
- La Asociación Social y Cultural La Calahorra en Acción (LACEA), miembro de la Federación Ecologistas en Acción de Granada, quiere informar de manera sencilla del porqué de su postura.
LACEA no está desinformada.
Vamos a presentar datos que tienen como fuente conferencias y publicaciones de científicos especialistas en la materia, todos ellos de reconocido prestigio en la investigación sobre ecología y los impactos de la industria gasística denominada “verde” y de las macrogranjas. Entre ellos hay ingenieros agrónomos, físicos, biólogos y geólogos, algunos con trayectoria en el CSIC.
LACEA no está desinformada.
Llevamos casi tres años de andadura y hemos leído y estudiado tanto a científicos como a gerentes de plantas de Biogás, además de escuchar a vecinos que ya conviven con estas instalaciones en sus pueblos. Todo ello nos conduce a mantener nuestra postura de cautela y oposición.
La falta de transparencia, la ausencia de controles verdaderamente independientes y los incidentes ocurridos en estas plantas alimentan la desconfianza social.
No son un ejemplo de economía circular
Las empresas las venden como proyectos de economía circular, pero no explican el proceso de principio a fin.
Los subproductos que entran en la planta no aparecen allí por generación espontánea. Proceden de modelos intensivos que requieren piensos cuya materia prima viene de lejos, con el consiguiente gasto en fertilizantes químicos, transporte y combustibles fósiles.
Por otro lado, según estudios europeos, las emisiones accidentales de metano pueden alcanzar una media del 5 % del gas producido. Estas fugas son especialmente preocupantes debido al enorme impacto climático del metano.
Además, solo el funcionamiento de las plantas absorbe aproximadamente un 30 % de la energía obtenida. El transporte de purines, restos de matadero, residuos vegetales y digestato puede suponer hasta un 16 % adicional, dependiendo de las distancias.
Por tanto, la biometanización no descarboniza realmente, no constituye una economía circular y tampoco puede considerarse una actividad “verde” ni de huella negativa.

El problema del digestato
Las materias primas no son residuos sin utilidad, sino subproductos que históricamente han servido para fertilizar los campos.
Con la metanización se extrae parte del valor fertilizante de esa materia orgánica. El residuo resultante, el digestato, mantiene contaminantes mientras pierde gran parte de su capacidad fertilizante natural.
Nos lo venden como fertilizante, pero se le ha retirado buena parte de la materia orgánica y permanecen muchos de los contaminantes, lo que puede agravar los problemas de los suelos donde se aplique.
Mientras tanto, el gas generado se inyecta en la red y no permanece en la comarca. Aquí solo quedan el tránsito constante de camiones, los olores y los riesgos de contaminación del aire, de la tierra y del acuífero.
La preocupación principal: el acuífero
Nuestra máxima preocupación es el acuífero, que abastece a numerosos pueblos y ha sido históricamente una fuente de riqueza para la comarca.
Actualmente, el 30 % de las masas de agua subterránea en España presentan un mal estado químico. La contaminación por nitratos, derivada principalmente de la agricultura y la ganadería intensivas, es una de las principales causas. Más de 300 municipios ya tienen problemas de agua potable por este motivo.
La directora de la planta proyectada en La Calahorra habla de pozos para recoger posibles fugas de las balsas. ¿ Se refiere a las arquetas de seguridad obligatorias?. Sin embargo, si existe una ruptura profunda en los fondos, esas fugas no llegarían necesariamente a dichos puntos de control.
Una vez más, se ofrecen medias verdades para evitar la confrontación con los vecinos. El tiempo hablará.
¿Qué modelo de territorio queremos?
En zonas como la nuestra, los puestos de trabajo son importantes. Pero también debemos preguntarnos por los empleos que pueden perderse debido a la degradación del turismo rural, la hostelería o la ganadería familiar.
En el llano ya existen suficientes industrias contaminantes vinculadas a la llamada transición energética. Las sinergias y la acumulación de impactos deben tenerse en cuenta.
Si no se pone freno, acabaremos convirtiéndonos en un vertedero industrializado, en una industria de residuos que no aporta valor real al territorio.
La entrada ¿Por qué las plataformas y asociaciones vecinales se manifiestan contrarias a las macro plantas de biogás/biometano? aparece primero en Ecologistas en Acción.