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AnteayerSalida Principal

Marruecos supera las 15.000 denuncias por violencia de género en 2025 mientras la ley sigue sin frenar las agresiones

2 Junio 2026 at 17:14

Agentes del Servicio Provincial de la Policía Judicial de Beni Mellal, en coordinación con la Dirección General de Vigilancia Territorial (DGST), han detenido a seis personas como presuntos autores de una agresión sexual contra una mujer. El arresto se produjo en las primeras horas del martes 2 de junio de 2026, según informó en un comunicado la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN).

Entre los detenidos se encuentra un menor de 16 años. Las autoridades marroquíes han abierto una investigación para esclarecer los hechos y determinar el grado de implicación de cada uno de los sospechosos, en un caso que ha generado una fuerte conmoción social en la región de Beni Mellal-Khenifra.

El suceso ha reavivado el debate sobre la seguridad de las mujeres en Marruecos y la eficacia de las políticas de prevención de la violencia de género. Organizaciones feministas marroquíes han denunciado la falta de avances en la aplicación de la ley 103-13, aprobada en 2018 para combatir la violencia contra las mujeres, y han señalado que los casos de agresiones sexuales siguen siendo frecuentes en el país. Según datos del Observatorio Nacional de Violencia contra las Mujeres, en 2025 se registraron más de 15.000 denuncias por violencia de género, aunque las cifras reales podrían ser mayores debido al subregistro.

Desde la DGSN se ha subrayado su compromiso con la lucha contra este tipo de delitos y se ha instado a la ciudadanía a colaborar con las autoridades. El caso de Beni Mellal se suma a una serie de incidentes que han puesto en el centro del debate público la necesidad de reforzar las medidas de protección a las víctimas y endurecer las penas contra los agresores. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.

Burkina Faso: la junta de Traoré se queda sin el respaldo de los imanes al detener a un influyente líder religioso

2 Junio 2026 at 08:44

La detención del influyente imán Mohamed Ishaq Kindo el pasado 2 de junio en Uagadugú ha abierto una brecha inédita entre la junta militar de Burkina Faso y sectores religiosos que hasta ahora respaldaban al gobernante Ibrahim Traoré. Kindo, conocido por sus sermones críticos con el proyecto de ley que la junta busca aprobar para regular las libertades religiosas, fue arrestado acusado de injurias y atentado contra la seguridad del Estado, según fuentes judiciales burkinesas.

Un apoyo crucial que se quiebra

El imán Kindo había sido considerado durante meses un aliado tácito de la junta, prestando legitimidad religiosa a un régimen surgido del golpe de 2022. Su detención provocó manifestaciones inéditas de fieles en varias localidades del país, un fenómeno que, según analistas burkinesas, revela un descontento creciente con la deriva autoritaria del gobierno de Traoré. El proyecto de ley, aún no aprobado, contempla sanciones para discursos religiosos considerados desleales al Estado, un concepto que organizaciones de derechos humanos tachan de ambiguo.

Es la primera vez que vemos protestas callejeras relacionadas con una detención religiosa desde que Traoré tomó el poder. La junta ha perdido un pilar de su base social,

señaló una fuente diplomática con sede en Uagadugú.

Presión sobre el régimen del Sahel

El caso Kindo se produce en un contexto de creciente inseguridad en la región del Sahel, donde Burkina Faso sigue siendo uno de los epicentros de la violencia yihadista. La junta de Traoré había basado su legitimidad en la promesa de restablecer la seguridad, pero la represión interna amenaza con erosionar su apoyo entre las comunidades musulmanas, mayoritarias en el país. Para España, que mantiene intereses estratégicos en la estabilidad de África Occidental, la evolución del régimen burkinés es seguida con atención, especialmente por su impacto en los flujos migratorios hacia Canarias.

De momento, el imán Kindo permanece en prisión preventiva. La junta no se ha pronunciado oficialmente sobre las protestas, pero fuentes del Ministerio de Seguridad confirmaron que no se prevé una liberación inmediata. La Unión Africana ha instado a la moderación, sin que por ahora se haya abierto un canal de mediación.

Las celebraciones del PSG en París dejan más de 300 detenidos: disturbios masivos en toda Francia

31 Mayo 2026 at 15:44

Las celebraciones por la victoria del Paris Saint-Germain en la final de la Champions League, disputada el 31 de mayo, derivaron en disturbios masivos en varias ciudades francesas. Las fuerzas de seguridad procedieron a cientos de detenciones ante los altercados protagonizados por aficionados del club parisino, según informaron fuentes oficiales.

Jornada de tensiones en París y otras ciudades

En la capital francesa, miles de seguidores del PSG se concentraron en los alrededores del Parque de los Príncipes y en zonas emblemáticas como los Campos Elíseos. Lo que comenzó como una celebración pacífica derivó en choques con la Policía, lanzamiento de objetos y destrozos en mobiliario urbano. Incidentes similares se registraron en Lyon, Marsella y Toulouse, donde grupos de aficionados provocaron desórdenes públicos.

La Prefectura de Policía de París confirmó que se activó un dispositivo especial de seguridad, aunque no pudo evitar los enfrentamientos.

Las autoridades locales cifran las detenciones en más de 300 en todo el país, aunque el balance provisional aún puede aumentar. El Ministerio del Interior francés ha condenado los hechos y asegura que se identificarán a los responsables para que no queden impunes.

Un contexto de medidas cautelares

La final de la Champions League, que enfrentó al PSG contra el Bayern de Múnich y concluyó con victoria parisina por 2-1, había sido considerada de alto riesgo por las autoridades. No obstante, la magnitud de los disturbios ha sorprendido incluso a los cuerpos de seguridad. La Liga de Fútbol Profesional francesa ha mostrado su respaldo a las medidas adoptadas y ha anunciado que colaborará con la investigación para identificar a los implicados.

El episodio se suma a una serie de incidentes violentos vinculados al fútbol en Francia, que han llevado al Gobierno a reforzar la legislación contra la violencia en los estadios. El PSG, por su parte, ha emitido un comunicado en el que pide respeto y civismo a sus seguidores.

De la detención administrativa a la ejecución: un mensaje de terror legal para la población palestina

1 Abril 2026 at 07:08

El Parlamento israelí votó el pasado martes, 30 de marzo, a favor de una ley que pretende convertir la pena de muerte en castigo obligatorio para cualquier palestino acusado de matar a un israelí en un ataque calificado como «terrorista». La iniciativa, impulsada por el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, no ha sido aprobada de forma definitiva —al menos todavía— pero su sola tramitación ya cumple una función: enviar un mensaje de terror legal a la población palestina.

Porque antes de entender qué significa esta ley, hay que recordar que Israel ya aplica una forma de muerte civil a miles de palestinos. Actualmente, alrededor de 3.000 se encuentran en detención administrativa: encarcelados sin cargos, sin juicio y sin conocer las pruebas contra ellos. Basta con que un comandante militar firme una orden basada en «información secreta» para que un palestino desaparezca entre rejas durante meses o años. Es la suspensión de todo derecho sin fecha de caducidad.

Desde la Nakba, muchas prisiones israelíes han funcionado como piezas clave de la maquinaria colonial: espacios de tortura, aislamiento y desaparición forzada. La detención administrativa es heredera directa de esa tradición: secuestrar cuerpos sin explicación, mantenerlos en un limbo legal indefinido. Ahora Ben-Gvir quiere dar el salto: de la celda sin juicio a la horca sin indulto.

Lo que propone es el salto definitivo. Su proyecto no solo establece la pena de muerte para los palestinos acusados de atentados mortales, sino que la hace irreversible: sin posibilidad de apelación, sin derecho a indulto presidencial, sin margen para ningún recurso. Un tribunal militar dictaría la condena y esa sería la última palabra.

Excluidos los colonos que cometan asesinatos

Además, la ley sería explícitamente discriminatoria. Se aplicaría únicamente a los palestinos de Cisjordania, excluyendo a los colonos judíos que cometan asesinatos por motivos nacionalistas, una práctica en aumento que el propio gobierno de Ben-Gvir ha protegido sistemáticamente.

Pero lo más importante no es si la ley llegará a aprobarse en sus lecturas finales, sino el propósito que persigue. Porque ni la detención administrativa ni la ley de ejecución son herramientas de justicia. Son instrumentos de disuasión por terror.

La estrategia es clara: forzar un sistema de castigo tan desproporcionado y tan irreversible que cualquier palestino que contemple la resistencia armada sepa que el precio puede ser su vida, sin juicio justo, sin apelación y sin posibilidad de canje. Los intercambios de prisioneros, que históricamente han permitido liberar a miles de encarcelados, quedarían bloqueados ante la imposibilidad de negociar con condenas a muerte irrevocables.

Pero el objetivo no es solo disuadir al individuo. Es paralizar a la comunidad. El miedo, en esta lógica, no es un efecto secundario indeseado. Es el mecanismo central. Una población aterrorizada es una población que no se organiza, que no protesta, que no resiste. O al menos esa es la apuesta de Ben-Gvir y los sectores más extremistas del Gobierno israelí.

Dentro de Israel, sin embargo, esta deriva está generando fracturas profundas. Sectores liberales, juristas y ex altos cargos militares han alzado la voz para advertir que convertir la excepción en ley tendría un coste inasumible para el propio Estado. Dificultaría cualquier futuro intercambio de prisioneros —una herramienta que Israel ha utilizado en numerosas ocasiones para recuperar a sus soldados—, entraría en contradicción con los acuerdos internacionales y expondría a los líderes israelíes a ser perseguidos en tribunales internacionales. Para muchos israelíes, esta ley no representa la defensa de su país, sino la imposición de una agenda mesiánica que antepone la venganza al interés nacional. Ben-Gvir, sin embargo, ha ignorado sistemáticamente estas advertencias.

La ley de ejecución no ha sido aprobada aún. Pero su mera presencia en el debate ya está cumpliendo su función: normalizar lo inaceptable y profundizar un régimen que convierte la arbitrariedad en método y el miedo en política de Estado. La pregunta es si el mundo seguirá mirando hacia otro lado mientras Israel construye, piedra por piedra, un sistema legal diseñado para ejecutar sin juicio, encarcelar sin causa y castigar sin límite.

La entrada De la detención administrativa a la ejecución: un mensaje de terror legal para la población palestina se publicó primero en lamarea.com.

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