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Haz tu Jardín más Ecológico (también para Parques Públicos)

Si tienes un jardín, por pequeño que sea, puedes contribuir a mejorar la biodiversidad de tu región (una de las cuatro leyes de la Naturaleza). Unas fáciles ideas mejoran el estado de la crisis de biodiversidad que vivimos. Multitud de jardines privados y públicos, están ya aplicando estos principios:

  1. Utilizar plantas autóctonas, o dejar que crezcan libremente, al menos en alguna zona del jardín. Las plantas silvestres y aromáticas suelen florecer fácilmente y atraerán a insectos, además de aprovecharnos de los usos culinarios o medicinales que puedan tener. Las plantas autóctonas requieren menos agua de riego artificial, menos abonos, menos plaguicidas… y favorecen la fauna local (los necesarios insectos, aves…).
  2. Jardinería sin productos químicos tóxicos: Los fitosanitarios contaminan en su producción y uso. Los insecticidas matan también la fauna beneficiosa, como arañas, hormigas, abejas y otros himenópteros. Ante plagas se pueden usar técnicas biológicas, pero recuerda que la naturaleza no usa fitosanitarios, y que no es ecológico matar a todos los que ataquen a tus plantas. A veces, basta con podar o retirar “a mano” algunos atacantes (gusanos, caracoles…) para que la planta recupere su buena salud. Y si no… recuerda que la muerte es ley de vida.
  3. El mejor abono es el más barato: compost casero (manuales de compostaje). Es fácil de hacer en una esquina del jardín, o en un macetero. Puedes empezar haciendo poca cantidad para probar, y no hace falta tener un jardín muy grande (en un balcón se puede hacer compost poniendo restos orgánicos en una maceta). La orina diluida en agua es también un buen fertilizante.Uña de gato, o de león, una planta sudafricana carnosa, muy invasora
  4. Rechazar plantas exóticas, especialmente las especies invasoras: La introducción de seres vivos fuera de su hábitat natural es uno de los problemas ambientales más graves, y la causa principal de difusión de plantas invasoras es la jardinería. En el Atlas de Plantas Alóctonas Invasoras de España vemos que especies comunes en jardinería, como el plumero o la uña de gato (foto derecha) están invadiendo ecosistemas naturales compitiendo con las especies autóctonas (aquí hay un PDF con una descripción de las 20 especies más dañinas en España).
  5. Un seto de variados arbustos ofrece refugio para la fauna: Plantar árboles y arbustos perennes y caducifolios, y algunos productores de frutos comestibles para humanos u otras especies.
  6. Una charca para flora y fauna acuática: Puede no ser posible en tu jardín, pero si lo es, pon distintas profundidades (10-60 cm.), pendientes suaves y con piedras, troncos, y otros refugios.
  7. Hotel para bichos (bug hotel): Troncos y restos de podas apilados serán refugio para insectos como los escarabajos, pero también para anfibios y pequeños mamíferos como el erizo. Los bichos son necesarios en cualquier ecosistema.
  8. Alimento y refugio para aves: Las aves no necesitan nidos artificiales, ni que se las alimente, pero para compensar tantas agresiones a sus hábitats, podemos ofrecerles semillas o alguna caja nido (también para murciélagos). Construir una caja nido es fácil con una tabla de 140×15 cm. aproximadamente, cola y clavos (mira esta guía PDF de SEO sobre Cajas Nido).
  9. Reducir riesgos para la fauna: Estar atentos a los efectos sobre la fauna. Por ejemplo, poniendo cascabeles a los gatos se podría evitar que murieran miles de aves silvestres. Si tienes piscina, una tabla apoyada en el borde podría facilitar que salgan los animales que caigan. Podar, en general, es perjudicial, pero si lo haces hazlo solo cuando hace más frío para no perjudicar a la plantas y a los animales en fase de cría.Las aves pueden colisionar con grandes ventanales (adhesivos o colgantes pueden solucionarlo).Jardín vertical con un palé, que puedes usar para hierbas aromáticas o como huerto de lechugas, zanahorias...
  10. Un huerto ecológico puede ser también huerto urbano: Plantar alimentos ecológicos, incluso en macetas, es una buena forma de contribuir a minimizar los efectos de la agricultura intensiva. Y si tienes poco espacio puedes hacer un jardín vertical con plantas aromáticas o lo que más te guste: Es muy fácil construir un jardín vertical con un palé.
  11. Deja una zona para las plantas ruderales: Será una estupenda forma de ahorrar gastos y de tener una zona para aprender nuevas especies y ver cómo se comporta la naturaleza, por sí misma.

Esto se está aplicando ya en multitud de lugares de todo el mundo (Estados Unidos, Reino Unido, Australia…). En España, SEO/BirdLife y el Ayuntamiento de Santander tienen una Red de Jardines para la Biodiversidad, donde el gobierno local y muchos ciudadanos se comprometen a emplear éstas y otras medidas para conservar la flora y fauna silvestre local: Son principalmente jardines particulares, pero también de la Universidad, de hospitales, de colegios… Los centros educativos pueden aprovechar para que los alumnos conozcan nuestra flora y fauna silvestre: Es triste que se conozcan más logotipos de marcas comerciales, que nombres de animales y plantas locales, de la propia región.

Demasiadas veces, al urbanizar una zona se pierden fuentes, charcas, arroyos, lagunas, arboledas… que son tesoros de biodiversidad. Hay que conservar esos tesoros, o en el peor caso integrarlos como parte de las zonas verdes, pero nunca perderlos para siempre.

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EXAMEN: ¿Es tu ciudad sostenible?

¿Qué podemos y debemos hacer los habitantes de las ciudades ante los problemas ambientales que nos amenazan? Estos problemas no son algo lejano, sino que nos afectan directamente. Por ejemplo, el cambio climático está aumentando, el nivel del mar sube más rápido de lo que se pensaba, la contaminación atmosférica nos enferma y nos mata… y entre todos, aunque no de igual manera, arrasamos ecosistemas que sabemos que son valiosos (con autopistas, canteras, minas, puertos, edificios…).

Te invitamos a poner nota a tu ciudad de cero a diez en cada uno de los diez puntos siguientes. Luego calcula la media sumando todos los puntos y dividiendo entre diez. Así podremos ver (más o menos) si tu ciudad es “sostenible”. ¡Empecemos!

¿Cómo serían las ciudades sostenibles?

  1. Ciudades con suficientes parques y árboles, que huyen de las talas y de las podas, que hacen la ciudad bonita y habitable respetando su biodiversidad. Golondrinas, murciélagos o cigüeñas, entre otros, deben ser siempre animales bienvenidos. Debe haber zonas verdes cerca de las viviendas, árboles en sus calles y parques ecológicos. Este tipo de parques priorizan las plantas autóctonas, evitan usar peligrosos fitosanitarios como el glifosato, abonan con compost, incluyen hoteles para bichos y zonas para flora salvaje, entre otras medidas. También deben fomentarse los jardines verticales, los huertos urbanos comunitarios, y las pequeñas parcelas para alquilar.
  1. Ciudades que generan energía renovable distribuida: Debe fomentarse la energía solar, tanto fotovoltaica como para agua caliente (de hecho, calentar agua con el sol es cinco veces más eficiente). Las cubiertas de los edificios son lugares ideales para las energías renovables, pero también para los techos verdes y para los huertos urbanos. También se está extendiendo la generación de electricidad introduciendo pequeñas turbinas en las conducciones de agua, donde sea posible (Portland genera así la electricidad gratis para unos 150 hogares). Las ciudades no deben ser solo consumidoras de energía. ¿Fomentan las administraciones locales todo esto? También podemos incluir en este punto que los ciudadanos, las empresas y las administraciones de la ciudad tengan su contrato en eléctricas que suministran energía renovable 100%.
  1. Ciudades bien diseñadas y cohesionadas: Los barrios deben tener todo lo que la gente necesita (trabajo, compras, ocio, colegios, ambulatorios…). Separar estas zonas nos obliga a usar más el transporte, con la consiguiente pérdida de tiempo y energía. Para evaluar este punto reflexiona con estas preguntas: ¿Puedes ir a los lugares de ocio y hacer la compra básica andando o en bicicleta? ¿Hay barrios en tu ciudad con población envejecida? ¿Hay barrios marginales? ¿Hay mucha desigualdad (diferencias entre ricos y pobres, entre hombres y mujeres, entre distintas razas…)? ¿Hay gentrificación?Click para leer un interesante resumen de ese libro sobre el
  1. Ciudades con transporte sostenible y que facilitan la vida a los peatones y a los ciclistas:
    • Si la ciudad está bien diseñada, las zonas peatonales serán lugares agradables y los carriles bici serán útiles. Un ejemplo es Pontevedra, un paraíso sin coches, sin ruido y donde se oyen los pájaros.
    • Señalizar la distancia a pie entre sitios emblemáticos y facilitar el alquiler de bicicletas fomentan la sostenibilidad. Pensemos que usar la bicicleta en la ciudad es saludable y, por tanto, ayuda a reducir gastos sanitarios.
    • Facilitar el uso del transporte colectivo: No basta con que el transporte público esté bien diseñado en rutas, sino que para que sea práctico han de cumplirse ciertas condiciones, y la primera es limitar y encarecer el uso del coche privado. Otras condiciones para el transporte público son: ser razonablemente barato, tener la posibilidad de trasbordos gratuitos y de poder montar la bicicleta (aunque sea en el exterior de los autobuses o en vagones específicos).
    • Limitar el uso del coche privado: En Copenhague se usa mucho la bici porque es la forma más cómoda de llegar a todos los sitios y no porque los daneses quieran estar en forma o pasar frío. Está demostrado que cuando el coche no puede usarse para ir a cualquier lugar, la gente toma alternativas y se acostumbra a dejar el coche aparcado. Ya que el coche eléctrico está ganando la batalla, las ciudades también deben instalar electrolineras, pero sin perder el objetivo principal: diseñar la ciudad para bicicletas y peatones (y no para coches).
  1. Ciudades fomentando la economía circular, local y sostenible: No se trata solo de reciclar, sino de fomentar los envases reutilizables, de que los puntos limpios faciliten reutilizar lo que allí llega, así como de establecer mecanismos para que los productos locales, se queden en la región y no tengan que viajar lejos. También es muy necesario que la ciudad convierta en compost sus residuos biodegradables y que sea fácil deshacerse de cosas como el aceite usado o las pilas eléctricas (aunque lo único realmente ecológico es no usar pilas desechables).
  1. Ciudades limpias y sanas: Aquí distinguimos cuatro temas:
    • Limpieza: No se trata de limpiar mucho sino de que los ciudadanos entiendan que es mejor no ensuciar su ciudad. También hay que entender que las hojas de los árboles no son suciedad y que quitarlas con máquinas sopladoras contamina en exceso. Hay tipos de aceras que requieren más gasto en agua y detergentes (por ejemplo, el blanco es peor que el tradicional gris). ¿Hay colillas o plásticos por el suelo? ¿Se depuran bien las aguas residuales?
    • Contaminación: Aquí habría que estudiar si hay industrias contaminantes en la ciudad o demasiado cerca, así cómo si hay medidores públicos con distintos tipos de contaminantes ambientales.
    • Salud: La salud está muy vinculada al lugar donde vives: en nuestra salud influye más nuestro código postal que nuestro código genético. Así, algunas ciudades facilitan el ejercicio de muchas formas: creando lugares apropiados o con sesiones de gimnasia en grupo para todas las edades en sitios públicos. ¿Se fuma en la calle aunque llegue el humo a la gente cercana? ¿Hay excesivo ruido (tráfico, bares…)? ¿Tiene el agua de grifo calidad suficiente?
    • Comida: ¿Qué comida se sirve en los colegios?  ¿Hay restaurantes vegetarianos o veganos por los barrios? ¿Es fácil comprar alimentos ecológicos y de producción local? ¿Resulta más fácil comer una hamburguesa que un plato de legumbres? El Pacto de Milán unió a muchas ciudades con el objetivo de fomentar una alimentación sostenible: reducir el consumo de carne y el despilfarro de alimentos, aumentar los mercados y facilitar los productos frescos, etc.
  1. Ciudades que ahorran electricidad y recursos: Aquí podemos incluir cientos de temas e ideas, como por ejemplo:
    • Antes de poner un semáforo, hay que pensar si una rotonda es mejor (además de mucho más barata).
    • Antes de poner farolas, hay que pensar en cuántas poner, cómo ponerlas y cuándo encenderlas (no como hace Málaga, un ejemplo de contaminación lumínica y despilfarro).
    • Se ahorra dinero contratando la electricidad municipal con alguna empresa de electricidad 100% renovable, o incluso comprándola directamente en el mercado mayorista (el ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid ahorra 400.000 euros al año de esta forma).
    • Ofrecer agua potable usando fuentes públicas y que los restaurantes y comedores ofrezcan agua sin tener que pedirla (ambos son objetivos de la UE y ya es obligatorio, por ley, en muchas partes de España, como Andalucía, Navarra, Baleares…). También podemos incluir aquí si la ciudad tiene planes y conciencia para minimizar el consumo de agua.
    • ¿Hay lugares para reparar lo que se rompe, sea lo que sea (ropa, pequeños electrodomésticos…)? ¿Hay sitios para comprar o intercambiar cosas de segunda mano?
  1. Ciudades que respetan su herencia cultural y natural: ¿Crecen en tu ciudad los restaurantes de “comida rápida despilfarrando envases de un solo uso”? ¿Es fácil encontrar comida fresca y local? ¿Se respetan las playas, los ríos… en definitiva, los monumentos naturales y los artificiales? Por ejemplo, el río Manzanares en Madrid pasó de ser un río medio muerto a ser un río lleno de vida para peces, aves… En contraposición, aunque la desembocadura del Guadalhorce está protegida en Málaga, el ayuntamiento destroza Arraijanal, un reducto de costa natural que aún se mantiene sin cemento.
  1. Ciudades que usan el suelo eficientemente y que no crecen sin medida: No está justificado quitar espacio a la Naturaleza cuando la ciudad tiene muchos pisos vacíos o edificios en ruinas. Hay que evitar que las ciudades crezcan a lo ancho y se pudran por dentro. El ayuntamiento de Málaga, por ejemplo, ha sido acusado de querer despoblar el centro.
  1. Ciudades integradoras, amigas de los extranjeros y de los refugiados: Si nos pusiéramos en la piel del inmigrante y del refugiado, entenderíamos porqué vienen y de qué huyen. Por otra parte, una mala planificación puede generar también ciudades turísticas incómodas para sus habitantes, lo cual produce la llamada “turismofobia“. Las políticas municipales pueden hacer mucho para que la integración sea enriquecedora para todos.

Si tras calcular la nota media entre los puntos anteriores, la nota sale por debajo de 7, debes escribir a tu ayuntamiento mandando este artículo y demandando lo que consideres pertinente. Que lo sepan. También, por favor, pon un comentario con tu ciudad y la nota que ha obtenido.

Nuestra ciudad la hacemos los ciudadanos. No toda la responsabilidad la tienen los ayuntamientos y no olvidemos que ellos hacen lo que los ciudadanos les dejan hacer.

Más información:

🥩Comer carne genera problemas GRAVES.
🥩Muchas ciudades se han propuesto COMER MENOS CARNE.
🥩Se llama Pacto de Milán.
🥩Han firmado Málaga, Bilbao, Córdoba, Madrid, Oviedo, Pamplona, Valencia…
🥩ONCE cosas que puede hacer una ciudad para conseguirlohttps://t.co/Ow61EeuuP5 pic.twitter.com/UpWqVAfEub

— BlogSOStenible ツ (@blogsostenible) October 18, 2018

¿Te animarías a pertenecer a un grupo de consumo?

Algunos productos que también se pueden adquirir a través de grupos de consumo, desde productos de limpieza hasta galletas, café o cacao. En este caso, son todos de comercio justo.Para la mayoría de nosotros lo más cómodo, hoy por hoy, es acudir a un supermercado para la compra semanal o hacerla a través de Internet. Sin embargo, si queremos productos que cumplan ciertos criterios de transparencia en su elaboración y comercialización, tal vez debamos buscar otras alternativas, y los grupos de consumo, por ejemplo, son una de ellas.  ¿Pero nos resultaría factible y cómodo pertenecer a alguno?

Tal vez para comenzar habría que señalar que cuando hablamos de grupos de consumo nos referimos a un conjunto de personas que de forma voluntaria se organizan para adquirir aquello que regularmente necesitan (generalmente productos de la cesta de la compra). Cuentan con un coordinador que suele ir rotando en cada pedido semanal, aunque la periodicidad la marca el propio grupo.

Muchos de los grupos de consumo que existen en España están enfocados a la compra de alimentos ecológicos a productores locales. Porque con ello también se trata de promocionar  la venta de cercanía y de temporada. Pero los motivos que nos pueden llevar a detenernos ante una opción de consumo de este tipo puede ir más allá del gusto por los productos ecológicos.  De hecho, desde hace unos años han comenzado a surgir diversas iniciativas y movimientos que apuestas por un consumo responsable no solo en lo referente a la alimentación, sino a la ropa que vestimos, o a cualquier otro artículo. Son personas que se cuestionan las consecuencias sociales, económicas, laborales o medioambientales que tiene la elaboración y comercialización de los productos que compramos. Obviamente, y tal y como está estructurado el comercio internacional, ser conscientes realmente de lo que compramos resulta bastante complicado en muchas ocasiones.

Comprar no sólo fruta y verdura ecológica

En esta apuesta por la transparencia es donde tiene también cabida la opción de los grupos de consumo, personas con intereses comunes a la hora de comprar, y que buscan potenciar el desarrollo sostenible y las relaciones basadas en la confianza.

Bajo esta idea, una tienda online (Tienda Mundos) está aprovechando la reciente remodelación de su web para promover, dentro de las opciones que ofrece, la creación de grupos de consumo. La mayoría de los que ya se han creado hasta ahora, son de Vigo (Pontevedra), o alrededores, ya que es su radio de acción natural. En este caso, las compras están enfocadas sobre todo, a productos elaborados bajo criterios de comercio justo, como café, cacao, té, galletas, azúcar, pasta, cuscús, arroz, quinua, etc.

Una tienda online que potencia el consumo responsable

Pero la idea de sus promotores es aprovechar las posibilidades que brinda hoy Internet para unir a personas con unos mismos intereses y valores a la hora de realizar sus compras. Los organizadores de esta iniciativa reivindican el poder de los consumidores y animan a involucrarse en lo que realmente significa la elección consciente de un producto y no otro. “En los estantes de los supermercados podemos encontrar alimentos elaborados con procesos que parecen que son para enfermar: pollos lavados con cloro, tomates madurados con gas etílico, carne inyectada con hormonas de crecimiento, etc.  A ello se suman los productos que llegan a nuestros comercios con procesos enfermizos: niños esclavos en plantaciones de cacao, niños encadenados haciendo alfombras, personas explotadas laboralmente hacinadas en insanos almacenes o bodegas de barcos, etc.”, denuncian los responsables de Tiendamundos.com.

Con su idea de grupos de consumo quieren contribuir a reducir los efectos de estos despropósitos y potenciar iniciativas, que como esta busquen cuidar la VIDA, (en mayúscula).

Así apuestan por una iniciativa de ecommerce basada en la transparencia y la confianza; de hecho, se puede acceder a toda la información de los participantes en la elaboración y distribución de cada producto, que deberán ser organizaciones con criterios éticos y sociales.

Lógicamente, es una tienda online en la que se puede comprar individualmente, y no solo como grupo de consumo, pero quien quiera hacerlo utilizando esta opción cuenta con ventajas añadidas. En cuanto al mecanismo es sencillo: registrarse como usuario, y con una contraseña acceder a un apartado donde podrá comprar los productos con descuentos y con mejores condiciones de las habituales. Además, se busca establecer una retroalimentación entre empresa y consumidores. En este sentido, la compañía les irá informando de los nuevos productos y productores que vayan uniéndose al proyecto, y los usuarios registrados podrán solicitar aquellos productos en los que están interesados y tienen dificultad en encontrar.

Como iniciativa creo que es interesante y viene a completar un poco más el abanico de opciones que existen hoy en España en lo referente a grupos de consumo, una alternativa para quienes quieren realizar sus compras con criterios de responsabilidad y sostenibilidad.

Manuela Vázquez (@manuvazal) coautora del blog consumo-cuidado.com

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P1010017 P1010007 _MG_6749 _MG_6774 Ante el constante cuestionamiento por parte de la Unión Europea a estos miles de seres humanos que en busca de un futuro digno se lanzan al mediterráneo arriesgando sus vidas, desde Thakhi-runa continuamos espoliando la reflexión y el pensamiento crítico de la población educativa, con mas de 150 estudiantes del IES Capdepera y el CEPA de Son Canals, haciendo referencia a esas incomodas causas de esta diáspora de personas subsaharianas que nos remiten al saqueo del continente africano, por parte de empresas transnacionales de Europa, Asia y América del norte y su vínculo con las tragedias sociales de millones de pobladores, pero también a su vez con el hiper-consumo de nuestra sociedad. Un llamado a la responsabilidad humanitaria y al consumo ético y ecológico.
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