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AnteayerSalida Principal

El Foro Social lanza una plataforma digital para construir un programa común para la transición ecosocial

4 Junio 2026 at 10:43
  • Tras el trabajo intenso de los últimos meses y multitud de encuentros territoriales desde que se celebró en febrero el Foro Social, y que contó con la participación de 700 personas, esta iniciativa, de la que forma parte Ecologistas en Acción, lanza la plataforma digital Decidim para recoger hitos clave, articular los progresos de los 12 pactos e informar en la elaboración del Acuerdo Ecosocial Más allá del Crecimiento. 
  • El próximo 6 de junio, Día Global del Decrecimiento, el Foro Social celebrará una Asamblea en formato híbrido desde el Ateneo La Maliciosa (Madrid).

La plataforma del Foro Social en Decidim ya está activa y se utilizará para trabajar en un Acuerdo Ecosocial Más Allá del Crecimiento, que supone un programa común para una transición ecosocial justa en el Estado español, articulable a todos los niveles territoriales.

El Acuerdo Ecosocial, que será refrendado a inicios de 2027, se compone de dos pactos ecosociales transversales) y diez pactos ecosociales temáticos, que contienen tres elementos centrales: la visión (horizonte de futuro deseable que orienta el pacto); los conflictos centrales (tensiones estructurales que impiden realizar la visión del pacto); y las propuestas (medidas para abordar cada conflicto).

Las contribuciones base sobre la visión y conflictos son el resultado del proceso previo de trabajo de cada uno de los círculos de los pactos ecosociales y serán revisados en una primera fase, mientras que las propuestas se trabajarán a lo largo de los próximos meses en diversos encuentros territoriales y con las aportaciones de todas las entidades y personas vinculadas al proceso.

En la elaboración del Acuerdo Ecosocial Más Allá del Crecimiento están participando de manera coordinada personas de todos los territorios del Estado español. El documento final será refrendado a comienzos de 2027 en una nueva conferencia. En el encuentro se presentará una agenda de acción común para transitar del modelo económico actual a uno que ponga la vida y el bienestar presente y futuro de las personas en el centro. Todo ello desde una reducción democráticamente planificada de la producción y el consumo y una democratización de la economía.

Sobre el Foro Social Más Allá del Crecimiento

El Foro Social Más Allá del Crecimiento es un espacio de deliberación democrática que tiene como objetivo fortalecer y expandir las alianzas entre organizaciones y colectivos que comparten un horizonte común de superación del modelo económico capitalista basado en el crecimiento. El proceso del Foro Social emerge de la Conferencia Más Allá del Crecimiento, que tuvo lugar en septiembre de 2025, y celebró su primera sesión en febrero de 2026 en la Universidad Autónoma de Madrid. A día de hoy hay más de 140 entidades, redes y alianzas adheridas a la Declaración de la Conferencia Más Allá del Crecimiento, que ha sido la base para la puesta en marcha del Foro Social.

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Paremos lo que nos mata:  ¡No más empresas para la guerra!

3 Junio 2026 at 19:46

Rebelión o Extinción, Plataforma contra el rearme y la militarización, Ecologistas en Acción y Asamblea contra la Militarización se concentran en la sede de Indra.

A nivel internacional se está produciendo un auge del militarismo no para la “defensa”, sino destinado al control de recursos y territorios estratégicos. Palestina, Líbano, Irán, Venezuela, Cuba o Ucrania son solo algunos de los escenarios en los que se está  expresando este auge imperialista. Aunque a la cabeza de este proceso se sitúa EEUU, ni la Unión Europea ni el Estado español son una excepción a esta tendencia.

En Europa, la principal amenaza para los derechos democráticos, las libertades y los logros sociales no proviene del otro lado del Atlántico ni del oriente del continente, sino de dentro. Europa está creando sus propios monstruos. Las políticas antisociales, antiinmigración y las políticas de rearme están siendo impulsadas por organizaciones de extrema derecha como RN en Francia, AfD en Alemania, Fidesz en Hungría, VOX en España y Hermanos de Italia.

El plan “ReArm Europe-Readiness 2030”, para el rearme europeo, se presentó el 19 de marzo de 2025. Se estructura en torno a dos conceptos: un nuevo enfoque de la defensa europea dentro de los parámetros de la OTAN y la aprobación de una serie de medidas económicas y financieras. Los mecanismos de financiación consisten en préstamos que los gobiernos solicitan a la UE para poner dinero en manos del capital privado, lo que además de impulsar la industria militar, supone una oportunidad de negocio para las empresas armamentísticas.

En este contexto, el Estado español ha irrumpido por primera vez en la lista de las 15 potencias con mayor gasto militar del planeta, según el Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI). Con una inversión de 40 211 millones de euros, el Estado español registra un crecimiento del 50 % respecto al año anterior, posicionándose como el país que más ha elevado sus partidas militares dentro de la élite armamentística mundial y el segundo de toda Europa, por detrás de Bélgica.

Este salto histórico se explica por el ambicioso plan de rearme aprobado por el Gobierno en 2025, que destinó 10.471 millones adicionales para cumplir con la exigencia de la OTAN de dedicar el 2 % del PIB a defensa y a los que ha sumado numerosas partidas militares extraordinarias aprobadas en Consejo de Ministros. No obstante, el análisis del Centre Delàs de Estudis per la Pau eleva la cifra real del gasto militar español ese año hasta los 39.476 millones de euros, lo que supone un 2,42 % del PIB.

España dispone de un ecosistema de cinco grandes compañías contratistas del Ministerio de Defensa (Indra, Airbus Defence and Space, Navantia, General Dynamics-Santa Bárbara e ITP Aero) que están acompañadas de una pléyade de empresas menores y/o subsidiarias. Estas son las que se están beneficiando en gran parte de este gasto militar. Entre ellas, destaca Indra.

Indra está participada por el Estado al 28 % a través de la SEPI. En 2026, ha superado los 20.000 millones en pedidos, un hito histórico para la principal compañía de defensa española. De este modo, el beneficio de Indra en el primer trimestre de este año creció un 28% respecto al mismo periodo del 2025, alcanzando los 76 millones de euros.

Este impresionante incremento del gasto militar implica, además de un sufrimiento humano directo en las guerras, una merma de recursos enconómicos para inversiones sociales y ambientales, que se desvían para la industria de la muerte.

Además, la industria militar es un actor central en el incremento del caos climático, contribuyendo con un 4-8% de las emisiones de CO2 mundiales. Un porcentaje que crece conforme se incrementan plas guerras. No podemos olvidar que nos encontramos ante una emergencia climática: si no reducimos las emisiones globales de forma significativa antes de 2030, nos condenamos al colapso climático. Nuestros gobiernos ocultan su responsabilidad frente al planeta y sus habitantes y nos llevan por una vía hacia el colapso ecosocial.

De este modo, el Gobierno español, con su contribución exuberante al gasto militar, y empresas como Indra son cómplices de las guerras, genocidios y crisis ecológica que expanden por todo el globo.

Una civilización más militarizada es una muy mala noticia para el planeta. La mejor manera de evitar escenarios de guerra, genocidio y ecocidio como los de Gaza, Ucrania, Siria, el Congo, etc., es hacer un llamamiento a la movilización y a la solidaridad. La única paz duradera será la que se logre mediante acuerdos que traigan justicia.

Apostamos por la desmilitarización y la reconversión industrial necesaria para el Decrecimiento y para una transición ecosocial justa. En esa transición, luchamos para que quienes trabajan en la industria militar puedan vivir dignamente dedicándose a sectores que cuiden la vida, no que la destruyan. Sectores donde tengan el poder de planificar lo que producen y para quién, en vez de emplear su esfuerzo en beneficiar a grandes corporaciones que buscan su lucro a costa de la vida de otras personas.

La paz pasa, inexorablemente, por la desmilitarización. Es decir, la reducción del gasto militar y la reconversión de empresas como Indra hacia la producción de bienes que cuiden la vida.

Continuaremos nuestra lucha contra el rearme y la militarización, contra el imperialismo al que sirve, y contra la crisis climática que este crea y agrava. El 14 de junio nos vemos en la manifestación anti-imperialista para tomar las calles y luchar contra este sistema capitalista fósil que nos mata.

Los movimientos sociales en Alemania, Italia, Bélgica y Países Bajos también se suben a esta ola anti-militarista y por la justicia climática mediante acciones directas masivas, bloqueos, manifestaciones y más. Pondremos fin a este sistema fósil capitalista que está acabando con la vida misma.

Estamos creando esperanza desde la acción colectiva internacional: Palestina resiste, Bolivia se revela y Europa se levantará.

Manifiesto

Tanto los combustibles fósiles como las armas militares son armas de destrucción masiva, basadas en una economía de destrucción de la vida y sostenidas por políticas de deshumanización y dominación.

Los Gobiernos de todo el mundo y las empresas multinacionales están declarando activamente la guerra a la vida y a los pueblos, tanto mediante ataques militares como provocando el caos climático a través de los combustibles fósiles. Estas dos formas de ataque están tan entrelazadas que es imposible contar la historia actual de una sin la otra.

Tras la intensificación del genocidio en Gaza, se ha puesto en marcha un nuevo tipo de intervención en los países del Sur Global, un retorno al pasado liderado por políticas de extrema derecha que deshumanizan todo al servicio del lucro destructivo.

La lucha por la dignidad, la independencia y la construcción del poder popular son las armas del futuro, y nos mantendremos al lado de los pueblos que las están construyendo.

El rearme de la UE no es para la defensa, sino para el ataque. El bloque imperialista de la UE necesita más armas para ejercer su dominio sobre otros territorios, como lo hace en África y Abya Yala (América Latina).

El plan «ReArm Europe-Readiness 2030», el denominado plan de rearme europeo, se presentó el 19 de marzo de 2025. Básicamente, contiene dos conceptos: un nuevo enfoque de la defensa europea dentro de los parámetros de la OTAN y la aprobación de una serie de medidas económicas y financieras. Los mecanismos de financiación diseñados para impulsar el rearme serán similares a los ya puestos en marcha el 21 de julio de 2020 (Next Generation). Se trata de préstamos que los gobiernos solicitan a la UE para poner dinero en manos del capital privado, lo que, además de impulsar la industria militar, supondrá una oportunidad de negocio para las empresas encargadas de llevarlo a cabo.

Uno de los argumentos que se esgrimen para justificar el plan de rearme es que la UE carece de un sistema de defensa frente a Rusia o China. Esto no es cierto. Una cosa es que el sistema político-militar se encuentre en crisis (sobre todo la OTAN), debido al giro de Trump hacia un acuerdo con Putin, y otra muy distinta es afirmar que Europa es un espacio desarmado. Según un informe de la fundación alemana Friedrich Ebert Stiftung, la fuerza militar global de los 27 Estados miembros de la UE, en comparación con la de Rusia, favorece a los primeros. Es obvio que Rusia cuenta con el mayor arsenal de armas nucleares del mundo, pero en cuanto a armas convencionales, las fuerzas estarían mucho más equilibradas: el número de soldados, tanques, aviones de combate, lanzacohetes, etc. El gasto militar actual de los 27 países miembros, excluyendo al Reino Unido, ronda los 326 000 millones de euros al año; es decir, algo menos de la mitad del gasto de EE. UU., pero superior al de China y Rusia respectivamente (en cualquier caso, las cifras deben contextualizarse en términos tanto del tamaño del PIB de cada país como de otras partidas extraordinarias).

El rearme de la UE nos lleva a la austeridad, ya que el gasto público se invierte en armas en lugar de en vivienda, educación y asistencia sanitaria para todos.

El gasto en defensa de la UE se disparó un 75% en solo cuatro años, pasando de 218 000 millones de euros en 2021 a 381 000 millones en 2025, mientras que, al mismo tiempo, los gobiernos recortaban las prestaciones sociales, congelaban las pensiones, suprimían puestos docentes y cancelaban los presupuestos de ayuda exterior. Europa está viviendo el mayor aumento del gasto militar desde la Guerra Fría y la factura se está pagando a costa del desmantelamiento del contrato social que protege a la gente común.

Las nuevas normas fiscales de la UE eximen al gasto en defensa de los límites presupuestarios. La sanidad, la educación, la vivienda y la acción climática no gozan de tal exención. Rheinmetall (el mayor fabricante de armas de Alemania) ha visto cómo sus acciones subían más de un 1000% desde 2022. Mientras tanto, Alemania recortó los programas contra la pobreza infantil en un 80%. El Reino Unido está aumentando el gasto militar en miles de millones mientras retira las prestaciones a 3 millones de personas con discapacidad. Francia protege su presupuesto de defensa de cualquier recorte mientras elimina 4.000 puestos de trabajo en la enseñanza.

Este patrón se repite en toda Europa.

Las empresas armamentísticas están registrando beneficios récord. BAE Systems, Thales y Leonardo están obteniendo ganancias históricas, mientras que las reuniones de presión con políticos de la UE aumentaron un 150 % en un año. Activistas, investigadores y sindicatos están dando la voz de alarma, ya que el rearme se basa en evaluaciones de amenaza exageradas, bloquea las soluciones diplomáticas y transfiere la riqueza pública a los fabricantes de armas. Pero estas voces apenas llegan a un discurso político ahora dominado por el discurso de la «preparación para la guerra».

Nuestro Gobierno es cómplice de los genocidios que se están cometiendo en Palestina, Sudán, el Congo y Yemen. Mientras los ataques en Líbano se recrudecen, aquellos papeles que hablaban del embargo de armas cogen polvo en un escritorio de ministro.

El objetivo del Consejo de la UE con el plan de rearme no es preservar estos derechos y el Estado del bienestar, sino defender los intereses geoestratégicos de los 27 Estados miembros, en particular los de Alemania, Francia y el Reino Unido. Un ejemplo muy claro de ello son los conflictos que tienen lugar en el continente africano, que no tienen nada que ver con la defensa de la democracia o los derechos humanos. Por el contrario, están provocados por el control y la extracción de minerales como el cobalto, el cobre, el oro, los diamantes, el litio, el níquel y las tierras raras. Países como Estados Unidos, China, Rusia y la UE apoyan y fomentan las guerras en la República del Congo, Ruanda, Uganda, Malí, Níger, Burkina Faso, etc. Detrás de tantos conflictos armados se esconden disputas por estos minerales y tierras raras,  necesarios para la fabricación de iPhones, paneles solares, baterías eléctricas, etc.

El Consejo de la UE y el Reino Unido no han condenado (o lo han hecho sin convicción) el genocidio en Gaza. Han limitado y racionado la ayuda a Ucrania. Las políticas sociales brillan por su ausencia tanto en materia de migración como de igualdad. El Estado de Israel puede llevar a cabo un genocidio contra el pueblo palestino porque muchas de las armas, bombas y sistemas de defensa proceden tanto de EE. UU. como de países de la UE. El propio Gobierno español ha hecho oídos sordos a los llamamientos para que se imponga un embargo de armas y suministros al Gobierno de Netanyahu.

Una civilización más militarizada es una muy mala noticia para el planeta. La mejor manera de evitar escenarios de guerra y genocidio como los de Gaza, Ucrania, Siria, el Congo, etc., es hacer un llamamiento a la movilización unida y a la solidaridad, como se ha hecho en respuesta al genocidio en Gaza en numerosas ciudades de Europa y Estados Unidos. La única paz duradera será la que se logre mediante acuerdos que traigan justicia. Sin embargo, los gobiernos y las corporaciones avanzan en la dirección opuesta.

Nosotres apostamos por la desmilitarización y la reconversión industrial necesaria para el decrecimiento y para una transición ecosocial justa. Trabajamos para que las trabajadoras de esta industria puedan ser reubicadas y tengan buenas condiciones laborales en sectores éticos donde elles tengan el poder de planificar lo que producen y para quién, en vez de grandes corporaciones que buscan su beneficio por encima del sudor de sus trabajadoras, y la sangre de les que caen víctimas a sus armas.

En lo que respecta a Europa, la principal amenaza para los derechos democráticos, las libertades y los logros sociales no proviene del otro lado del Atlántico ni del frente oriental, sino de dentro. Europa está creando sus propios monstruos. Las políticas antisociales y antiinmigración y, a partir de ahora, las políticas de rearme están alimentando a organizaciones de extrema derecha como el RN en Francia, la AfD en Alemania, Fidesz en Hungría, VOX en España y Hermanos de Italia.

Nos encontramos ante una emergencia climática: si no reducimos las emisiones globales de forma significativa antes de 2030, nos condenamos al colapso climático. Pero hay esperanza. Palestina resiste. Bolivia se revela. Y Europa se levantará. Continuaremos nuestra lucha contra el rearme y la militarización, contra el imperialismo al que sirve, y contra la crisis climática que este crea y agrava. El 14 de junio a las XX nos vemos en XX para juntas tomar las calles y luchar contra este sistema capitalista fósil que nos mata.

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Nos manifiestamos por los servicios públicos: la ciudadanía marca la agenda antes de las elecciones

9 Mayo 2026 at 12:00
Por: Cádiz
  • La plataforma Salvemos lo Público ha convocado una manifestación en defensa de la sanidad, la educación, la vivienda, las pensiones, los servicios sociales, el medioambiente, la industria y los medios de comunicación públicos.
  • La concentración ha partido desde la Plaza de Asdrúbal y ha recorrido el centro de la ciudad hasta la Plaza de San Juan de Dios, donde se ha leído un manifiesto en defensa de los servicios públicos como pilar fundamental de una sociedad justa e igualitaria.

La plataforma, que aglutina a colectivos ciudadanos, profesionales y organizaciones de la provincia y de toda Andalucía, presenta en esta convocatoria un documento de propuestas concretas en ocho ámbitos —sanidad, educación, vivienda, servicios sociales, pensiones, medioambiente y transporte, industria y empleo, y medios de comunicación públicos— elaborado con la participación de personas expertas, trabajadoras y trabajadores de los sectores afectados y asociaciones ciudadanas.

En un momento en que los partidos hacen campaña, la ciudadanía quiere que los servicios públicos estén en el centro del debate. No pedimos imposibles: pedimos que se cumpla la ley y que los recursos públicos sirvan al bien común.

Salvemos lo Público ha extendido la plataforma al conjunto de Andalucía, ante la constatación de que los problemas que vive la provincia de Cádiz —listas de espera, deterioro de centros educativos, falta de vivienda asequible, pensiones insuficientes, desindustrialización— son compartidos por el resto del territorio andaluz.

Documento completo

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Conferencia de Santa Marta: Más de 340 organizaciones alertan de que los tribunales de arbitraje internacionales amenazan la transición ecológica y la democracia

24 Abril 2026 at 09:00
Por: Clima
  • En el marco de la cita de Santa Marta (Colombia), una amplia coalición internacional llama a los gobiernos a abandonar el sistema de arbitraje inversor-Estado (ISDS) y construir una alianza global para superarlo.
  • Trabajar por un futuro libre de combustibles fósiles es incompatible con la existencia de este mecanismo que limita la acción climática y las políticas ambientales de los Estados. 

Hoy comienza la Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, que tendrá lugar hasta el 29 de abril en Santa Marta (Colombia), con el objetivo de construir impulso político y apoyo para crear e implementar vías concretas hacia la eliminación progresiva de los combustibles fósiles a escala global.  En este marco, más de 340 organizaciones advierten de que este futuro libre de combustibles fósiles es incompatible con la existencia de sistemas de solución de controversias entre inversores y Estados (ISDS, por sus siglas en inglés).

Para ello, las organizaciones, entre las que se encuentra Ecologistas en Acción, han firmado una declaración conjunta en la que señalan que los ISDS, incluidos en cientos de tratados de comercio e inversión, representan una amenaza directa para una transición ecológica justa y para la soberanía democrática de los países.

Las organizaciones firmantes celebran que este riesgo haya sido incluido entre los temas centrales de la Conferencia de Santa Marta -una iniciativa impulsado por el Gobierno de Colombia y presidida también por Países Bajos- pero subrayan la urgencia de adoptar medidas concretas.

El ISDS permite a empresas transnacionales demandar a los Estados en tribunales arbitrales privados cuando consideran que una política pública afecta a sus expectativas de beneficio. Este sistema otorga privilegios extraordinarios a grandes inversores, sin equivalentes para pequeñas empresas, ciudadanía o comunidades afectadas.

Un ejemplo reciente de este mecanismo es la resolución final, esta semana, del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), un organismo de arbitraje internacional que ha resuelto en favor de Telefónica el procedimiento que enfrentaba al grupo de telecomunicaciones con el Estado de Colombia. A consecuencia de ello, el Gobierno de Colombia deberá pagar más de 500 millones a Telefónica por una disputa legal sobre las redes móviles desde 1994. Todo ello, en un momento en el que su presidente, Gustavo Petro, ha propuesto formalmente la salida de Colombia del Ciadi, calificando a estos tribunales como organismos que “lesionan la soberanía nacional”.

Freno a la acción climática

Según la declaración, los impactos del ISDS son amplios y profundos: desde la salud pública y los servicios esenciales hasta la regulación ambiental y la seguridad nacional. Las organizaciones denuncian que se trata de un mecanismo “profundamente antidemocrático” que socava derechos, soberanía y autodeterminación.

En el ámbito climático, las consecuencias son especialmente graves. Desde 1998, empresas de combustibles fósiles y del sector minero han obtenido más de 87.000 millones de dólares en compensaciones mediante este sistema. En los últimos años, además, han aumentado las demandas contra políticas específicas de transición energética, incluyendo medidas de descarbonización, restricciones a nuevas licencias de extracción, impuestos a beneficios extraordinarios o prohibiciones al fracking y la explotación offshore.

Las organizaciones alertan también del llamado “efecto de congelación regulatoria”: el temor a enfrentarse a demandas multimillonarias lleva a muchos gobiernos a retrasar o abandonar políticas climáticas necesarias. Este fenómeno, ya reconocido por diversos países, pone en riesgo la capacidad global para responder a la crisis climática.

Las comunidades más afectadas por el cambio climático —y por proyectos extractivos— son, a su vez, las más perjudicadas por este sistema, que limita la capacidad de los Estados para proteger sus territorios y derechos frente a intereses corporativos.

La declaración recoge las crecientes preocupaciones expresadas por organismos internacionales. Informes recientes han señalado la incompatibilidad del ISDS con los compromisos climáticos y de derechos humanos, subrayando que los tratados de inversión deben interpretarse en coherencia con el derecho internacional ambiental y las obligaciones climáticas de los Estados.

Ante este escenario, las más de 340 organizaciones firmantes hacen un llamamiento a los gobiernos para construir una coalición internacional comprometida con salir del ISDS.

Entre las medidas propuestas se incluyen:

  • Cancelar o renegociar tratados de inversión para eliminar el ISDS, abordando las cláusulas de supervivencia.
  • Coordinarse entre países para facilitar una salida colectiva del sistema.
  • Comprometerse a no firmar nuevos acuerdos que incluyan ISDS.
  • Incorporar su eliminación en futuros marcos internacionales, como un Tratado sobre Combustibles Fósiles.
  • Impulsar un tratado multilateral que permita avanzar hacia un mundo libre de ISDS.

Las organizaciones concluyen que abandonar este sistema no es solo una cuestión técnica, sino una condición imprescindible para garantizar una transición energética justa, proteger el interés público y reforzar la democracia frente al poder corporativo.

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El descubrimiento de Chaplin en Bali

En 1932, Charlie Chaplin quería alejarse de la civilización. Su hermano Sydney le sugirió ir a Bali, porque aún no había sido «contaminada por la sociedad occidental», y ambos se embarcaron hacia esta isla, actualmente perteneciente a Indonesia. Allí quedó fascinado por sus gentes y sus tradiciones; y rodó con su cámara a los balineses en sus actividades cotidianas, danzas y ceremonias. De sus bailes, también sacó inspiración para su mímica universal.

Pero lo más importante fue que Bali le dio otra visión de la vida, y contribuyó a posicionarse aún más fervientemente contra el capitalismo y contra el colonialismo. El estilo de vida balinés —respetuoso con la naturaleza— le llamó la atención y exclamó: «¡Qué fácil es para el hombre volver a su estado natural!».

Chaplin constató que allí no había gente triste y concluiría: «no son nada codiciosos (…) por eso son felices. (…) En nuestras grandes ciudades tan solo verás almas hostigadas, derrotadas. En la mayoría se percibe agotamiento y desesperación. En cambio, los ojos de los balineses solo transmiten tranquilidad. Sus valores son diferentes a todo lo que yo haya visto. Creo que me podría quedar aquí para siempre. ¡Qué lejos me siento ahora del resto del mundo!».

También es consciente de que los balineses trabajan duro cuando hay que hacerlo y de que algunos viven en la pobreza, en gran medida por la administración colonial holandesa que controlaba la isla desde 1908 y que contaminó el paraíso con la occidentalización. Según Chaplin, en Bali sabían el auténtico sentido de la vida: trabajar y jugar.

Chaplin en Bali, con los aborígenas y un amigoChaplin fue consciente de que el contacto con los occidentales estaba cambiando a los balineses: se cubrían más sus cuerpos y muchos incluso invirtieron los ahorros de su vida en comprarse automóviles, para darse cuenta después del alto precio de la gasolina. Arruinados, dejaron los coches aparcados en los patios traseros, convertidos en gallineros. Tal vez ese sea el futuro de gran parte de los coches que se venden hoy para uso privado, pues no es sostenible (ni siquiera los eléctricos; y todo lo que no es sostenible, es insostenible).

Como tantos otros, Chaplin no solo constató que se puede ser feliz con poco, sino que es más fácil ser feliz con poco. En las sociedades modernas queremos, en masa, tener muchas cosas, muchas comodidades, y eso tiene un coste que se desglosa en distintos epígrafes: coste en felicidad, coste económico, coste ambiental, etc.

A su regreso del viaje, Chaplin planificó una película, su primera hablada, en la que pretendía dar voz a los balineses y satirizar a las potencias coloniales. En ella, los balineses se quejarían de los impuestos que les exigían los holandeses a cambio de carreteras que no necesitaban, y se mofarían de la ambición por el oro de los occidentales. En cierta forma, esto recuerda los discursos sobre los blancos en el considerado como primer documento antiglobalización, Los Papalagi (lectura recomendada). Es posible que Chaplin no llegara a conocer esos discursos en los que un jefe samoano se dirige a su tribu tras viajar por Europa y ver las miserias de la vida en las ciudades.

Chaplin ve el colonialismo como una extensión del capitalismo y lo desprecia descaradamente. La película Flor de Bali no se llegará a terminar, a pesar de tener gran parte del guion preparado. Chaplin se centraría en otros proyectos, como escribir su autobiografía y rodar la película Tiempos modernos, en la que ridiculiza la mecanización y los lujos de la vida “moderna”, seguramente inspirado por su experiencia en Bali.

A los 4 años volverá a Bali y se decepcionará al ver más bicicletas y más coches. «Todo es más comercial» —dejará escrito—. «Navego en un mar de contradicciones. Y no tengo una filosofía de vida a la que aferrarme. Podemos ser sabios o insensatos, pero todos nos las vemos y deseamos para salir adelante en la vida. Solo sé que en este perverso mundo no hay nada permanente. Ni siquiera nuestros pesares».

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