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¿Fábrica de armas de guerra en Valderas? No, gracias

22 Julio 2026 at 10:13
Por: León

La Junta y el Ayuntamiento de Valderas tramitan el proyecto de una “Planta de fabricación y carga de munición de artillería de gran calibre” que promueve Tecnesis 3000, S.L.U., como si se tratara de una fábrica de explosivos de uso civil, y no como lo que es: una fábrica de armas de guerra cuya tramitación y autorización es competencia del Ministerio de Defensa.

Ecologistas en Acción de León ha pedido a la Junta el archivo del expediente, y al Ayuntamiento que paralice cualquier licencia que facilite la implantación de una fábrica de armas de guerra en Valderas.

Revisada la documentación contenida en el enlace facilitado por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental en el trámite de consultas a las personas interesadas, en el expediente de Evaluación de Impacto ambiental simplificada del proyecto se comprueba que se trata de una fábrica de “granadas de mortero y proyectiles de gran calibre, como el 155 milímetros, en varios modelos y producción de munición lista para suministro al cliente”. Con el beneplácito del Ayuntamiento de Valderas, que ha cedido terrenos en arrendamiento al promotor “Tecnesis 3000”, se tramita este proyecto aplicando el Real Decreto 130/2017 de Explosivos. Pero nos encontramos ante el proyecto de una fábrica de ARMAS DE GUERRA cuya autorización es competencia del Ministerio de Defensa, conforme establece el Real Decreto 137/1993 por el que se aprueba el Reglamento de Armas. Este reglamento considera que las armas de fuego de calibre igual o superior a 20 milímetros, las municiones para esas armas y las granadas de mortero, son armas de guerra.

Fabrica de armas

La autorización de las fábricas de armas de guerra, como la que se pretende instalar en Valderas, se “atendrá a las disposiciones específicas que dicte el Consejo de Ministros a propuesta del Ministerio de Defensa”, estando la fabricación bajo la supervisión de la Dirección General de la Guardia Civil, y requerirá autorización especial, concedida por la Dirección General de Armamento y Material del Ministerio de Defensa, que la comunicará a los Ministerios de Interior e Industria, previa instrucción y resolución, del correspondiente procedimiento regulado en el artículo 13 del Reglamento de Armas.

Por lo que se refiere a las autoridades locales, nos parece tan lamentable como irresponsable su predisposición a implantar, junto a la fábrica de explosivos existente “Orica Explosivos Industriales S.A.”, una fábrica de armas a gran escala. El nuevo proyecto eleva de manera exponencial el riesgo de sufrir, en las localidades próximas de Valderas, Villafer, Campazas y Gordoncillo, accidentes graves en los que intervienen sustancias peligrosas. Ni los puestos de trabajo, que la documentación aportada no acredita, ni el arrendamiento de los terrenos por 74.000 €/año, justifica convertir el municipio de Valderas y su entorno en un polvorín con capacidad para almacenar 800 toneladas de material explosivo destinado a la guerra.

En cuanto a la aplicación del procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental a la producción de armas, esta Asociación comprometida con el pacifismo activo, cree que no hay actividad humana que tenga peor impacto que las guerras y el uso de las armas que en ellas se emplean para destruir vidas humanas, ecosistemas y bienes materiales. Por eso, antes de autorizar una fábrica de armas, las autoridades responsables deberían realizar no una evaluación simplificada ni ordinaria, sino una evaluación AMPLIFICADA al potencial impacto destructivo de la producción a lo largo del tiempo. El balance debería servir para frenar el ecocidio suicida al que nos dirige la industria de la guerra.

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Valladolid contra la Guerra denuncia el «triunfalismo belicista» de Sánchez en la cumbre de la OTAN y la transferencia de 6.287 millones a Defensa a costa de los servicios públicos

14 Julio 2026 at 10:00
  • La plataforma vallisoletana, de la que forma parte Ecologistas en Acción en Valladolid, que agrupa a más de una decena de organizaciones políticas, sociales y sindicales, califica de «indignante» que el Gobierno presuma de alcanzar el 2% del PIB en gasto militar mientras la sanidad, la educación y los servicios públicos sufren un deterioro crónico.
  • Exigen la salida de España de la OTAN por considerarla un instrumento de sumisión imperialista que pisotea el derecho internacional y alimenta la escalada bélica global.

La plataforma Valladolid contra la Guerra —colectivo que coordina la acción de diferentes organizaciones políticas, sociales y sindicales de la provincia en favor de la paz— ha manifestado su rechazo ante la participación y las declaraciones de la delegación española en la reciente cumbre de la OTAN celebrada en Ankara.

Desde la plataforma consideran “un ejercicio de profundo cinismo e irresponsabilidad política” que el presidente del Gobierno haya “sacado pecho” ante sus socios de haber cumplido «con creces» las exigencias de la Alianza Atlántica, elevando de forma exprés el gasto militar en España hasta alcanzar el 2% del Producto Interior Bruto (PIB) en este año 2026.

“El relato oficial de Moncloa camufla la sumisión militarista bajo los conceptos de ‘socio fiable’ o ‘deberes hechos’, mientras la realidad para las personas trabajadoras es radicalmente distinta. Detrás del triunfalismo de Sánchez se esconde un desvío masivo e injustificable de recursos públicos destinados a alimentar el complejo militar-industrial”, señalan desde la plataforma.

En este sentido, la plataforma antibelicista califica como “profundamente preocupante” que, coincidiendo con el inicio de la cumbre, el Consejo de Ministros aprobara una transferencia de crédito de 6.287 millones de euros al Ministerio de Defensa. “Estos fondos no caen del cielo,” aseguran desde la plataforma. “Cada euro que se destina a financiar misiles, blindados o la modernización de aeronaves para los intereses de la OTAN es un euro que se le hurta a la sanidad pública, a la educación, a la vivienda social, a las pensiones y a la lucha contra la exclusión en nuestros municipios.”

La plataforma tilda de “engañoso” el discurso del Gobierno que vincula el incremento militar con la «búsqueda de la paz». Denuncian que, mientras se vende a la opinión pública que la OTAN y la aportación de España a la misma es para la Paz, nuestro país se va a sumar a la misión de las Fuerzas Terrestres Avanzadas de la OTAN en Finlandia, contribuyendo a la escalada de tensión. A este respecto, el colectivo defiende que “la OTAN no es ni ha sido nunca una organización defensiva ni defensora del derecho internacional. Es un bloque imperialista al servicio de los intereses geopolíticos y económicos de las grandes potencias occidentales que recurre de forma sistemática a la injerencia, la desestabilización y la violación de la soberanía de los pueblos de todo el mundo.”

Además, frente a los discursos oficiales, la plataforma subraya que ha quedado de manifiesto que el Gobierno español no tiene ninguna intención ni de abandonar la OTAN ni de pedir el fin de las bases estadounidenses en España, como las de Rota y Morón. Para «Valladolid contra la guerra», esta postura ratifica la total falta de voluntad política para desvincular al país del entramado belicista internacional.
“El debate escenificado en los medios sobre si España debe ceder al 5% de gasto que exige Estados Unidos o plantarse en el 2% actual es una falsa dicotomía ya que cualquier aumento del gasto militar supone blindar los beneficios de la industria armamentística a costa del escudo social,” sentencian desde la plataforma antimilitarista.

Plataforma Valladolid contra la guerra

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¿Por qué las agresiones sexuales se utilizan como arma de guerra?

8 Julio 2026 at 11:42

Un estudio afirma que, de reducir los incentivos racionales para las violaciones en conflictos, las agresiones dejarán de emplearse masivamente.

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I° FESTIVAL POR LA PAZ

📢 No al Rearme. No al Genocidio.

🇵🇸🕊 El sábado 28 de marzo celebraremos en Sevilla el primer Festival por la Paz.

🎼 Un festival con música, teatro y poesía gracias a músicos y actores que compartirán su arte por la Paz, contra el rearme y contra el genocidio del pueblo palestino.

✌🇵🇸 Con este evento celebraremos también el Día de la Tierra Palestina, una conmemoración en la que los palestinos abrazan las tierras de sus ancestros, su identidad y su existencia.

✊🔥Vente al Alamillo a un acto de reivindicación y arte por la PAZ con Teatro La Tralla y la música de:

🔻Dj Makei

🔻Alfonso del Valle

🔻Miguel Bueno

🔻LucCas

🔻Noemí Martínez Chico

🔻Gautama del Campo

🔻Las Asarvahá

🔻Back Noise

🔻Futuro compás

✌🏽 ¡No faltes!

🎟 La entrada es gratuita.

🥙 Y también habrá comida y bebida.

📍 Parque del Alamillo (Explanada del Hórreo)

📆 Sábado 28 de marzo de 2026

🕐 De 11:30h a 19:00h

✊🏽🇵🇸 ¡La cultura es resistencia!

redantimilitarista

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Manifiesto ante la base naval de Rota, en solidaridad con el pueblo Palestino

Hoy volvemos a salir a las calles en todo el Estado, y hoy nos concentramos aquí,  delante de la base naval de Rota, por el pueblo palestino.

Su lucha por la vida, la dignidad y la justicia es también la nuestra.

Estamos aquí para denunciar 78 años de colonización, ocupación militar, apartheid y genocidio del régimen sionista de Israel contra el pueblo palestino.

Estamos aquí porque la impunidad continúa.

Porque las complicidades continúan.

Y porque la solidaridad no se detiene.

Hoy seguimos clamando: No en nuestro nombre.

Y no estamos en un lugar cualquiera para hacerlo.

Rota no es un espacio neutral.

Esta base militar es un enclave estratégico del entramado bélico global liderado por Estados Unidos, un nodo fundamental de la OTAN y una pieza clave de la logística militar en el Mediterráneo. Desde aquí se proyecta poder militar, se facilitan despliegues, se sostienen alianzas armadas. Aquí se materializa la responsabilidad directa de nuestros gobiernos en guerras que destruyen pueblos enteros. Esta base forma parte del engranaje que sostiene el genocidio del pueblo palestino.

Y esa responsabilidad no es abstracta ni lejana.

Aquí, aviones militares cruzan nuestro cielo.

Barcos de guerra atraviesan nuestro mar.

Soldados se concentran en esta base militar.

Y sabemos que este mismo poder militar es el que arrasa Gaza, el que bombardea, el que asedia, el que mata.

Nada de esto es casual. Responde a una estrategia política y colonial bien definida, con responsables concretos.

El plan impulsado por Donald Trump junto al régimen israelí no es un plan de paz. Es una nueva imposición colonial, que busca legitimar el genocidio, la anexión y la limpieza étnica. Pretende rediseñar Palestina sin el pueblo palestino, reduciéndola a enclaves fragmentados, sin soberanía ni futuro.

El futuro de Palestina solo puede decidirlo el pueblo palestino.

Pese al llamado “alto el fuego”, Israel sigue asesinando, bombardeando, bloqueando la entrada de ayuda humanitaria. Ha convertido el invierno en otra arma de guerra. En la Franja de Gaza, niñas y niños están muriendo de frío, mientras la lluvia y el viento inundan tiendas precarias donde sobreviven personas desplazadas una y otra vez, después de haber perdido sus casas, sus barrios, sus familias.

El genocidio continúa también en Cisjordania, donde la violencia extrema de colonos armados, protegidos por el ejército israelí, se ha intensificado como nunca. Pueblos enteros están siendo destruidos, las detenciones arbitrarias se multiplican y la limpieza étnica avanza día tras día.

Mientras todo esto ocurre, los Estados que se dicen democráticos siguen sosteniendo la maquinaria de guerra. Estados Unidos, actor central del genocidio, utiliza bases como esta para mantener su poder militar global. España, a través de acuerdos militares y de defensa, sigue formando parte de esa arquitectura bélica. Y eso nos interpela directamente.

Más de dos años de exterminio retransmitido en directo y del colapso del derecho internacional tienen consecuencias globales. La impunidad se expande. Vemos cómo Donald Trump, partícipe directo del genocidio contra el pueblo palestino, actúa con total impunidad también en otros territorios. Por eso decimos con claridad: luchar por la libertad de Palestina es luchar por la libertad de todos los pueblos.

A esta violencia se suma ahora un nuevo ataque: la prohibición de al menos 37 ONG internacionales que prestan ayuda humanitaria en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. Esta decisión implica el cierre de hospitales de campaña, la interrupción de la distribución de alimentos y agua, el colapso de la atención psicosocial y la desaparición de mecanismos básicos de protección para la infancia y las personas más vulnerables.

Privar de ayuda humanitaria a una población bajo asedio es un crimen más.
Y criminalizar la solidaridad es otra cara del genocidio.

Nuestra presión popular ha dado algunos resultados. Desde barrios, universidades, centros de trabajo y espacios culturales, los pueblos estamos diciendo alto y claro que no vamos a normalizar relaciones con un Estado genocida. Cada boicot, cada acción, cada denuncia eleva el coste político de la complicidad.

Pero no es suficiente.

El Gobierno español y muchas instituciones siguen colaborando con Israel y sus empresas, manteniendo relaciones económicas, militares, diplomáticas, culturales y académicas. Siguen existiendo excepciones, opacidad y puertas traseras que permiten que el comercio de armas y la cooperación militar continúen.

Esa complicidad mata.

Las amenazas de Estados Unidos contra los países que impiden el atraque de buques que alimentan el genocidio son chantaje político. Impedir el tránsito de material militar no es una opción política: es una obligación legal según el derecho internacional humanitario y la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio.

En la noche de Navidad, el gobierno de coalición cedió a la presión de la empresa militar Airbus y activó la cláusula de excepcionalidad del Real Decreto‑Ley para adquirir material de defensa y doble uso destinado a Israel, bajo el argumento de intereses industriales y estratégicos. Mientras se proclama apoyo al pueblo palestino, se legitima, de facto, el genocidio.

Esta decisión es ilegal, ilegítima e inmoral. El derecho internacional es claro: ante un genocidio, los Estados tienen la obligación de no colaborar ni facilitar crímenes internacionales. Tras dos años en las calles exigiendo el fin del comercio de armas con Israel, la doble moral del Gobierno queda patente al combinar gestos diplomáticos con excepciones al embargo, priorizando beneficios económicos y estratégicos sobre la vida humana.

Cumplir el derecho internacional y no ser cómplices de un genocidio no es negociable, se cumple, aun cuando implique resistir presiones o amenazas de cualquier potencia. Las bases militares, los puertos, los acuerdos de defensa y las excepciones legales no pueden estar por encima de la vida.

Por eso estamos hoy aquí, delante de esta base militar.

Porque nuestro silencio también sería complicidad.

Porque cada acto cuenta.

Porque cada boicot importa.

Porque cada presión funciona.

Exigimos:

  • Fin al genocidio: retirada israelí, entrada de ayuda humanitaria, juicio a los crímenes de guerra y de lesa humanidad, liberación de todas las personas presas palestinas y derecho al retorno a las palestinas palestinas.
  • Embargo integral y retroactivo de armas a Israel, que incluya venta, compra, tránsito, subcontrataciones y cualquier tipo de colaboración militar o de seguridad.
  • Ruptura total de relaciones diplomáticas, académicas, económicas, deportivas y culturales con Israel.
  • Sanciones internacionales al régimen de apartheid israelí y apoyo a las demandas judiciales ante la Corte Internacional de Justicia y el Tribunal Penal Internacional.
  • Derogación de la Ley Mordaza y fin de la criminalización de la solidaridad con Palestina y de quienes defienden los derechos humanos.

¡Embargo de armas integral y ruptura total de relaciones con Israel!
 Desde el río hasta el mar, Palestina será libre.

redantimilitarista

I° FESTIVAL POR LA PAZ

📢 No al Rearme. No al Genocidio.

🇵🇸🕊 El sábado 28 de marzo celebraremos en Sevilla el primer Festival por la Paz.

🎼 Un festival con música, teatro y poesía gracias a músicos y actores que compartirán su arte por la Paz, contra el rearme y contra el genocidio del pueblo palestino.

✌🇵🇸 Con este evento celebraremos también el Día de la Tierra Palestina, una conmemoración en la que los palestinos abrazan las tierras de sus ancestros, su identidad y su existencia.

✊🔥Vente al Alamillo a un acto de reivindicación y arte por la PAZ con Teatro La Tralla y la música de:

🔻Dj Makei

🔻Alfonso del Valle

🔻Miguel Bueno

🔻LucCas

🔻Noemí Martínez Chico

🔻Gautama del Campo

🔻Las Asarvahá

🔻Back Noise

🔻Futuro compás

✌🏽 ¡No faltes!

🎟 La entrada es gratuita.

🥙 Y también habrá comida y bebida.

📍 Parque del Alamillo (Explanada del Hórreo)

📆 Sábado 28 de marzo de 2026

🕐 De 11:30h a 19:00h

✊🏽🇵🇸 ¡La cultura es resistencia!

Manifiesto ante la base naval de Rota, en solidaridad con el pueblo Palestino

Hoy volvemos a salir a las calles en todo el Estado, y hoy nos concentramos aquí,  delante de la base naval de Rota, por el pueblo palestino.

Su lucha por la vida, la dignidad y la justicia es también la nuestra.

Estamos aquí para denunciar 78 años de colonización, ocupación militar, apartheid y genocidio del régimen sionista de Israel contra el pueblo palestino.

Estamos aquí porque la impunidad continúa.

Porque las complicidades continúan.

Y porque la solidaridad no se detiene.

Hoy seguimos clamando: No en nuestro nombre.

Y no estamos en un lugar cualquiera para hacerlo.

Rota no es un espacio neutral.

Esta base militar es un enclave estratégico del entramado bélico global liderado por Estados Unidos, un nodo fundamental de la OTAN y una pieza clave de la logística militar en el Mediterráneo. Desde aquí se proyecta poder militar, se facilitan despliegues, se sostienen alianzas armadas. Aquí se materializa la responsabilidad directa de nuestros gobiernos en guerras que destruyen pueblos enteros. Esta base forma parte del engranaje que sostiene el genocidio del pueblo palestino.

Y esa responsabilidad no es abstracta ni lejana.

Aquí, aviones militares cruzan nuestro cielo.

Barcos de guerra atraviesan nuestro mar.

Soldados se concentran en esta base militar.

Y sabemos que este mismo poder militar es el que arrasa Gaza, el que bombardea, el que asedia, el que mata.

Nada de esto es casual. Responde a una estrategia política y colonial bien definida, con responsables concretos.

El plan impulsado por Donald Trump junto al régimen israelí no es un plan de paz. Es una nueva imposición colonial, que busca legitimar el genocidio, la anexión y la limpieza étnica. Pretende rediseñar Palestina sin el pueblo palestino, reduciéndola a enclaves fragmentados, sin soberanía ni futuro.

El futuro de Palestina solo puede decidirlo el pueblo palestino.

Pese al llamado “alto el fuego”, Israel sigue asesinando, bombardeando, bloqueando la entrada de ayuda humanitaria. Ha convertido el invierno en otra arma de guerra. En la Franja de Gaza, niñas y niños están muriendo de frío, mientras la lluvia y el viento inundan tiendas precarias donde sobreviven personas desplazadas una y otra vez, después de haber perdido sus casas, sus barrios, sus familias.

El genocidio continúa también en Cisjordania, donde la violencia extrema de colonos armados, protegidos por el ejército israelí, se ha intensificado como nunca. Pueblos enteros están siendo destruidos, las detenciones arbitrarias se multiplican y la limpieza étnica avanza día tras día.

Mientras todo esto ocurre, los Estados que se dicen democráticos siguen sosteniendo la maquinaria de guerra. Estados Unidos, actor central del genocidio, utiliza bases como esta para mantener su poder militar global. España, a través de acuerdos militares y de defensa, sigue formando parte de esa arquitectura bélica. Y eso nos interpela directamente.

Más de dos años de exterminio retransmitido en directo y del colapso del derecho internacional tienen consecuencias globales. La impunidad se expande. Vemos cómo Donald Trump, partícipe directo del genocidio contra el pueblo palestino, actúa con total impunidad también en otros territorios. Por eso decimos con claridad: luchar por la libertad de Palestina es luchar por la libertad de todos los pueblos.

A esta violencia se suma ahora un nuevo ataque: la prohibición de al menos 37 ONG internacionales que prestan ayuda humanitaria en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. Esta decisión implica el cierre de hospitales de campaña, la interrupción de la distribución de alimentos y agua, el colapso de la atención psicosocial y la desaparición de mecanismos básicos de protección para la infancia y las personas más vulnerables.

Privar de ayuda humanitaria a una población bajo asedio es un crimen más.
Y criminalizar la solidaridad es otra cara del genocidio.

Nuestra presión popular ha dado algunos resultados. Desde barrios, universidades, centros de trabajo y espacios culturales, los pueblos estamos diciendo alto y claro que no vamos a normalizar relaciones con un Estado genocida. Cada boicot, cada acción, cada denuncia eleva el coste político de la complicidad.

Pero no es suficiente.

El Gobierno español y muchas instituciones siguen colaborando con Israel y sus empresas, manteniendo relaciones económicas, militares, diplomáticas, culturales y académicas. Siguen existiendo excepciones, opacidad y puertas traseras que permiten que el comercio de armas y la cooperación militar continúen.

Esa complicidad mata.

Las amenazas de Estados Unidos contra los países que impiden el atraque de buques que alimentan el genocidio son chantaje político. Impedir el tránsito de material militar no es una opción política: es una obligación legal según el derecho internacional humanitario y la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio.

En la noche de Navidad, el gobierno de coalición cedió a la presión de la empresa militar Airbus y activó la cláusula de excepcionalidad del Real Decreto‑Ley para adquirir material de defensa y doble uso destinado a Israel, bajo el argumento de intereses industriales y estratégicos. Mientras se proclama apoyo al pueblo palestino, se legitima, de facto, el genocidio.

Esta decisión es ilegal, ilegítima e inmoral. El derecho internacional es claro: ante un genocidio, los Estados tienen la obligación de no colaborar ni facilitar crímenes internacionales. Tras dos años en las calles exigiendo el fin del comercio de armas con Israel, la doble moral del Gobierno queda patente al combinar gestos diplomáticos con excepciones al embargo, priorizando beneficios económicos y estratégicos sobre la vida humana.

Cumplir el derecho internacional y no ser cómplices de un genocidio no es negociable, se cumple, aun cuando implique resistir presiones o amenazas de cualquier potencia. Las bases militares, los puertos, los acuerdos de defensa y las excepciones legales no pueden estar por encima de la vida.

Por eso estamos hoy aquí, delante de esta base militar.

Porque nuestro silencio también sería complicidad.

Porque cada acto cuenta.

Porque cada boicot importa.

Porque cada presión funciona.

Exigimos:

  • Fin al genocidio: retirada israelí, entrada de ayuda humanitaria, juicio a los crímenes de guerra y de lesa humanidad, liberación de todas las personas presas palestinas y derecho al retorno a las palestinas palestinas.
  • Embargo integral y retroactivo de armas a Israel, que incluya venta, compra, tránsito, subcontrataciones y cualquier tipo de colaboración militar o de seguridad.
  • Ruptura total de relaciones diplomáticas, académicas, económicas, deportivas y culturales con Israel.
  • Sanciones internacionales al régimen de apartheid israelí y apoyo a las demandas judiciales ante la Corte Internacional de Justicia y el Tribunal Penal Internacional.
  • Derogación de la Ley Mordaza y fin de la criminalización de la solidaridad con Palestina y de quienes defienden los derechos humanos.

¡Embargo de armas integral y ruptura total de relaciones con Israel!
 Desde el río hasta el mar, Palestina será libre.

La unión de la gente sensata (llámale equis, izquierdas o derechas)

No hace mucho se reunieron dos de los políticos más brillantes del panorama nacional español. Incluso sus oponentes lo reconocen. Ambos pertenecen a partidos distintos, pero coinciden en lo esencial, además de mantener un discurso claro y directo —tal vez con alguna exageración cómica o hipérbole innecesaria—, pero sin bulos y sin pelos en la lengua. Me refiero a Emilio Delgado (diputado en la Asamblea de Madrid por Más Madrid) y a Gabriel Rufián (diputado en el Congreso por ERC).

Lo que estos dos políticos han planteado es algo bastante antiguo: la unión de la izquierda, especialmente teniendo en cuenta que la ley electoral en España es bastante injusta y que difícilmente van a aprobarse algunas de las propuestas para mejorar la representación del pueblo y reducir el número de políticos.

Lo que proponen no es la unión en un único partido nacional, sino un pacto por regiones para que, siguiendo la vigente Ley D’Hondt, se maximice el número de escaños conseguidos. La idea puede funcionar y frenar el envite de la derecha y la ultraderecha con todo lo que esto supone: devaluación del sector público, desprecio por el medioambiente, defensa del machismo, etc. Con respecto a la naturaleza, si ya el PP era un partido peligroso (demostrado sobradamente aquí), con sus nuevos socios —negacionistas impenitentes— la cosa no pinta bien ni para el medioambiente, ni para los animales, ni para nadie, salvo para una minoría que sabe bien lo que quiere y dónde pone su dinero.

Las luchas entre partidos pueden ser muy aburridas. Tenemos que centrar el debate en qué es lo mejor para nuestra sociedad en su conjunto y no para cada votante en particular.

¿Qué pedimos a un partido político digno?

Las ideas aquí expuestas, están AQUÍ en una poesía.

A la gente corriente —currantes o en paro, jóvenes o ancianos— nos da igual que se llamen de izquierdas o derechas. Lo que queremos es compromiso con los problemas reales de las personas y del planeta. Repartidos en tres epígrafes, los siguientes quince puntos que deberían estar en el programa y en la boca de cualquier partido decente:

1. Principios básicos:

  1. Se debe tener claro que el gobierno tiene como principal misión defender a la ciudadanía por delante de cualquier objetivo corporativo. Los intereses empresariales deben estar siempre en segundo plano.
  2. Para garantizar una democracia sana, se deben rechazar todas las formas de dictaduras y todos los golpes de Estado. Por muy razonable que parezca un totalitarismo, imponer un criterio particular a una mayoría nunca será aceptable.
  3. El punto anterior va ligado a condenar cualquier genocidio como el de Palestina y cualquier conflicto armado como el de Irán, el cual no tiene más justificación que querer robar su petróleo (como también ocurrió en Irak o en Venezuela).
  4. Un gobierno digno debe respetar la verdad y combatir los bulos. Para esto, es fundamental una televisión pública libre y objetiva que combata de forma transparente las manipulaciones. Cuando esto no es así, la sociedad se indigna (véanse los casos de la televisión gallega, andaluza o madrileña).
  5. Un gobierno inteligente apoyará la cooperación internacional, sin perjuicio del resto de puntos. Como ha demostrado la Unión Europea, renunciar a beneficios particulares de un Estado a favor de un objetivo común beneficia a la mayoría. Por tanto, avanzar en intereses comunes suele ser mejor que navegar hacia cualquier forma de independentismo egoísta. En este sentido, las declaraciones de la líder del PP europeo, Von der Leyen, deben condenarse por despreciar la legalidad internacional (*).
  6. También pedimos a nuestros políticos respeto por todos los contrincantes. Se debe respetar a los oponentes y ser tolerantes con todas las personas (no con todas las ideologías). Insultar nunca será una forma correcta de argumentar. Y el clásico «y tú más», tampoco.

2. Justicia social y modelo económico:

  1. Maximizar el bien común pasa por fomentar la solidaridad, de forma laica o religiosa. No querremos vivir en un país donde reine el egoísmo y la pobreza. Esto implica:
    • Activar políticas para facilitar la vivienda a los más desfavorecidos (no a políticos y notarios como en Alicante). Cuando se construyan viviendas sociales, estas deben pertenecer siempre al Estado y jamás deben privatizarse.
    • Evitar desahucios y ofrecer alternativas.
    • Ayudas controladas a los desfavorecidos por desastres naturales u otras causas (descuentos en IRPF, en luz, agua…).
    • Aumentar los salarios más bajos (el SMI).
    • También, por supuesto, es deseable una sociedad solidaria con los inmigrantes y comprensiva con su situación. Eso implica un gasto extra del Estado, que nos beneficia a todos. Los que dicen «llévate a los inmigrantes a tu casa», seguro que no quieren meter en su casa los residuos de las nucleares que defienden.
    • En definitiva, intentar reducir la desigualdad es algo que beneficia a toda la sociedad, pues reduce los problemas sociales (delincuencia, fraude, explotación laboral…).
  2. Un gobierno ideal debe apoyar lo público, con especial interés en la educación y la sanidad. La importancia de esto la vemos cada día. Durante la pandemia fue aún más evidente. Hubo lecciones que debimos aprender. Esto también sirve para medir la fortaleza de un gobierno frente a intereses comerciales o especulativos y, por tanto, para medir la salud de una democracia.
  3. Los impuestos deben servir para sufragar los gastos públicos de forma solidaria. Es importante que sean justos y progresivos. Obsérvese que los países con mayor bienestar y menor delincuencia son precisamente los que tienen mayores impuestos, en particular a los millonarios. Subir un pequeño porcentaje a los magnates puede resolver grandes problemas. Y ellos ni lo notan. Para la democracia es positivo permitir que los contribuyentes puedan elegir el destino de parte de sus impuestos. Y el que evada en paraísos fiscales (como algunos influencers) que pague si quiere usar nuestros servicios públicos (hospitales, aeropuertos, etc.).
  4. Reducir la jornada laboral es un acto de justicia universal, dado que hay multitud de inventos que están ahorrando mucha mano de obra (robots, IA, computadoras…). Es preciso reconocer que estos inventos son logros de la humanidad en su conjunto y, por consiguiente, es justo que beneficien a todos y no solo a una minoría.
  5. Deben defenderse los derechos civiles (igualdad ante la ley, libertad de expresión, matrimonio igualitario…) así como la igualdad entre la ciudadanía: feminismo (igualdad entre personas de distinto género), lucha contra el racismo, la aporofobia, etc.

3. Ciencia, medioambiente y bienestar animal:

  1. Las decisiones políticas deben estar, cuando sea posible, avaladas por la ciencia y nunca deben ignorar sus conclusiones para favorecer intereses partidistas.
  2. Una ideología sensata siempre debe estar dispuesta a cambiar y evolucionar. Así, las tradiciones pueden cambiarse para adaptarse a los nuevos tiempos.
  3. Un medioambiente sano no es solo uno de los Derechos Humanos y un bonito artículo de la Constitución Española (art. 45). Nuestra vida, nuestra salud y la de nuestros descendientes dependen de que cambiemos nuestra forma de tratar a la naturaleza. Por tanto, debe ser aislado cualquier partido o ideología que no lo entienda y que no respete lo que dice la ciencia.
  4. Defender los derechos de los animales es también elemental para la dignidad del ser humano. Y también ayudará a mejorar nuestro trato a la naturaleza. ¿Cómo es posible que la tauromaquia esté blindada en España cuando solo el 8 % de los españoles acudió a algún espectáculo taurino en el último año? Además, un 70 % manifiesta tener un interés «mínimo» por estos eventos; y siete de cada diez consideran «totalmente inaceptable» el uso de animales en corridas de toros, eventos que se han desplomado un 60 %. Incluso se han cerrado numerosas plazas.

Si un partido político o una coalición aboga por todo (o casi todo) lo dicho arriba, creo que contará con mi apoyo y con el de muchos otros. No es una cuestión de izquierdas o derechas. Es una cuestión de sensatez y humanidad.

(*) Tras sus esperpénticas declaraciones incitando a abandonar la legalidad internacional, una noticia más reciente dice que Von der Leyen recula ante las críticas y defiende ahora el “compromiso inquebrantable” de la UE con el derecho internacional. Es muy lamentable que tenga que desdecirse porque las críticas han sido feroces y las peticiones de dimisión se cuentan por millares en redes sociales. Es obvio que dijo lo que pensaba y que su amor por el cargo le hace decir lo que tenga que decir. Resulta del todo hilarante que el PP saliera a defender las palabras de Von der Leyen y, ahora que se ha desdicho, el PP calla. Hablar sin pensar es peligroso.

♦ Más sobre política sensata:

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La unión de la gente sensata (llámale equis, izquierdas o derechas)

No hace mucho se reunieron dos de los políticos más brillantes del panorama nacional español. Incluso sus oponentes lo reconocen. Ambos pertenecen a partidos distintos, pero coinciden en lo esencial, además de mantener un discurso claro y directo —tal vez con alguna exageración cómica o hipérbole innecesaria—, pero sin bulos y sin pelos en la lengua. Me refiero a Emilio Delgado (diputado en la Asamblea de Madrid por Más Madrid) y a Gabriel Rufián (diputado en el Congreso por ERC).

Lo que estos dos políticos han planteado es algo bastante antiguo: la unión de la izquierda, especialmente teniendo en cuenta que la ley electoral en España es bastante injusta y que difícilmente van a aprobarse algunas de las propuestas para mejorar la representación del pueblo y reducir el número de políticos.

Lo que proponen no es la unión en un único partido nacional, sino un pacto por regiones para que, siguiendo la vigente Ley D’Hondt, se maximice el número de escaños conseguidos. La idea puede funcionar y frenar el envite de la derecha y la ultraderecha con todo lo que esto supone: devaluación del sector público, desprecio por el medioambiente, defensa del machismo, etc. Con respecto a la naturaleza, si ya el PP era un partido peligroso (demostrado sobradamente aquí), con sus nuevos socios —negacionistas impenitentes— la cosa no pinta bien ni para el medioambiente, ni para los animales, ni para nadie, salvo para una minoría que sabe bien lo que quiere y dónde pone su dinero.

Las luchas entre partidos pueden ser muy aburridas. Tenemos que centrar el debate en qué es lo mejor para nuestra sociedad en su conjunto y no para cada votante en particular.

¿Qué pedimos a un partido político digno?

Las ideas aquí expuestas, están AQUÍ en una poesía.

A la gente corriente —currantes o en paro, jóvenes o ancianos— nos da igual que se llamen de izquierdas o derechas. Lo que queremos es compromiso con los problemas reales de las personas y del planeta. Repartidos en tres epígrafes, los siguientes quince puntos que deberían estar en el programa y en la boca de cualquier partido decente:

1. Principios básicos:

  1. Se debe tener claro que el gobierno tiene como principal misión defender a la ciudadanía por delante de cualquier objetivo corporativo. Los intereses empresariales deben estar siempre en segundo plano.
  2. Para garantizar una democracia sana, se deben rechazar todas las formas de dictaduras y todos los golpes de Estado. Por muy razonable que parezca un totalitarismo, imponer un criterio particular a una mayoría nunca será aceptable.
  3. El punto anterior va ligado a condenar cualquier genocidio como el de Palestina y cualquier conflicto armado como el de Irán, el cual no tiene más justificación que querer robar su petróleo (como también ocurrió en Irak o en Venezuela).
  4. Un gobierno digno debe respetar la verdad y combatir los bulos. Para esto, es fundamental una televisión pública libre y objetiva que combata de forma transparente las manipulaciones. Cuando esto no es así, la sociedad se indigna (véanse los casos de la televisión gallega, andaluza o madrileña).
  5. Un gobierno inteligente apoyará la cooperación internacional, sin perjuicio del resto de puntos. Como ha demostrado la Unión Europea, renunciar a beneficios particulares de un Estado a favor de un objetivo común beneficia a la mayoría. Por tanto, avanzar en intereses comunes suele ser mejor que navegar hacia cualquier forma de independentismo egoísta. En este sentido, las declaraciones de la líder del PP europeo, Von der Leyen, deben condenarse por despreciar la legalidad internacional (*).
  6. También pedimos a nuestros políticos respeto por todos los contrincantes. Se debe respetar a los oponentes y ser tolerantes con todas las personas (no con todas las ideologías). Insultar nunca será una forma correcta de argumentar. Y el clásico «y tú más», tampoco.

2. Justicia social y modelo económico:

  1. Maximizar el bien común pasa por fomentar la solidaridad, de forma laica o religiosa. No querremos vivir en un país donde reine el egoísmo y la pobreza. Esto implica:
    • Activar políticas para facilitar la vivienda a los más desfavorecidos (no a políticos y notarios como en Alicante). Cuando se construyan viviendas sociales, estas deben pertenecer siempre al Estado y jamás deben privatizarse.
    • Evitar desahucios y ofrecer alternativas.
    • Ayudas controladas a los desfavorecidos por desastres naturales u otras causas (descuentos en IRPF, en luz, agua…).
    • Aumentar los salarios más bajos (el SMI).
    • También, por supuesto, es deseable una sociedad solidaria con los inmigrantes y comprensiva con su situación. Eso implica un gasto extra del Estado, que nos beneficia a todos. Los que dicen «llévate a los inmigrantes a tu casa», seguro que no quieren meter en su casa los residuos de las nucleares que defienden.
    • En definitiva, intentar reducir la desigualdad es algo que beneficia a toda la sociedad, pues reduce los problemas sociales (delincuencia, fraude, explotación laboral…).
  2. Un gobierno ideal debe apoyar lo público, con especial interés en la educación y la sanidad. La importancia de esto la vemos cada día. Durante la pandemia fue aún más evidente. Hubo lecciones que debimos aprender. Esto también sirve para medir la fortaleza de un gobierno frente a intereses comerciales o especulativos y, por tanto, para medir la salud de una democracia.
  3. Los impuestos deben servir para sufragar los gastos públicos de forma solidaria. Es importante que sean justos y progresivos. Obsérvese que los países con mayor bienestar y menor delincuencia son precisamente los que tienen mayores impuestos, en particular a los millonarios. Subir un pequeño porcentaje a los magnates puede resolver grandes problemas. Y ellos ni lo notan. Para la democracia es positivo permitir que los contribuyentes puedan elegir el destino de parte de sus impuestos. Y el que evada en paraísos fiscales (como algunos influencers) que pague si quiere usar nuestros servicios públicos (hospitales, aeropuertos, etc.).
  4. Reducir la jornada laboral es un acto de justicia universal, dado que hay multitud de inventos que están ahorrando mucha mano de obra (robots, IA, computadoras…). Es preciso reconocer que estos inventos son logros de la humanidad en su conjunto y, por consiguiente, es justo que beneficien a todos y no solo a una minoría.
  5. Deben defenderse los derechos civiles (igualdad ante la ley, libertad de expresión, matrimonio igualitario…) así como la igualdad entre la ciudadanía: feminismo (igualdad entre personas de distinto género), lucha contra el racismo, la aporofobia, etc.

3. Ciencia, medioambiente y bienestar animal:

  1. Las decisiones políticas deben estar, cuando sea posible, avaladas por la ciencia y nunca deben ignorar sus conclusiones para favorecer intereses partidistas.
  2. Una ideología sensata siempre debe estar dispuesta a cambiar y evolucionar. Así, las tradiciones pueden cambiarse para adaptarse a los nuevos tiempos.
  3. Un medioambiente sano no es solo uno de los Derechos Humanos y un bonito artículo de la Constitución Española (art. 45). Nuestra vida, nuestra salud y la de nuestros descendientes dependen de que cambiemos nuestra forma de tratar a la naturaleza. Por tanto, debe ser aislado cualquier partido o ideología que no lo entienda y que no respete lo que dice la ciencia.
  4. Defender los derechos de los animales es también elemental para la dignidad del ser humano. Y también ayudará a mejorar nuestro trato a la naturaleza. ¿Cómo es posible que la tauromaquia esté blindada en España cuando solo el 8 % de los españoles acudió a algún espectáculo taurino en el último año? Además, un 70 % manifiesta tener un interés «mínimo» por estos eventos; y siete de cada diez consideran «totalmente inaceptable» el uso de animales en corridas de toros, eventos que se han desplomado un 60 %. Incluso se han cerrado numerosas plazas.

Si un partido político o una coalición aboga por todo (o casi todo) lo dicho arriba, creo que contará con mi apoyo y con el de muchos otros. No es una cuestión de izquierdas o derechas. Es una cuestión de sensatez y humanidad.

(*) Tras sus esperpénticas declaraciones incitando a abandonar la legalidad internacional, una noticia más reciente dice que Von der Leyen recula ante las críticas y defiende ahora el “compromiso inquebrantable” de la UE con el derecho internacional. Es muy lamentable que tenga que desdecirse porque las críticas han sido feroces y las peticiones de dimisión se cuentan por millares en redes sociales. Es obvio que dijo lo que pensaba y que su amor por el cargo le hace decir lo que tenga que decir. Resulta del todo hilarante que el PP saliera a defender las palabras de Von der Leyen y, ahora que se ha desdicho, el PP calla. Hablar sin pensar es peligroso.

♦ Más sobre política sensata:

Medios Sociales online: Libertad de Expresión Más que Nunca

Algunas redes socialesHay muchos tipos de medios sociales y mucha gente los usa sin tener muy clara la definición de medio social online (social media) o red social (ni falta que hace). La facilidad de acceso a Internet, y la gratuidad de estos medios cibernéticos ha hecho que cada vez se una más y más gente a este fenómeno de alcance planetario. Cada vez es más frecuente usar los nombres de estos medios en conversaciones coloquiales: Facebook, Tuenti, Google+, Hi5, Bebo, LinkedIn, YouTube, Twitter

Estas redes, inundan la Red de opiniones de todo tipo, difunden noticias (también falsas), establecen relaciones personales (no siempre positivas), colaboraciones (algunas estériles)… y abren un sinfín de posibilidades, y herramientas para cambiar nuestra sociedad mundial (a mejor o peor). Un ejemplo son las ciberactuaciones que, aunque algunos lo dudan, realmente son muy útiles, y se difunden por Internet usando plataformas como Change, AVAAZ, eFIRMAS, FirmasOnline… además de las que promueven algunas ONG como Amnistía Internacional, o GreenPeace, por citar sólo dos.

El Nobel de la Paz chino Liu Xiaobo alabó Internet: «Internet es verdaderamente un regalo del cielo para que la gente china pueda defender sus derechos». Pero no es sólo la gente china. Los ciudadanos de todo el mundo están recibiendo ahora libremente noticias que antes apenas tenían repercusión, y eso pone nerviosos a muchos poderosos que ven que se les va de las manos el control que ejercían con sus medios típicos (televisión, radio, prensa…) alejándose de su deseado control de la sociedad (y de su Nuevo Orden Mundial, NWO, o República Universal). ¿Hubiera sido posible el movimiento 15M sin internet?

Desde estas líneas queremos lanzar un mensaje de agradecimiento sincero a todos aquellos que facilitan que todo esto sea así, y a todos aquellos que ponen su esfuerzo en una difusión de información limpia (sin falsedades, ni manipulaciones). En particular, mi agradecimiento a WordPress, por dar cobertura gratuita a este humilde BlogSOStenible, y también a otras redes donde también estamos, y donde difundimos otras noticias, e ideas: en Twitter somos @blogsostenible, y también estamos en Facebook, con varios miles de seguidores entre estas tres vías.

Todo tiene también su contrapunto… estos servicios son gratuitos pero notamos cada vez más la presencia de publicidad, que nos incita a comprar y comprar… la perfección es complicada. Recordamos las palabras de El Roto, cuando insinuaba que la incitación al consumo debería pagar un impuesto ecológico (y eso de publicidad, un segundo cerebro).

Las nuevas tecnologías nos permiten unirnos en grupos con intereses afines. ¡Vamos a unirnos, para forzar un cambio hacia una sociedad SOStenible! Pero no basta sólo con unirse e informarse en redes sociales, hace falta también pasar a la ACCIÓN, como sugiere Annie Leonard en sus famosos vídeos documentales (por ejemplo, haciendo voluntariado en algún colectivo).

El fin de la violencia

Una noticia reciente: El Gobierno lleva a la Fiscalía los discursos de odio contra meteorólogos y divulgadores climáticos. Una vez más, vemos que la polarización y el negacionismo trabajan para ciertos intereses (destructivos).

Para corregir un error, lo primero es admitirlo. Reconozcamos que algunos de los pilares de nuestra sociedad están construidos sobre la violencia.

  • El patriarcado se reconoce cuando vemos la agresividad contra las mujeres y los niños.
  • El antropocentrismo —decía Marta Tafalla— nos ha llevado a que se pierdan especies a un ritmo insólito.
  • El ecocidio es una forma de brutalidad contra toda la biosfera, humanos incluidos (especialmente mujeres, niños y personas pobres).
  • El racismo —disfraz común de la aporofobia— necesita violencia sobre la que articularse.
  • Los paraísos fiscales, el turismo depredador o los impuestos regresivos (el IVA, por ejemplo) son una forma legal de promover una desigualdad que salpica violencia contra los más pobres, a los que expulsa fuera de los márgenes para luego culparlos por buscarse la vida donde a las élites no les interesa.

Afirmar que la violencia es intrínseca al ser humano es negarse a comprender que detrás de cada misil, de cada bala y de cada puñetazo hay una mano gobernada por una mente humana. La violencia —como la paz— se puede enseñar, se puede aprender y también se puede desaprender.

La paz como camino

El camino de la no violencia (ahimsa) no es el de la resignación ni el de la indiferencia. Implicarse en la paz exige coherencia en los gestos cotidianos: en lo que consumimos, en lo que toleramos y en lo que legitimamos. Nuestro voto democrático y nuestras exigencias políticas influyen e importan, incluso aunque nuestra opción no consiga ni un escaño. Cada día es un reto para educar (y educarnos) en pacifismo, feminismo, ecoanimalismo, etc.

En este sentido, deberíamos rechazar productos o eventos que apoyen actos de violencia. Por ejemplo, productos procedentes de países que ejercen violencia desmedida (Israel, Rusia, Estados Unidos, Arabia Saudí, Marruecos…), pero también películas, publicidad o videojuegos, contenidos que normalizan la violencia. Por supuesto, la gran mayoría de adolescentes sabe distinguir entre disparar en un videojuego y disparar en la vida real, pero acostumbrarse a hacerlo —de jóvenes— en el mundo virtual, facilita dar el salto a hacerlo en el mundo real.

Lo saben bien los cazadores y los taurinos. Si no enseñas a los niños este tipo de agresividad, será más difícil que de mayores quieran disparar a un ciervo o disfrutar del sufrimiento de un toro sangrando. Una mente educada en la paz jamás disfrutará de la violencia. Lo que deja de parecernos aceptable termina dejando de practicarse.

Tiempos turbios como el petróleo

Corren tiempos extraños en los que un presidente de Estados Unidos insulta, promueve la rebelión, ataca, bombardea, justifica un genocidio, exige un aumento del gasto militar…, y acto seguido pide para sí mismo el Premio Nobel de la Paz. La contradicción ya no escandaliza: se ha normalizado. Resulta igualmente revelador que la ganadora del premio en 2025 —la venezolana María Corina Machado— quisiera compartirlo con Donald Trump por el mérito de haber secuestrado —mediante bombas y crueldad— al presidente de Venezuela. Por muy indigno presidente que fuera Nicolás Maduro, usar la violencia contra él jamás debería ser el argumento para merecer un premio pacifista.

Ante el petróleo robado, han surgido empresas-vampiro como Repsol, que se han arrodillado ante Trump para conseguir un trozo de la sangre venezolana. Repsol se hundiría en ventas y en bolsa, si la España de hoy fuera la misma que la España del «No a la guerra» contra Aznar (2003) o la España del 15-M (2011). ¿Quién quiere repostar en una empresa que roba a un país hermano?

España estalló contra la guerra de Irak en la que nos metió el presidente Aznar. ¿Qué protestas hay en Estados Unidos contra el robo de petróleo a otros países? ¿Qué protestas hay en Israel contra el genocidio de sus vecinos palestinos? Apenas las hay; en parte porque ha existido una educación comprensiva o que justifica cierta violencia.

Sumar gestos para la paz

No hace falta gritar en las calles. Basta con boicotear todo lo que provenga de empresas o países violentos o que se aprovechen de la violencia de otros. Cada gesto —también en redes sociales— suma o resta. No es lo mismo presumir de unos pendientes de oro que posar con una kufiya palestina. Consumir es más poderoso que votar.

La no violencia —especialmente hacia los animales— es un arma muy poderosa que, además, se contagia por vía oral. Hay mil ejemplos, desde Gandhi hasta casos más recientes, que muestran que la resistencia no violenta puede erosionar sistemas aparentemente inamovibles. La fuerza de la no violencia no reside en la pasividad, sino en su capacidad de deslegitimar la violencia sin reproducirla. Palestina ha encontrado más éxito y más apoyo internacional ejerciendo la no violencia que con atentados terroristas. La Flotilla de la Libertad es solo un ejemplo vivo que nace para frenar a una potencia violenta, para desacreditarla y para complicarle la existencia sin derramar nada de sangre.

Un buen punto para comenzar a construir una sociedad pacífica sería acercarnos al veganismo. Si conseguimos una sociedad sensible al sufrimiento de un pez o de una gamba, habremos caminado en paz más de la mitad del camino.

♦ Sobre pacifismo:

blogsostenible

Teatro Antimilitarista: (12) La clase de Historia

1 Febrero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Maxi de Diego: Teatro antimilitarista (contra las guerras y sus secuaces)
Selección de poemas y pequeñas obras teatrales de temática antimilitarista.


Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.

Miguel Hernández


La clase de Historia

Al finalizar la clase, en el aula.

ALUMNA: ¿Puedo hablar con usted?
PROFESORA: Por favor, llámame de tú.
ALUMNA: No sé si voy a poder.
PROFESORA: Inténtalo.
ALUMNA: Necesito preguntarle algo, pero me da corte.
PROFESORA: Adelante. Me gustan las preguntas.
ALUMNA: Bueno... ¿Se va a pasar todo el curso hablándonos de guerras?
PROFESORA: Claro, es la Historia. Además, están en el currículo.
ALUMNA: Pues vaya mierda. (Pausa. Se miran.) Disculpe, no me gusta hablar así a los profesores.
PROFESORA: No te preocupes. A mí también se me escapa a veces. Aunque haces bien en cuidar tu lenguaje. Los jóvenes últimamente estáis muy descuidados en eso.
ALUMNA: ¿Y usted cómo lo sabe? ¿Qué sabe usted de los jóvenes?
PROFESORA: Bueno, trabajo con vosotros.
ALUMNA: Pero eso no es suficiente para conocernos.
PROFESORA: Sí, claro, tienes parte de razón. (Pausa.) Pero en lo de las guerras... Creo que te queda mucho curso para oír hablar de ellas. Acabamos de empezar. ¿Tienes algún motivo especial para tu protesta?
ALUMNA: Soy antimilitarista.
PROFESORA: (Sorprendida.) ¿Tú? ¿Antimilitarista? ¿A tu edad? Me dejas de piedra. Vaya, antimilitarista, nada más y nada menos. Son palabras mayores.
ALUMNA: ¿Se está burlando de mí?
PROFESORA: No, disculpa. Nada más lejos de mi intención. Pero llevo veinte años dando clase y nunca ningún alumno se había dirigido a mí presentándose así.
ALUMNA: A lo mejor usted no facilitaba que alguien se lo dijera.
PROFESORA: Es posible. (Pausa.) ¿Has pensado que alguien antimilitarista debe conocer el militarismo y sus guerras para criticarlas mejor?
ALUMNA: Sí, claro. Pero usted, como todos los profes de Historia, no nos habla desde esa perspectiva. Se limita a enumerar enfrentamientos bélicos para que nos los aprendamos de memoria para los exámenes.
PROFESORA: Vaya, también cuestionas los métodos educativos.
ALUMNA: (Se ríe.) Métodos educativos..., métodos represivos.
PROFESORA: ¿Cómo?
ALUMNA: Ese es otro tema. Y se acaba el recreo. He venido a pedirle que si habla de las guerras lo haga con una perspectiva antimilitarista. Háblenos de los intereses que las provocaron y de sus consecuencias. De los sufrimientos que causaron. Del papel que desempeñaron los ejércitos y cómo estaban formados. De sus roles como atacantes destructores o de defensores fracasados. De la influencia en la sociedad de los gastos militares.
PROFESORA: No se puede decir que no has reflexionado, a pesar de tu edad.
ALUMNA: Deje de hablar de mi edad. Tengo la edad suficiente para saber distinguir lo que es propaganda militarista.
PROFESORA: Tampoco era esa mi intención. Pero te aseguro que voy a tener en cuenta lo que me dices. No te lo vas a creer, pero alguna vez había pensado en darle otro enfoque a mis clases. Esta conversación tal vez sirva para animarme a darles una vuelta. Te lo agradezco. (Pausa. Se miran.) ¿Puedo preguntarte algo? ALUMNA: Sí, claro.
PROFESORA: ¿Esta es una reflexión individual o formas parte de algún grupo?
ALUMNA: Formo parte de un colectivo de estudio de la noviolencia como alternativa al militarismo.
PROFESORA: Me admira que a tu edad... Disculpa. Me admira tu interés. No sabía que mis alumnos tuvieran esas inquietudes.
ALUMNA: A veces tenemos que actuar en la clandestinidad.
PROFESORA: ¿Por?
ALUMNA: Otro día hablamos, se acaba el recreo.
PROFESORA: Vale, cuando quieras.
ALUMNA: O cuando quieras... tú.
PROFESORA: Sí, claro.
ALUMNA: Hasta mañana.
PROFESORA: Hasta mañana.

(Sale la ALUMNA. La PROFESORA, pensativa, la mira salir. OSCURO rápido sobre el sonido del timbre.)

Sin noticias de Paz, diciembre 2025

28 Diciembre 2025 at 19:58
Por: (tortuga)

Otro episodio más de Sin Noticas de Paz

En este capítulo tenemos:
- No al despilfarro político y las subvenciones, si al gasto militar
- Efemérides
- Buscamos becario infiltrado
- Cesta de Navidad para Palestine Action
- Coplilla por Palestina
- La guerra del mes: Sudán.

Apoyo a Educarueca

6 Agosto 2025 at 21:02
Por: Eva
Ante los ataques que está sufriendo la web de educarueca.org, la Asamblea Antimilitarista de Madrid queremos manifestar nuestro apoyo. En las últimas horas ha sufrido varios ataques DdoS que hace que haya permanecido caída varias horas. Educarueca lleva años siendo un referente en la educación para la paz, recogiendo ingente cantidad de materiales para trabajar Leer más ...
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