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AnteayerSalida Principal

La casa encantada 01072019

2 Julio 2019 at 21:29

Esta noche en «La Casa Encantada» de Radio Topo (FM 101,8) tenemos una charradica con José María de AHPLIA la Asociación de Hombres por la Igualdad en Aragón. ¿otro modelo de masculinidad es posible?.

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La contaminación del aire agrava las desigualdades sociales en las ciudades

11 Marzo 2026 at 08:00
Por: La Marea

Las personas con menos recursos están más expuestas a los contaminantes, son más vulnerables a sus efectos y sufren peores consecuencias para su salud. Son las conclusiones del informe Ciudades frente al cambio climático. Reducir emisiones para ganar salud, publicado este miércoles por Salud por Derecho.

El documento analiza cómo esta desigualdad ambiental se traduce en lo que denomina una “triple vulnerabilidad”. En muchas ciudades, los barrios con menor renta suelen situarse cerca de grandes vías de tráfico o zonas con mayor carga contaminante. En estos entornos, las concentraciones de contaminantes pueden llegar a ser hasta un tercio más altas.

A esta mayor exposición se suman otros factores sociales que amplifican los riesgos para la salud, según indica el informe: las condiciones de vivienda, el tipo de empleo o el acceso a servicios sanitarios influyen en la capacidad de las personas para protegerse de la contaminación o reducir su exposición.

La contaminación no es solo un problema ambiental, es una cuestión de salud pública y de justicia social”, explica Adrián Alonso, autor del informe y responsable de Incidencia Política de Salud por Derecho. “Las ciudades pueden reducir emisiones y mejorar el bienestar de la población si las políticas se diseñan teniendo en cuenta a las personas que están más expuestas”.

La mala calidad del aire es uno de los principales riesgos ambientales para la salud en Europa. Cada año provoca más de 253.000 muertes prematuras en la Unión Europea y reduce la esperanza de vida hasta en dos años. Además, el 97% de la población urbana respira aire con niveles de partículas finas superiores a los recomendados para proteger la salud. El impacto también tiene una dimensión económica. La contaminación del aire supone un coste medio de más de 1.200 euros al año por habitante en las ciudades europeas, debido a gastos sanitarios, pérdida de productividad y otros efectos asociados.

La exposición prolongada a contaminantes como las partículas finas o el dióxido de nitrógeno se relaciona con enfermedades respiratorias, cardiovasculares y metabólicas, así como con problemas en el desarrollo infantil, mayor riesgo de prematuridad y efectos sobre la salud mental.

Repensar las ciudades para mejorar la salud

El informe plantea que la contaminación del aire y el cambio climático están estrechamente vinculados, ya que comparten causas y también soluciones. La quema de combustibles fósiles en el transporte, la generación de energía y la industria está en el origen de ambos problemas. En las ciudades, el tráfico motorizado es la principal fuente de emisiones contaminantes.

Aunque los vehículos de mercancías y transporte de personas representan solo alrededor del 13% de la flota, son responsables del 51% de las emisiones de óxidos de nitrógeno en la Unión Europea. Entre las intervenciones analizadas destacan medidas urbanas que reducen el tráfico motorizado y recuperan espacio público para las personas, como las zonas de bajas emisiones, las calles escolares o el rediseño de barrios para favorecer la movilidad activa.

La evidencia muestra que estas políticas pueden tener impactos relevantes. Las calles escolares (sin tráfico) han logrado reducciones de entre el 23% y el 33% en los niveles de dióxido de nitrógeno en entornos cercanos a centros educativos. Además, el Instituto de Salud Global de Barcelona estima que la implantación completa del modelo de supermanzanas en Barcelona podría evitar hasta 667 muertes prematuras al año gracias a la reducción de contaminación, ruido y calor urbano.

El documento advierte de que centrar la solución únicamente en sustituir coches de combustión por eléctricos es insuficiente. Aunque eliminan las emisiones del tubo de escape, no resuelven otros problemas asociados al modelo actual de movilidad urbana. Un atasco de coches eléctricos sigue siendo un atasco, ocupa espacio, genera partículas por el desgaste de frenos y neumáticos y mantiene la congestión en las ciudades.

Por ello, sostiene que la prioridad debe ser reducir la dependencia del coche privado y recuperar espacio urbano para las personas. Para lograrlo, plantea reforzar el transporte público, facilitar desplazamientos a pie o en bicicleta y renaturalizar el espacio público. Estas alternativas, además de reducir emisiones, tienen beneficios directos para la salud, ya que fomentan la actividad física y ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares y otras patologías crónicas.

Reducir la contaminación sin ampliar la desigualdad

El informe también advierte de que las políticas climáticas y urbanas pueden generar efectos no deseados si no se diseñan teniendo en cuenta la equidad social. Algunas intervenciones destinadas a mejorar el entorno urbano pueden provocar procesos de encarecimiento de la vivienda y desplazamiento de residentes vulnerables.

Para evitarlo, Salud por Derecho defiende que las políticas de movilidad y urbanismo deben incorporar alternativas de transporte asequibles y accesibles para toda la población y garantizar que los beneficios de las mejoras ambientales se distribuyan de forma equitativa: «Diseñar las ciudades con criterios de salud y equidad permite que las políticas de reducción de emisiones mejoren también la calidad de vida y contribuyan a reducir las brechas sociales».

En este contexto, la nueva Directiva europea de calidad del aire, que fija objetivos más estrictos para reducir la contaminación en los próximos años, abre una oportunidad para impulsar políticas urbanas que mejoren la salud de la población y reduzcan desigualdades.

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Zucman, el creador del impuesto mínimo a los multimillonarios: “España debe adoptarlo”

25 Febrero 2026 at 08:00
Por: Nuria

Foto de archivo del economista francés Gabriel Zucman. EfeFoto de archivo del economista francés Gabriel Zucman. Efe

Fotografía: el economista francés Gabriel Zucman. Efe

Artículo original publicado en eldiario.es por EFE

El economista francés Gabriel Zucman, creador de la propuesta de un impuesto mínimo sobre el patrimonio de los multimillonarios que se ha debatido en Francia en los últimos meses sin lograr el respaldo político suficiente, cree que España debería adoptarlo. “No es aceptable que los más ricos tengan la posibilidad de pagar menos que las clases medias o que las clases populares”, ha subrayado a la agencia EFE este jueves en París, durante la presentación del nuevo Observatorio Internacional de la Fiscalidad (ITO), heredero del Observatorio Europeo de la Fiscalidad.

El economista, que este viernes se reunirá con el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, insistió en que el problema central es la desigualdad en la contribución fiscal. A su juicio, la situación fiscal de los ultrarricos “no es ni aceptable ni sostenible”. También ha argumentado que España, como Francia y los demás países, deberían implantar un impuesto mínimo sobre las mayores fortunas, “simplemente por una cuestión de igualdad ante la ley”.

Un 2% sobre el patrimonio de más de 100 millones

Los estudios del Observatorio muestran que en países como Francia los principales multimillonarios pagan menos del 2% de sus ingresos en impuestos, una tasa muy inferior a la que soportan las clases medias, gracias a distintos mecanismos de optimización fiscal. Frente a ello, Zucman propone un impuesto mínimo del 2% sobre el patrimonio —no sobre los ingresos— de los contribuyentes con activos superiores a los 100 millones de euros.

Según el economista, esta fórmula podría trasladarse a España y a otros países, aunque matizó que los detalles deben decidirse en cada caso. “No digo que se tengan que aplicar exactamente los mismos parámetros: eso tiene que decidirse en un debate democrático parlamentario”, afirmó.

De cara a su encuentro con Bustinduy, Zucman explicó que traslada el mismo mensaje a todos los responsables políticos con los que se reúne: “Es urgente avanzar”, especialmente ante las “necesidades de inversión muy importantes” de las administraciones públicas y los problemas de déficit y deuda acumulados.

Los ultrarricos como los demás

Gravar el patrimonio con un 2%, defendió, permitiría garantizar que los ultrarricos “paguen proporcionalmente con sus ingresos tantos impuestos como las otras categorías sociales, ni más ni menos”. A su juicio, se trata de una cuestión clave para la salud democrática y económica de Europa.

El economista aseguró que “el atractivo de España” tiene que venir de la educación de su población, de su sistema sanitario y de sus infraestructuras y añadió que “para eso hace falta dinero, en particular de quienes ahora pagan menos” al defender la implementación del impuesto en el país.

Zucman rechazó además el argumento de que un impuesto de este tipo provocaría exilio fiscal o ahuyentaría la inversión. Por un lado, planteó que España podría acompañar la medida con un sistema que obligue a seguir pagando impuestos durante cinco, diez o incluso quince años a quienes trasladen su residencia al extranjero. Por otro, recordó que España no basa su modelo de desarrollo en atraer multimillonarios con ventajas fiscales, a diferencia de países como el Reino Unido, que abandonó ese enfoque en 2024 incluso bajo un gobierno conservador.

En Francia, la tasa mínima sobre el patrimonio de los multimillonarios cuenta con el respaldo de toda la izquierda, pero no del centro y la derecha, que actualmente suman mayoría parlamentaria. Un escenario político que, según el economista, retrasa pero no frena un debate que considera inevitable.

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Donald Trump no es el (único) problema

21 Febrero 2026 at 08:00
Por: Nuria

Donald Trump no es el (único) problemaDonald Trump no es el (único) problema

Fotografía:  encuentro entre Trump y Milei en febrero de 2025. / The White House

Artículo original publicado en ctxt.es por Juan Torres López

A la hora de analizar lo que está ocurriendo en el mundo no se debería caer en lo que a mí me parece una peligrosa simplificación: considerar que estamos en una simple anomalía producida por la personalidad singular del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Este es, sin duda, lo suficientemente excéntrico, autoritario y disruptivo como para poner en peligro por sí solo el ya frágil entramado de derechos, libertades e instituciones democráticas, no sólo en su país sino en todo el mundo. Su narcisismo enfermizo y el desprecio por las normas están abriendo las puertas a un auténtico vendaval neofascista de consecuencias funestas.

El autoritarismo y la crisis de la democracia se extienden por razones que van mucho más allá de las características personales de Trump

Sin embargo, me temo que el autoritarismo y la crisis de la democracia se extienden por razones que van mucho más allá de las características personales de Trump. Y analizar como algo personal lo que en realidad es estructural puede hacer ingenuamente que el problema se resuelve reemplazando a un líder por otro.

A mi juicio, nada brota si no existen condiciones que le permitan crecer y desarrollarse, sin un medio ambiente favorable, y por eso creo que Trump no es exactamente la causa principal de la crisis democrática de Estados Unidos y del mundo entero. Es, en realidad, el efecto emergente de una serie de grandes fracturas económicas, institucionales, mediáticas, culturales, tecnológicas y geopolíticas que afectan al planeta.

Dicho de otra manera: la aparición de líderes autoritarios y neofascistas como Trump no es la causa de la crisis de la democracia y las libertades; es esa crisis la que da lugar y explica la aparición y la funcionalidad de Trump. Por eso su llegada al poder no puede considerarse como un accidente pasajero, sino como auténtico punto de inflexión en la historia del capitalismo contemporáneo y me atrevería a decir que de la humanidad.

Un sistema incompatible con la democracia y la libertad

Lo que está ocurriendo en Estados Unidos y va a ocurrir también en los demás países avanzados es la consecuencia de una mutación del capitalismo que lo ha hecho cada vez más incompatible con la democracia. 

Esa incompatibilidad se produce por tres razones principales. 

– La gran desigualdad de nuestro tiempo ha deteriorado las economías y ha obligado a limitar cada día más los derechos y libertades de desposeídos a cuya costa se genera la concentración de la riqueza y el poder que la producen.

– Cuando esa desposesión se hace indisimulable hay que recurrir a la mentira y al falseamiento del debate social para poder justificarla, para hacer creer que es la inmigración, el feminismo o la política democrática lo que amenaza el empleo, los salarios, la provisión de los servicios públicos, la seguridad o la soberanía.

– El nuevo capitalismo tecnológico que se ha hecho dominante necesita plena libertad para utilizar en su favor todos los recursos del Estado.

Estos procesos están produciendo las grandes fracturas económicas, institucionales, mediáticas, culturales, tecnológicas y geopolíticas que están convirtiendo al capitalismo de nuestros días en un sistema incompatible con la democracia, y este es el medio ambiente en el que líderes políticos como Trump, Milei, Le Pen, Orbán… no aparecen como sorpresas o incidencias casuales, sino como las respuestas necesarias para intentar consolidarlo.

El 1 % más rico posee el 31,7 % de la riqueza total de EEUU, mientras que la mitad inferior de la población apenas supera el 2 %

Fracturas económicas y sociales profundas 

En las últimas cuatro décadas, la economía estadounidense viene experimentando transformaciones que han erosionado los cimientos sociales que pueden sostener a la democracia, por débil que esta sea:

– Concentración extrema de la riqueza y el poder económico que ha producido una desconexión creciente entre el crecimiento de la economía y el bienestar de la mayoría de la población. Hoy, el 1 % más rico posee el 31,7 % de la riqueza total del país, mientras que la mitad inferior de la población apenas supera el 2 %.

– Profunda desindustrialización debida a la externalización productiva, es decir a la marcha de las grandes empresas al exterior, al amparo de la globalización, para buscar costes más bajos, que ha producido desempleo generalizado en muchas áreas, precarización salarial y estancamiento salarial. Desde 1980 se han perdido más de 7,5 millones de empleos industriales, y en amplias zonas la renta per cápita real es hoy inferior a la de hace tres décadas.

– Endeudamiento masivo de los hogares en educación, salud y vivienda, que convierte derechos básicos en riesgos financieros permanentes. Sólo en deuda estudiantil 42,8 millones de personas mantienen deuda estudiantil por valor superior a los 1,7 billones de dólares, una cifra superior al PIB de países como España.

– Desigualdad territorial extrema, con grandes espacios y regiones enteras sumidos en un gran declive económico y social.

– Debilitamiento del poder sindical y del trabajo organizado, que reduce la capacidad de acción colectiva.

Además de desigualdad y deterioro económico, estas dinámicas han generado una inseguridad vital que se ha hecho crónica en amplios sectores sociales que viven con la sensación de pérdida de estatus, de futuro bloqueado y de ruptura del contrato social. Eso ha hecho que la política se haya convertido para ellos en un campo de continua amenaza y la demanda social ha dejado de ser la de redistribución o reforma para buscar, simplemente, la protección que supuestamente proporcionan los líderes autoritarios.

Democracia vaciada

La segunda base en que se ha sustentado el avance del trumpismo es el diseño y funcionamiento degradado de las instituciones políticas estadounidenses.

– El sistema electoral se ha ido distorsionando cada vez más, se han generalizado los casos de manipulación de distritos para favorecer a uno u otro partido o mecanismos encaminados a suprimir el voto de algunos grupos sociales, quebrándose así el principio de igualdad política. En 2016, Donald Trump perdió el voto popular por casi tres millones de votos y aun así ganó la presidencia.

– La financiación privada masiva de la política ha otorgado a grandes fortunas y corporaciones una influencia decisiva sobre el proceso legislativo y el gobierno ha sido materialmente capturado por grupos de presión, especialmente financieros, energéticos, tecnológicos y militares. En las elecciones de 2020 se gastaron más de 14.000 millones de dólares, aportados de forma desproporcionada por un porcentaje ínfimo de grandes donantes.

– Las puertas giratorias que disuelven la frontera entre interés público e interés privado se han hecho una constante.

Los contrapesos institucionales (tribunales, agencias reguladoras y administración profesional) se han ido debilitando o desapareciendo

– Los contrapesos institucionales (tribunales, agencias reguladoras y administración profesional) se han ido debilitando, cuando no desapareciendo, en los últimos años, permitiendo que, aunque los ciudadanos voten, no sean realmente los que decidan cómo se gobierna.

Todo ello ha producido una brecha entre participación formal y poder real que genera frustración, cinismo y deslegitimación del sistema (sólo un 17 % de los estadounidenses confía en el Congreso). Y eso es lo que permite que personajes estrambóticos como Trump aparezcan aquí como ajenos a un sistema que se percibe como corrupto, aunque en la práctica se hayan enriquecido con él, lo utilicen y lo profundicen. El atractivo social de personas como Trump no nace a pesar de esas disfunciones institucionales, sino gracias a ellas.

Degradación mediática del espacio público

El sistema mediático estadounidense (como en la inmensa mayoría de otros países) también ha mutado:

– El periodismo ha pasado de ser un medio de control del poder a una industria de la atención.

– La información ha dejado de ser contextualizada para convertirse en espectáculo permanente.

– En lugar de promover y ayudar a generar un espacio público común y compartido se dedica a crear burbujas ideológicas rentables.

Y todo ello ha sido intensificado por las plataformas digitales y los algoritmos que, buscando aumentar la interacción que los hace más rentables, amplifican el extremismo y la polarización, fragmentan la realidad en relatos incompatibles, y anteponen la emoción sobre el análisis. Numerosos estudios muestran que los contenidos falsos y extremos se difunden más rápido y alcanzan mayor audiencia que la información verificada. Basta recordar la difusión masiva de la narrativa del fraude electoral en 2020, sostenida durante semanas, pese a la inexistencia de pruebas y al rechazo sistemático de los tribunales.

El funcionamiento actual de los medios de comunicación busca y hace que desaparezcan los hechos compartidos que son condición básica para que la democracia no se degrade.

En este entorno, las personas y líderes que encarnan la lógica del sistema son los que, como Trump o Milei, basan su comportamiento en la mentira, el conflicto, el simplismo y la provocación.

Vulnerabilidad cognitiva, generacional y simbólica

El deterioro de la educación y de la cultura cívica que se viene produciendo en las últimas décadas debido a causas diversas agrava todas las dinámicas anteriores.

El retroceso en competencias básicas y pensamiento crítico, la mercantilización de la educación superior, la segregación educativa creciente por renta y territorio, la reducción de la educación cívica y de la comprensión institucional, la politización e incluso la censura expresa de contenidos históricos y científicos han creado una ciudadanía con menos herramientas cognitivas, más vulnerable a la manipulación, a la simplificación del populismo y a la guerra cultural.

Eso ha hecho posible que la política haya dejado de ser un debate transparente sobre intereses y proyectos colectivos para convertirse en una lucha de identidades que enfrenta y paraliza.

Personalidades como la de Trump o Milei ofrecen relatos simples, culpables claros y promesas de restauración simbólica

La consecuencia ha sido también una crisis subjetiva profunda que provoca miedo existencial y al declive nacional, frustración generacional y colapso de expectativas, crisis de estatus y masculinidad en sectores tradicionales; soledad, ansiedad y fatiga cognitiva y ausencia de un proyecto colectivo de futuro en una gran parte de la población.

Personalidades como la de Trump o Milei ofrecen relatos simples, culpables claros y promesas de restauración simbólica. No resuelven los problemas, pero alivian emocionalmente a quienes se sienten perdidos y desplazados.

Un poder real que mueve los hilos

Ninguno de esos procesos podría haberse producido sin el impulso y la financiación del mundo de los negocios, de las grandes corporaciones y el capital financiero. Han logrado que la democracia se vacíe de contenido redistributivo, desplazar el conflicto del eje económico al cultural, generar una constante sensación de amenaza, condicionar así la política exterior y presupuestaria y limitar el espacio de la diplomacia y la deliberación democrática.

Trump no gobierna contra el poder económico. Gobierna para una parte significativa de él. No es casual que grandes fortunas, corporaciones y sectores tecnológicos hayan financiado, tolerado o normalizado su figura.

No es Trump, es el sistema

En definitiva, Donald Trump no puede entenderse como una aparición inesperada ni como un cuerpo extraño al sistema de poder económico, político y mediático que domina Estados Unidos. Al contrario, ese tipo de figura se convierte en el instrumento político que requiere una fase del nuevo capitalismo en la que amplios sectores del poder real –financiero, tecnológico, energético, industrial y mediático– necesitan aplicar políticas profundamente regresivas sin aparecer como sus responsables directos.

Y para que esa estrategia de captura sea factible y tenga éxito social y electoral, resulta clave que sean encarnadas por figuras que se presenten como ajenas al sistema, como outsiders que “dicen lo que otros no se atreven a decir” y que aparentan enfrentarse a las élites, aunque en la práctica gobiernen para una parte significativa de ellas. Trump cumple perfectamente ese papel: su estilo estridente, su retórica antisistema y su provocación constante funcionan como una cortina de humo que oculta la continuidad de fondo de las políticas que se aplican.

Las condiciones que han hecho posible el trumpismo en Estados Unidos se reproducen en buena parte de las otras democracias occidentales y periféricas

Es una lógica que no es nueva ni exclusiva de Estados Unidos. En contextos de creciente desigualdad, debilitamiento democrático y frustración social, el sistema tiende a necesitar líderes que parezcan venir de fuera para poder profundizar transformaciones que, de otro modo, encontrarían mayor resistencia. Por eso, las condiciones que han hecho posible el trumpismo en Estados Unidos se reproducen (y se van a reproducir cada vez en mayor medida si no se pone freno a los procesos que hemos visto), con más o menos variaciones en buena parte de las otras democracias occidentales y periféricas. Allí donde ya han empezado a emerger partidos y figuras similares que combinan discurso antisistema, liderazgo personalista y políticas funcionales a los intereses dominantes.

Ausencia de elementos de freno y corrección 

La ausencia de un freno o corrección internos y externos efectivos ha permitido que estas dinámicas se profundicen. El tipo de relación que el resto del mundo mantiene con Estados Unidos también forma parte del problema por el vasallaje imperial.

La dependencia militar y monetaria, la legitimación acrítica de su liderazgo incluso cuando viola normas internacionales y el aceptar que Estados Unidos asuma la función de gran policía global reduce los costes externos de su deriva autoritaria y que las disfunciones que eso provoca internamente se acumulen sin ajuste.

El silencio –o, al menos, la falta de una respuesta suficientemente efectiva– tanto a nivel externo como interno ante la quiebra democrática e institucional que se viene produciendo no es casual. Es el resultado, por un lado, de un auténtico cálculo racional de los actores sociales más poderosos que necesitan y a quienes beneficia la desregulación extrema de los mercados, el dejar de gravar la riqueza, la liquidación de los derechos laborales o que se dé libertad a los monopolios. Y, por otro, de la inoperancia, debilidad y fracaso de las izquierdas de nuestro tiempo.

No es anomalía: hay manual de instrucciones

Trump no es un verso suelto que aparece en la vida política con partitura propia y en contra del ecosistema de poder en el que nace. Viene, por decirlo metafóricamente, con manual de instrucciones y –por muy relevante que sean su personalidad y singularidad– es, en realidad, el ejecutor de un proyecto estructurado. Basta leer el llamado Proyecto 2025 para comprobarlo.

Con ese documento, elaborado por cientos de especialistas y financiado por grandes empresas y bancos, se demuestra que vaciar la democracia desde dentro, convertir el Estado en instrumento de facción y hacer irreversible la concentración de poder no es una tarea improvisada que Trump haya emprendido por su cuenta, sino una estrategia consciente, premeditada y muy bien diseñada. Alrededor del 61 % de las más de 320 medidas propuestas ya se han puesto en marcha o están en proceso de ejecución. Eso significa que, si no estuviese Trump en el poder, otra persona podría ser quien hiciera su mismo trabajo de desmantelamiento de la democracia, liberalización extrema de los mercados y de apoyo y privilegio a los grandes grupos de poder.

Trump concentra la atención porque encarna de forma grotesca y provocadora procesos mucho más profundos que llevan décadas gestándose

Donald Trump no es el origen de la quiebra democrática que vivimos, sino su manifestación más visible y, hasta ahora, más extrema. Su figura concentra la atención porque encarna de forma grotesca y provocadora procesos mucho más profundos que llevan décadas gestándose. Por eso, centrar el debate exclusivamente en él resulta engañoso y puede ser que inútil.

Lo verdaderamente inquietante no es que Trump haya llegado al poder, sino que el entramado económico, institucional, mediático y geopolítico de nuestro tiempo no sólo lo tolere, sino que lo necesite. El llamado Proyecto 2025 demuestra que no estamos ante una deriva improvisada ni ante el capricho de un líder excéntrico, sino ante una estrategia consciente para vaciar la democracia desde dentro y hacer irreversible la concentración de poder.

La pregunta decisiva, por tanto, no es cómo impedir la presencia personal de Trump o de otras figuras similares, sino qué transformaciones profundas son necesarias para desactivar las condiciones que las hacen posibles. Porque mientras esas condiciones permanezcan intactas –desigualdad extrema, democracia formal vaciada, captura del poder económico, degradación del espacio público y silencio cómplice a escala interna e internacional– Trump no será una anomalía histórica. Será un precedente. 

Y los precedentes, cuando no se corrigen, se convierten en norma.

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De Matrix a TikTok: así difunde la manosfera el discurso antifeminista en redes

7 Marzo 2025 at 13:58

La celebración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, vuelve a abrir el debate sobre la igualdad de género, solo que ahora el escenario se ha trasladado a un campo de batalla cada vez más influyente: las redes sociales. El auge de discursos antifeministas entre los jóvenes está encendiendo las alarmas, especialmente en espacios digitales donde el machismo se reinventa y prolifera bajo una nueva identidad: la manosfera.

El término manosfera proviene del inglés manosphere, compuesto por las palabras man (hombre) y sphere (esfera), y apareció por primera vez en 2009. En el libro (Re)configurando el imaginario sobre la violencia sexual desde el antifeminismo, se define como el “conjunto de comunidades y grupos comunicativos digitales, que están masculinizados en su público y ocupan una heterogeneidad de interacciones y procesos comunicativos misóginos y antifeministas en la red».


La manosfera es un conjunto de comunidades digitales que difunden mensajes misóginos y antifeministas, promoviendo una supuesta «restauración de la masculinidad». A través de plataformas como TikTok, YouTube y foros anónimos, estos espacios propagan la idea de que los hombres deben ser fuertes, dominantes y evitar mostrar debilidad, mientras perpetúan una visión de la mujer como débil, sumisa y responsable de los problemas personales y sociales de los hombres. Ideas que también se recogen en el estudio: «Jóvenes en la Manosfera. Influencia de la misoginia digital en la percepción que tienen los hombres jóvenes de la violencia sexual».


El impacto de estos discursos en la juventud es innegable. Según el Barómetro Juventud y Género 2023, elaborado por el Centro Reina Sofía de Fad Juventud, el 51% de los chicos de entre 16 y 24 años cree que la promoción de la igualdad ha ido «demasiado lejos», hasta el punto de discriminar a los hombres. Además, el 23,1% de los jóvenes de entre 15 y 29 años considera que «la violencia de género no existe y es un invento ideológico», una cifra que ha duplicado el porcentaje registrado en 2019.


Estos datos reflejan una preocupante desconexión con la lucha feminista y una normalización de discursos de odio en las redes sociales, donde los adolescentes pasan gran parte de su tiempo. Elisa García, profesora e investigadora en la Facultad de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y experta en violencias sexuales en red, en entrevista con la Cadena SER, señala que “estos discursos no llegan desde el entorno familiar o escolar, sino desde el espacio digital. Estos comportamientos se han intensificado con los nuevos formatos y han encontrado en TikTok un canal perfecto para viralizarse con mensajes breves y directos”.

Como advierte García, experta también en manosfera, estos «se han intensificado con los nuevos formatos y han encontrado en TikTok un canal perfecto para viralizarse con mensajes breves y directos”.


Para contrarrestar la difusión de estos mensajes, RTVE ha lanzado el proyecto interactivo ‘La manosfera al descubierto’, una iniciativa que analiza y desmonta las narrativas antifeministas que proliferan en el entorno digital. César Peña, coordinador del proyecto, ha explicado en La Ventana de la Tele que el objetivo es sumergirse en la manosfera con una mirada crítica, evidenciando los estereotipos de género y los discursos de odio que se presentan como una “revolución masculina”.

El reportaje interactivo, titulado «Manosfera y estereotipos: la nueva cárcel de la masculinidad«, invita a los usuarios a explorar cinco categorías clave dentro de estos discursos: antifeminismo, estereotipos, sexualidad, violencia de género y éxito. Con una estética inspirada en la película Matrix, el proyecto explica cómo estas ideas se entrelazan para crear un modelo de masculinidad tóxica que limita tanto a hombres como a mujeres


Según Stribor Kuric, quien ha analizado los modelos de estereotipos dentro de la manosfera, estos espacios ofrecen una narrativa cerrada sobre lo que significa ser hombre y cómo debe comportarse en distintos contextos, perpetuando relaciones de poder desiguales. En estos círculos, la autoridad en la pareja siempre recae en el hombre, reforzando ideas machistas que muchas sociedades han intentado erradicar.

Uno de los aspectos más preocupantes del auge de la manosfera es la idolatría que despiertan ciertos ‘gurús’ antifeministas en los jóvenes. Estos influencers, que combinan discursos de odio con consejos sobre éxito personal y sexualidad, han convertido la misoginia en un negocio rentable, generando miles de seguidores y monetizando sus contenidos.


Como advierte Elisa García, “cada vez hay más creadores de contenido que sacan rédito de estos mensajes. Parecen nichos de internet, pero pueden llegar a cualquier lugar, influenciando tanto a chicos como a chicas”. El problema se agrava cuando los algoritmos de plataformas como TikTok e Instagram detectan el interés del usuario y potencian la difusión de estos discursos, normalizando el machismo entre las nuevas generaciones.

El proyecto de RTVE no solo busca denunciar este fenómeno, sino también educar y ofrecer herramientas para combatirlo. Expertos como Lionel Delgado y Silvia Fernández trabajan en la plataforma para desglosar las estrategias de manipulación que utilizan estos grupos y ayudar a los usuarios a desarrollar un pensamiento crítico frente a los discursos de la manosfera.


Sin embargo, la responsabilidad no solo recae en la educación. Como señala García, “mientras el odio sea rentable, todos nuestros esfuerzos serán en vano”. La solución debe pasar por una mayor regulación de las redes sociales y una revisión profunda de las políticas de moderación del contenido. Pero este desafío no es sencillo, ya que las plataformas digitales tienen un modelo de negocio basado en la viralización, sin importar el impacto social de sus contenidos.

La proximidad del Día Internacional de la Mujer nos recuerda que la lucha feminista sigue siendo más necesaria que nunca. La manosfera representa una amenaza real para la igualdad de género, pero también una oportunidad para reflexionar sobre el impacto de las redes sociales en la juventud y la importancia de construir espacios digitales libres de violencia y desinformación. Ahora, la pregunta que queda en el aire es: ¿cómo podemos recuperar el relato feminista en un espacio donde el odio se ha convertido en tendencia?

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Geochicas: mapeadoras trabajando en favor del empoderamiento femenino

8 Marzo 2023 at 08:00

Geochicas, (@GeochicasOSM) es un colectivo de mujeres mapeadoras en al menos 3 continentes, que trabajan en favor del empoderamiento femenino y  la reducción de la brecha de género en las comunidades hispanohablantes de #OpenStreetMap y en otras asociadas al mundo del software libre y los datos abiertos.

En entrevista con PC, Celine Jacquin, (@mapeadora) y Selene Yang, (@la_geofeminista), dos de las tres coordinadoras de este proyecto, nos hablan de Geochicas y de la importancia de incluir la perpectiva de género y el acceso de la mujer a carreras vinculadas a los datos, entre otros aspectos.

PG -Uno de los ejes temáticos de vuestro trabajo se centra en «la comprensión de los mecanismos de liderazgo y sus frenos en la dimensión colectiva», contadanos qué proyectos tenéis actualmente en marcha en este 8 de marzo, en los que puedan también participar las personas interesadas.

CJ/SY –Geochicas es antes que todo un espacio libre para discusión de las mujeres que se sienten menos a gusto y libres de tomar liderazgo en grupos mixtos, y desean de forma paralela o exclusiva, estar en un espacio seguro. Para nosotras es importante crear espacios donde la seguridad y el cuidado colectivo sean los ejes de nuestro grupo. Geochicas es esto antes que un espacio para generar proyectos.
Sin embargo, ahora mismo estamos trabajando en la segunda versión de nuestra encuesta sobre diversidad de género en OpenStreetMap. La primera fue llevada a cabo por nosotras en 2018 cómo una acción que fue colectivamente identificada como necesaria en el State of the Map de Sao Paulo. Los resultados indicaban (desde una muestra que no era representativa, pues el carácter anónimo de la comunidad OpenStreetMap no lo permitiría) que un 56,8% de las personas se autodefine como hombre, 39,83% com mujer, 0,41% como persona transgénero en la comunidad. Planteamos está encuesta como periódica para entender evoluciones, por lo que es tiempo de lanzar la nueva edición en los próximos meses.

Estas encuestas también aportan datos sobre las relaciones y las dinámicas de liderazgo que se dan en la comunidad, y no únicamente sobre la construcción demográfica de OSM. También queremos analizar cuáles son las acciones que pueden tomarse para crear una comunidad más saludable para las personas que desean sumarse.  
Tenemos otros proyectos permanentes o semipermanentes que han correspondido con necesidades del sector y el involucramiento de ciertas geochicas en activismos, por ejemplo mapas de documentación de los movimientos sociales. El de cómo se ha extendido y reapropiado la performance “Un violador en tu camino”, que ha tenido un enorme alcance en redes y medios, lo que era nuestro objetivo, el de concienciación.

Y otro que ya tiene valor de atlas por cierta historicidad que se le está dando (y lo estamos repitiendo este año de cara a este 8 de marzo): la localización de actividades y manifestaciones feministas en torno al Día Internacional de la mujer. Con este mapa, que idealmente continuará cada año, queremos demostrar la amplitud y las evoluciones del movimiento (en el espacio, los temas tratados, el público, etc.). Lo estamos continuando este año

Actualización del mapa global del #8M
Update of the 8M global map: https://t.co/y06r4oibco

Envíen cualquier actividad y la ubicación exacta (url).
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— Geochicas OSM (@GeochicasOSM) March 6, 2023

Para este mes de la mujer y el Día Naranja (25 de noviembre) estamos impulsando la recopilación por parte de tod@s l@s que quieran participar, de listas de servicios dedicados a la mujer (en particular servicios para víctimas de violencia de género contra la mujer y niña) con su ubicación exacta y la descripción de sus servicios y contactos; para posteriormente integrarlos a OpenStreetMap (ver abajo el trabajo del grupo UAMaps de la Ciudad de México que han iniciado mapeando lugares seguros para las mujeres). Va a ser una actividad lanzada el 8 de marzo, y continuará hasta el 25 de noviembre (ver Twitter de @geochicasosm), donde se mostrarán los resultados. Quien quiera participar se puede poner en contacto por redes sociales, (@GeochicasOSM).

PG -¿En qué momento os dais cuenta de la brecha de género existente, tanto en las comunidades de OpenStreetMap, como en las vinculadas al mundo del software libre y los datos abiertos?

CJ/SY -Pues si uno observa atentamente, la brecha de género en el mundo de las comunidades y tecnologías del software libre se  hace evidente en todo momento, e incluso desde que una se une a cualquier grupo o movimiento la proporción parece ser siempre menor del 10%. Por ejemplo, sólo el 18.3% del contenido de los proyectos de Wikimedia es sobre mujeres. Para el 2017, sólo 11.0% de las personas mantenedoras de paquetes en R se identificaban como mujeres o personas no binarias. Según datos de 2016, únicamente el 2% de las personas contribuidoras en los repositorios de Python se identificaban como mujeres. 

Y es tan normal que en general dejamos de notar este tipo de disparidades. Creemos que el acceso de las mujeres a carreras enfocadas a datos -y no meramente a carreras enfocadas a lo social- es un problema sistémico en las estructuras educativas formales. Algo que también evidencia las diferentes barreras tanto materiales como simbólicas que las mujeres enfrentan en estos espacios. Por ejemplo, los hombres tienen mayor posibilidad de tener el poder adquisitivo para comprar celulares o computadoras que las mujeres. Aquí es cuando el acceso a la educación puede pensarse desde un enfoque de género. 

A nosotras nos empezó a hacer ruido siendo parte de la organización de un evento regional de OSM llamado State of the Map Latam, con sede en Sao Paulo. Cuando nos dimos cuenta que éramos tres mujeres opinando ante más de 50 hombres -y que esto nos causaba un real problema de coordinación por los estilos de las personas- el tema surgió dentro del grupo de organizadores junto con el deseo claro de dar un enfoque de diversidad al evento, dando lugar a un foro abierto de reflexión antes y durante el State of the Map, y a la formación de la red Geochicas durante la conferencia, que empezó -como todo- con un chat, y una activación de reflexión en redes con el hashtag #OSMintegra.

Pero la iniciativa de formar espacios seguros en el sector de datos y tecnologías surge en todos lados, todo el tiempo, lo que demuestra su pertinencia para muchas mujeres. Mientras nacía un capítulo de Youthmappers en la UAM en Ciudad de México, se formaba en paralelo un grupo de mujeres, las Morras Socioterritoriales, quienes sintieron la necesidad de reunirse más entre mujeres y tratar temas territoriales que le afectan a las mujeres. A manera de respuesta a una clásica crítica de hombres detractores sobre el porqué generar brechas entre los géneros con este tipo de espacios, responderíamos entonces que lo que se crea con esfuerzo y prospera es porque las personas así lo necesitan. Y lo que hemos visto es que al contrario, estos espacios seguros son espacios donde se cultiva el liderazgo, el cual, una vez fortalecido, se aplica en espacios mixtos. 

PG -¿En qué aspectos consideráis que esta brecha de género nos afecta?

CJ/SY -Nos afecta en todo momento y en todos los aspectos: si las mujeres no son parte del desarrollo de las ciencias pues el sistema sigue siendo hecho desde una visión limitada, en este caso la de los hombres: impacta el sistema mismo, las agendas que se desarrollan, el entendimiento de los contextos y de las soluciones, etcétera, así que ninguna solución será completamente satisfactoria para la otra mitad de la población. Es una simple cuestión de perspectiva, la cual es incompleta si no integramos a todxs.

Creemos que también es importante entender estas brechas y la disciminación en los espacios tecnológicos desde una mirada interseccional. ¿A qué nos referimos con eso? A entender la disparidad del acceso desde la racialidad de las personas, las discapacidades motoras o cognitivas, las edades, y muy importante, también desde el lenguaje, ya que la mayoría de las conversaciones, la producción de código, se da en inglés como lenguaje por defecto. 

PG -¿Contemplar este tipo de cuestiones puede ayudar a combatir la violencia de género? ¿Cómo?

CJ/SY -Esto lo podríamos decir de forma muy general en todo tema de la sociedad: si procuramos la diversidad entre los grupos de población, los que sean (desde la perspectiva interseccional), y también procuramos una representación equitativa de estos grupos en la toma de decisiones de cualquier tipo, entonces permitimos que los grupos entre sí dialoguen, se conozcan, se entiendan mejor, y aprendan a consensuar. Esto claramente limita el lugar de la violencia, pues si hay consenso no hay necesidad ni tampoco hay aceptación de comportamientos que se imponen sobre otros y limitan.

Por otro lado, hacer que grupos minimizados -que generalmente no tienen voz- participen en espacios, en la reflexión, en la toma de decisiones, hará que los temas de violencia de los que generalmente las minorías sufren por ser discriminadas, lleguen a la mesa. Así ha sucedido en el foro de la conferencia de Sao Paulo. El tema estuvo ahí entre otros.

La violencia de género puede verse también en microagresiones y en acciones que puedan poner en detrimento la salud mental o física de una mujer o género disidente. Para nosotras, la imposibilidad de la toma de decisiones por falta de representatividad dentro de las comunidades de práctica de las que somos parte, también es una violencia. Los chistes sobre cómo las mujeres o géneros disidentes somos “muy emocionales”, es también una violencia. Consideramos que desde la creación de un dato, hasta las disputas por el lenguaje con el que construimos nuestras comunidades deben ser pensadas como prácticas libres de violencia hacia cualquier comunidad marginalizada que participe. 

Que existan grupos como Geochicas, PyLadies, RLadies, entre otras, apoya no sólo a las mujeres y géneros disidentes dentro de la comunidad, sino que también le abre la puerta a nuevas personas a que participen de espacios más seguros y justos para elles. 

PG -En 2018 pusisteis en marcha la creación de un mapa online para visibilizar la falta de representación de nombres de mujeres en las calles de ciudades de América Latina y España. ¿Qué resultados o conclusiones sacasteis de este proyecto? ¿Sigue en marcha?

CJ/SY -El proyecto Las Calles de las Mujeres inició como una respuesta a también tomarnos las calles -desde nuestras diferentes latitudes- en un esfuerzo colectivo de Geochicas. El proyecto, a mayo de 2022, contaba con 32 ciudades analizadas en total (unas 5 más están en proceso de integración, ¡no nos damos abasto!), de las cuales 17 se distribuyen entre 8 países en Latinoamérica y 15 ciudades se distribuyen en dos países en Europa. 

La conclusión más obvia es que hay una fuerte disparidad de representación de las mujeres en los espacios públicos urbanos en muchos países. Así como también una amplia brecha en relación a la producción de conocimiento colaborativo sobre la vida y logros de estas mujeres. A esto nos referimos con los porcentajes de las biografías de estas mujeres escritas en Wikipedia.

Parte de los resultados encontrados de forma general con este proyecto, es que la mayoría de las calles nombradas en honor a una mujer, son nombres de personajes religiosos, ejemplo: Calle Santa Sofía, Calle Virgen María, y muy pocas son realmente seculares, o cuentan con algún tipo de carga histórica-social más allá de la representación religiosa.

PG-¿Cómo pueden participar en vuestros proyectos las personas interesadas?
CJ/SY -Las mujeres o personas que se identifican como mujeres y que desean formar parte de este grupo y espacio seguro, pueden escribir a cualquier Geochica en las redes para pedir una invitación. Lamentablemente ya no es un grupo abierto desde que hace algunos años sufrimos una invasión engañosa del grupo por parte de un hombre que quería descalificar nuestra iniciativa. Este incidente nos regresa nuevamente a justificar nuestra razón de ser como espacio seguro, entre constantes y diversas muestras de discriminación.

La entrada Geochicas: mapeadoras trabajando en favor del empoderamiento femenino aparece primero en Periodismo Ciudadano.

TRANQUI, La LGTBIfobia tiene cura

5 Diciembre 2018 at 07:56
TRANQUI, La LGTBIfobia tiene cura es una campaña educativa con la que Thakhi-runa busca estimular el reconocimiento y la valoración de la multiplicidad de sujetos que integran la diversidad sexual y afectiva en nuestra sociedad. Planteamos un rechazo a todas las prácticas y manifestaciones que originan agresión, exclusión y persecución a las personas con identidades LGTBI. Para nosotros la educación juega un papel fundamental en la erradicación de las diferentes formas de discriminación que vayan en contra de la aceptación y el respeto de todas las presencias y manifestaciones que reclaman un espacio digno en nuestro entorno social. TRANQUI, busca alcanzar un consenso social en el que los internautas de las redes sociales se aúnen a la propuesta de crecimiento social donde el reconocimiento y bienestar de esa diversidad enriquezca en términos humanistas a nuestra sociedad. Apostémosle a la EQUIDAD
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