La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha actualizado este miércoles el balance de la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), confirmando 344 casos en el país africano. El brote, que continúa activo, ha causado al menos 60 fallecimientos, según el nuevo recuento difundido por el organismo internacional.
Las autoridades sanitarias congoleñas, con el apoyo de la OMS, trabajan para contener la propagación del virus, pero se enfrentan a importantes obstáculos logísticos. Entre los principales desafíos señalados por la OMS figuran la inseguridad en varias regiones y las dificultades para acceder a los territorios afectados, lo que complica la realización y confirmación de pruebas diagnósticas.
La RDC ha sufrido múltiples brotes de ébola desde que la enfermedad fue identificada por primera vez en 1976. El actual, declarado en las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur, ha puesto a prueba la capacidad de respuesta del sistema sanitario local, que ya está bajo presión por otras enfermedades endémicas como la malaria y el cólera.
La OMS ha instado a la comunidad internacional a mantener el apoyo financiero y logístico para evitar que la epidemia se extienda a países vecinos. La agencia de la ONU recuerda que la vacunación selectiva sigue siendo una herramienta clave para frenar la transmisión, aunque la cobertura aún es insuficiente en las zonas más remotas.
El brote actual, que comenzó en las provincias orientales de Kivu Norte y Kivu Sur, se ha visto agravado por la actividad de grupos armados que limitan el acceso de los equipos sanitarios. La OMS ha desplegado más de 200 trabajadores sanitarios sobre el terreno, pero la vacunación, que ha alcanzado a unas 50.000 personas, sigue siendo insuficiente en las áreas más aisladas. La agencia estima que se necesitan al menos 10 millones de dólares adicionales para contener el brote en los próximos seis meses.
La escritora y activista antibullying Monica Lewinsky ha explicado en una entrevista publicada en junio de 2026 que evita las notificaciones en redes sociales para proteger su sistema nervioso y su salud mental. Lewinsky, que saltó a la fama mundial tras el escándalo de la Casa Blanca en los años 90, ha construido en los últimos años una carrera como activista contra el acoso en Internet.
En la conversación, la autora reconoció que, pese a estar presente en plataformas digitales, ha optado por desactivar todas las alertas para reducir la ansiedad que generan los avisos constantes. «Proteger mi sistema nervioso es prioritario», señaló, según adelantó la publicación estadounidense que recogió sus declaraciones.
Lewinsky, de 52 años, ha sido durante años una de las voces más críticas con la cultura digital tóxica. Su experiencia personal con el acoso online, tras la exposición mediática de su relación con el entonces presidente Bill Clinton, la convirtió en una referente internacional en la lucha contra el ciberacoso. En 2015, publicó un ensayo en la revista Vanity Fair sobre la vergüenza pública en la era digital.
El coste de estar conectado
La decisión de Lewinsky se enmarca en un creciente debate sobre el impacto de las redes sociales en la salud mental. Estudios recientes han vinculado las notificaciones constantes con niveles más altos de cortisol y estrés. La activista se suma así a otras figuras públicas que han limitado su exposición digital para preservar su bienestar.
Aunque no detalló qué plataformas utiliza ni si tiene previsto abandonarlas por completo, su postura refleja una tendencia cada vez más extendida entre usuarios de todas las edades. La noticia, que ha circulado principalmente en medios angloparlantes, llega en un momento en que varios países europeos estudian regular el uso de algoritmos que potencian la adicción a las pantallas.
La Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha detectado ingredientes activos de Viagra y Cialis en suplementos sexuales de venta libre como Boner Bears, DTF y Sexual Chocolate. Los fabricantes han iniciado retiros voluntarios tras los análisis, que revelaron sildenafilo y tadalafilo no declarados en las etiquetas, según informó la FDA el 1 de junio de 2026.
Riesgos para la salud
El consumo de estos compuestos sin supervisión médica puede provocar efectos adversos graves, especialmente en personas con enfermedades cardiovasculares. La FDA advierte que la interacción con medicamentos para el corazón, como los nitratos, podría causar descensos peligrosos de la tensión arterial. Los productos se comercializaban como potenciadores sexuales naturales, pero los análisis confirmaron la presencia de principios activos de fármacos sujetos a prescripción.
La agencia insta a los consumidores a no adquirir ni consumir estos lotes y a devolverlos al punto de venta. Según la FDA, los retiros afectan a múltiples lotes vendidos en tiendas físicas y plataformas online. Las empresas responsables han colaborado con las autoridades, pero no se ha informado de hospitalizaciones hasta la fecha.
La FDA ha intensificado la vigilancia sobre los suplementos sexuales no regulados tras detectar un aumento de quejas por efectos secundarios entre consumidores que desconocían la composición real de los productos.
La FDA recuerda que cualquier producto que prometa resultados inmediatos para la disfunción eréctil sin receta debe ser examinado con escepticismo, y recomienda consultar a un médico ante cualquier síntoma adverso.
Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo (RDC) afrontan serias dificultades para concienciar a la población sobre cómo prevenir el contagio de ébola en la ciudad de Bunia, en el noreste del país. Los colegios, que constituyen el principal canal de información para los niños y sus familias, se han visto obligados a improvisar medidas de prevención sin contar con los recursos más básicos.
Según informaron fuentes del sistema educativo local, muchos centros de enseñanza carecen de grifos de agua corriente, lo que hace imposible implementar la recomendación primordial: el lavado frecuente de manos. A pesar de que las clases incluyen instrucciones sobre cuidados para evitar el contagio, la escasez de infraestructura sanitaria básica convierte estas lecciones en papel mojado.
Un brote que inquieta a la región
El brote de ébola en la provincia de Ituri, cuya capital es Bunia, ha puesto en alerta a las autoridades congoleñas y a los organismos internacionales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha movilizado equipos de respuesta rápida, pero la logística en una zona castigada por décadas de conflicto armado dificulta el acceso a las comunidades más vulnerables.
Los colegios, que en muchos casos no cuentan con letrinas ni agua potable, intentan suplir las carencias con cubos y jabón donados por ONG, pero las existencias son limitadas. «Sin agua corriente, el lavado de manos es un gesto simbólico más que una medida efectiva», reconocen desde la dirección de una escuela de Bunia citada por medios locales.
La epidemia de ébola, que ha causado varias muertes en las últimas semanas, se suma a otras emergencias sanitarias y humanitarias que afectan a la RDC, como la malaria endémica o la desnutrición infantil. El gobierno congoleño ha pedido ayuda internacional para contener el brote, mientras los equipos de la OMS trabajan en la vacunación de contactos y en el rastreo de casos.
El Reino Unido atraviesa la peor crisis de empleo en dos siglos, marcada por un aumento sin precedentes de jóvenes que ni estudian ni trabajan, el deterioro de la salud mental y la presión de la inteligencia artificial sobre el mercado laboral, según datos recogidos por medios británicos y analizados internacionalmente.
El fenómeno, que afecta especialmente a la población entre 16 y 24 años, ha encendido las alarmas sobre el futuro económico del país. El número de ‘ninis’ (jóvenes que ni estudian ni trabajan) ha crecido hasta niveles récord, superando las cifras de la crisis financiera de 2008 y la recesión de los años ochenta.
Salud mental y automatización, los factores clave
Los expertos señalan que el deterioro de la salud mental entre los jóvenes británicos es uno de los principales motores de esta crisis. La ansiedad, la depresión y otros trastornos psicológicos han aumentado de forma significativa desde la pandemia, dificultando la incorporación al mercado laboral o la continuidad en los estudios.
Además, la irrupción de la inteligencia artificial está eliminando puestos de trabajo tradicionales, especialmente en sectores como la administración, el comercio minorista y los servicios, sin que se hayan creado alternativas suficientes para los jóvenes que buscan su primer empleo.
Estamos ante una tormenta perfecta: salud mental dañada, un mercado laboral que se transforma a velocidad vertiginosa por la IA y un sistema educativo que no logra adaptarse a las nuevas demandas, según advierten analistas británicos.
Consecuencias económicas y sociales
La crisis de empleo juvenil tiene graves implicaciones para la economía británica. Un elevado número de jóvenes fuera del sistema productivo supone una pérdida de capital humano a largo plazo, menor recaudación fiscal y mayor gasto en prestaciones sociales. También incrementa el riesgo de exclusión social y de tensiones intergeneracionales.
El Gobierno británico ha anunciado medidas como programas de formación digital y apoyo psicológico, pero los críticos consideran que son insuficientes ante la magnitud del problema. Mientras tanto, la tasa de desempleo juvenil sigue escalando, y el país se enfrenta a un desafío estructural que recuerda a las crisis laborales del siglo XIX.
La Organización Mundial de la Salud ha informado este sábado del primer paciente curado de ébola en la República Democrática del Congo, en el marco del brote declarado en el país africano. El informe llega en un momento en que los casos sospechosos superan el millar, con más de 220 fallecimientos aún bajo investigación, según datos de la propia organización sanitaria.
La noticia supone un avance significativo en la lucha contra el virus, aunque las autoridades sanitarias mantienen la alerta ante la persistencia de nuevos focos. Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte y controlada por el grupo armado M23, es una de las zonas más afectadas. Allí, jóvenes voluntarios de Unicef lideran campañas de sensibilización puerta a puerta para informar a la población sobre los riesgos del contagio y combatir el escepticismo hacia la enfermedad.
El brote actual ha puesto a prueba los sistemas de vigilancia epidemiológica en una región que ya sufrió epidemias anteriores. El aumento de casos sospechosos, muchos de ellos mortales, subraya la necesidad de reforzar el control de contactos y la logística sanitaria. La OMS ha instado a los países vecinos a mantener la vigilancia, aunque ha descartado por ahora la declaración de una emergencia internacional.
El paciente recuperado, identificado como un residente de la zona afectada, recibió tratamiento en un centro de aislamiento gestionado por Médicos Sin Fronteras. Las autoridades congoleñas han intensificado la vacunación selectiva en los distritos donde se han detectado nuevos contagios. La OMS ha confirmado que la cepa en circulación es similar a la del brote de 2018, para la que existen vacunas eficaces. Las campañas de concienciación también han logrado que más de 200 pacientes hayan acudido voluntariamente a los centros de salud para someterse a pruebas de detección.
El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha afirmado este jueves a su llegada a Kinshasa que la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo «puede ser detenida». El mensaje de confianza del máximo responsable del organismo internacional busca reforzar la coordinación de la respuesta sanitaria en un país que acumula varios brotes del virus en los últimos años.
On peut arrêter cette chose (podemos detener esto), declaró Tedros ante los medios congregados en el aeropuerto de la capital congoleña.
Vacunas en desarrollo y control de fronteras
La OMS y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) han informado de que se están desarrollando vacunas contra la cepa activa. Tedros advirtió, no obstante, de que los cierres fronterizos, una medida habitual en emergencias sanitarias, suelen complicar la vigilancia epidemiológica al empujar los desplazamientos hacia pasos no controlados. El Ministerio de Salud congoleño no ha precisado aún el número de casos ni de fallecidos en el brote actual, pero las autoridades mantienen activos los protocolos de rastreo y aislamiento.
Un contexto de brotes recurrentes
La RDC ha sufrido más de una docena de epidemias de ébola desde que el virus se identificara por primera vez en el país en 1976. La más grave, declarada entre 2018 y 2020 en las provincias de Kivu del Norte e Ituri, dejó más de 2.200 muertos. La llegada del jefe de la OMS subraya la urgencia de contener el nuevo brote antes de que se extienda a zonas urbanas densamente pobladas como Kinshasa, donde viven más de 15 millones de personas.
El Gobierno congoleño ha solicitado apoyo logístico adicional a la comunidad internacional para movilizar equipos de respuesta rápida y almacenes de material médico. La OMS ha desplegado ya un equipo de expertos en epidemiología y coordinación sobre el terreno.
Hoy, la vida en Gaza es una cuestión de fe. La inseguridad acerca de la propia supervivencia o de la de los seres queridos es el pan de cada día. Literalmente, hay más incertidumbre que alimento.
En una guerra no solo se sufren los bombardeos con pérdidas humanas y materiales. Se padecen los desplazamientos forzados, las hambrunas y, en Gaza también, la escasez de agua y el bloqueo de la ayuda internacional por la acción de Israel.
Psicológicamente, en esta ofensiva contra la población palestina hay un fuerte componente de deshumanización, algo tan sencillo como no atribuir la categoría de persona a un ser humano. Son procesos característicos en el estudio de los genocidios a lo largo del tiempo y en la práctica de tortura.
Más vulnerables a los enfermedades mentales
Como consecuencia, ser superviviente conlleva una ruptura en ciertos valores morales. Por ejemplo, ante la creencia en la humanidad o ante el hecho de que todas las vidas tienen un mismo valor. La salud mental y el bienestar están conectados con la percepción de justicia social y de derechos humanos. Además, a todo esto se añade que antes del 7 de octubre de 2023, Gaza ya acusaba un contexto de años de inestabilidad sociopolítica, de ciclos de violencia, de privaciones económicas y de dificultades en el acceso a recursos, como los sanitarios. Estos factores han debilitado la salud mental de la población gazatí durante décadas y los palestinos han llegado exhaustos psicológicamente a su asedio actual.
Se ha demostrado que la exposición a conflictos armados tiene un importante impacto en la salud mental de la población civil. En concreto, desde 1948 el impacto del trauma intergeneracional en los palestinos ha aumentado su vulnerabilidad para el desarrollo de dolencias psíquicas.
En 2024, y a consecuencia del actual genocidio, se encontró ansiedad severa (65 %), depresión (72.7%) y probable trastorno de estrés postraumático (72.3 %) en la población palestina evaluada.
Un estudio reciente muestra que la probabilidad de padecer estrés en Gaza es doce veces superior a la probabilidad que se presentaba en 2020 y la prevalencia de angustia psicológica es tres veces mayor, aumentando del 19,5 % en 2020 al 67,2 % en 2025.
¿En qué apoyarse cuando todo se derrumba?
Sumud es un término árabe que alude a la capacidad psicológica de resistencia a la ocupación, definida como el corazón resiliente para muchos palestinos. El apoyo en la comunidad es esencial cuando todo falla, con una relevancia mayor cuando las vivencias son compartidas y unos necesitan de otros para sobrevivir. Recientemente se ha visto que en la población joven palestina el apoyo social es un elemento de protección que mitiga los síntomas del trastorno de estrés postraumático (reviviscencias, evitación, cognición y emoción negativas e hiperactivación).
Igualmente, las prácticas religiosas y espirituales, el apoyo entre iguales y la solidaridad comunitaria potencian el bienestar en los climas de adversidad, como en las guerras o en las crisis humanitarias.
De la misma forma que existe una transmisión generacional del trauma, existe una transmisión generacional de la resiliencia. En Palestina, la intencionalidad de mantener la cultura y la identidad dibujan tanto procesos como resultados resilientes y de crecimiento postraumático.
Manifestaciones que mejoraron la salud
En Gaza, algunas acciones políticas de resistencia como las movilizaciones por la “Gran Marcha del retorno” de 2018 tuvieron efectos positivos en la salud mental de los gazatíes. Fueron manifestaciones pacíficas convocadas a través de redes sociales, donde participaron jóvenes y familias en un ambiente lúdico y festivo. Las protestas incluían cánticos, actuaciones de clowns y acróbatas e incluso celebraciones de bodas, y se concentraban entre la Franja de Gaza e Israel.
Inicialmente, se reportaron mejoras en la salud mental de los participantes, en el sentido de un aumento de la esperanza y una capacidad de participación en movilizaciones sin precedentes. Se observaron mejoras en los estados de ánimo y en las respuestas al trauma, ya que el factor político es un elemento resiliente y protege frente a la violencia política.
Sin embargo, en marzo de 2019, los manifestantes y sus familiares sufrieron violencia en respuesta a su involucración en la marcha y se alcanzaron las tasas más altas de palestinos heridos desde las hostilidades de 2014.
En definitiva, trauma y resiliencia son conceptos que definen desde hace décadas la identidad palestina en Gaza, y cada vez con mayor frecuencia, la definen también en Cisjordania.
Hoy en día, resulta complicado abordar el estado de salud mental de una comunidad como la gazatí. Día a día la asfixia psicológica y de necesidades básicas y sociales es mayor. Por eso, estamos lejos de predecir el impacto psicosocial y clínico que acusará a largo plazo la población de Gaza.
«La sanidad, en su ámbito más directo de hospitales y centros de salud, es quizá el ejemplo más evidente y denunciado«, explica el periodista Roberto Ugena en elplural.com. «Sin embargo, la Red de Atención Social a Personas con Enfermedad Mental se deshace progresivamente y alejada del foco, arrastrando con ella a miles de usuarios, que requieren de este apoyo, y a sus trabajadores, precarizados hasta la extenuación y víctimas del peor de los chantajes: el que utiliza a los receptores de la atención.
Manantial Gestión S.L., brazo de reciente creación de Fundación Manantial, es una de las entidades concesionarias de estos servicios cada vez más decadentes. Las concesiones otorgadas por la Comunidad de Madrid a este grupo a lo largo de los años son incontables y su negocio se ha expandido, pero los derechos de los trabajadores, incluidos los legales garantizados por Convenio, han seguido un camino opuesto. Cuando las cosas iban bien, los beneficios se quedaron en la cumbre y los trabajadores recibieron migajas; flujo que se ha invertido con la llegada de las vacas flacas, que se han cargado en las espaldas de la plantilla.
El juego de las concesiones ha salido caro al Grupo Manantial, que ve ahora como otros conglomerados le arrebatan servicios gracias a ofertas que podrían llegar a considerarse bajas temerarias. Esa es la justificación dada a los trabajadores para mantenerles un salario cercano al mínimo interprofesional, en contra del mínimo del convenio sectorial; aumentarles la jornada laboral, incumpliendo el acuerdo alcanzado; eliminar pluses de experiencia ya pactados; o reducir las horas de formación. Así se lo trasladó la dirección al Comité de Empresa en una reunión. […]
La amenaza, tal y como recoge el acta de aquella reunión, es directa. “Son las medidas necesarias para no llegar a tener que hablar de despidos”, trasladó el representante legal de la Dirección. “Por lo que, si se impugna la decisión de la empresa, tendrán que tomar otra serie de medidas a las que no quieren llegar”, apostilló el letrado, por si no había quedado claro el cariz negociador. Unas actuaciones que retiran 2 de los 14 pluses de dirección y 2 de los 14 pluses de disponibilidad a los directivos y que arrebata todo a los trabajadores (literal a continuación):
Supresión del 9% del plus de experiencia consolidado, recogido en el Acuerdo de Mejora, a aplicar a la totalidad de la plantilla.
Ajuste del número de educadoras sociales de las Residencias ajustándose al mínimo posible según marcan los pliegos.
Aumento de la jornada laboral de 35 horas semanales a 38,5 horas según indica el XVI Convenio.
Reducción de las horas de formación de las 30 horas actuales recogidas en el Acuerdo de Mejora a 25 horas que fija el XVI Convenio.
Supresión de la contratación de educadores de refuerzo en vacaciones en las Residencias recogido en el Acuerdo de Mejora.
Y es que la jeta de la Dirección de Manantial Gestión llega al punto de querer acogerse al Convenio Sectorial según conveniencia y vulnerar acuerdos internos, de total validez e inalienables cuando mejoran las condiciones sectoriales (tal y como recoge el propio Estatuto de los Trabajadores en su artículo 3). Es decir, incumplimos el acuerdo interno consolidado, retrocediendo al Convenio, para la jornada laboral, el plus de experiencia, la formación y el número de trabajadoras; pero no ajustamos las nóminas a Convenio porque no hay dinero.
Una práctica a todas luces ilegal, pues vulnera acuerdos válidos suscritos y salvaguardados por el Estatuto de los Trabajadores, además del Convenio; y contraria a la normativa laboral, incurriendo incluso en amenazas con los representantes de los trabajadores, a los que se sugiere que o aceptan estos incumplimientos o se producirán despidos. La Inspección de Trabajo podría actuar de oficio o ante una denuncia anónima y sancionar gravemente. La Comunidad de Madrid, a la que no se espera, también podría tomar cartas en el asunto«, concluye el artículo.
Frente a este ataque contra los derechos laborales y la precarización de las plantillas, más de 300 trabajadoras han sido llamadas a lahuelga indefinida por CGT, con el apoyo de CNT Comarcal Sur, en múltiples centros dominados por el Grupo Manantial. Lo hacen «en lucha por sus salarios, contra la pérdida de poder adquisitivo y por la mejora de sus derechos laborales«.
La primera de las jornadas se activó el jueves 4 de diciembre, pero el plato fuerte llegó el viernes 5 por la mañana, cuando las huelguistas se concentraron frente a la sede de la Fundación.
En un comunicado, la CNT Comarcal Sur aclara que «las reivindicaciones que impulsan esta movilización son claras, legítimas y urgentes:
Defender de manera efectiva el poder adquisitivo de la plantilla, reclamando medidas que compensen la pérdida acumulada y garanticen salarios dignos.
Preservar la jornada laboral semanal vigente, rechazando cualquier retroceso que implique un empeoramiento de las condiciones laborales.
Exigir la adopción inmediata de medidas adecuadas de prevención de riesgos laborales y psicosociales, indispensables para garantizar la salud y la seguridad en el trabajo.
Reclamar el cumplimiento íntegro del Acuerdo de mejora de las condiciones laborales, recogido en los convenios colectivos aplicables y de obligado respeto en los centros de trabajo.
Asegurar que se respeten los pliegos establecidos por la Consejería, especialmente en lo referente a las condiciones técnicas y la dotación mínima de personal imprescindible para prestar una atención profesional y de calidad.
Somos profesionales de la salud mental: psicólogas, trabajadoras sociales, educadoras, terapeutas, integradoras… Y sabemos que la precariedad es una agresión directa a la calidad del servicio. No vamos a permitir que se utilice la excusa de la “crisis” para desmantelar nuestras condiciones mientras se eluden responsabilidades y se pide sacrificio solo a la plantilla.
En un momento como este, resulta imprescindible la unidad de toda la plantilla. Solo con cohesión, apoyo mutuo y una posición colectiva firme será posible frenar el deterioro de las condiciones laborales y garantizar el cumplimiento de los compromisos adquiridos.
El sindicato reafirma su respaldo inequívoco a todas las trabajadoras y trabajadores en esta huelga, así como su compromiso en la defensa activa de sus derechos, la dignidad profesional y la calidad del empleo«.
En un artículo de El Salto, Néstor Camacho, delegado de CGT, explica que «los últimos años venimos sufriendo retrasos en las nóminas”, porque la empresa “no está en un buen momento económico, tienen dificultades de tesorería”. Asegura que Manantial Gestión explica que “la actualización del convenio es inasumible por su economía, que ya de por sí estaba tocada”. Por eso, afirma, llegaron a un acuerdo para que se asumieran mejoras poco a poco. “Se empezó a hablar de septiembre, para luego hablar de octubre, y estamos en diciembre y no ha ocurrido nada”, comenta. “Lo que nos han planteado hasta ahora es quitarnos el 9% de plus de experiencia; pasar de la jornada de 35 horas semanales que tenemos actualmente a tres horas y media más; bajar el número de horas de formación que tenemos, de 30 a 25; y no contratar a personal de refuerzo en épocas estivales o en Navidades”. Además, indica, “nos han dicho que estas medidas serían de manera indefinida”. Algo, que recuerdan, ya les pasó tiempo atrás y aceptaron bajarse el salario, una bajada que no llegaron a recuperar nunca.
“Nos lleva a una situación insostenible, con los precios de las viviendas que hay en Madrid, que ha aumentado la cesta de la compra”, indica Néstor Camacho que asegura que “muchas compañeras tienen que tener dos trabajos para poder llegar a final de mes”. “El resultado es una plantilla extenuada”, afirma.