Parquesvr se dio a conocer hace unos años gracias a sus letras y ritmos cargados de ironía y sarcasmo. Unas canciones cuyo contenido explícito, disco a disco, han ido matizando. Ahora, regresan con Mitos y leyendas, un cuarto álbum en el que afilan más su cinismo con letras y melodías más cuidadas. Un trabajo partido en dos en el que se diferencian, en la primera mitad, canciones dedicadas a las diferentes fases de una pérdida y, en la segunda, mucha crítica social. Entre otros temas, la reconocible voz de Javier Ferrara, cantante del grupo, denuncia el genocidio que está sufriendo Gaza, la crisis de vivienda actual o cómo nos están robando las ciudades.
Aunque se puede seguir intuyendo la esencia de Parquesvr, ha habido un cambio. ¿Por qué dejar de lado ese humor e ironía explícitos que os caracterizaban?
Esto es algo que hemos hecho muy conscientemente. Llevamos la mochila de grupo humorístico encima y ya desde el segundo y el tercer disco nos lo intentamos quitar un poco. No porque no estemos cómodos, sino porque ya existe una parte del repertorio con esas temáticas. Nos gustaba la idea de hacer un álbum sin tener que tirar de humor de forma tan clara.
Aun así, se sigue filtrando mucha acidez, humor y mala leche.
Al final es la forma con la que yo me relaciono con el mundo, es decir, a través del cinismo. A cualquier cosa que me pasa le pongo ese filtro, por lo que es irremediable que se cuele en las canciones.
Un cambio que toma dos direcciones. La primera el desamor.
Siempre me han atraído más los que pierden que los que ganan. Para mí viven cosas más interesantes e intensas. Los momentos que más tengo grabados son los de pérdidas. Además, creo que todas las canciones que se hacen sobre el desamor se hacen desde un mismo lado. Por ello, he intentado plasmar diferentes estados desde los que enfocar esa pérdida.
Y de crítica política: hay incluso una canción que habla del genocidio de Gaza.
Updah, el título de la canción, significa nudo en árabe palestino: tanto de forma literal como emocional. Me gustó mucho ese concepto. El acercamiento a esa canción fue muy complicado porque no la veíamos como single, luego intentamos colaborar con otros artistas porque tenía mucho miedo con mi voz no llegar, etc. Nos daba mucho miedo porque no queríamos quedar de oportunistas. Es decir, el mayor reto era hablar de lo que está pasando en Gaza sin ponernos una medalla. Yo tenía muchas cosas escritas sobre ello, pero nada me convencía. Hasta que navegando por internet, en un especial sobre poetas palestinos, me encontré con el verso que inicia la canción. Eso fue lo que me permitió desarrollarla. Para mí, además de la catástrofe humanitaria y todo el horror que supone, lo que me llama la atención es la paradoja de la historia: es decir, cómo un pueblo que ha sido históricamente perseguido se vuelve verdugo de otro. Afrontarlo desde ahí era lo que más me interesaba. Y que no fuese a través de mis palabras.
Aparte de esto, hay muchos más temas políticos en el disco. La crisis de vivienda o en qué se están convirtiendo nuestras ciudades son algunos de ellos.
El problema de vivienda si no es el mayor es uno de ellos en la actualidad. El acceso a ella es terrible. Aparte de ello, también quería plasmar cómo las ciudades se están transformando y cómo estamos pasando de ser vecinos a figurantes. Nos han arrebatado las grandes ciudades, y es muy triste contemplar que algo que yo he querido mucho como es Madrid está en manos de gente que no la quiere.
¿Intentáis que vuestras letras vayan acompasadas con el tiempo que vivimos?
Totalmente. Yo intento que sean hijas de su tiempo, que sean letras que cuando la gente, si lo hace, escucha Mitos y leyendas en 2040, pueda descubrir aquí las cuestiones que importaban a la sociedad en este momento.
¿La escena independiente debería mojarse más políticamente?
Yo no soy de darle moralinas a nadie. Yo escribo sobre lo que me sale de dentro y para mí es respetable que cada uno hable de lo que quiera. Pero sí que echo en falta dentro de la música, tanto del mainstream como la independiente, esto. Todos nos congratulamos cuando Rosalía escribió en Twitter Fuck Vox o cuando Bad Gyal habla abiertamente de que no es una cuestión política que en Gaza se esté cometiendo un genocidio. Sin embargo, a día de hoy Rosalía ha optado por otro mensaje y no sabemos a quién vota C. Tangana. Y luego nos volvemos locos cuando Bad Bunny en la Super Bowl hace apología sobre Puerto Rico y los migrantes. Creo que es interesante que los artistas mayoritarios también se posicionen.
También hay letras para los tontos. Los de cualquier pelaje.
Con esa canción intentaba ser una ametralladora que disparase en todas direcciones, pero los que se han quejado son siempre mayoritariamente de un mismo lado. Yo intentaba radiografiar lo que nosotros entendemos que hay en la sociedad. Evidentemente, para ellos nosotros seremos tontísimos.
Y su contrapartida: vuestra peña.
De ahí nace el nombre del disco. Nuestra gente para nosotros es lo más importante y tenemos la enorme suerte de que estén a nuestro lado. Son nuestros mitos y leyendas.
Un cambio que también habéis llevado a cabo a nivel musical: ya no hay tanta variedad de estilos y el disco es mucho más melódico.
Las dos cosas que comentas están hechas a propósito y de forma muy consciente. Nos dimos cuenta de que en anteriores discos o en singles habíamos probado diferentes estilos y en general con menos atino del que nos hubiera gustado. No nos quedaba del todo bien o no estábamos del todo satisfechos. Por ello, en este disco nos hemos centrado en los que nos sentimos más cómodos y seguros en vez de experimentar y probar. Pero la evolución viene sobre todo respecto a las melodías. Lo que va a ser un reto va a ser el directo, es decir, yo cantándolas. (Risas).
La entrada Javier Ferrara, de Parquesvr: “Siempre me han atraído más los que pierden que los que ganan: viven cosas más interesantes e intensas” se publicó primero en lamarea.com.
