita crear ningún sentido”. El consejo de Buda es: «No hagas nada. Absolutamente nada». “Todo problema radica en que no paramos de hacer cosas” (física o mentalmente). No hacer nada es conseguir que la mente tampoco haga nada.

21. Meditación, para conocernos mejor

Haz click para aprender la bases teóricas e históricas del hinduísmo, la meditación, el tantra, el yoga...En el último capítulo, el autor nos cuenta su experiencia personal aclarando que no tiene porqué funcionar bien a todo el mundo. Casi por casualidad, descubrió la meditación Vipassana (introspección) que, simplificando, consiste en centrar la atención en algo concreto, como el aire que entra y sale por la nariz. La gente corriente es incapaz de mantener esta atención de forma prolongada y Harari confiesa que al instante perdía la concentración. El objetivo de esta meditación es observar las sensaciones personales. Cuando uno se enfada se centra en pensar en el objeto que supuestamente provoca el enfado y no la realidad sensorial. Harari dice que aprendió más cosas sobre sí mismo y los humanos observando sus sensaciones en diez días que durante el resto de su vida hasta ese momento y, además, sin tener que aceptar cuentos o mitologías. Basta solo con observar la realidad como es.

El origen del sufrimiento está en la propia mente. Cuando deseamos que ocurra algo y no ocurre, generamos sufrimiento. Es una reacción de la mente. Es la mente la que provoca el sufrimiento. “Aprender esto es el primer paso para dejar de generar más sufrimiento”. La meditación es cualquier método de observación directa de nuestra propia mente y, aunque la han usado muchas religiones, la meditación no es necesariamente religiosa. La meditación Vipassana advierte que no se debe practicar solo como búsqueda de experiencias especiales, sino para comprender la realidad de nuestra propia mente, aprovechando todo tipo de sensaciones por simples que sean (calor, picor…).

Meditar te ahorrará tus sufrimientosHarari dice que medita dos horas diarias y que le ayuda al resto de tareas del día. Además, recomienda meditar para conocernos a nosotros mismos, antes de que los algoritmos decidan por nosotros quiénes somos realmente.

♥ Información relacionada:

  1. Lee otros libros resumidos, para captar su esencia en poco tiempo.
  2. De Yuval Noah Harari:
  3. Dos Erres URGENTES: Renta básica y Reducción de la jornada laboral.
  4. Máquinas y robots nos quitan el empleo pero mejoran nuestra vida.
  5. Crisis ecológica, conocimiento y finitud: Fracaso del ser humano como ser racional.
  6. HINDUISMO: Upanishad, Bhagavad Gîtâ, yoga y tantra, meditación, iluminación y mucho más.

20 diciembre V Cadenazo de las radios libres

18 Diciembre 2020 at 12:04

El 20 de diciembre, radios libres del estado español, siguiendo la tematica tras la emisión de la Revuelta Radial de Abya Yala del día 19, expondremos, analizaremos y opinaremos sobre las cárceles y otros centros de reclusión y privación de libertad. cómo lo vemos desde dentro y desde fuera. Las RADIOS LIBRES del estado español […]

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RADIO MARMOTA 26/08/18

27 Agosto 2018 at 23:03

En el decimoquinto programa, Quique nos trae a un personaje más conocido que los anteriores, que aparte de cantar, le gusta hacer merendolas: Bono. Puma vuelve con su sección una vez más «Una de cal y otra de arena» con canciones de Frank Sinatra y Musicólogo. Txema, por otro lado nos habla de Paquita Salas, […]

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Radio Marmota 19/08/2018

19 Agosto 2018 at 17:54

En el programa de hoy traemos nuevo colaborador que no nos dejara indiferente. Nuestro compi Kike nos habla de Tim Minchin (foto posterior) un comediante, actor y músico australiano. Alba trae sus deberes hechos y su promesa a Alberto guerra y nos habla de «La soledad del tiempo».  

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Guerra y Paz. Conversaciones para el futuro de Siria

10 Agosto 2018 at 00:53

Comienzan las conversaciones entre el Centro Democrático Sirio (MSD), de mayoría kurda, y el gobierno de Al-Assad. ¿Cómo se encara el final de la guerra en Siria? ¿Es éste el final de la injerencia extranjera? ¿Hasta dónde se pueden mantener las experiencias de autogestión? De todo esto y más hablamos en la distancia con Alberto […]

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El Chamizo, Jineoloji el movimiento kurdo

12 Junio 2018 at 19:53

En este programa hablamos sobre Jineoloji, el movimiento kurdo que pone a la mujer en el CENTRO de la lucha contra el patriarcado, el capitalismo y el estado. Comentamos tal y como señala Ocalan (líder kurdo encarcelado) la opresión y las injusticias sociales, económicas y culturales que se dan en las jerarquías de género donde la […]

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2º programa del chamizo

10 Noviembre 2017 at 15:51

  2º programa del chamizo en radio topo, hoy contamos con la fotógrafa artística Leila Amat y el fotoperiodista Pablo Ibáñez. Leila nos cuenta su trayectoria y su visión del arte y las circunstancias que la rodean y Pablo nos cuenta que le atrajo del fotoperiodismo y su bagaje por los distintos conflictos a nivel […]

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El primerito programa de El Chamizo

9 Noviembre 2017 at 08:58

Primer programa de El Chamizo, la nueva incorporación para la temporada otoño e invierno de Radio Topo. Programa caótico sobre arte, feminismo, humor y lo que surja. Hablamos con Mila Abadia sobre Mujeres Mirando Mujeres una apuesta para visibilizar a la mujer dentro del mundillo del arte, seguidamente y en clave de humor comentamos noticias […]

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CAPITALISMO PIRÓMANO (el crimen de la Torre Grenfell – Londres)

6 Julio 2017 at 09:32

La lógica misma del capitalismo fomenta los recortes para aumentar el beneficio, pero existen, en diferentes momentos y lugares, variaciones masivas en la implementación de las regulaciones de seguridad – normalmente dependiendo de cuanta seguridad hayan conquistado las luchas de la clase trabajadora a través de grandes periodos de tiempo y en respuesta a desastres […]

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Los incendios forestales se apagan en las aulas y en los parlamentos

Evitar los incendios forestales es un problema complejo. En España, sabemos que al menos el 80 % de los incendios son provocados por el ser humano (algunas fuentes apuntan a un porcentaje aún mayor, llegando al 95 %). Estos siniestros son desencadenados voluntariamente (por incendiarios) o son fruto de una negligencia. Lo positivo es que todas estas causas se pueden reducir con una buena educación en las aulas. Las carencias en educación ambiental en la juventud de hoy, las sufrirá la humanidad de mañana. Más aún, los políticos que hoy toman malas decisiones ambientales tampoco recibieron una educación basada en el respeto hacia la naturaleza.

El interés en provocar incendios tiene diversas motivaciones. Por ejemplo, para conseguir pastos para la ganadería extensiva, lo cual demuestra que este tipo de explotación animal no es respetuoso con la naturaleza. Otra causa es facilitar terrenos para la caza, una motivación que provoca un menor número de incendios, pero de gran extensión. También hay pirómanos (enfermos mentales) y bomberos (que provocan el fuego para garantizar su trabajo), pero estas últimas causas no son las más relevantes. Entre las causas accidentales encontramos negligencias en los trabajos agropecuarios, tanto con maquinaria como por quemas agrícolas. E incluso, ciertos siniestros han sido provocados por excursionistas que desconocen que está prohibido hacer fuego o barbacoas en determinados lugares o épocas del año.

Dado que los incendios tienen mayoritariamente origen humano, no tiene sentido culpar a que los montes estén sucios (un bulo que se repite sin razonar, como aquel de que el agua de los ríos se tira al mar). Esto es absurdo, por dos motivos básicos:

  1. Un monte natural, con hierbas, arbustos y madera muerta, es un monte sano. La tierra necesita materia orgánica para que haya abono para los árboles vivos. Es un error grave retirar esa materia vegetal para convertirla en basura o en un negocio: combustible (biomasa, pellets, leña). Otra cosa es pastorear en los bosques, lo cual tiene menor impacto.
  2. Los bosques mejor conservados son aquellos en los que los humanos intervienen lo menos posible o aquellos en los que viven tribus ancestrales. Si la ganadería extensiva cuidara bien de los bosques, Galicia y Asturias no serían líderes mundiales en incendios forestales. Para dejarlo claro: en España, las zonas con más incendios forestales coinciden con las zonas con más granjas de ganadería extensiva (véanse estos mapas).

Respecto al primer punto, no vamos a ocultar que tampoco hay acuerdo unánime entre los ecologistas pues, aunque todos compartimos que la agricultura intensiva es peor que la extensiva, organizaciones como Greenpeace son partidarias de fomentar esta segunda como si fuera sostenible cuando en realidad plantea evidentes dudas. Es posible que pretendan evitar males mayores, o incluso, usar la ganadería extensiva como un modelo de transición, pero los estudios científicos apuntan a conclusiones muy claras: por una parte, el pastoreo de ganado no previene los incendios forestales y su eficacia es totalmente insuficiente; por otra, la ciencia nos indica la importancia de reducir todo tipo de alimentos y productos que procedan de los animales.

Los detalles son importantes. Por ejemplo, no es lo mismo mantener rebaños pequeños que puedan pastar en los bosques (cabras u ovejas), que ganado vacuno para el que los ganaderos prefieren montes sin árboles (con más pasto). Sin embargo, en general, en los modelos actuales, ninguno de los dos es realmente sostenible (ni ético con los animales). Tal vez, el pastoreo sería útil si la mayoría de los incendios fueran por causas naturales (rayos, volcanes, meteoritos…), pero resaltemos que esas causas no son las más preocupantes. Como dice Francisco Sánchez, pastorear o limpiar el monte para prevenir un presunto riesgo «es tan disparatado como amputarse una pierna para evitar un esguince».

Medidas que no se están aplicando

Además de la necesaria educación ambiental, hay otras medidas que ayudarían a que el fuego aparezca con menor frecuencia y a que, cuando lo haga, sea menos destructivo. Las siguientes peticiones son urgentes y van dirigidas a los poderes legislativos (parlamentos) y ejecutivos (gobiernos centrales, locales, autonómicos, etc.).

  1. Dedicar más recursos por parte de todas las administraciones para lo siguiente:
    • Reducir los tiempos en detectar el fuego, para comenzar la extinción lo antes posible. Por ejemplo, usando drones y otras técnicas.
    • Mejorar las condiciones laborales de quienes nos protegen frente a estos desastres: bomberos, agentes forestales, guardas forestales, peones forestales, pilotos, etc.
    • Mejorar la investigación para condenar a los culpables. Endurecer las penas apenas tendrá repercusión. Primero, porque el delincuente confía en no ser atrapado. Y segundo, porque solo en el 2 % de los incendios provocados se logra detener al culpable.
    • Establecer controles que eviten los chanchullos para amañar concursos públicos cuando se contratan empresas privadas, una forma de corrupción que, por desgracia, está asentada.
    • Impulsar la implicación de la sociedad civil, tanto en la prevención como en la respuesta a emergencias, canalizando la solidaridad espontánea que surge en estos casos.
    • Lo anterior, unido a campañas de concienciación, sin duda harán bajar la cifra de fuegos iniciados.
  2. Establecer protocolos de coordinación entre los distintos cuerpos y que no se dependa del «voluntariado» de bomberos que actúen sacrificando su tiempo libre. En la actualidad, cada comunidad autónoma en España tiene sus normas y no se coordina con eficacia, lo cual hace que perdamos también dinero y territorio verde.
  3. Tampoco hay protocolos ni mecanismos para coordinar el voluntariado y contratar profesionales. Hay muchas personas bien formadas que quedan paralizadas mientras el monte se quema y mientras se contrata personal sin experiencia ni formación adecuada.
  4. Establecer protocolos para gestionar bien la logística de los incendios forestales: comida del personal, material EPI suficiente, tareas de lavandería, etc. Téngase en cuenta que los trajes de los bomberos se impregnan de sustancias tóxicas que no deberían esparcirse por los hoteles donde se alojen ni en sus propios domicilios.
  5. Aprobar una ley de dotaciones mínimas, para que en cada época del año se sepa cuántos efectivos deben estar operativos de forma obligatoria.
  6. Evitar que alguien saque provecho del monte quemado. No se debe extraer la madera quemada y el territorio debe quedar vetado a todo tipo de aprovechamiento humano: nada de pastar ganado, ni cazar, ni cambios en el uso de los terrenos, ni recalificaciones de ningún tipo (urbanísticas, mineras o de otro tipo). Debemos estar atentos porque algunos ingenieros forestales son expertos en monetizar el bosque y no les interesa el funcionamiento real de la naturaleza.
  7. Prohibir la caza en condiciones de alto riesgo, tales como ante alertas meteorológicas de sequía o calor extremo. Estos son motivos suficientes para prohibir la media veda (caza en verano) además de los otros problemas de la caza.
  8. Establecer protocolos para salvar también a los animales: domésticos, de granja y también salvajes, cuando sea posible.
  9. Prohibir las quemas agrícolas, no solo por el riesgo de incendio, sino por la contaminación y el daño que causan frente a alternativas como el compostaje.
  10. Conseguir que la Política Agraria Común de la Unión Europea (la PAC) deje de favorecer los intereses de las multinacionales de la agroindustria, y pase a fomentar buenas prácticas sostenibles de agroecología.
  11. Educar en las ventajas de la renaturalización (rewilding), una alternativa eficiente, barata y ecológica para aumentar los bosques y las zonas naturales. Deberíamos proteger un mínimo del 50% del planeta para evitar el colapso ambiental.

Algunas de las peticiones anteriores parecen tan elementales que se puede llegar a pensar que ya se están aplicando. Pero no es así. De hecho, son denuncias de los propios bomberos y personas que conocen el problema de primera mano. Si no avanzamos en esto, España arderá cada verano y sufriremos cada vez más los efectos de nuevos desastres climáticos. De hecho, todavía no hemos aprendido las lecciones de la DANA que asoló la Comunidad Valenciana.

Es necesario resaltar que el abandono de campos o incluso de pueblos enteros no es algo inherentemente negativo. Más aún, esto puede tener efectos positivos para el medioambiente. Por supuesto, habrá que prestar atención para minimizar las consecuencias negativas en la población, si se diera el caso.

Para terminar, no debemos olvidar que la crisis climática va a aumentar los llamados fuegos «de sexta generación»: incendios tan grandes que son incontrolables; tan complicados de extinguir que los bomberos solo pueden esperar a que el fuego pierda intensidad para atacarlo. ¿Estamos preparados?

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La Fundacion para la ayuda Humanitaria a Gaza (FHG) es un engaño genocida

10 Junio 2025 at 06:58
Por: marijose

La autodenominada Fundación Humanitaria de Gaza (FGH) continúa difundiendo falsedades prefabricadas, afirmando falsamente que la resistencia palestina amenaza a su personal y obstruye la distribución de ayuda. La cruda realidad es que esta misma organización no es más que una fachada de propaganda del ejército israelí, liderada por oficiales y soldados estadounidenses e israelíes que operan desde fuera de la Franja de Gaza, financiada directamente por Estados Unidos y que ejecuta operaciones en coordinación con el ejército israelí, perpetrando actualmente un genocidio continuo contra más de 2,4 millones de palestinos en Gaza.

La realidad, conocida por todos, es que la ocupación israelí, por sí sola, ha bloqueado la entrada de ayuda humanitaria a Gaza durante casi 100 días consecutivos, cerrando deliberadamente todos los cruces hacia la Franja e impidiendo que más de 55.000 camiones de ayuda lleguen a las familias devastadas. También ha restringido severamente la circulación de decenas de organizaciones humanitarias internacionales. Esto ha sido confirmado explícitamente por las Naciones Unidas, la Cruz Roja, la OCHA, la Organización Mundial de la Salud y otros, quienes afirman que la ocupación es el único impedimento para que la ayuda llegue a los civiles hambrientos de Gaza.

La FGH ha participado activamente en un crimen coordinado contra civiles bajo el pretexto de ser el «anzuelo» para obtener ayuda humanitaria. Informes de campo documentan que, en tan solo dos semanas, más de 130 civiles fueron asesinados a tiros mientras intentaban alcanzar paquetes de alimentos en humillantes puestos de control gestionados por FHG con protección militar. Alrededor de 1.000 más resultaron heridos y nueve siguen desaparecidos, tras ser atraídos a zonas militarizadas controladas por el ejército de ocupación. Estos constituyen crímenes de derecho internacional.

La FGH carece fundamentalmente de todos los principios humanitarios fundamentales:

Neutralidad: Coopera directamente con el ejército de ocupación y sigue sus directivas, con lanzamientos de ayuda anunciados por canales militares.

Imparcialidad: Opera dentro de una clara agenda de seguridad israelí orientada a subyugar a la población.

Independencia: Recibe financiación y órdenes de gobiernos extranjeros y del ejército israelí.

Humanidad: Nunca ha apoyado a los civiles: funciona como una herramienta de coerción, hambre y muerte.

Lo afirmamos claramente:

Cualquier organización que se declare humanitaria mientras ejecuta planes militares y gestiona puntos de distribución dentro de «zonas de contención» controladas por tanques de ocupación, no puede considerarse una agencia de ayuda humanitaria. Es un instrumento directo de genocidio y cómplice de crímenes de guerra contra la población civil.

Hacemos un llamamiento al mundo para que no se deje engañar por esta institución, que participa en actividades delictivas organizadas y sistemáticas.

La resistencia palestina no amenaza a nadie; protege el derecho de su pueblo a sobrevivir frente a organizaciones engañosas que asesinan bajo el pretexto de la ayuda.

La comunidad internacional debe poner fin a su sesgo ciego, poner fin a esta catástrofe moral y permitir la entrada inmediata de decenas de miles de camiones de ayuda humanitaria bajo la supervisión de agencias de la ONU con amplia experiencia, profesionales, competentes y que se adhieren a los principios humanitarios.

Fuente: https://t.me/thecradlemedia/36598

Dentro de la operación cibernética que quebró el liderazgo de Assad en Siria

7 Junio 2025 at 06:24
Por: marijose

Lo que sucedió en Alepo el 27 de noviembre de 2024 no fue solo un evento en el campo de batalla, fue un terremoto político. La rápida caída de la ciudad, y con ella la columna vertebral de la presencia militar del régimen de Assad en el norte de Siria, conmocionó a toda la región. La velocidad a la que se desintegró el régimen levantó cejas incluso entre sus oponentes más ardientes. Muchos sabían que se estaba llevando a cabo una operación militar, pero pocos entendían la guerra invisible que ocurría detrás de las líneas del frente.

Ahora, podemos hacerlo.

Según una investigación publicada por la revista New Lines, el colapso del Ejército Árabe Sirio en Alepo no fue simplemente el resultado de ataques terrestres o con aviones no tripulados, sino que fue el producto de una operación cibernética encubierta. En el corazón de este engaño no había un cohete o un tanque, sino algo mucho más insidioso: una aplicación móvil.

“Siria confía en el desarrollo”: un caballo de Troya

Lanzada bajo la apariencia de una iniciativa humanitaria, la aplicación llamada STFD-686, una cadena de letras que significa Siria Confianza para el Desarrollo, apareció en el verano de 2024. Presuntamente estaba vinculado a la primera dama Asma al-Assad y se comercializaba como un programa benévolo para apoyar a los soldados sirios con un estipendio mensual de 400.000 libras sirias, unos 40 dólares.

La oferta para muchos soldados que vivían en condiciones desesperadas era irresistible.

Para reclamar el pago, los usuarios debían ingresar una serie de detalles personales y aparentemente inofensivos: nombre, fecha de nacimiento y tamaño de la familia. Pero luego llegaron las solicitudes de información más confidencial: rango militar, designación de unidad, coordenadas de despliegue y afiliaciones a la cadena de mando. Un experto en software sirio familiarizado con la operación le dijo a la revista New Lines que la aplicación fue diseñada para extraer suficientes datos para mapear toda la estructura del ejército sirio en tiempo real.

No se detuvo ahí.

La aplicación requería la integración de Facebook, lo que otorgaba a sus controladores acceso a gráficos sociales, mensajes privados y credenciales de inicio de sesión. Una vez instalado, se activó el software espía “Spy Max”, dando a sus operadores acceso sin restricciones a llamadas telefónicas, archivos, fotos e incluso transmisiones en vivo desde la cámara y el micrófono del dispositivo.

En resumen, todos los teléfonos con la aplicación se convirtieron en un centro de vigilancia móvil, desde dentro de las propias filas del ejército.

Ataques selectivos, cadenas de mando interrumpidas

Lo que vino después fue clínico y devastador.

Las fuerzas de Julani (Al-Golani), ahora equipadas con un mapa digital de las vulnerabilidades más críticas del ejército sirio, se movieron con precisión quirúrgica. Las unidades remotas quedaron aisladas y sin suministros. Los oficiales de alto rango encontraron sus órdenes interceptadas o anuladas. Líneas defensivas enteras en Alepo se desmoronaron, no por falta de efectivos, sino por sabotajes estratégicos.

Y mientras tanto, los soldados en el terreno no tenían idea de que ellos mismos habían entregado las llaves.

No se trató de un ciberataque en el sentido convencional. Era una guerra psicológica, ejecutada a través de la tecnología, explotando la desesperación con una promesa de ayuda.

¿Quién estaba detrás?

Esa sigue siendo la pregunta del millón.

Las huellas digitales son turbias. Según los informes, uno de los dominios de backend de la aplicación estaba alojado en un servidor con sede en EE. UU., lo que genera sospechas obvias dada la larga historia de Washington de respaldar a las facciones de Julani. Pero la evidencia está lejos de ser concluyente. Puede haber sido una bandera falsa intencional, destinada a engañar a los investigadores y desviar la culpa.

¿La realidad más probable? Se trató de una operación de múltiples actores, que combinó inteligencia de la oposición local, activos regionales y, posiblemente, experiencia cibernética extranjera. Israel, Turquía, Qatar, ninguno es ajeno a la guerra cibernética, y todos tenían un interés estratégico en debilitar a Damasco.

Una nueva era de guerra

Si esta operación demuestra algo, es esto: el campo de batalla ya no es solo un espacio físico. La guerra cibernética ya no es un complemento del poder militar convencional, sino que es fundamental para él.

Recordemos 2020: el teléfono olvidado de un soldado sirio dentro de una unidad de defensa aérea rusa Pantsir permitió a Israel triangular y eliminar el sistema a través de un ataque aéreo. Eso fue una advertencia.

Lo que sucedió en Alepo fue el cumplimiento de esa advertencia.

El ejército sirio no solo fue superado en armamento, sino que fue superado en hackeo. Y a medida que avanzamos hacia una nueva fase de guerra híbrida, ya no es suficiente controlar los cielos o las calles. También debe controlar el código.

Y en noviembre de 2024, el código ganó.

Fuente: https://laotraandalucia.org/dentro-de-la-operacion-cibernetica-que-quebro-el-liderazgo-de-assad-en-siria/

Una omisión que lo dice todo: el día que El País olvidó cubrir una manifestación por Palestina

5 Junio 2025 at 06:00
Por: Caty R

La omisión de una manifestación propalestina por parte de El País provocó una dura crítica del economista y activista Luis Portillo Pasqual del Riquelme. La polémica reabre el debate sobre el papel de los medios en la cobertura de conflictos internacionales y en la defensa de los derechos humanos.

El pasado 10 de mayo tenía lugar en Madrid una multitudinaria manifestación en solidaridad con el pueblo palestino, reclamando el embargo de armas a Israel y la ruptura de relaciones diplomáticas con ese Estado. Sin embargo, al día siguiente los lectores habituales de El País se encontraron con un silencio total en la edición impresa del periódico al respecto de esta movilización ciudadana.

La omisión no pasó desapercibida y desató una oleada de críticas de lectores. Entre ellas, la contundente carta de Luis Portillo Pasqual del Riquelme, economista, solidario con el pueblo saharaui y autor del libro “En defensa de la causa saharaui. Testimonios de denuncia, resistencia y solidaridad”,

En una misiva dirigida a Soledad Alcaide, Defensora del lector del diario,  Portillo expresó su profundo malestar por lo que calificó como una falta de sensibilidad y empatía informativa.

 Para Luis Portillo, resultaba evidente que la omisión del periódico de el Grupo Prisa  no puede entenderse como un simple error operativo, sino como una decisión editorial coherente con una línea que ha minimizado sistemáticamente la cobertura de ciertas luchas, como la del pueblo palestino o la del propio pueblo saharaui.

Una respuesta defensiva

 Por su parte, la defensora del lector, en su columna del  18 de mayo, titulada «Lo que les falta y lo que les sobra a algunos lectores», se excusaba atribuyendo la omisión d a  un «error de reflejos» por parte de la redacción, que «optó por cubrir la protesta convocada por el PP y Vox contra el Gobierno en la plaza de Colón, en detrimento de la manifestación propalestina».

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Soledad Alcaide, Defensora del lector de El País

 Según Borja Echevarría, director adjunto del periódico, la cobertura de Gaza es un eje central del medio, aunque se justificó la omisión señalando que “el periódico del domingo va muy armado” y “hay menos capacidad de reacción”.

Luis Portillo, sin embargo, rebatió esa explicación, calificando de «escandalosa» la falta de cobertura, especialmente cuando El País ha dedicado páginas enteras a actos políticos con asistencia marginal, como una concentración reciente en Callao con apenas mil personas. A su juicio, la ausencia de información no se debió a ningún topo de «error», sino a presiones o intereses de embajadas como las de Israel, Marruecos y Estados Unidos, y a la afinidad editorial del diario con las posiciones oficiales del Ministerio de Asuntos Exteriores. 

La línea editorial de El País y la causa saharaui

Portillo recordó, en este sentido, que año tras año El País ha ignorado las manifestaciones por el Sáhara Occidental que se celebran en Madrid en noviembre, coincidiendo con el aniversario de los Acuerdos Tripartitos de 1975. La denuncia efectuada por Luis Portillo se enmarca, por tanto, en otra  más amplia a la línea editorial del periódico que, a nivel estatal, responde y respalda la línea política del PSOE. 

 Desde que el Gobierno de Pedro Sánchez alineó su política exterior con el plan de autonomía propuesto por Marruecos para el Sáhara Occidental, El País, se ha esforzado por justificar esta postura a través de su línea editorial y las opiniones de sus periodistas asalariados y columnistas. 

 Editoriales recientes han defendido este giro como una adaptación al “realismo geopolítico”, dejando en segundo plano el principio de autodeterminación al que tiene derecho, según la legalidad internacional, el pueblo saharaui. Aunque el periódico ha cubierto algunas visitas oficiales de enviados de la ONU, como la de Staffan de Mistura, ha omitido reiteradamente las movilizaciones sociales que denuncian la ocupación marroquí.

Un lector comprometido

 Luis Portillo Pasqual del Riquelme no es un «lector cualquiera» del diario El País. Doctor en Ciencias Económicas, ha sido profesor universitario y es colaborador de medios críticos como RebeliónAraInfo, Kaos en la Red y Canarias-semanal. En sus artículos denuncia no solo la ocupación del Sáhara, sino también la complicidad activa o pasiva de medios y gobiernos que blanquean esta situación.

EN DEFENSA DE LA CAUSA SAHARAUI : Portillo, Luis: Amazon.es: Libros

En 2025, Portillo presentó su libro En defensa de la causa saharaui, una compilación de escritos y testimonios en apoyo al derecho del pueblo saharaui a decidir su destino. Su intervención en esta polémica no es, por tanto, un arrebato puntual, sino una expresión más de su compromiso político e intelectual.

   La controversia entre Portillo y la Defensora del lector de El País, Soledad Alcaide, pone sobre la mesa una cuestión de fondo: ¿quién decide qué merece ser noticia? ¿Quién define la relevancia de una manifestación, una causa, un conflicto?

   Como ha querido poner de relieve Luis Portillo, el silencio informativo selectivo jamás es neutro. En muchos casos es una forma de intervención. Lo que se omite también comunica. Por eso, esta polémica es más que un desencuentro puntual. Es un recordatorio de que la prensa corporativa, tiene la clara función de reforzar la ideología dominante necesaria para la reproducción del sistema. Aunque de vez en cuando tenga que enfrentarse a algunos lectores críticos dispuestos a interpelar a quienes se autodefinen como «El Cuarto Poder».

Fuente: https://canarias-semanal.org/art/37901/cuando-una-omision-lo-dice-todo-el-dia-que-el-pais-olvido-cubrir-una-manifestacion-por-palestina-y-el-sahara

Lee Miller, Francesca Albanese y la bañera de Netanyahu

4 Junio 2025 at 05:44

La imagen de Lee Miller, la célebre fotógrafa de guerra injustamente olvidada, en la impoluta bañera de Adolf Hitler, en su casa de Múnich, justo después de retratar el exterminio judío en Dachau, es una de las más icónicas del siglo XX. No solo simbolizaba la caída del nazismo. También representaba el acceso sin precedentes del periodismo de guerra al horror del holocausto judio. Miller, aun siendo mujer, pudo entrar en Dachau y otros campos de concentración para mostrar al mundo las evidencias del genocidio. Sin censura, su trabajo contribuyó a que la historia no pudiera ser negada, en un momento en que documentar los hechos dependía exclusivamente, o de la propaganda o del periodismo. 

Es curioso que la figura de Lee Miller haya sido redescubierta gracias a la película Lee –protagonizada y producida por Kate Winslet–, justo cuando asistimos en vivo a la ejecución de otro genocidio, esta vez, perpetrado por las y los descendientes de las víctimas del exterminio que retrató la fotógrafa. Esa legitimidad que otorgan las pruebas periodísticas en la documentación de la barbarie está siéndole negada al pueblo palestino. Primero, el Estado genocida de Israel quiere evitar la divulgación legítima de las monstruosidades que sigue cometiendo, tras 500 días de masacres, hambre y sed en la franja de Gaza y también en Cisjordania, en la prensa mundial, imponiendo una censura informativa internacional total. Y con ella, obstaculizar la toma de conciencia de la opinión pública mundial en el tratamiento que se le da a lo que muchos medios siguen denominando “guerra”, porque asumen la narrativa oficial israelí. Segundo, los corresponsales locales son aniquilados intencionadamente por el ejército israelí mediante el uso del asesinato, para no dejar testigos. Es la manera definitiva de censura informativa y alcanza, por ahora, una cifra que duplica la centena con creces. 

Mientras el ejército israelí bombardea hospitales, bibliotecas, escuelas y universidades, destruye barrios enteros y mata a miles de civiles, la información que se obtiene proviene de corresponsales palestinas que, literalmente, se juegan la vida [según la Oficina de Medios del Gobierno gazatí, hasta el 28 de mayo, han sido asesinados 221 periodistas]. Sus identificaciones sirven para atraer las balas en vez de evitarlas. Su lucha contra la muerte y a favor de la información resuena muy poco en la prensa occidental: sus testimonios son silenciados y deslegitimados sistemáticamente por los grandes medios. La censura informativa es tal que, a diferencia de lo que ocurrió con los campos de exterminio nazis, hoy no hay imágenes directas de los crímenes de guerra en tiempo real, desde una mirada externa. 

El gobierno de Netanyahu ha convertido el territorio en una zona de exclusión informativa y los y las periodistas son asesinados impunemente. Esto ocurría antes del genocidio, como sucedió con Shireen Abu Akleh, en 2022, la prestigiosa reportera palestino-estadounidense de Al Jazeera asesinada por un soldado israelí, cuando cubría una redada en el campo de Jenin, sin más consecuencias. Y acaba de tener un broche macabro con el asesinato de la fotoperiodista palestina Fatima Hassouna, por un bombardeo del ejército israelí en el norte de Gaza el pasado 16 de abril, junto con las diez personas que quedaban de su familia. Justo un día después de que la directora iraní, Sepideh Farsi, le comunicara que el documental que estaba haciendo sobre ella, Put Your Soul on Your Hand and Walk, había sido seleccionado en el Festival de Cannes. 

La necrocensura es el santo y seña de la estrategia israelí para sellar las fronteras informativas. Ya no nos sorprende el ritual de la periodista y activista palestina Bisan Owda desde Instagram: ¡Soy Bisan desde Gaza. Y todavía estoy viva! Saluda, antes de comenzar su crónica casi diaria sobre el avance del genocidio y la dignidad con la que lo encara el pueblo palestino. Ojalá los múltiples reconocimientos internacionales, que han merecido su valentía y compromiso durante 2024 –Premio Peabody, Premio Emmy de Noticias y Documentales, el Edward R. Murrow de periodismo como parte del equipo de Al Jazeera Digital y mujer más influyente por el Financial Times, le sirvan de escudo protector, en un contexto en el que el periodismo tradicional es incapaz de cubrir la realidad. 

Mientras en Gaza se registran testimonios desgarradores de muerte y destrucción, en redes sociales circulan vídeos de soldados y soldadas israelíes jactándose y mofándose de las masacres que cometen. En algunos de estos registros, se les ve bailando, cantando y celebrando los ataques contra civiles, evidenciando el desprecio absoluto por las vidas palestinas. Estas imágenes, lejos de generar indignación en los medios occidentales, son ampliamente ignoradas, reforzando la narrativa de impunidad que rodea al genocidio. Imágenes-trofeo similares, no tan vejatorias, sirvieron como evidencias acusatorias contra el ejército alemán, tras la Segunda Guerra Mundial. En el caso de las y los soldados israelíes, esperamos puedan ser también pruebas incriminatorias. 

La paradoja es incuestionable: en 1945 los países aliados permitieron y alentaron que la prensa documentara el genocidio judío, hoy las democracias occidentales se inhiben, tergiversan y directamente obvian el genocidio palestino en Gaza y Cisjordania. La censura llega también a los y las periodistas occidentales. El caso de la BBC es uno de los más notorios. Acaba de ser acusada de ejercer “supresión política” al retrasar la emisión de un documental sobre el personal sanitario en Gaza, Gaza: Medics Under Fire, por figuras de prestigio, como el director de cine británico Mike Leigh o la actriz norteamericana, Susan Sarandon. En la CNN las normas de censura prohíben hablar de crimen de guerra y genocidio y los bombardeos son explosiones. Es la “escolta mediática” del genocidio. 

In extremis, después de más de 70 días de hambre inducida en la Franja de Gaza, imágenes de bebés con ojos desorbitados y cuerpos famélicos se cuelan en los informativos de las cadenas mayoritarias. Mientras, gobiernos europeos y la propia UE empiezan a cambiar de registro, hablando de embargo de armas o revisión del Acuerdo de Asociación con Israel. ¿Hay una intención genuina que llevará a la ejecución de medidas específicas tal y como llevan pidiendo las Naciones Unidas y la Corte Internacional de Justicia desde hace meses? O, ¿serán declaraciones para lavar conciencias, sin más recorrido? Ya es tarde, los tiempos del hambre son inmediatos y las secuelas en el desarrollo de las y los bebés irreversibles. Lo sabían y lo saben nuestras abuelas y madres, supervivientes de la hambruna de la Guerra Civil y de las restricciones de la posguerra ¡Con la comida no se juega! Repetían incansables. Israel juega en Gaza con la comida y con las vidas inocentes de seres indefensos cuyas posibilidades de existencia, de sobrevivir, se verán muy mermadas. Mientras, Europa observa sus juegos letales, bailando su “danza macabra”, en palabras de Olga Rodríguez. Y esperando ¿a qué? 

El mandato censor de Netanyahu no sólo está siendo replicado en Occidente en las calles y los medios, las universidades obedecen también a este deseo de bloqueo a la información y al conocimiento. 

En Europa y Estados Unidos, la persecución de voces críticas con Israel se ha intensificado. Recientemente, Francesca Albanese, relatora especial de la ONU para los territorios ocupados y autora del informe “Anatomía de un Genocidio”, fue censurada en dos universidades alemanas. En la Universidad Libre (FU) de Berlín iba a hablar, el 19 de febrero junto con Eyal Weizman, director británico-israelí de la agencia de investigación Forensic Architecture que ha realizado una investigación sobre los efectos de la acción militar en el territorio de la Franja de Gaza. Las autoridades universitarias cancelaron el acto público después de recibir críticas masivas desde diferentes sectores. El hecho de que una universidad niegue la posibilidad de hablar de una funcionaria de la ONU, experta independiente, es muy grave, y no tiene precedente, según afirmó la propia Albanese. Afortunadamente su valentía y rigor han sido premiadas con la renovaciónde su puesto en abril de 2025 y hasta 2028, a pesar de las presiones, amenazas personales y las campañas de descrédito por parte de Israel. 

Uno de los ejemplos más significativos de censura académica en EEUU se ha producido por la cancelación fulminante de un monográfico del Journal of Architectural Education (JAE) dedicado a Palestina, previsto para el otoño de 2025. La suspensión se produjo cuando ya estaba muy avanzado el proceso de revisión por pares de 80 artículos y sin que la Association of Collegiate Schools of Architecture (ACSA), que publica la JAE, hubiera leído el contenido. La decisión se tomó después de una campaña de acoso contra los integrantes del consejo editorial, por la presión de grupos políticos externos y ante la amenaza de aplicar legislación basada en definiciones restrictivas y sesgadas de antisemitismo. Lejos de acatar esta medida, la suspensión ha sido activamente respondida tanto por el editor ejecutivo interino, McLain Clutter, que fue despedido, como por todo el consejo editorial, que renunció en bloque, en protesta por la violación de la libertad académica y la autonomía editorial. En un ejemplo digno de seguir, el consejo editorial y los editores temáticos se constituyeron en “JAE Board (in exile)” para continuar impulsando la difusión del contenido y la defensa de la libertad académica. De tal modo que, durante la conferencia anual de la ACSA (marzo 2025), contraprogramaron un evento alternativo para debatir los temas censurados y reivindicar el derecho a la investigación crítica sobre Palestina. 

Esta táctica de silenciar la crítica a Israel y, especialmente, la procedente de estudios científicos, tachándola de antisemita, se apoya en la declaración de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto, como reconoce el anuncio de suspensión del monográfico por la propia ACSA. Cuando se equipara la reprobación de las tropelías israelíes y su estudio sistemático con el odio hacia lo judío se encienden todas las alarmas. 

Con el rector de la Universidad de Glasgow, el doctor Ghassan Abu-Sittah, un cirujano británico-palestino que ha trabajado en Gaza y en otras zonas de masacre, y ha estudiado y denunciado las atrocidades cometidas por Israel, la censura subió de nivel. En la primavera de 2024 fue prohibida su entrada, primero en Alemania, y luego en Francia, para bloquear su intervención en eventos políticos y académicos bajo presión de grupos proisraelíes. La negativa a entrar en Alemania en abril se acompañó de la prohibición de visado durante un año, lo que significa, según la policía francesa, que tiene vedado el acceso a cualquier país del espacio Schengen. Esto confirma que la censura no solo busca ocultar las imágenes del genocidio, sino también impedir la difusión de conocimiento riguroso sobre las tácticas totalizadoras de exterminio masivo que usa Israel en lo que Abu-Sittah caracteriza como la “Ecología de la Guerra”. Y, por supuesto, impedir el debate sobre sus implicaciones políticas, legales y éticas. En marzo de este año se le comunicó que forma parte de una lista de la BBC de personas non gratas, lo que explica que hasta siete entrevistas programadas con esa cadena, hayan sido canceladas en el último momento. 

En 2024, la Universidad de Colonia canceló el acuerdo con la filósofa feminista Nancy Fraser para ocupar la cátedra Albertus Magnus de esa universidad durante el mes de mayo. Al enterarse el rector de que había firmado la declaración “Filosofía para Palestina” le pidió que aclarara su postura. Su respuesta fue contundente: “¡Qué descaro!”. “Es decir, ¿qué le importa a él mi opinión sobre Oriente Medio? Soy libre, puedo firmar lo que quiera”. La filósofa iba a presentar sus estudios sobre las tres caras del trabajo en la sociedad capitalista, sin conexión directa con Israel ni Palestina y ya tenía comprado el billete de avión. 

En el Reino Unido, David Miller, profesor de Sociología en la Universidad de Bristol (Inglaterra), fue despedido en 2021 tras una investigación interna sobre sus comentarios públicos sobre Israel y el sionismo. En 2024, un tribunal de Reino Unido dictaminó que hubo discriminación en la rescisión de su contrato. 

El caso más lamentable de censura en una universidad española es posiblemente el de la UNED. Porque no sólo atañe a cuestiones académicas sino también de solidaridad con el pueblo palestino. Por un lado, y posiblemente ante las presiones del nodo de la Red Universitaria por Palestina (RUxP) en esta universidad, el Vicerrectorado de Estudiantes contactó con la UNRWA para una campaña de recogida de fondos que no han alcanzado ni la mísera cifra de 3.000 euros de recaudación, pues la universidad, ante la indignación de todo el personal vinculado a esta organización, afirma no poder difundirla entre la comunidad universitaria. Por otro lado, el documental Palestina, una tierra negada lleva más de un año en un cajón, sin que pueda ser emitido en la televisión pública, por razones poco claras, aducidas por el departamento de Medios e incluso el Rectorado. Por primera vez en la historia de las producciones de la UNED para RTVE, el Rectorado se ha arrogado la potestad de controlar el reportaje concebido por un docente de la universidad. Si bien, niega categóricamente que esta injerencia se pueda calificar de “censura”. 

No menos revelador resulta el episodio desencadenado en el marco de las charlas LASER –encuentros internacionales de arte y ciencia cuya sede española alberga la Universitat Politècnica de València (UPV)–. Tras la sesión “Panorama cuántico. Arte, Ciencia y Tecnología en estado de superposición”, celebrada en Las Naves el 21 de septiembre de 2023, el comité local quiso dedicar la siguiente convocatoria a una reflexión interdisciplinar sobre el vacío físico, artístico y a la vez político, tomando como hilo conductor el genocidio del pueblo palestino y el silencio cómplice de gran parte de Occidente. Sin embargo, el equipo de gobierno de la UPV, que inicialmente había aprobado la propuesta, la vetó en cuanto supo que se emplearía ese genocidio como caso paradigmático de “creación de vacío”. La sesión nunca llegó a celebrarse y quedó oficialmente cancelada; varias integrantes dimitieron en protesta por lo que denunciaron como un claro acto de censura y doble rasero, dado que pocos meses antes la misma institución había auspiciado sin reparos una charla sobre la invasión rusa de Ucrania. Fruto de la natural indignación se publicaron tres artículos: “Gaza, cuando caen las bombas”, “Vacío y borrado. La universidad ante el genocidio” y “Vacío y censura en el colonialismo del interior”

En el campo de la cultura, se puede consultar una lista de actos de censura que documenta Publishers for Palestine, un colectivo global de editores y otras personas en todo el mundo creado para defender la justicia, la libertad de expresión y el poder de la palabra escrita en solidaridad con Palestina. 

Las imágenes más espantosas producidas por Lee Miller, entre ellas, otra tan emblemática como la mencionada al comienzo de este artículo, la que capta el montón de cadáveres esqueléticos de judíos apilados como si fueran desechos, fueron publicadas en las ediciones británica y americana de Vogue, junto a fotos de moda y anuncios de maquillaje. “CRÉELO” fue el titular de su crónica sobre los campos de concentración –aparecido en el especial “Victoria” en junio de 1945–. Al parecer, los nazis pensaban que el horror estimularía la incredulidad de la gente. Ainara Miguel Sáez de Urabain, autora del artículo del que procede esta información, considera que estas fotos son el “testimonio incuestionable del espanto y su valor reside en representar lo irrepresentable”. 

¿Representar lo irrepresentable? Sustituyamos la pila de cuerpos famélicos de adultos, por cuerpos famélicos de bebés, de niños y de niñas, añadamos imágenes de los 8.000 niños y niñas con amputaciones de por lo menos un miembro, de las personas quemadas vivas bajo los plásticos de sus tiendas, mayoritariamente mujeres e infancia, de los cuerpos aplastados por los escombros tras los bombardeos, de los restos humanos de familiares que caben en una pequeña bolsa de plástico tras haber sido despedazados, esparcidos y volatilizados por bombas pensadas para destruir objetivos bélicos (no seres humanos), de los padres y madres despidiéndose del cráneo amputado de sus hijas e hijos. Podemos añadir las imágenes de las amputaciones sin anestesia, de los hospitales arrasados, de las escuelas y universidades reducidas a escombros, de las caras y cuerpos de los y las presas palestinas, deformados por torturas impensables. ¿Podría representarse el daño psicológico inconmensurable? 

¿Qué pensaría Lee Miller si supiera que ninguna fotógrafa extranjera va a poder plasmarlas? ¿Cómo se sentiría sabiendo que la bañera de Netanyahu nunca será captada por una cámara como símbolo de rendición? ¿Quién y cómo podría registrar esta vesania constante? Y, ¿la soledad, el abandono total de la población palestina a este destino injusto, espantoso y evitable? Finalmente, ¿se atrevería Vogue a publicar un reportaje sobre el genocidio en Gaza con imágenes, que como las de Lee Miller, sirvieran para transmitir este espanto exponencial con la misma autenticidad y sentimiento que lo hizo ella?

Dos imágenes del espanto genocida en Gaza realizadas por corresponsales locales han sido premiadas en las dos últimas ediciones del World Press Photo. En 2025, el premio fue otorgado al retrato de Mahmoud Ajjour, un niño de 9 años con ambos brazos amputados por bombardeos israelíes en 2024, realizado por la fotógrafa palestina Samar Abu Elouf en Doha (Catar). Ella y el niño son de las pocas personas palestinas que han sido evacuadas para recibir tratamiento por las heridas recibidas. En la edición de 2024, Inas Abu Maamar, de 36 años, acuna en sus brazos a su sobrina Saly, de cinco años, asesinada junto a su madre y su hermana en su casa por el impacto de un misil. La fotografía fue tomada el 17 de octubre de 2023 en la morgue del hospital Nasser de Jan Yunis, en el sur de Gaza – arrasado desde febrero de 2024 debido a los ataques del Ejército israelí– por el fotógrafo gazatí Mohammed Salem. Este mismo fotógrafo había ganado la edición de 2010, con una imagen que captaba la explosión de bombas de fósforo blanco sobre la ciudad de Gaza el 8 de enero de 2009, durante el ataque de Israel. Un compuesto prohibido que se pega a la piel y horada la carne hasta el hueso y sigue utilizándose en el genocidio en marcha. 

A diferencia de 1945, en 2025, 80 años después, no hace falta que rueguen que lo CREAMOS, simplemente no lo vemos

Saber que periodistas locales se exponen a morir para dejarnos esas imágenes, dolorosas y terribles es un estímulo. Saber que la educación en escuelas y universidades continúa en circunstancias tan adversas, buscando sus espacios y tiempos donde sea y como sea, es una inspiración. Desde fuera de este horror atroz, pero tocadas por él, sólo podemos honrar sus sacrificios y su entereza difundiendo e investigando el genocidio palestino por todos nuestros medios. También las lecciones de dignidad que día a día aprendemos del pueblo palestino. Desde la Red Universitaria por Palestina, sabedoras del punto de inflexión que, para la humanidad y la civilización occidental, implica contravenir el derecho a la libertad de expresión en que se fundamentan también las libertades académicas de aprender, enseñar, investigar y de expresarse con autonomía ideológica en nuestras propias universidades, no vamos a cejar en este empeño.

Mar Rodríguez Romero (Univeridade de Coruña),  Irina Fernández Lozano (UNED) y Safaa Elidrissi Moubtassim (Universitat de València). 

Fuente: https://ctxt.es/es/20250501/Firmas/49345/Safaa-Elidrissi-Moubtassim-Irina-fernandez-lozano-mar-rodriguez-romero.htm

El Mossad israelí, el financiador de la Fundación Humanitaria de Gaza

3 Junio 2025 at 00:12
Por: marijose

El plan de Israel para apoderarse de la distribución de ayuda en Gaza terminó en caos el 27 de mayo, cuando soldados israelíes abrieron fuego contra multitudes de palestinos hambrientos y desesperados mientras esperaban la distribución de apenas 8.000 cajas de raciones, por parte de una oscura organización que se autodenomina Fundación Humanitaria de Gaza (Gaza Humanitarian Foundation, GHF).

La fundacion humanitaria de Gaza (GHF) fue fundada este febrero en Suiza bajo una nube de misterio; realmente sirve como paraguas de una red de empresas mercenarias privadas, que Israel está utilizando para suplantar el papel de las Naciones Unidas en la alimentación de los palestinos después de llevarlos al borde de la inanición.

Hasta el momento se desconoce quién financia este opaco organismo despilfarrador de ayuda. Un portavoz de la GHF declaró al Washington Post: «La fundación ha conseguido 100 millones de dólares de un donante anónimo». 

Avigdor Lieberman, figura de la oposición israelí de derecha y miembro de la Knéset, proclamó que el misterioso ángel financiero de la GHF era, de hecho, el gobierno israelí. «El dinero para la ayuda humanitaria proviene del Mossad y del Ministerio de Defensa«, escribió Lieberman en Twitter/X, quejándose de «Cientos de millones de dólares a expensas de los ciudadanos israelíes».

Yair Lapid, miembro de la Knéset y líder de facto de la oposición, ha acusado al gobierno israelí de financiar dos empresas fantasma, señalando a la GHF y a la empresa privada de mercenarios Safe Reach Solutions, fundada por el exagente de campo de la CIA Phillip Reilly. Dos exfuncionarios estadounidenses declararon al medio catarí Middle East Eye que Reilly se había ganado la confianza del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y de varios empresarios israelíes cercanos a él.

De ser cierto, esto significaría que el aparato militar y de inteligencia de Israel está blanqueando enormes sumas de dinero mediante un plan de ayuda armado que constituye la base de su plan de limpieza étnica en el norte de Gaza. Un documento interno filtrado de la GHF reconoció  que los centros de distribución de alimentos y los complejos residenciales que estaban construyendo en Gaza podrían ser «campos de concentración con biometría». 

El modelo de la GHF parece fundamental para el plan declarado de Israel de ocupar el 75% de la Franja de Gaza, obligando a los palestinos hambrientos y sin hogar a refugiarse en lo que su ejército ha calificado como «islas humanitarias», diseñadas para «dividir y gobernar» el enclave diezmado. También es un claro intento de reemplazar a UNRWA, la agencia de las Naciones Unidas que ha atendido las necesidades de la población refugiada de Gaza desde 1949, y que la Knesset israelí designó como organización terrorista en 2024.

El plan de “isla humanitaria” de Israel pretende abiertamente “dividir y gobernar” a Gaza impidiendo el movimiento de su población.

La creación de la GHF se puede rastrear directamente hasta la oficina COGAT (Coordinación de las Actividades Gubernamentales en los Territorios Ocupados) del gobierno israelí -que está llevando a cabo el asedio de Gaza-, así como a un empresario israelí llamado Liran Tancman, descrito en un informe como «un reservista en la unidad de inteligencia de señales 8200 de las FDI, que pidió el uso de sistemas de identificación biométrica fuera de los centros de distribución para investigar a los civiles palestinos«. 

Sin capacidad legal ni mandato formal para operar en Gaza, la GHF ahora opera a discreción del ejército de ocupación israelí y además con el respaldo de la administración Trump. Es una fuerza armada mercenaria mantiene sus centros de distribución distópicos, ejecutando un plan tras una fachada estadounidense.

Justo un día antes del despliegue previsto de la GHF en Gaza, el director ejecutivo de la organización, Jake Wood dimitió, en protesta por el incumplimiento por parte del grupo de los principios humanitarios de humanidad, neutralidad e imparcialidad. Le siguió el director de operaciones de la GHF, David Burke, e igualmente huyó hacia la salida de emergencia David Kohler, miembro suizo de la junta directiva, que también dimitió sin dar explicaciones.

Tras su salida, el liderazgo del turbio grupo pasó a John Acree, un ex administrador de USAID que recientemente acusó al presidente de dar un «pase libre» a Rusia en una publicación confusa en Facebook en la que criticaba al «criminal» Trump por desfinanciar a su empleador de muchos años.

Incluso después de que la situación del puesto de ayuda militarizado de la GHF en el oeste de Rafah terminara en caos el 27 de mayo, una red de empresas mercenarias sospechosas, incluidas Safe Reach Solutions y UG Solutions, han seguido ofreciendo puestos bien remunerados a potenciales pistoleros a sueldo.

En una oferta de trabajo de la UG Solutions, la compañía busca francotiradores con experiencia previa en zonas de combate, el más alto nivel de dominio de armas y habilidades de combate avanzadas, y capaces de operar eficazmente en entornos de alta amenaza. Se dará preferencia a personal cualificado para las Fuerzas Especiales, así como a personal con experiencia en OSINT/Inteligencia.

El fundador de UG Solutions, Jameson Govoni, se describe a sí mismo como un «degenerado de Boston» que «se unió al Ejército lo más rápido posible para infligir dolor a quienes nos infligían dolor«. También fundó una empresa llamada «Alcohol Armor» que comercializa soluciones para la resaca, supuestamente basadas en su experiencia en emborracharse. «En el ejército, somos, sin duda, los peores bebedores del mundo. Me han hecho un lavado de estómago«, presumió el socio de Govoni, Glenn Devitt.

Phillip Reilly, es ex agente de campo de la CIA y normalmente ávido de publicidad, fundó Safe Reach Solutions (SRS) –un socio de la GHF y UG Solutions– y no ha hablado oficialmente con ningún medio de comunicación hasta la fecha sobre sus aparentemente lucrativas hazañas en Gaza. 

El SRS apareció por primera vez en Gaza en enero, cuando un grupo de mercenarios de mediana edad retratados en los medios estadounidenses como «padres suburbanos» establecieron un puesto de control a lo largo del Corredor Netzarim, un área que divide las regiones norte y central de Gaza y que el ejército israelí ha utilizado como base para abusar y masacrar a civiles .

Un documento del SRS, distribuido a posibles simpatizantes (véase más abajo), hacía un llamamiento a los «socios humanitarios» para que ayudaran a transformar su puesto de control en un «punto de distribución de ayuda». Días después, se fundó GHF en Ginebra, Suiza.

Un documento de la GHF distribuido a los medios a principios de mayo enumeraba a una serie de figuras importantes del sector empresarial y exfuncionarios estadounidenses como miembros de la junta directiva, y presumía de alianzas con instituciones financieras como Goldman Sachs. Su junta incluía a Raisa Sheynberg, exfuncionaria del Departamento del Tesoro que formó parte del equipo de políticas públicas del proyecto original de la criptomoneda Libra de Meta, y a David Beasley, exgobernador de Carolina del Sur y exdirector del Programa Mundial de Alimentos. 

El comunicado de prensa prometió que los líderes de la GHF pondrían “la humanidad en primer lugar” mientras “adoptan enfoques pragmáticos para problemas intratables”.

Entre las figuras más destacadas implicadas en el escándalo de la GHF se encuentra Nate Mook, exdirector ejecutivo de World Central Kitchen. Nombrado miembro de la junta directiva de laGHF y mencionado como fundador del grupo en sus documentos de constitución, Mook niega cualquier participación en la organización y se mantiene al margen de los medios.

La conexión oculta del Chef José Andrés

El día del desastroso lanzamiento de la GHF en el sur de Gaza, el famoso chef español José Andrés, fundador de World Central Kitchen y exembajador culinario del Departamento de Estado, criticó duramente el despilfarro, escribiendo en X: «La Fundación Humanitaria de Gaza ha dejado a los palestinos sin comida. Quienes la crearon son unos egoístas».

Entre estas figuras «egoístas» se encuentra Nate Mook, exdirector ejecutivo de la World Central Kitchen de Andrés, quien -según el periodista israelí Uri Blau- hay documentos presentados ante las autoridades suizas lo mencionan como el fundador de GHF. Nate Mook también fue nombrado miembro de la junta directiva del grupo en el documento que la GHF distribuyó a los medios sobre su lanzamiento . Sin embargo, desde la renuncia de la GHF, Mook ha negado cualquier rol formal en el grupo y se ha negado a hablar del tema con la prensa. 

Andrés debe gran parte de su imagen de héroe humanitario trotamundos a un documental de relaciones públicas de 2022, modestamente titulado «Alimentamos a la gente «. La película fue dirigida por el magnate de Hollywood Ron Howard y producida por Mook, quien en aquel entonces era director ejecutivo de World Central Kitchen (WCK).

Nate Mook, según su biografía en el Instituto McCain, financiado por la industria armamentística, donde actualmente se desempeña como «Asesor Especial sobre Ucrania», se jacta de haber trabajado con Andrés desde 2012, «haciendo crecer a la WCK desde un solo empleado y menos de un millón de dólares al año a un impacto global de 400 millones de dólares en 2022«.

A pesar de que Andrés condenade a la GHF, tambén desempeñó un papel temprano e importante en el proyecto para subvertir el sistema de ayuda humanitaria de Gaza, alejándolo de la ONU y alineándolo con los objetivos israelíes. Como ya informó The Grayzone, Andrés supervisó en 2024 la iniciativa de WCK para construir un muelle con escombros de viviendas en Gaza, lo que habría permitido el desembarco de la ayuda a las cocinas que operaba en Gaza en coordinación con el ejército israelí.

Cuando la entonces ministra de Derechos Sociales de España, Ione Belarra, acusó a Israel de genocidio en Gaza, Andrés salió en defensa del estado del apartheid, insistiendo en Twitter/X que Israel simplemente estaba “defendiendo a sus ciudadanos”, declarando que Belarra “no merecía ser ministra” y acusándola de simpatías “pro-Hamás”.

Mientras tanto, Andrés continuó cortejando al secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, quien lo nombró «embajador culinario» del Departamento de Estado en febrero de 2023. En septiembre de 2024, casi un año después del asedio genocida de Israel a Gaza, Andrés fue visto junto a Blinken y con John Kirby -el entonces portavoz del Consejo de Seguridad Nacional-, y Eric Adams -el alcalde de Nueva York, manchado por la corrupción-, – festejando en una recepción en el Museo Metropolitano de Arte

Habían pasado menos de seis meses desde que el ejército israelí, provisto por Estados Unidos, asesinó a siete empleados de WCK en un doble ataque selectivo contra su convoy de ayuda el 1 de abril de 2024. Sin embargo, Andrés sigue buscando una colaboración amistosa con las autoridades de ocupación israelíes, expresando su agradecimiento a los administradores del asedio de COGAT tan recientemente como este 28 de mayo.

La GHF abandona Suiza y huye a Estados Unidos, un territorio más seguro

El 29 de mayo, funcionarios suizos anunciaron que la GHF estaba violando varias leyes que afectan a las fundaciones registradas en ese país. Posteriormente, la sombría organización anunció su traslado a Estados Unidos, donde probablemente recibirá un menor escrutinio por parte de la administración Trump, que aprobó su creación. 

Aunque su caótico lanzamiento en Gaza generó titulares internacionales, la GHF sigue envuelta en un misterio, con mercenarios enmascarados manejando sus operaciones en el terreno y un elenco de abogados corporativos operando detrás de una serie de compañías fantasma cuyas arcas se han llenado con millones de dólares de una fuente desconocida. 

Tal vez lo único que parece seguro acerca de la entidad opaca es que su presencia traerá más miseria a la población de Gaza bajo el disfraz de la caridad.

Fuente: https://thegrayzone.com/2025/05/29/israeli-mossad-gaza-humanitarian-foundation-aid/

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