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Paremos lo que nos mata:  ¡No más empresas para la guerra!

3 Junio 2026 at 19:46

Rebelión o Extinción, Plataforma contra el rearme y la militarización, Ecologistas en Acción y Asamblea contra la Militarización se concentran en la sede de Indra.

A nivel internacional se está produciendo un auge del militarismo no para la “defensa”, sino destinado al control de recursos y territorios estratégicos. Palestina, Líbano, Irán, Venezuela, Cuba o Ucrania son solo algunos de los escenarios en los que se está  expresando este auge imperialista. Aunque a la cabeza de este proceso se sitúa EEUU, ni la Unión Europea ni el Estado español son una excepción a esta tendencia.

En Europa, la principal amenaza para los derechos democráticos, las libertades y los logros sociales no proviene del otro lado del Atlántico ni del oriente del continente, sino de dentro. Europa está creando sus propios monstruos. Las políticas antisociales, antiinmigración y las políticas de rearme están siendo impulsadas por organizaciones de extrema derecha como RN en Francia, AfD en Alemania, Fidesz en Hungría, VOX en España y Hermanos de Italia.

El plan “ReArm Europe-Readiness 2030”, para el rearme europeo, se presentó el 19 de marzo de 2025. Se estructura en torno a dos conceptos: un nuevo enfoque de la defensa europea dentro de los parámetros de la OTAN y la aprobación de una serie de medidas económicas y financieras. Los mecanismos de financiación consisten en préstamos que los gobiernos solicitan a la UE para poner dinero en manos del capital privado, lo que además de impulsar la industria militar, supone una oportunidad de negocio para las empresas armamentísticas.

En este contexto, el Estado español ha irrumpido por primera vez en la lista de las 15 potencias con mayor gasto militar del planeta, según el Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI). Con una inversión de 40 211 millones de euros, el Estado español registra un crecimiento del 50 % respecto al año anterior, posicionándose como el país que más ha elevado sus partidas militares dentro de la élite armamentística mundial y el segundo de toda Europa, por detrás de Bélgica.

Este salto histórico se explica por el ambicioso plan de rearme aprobado por el Gobierno en 2025, que destinó 10.471 millones adicionales para cumplir con la exigencia de la OTAN de dedicar el 2 % del PIB a defensa y a los que ha sumado numerosas partidas militares extraordinarias aprobadas en Consejo de Ministros. No obstante, el análisis del Centre Delàs de Estudis per la Pau eleva la cifra real del gasto militar español ese año hasta los 39.476 millones de euros, lo que supone un 2,42 % del PIB.

España dispone de un ecosistema de cinco grandes compañías contratistas del Ministerio de Defensa (Indra, Airbus Defence and Space, Navantia, General Dynamics-Santa Bárbara e ITP Aero) que están acompañadas de una pléyade de empresas menores y/o subsidiarias. Estas son las que se están beneficiando en gran parte de este gasto militar. Entre ellas, destaca Indra.

Indra está participada por el Estado al 28 % a través de la SEPI. En 2026, ha superado los 20.000 millones en pedidos, un hito histórico para la principal compañía de defensa española. De este modo, el beneficio de Indra en el primer trimestre de este año creció un 28% respecto al mismo periodo del 2025, alcanzando los 76 millones de euros.

Este impresionante incremento del gasto militar implica, además de un sufrimiento humano directo en las guerras, una merma de recursos enconómicos para inversiones sociales y ambientales, que se desvían para la industria de la muerte.

Además, la industria militar es un actor central en el incremento del caos climático, contribuyendo con un 4-8% de las emisiones de CO2 mundiales. Un porcentaje que crece conforme se incrementan plas guerras. No podemos olvidar que nos encontramos ante una emergencia climática: si no reducimos las emisiones globales de forma significativa antes de 2030, nos condenamos al colapso climático. Nuestros gobiernos ocultan su responsabilidad frente al planeta y sus habitantes y nos llevan por una vía hacia el colapso ecosocial.

De este modo, el Gobierno español, con su contribución exuberante al gasto militar, y empresas como Indra son cómplices de las guerras, genocidios y crisis ecológica que expanden por todo el globo.

Una civilización más militarizada es una muy mala noticia para el planeta. La mejor manera de evitar escenarios de guerra, genocidio y ecocidio como los de Gaza, Ucrania, Siria, el Congo, etc., es hacer un llamamiento a la movilización y a la solidaridad. La única paz duradera será la que se logre mediante acuerdos que traigan justicia.

Apostamos por la desmilitarización y la reconversión industrial necesaria para el Decrecimiento y para una transición ecosocial justa. En esa transición, luchamos para que quienes trabajan en la industria militar puedan vivir dignamente dedicándose a sectores que cuiden la vida, no que la destruyan. Sectores donde tengan el poder de planificar lo que producen y para quién, en vez de emplear su esfuerzo en beneficiar a grandes corporaciones que buscan su lucro a costa de la vida de otras personas.

La paz pasa, inexorablemente, por la desmilitarización. Es decir, la reducción del gasto militar y la reconversión de empresas como Indra hacia la producción de bienes que cuiden la vida.

Continuaremos nuestra lucha contra el rearme y la militarización, contra el imperialismo al que sirve, y contra la crisis climática que este crea y agrava. El 14 de junio nos vemos en la manifestación anti-imperialista para tomar las calles y luchar contra este sistema capitalista fósil que nos mata.

Los movimientos sociales en Alemania, Italia, Bélgica y Países Bajos también se suben a esta ola anti-militarista y por la justicia climática mediante acciones directas masivas, bloqueos, manifestaciones y más. Pondremos fin a este sistema fósil capitalista que está acabando con la vida misma.

Estamos creando esperanza desde la acción colectiva internacional: Palestina resiste, Bolivia se revela y Europa se levantará.

Manifiesto

Tanto los combustibles fósiles como las armas militares son armas de destrucción masiva, basadas en una economía de destrucción de la vida y sostenidas por políticas de deshumanización y dominación.

Los Gobiernos de todo el mundo y las empresas multinacionales están declarando activamente la guerra a la vida y a los pueblos, tanto mediante ataques militares como provocando el caos climático a través de los combustibles fósiles. Estas dos formas de ataque están tan entrelazadas que es imposible contar la historia actual de una sin la otra.

Tras la intensificación del genocidio en Gaza, se ha puesto en marcha un nuevo tipo de intervención en los países del Sur Global, un retorno al pasado liderado por políticas de extrema derecha que deshumanizan todo al servicio del lucro destructivo.

La lucha por la dignidad, la independencia y la construcción del poder popular son las armas del futuro, y nos mantendremos al lado de los pueblos que las están construyendo.

El rearme de la UE no es para la defensa, sino para el ataque. El bloque imperialista de la UE necesita más armas para ejercer su dominio sobre otros territorios, como lo hace en África y Abya Yala (América Latina).

El plan «ReArm Europe-Readiness 2030», el denominado plan de rearme europeo, se presentó el 19 de marzo de 2025. Básicamente, contiene dos conceptos: un nuevo enfoque de la defensa europea dentro de los parámetros de la OTAN y la aprobación de una serie de medidas económicas y financieras. Los mecanismos de financiación diseñados para impulsar el rearme serán similares a los ya puestos en marcha el 21 de julio de 2020 (Next Generation). Se trata de préstamos que los gobiernos solicitan a la UE para poner dinero en manos del capital privado, lo que, además de impulsar la industria militar, supondrá una oportunidad de negocio para las empresas encargadas de llevarlo a cabo.

Uno de los argumentos que se esgrimen para justificar el plan de rearme es que la UE carece de un sistema de defensa frente a Rusia o China. Esto no es cierto. Una cosa es que el sistema político-militar se encuentre en crisis (sobre todo la OTAN), debido al giro de Trump hacia un acuerdo con Putin, y otra muy distinta es afirmar que Europa es un espacio desarmado. Según un informe de la fundación alemana Friedrich Ebert Stiftung, la fuerza militar global de los 27 Estados miembros de la UE, en comparación con la de Rusia, favorece a los primeros. Es obvio que Rusia cuenta con el mayor arsenal de armas nucleares del mundo, pero en cuanto a armas convencionales, las fuerzas estarían mucho más equilibradas: el número de soldados, tanques, aviones de combate, lanzacohetes, etc. El gasto militar actual de los 27 países miembros, excluyendo al Reino Unido, ronda los 326 000 millones de euros al año; es decir, algo menos de la mitad del gasto de EE. UU., pero superior al de China y Rusia respectivamente (en cualquier caso, las cifras deben contextualizarse en términos tanto del tamaño del PIB de cada país como de otras partidas extraordinarias).

El rearme de la UE nos lleva a la austeridad, ya que el gasto público se invierte en armas en lugar de en vivienda, educación y asistencia sanitaria para todos.

El gasto en defensa de la UE se disparó un 75% en solo cuatro años, pasando de 218 000 millones de euros en 2021 a 381 000 millones en 2025, mientras que, al mismo tiempo, los gobiernos recortaban las prestaciones sociales, congelaban las pensiones, suprimían puestos docentes y cancelaban los presupuestos de ayuda exterior. Europa está viviendo el mayor aumento del gasto militar desde la Guerra Fría y la factura se está pagando a costa del desmantelamiento del contrato social que protege a la gente común.

Las nuevas normas fiscales de la UE eximen al gasto en defensa de los límites presupuestarios. La sanidad, la educación, la vivienda y la acción climática no gozan de tal exención. Rheinmetall (el mayor fabricante de armas de Alemania) ha visto cómo sus acciones subían más de un 1000% desde 2022. Mientras tanto, Alemania recortó los programas contra la pobreza infantil en un 80%. El Reino Unido está aumentando el gasto militar en miles de millones mientras retira las prestaciones a 3 millones de personas con discapacidad. Francia protege su presupuesto de defensa de cualquier recorte mientras elimina 4.000 puestos de trabajo en la enseñanza.

Este patrón se repite en toda Europa.

Las empresas armamentísticas están registrando beneficios récord. BAE Systems, Thales y Leonardo están obteniendo ganancias históricas, mientras que las reuniones de presión con políticos de la UE aumentaron un 150 % en un año. Activistas, investigadores y sindicatos están dando la voz de alarma, ya que el rearme se basa en evaluaciones de amenaza exageradas, bloquea las soluciones diplomáticas y transfiere la riqueza pública a los fabricantes de armas. Pero estas voces apenas llegan a un discurso político ahora dominado por el discurso de la «preparación para la guerra».

Nuestro Gobierno es cómplice de los genocidios que se están cometiendo en Palestina, Sudán, el Congo y Yemen. Mientras los ataques en Líbano se recrudecen, aquellos papeles que hablaban del embargo de armas cogen polvo en un escritorio de ministro.

El objetivo del Consejo de la UE con el plan de rearme no es preservar estos derechos y el Estado del bienestar, sino defender los intereses geoestratégicos de los 27 Estados miembros, en particular los de Alemania, Francia y el Reino Unido. Un ejemplo muy claro de ello son los conflictos que tienen lugar en el continente africano, que no tienen nada que ver con la defensa de la democracia o los derechos humanos. Por el contrario, están provocados por el control y la extracción de minerales como el cobalto, el cobre, el oro, los diamantes, el litio, el níquel y las tierras raras. Países como Estados Unidos, China, Rusia y la UE apoyan y fomentan las guerras en la República del Congo, Ruanda, Uganda, Malí, Níger, Burkina Faso, etc. Detrás de tantos conflictos armados se esconden disputas por estos minerales y tierras raras,  necesarios para la fabricación de iPhones, paneles solares, baterías eléctricas, etc.

El Consejo de la UE y el Reino Unido no han condenado (o lo han hecho sin convicción) el genocidio en Gaza. Han limitado y racionado la ayuda a Ucrania. Las políticas sociales brillan por su ausencia tanto en materia de migración como de igualdad. El Estado de Israel puede llevar a cabo un genocidio contra el pueblo palestino porque muchas de las armas, bombas y sistemas de defensa proceden tanto de EE. UU. como de países de la UE. El propio Gobierno español ha hecho oídos sordos a los llamamientos para que se imponga un embargo de armas y suministros al Gobierno de Netanyahu.

Una civilización más militarizada es una muy mala noticia para el planeta. La mejor manera de evitar escenarios de guerra y genocidio como los de Gaza, Ucrania, Siria, el Congo, etc., es hacer un llamamiento a la movilización unida y a la solidaridad, como se ha hecho en respuesta al genocidio en Gaza en numerosas ciudades de Europa y Estados Unidos. La única paz duradera será la que se logre mediante acuerdos que traigan justicia. Sin embargo, los gobiernos y las corporaciones avanzan en la dirección opuesta.

Nosotres apostamos por la desmilitarización y la reconversión industrial necesaria para el decrecimiento y para una transición ecosocial justa. Trabajamos para que las trabajadoras de esta industria puedan ser reubicadas y tengan buenas condiciones laborales en sectores éticos donde elles tengan el poder de planificar lo que producen y para quién, en vez de grandes corporaciones que buscan su beneficio por encima del sudor de sus trabajadoras, y la sangre de les que caen víctimas a sus armas.

En lo que respecta a Europa, la principal amenaza para los derechos democráticos, las libertades y los logros sociales no proviene del otro lado del Atlántico ni del frente oriental, sino de dentro. Europa está creando sus propios monstruos. Las políticas antisociales y antiinmigración y, a partir de ahora, las políticas de rearme están alimentando a organizaciones de extrema derecha como el RN en Francia, la AfD en Alemania, Fidesz en Hungría, VOX en España y Hermanos de Italia.

Nos encontramos ante una emergencia climática: si no reducimos las emisiones globales de forma significativa antes de 2030, nos condenamos al colapso climático. Pero hay esperanza. Palestina resiste. Bolivia se revela. Y Europa se levantará. Continuaremos nuestra lucha contra el rearme y la militarización, contra el imperialismo al que sirve, y contra la crisis climática que este crea y agrava. El 14 de junio a las XX nos vemos en XX para juntas tomar las calles y luchar contra este sistema capitalista fósil que nos mata.

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La Plataforma STOP Feria de Armas protesta contra la Feria Aeroespacial y de defensa ADM 2026

19 Mayo 2026 at 14:17

Diversos colectivos sociales, sindicales, ecologistas y en defensa de la paz representados en la Plataforma STOP Feria de Armas se han concentrado esta mañana frente al Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla (FIBES) para mostrar su rechazo a la celebración de la feria ADM 2026 Aerospace and Defense Meeting, evento internacional vinculado a la industria militar y armamentística.

La protesta, celebrada a las puertas del recinto donde se desarrolla el encuentro empresarial, ha denunciado el respaldo institucional que recibe la industria de guerra por parte de administraciones públicas andaluzas y locales, así como el papel de Sevilla como sede de una feria destinada a promover negocios relacionados con armamento, tecnología militar y sistemas de defensa.

Entre los participantes, financiadores y patrocinadores del evento se encuentran empresas con vínculos directos con casos de violaciones de derechos humanos, crímenes de guerra y complicidad con el genocidio en Gaza y otros conflictos armados (Accenture, Howmet Aerospace y Dassault Systems).

Durante la concentración, las personas participantes han exhibido pancartas y coreado lemas en favor de la paz y contra la militarización, reclamando que los recursos públicos se destinen a necesidades sociales y ambientales en lugar de favorecer la expansión de la industria armamentística.

Las organizaciones convocantes han señalado que este tipo de eventos contribuyen a normalizar el negocio de la guerra en un contexto internacional marcado por conflictos armados, desplazamientos forzosos y graves crisis humanitarias. Asimismo, han recordado el elevado impacto ambiental asociado a la industria militar, tanto por su consumo energético y de materiales como por su contribución a las emisiones contaminantes y al deterioro ecológico.

Los colectivos participantes consideran incompatible impulsar ferias de armamento mientras se agravan problemas sociales como la precariedad, la crisis de vivienda, el deterioro de los servicios públicos y la emergencia climática.

Con esta movilización, las entidades convocantes han querido reafirmar su apuesta por una cultura de paz, la cooperación entre los pueblos, la justicia social y la transición ecológica, mostrando su rechazo a que Sevilla continúe siendo escaparate de la industria militar internacional.

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S’ha celebrat la XXII edició de la Marxa per la Desmilitarització de la Serra d’Aitana

19 Mayo 2026 at 09:22
Por: Alcoi

Amb el lema “Parem totes els guerres”, més de 70 persones, procedents de diferents comarques i localitats del País Valencià, convocades per fins a tretze organitzacions pacifistes, ecologistes, feministes i defensores de la terra ens hem donat cita en la XXII edició de la Marxa per la Desmilitarització de la Serra d’Aitana. Com cada any, la marxa reivindica el desmantellament de les instal·lacions militars d’Aitana i l’adequada protecció mediambiental d’aquest espai natural privilegiat. Això sense oblidar la resta de guerres i genocidis que pateix la humanitat i els processos de remilitarització en què està immersa la nostra societat.

Després d’una marxa pels camins que connecten el Safari Aitana amb l’accés a les intal·lacions militars d’Aitana, en el Port de Tudons, s’ha procedit a la lectura del manifest “Tan de la terra com Aitana“.

En acabar l’acte reivindicatiu, les persones participants d’aquesta edició hem compartit diferents espais lúdics i de convivència: esmorzar i menjar de germanor, ruta botànica guiada i diverses excursions per la zona.

Podeu llegir en la pàgina del Grup Antimilitarista Tortuga la crònica de la marxa, amb fotografies dels diferents moments.

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Manifestación en conmemoración de Al Nakba, la catástrofe

16 Mayo 2026 at 11:01
  • Las iniciativas cordobesas de Solidaridad con Palestina convocaron una manifestación en conmemoración de Al Nakba, la catástrofe, recordando que el 15 de mayo de 1948 el estado sionista de Israel declaró unilateralmente la independencia, el comienzo de la apropiación de tierras y de la expulsión – que no ha cesado desde entonces – de la población originaria de la Palestina histórica.

La manifestación ha sido convocada por la Asamblea por Palestina, plataforma UCO por Palestina y plataforma Córdoba con Palestina, y ha salido desde el templete del Gran Capitán finalizando en la torre de la Calahorra. Con esta convocatoria las iniciativas cordobesas se suman a la convocatoria de la RESCOP en todo el Estado.

Salimos porque la Nakba no es pasado: es presente. Porque hace 78 años comenzó la expulsión forzada de más de 750.000 personas palestinas de su tierra, y ese proceso de colonialismo de asentamiento continúa hoy en forma de ocupación militar, apartheid y genocidio. Salimos porque la impunidad continúa. Porque las complicidades continúan. Y porque la solidaridad no se detiene y sigue siendo una gran fuente de esperanza.

Hoy, cuando el pueblo palestino conmemora la Nakba —la catástrofe—, recordamos que fue una fecha clave de un proyecto colonial que busca el máximo territorio posible eliminando a la población nativa palestina y que sigue avanzando: destruyendo hogares, expulsando familias, impidiendo el derecho al retorno, fragmentando territorios y negando no sólo el derecho a la autodeterminación, sino el derecho a existir de todo un pueblo.

En efecto, el genocidio continúa en la Franja de Gaza. Israel sigue bombardeando, bloqueando la ayuda humanitaria y utilizando el hambre, el frío y la destrucción como armas de guerra. Personas palestinas mueren bajo las bombas, pero también de frío, de hambre, de abandono. La limpieza étnica, el apartheid se agrava en Cisjordania, con la violencia extrema de colonos armados, protegidos por el ejército israelí, que destruyen pueblos enteros y expulsan a sus habitantes. Además de la reciente imposición de la condena a muerte legal bajo tribunal militar. Las palestinas del 48 siguen resistiendo bajo más de 60 leyes que las discriminan. Y más de 8.000.000 refugiadas palestinas siguen sin poder volver a sus casas.

Y el genocidio se extiende más allá de Palestina. “Denunciamos los ataques y asesinatos de Estados Unidos e Israel en el Sudoeste Asiático, desde Irán hasta Líbano. Denunciamos un orden internacional imperialista basado en la guerra, el saqueo y la imposición colonial, que pone en riesgo la vida de millones de personas. Israel ya ha anunciado que quiere aplicar en Líbano, los crímenes atroces que ha cometido en Gaza”.

Las organizaciones convocantes afirman que la presión ejercida en el estado español por la sociedad civil ha tenido efecto pues a nivel internacional, el Gobierno de España se ha convertido en una de las voces más críticas a la violencia de Israel. Generó un efecto dominó no permitiendo que se usaran las bases militares estadounidenses para atacar a Irán. “Este posicionamiento del Gobierno no habría ocurrido si no fuera por nuestra organización y movilización sostenida. Pero exigimos coherencia al Gobierno. Debe poner fin a todas las relaciones militares, económicas culturales, académicas y diplomáticas con Israel. Los últimos datos del Centre Delàs demuestran que las relaciones armamentísticas entre España e Israel apenas no se han reducido”.

El régimen colonial israelí está más aislado internacionalmente que nunca, más dividido internamente que nunca, con más boicot y desinversiones en marcha que nunca, con derrotas militares y con una resistencia que continúa. Israel es insostenible. EXIGIMOS:

  • Embargo de armas a Israel, que incluya venta, compra, tránsito, subcontrataciones y cualquier tipo de colaboración militar o de seguridad. Que se incluyan todas las enmiendas registradas y se cierre el periodo de enmiendas a la Proposición de Ley y al Real Decreto Ley para que haya un embargo de armas a Israel.
  • Ruptura total de relaciones: diplomáticas, académicas, económicas, deportivas y culturales con Israel.
  • Suspensión total y permanente del Acuerdo de Asociación Unión Europea-Israel.
  • Cerrar bases militares EEUU en el estado español.
  • Derogación de la Ley Mordaza y fin de la criminalización de la solidaridad con Palestina y de quienes defienden los derechos humanos.

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I° FESTIVAL POR LA PAZ

📢 No al Rearme. No al Genocidio.

🇵🇸🕊 El sábado 28 de marzo celebraremos en Sevilla el primer Festival por la Paz.

🎼 Un festival con música, teatro y poesía gracias a músicos y actores que compartirán su arte por la Paz, contra el rearme y contra el genocidio del pueblo palestino.

✌🇵🇸 Con este evento celebraremos también el Día de la Tierra Palestina, una conmemoración en la que los palestinos abrazan las tierras de sus ancestros, su identidad y su existencia.

✊🔥Vente al Alamillo a un acto de reivindicación y arte por la PAZ con Teatro La Tralla y la música de:

🔻Dj Makei

🔻Alfonso del Valle

🔻Miguel Bueno

🔻LucCas

🔻Noemí Martínez Chico

🔻Gautama del Campo

🔻Las Asarvahá

🔻Back Noise

🔻Futuro compás

✌🏽 ¡No faltes!

🎟 La entrada es gratuita.

🥙 Y también habrá comida y bebida.

📍 Parque del Alamillo (Explanada del Hórreo)

📆 Sábado 28 de marzo de 2026

🕐 De 11:30h a 19:00h

✊🏽🇵🇸 ¡La cultura es resistencia!

redantimilitarista

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Manifiesto ante la base naval de Rota, en solidaridad con el pueblo Palestino

Hoy volvemos a salir a las calles en todo el Estado, y hoy nos concentramos aquí,  delante de la base naval de Rota, por el pueblo palestino.

Su lucha por la vida, la dignidad y la justicia es también la nuestra.

Estamos aquí para denunciar 78 años de colonización, ocupación militar, apartheid y genocidio del régimen sionista de Israel contra el pueblo palestino.

Estamos aquí porque la impunidad continúa.

Porque las complicidades continúan.

Y porque la solidaridad no se detiene.

Hoy seguimos clamando: No en nuestro nombre.

Y no estamos en un lugar cualquiera para hacerlo.

Rota no es un espacio neutral.

Esta base militar es un enclave estratégico del entramado bélico global liderado por Estados Unidos, un nodo fundamental de la OTAN y una pieza clave de la logística militar en el Mediterráneo. Desde aquí se proyecta poder militar, se facilitan despliegues, se sostienen alianzas armadas. Aquí se materializa la responsabilidad directa de nuestros gobiernos en guerras que destruyen pueblos enteros. Esta base forma parte del engranaje que sostiene el genocidio del pueblo palestino.

Y esa responsabilidad no es abstracta ni lejana.

Aquí, aviones militares cruzan nuestro cielo.

Barcos de guerra atraviesan nuestro mar.

Soldados se concentran en esta base militar.

Y sabemos que este mismo poder militar es el que arrasa Gaza, el que bombardea, el que asedia, el que mata.

Nada de esto es casual. Responde a una estrategia política y colonial bien definida, con responsables concretos.

El plan impulsado por Donald Trump junto al régimen israelí no es un plan de paz. Es una nueva imposición colonial, que busca legitimar el genocidio, la anexión y la limpieza étnica. Pretende rediseñar Palestina sin el pueblo palestino, reduciéndola a enclaves fragmentados, sin soberanía ni futuro.

El futuro de Palestina solo puede decidirlo el pueblo palestino.

Pese al llamado “alto el fuego”, Israel sigue asesinando, bombardeando, bloqueando la entrada de ayuda humanitaria. Ha convertido el invierno en otra arma de guerra. En la Franja de Gaza, niñas y niños están muriendo de frío, mientras la lluvia y el viento inundan tiendas precarias donde sobreviven personas desplazadas una y otra vez, después de haber perdido sus casas, sus barrios, sus familias.

El genocidio continúa también en Cisjordania, donde la violencia extrema de colonos armados, protegidos por el ejército israelí, se ha intensificado como nunca. Pueblos enteros están siendo destruidos, las detenciones arbitrarias se multiplican y la limpieza étnica avanza día tras día.

Mientras todo esto ocurre, los Estados que se dicen democráticos siguen sosteniendo la maquinaria de guerra. Estados Unidos, actor central del genocidio, utiliza bases como esta para mantener su poder militar global. España, a través de acuerdos militares y de defensa, sigue formando parte de esa arquitectura bélica. Y eso nos interpela directamente.

Más de dos años de exterminio retransmitido en directo y del colapso del derecho internacional tienen consecuencias globales. La impunidad se expande. Vemos cómo Donald Trump, partícipe directo del genocidio contra el pueblo palestino, actúa con total impunidad también en otros territorios. Por eso decimos con claridad: luchar por la libertad de Palestina es luchar por la libertad de todos los pueblos.

A esta violencia se suma ahora un nuevo ataque: la prohibición de al menos 37 ONG internacionales que prestan ayuda humanitaria en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. Esta decisión implica el cierre de hospitales de campaña, la interrupción de la distribución de alimentos y agua, el colapso de la atención psicosocial y la desaparición de mecanismos básicos de protección para la infancia y las personas más vulnerables.

Privar de ayuda humanitaria a una población bajo asedio es un crimen más.
Y criminalizar la solidaridad es otra cara del genocidio.

Nuestra presión popular ha dado algunos resultados. Desde barrios, universidades, centros de trabajo y espacios culturales, los pueblos estamos diciendo alto y claro que no vamos a normalizar relaciones con un Estado genocida. Cada boicot, cada acción, cada denuncia eleva el coste político de la complicidad.

Pero no es suficiente.

El Gobierno español y muchas instituciones siguen colaborando con Israel y sus empresas, manteniendo relaciones económicas, militares, diplomáticas, culturales y académicas. Siguen existiendo excepciones, opacidad y puertas traseras que permiten que el comercio de armas y la cooperación militar continúen.

Esa complicidad mata.

Las amenazas de Estados Unidos contra los países que impiden el atraque de buques que alimentan el genocidio son chantaje político. Impedir el tránsito de material militar no es una opción política: es una obligación legal según el derecho internacional humanitario y la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio.

En la noche de Navidad, el gobierno de coalición cedió a la presión de la empresa militar Airbus y activó la cláusula de excepcionalidad del Real Decreto‑Ley para adquirir material de defensa y doble uso destinado a Israel, bajo el argumento de intereses industriales y estratégicos. Mientras se proclama apoyo al pueblo palestino, se legitima, de facto, el genocidio.

Esta decisión es ilegal, ilegítima e inmoral. El derecho internacional es claro: ante un genocidio, los Estados tienen la obligación de no colaborar ni facilitar crímenes internacionales. Tras dos años en las calles exigiendo el fin del comercio de armas con Israel, la doble moral del Gobierno queda patente al combinar gestos diplomáticos con excepciones al embargo, priorizando beneficios económicos y estratégicos sobre la vida humana.

Cumplir el derecho internacional y no ser cómplices de un genocidio no es negociable, se cumple, aun cuando implique resistir presiones o amenazas de cualquier potencia. Las bases militares, los puertos, los acuerdos de defensa y las excepciones legales no pueden estar por encima de la vida.

Por eso estamos hoy aquí, delante de esta base militar.

Porque nuestro silencio también sería complicidad.

Porque cada acto cuenta.

Porque cada boicot importa.

Porque cada presión funciona.

Exigimos:

  • Fin al genocidio: retirada israelí, entrada de ayuda humanitaria, juicio a los crímenes de guerra y de lesa humanidad, liberación de todas las personas presas palestinas y derecho al retorno a las palestinas palestinas.
  • Embargo integral y retroactivo de armas a Israel, que incluya venta, compra, tránsito, subcontrataciones y cualquier tipo de colaboración militar o de seguridad.
  • Ruptura total de relaciones diplomáticas, académicas, económicas, deportivas y culturales con Israel.
  • Sanciones internacionales al régimen de apartheid israelí y apoyo a las demandas judiciales ante la Corte Internacional de Justicia y el Tribunal Penal Internacional.
  • Derogación de la Ley Mordaza y fin de la criminalización de la solidaridad con Palestina y de quienes defienden los derechos humanos.

¡Embargo de armas integral y ruptura total de relaciones con Israel!
 Desde el río hasta el mar, Palestina será libre.

redantimilitarista

I° FESTIVAL POR LA PAZ

📢 No al Rearme. No al Genocidio.

🇵🇸🕊 El sábado 28 de marzo celebraremos en Sevilla el primer Festival por la Paz.

🎼 Un festival con música, teatro y poesía gracias a músicos y actores que compartirán su arte por la Paz, contra el rearme y contra el genocidio del pueblo palestino.

✌🇵🇸 Con este evento celebraremos también el Día de la Tierra Palestina, una conmemoración en la que los palestinos abrazan las tierras de sus ancestros, su identidad y su existencia.

✊🔥Vente al Alamillo a un acto de reivindicación y arte por la PAZ con Teatro La Tralla y la música de:

🔻Dj Makei

🔻Alfonso del Valle

🔻Miguel Bueno

🔻LucCas

🔻Noemí Martínez Chico

🔻Gautama del Campo

🔻Las Asarvahá

🔻Back Noise

🔻Futuro compás

✌🏽 ¡No faltes!

🎟 La entrada es gratuita.

🥙 Y también habrá comida y bebida.

📍 Parque del Alamillo (Explanada del Hórreo)

📆 Sábado 28 de marzo de 2026

🕐 De 11:30h a 19:00h

✊🏽🇵🇸 ¡La cultura es resistencia!

Manifiesto ante la base naval de Rota, en solidaridad con el pueblo Palestino

Hoy volvemos a salir a las calles en todo el Estado, y hoy nos concentramos aquí,  delante de la base naval de Rota, por el pueblo palestino.

Su lucha por la vida, la dignidad y la justicia es también la nuestra.

Estamos aquí para denunciar 78 años de colonización, ocupación militar, apartheid y genocidio del régimen sionista de Israel contra el pueblo palestino.

Estamos aquí porque la impunidad continúa.

Porque las complicidades continúan.

Y porque la solidaridad no se detiene.

Hoy seguimos clamando: No en nuestro nombre.

Y no estamos en un lugar cualquiera para hacerlo.

Rota no es un espacio neutral.

Esta base militar es un enclave estratégico del entramado bélico global liderado por Estados Unidos, un nodo fundamental de la OTAN y una pieza clave de la logística militar en el Mediterráneo. Desde aquí se proyecta poder militar, se facilitan despliegues, se sostienen alianzas armadas. Aquí se materializa la responsabilidad directa de nuestros gobiernos en guerras que destruyen pueblos enteros. Esta base forma parte del engranaje que sostiene el genocidio del pueblo palestino.

Y esa responsabilidad no es abstracta ni lejana.

Aquí, aviones militares cruzan nuestro cielo.

Barcos de guerra atraviesan nuestro mar.

Soldados se concentran en esta base militar.

Y sabemos que este mismo poder militar es el que arrasa Gaza, el que bombardea, el que asedia, el que mata.

Nada de esto es casual. Responde a una estrategia política y colonial bien definida, con responsables concretos.

El plan impulsado por Donald Trump junto al régimen israelí no es un plan de paz. Es una nueva imposición colonial, que busca legitimar el genocidio, la anexión y la limpieza étnica. Pretende rediseñar Palestina sin el pueblo palestino, reduciéndola a enclaves fragmentados, sin soberanía ni futuro.

El futuro de Palestina solo puede decidirlo el pueblo palestino.

Pese al llamado “alto el fuego”, Israel sigue asesinando, bombardeando, bloqueando la entrada de ayuda humanitaria. Ha convertido el invierno en otra arma de guerra. En la Franja de Gaza, niñas y niños están muriendo de frío, mientras la lluvia y el viento inundan tiendas precarias donde sobreviven personas desplazadas una y otra vez, después de haber perdido sus casas, sus barrios, sus familias.

El genocidio continúa también en Cisjordania, donde la violencia extrema de colonos armados, protegidos por el ejército israelí, se ha intensificado como nunca. Pueblos enteros están siendo destruidos, las detenciones arbitrarias se multiplican y la limpieza étnica avanza día tras día.

Mientras todo esto ocurre, los Estados que se dicen democráticos siguen sosteniendo la maquinaria de guerra. Estados Unidos, actor central del genocidio, utiliza bases como esta para mantener su poder militar global. España, a través de acuerdos militares y de defensa, sigue formando parte de esa arquitectura bélica. Y eso nos interpela directamente.

Más de dos años de exterminio retransmitido en directo y del colapso del derecho internacional tienen consecuencias globales. La impunidad se expande. Vemos cómo Donald Trump, partícipe directo del genocidio contra el pueblo palestino, actúa con total impunidad también en otros territorios. Por eso decimos con claridad: luchar por la libertad de Palestina es luchar por la libertad de todos los pueblos.

A esta violencia se suma ahora un nuevo ataque: la prohibición de al menos 37 ONG internacionales que prestan ayuda humanitaria en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. Esta decisión implica el cierre de hospitales de campaña, la interrupción de la distribución de alimentos y agua, el colapso de la atención psicosocial y la desaparición de mecanismos básicos de protección para la infancia y las personas más vulnerables.

Privar de ayuda humanitaria a una población bajo asedio es un crimen más.
Y criminalizar la solidaridad es otra cara del genocidio.

Nuestra presión popular ha dado algunos resultados. Desde barrios, universidades, centros de trabajo y espacios culturales, los pueblos estamos diciendo alto y claro que no vamos a normalizar relaciones con un Estado genocida. Cada boicot, cada acción, cada denuncia eleva el coste político de la complicidad.

Pero no es suficiente.

El Gobierno español y muchas instituciones siguen colaborando con Israel y sus empresas, manteniendo relaciones económicas, militares, diplomáticas, culturales y académicas. Siguen existiendo excepciones, opacidad y puertas traseras que permiten que el comercio de armas y la cooperación militar continúen.

Esa complicidad mata.

Las amenazas de Estados Unidos contra los países que impiden el atraque de buques que alimentan el genocidio son chantaje político. Impedir el tránsito de material militar no es una opción política: es una obligación legal según el derecho internacional humanitario y la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio.

En la noche de Navidad, el gobierno de coalición cedió a la presión de la empresa militar Airbus y activó la cláusula de excepcionalidad del Real Decreto‑Ley para adquirir material de defensa y doble uso destinado a Israel, bajo el argumento de intereses industriales y estratégicos. Mientras se proclama apoyo al pueblo palestino, se legitima, de facto, el genocidio.

Esta decisión es ilegal, ilegítima e inmoral. El derecho internacional es claro: ante un genocidio, los Estados tienen la obligación de no colaborar ni facilitar crímenes internacionales. Tras dos años en las calles exigiendo el fin del comercio de armas con Israel, la doble moral del Gobierno queda patente al combinar gestos diplomáticos con excepciones al embargo, priorizando beneficios económicos y estratégicos sobre la vida humana.

Cumplir el derecho internacional y no ser cómplices de un genocidio no es negociable, se cumple, aun cuando implique resistir presiones o amenazas de cualquier potencia. Las bases militares, los puertos, los acuerdos de defensa y las excepciones legales no pueden estar por encima de la vida.

Por eso estamos hoy aquí, delante de esta base militar.

Porque nuestro silencio también sería complicidad.

Porque cada acto cuenta.

Porque cada boicot importa.

Porque cada presión funciona.

Exigimos:

  • Fin al genocidio: retirada israelí, entrada de ayuda humanitaria, juicio a los crímenes de guerra y de lesa humanidad, liberación de todas las personas presas palestinas y derecho al retorno a las palestinas palestinas.
  • Embargo integral y retroactivo de armas a Israel, que incluya venta, compra, tránsito, subcontrataciones y cualquier tipo de colaboración militar o de seguridad.
  • Ruptura total de relaciones diplomáticas, académicas, económicas, deportivas y culturales con Israel.
  • Sanciones internacionales al régimen de apartheid israelí y apoyo a las demandas judiciales ante la Corte Internacional de Justicia y el Tribunal Penal Internacional.
  • Derogación de la Ley Mordaza y fin de la criminalización de la solidaridad con Palestina y de quienes defienden los derechos humanos.

¡Embargo de armas integral y ruptura total de relaciones con Israel!
 Desde el río hasta el mar, Palestina será libre.

Narrar la guerra persiguiendo la paz

25 Marzo 2026 at 12:15

El periodismo de paz muestra el cartón piedra en el que se basa el relato épico. Hace visible que lo realmente heroico tiene lugar en la retaguardia, que lo que quieren los soldados es salir vivos de la trinchera y que lo único importante es parar la guerra.

La entrada Narrar la guerra persiguiendo la paz se publicó primero en Pikara Magazine.

La unión de la gente sensata (llámale equis, izquierdas o derechas)

No hace mucho se reunieron dos de los políticos más brillantes del panorama nacional español. Incluso sus oponentes lo reconocen. Ambos pertenecen a partidos distintos, pero coinciden en lo esencial, además de mantener un discurso claro y directo —tal vez con alguna exageración cómica o hipérbole innecesaria—, pero sin bulos y sin pelos en la lengua. Me refiero a Emilio Delgado (diputado en la Asamblea de Madrid por Más Madrid) y a Gabriel Rufián (diputado en el Congreso por ERC).

Lo que estos dos políticos han planteado es algo bastante antiguo: la unión de la izquierda, especialmente teniendo en cuenta que la ley electoral en España es bastante injusta y que difícilmente van a aprobarse algunas de las propuestas para mejorar la representación del pueblo y reducir el número de políticos.

Lo que proponen no es la unión en un único partido nacional, sino un pacto por regiones para que, siguiendo la vigente Ley D’Hondt, se maximice el número de escaños conseguidos. La idea puede funcionar y frenar el envite de la derecha y la ultraderecha con todo lo que esto supone: devaluación del sector público, desprecio por el medioambiente, defensa del machismo, etc. Con respecto a la naturaleza, si ya el PP era un partido peligroso (demostrado sobradamente aquí), con sus nuevos socios —negacionistas impenitentes— la cosa no pinta bien ni para el medioambiente, ni para los animales, ni para nadie, salvo para una minoría que sabe bien lo que quiere y dónde pone su dinero.

Las luchas entre partidos pueden ser muy aburridas. Tenemos que centrar el debate en qué es lo mejor para nuestra sociedad en su conjunto y no para cada votante en particular.

¿Qué pedimos a un partido político digno?

Las ideas aquí expuestas, están AQUÍ en una poesía.

A la gente corriente —currantes o en paro, jóvenes o ancianos— nos da igual que se llamen de izquierdas o derechas. Lo que queremos es compromiso con los problemas reales de las personas y del planeta. Repartidos en tres epígrafes, los siguientes quince puntos que deberían estar en el programa y en la boca de cualquier partido decente:

1. Principios básicos:

  1. Se debe tener claro que el gobierno tiene como principal misión defender a la ciudadanía por delante de cualquier objetivo corporativo. Los intereses empresariales deben estar siempre en segundo plano.
  2. Para garantizar una democracia sana, se deben rechazar todas las formas de dictaduras y todos los golpes de Estado. Por muy razonable que parezca un totalitarismo, imponer un criterio particular a una mayoría nunca será aceptable.
  3. El punto anterior va ligado a condenar cualquier genocidio como el de Palestina y cualquier conflicto armado como el de Irán, el cual no tiene más justificación que querer robar su petróleo (como también ocurrió en Irak o en Venezuela).
  4. Un gobierno digno debe respetar la verdad y combatir los bulos. Para esto, es fundamental una televisión pública libre y objetiva que combata de forma transparente las manipulaciones. Cuando esto no es así, la sociedad se indigna (véanse los casos de la televisión gallega, andaluza o madrileña).
  5. Un gobierno inteligente apoyará la cooperación internacional, sin perjuicio del resto de puntos. Como ha demostrado la Unión Europea, renunciar a beneficios particulares de un Estado a favor de un objetivo común beneficia a la mayoría. Por tanto, avanzar en intereses comunes suele ser mejor que navegar hacia cualquier forma de independentismo egoísta. En este sentido, las declaraciones de la líder del PP europeo, Von der Leyen, deben condenarse por despreciar la legalidad internacional (*).
  6. También pedimos a nuestros políticos respeto por todos los contrincantes. Se debe respetar a los oponentes y ser tolerantes con todas las personas (no con todas las ideologías). Insultar nunca será una forma correcta de argumentar. Y el clásico «y tú más», tampoco.

2. Justicia social y modelo económico:

  1. Maximizar el bien común pasa por fomentar la solidaridad, de forma laica o religiosa. No querremos vivir en un país donde reine el egoísmo y la pobreza. Esto implica:
    • Activar políticas para facilitar la vivienda a los más desfavorecidos (no a políticos y notarios como en Alicante). Cuando se construyan viviendas sociales, estas deben pertenecer siempre al Estado y jamás deben privatizarse.
    • Evitar desahucios y ofrecer alternativas.
    • Ayudas controladas a los desfavorecidos por desastres naturales u otras causas (descuentos en IRPF, en luz, agua…).
    • Aumentar los salarios más bajos (el SMI).
    • También, por supuesto, es deseable una sociedad solidaria con los inmigrantes y comprensiva con su situación. Eso implica un gasto extra del Estado, que nos beneficia a todos. Los que dicen «llévate a los inmigrantes a tu casa», seguro que no quieren meter en su casa los residuos de las nucleares que defienden.
    • En definitiva, intentar reducir la desigualdad es algo que beneficia a toda la sociedad, pues reduce los problemas sociales (delincuencia, fraude, explotación laboral…).
  2. Un gobierno ideal debe apoyar lo público, con especial interés en la educación y la sanidad. La importancia de esto la vemos cada día. Durante la pandemia fue aún más evidente. Hubo lecciones que debimos aprender. Esto también sirve para medir la fortaleza de un gobierno frente a intereses comerciales o especulativos y, por tanto, para medir la salud de una democracia.
  3. Los impuestos deben servir para sufragar los gastos públicos de forma solidaria. Es importante que sean justos y progresivos. Obsérvese que los países con mayor bienestar y menor delincuencia son precisamente los que tienen mayores impuestos, en particular a los millonarios. Subir un pequeño porcentaje a los magnates puede resolver grandes problemas. Y ellos ni lo notan. Para la democracia es positivo permitir que los contribuyentes puedan elegir el destino de parte de sus impuestos. Y el que evada en paraísos fiscales (como algunos influencers) que pague si quiere usar nuestros servicios públicos (hospitales, aeropuertos, etc.).
  4. Reducir la jornada laboral es un acto de justicia universal, dado que hay multitud de inventos que están ahorrando mucha mano de obra (robots, IA, computadoras…). Es preciso reconocer que estos inventos son logros de la humanidad en su conjunto y, por consiguiente, es justo que beneficien a todos y no solo a una minoría.
  5. Deben defenderse los derechos civiles (igualdad ante la ley, libertad de expresión, matrimonio igualitario…) así como la igualdad entre la ciudadanía: feminismo (igualdad entre personas de distinto género), lucha contra el racismo, la aporofobia, etc.

3. Ciencia, medioambiente y bienestar animal:

  1. Las decisiones políticas deben estar, cuando sea posible, avaladas por la ciencia y nunca deben ignorar sus conclusiones para favorecer intereses partidistas.
  2. Una ideología sensata siempre debe estar dispuesta a cambiar y evolucionar. Así, las tradiciones pueden cambiarse para adaptarse a los nuevos tiempos.
  3. Un medioambiente sano no es solo uno de los Derechos Humanos y un bonito artículo de la Constitución Española (art. 45). Nuestra vida, nuestra salud y la de nuestros descendientes dependen de que cambiemos nuestra forma de tratar a la naturaleza. Por tanto, debe ser aislado cualquier partido o ideología que no lo entienda y que no respete lo que dice la ciencia.
  4. Defender los derechos de los animales es también elemental para la dignidad del ser humano. Y también ayudará a mejorar nuestro trato a la naturaleza. ¿Cómo es posible que la tauromaquia esté blindada en España cuando solo el 8 % de los españoles acudió a algún espectáculo taurino en el último año? Además, un 70 % manifiesta tener un interés «mínimo» por estos eventos; y siete de cada diez consideran «totalmente inaceptable» el uso de animales en corridas de toros, eventos que se han desplomado un 60 %. Incluso se han cerrado numerosas plazas.

Si un partido político o una coalición aboga por todo (o casi todo) lo dicho arriba, creo que contará con mi apoyo y con el de muchos otros. No es una cuestión de izquierdas o derechas. Es una cuestión de sensatez y humanidad.

(*) Tras sus esperpénticas declaraciones incitando a abandonar la legalidad internacional, una noticia más reciente dice que Von der Leyen recula ante las críticas y defiende ahora el “compromiso inquebrantable” de la UE con el derecho internacional. Es muy lamentable que tenga que desdecirse porque las críticas han sido feroces y las peticiones de dimisión se cuentan por millares en redes sociales. Es obvio que dijo lo que pensaba y que su amor por el cargo le hace decir lo que tenga que decir. Resulta del todo hilarante que el PP saliera a defender las palabras de Von der Leyen y, ahora que se ha desdicho, el PP calla. Hablar sin pensar es peligroso.

♦ Más sobre política sensata:

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La unión de la gente sensata (llámale equis, izquierdas o derechas)

No hace mucho se reunieron dos de los políticos más brillantes del panorama nacional español. Incluso sus oponentes lo reconocen. Ambos pertenecen a partidos distintos, pero coinciden en lo esencial, además de mantener un discurso claro y directo —tal vez con alguna exageración cómica o hipérbole innecesaria—, pero sin bulos y sin pelos en la lengua. Me refiero a Emilio Delgado (diputado en la Asamblea de Madrid por Más Madrid) y a Gabriel Rufián (diputado en el Congreso por ERC).

Lo que estos dos políticos han planteado es algo bastante antiguo: la unión de la izquierda, especialmente teniendo en cuenta que la ley electoral en España es bastante injusta y que difícilmente van a aprobarse algunas de las propuestas para mejorar la representación del pueblo y reducir el número de políticos.

Lo que proponen no es la unión en un único partido nacional, sino un pacto por regiones para que, siguiendo la vigente Ley D’Hondt, se maximice el número de escaños conseguidos. La idea puede funcionar y frenar el envite de la derecha y la ultraderecha con todo lo que esto supone: devaluación del sector público, desprecio por el medioambiente, defensa del machismo, etc. Con respecto a la naturaleza, si ya el PP era un partido peligroso (demostrado sobradamente aquí), con sus nuevos socios —negacionistas impenitentes— la cosa no pinta bien ni para el medioambiente, ni para los animales, ni para nadie, salvo para una minoría que sabe bien lo que quiere y dónde pone su dinero.

Las luchas entre partidos pueden ser muy aburridas. Tenemos que centrar el debate en qué es lo mejor para nuestra sociedad en su conjunto y no para cada votante en particular.

¿Qué pedimos a un partido político digno?

Las ideas aquí expuestas, están AQUÍ en una poesía.

A la gente corriente —currantes o en paro, jóvenes o ancianos— nos da igual que se llamen de izquierdas o derechas. Lo que queremos es compromiso con los problemas reales de las personas y del planeta. Repartidos en tres epígrafes, los siguientes quince puntos que deberían estar en el programa y en la boca de cualquier partido decente:

1. Principios básicos:

  1. Se debe tener claro que el gobierno tiene como principal misión defender a la ciudadanía por delante de cualquier objetivo corporativo. Los intereses empresariales deben estar siempre en segundo plano.
  2. Para garantizar una democracia sana, se deben rechazar todas las formas de dictaduras y todos los golpes de Estado. Por muy razonable que parezca un totalitarismo, imponer un criterio particular a una mayoría nunca será aceptable.
  3. El punto anterior va ligado a condenar cualquier genocidio como el de Palestina y cualquier conflicto armado como el de Irán, el cual no tiene más justificación que querer robar su petróleo (como también ocurrió en Irak o en Venezuela).
  4. Un gobierno digno debe respetar la verdad y combatir los bulos. Para esto, es fundamental una televisión pública libre y objetiva que combata de forma transparente las manipulaciones. Cuando esto no es así, la sociedad se indigna (véanse los casos de la televisión gallega, andaluza o madrileña).
  5. Un gobierno inteligente apoyará la cooperación internacional, sin perjuicio del resto de puntos. Como ha demostrado la Unión Europea, renunciar a beneficios particulares de un Estado a favor de un objetivo común beneficia a la mayoría. Por tanto, avanzar en intereses comunes suele ser mejor que navegar hacia cualquier forma de independentismo egoísta. En este sentido, las declaraciones de la líder del PP europeo, Von der Leyen, deben condenarse por despreciar la legalidad internacional (*).
  6. También pedimos a nuestros políticos respeto por todos los contrincantes. Se debe respetar a los oponentes y ser tolerantes con todas las personas (no con todas las ideologías). Insultar nunca será una forma correcta de argumentar. Y el clásico «y tú más», tampoco.

2. Justicia social y modelo económico:

  1. Maximizar el bien común pasa por fomentar la solidaridad, de forma laica o religiosa. No querremos vivir en un país donde reine el egoísmo y la pobreza. Esto implica:
    • Activar políticas para facilitar la vivienda a los más desfavorecidos (no a políticos y notarios como en Alicante). Cuando se construyan viviendas sociales, estas deben pertenecer siempre al Estado y jamás deben privatizarse.
    • Evitar desahucios y ofrecer alternativas.
    • Ayudas controladas a los desfavorecidos por desastres naturales u otras causas (descuentos en IRPF, en luz, agua…).
    • Aumentar los salarios más bajos (el SMI).
    • También, por supuesto, es deseable una sociedad solidaria con los inmigrantes y comprensiva con su situación. Eso implica un gasto extra del Estado, que nos beneficia a todos. Los que dicen «llévate a los inmigrantes a tu casa», seguro que no quieren meter en su casa los residuos de las nucleares que defienden.
    • En definitiva, intentar reducir la desigualdad es algo que beneficia a toda la sociedad, pues reduce los problemas sociales (delincuencia, fraude, explotación laboral…).
  2. Un gobierno ideal debe apoyar lo público, con especial interés en la educación y la sanidad. La importancia de esto la vemos cada día. Durante la pandemia fue aún más evidente. Hubo lecciones que debimos aprender. Esto también sirve para medir la fortaleza de un gobierno frente a intereses comerciales o especulativos y, por tanto, para medir la salud de una democracia.
  3. Los impuestos deben servir para sufragar los gastos públicos de forma solidaria. Es importante que sean justos y progresivos. Obsérvese que los países con mayor bienestar y menor delincuencia son precisamente los que tienen mayores impuestos, en particular a los millonarios. Subir un pequeño porcentaje a los magnates puede resolver grandes problemas. Y ellos ni lo notan. Para la democracia es positivo permitir que los contribuyentes puedan elegir el destino de parte de sus impuestos. Y el que evada en paraísos fiscales (como algunos influencers) que pague si quiere usar nuestros servicios públicos (hospitales, aeropuertos, etc.).
  4. Reducir la jornada laboral es un acto de justicia universal, dado que hay multitud de inventos que están ahorrando mucha mano de obra (robots, IA, computadoras…). Es preciso reconocer que estos inventos son logros de la humanidad en su conjunto y, por consiguiente, es justo que beneficien a todos y no solo a una minoría.
  5. Deben defenderse los derechos civiles (igualdad ante la ley, libertad de expresión, matrimonio igualitario…) así como la igualdad entre la ciudadanía: feminismo (igualdad entre personas de distinto género), lucha contra el racismo, la aporofobia, etc.

3. Ciencia, medioambiente y bienestar animal:

  1. Las decisiones políticas deben estar, cuando sea posible, avaladas por la ciencia y nunca deben ignorar sus conclusiones para favorecer intereses partidistas.
  2. Una ideología sensata siempre debe estar dispuesta a cambiar y evolucionar. Así, las tradiciones pueden cambiarse para adaptarse a los nuevos tiempos.
  3. Un medioambiente sano no es solo uno de los Derechos Humanos y un bonito artículo de la Constitución Española (art. 45). Nuestra vida, nuestra salud y la de nuestros descendientes dependen de que cambiemos nuestra forma de tratar a la naturaleza. Por tanto, debe ser aislado cualquier partido o ideología que no lo entienda y que no respete lo que dice la ciencia.
  4. Defender los derechos de los animales es también elemental para la dignidad del ser humano. Y también ayudará a mejorar nuestro trato a la naturaleza. ¿Cómo es posible que la tauromaquia esté blindada en España cuando solo el 8 % de los españoles acudió a algún espectáculo taurino en el último año? Además, un 70 % manifiesta tener un interés «mínimo» por estos eventos; y siete de cada diez consideran «totalmente inaceptable» el uso de animales en corridas de toros, eventos que se han desplomado un 60 %. Incluso se han cerrado numerosas plazas.

Si un partido político o una coalición aboga por todo (o casi todo) lo dicho arriba, creo que contará con mi apoyo y con el de muchos otros. No es una cuestión de izquierdas o derechas. Es una cuestión de sensatez y humanidad.

(*) Tras sus esperpénticas declaraciones incitando a abandonar la legalidad internacional, una noticia más reciente dice que Von der Leyen recula ante las críticas y defiende ahora el “compromiso inquebrantable” de la UE con el derecho internacional. Es muy lamentable que tenga que desdecirse porque las críticas han sido feroces y las peticiones de dimisión se cuentan por millares en redes sociales. Es obvio que dijo lo que pensaba y que su amor por el cargo le hace decir lo que tenga que decir. Resulta del todo hilarante que el PP saliera a defender las palabras de Von der Leyen y, ahora que se ha desdicho, el PP calla. Hablar sin pensar es peligroso.

♦ Más sobre política sensata:

Salud es la vida, guerra, es la nada

7 Marzo 2026 at 08:00
Por: Nuria

Manifestación en Madrid por la defensa de la sanidad pública y de calidadManifestación en Madrid por la defensa de la sanidad pública y de calidad

Artículo original publicado en mundoobrero.es por Carmen Esbrí

Reflexiones

Teniendo la Salud Universal y Comunitaria como faro de las políticas, voy a hablar de la maligna impronta de la guerra en ella. Que en pleno siglo XXI nos planteemos esta correlación ante el peligro planetario de una guerra total, es inconcebible para quiénes venimos marcando la Democracia con valores y derechos por historia y cultura. En nuestro alrededor parece que la guerra no va con nosotros, se repiten actitudes de los «felices veinte» que narcotizan a la población; el peligro está aumentando de decibelios con trompetas de voceros a rebatir con contundencia.

Con opacidad y nula actitud democrática, España y resto de la Unión Europea participan en una militarización intensa justificándola con trabajar por la seguridad sin atenerse a reglas democráticas que exigen transparencia y participación de los pueblos en decisiones que afectan a su vida. La osadía de participar en una guerra es transcendental; sin embargo, está ya claramente impuesta para actuar bajo tacones militares y erráticas decisiones gubernamentales.

Si hablamos de Salud debemos destacar de manera relevante el conocido como Informe Lalonde (1974). Su autor Marc Lalonde, abogado y político, fue Ministro de Seguridad Social en Canadá, puesto al que aportó conceptos básicos de Salud y Sostenibilidad ya que consideraba necesarios datos manejables para diseñar las políticas que dirigía. Lalonde definió con claridad los Determinantes, efectos causantes de la Salud: Medioambiente, Estilos de Vida, Modelos Asistenciales y Biología Humana.

A pesar de la relevancia y reconocimiento de dicho Informe que facilitaba un ordenamiento de interés importante a tener en cuenta en política de tiempos posteriores, es evidente que no ha servido como guía de las acciones políticas de Occidente donde surgió. Importante tenerlo en cuenta al denunciar, una vez más, la insensatez de la guerra y la de gobernantes que actúan bajo un erróneo manual que olvida personas, Naturaleza y Democracia; gobernantes que pagamos para atendernos pero que nos perjudican concienzudamente con un plan insano en cuanto nos afecta. Gobernantes que siguen un manual retrógrado para un progreso imposible de alcanzar.

Apuntes históricos

Para abordar las repercusiones entre guerra y Salud, son necesarios apuntes históricos que encarrilen el asunto. Estamos en una situación política más alarmante que las acaecidas en las dos Guerras Mundiales. En ambas, hubo un deseo de expansión a otros territorios justificada por el poder de pueblos que se creen los elegidos por derecho natural de dominación. A la vez en ambos tiempos, también ahora, los avances armamentísticos dan fuelle a un belicismo que deben amortizar aunque subordinen o aniquilen a los demás.

Ahora juegan también a ver quien tiene las armas más dañinas y eficaces para matar más y con más puntería, costosas herramientas que dan enormes frutos económicos a fabricantes y con miles de muertos inocentes a los pueblos.

Tras la Segunda Guerra Mundial surgió una actitud benefactora con el fin de mitigar de forma ecuánime sus trágicas consecuencias con evidencias palpables de inseguridad y nula Salud por una ferocidad que afectaba también a la economía. Un espíritu de solidaridad se puso en movimiento para configurar un mundo más justo, pero sobre todo productivo. Para ello aparecieron entidades supranacionales derivadas de necesidades sociales con el sano objetivo de que se dirimieran con buena fe las diferencias. Se puso en pie el Estado de Bienestar enarbolado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Previamente se creó la Organización de las Naciones Unidas, ONU, en 1945 ; su cometido era mantener la paz y seguridad internacionales, brindar asistencia humanitaria a quienes la necesitaban, proteger los Derechos Humanos y defender el Derecho Internacional. Tres años después,1948, nacía también la OMS, Organización Mundial de la Salud, con el padrinaje de China y Brasil, motivadores de la creación de Naciones Unidas. Con la OMS se pretendía avanzar en directrices que propiciaran una paz duradera y un futuro prometedor tras las tragedias vividas en el escenario principal europeo.

Nacieron otros organismos supranacionales, construyendo un emporio mundial desestructurado hoy, del que destacar la Organización del Tratado del Atlántico Norte, 1949. La OTAN es la más provocativa creación que sigue empoderándose para sí misma más que para asegurar la paz; su sombra, profundamente armamentística, se configura en una bisección clara entre el mundo occidental de tinte anglosajón que entra en todas partes para implantar «su cínica democracia» confrontando contra otras formas de Estado y gobierno, entonces de esencia comunista y ahora ni eso, presuponiendo siempre el comunismo como competidor indeseable. La toxicidad permanente de las teorías liberales han propagado que es la inspiración anglosajona la llamada a imponerse por ímpetu divino, la única capaz de hacer andar el planeta. ¿Con el poder y las armas? Por supuesto. Desde la Guerra de Corea (1950-1953), la OTAN es mucho más que una herramienta de defensa, es una herramienta feudal de colonialismo pernicioso velado bajo el compromiso de defender a sus miembros ante cualquier ataque externo, haciendo de la guerra un mecanismo permanente de supervivencia del mercado que la provee. Publicidad engañosa que cambia cuando no se quieren armas.

España y el engaño de la OTAN

España entró en la OTAN en 1982, tras un controvertido referéndum logrado con información tramposa por Felipe Gonzalez (PSOE). Se justificó su entrada como pago inevitable para nuestro acceso al Mercado Común, que prometía la «Europa Democrática”. En 1981 nos habían incorporado al ala militar de forma clandestina tras un golpe de Estado gestado por el monarca, heredero de Franco, Juan Carlos I, autoexiliado, corrupto y vendepatrias. Hasta 1999 no tuvimos pleno conocimiento de esa participación en la estructura militar.

El hilo conductor invisible de la integración en el crudo «mundo otanista» queda claro que fue y es la propia monarquía española con políticos de escaso amor patrio que sucumbieron ante la falsa idea de su propio empoderamiento personal. Ninguno se preocupó de las razones de su pueblo; su supuesto poder y prestigio quedaron anulados por dictadores imperialistas interesados en negocios de guerra y de sus grandes cuentas de beneficios. Monarquía y gobiernos, de izquierda y derecha de la Transición Española, han indignificado y sometido a su pueblo a las cada vez más peligrosas consecuencias del militarismo asesino.

El último embaucador es el actual presidente de gobierno, Pedro Sánchez, quien pidió en 2022 a la OTAN, con la connivencia de Ursula von Der layen, una cumbre ordinaria de organización que «casualmente» coincidió con el 40 aniversario de nuestro ingresó en la Alianza, programada cuatro meses después de la invasión de Ucrania. Podíamos habernos separado de semejante y peligroso artefacto, pero nos sumergió más en un espacio indeseable contra el que en los años 80 nos movimos con inmensas manifestaciones unitarias sólo comparables con las que se hicieron contra nuestra participación en la Guerra de Iraq en 2003. Esta cumbre ordinaria nos ha costado más de 50 millones € y emplear más de 10.000 efectivos para la seguridad de asistentes que gozaron todo tipo de agasajos mientras acordonaban Madrid impidiendo su natural movilidad. Lo peor es que, cual CEO gris de trasnacional, Pedro Sánchez nos trajo diversos sectores de la organización que nos marcan por una participación bélica no consentida como claros objetivos violentos, no siendo real que la ciudadanía defienda ansias bélicas y servicios pro guerra que la OTAN ofrece a precios impagables. El 11 de marzo 2004 sufrimos ataques terroristas en Madrid al suponernos culpables de la Guerra de Iraq; 2.000 heridos y 192 muertos. La actitud militarista y su amañada impronta nos colocan de nuevo en peligro constante, por un empeño deleznable.

La OTAN coloniza España con: el Centro de Operaciones Aéreas Combinadas (CAOC) que controla el espacio aéreo del sur de Europa; el Centro de Excelencia contra Artefactos Explosivos Improvisados; el Cuartel Gral. Terrestre de Alta Disponibilidad con Estado Mayor internacional; con la controvertida Base Naval de Rota y su Sistema de Defensa contra Misiles Balísticos aumentado a seis los Destructores AEGIS norteamericanos y con la Base Aérea de Morón que alojan los Eurofighter Typhoon. De España, convertida en colonia de EE.UU., usan su Tierra, Mar y Aire y su posición estratégica para dominación del Planeta. Perdemos nuestra soberanía con aumento de daños a nuestra Salud; entretanto no han decidido cómo conservar y restaurar la financiación pública que sale del bolsillo de cada ciudadano; financiación que se verá recortada de forma prevaricadora con los presupuestos pendientes de presentar por el Gobierno que serán los presupuestos de la guerra.

Salud y Guerra son incompatibles

La guerra no tiene igual categoría que la Salud; en Democracia la Salud Comunitaria debe ser el primerísimo nivel; para ellos no por pura insensatez de los gobernantes preocupados en priorizar el mercado, ahora bélico. No les preocupa la Salud aunque sea el faro seguro que debe alumbrarles cada instante. Todas las democracias definen surgir sobre las soberanías de sus pueblos. ¿Entonces? ¿Gobierno por el Pueblo, pero sin el Pueblo?

La Salud define la convergencia holística de todos los Determinantes que la hacen posible; la guerra es el mayor mecanismo de destrucción masiva de la Salud que podamos señalar. La Salud sólo es posible en un mundo en Paz, el que se escribe cada día con políticas justas y gobiernos que resuelvan los problemas y no que los creen. La Salud es incompatible con la guerra que deteriora esos Determinantes que le dan sentido. Sólo gobiernos ansiosos la defienden con la falsa seguridad propiciando un ambiente militarista para asustar. No hay seguridad sin Salud porque la guerra atenta contra todo: Medioambiente, Formas de vida; Servicios Asistenciales, afectando incluso a la Biología Humana. Esta guerra en Europa, no es distinta a otras; como todas se monta sobre mecanismos opacos para negocio de las armas que nutre cuentas corrientes de halcones y oligarcas; para nada defiende la Democracia sino que usa métodos violentos aniquiladores practicando la injusticia.

La guerra es una actividad manejada por patriarcados pendencieros y gobiernos sumisos. La guerra impacta especialmente en la Naturaleza, destruye espacios vitales, rompe el ciclo ecológico, arrasa bosques, devasta prados, cultivos y tierras. Intoxica el aire y penetra los suelos infertilizándolos y convirtiéndolos en espacios tóxicos para los tiempos futuros. Ensucia las aguas.

Respecto a las Formas de vida, la incidencia en la ruptura en ellas es evidente; las armas demolen edificios; anulan infraestructuras básicas colectivas como hospitales, escuelas, universidades, museos, edificios de culto y otros, liquidan hogares y viviendas familiares; rompen el ciclo vital de las personas golpeando con miedo a los niños; sacando de sus empleos a los mayores. La elección de la guerra es impropio del siglo XXI que debería apostar sin más por la Salud para Todos como priorizaba la OMS en 1977, consejo incumplido por quienes son altamente fundamentalistas y regresivos, siendo la UE facilitadora del mercado de armas desoyendo las huellas de las crisis financiera pandémica y del cambio climático. La guerra provoca hambrunas, mala y escasa alimentación; cierra la puerta al progreso matando jóvenes, desmoralizando a mayores y abandonado a dependientes. Anula poblaciones bajo gobernantes cobardes que los pone como escudos humanos para delirios de poder territorial y económico. La Asistencia Sociosanitaria se debilita, llega a ser imposible con la desaparición de hospitales y centros sanitarios, con el miedo y la insuficiencia de recursos para superar adecuadamente estados físicos y mentales, con la aparición de todo tipo de enfermedades y la carencia de higiene y de medicamentos. La guerra ataca más a niños y vulnerables barriendo su Salud Mental con una marca indeleble para el resto de sus vidas, si logran superar las palizas y la muerte. Altera incluso la propia biología humana en la que incide bajo el horror diario de bombas y amenazas que rompen el musical silencio de la Paz.

Conclusiones

La Salud Universal es primer objetivo de un gobierno democrático; la Historia da suficiente conocimiento para no dejar que sigan gobiernos que conducen mal y mantienen la brutalidad con dolor y muerte. Con gobiernos de un sistema que financia violencia vendiendo la seguridad de las armas productoras de mayores peligros y más precarización, no podemos convivir. Pongamos el foco en la Vida, confiando en las potentes fortalezas que conformamos juntos y exigiendo respeto a nuestro papel soberano. Luchemos unidos contra el ansia bélica exigiendo un cambio sensato de paradigma para un mundo saludable con personas que gocen de Bienestar Físico y Mental con lo que será posible un verdadero progreso sin incertidumbres y con luces al final del túnel.

Tenemos un compromiso ético de unir todo nuestro poder para no permitir un € más para mantener la guerra de EE.UU. y la OTAN; para no seguir alimentando el mercado contra el genocidio de Palestina, para no permitir ninguna otra guerra a costa de la Humanidad. Martin Luther King dijo en la IIª Convención del Comité Médico de Derechos Humanos, en 1966 «De todas las formas de desigualdad, la injusticia en Salud es la más impactante e inhumana porque a menudo resulta en la muerte física”. Somos dueños de nuestro destino y no vamos a dejar que nos lo roben quiénes nos deben verdadera seguridad. Decía Gandhi que «La no colaboración con el mal es un deber tan importante como la colaboración con el bien”. No podemos colaborar en ningún momento, y desde ahora mismo, ni un minuto más con el mal; estamos obligados a rebelarnos por el bien, por la Salud de las personas y la riqueza inherente a Naturaleza. La Salud es la Vida; la Guerra, la Nada.

La entrada Salud es la vida, guerra, es la nada se publicó primero en ATTAC España | Otro mundo es posible.

Medios Sociales online: Libertad de Expresión Más que Nunca

Algunas redes socialesHay muchos tipos de medios sociales y mucha gente los usa sin tener muy clara la definición de medio social online (social media) o red social (ni falta que hace). La facilidad de acceso a Internet, y la gratuidad de estos medios cibernéticos ha hecho que cada vez se una más y más gente a este fenómeno de alcance planetario. Cada vez es más frecuente usar los nombres de estos medios en conversaciones coloquiales: Facebook, Tuenti, Google+, Hi5, Bebo, LinkedIn, YouTube, Twitter

Estas redes, inundan la Red de opiniones de todo tipo, difunden noticias (también falsas), establecen relaciones personales (no siempre positivas), colaboraciones (algunas estériles)… y abren un sinfín de posibilidades, y herramientas para cambiar nuestra sociedad mundial (a mejor o peor). Un ejemplo son las ciberactuaciones que, aunque algunos lo dudan, realmente son muy útiles, y se difunden por Internet usando plataformas como Change, AVAAZ, eFIRMAS, FirmasOnline… además de las que promueven algunas ONG como Amnistía Internacional, o GreenPeace, por citar sólo dos.

El Nobel de la Paz chino Liu Xiaobo alabó Internet: «Internet es verdaderamente un regalo del cielo para que la gente china pueda defender sus derechos». Pero no es sólo la gente china. Los ciudadanos de todo el mundo están recibiendo ahora libremente noticias que antes apenas tenían repercusión, y eso pone nerviosos a muchos poderosos que ven que se les va de las manos el control que ejercían con sus medios típicos (televisión, radio, prensa…) alejándose de su deseado control de la sociedad (y de su Nuevo Orden Mundial, NWO, o República Universal). ¿Hubiera sido posible el movimiento 15M sin internet?

Desde estas líneas queremos lanzar un mensaje de agradecimiento sincero a todos aquellos que facilitan que todo esto sea así, y a todos aquellos que ponen su esfuerzo en una difusión de información limpia (sin falsedades, ni manipulaciones). En particular, mi agradecimiento a WordPress, por dar cobertura gratuita a este humilde BlogSOStenible, y también a otras redes donde también estamos, y donde difundimos otras noticias, e ideas: en Twitter somos @blogsostenible, y también estamos en Facebook, con varios miles de seguidores entre estas tres vías.

Todo tiene también su contrapunto… estos servicios son gratuitos pero notamos cada vez más la presencia de publicidad, que nos incita a comprar y comprar… la perfección es complicada. Recordamos las palabras de El Roto, cuando insinuaba que la incitación al consumo debería pagar un impuesto ecológico (y eso de publicidad, un segundo cerebro).

Las nuevas tecnologías nos permiten unirnos en grupos con intereses afines. ¡Vamos a unirnos, para forzar un cambio hacia una sociedad SOStenible! Pero no basta sólo con unirse e informarse en redes sociales, hace falta también pasar a la ACCIÓN, como sugiere Annie Leonard en sus famosos vídeos documentales (por ejemplo, haciendo voluntariado en algún colectivo).

El fin de la violencia

Una noticia reciente: El Gobierno lleva a la Fiscalía los discursos de odio contra meteorólogos y divulgadores climáticos. Una vez más, vemos que la polarización y el negacionismo trabajan para ciertos intereses (destructivos).

Para corregir un error, lo primero es admitirlo. Reconozcamos que algunos de los pilares de nuestra sociedad están construidos sobre la violencia.

  • El patriarcado se reconoce cuando vemos la agresividad contra las mujeres y los niños.
  • El antropocentrismo —decía Marta Tafalla— nos ha llevado a que se pierdan especies a un ritmo insólito.
  • El ecocidio es una forma de brutalidad contra toda la biosfera, humanos incluidos (especialmente mujeres, niños y personas pobres).
  • El racismo —disfraz común de la aporofobia— necesita violencia sobre la que articularse.
  • Los paraísos fiscales, el turismo depredador o los impuestos regresivos (el IVA, por ejemplo) son una forma legal de promover una desigualdad que salpica violencia contra los más pobres, a los que expulsa fuera de los márgenes para luego culparlos por buscarse la vida donde a las élites no les interesa.

Afirmar que la violencia es intrínseca al ser humano es negarse a comprender que detrás de cada misil, de cada bala y de cada puñetazo hay una mano gobernada por una mente humana. La violencia —como la paz— se puede enseñar, se puede aprender y también se puede desaprender.

La paz como camino

El camino de la no violencia (ahimsa) no es el de la resignación ni el de la indiferencia. Implicarse en la paz exige coherencia en los gestos cotidianos: en lo que consumimos, en lo que toleramos y en lo que legitimamos. Nuestro voto democrático y nuestras exigencias políticas influyen e importan, incluso aunque nuestra opción no consiga ni un escaño. Cada día es un reto para educar (y educarnos) en pacifismo, feminismo, ecoanimalismo, etc.

En este sentido, deberíamos rechazar productos o eventos que apoyen actos de violencia. Por ejemplo, productos procedentes de países que ejercen violencia desmedida (Israel, Rusia, Estados Unidos, Arabia Saudí, Marruecos…), pero también películas, publicidad o videojuegos, contenidos que normalizan la violencia. Por supuesto, la gran mayoría de adolescentes sabe distinguir entre disparar en un videojuego y disparar en la vida real, pero acostumbrarse a hacerlo —de jóvenes— en el mundo virtual, facilita dar el salto a hacerlo en el mundo real.

Lo saben bien los cazadores y los taurinos. Si no enseñas a los niños este tipo de agresividad, será más difícil que de mayores quieran disparar a un ciervo o disfrutar del sufrimiento de un toro sangrando. Una mente educada en la paz jamás disfrutará de la violencia. Lo que deja de parecernos aceptable termina dejando de practicarse.

Tiempos turbios como el petróleo

Corren tiempos extraños en los que un presidente de Estados Unidos insulta, promueve la rebelión, ataca, bombardea, justifica un genocidio, exige un aumento del gasto militar…, y acto seguido pide para sí mismo el Premio Nobel de la Paz. La contradicción ya no escandaliza: se ha normalizado. Resulta igualmente revelador que la ganadora del premio en 2025 —la venezolana María Corina Machado— quisiera compartirlo con Donald Trump por el mérito de haber secuestrado —mediante bombas y crueldad— al presidente de Venezuela. Por muy indigno presidente que fuera Nicolás Maduro, usar la violencia contra él jamás debería ser el argumento para merecer un premio pacifista.

Ante el petróleo robado, han surgido empresas-vampiro como Repsol, que se han arrodillado ante Trump para conseguir un trozo de la sangre venezolana. Repsol se hundiría en ventas y en bolsa, si la España de hoy fuera la misma que la España del «No a la guerra» contra Aznar (2003) o la España del 15-M (2011). ¿Quién quiere repostar en una empresa que roba a un país hermano?

España estalló contra la guerra de Irak en la que nos metió el presidente Aznar. ¿Qué protestas hay en Estados Unidos contra el robo de petróleo a otros países? ¿Qué protestas hay en Israel contra el genocidio de sus vecinos palestinos? Apenas las hay; en parte porque ha existido una educación comprensiva o que justifica cierta violencia.

Sumar gestos para la paz

No hace falta gritar en las calles. Basta con boicotear todo lo que provenga de empresas o países violentos o que se aprovechen de la violencia de otros. Cada gesto —también en redes sociales— suma o resta. No es lo mismo presumir de unos pendientes de oro que posar con una kufiya palestina. Consumir es más poderoso que votar.

La no violencia —especialmente hacia los animales— es un arma muy poderosa que, además, se contagia por vía oral. Hay mil ejemplos, desde Gandhi hasta casos más recientes, que muestran que la resistencia no violenta puede erosionar sistemas aparentemente inamovibles. La fuerza de la no violencia no reside en la pasividad, sino en su capacidad de deslegitimar la violencia sin reproducirla. Palestina ha encontrado más éxito y más apoyo internacional ejerciendo la no violencia que con atentados terroristas. La Flotilla de la Libertad es solo un ejemplo vivo que nace para frenar a una potencia violenta, para desacreditarla y para complicarle la existencia sin derramar nada de sangre.

Un buen punto para comenzar a construir una sociedad pacífica sería acercarnos al veganismo. Si conseguimos una sociedad sensible al sufrimiento de un pez o de una gamba, habremos caminado en paz más de la mitad del camino.

♦ Sobre pacifismo:

blogsostenible

Teatro Antimilitarista: (12) La clase de Historia

1 Febrero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Maxi de Diego: Teatro antimilitarista (contra las guerras y sus secuaces)
Selección de poemas y pequeñas obras teatrales de temática antimilitarista.


Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.

Miguel Hernández


La clase de Historia

Al finalizar la clase, en el aula.

ALUMNA: ¿Puedo hablar con usted?
PROFESORA: Por favor, llámame de tú.
ALUMNA: No sé si voy a poder.
PROFESORA: Inténtalo.
ALUMNA: Necesito preguntarle algo, pero me da corte.
PROFESORA: Adelante. Me gustan las preguntas.
ALUMNA: Bueno... ¿Se va a pasar todo el curso hablándonos de guerras?
PROFESORA: Claro, es la Historia. Además, están en el currículo.
ALUMNA: Pues vaya mierda. (Pausa. Se miran.) Disculpe, no me gusta hablar así a los profesores.
PROFESORA: No te preocupes. A mí también se me escapa a veces. Aunque haces bien en cuidar tu lenguaje. Los jóvenes últimamente estáis muy descuidados en eso.
ALUMNA: ¿Y usted cómo lo sabe? ¿Qué sabe usted de los jóvenes?
PROFESORA: Bueno, trabajo con vosotros.
ALUMNA: Pero eso no es suficiente para conocernos.
PROFESORA: Sí, claro, tienes parte de razón. (Pausa.) Pero en lo de las guerras... Creo que te queda mucho curso para oír hablar de ellas. Acabamos de empezar. ¿Tienes algún motivo especial para tu protesta?
ALUMNA: Soy antimilitarista.
PROFESORA: (Sorprendida.) ¿Tú? ¿Antimilitarista? ¿A tu edad? Me dejas de piedra. Vaya, antimilitarista, nada más y nada menos. Son palabras mayores.
ALUMNA: ¿Se está burlando de mí?
PROFESORA: No, disculpa. Nada más lejos de mi intención. Pero llevo veinte años dando clase y nunca ningún alumno se había dirigido a mí presentándose así.
ALUMNA: A lo mejor usted no facilitaba que alguien se lo dijera.
PROFESORA: Es posible. (Pausa.) ¿Has pensado que alguien antimilitarista debe conocer el militarismo y sus guerras para criticarlas mejor?
ALUMNA: Sí, claro. Pero usted, como todos los profes de Historia, no nos habla desde esa perspectiva. Se limita a enumerar enfrentamientos bélicos para que nos los aprendamos de memoria para los exámenes.
PROFESORA: Vaya, también cuestionas los métodos educativos.
ALUMNA: (Se ríe.) Métodos educativos..., métodos represivos.
PROFESORA: ¿Cómo?
ALUMNA: Ese es otro tema. Y se acaba el recreo. He venido a pedirle que si habla de las guerras lo haga con una perspectiva antimilitarista. Háblenos de los intereses que las provocaron y de sus consecuencias. De los sufrimientos que causaron. Del papel que desempeñaron los ejércitos y cómo estaban formados. De sus roles como atacantes destructores o de defensores fracasados. De la influencia en la sociedad de los gastos militares.
PROFESORA: No se puede decir que no has reflexionado, a pesar de tu edad.
ALUMNA: Deje de hablar de mi edad. Tengo la edad suficiente para saber distinguir lo que es propaganda militarista.
PROFESORA: Tampoco era esa mi intención. Pero te aseguro que voy a tener en cuenta lo que me dices. No te lo vas a creer, pero alguna vez había pensado en darle otro enfoque a mis clases. Esta conversación tal vez sirva para animarme a darles una vuelta. Te lo agradezco. (Pausa. Se miran.) ¿Puedo preguntarte algo? ALUMNA: Sí, claro.
PROFESORA: ¿Esta es una reflexión individual o formas parte de algún grupo?
ALUMNA: Formo parte de un colectivo de estudio de la noviolencia como alternativa al militarismo.
PROFESORA: Me admira que a tu edad... Disculpa. Me admira tu interés. No sabía que mis alumnos tuvieran esas inquietudes.
ALUMNA: A veces tenemos que actuar en la clandestinidad.
PROFESORA: ¿Por?
ALUMNA: Otro día hablamos, se acaba el recreo.
PROFESORA: Vale, cuando quieras.
ALUMNA: O cuando quieras... tú.
PROFESORA: Sí, claro.
ALUMNA: Hasta mañana.
PROFESORA: Hasta mañana.

(Sale la ALUMNA. La PROFESORA, pensativa, la mira salir. OSCURO rápido sobre el sonido del timbre.)

Sin noticias de Paz, diciembre 2025

28 Diciembre 2025 at 19:58
Por: (tortuga)

Otro episodio más de Sin Noticas de Paz

En este capítulo tenemos:
- No al despilfarro político y las subvenciones, si al gasto militar
- Efemérides
- Buscamos becario infiltrado
- Cesta de Navidad para Palestine Action
- Coplilla por Palestina
- La guerra del mes: Sudán.

Apoyo a Educarueca

6 Agosto 2025 at 21:02
Por: Eva
Ante los ataques que está sufriendo la web de educarueca.org, la Asamblea Antimilitarista de Madrid queremos manifestar nuestro apoyo. En las últimas horas ha sufrido varios ataques DdoS que hace que haya permanecido caída varias horas. Educarueca lleva años siendo un referente en la educación para la paz, recogiendo ingente cantidad de materiales para trabajar Leer más ...
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