La Copa del Mundo de la FIFA en 2026 marcará un hito sin precedentes en la historia del fútbol: por primera vez, el torneo se disputará en tres países simultáneamente: Estados Unidos, Canadá y México. El campeonato, que se celebrará entre junio y julio de 2026, representa un salto en magnitud y organización que transforma el evento más seguido del planeta.
Un formato ampliado
El Mundial 2026 contará con un formato ampliado a 48 selecciones, frente a las 32 que compitieron en Catar 2022 y en ediciones anteriores. Este cambio, aprobado por la FIFA, implica un número de 104 partidos, muy por encima de los 64 que se disputaron en el último torneo. La ampliación busca dar cabida a más federaciones y extender la competición a lo largo de un mes completo de fútbol.
La triple sede repartirá los encuentros en estadios de las tres naciones norteamericanas. Estados Unidos albergará la mayoría de los partidos, incluyendo fases eliminatorias y la final. México, que ya fue anfitrión en 1970 y 1986, aportará su experiencia organizativa y estadios emblemáticos como el Azteca. Canadá, tras su debut como sede mundialista, acogerá encuentros de la fase de grupos en ciudades como Toronto y Vancouver.
Cooperación regional sin precedentes
El tripartito organizativo implica un esfuerzo de coordinación logística, de visados y de seguridad entre los tres países. Por primera vez, una Copa del Mundo cruza fronteras de forma tan amplia, lo que ha requerido acuerdos bilaterales para facilitar el movimiento de aficionados, jugadores y personal. La FIFA ha destacado la cooperación regional como un valor añadido en un contexto geopolítico complejo.
El torneo también supondrá un impacto económico significativo. Según estimaciones de los gobiernos anfitriones, la competición generará ingresos por turismo y patrocinios que podrían alcanzar decenas de miles de millones de dólares. Las obras de infraestructura en estadios y transportes ya están en marcha, con el objetivo de cumplir los plazos establecidos.
El Mundial 2026 se perfila como el más global de la historia, tanto por su extensión geográfica como por el número de selecciones participantes. Para los aficionados españoles, el torneo supondrá seguir a la selección en un formato inédito, con partidos que se disputarán en husos horarios variados y con la posibilidad de viajar entre tres países durante la competición.