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AnteayerSalida Principal

Los fachas y el jurado número 12

3 Marzo 2026 at 07:00

Este artículo forma parte del dossier ‘Obreros de ultraderecha’. Puedes conseguir la revista y suscribirte en el kiosco de ‘La Marea’.


En apenas una década, han pasado de darnos risa a darnos miedo: en las elecciones de 2005 sacaron 58.114 votos y cero diputados y en las de 2023 sumaron 3.031.308 votos y 33 diputados, que en la próximas, según las encuestas, superarán los 60. La cantidad ha modificado la cualidad: de ¡¡¡pobres fachas!!! a ¿fachas pobres? a ¿¿¿pero de verdad hay fachas pobres??? Un buen número de gente modesta, y con una elevada proporción de jóvenes en ella, se ha vuelto facha. ¿Qué hacer para que dejen de serlo? ¿Cómo combatir la forma en que la ultraderecha pesca en este nuevo caladero? «Hay que atajar la compra de vivienda por parte de fortunas extranjeras. La clase media está desvalijada», dice el portavoz de Vivienda de Vox, Carlos Hernández Quero, intentando exprimir –como han hecho con otros temas– la emergencia habitacional.

¿Se frenará este ascenso cuando la vivienda vuelva a ser un bien asequible para los jóvenes? Vale, sí, razones tienen de sobra. Según el INE, el precio se ha encarecido un 70% en la última década. Esto es verdad. Pero ni en el mejor de los casos se parará a la ultraderecha si seguimos dejando campar a sus anchas las mentiras. ¿Se frenará combatiendo los bulos? Puesto que somos periodistas y no ministros de Vivienda, vayamos a ello.? ?Pertrechado con las gotas de verdad que suele contener, el bulo tiene a su favor la verosimilitud: en él la apariencia de verdad devora a la verdad. Alcanzar la verdad requiere cierto tiempo y esfuerzo; abrazar la verosimilitud, casi ninguno. Las cosas que los jóvenes creen sobre la inmigración, la delincuencia, la okupación, el franquismo, el feminismo o las ayudas sociales no son verdaderas pero sí verosímiles: el problema es que destruir su verosimilitud requiere un tiempo de escucha o lectura que los crédulos no están dispuestos a perder.

Los fachas y el jurado número 12
Henry Fonda en una escena de 12 hombres sin piedad (1957). FILMIN

Los nuevos fachas, los fachas pobres operan ante la realidad como aquellos 11 jurados de 12 hombres sin piedad que habrían condenado al pobre chico que parecía haber matado a su padre de no haber intervenido el jurado número 12 –Henry Fonda en el cine, José María Rodero en la televisión– para demostrarles que aquello que a todos les había parecido verdadero, en realidad era solo verosímil. Los 11 jurados que, aun de buena fe, estaban en el error rectificaron su posición porque dedicaron un tiempo prudencial a escuchar las razones del jurado número 12. De no ser por este, el chico inocente habría sido condenado: él convenció a los otros 11 de que había más cosas entre el cielo y la tierra de las imaginadas por sus miedos, sus prisas, sus prejuicios, su ignorancia o su pereza. Y ahí está la dificultad de estos tiempos: encontrar ese jurado número 12 todos los días para que los otros 11 puedan cambiar su veredicto en las urnas.

La entrada Los fachas y el jurado número 12 se publicó primero en lamarea.com.

Epstein, la “cura del cáncer”, los sueldos públicos y la delincuencia: las desinformaciones que marcaron febrero

2 Marzo 2026 at 15:26
Por: Verificat

Este artículo ha sido publicado originalmente en Catalunya Plural. Puedes leerlo en catalán aquí.


Las fake news se han convertido en una realidad cotidiana: mentiras que circulan como la pólvora a través de redes sociales y medios poco fiables. Aquí podéis leer una selección de las noticias falsas o interesadamente parciales que Verificat ha ido desmintiendo a lo largo del mes de febrero.

La aparición de Pedro Sánchez, Aznar y el rey en los archivos de Epstein, que no está vivo ni en Tel Aviv ni en su isla del Caribe

El caso de Jeffrey Epstein ha generado 3,5 millones de documentos desclasificados, pero gran parte del debate público ha estado dominado más por el ruido que por los datos verificados. El nombre de Pedro Sánchez y del rey emérito Juan Carlos I aparece en los archivos en menciones indirectas o en recopilaciones de información. Algunos contenidos virales, como supuestas predicciones o conexiones, son en realidad lecturas incorrectas o descontextualizadas de documentos reales. En el caso del expresidente José María Aznar, consta como destinatario de dos paquetes enviados por Ghislaine Maxwell y Epstein a La Moncloa y a FAES, respectivamente.

También se han difundido teorías que cuestionan la muerte de Epstein, pero no tienen base. Epstein murió el 10 de agosto de 2019 en una prisión de Nueva York, y las investigaciones oficiales concluyeron que se suicidó.

Cuidado con los titulares que aseguran que se ha encontrado “la cura del cáncer”

Varios titulares han afirmado que se ha encontrado “la cura del cáncer” a raíz de un estudio liderado por Mariano Barbacid en el CNIO, pero se trata de una afirmación exagerada. La investigación muestra regresión tumoral en ratones con cáncer de páncreas, no una cura probada en humanos. El cáncer engloba más de 200 enfermedades distintas, lo que impide hablar de una única solución universal.

Los expertos recuerdan que se trata de un paso preliminar dentro de un proceso largo y complejo. Presentarlo como una “cura” genera falsas expectativas y no refleja el funcionamiento real de la investigación científica.

¿Qué cobran los consejeros catalanes en las empresas públicas del Estado?

A raíz de la afirmación de que hay cargos de Junts en Renfe, Aena y RTVE que cobran entre 100.000 y 150.000 euros, Verificat ha investigado la presencia de catalanes en los consejos de administración.

Hay cuatro consejeros catalanes en RTVE —vinculados respectivamente a Junts per Catalunya, ERC, ICV y el PP— y su retribución anual es de 126.000 euros brutos. También hay cuatro catalanes entre los consejeros de Aena, uno de ellos vinculado a Junts y otro al PSC, con una retribución de 1.090,36 euros por reunión, con un total anual que no puede superar los 11.994 euros. Por último, en Renfe hay un consejero catalán vinculado a la ANC y otros en los consejos de administración sectoriales de la empresa pública, con un máximo de 11.994 euros anuales por consejero.

Los catalanes y los menores no acompañados no son los colectivos más odiados

No es cierto que los catalanes y los menores extranjeros no acompañados sean, en términos absolutos, los colectivos más odiados por la población española: estas afirmaciones exageran los datos de un estudio denominado Mapa de odios.

La encuesta muestra que, dentro de la categoría de colectivos por origen, etnia o nacionalidad, un 3 % de los encuestados dice sentir odio hacia los menores extranjeros no acompañados y un 1,9 % hacia los catalanes. Además, si se comparan con todos los colectivos, personas e instituciones incluidos en el estudio, catalanes y menores no acompañados quedan en la mitad del ranking, muy por debajo de figuras como Vladímir Putin o los machistas.

También se observa que los votantes de derechas tienden a expresar más rechazo o baja simpatía hacia los catalanes y los menores no acompañados, mientras que entre los progresistas estas actitudes son considerablemente más bajas.

Catalunya no lidera todos los ‘rankings’ de delincuencia

Los datos oficiales indican que Catalunya tiene una tasa global de delitos relativamente alta, con unos 63 delitos por cada 1.000 habitantes, pero eso no significa que encabece todos los tipos de delito.

Solo se sitúa en cabeza en algunas categorías concretas, como los intentos de homicidio, las agresiones sexuales con penetración, los hurtos, los robos con fuerza o con violencia y las estafas. En el resto de tipologías, se encuentra en la mitad de la tabla o por debajo de otras comunidades autónomas.

A escala europea, los datos de Eurostat muestran que Catalunya solo lidera uno de los siete tipos de delitos medidos —los robos violentos—, mientras que en el resto está lejos del primer puesto. Presentar a Catalunya como líder general de la delincuencia simplifica y distorsiona la realidad, que es mucho más matizada y depende del tipo de delito analizado.

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¿Cuántos tipos de contaminación puedes citar? Algunos son muy desconocidos

Seguramente sabías que la luz, el humo o el ruido son formas de contaminación. Pero te animamos a que hagas una pausa en esta lectura para reflexionar, primero en qué es contaminar; y segundo, en cuántos tipos de contaminación puedes enumerar. Luego, sigue leyendo y déjanos un comentario con tus conclusiones.

Efectos de la contaminación en la salud humanaSegún la RAE, contaminar es “alterar nocivamente la pureza o las condiciones normales de una cosa o un medio por agentes químicos o físicos”. Pues bien, no son pocas las personas que al pensar en contaminación solo evocan agentes químicos, como pueden ser los vertidos de petróleo en el mar, de aguas residuales en los ríos, o el uso de plaguicidas. Sin embargo, son también muy importantes los perjuicios de los agentes más físicos como la luz, el calor, la radiactividad, el ruido, los genes o el turismo.

Tipos de contaminación

1. Contaminación lumínica: El exceso de luz es un tipo de contaminación muy desconocido. Es muy frecuente encontrar sistemas de alumbrado ineficientes, excesivos, mal diseñados, o con un horario de apagado mal programado (farolas encendidas de día o a horas que no son útiles). También afecta la luz publicitaria, la de monumentos, las luces navideñas, etc. Es un problema cada vez más extendido a pesar de las crisis climática y energética. El inconveniente no es solo un sobreconsumo absurdo; o que no se puedan ver las estrellas; sino que afecta negativamente a la fauna, especialmente a las aves migratorias y a los insectos. Alicia Pelegrina es una científica que hace monólogos de humor y una de sus pasiones es divulgar los problemas de la luz. Como ella dice, la luz se ha asociado a cosas buenas y no siempre es así. La iluminación LED tiene buena fama porque ahorra dinero, aunque sin embargo, aumenta la contaminación del cielo. Recomendamos su monólogo ¡Queremos ver las estrellas! (sobre las bombillas LED y el efecto rebote que producen).

2. Contaminación acústica: Un ruido emitido no perdura en el tiempo, pero la exposición prolongada a ruidos tiene efectos negativos para la salud humana y de los ecosistemas. Todo sonido no deseado es contaminación acústica y las fuentes principales son las actividades humanas, tales como el transporte —el tráfico y sus motos—, la construcción, las industrias, y también inventos como las sopladoras de hojas, la música excesivamente fuerte o las motos acuáticas. Ni siquiera bajo el mar hay silencio. El tráfico marítimo, la minería y las prospecciones marítimas producen excesiva contaminación acústica, lo cual afecta a la vida marina, especialmente a los cetáceos.

3. Contaminación turística: Dependiendo de su comportamiento, una única persona puede dañar un ecosistema. Imaginad el daño que producen miles de personas invadiendo ecosistemas naturales, como por ejemplo las playas en verano (sí, una playa es antes un ecosistema que un lugar de ocio). El turismo puede ser altamente contaminante, especialmente si se viaja en avión y sin unas normas básicas de responsabilidad. También puede afectar a otros aspectos, tales como el paisaje, la explotación laboral, la destrucción de ecosistemas o el abuso de recursos como el agua. Un caso evidente es el turismo de campos de golf cuando infecta territorios donde el agua es escasa, como el Sur de Europa. Un poco más lejos, en África, los turistas acosan a los animales para verlos de cerca (no te pierdas este vídeo con lo que pasa cuando unos guepardos consiguen cazar).

4. Contaminación informativa: Este desorden abarca tanto el exceso de información como su falsedad. Las redes sociales facilitan la exposición a demasiados datos, lo cual puede generar estrés y saturamiento. Muchos grupos políticos tienen deseos de divulgar información falsa (bulos) para polarizar a la población, confundirla o desviar la atención de ciertos problemas. Por ejemplo, en España, la dirigente Isabel Díaz Ayuso (del PP) es una experta en levantar polvareda informativa, falsa y conflictiva. Un bulo o una polémica puede generarse en diez segundos, mientras que desmentirlo puede requerir semanas, si es que se logra. Además, que un líder haga el ridículo no cambia significativamente la tendencia de voto de sus votantes. Los errores políticos suelen justificarse con cualquier muletilla. Es obvio que hay que escuchar a todo el mundo con espíritu crítico. Dentro de esta categoría podríamos incluir una educación deficiente, porque tan malo es educar de forma errónea como insuficiente. Y por ejemplo, la educación ambiental es asombrosamente deficiente.

Cada molino eólico requiere arrasar un territorio único. No solo por el espacio que ocupa sino por los caminos que hay que hacer para llegar a cada molino.5. Contaminación visual o estética: Se refiere al abuso de elementos que alteran la estética del entorno o el paisaje. Pueden ser carteles publicitarios, cables, chimeneas, antenas, edificios, molinos eólicos, centrales de energía solar (como estas)… Este tipo de contaminación puede afectar a la salud de los individuos, en especial la psicológica. Los molinos de viento no solo pueden afectar al paisaje, sino que también son la causa de grandes mortandades de aves y murciélagos.

6. Contaminación textil: La producción de telas y calzados es responsable de la contaminación del agua y de emisiones de gases de efecto invernadero. Hasta la ropa de segunda mano tiene un impacto oculto, en el que muchos no piensan. Pero aquí queremos resaltar que la ropa en sí misma puede estar contaminada con productos tóxicos procedentes de los procesos de limpieza o estampado. Al estar en contacto con tu piel estarían intoxicando tu cuerpo. La ropa vieja, al haber sido lavada muchas veces, tendría menos problemas en este sentido.

7. Contaminación térmica: Cambiar la temperatura de un ecosistema puede tener efectos negativos. Por ejemplo, las centrales nucleares necesitan estar cerca de grandes fuentes de agua para su funcionamiento y vierten al medio agua caliente sobrante. El aumento en la temperatura del agua afecta negativamente a la biodiversidad, reduce la solubilidad de oxígeno y aumenta el metabolismo de los animales acuáticos, lo cual los lleva a consumir más alimento, reduciendo los recursos del ecosistema. El efecto contrario se produce en las plantas regasificadoras de gas. Estas plantas reciben gas líquido (GNL) y lo devuelven a su estado gaseoso. Para ello, usan agua (normalmente del mar) y la devuelven más fría. ¿Podría considerarse el calentamiento global un tipo de esta contaminación?

8. Contaminación electromagnética: Los equipos electrónicos, torres de alta tensión, transformadores, antenas de telefonía móvil, electrodomésticos, routers, etc. producen campos electromagnéticos que pueden afectar a la salud. Aunque la ciencia no ha demostrado efectos adversos, es cierto que hay personas en las que son muy notables sus perjuicios (hipersensibilidad electromagnética).

9. Contaminación genética: La difusión de genes de forma incontrolada es un problema imposible de cuantificar o de evaluar. Los genes pueden ser de organismos artificiales (transgénicos, OMG) o naturales, y se pueden contaminar tanto cultivos como poblaciones salvajes. Por ejemplo, si se planta maíz transgénico en un terreno, no se puede plantar maíz ecológico a decenas de kilómetros, porque el polen viaja por el viento y contamina las plantas, sus frutos y sus descendientes. Las consecuencias pueden permanecer desconocidas para siempre. Liberar un organismo vivo —como una semilla— en un ecosistema del que no procede es contaminación genética, pues dicho organismo podría transmitir sus genes (por reproducción o hibridación). Es un problema grave para la biodiversidad y tan inconmensurable que dispara la imaginación literaria.

10. Contaminación espacial: Orbitando alrededor de la Tierra hay toneladas de basura: satélites viejos, partes de cohetes, fragmentos de pinturas, tornillos… El principal problema no es estético, sino ético y práctico. La basura cae regularmente a la Tierra y puede causar serios problemas, ya que es complicadísimo predecir el lugar de caída. Además, las colisiones pueden romper satélites útiles y producir más basura espacial (síndrome de Kessler). En 2008, había 2000 satélites activos. Ahora hay más del doble. Y se siguen lanzando más. Los científicos piden que la órbita baja de la Tierra sea un ecosistema protegido.

11. Contaminación del suelo: Es un tipo de contaminación química. Lo más usual es la presencia de pesticidas de la agricultura (que también contaminan acuíferos y mares). El suelo también puede contaminarse por múltiples otras causas, tales como por invasión del agua marina (al abusar de los acuíferos costeros), por purines de la ganadería, o por basuras urbanas o industriales. No es raro que la extracción de hidrocarburos, su procesamiento y su almacenamiento acaben contaminado el suelo en donde se llevan a cabo todas esas actividades.

12. Contaminación hídrica o del agua: Aunque los vertidos de petroleros son muy impactantes, el origen principal de esta contaminación está en la ganadería, la agricultura, las industrias y las ciudades que no depuran bien sus aguas negras. La pesca es otro enorme foco de contaminación para el mar (aparejos y redes se pierden o se abandonan). Tal vez, la pesca de arrastre sea la más responsable en contaminación de plásticos, metano y CO2, pero otros artes de pesca —como el palangre— también tienen un impacto desmedido. Otra fuente de contaminación es la salmuera que vierten al mar las plantas desaladoras de agua. Esta agua eleva la salinidad y la temperatura de las aguas circundantes al punto de descarga, afectando negativamente a especies como la Posidonia. Por otra parte, la desalación tiene otros impactos ambientales. Una fuente de contaminación del agua de la que se habla poco son las lavadoras, por la enorme cantidad de detergentes y fibras que liberan a las aguas residuales y que las depuradoras no pueden eliminar. Lavar menos la ropa, con menos detergente y usar ciclos cortos ayuda a reducir este tipo de vertidos. La UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) estimó que la mayoría de los microplásticos en el océano provienen de lavar la ropa (34,8%).

13. Contaminación atmosférica o del aire: Junto con la contaminación hídrica, es posiblemente la más conocida. El ser humano vierte a la atmósfera toneladas y toneladas de gases contaminantes, desde el conocido dióxido de carbono (CO2) a otros gases como los óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno, metano, ozono, etc. Algunos son tóxicos para la salud. Otros producen el cambio climático o la lluvia ácida. Abandonar los combustibles fósiles y reducir el consumo de lácteos y carne ahorraría millones de vidas. En este apartado también se incluye la contaminación por partículas (lo cual es directamente cancerígeno) y la innombrable contaminación de interiores: muchos piensan que en su casa están a salvo de la contaminación, cuando son ellos mismos los que ensucian el aire que respiran con limpiadores, barnices, pinturas, desinfectantes, ambientadores… o tabaco.

14. Contaminación radiactiva o nuclear: La presencia no deseada de sustancias radiactivas en el entorno es algo altamente peligroso para la salud y casi imposible de eliminar. Es uno de los motivos por los que las centrales nucleares deberían ser cerradas de forma urgente. Esta contaminación normalmente afecta al suelo, al aire y al agua. Es una de las llamadas “nuevas entidades“.

15. Contaminación postal: El envío de paquetes ha crecido enormemente por las ventas online. Esto dispara la otros tipos de contaminación especialmente para transportar el paquete en los últimos kilómetros (hasta tu casa). El colmo es el tráfico de las devoluciones. Muchas empresas no tienen capacidad de tratar esas devoluciones y acaban tirando a la basura sus productos. Los efectos secundarios de esta contaminación son el cierre de comercios de barrio, el consumo compulsivo, la destrucción de productos no vendidos o devueltos, la venta de datos personales a otras empresas y la destrucción de los embalajes. Por eso, ya se ha propuesto que los paquetes sean devueltos vacíos para ser reutilizados.

16. Contaminación del cuerpo: Introducir sustancias nocivas en nuestro propio cuerpo es contaminarnos. Puede ser de forma voluntaria en forma de malos hábitos alimenticios (como los excesos de azúcar, de grasas animales, de sal, etc.) o de drogas como el tabaco o el alcohol, entre otras. También puede ser de forma involuntaria, por ejemplo al respirar o ingerir productos contaminados. Por concretar en ejemplos concretos, casi todas las bebidas están contaminadas con microplásticos y gran parte del pescado está contaminado por mercurio (particularmente el atún y otros peces carnívoros) y, sin embargo, la mayoría de la población lo desconoce.

Podríamos haber puesto en epígrafes independientes algunos tipos de contaminación incluidos en los anteriores, tales como la contaminación por plásticos, o por aparatos electrónicos. En todo caso, es fundamental que, cada uno, desde nuestro lugar, actuemos diligentemente contra todo tipo de contaminación. Simplemente hablar de esto, es un gran avance. Otra cosa es comprometerse a votar a formaciones comprometidas.

♦ Pregunta: ¿Qué imagen o tipo de contaminación te ha impactado más? (puedes contestar en nuestros comentarios de abajo)

♦ Más sobre contaminación:

Intereses destructivos y bulos

Las empresas gigantes tienen más poder, más intereses —también destructivos— y, sin duda, tienen más fácil difundir bulos, pagar medios e invadir nuestro espacio con su manipuladora publicidad.

Como nos enseñó Jacinto Benavente (Nobel de Literatura 1922), los intereses económicos y personales a menudo prevalecen sobre la ética. Con estos cimientos, «destruir» será aceptable para conseguir los objetivos marcados.

Las grandes empresas suelen tener un departamento de sostenibilidad en el que se estudia cómo ocultar la destrucción (léase contaminación, sufrimiento animal, machismo, maltrato laboral, etc.). También se encargan de hacer una comunicación eficaz para que parezca que todo es pura bondad, además de beneficioso y rentable. Por muy bonitos que sean sus anuncios, es muy complicado que una empresa grande sea sostenible, menos aún si cotiza en bolsa. Las PYME lo tienen más fácil.

Seguro que conoces a personas y organismos que trabajan por un mundo mejor, con mensajes positivos e interesantes consejos: desde la ONU (con sus defectos) hasta ONG, asociaciones o blogs como Blogsostenible. Todo este esfuerzo queda emborronado con una simple campaña de publicidad masiva. En un día, se arruina el trabajo paciente de miles de personas.

La mala educación de la desinformación

Hay mentiras que basta con repetirse para que parezcan verdad. Otras, en cambio, no hay ni que repetirlas: usan una frase simplona que engancha al público receptor con alguna trampa para que piense que ya no es necesario profundizar más. Veamos algunos ejemplos:

  1. «El agua de los ríos se tira al mar», dicen algunos como si los ríos no fueran ecosistemas valiosos o el mar no necesitara lo que todo río le regala. Detrás de este bulo suele haber más ignorancia que mala fe. También puede haber intereses en construir presas (aunque luego no sirvan de nada) o en pretender aumentar el regadío (a pesar de los riesgos que nos amenazan). En ocasiones, el objetivo es simplemente aparentar que se defienden los intereses de los agricultores, como si fueran muy diferentes de los intereses ecologistas.
  2. «Los montes hay que limpiarlos», sostienen como si la hojarasca no fuera esencial para la biodiversidad mundial (sí, esencial). Detrás de este bulo suele haber ganaderos que quieren poner en valor su tarea, como si no hubiera habido bosques antes de que llegaran los primeros ganaderos. Se atreven a decir que «la ganadería extensiva es necesaria», cuando son los ganaderos quienes necesitan a los bosques y no a la inversa.
  3. «Los ríos hay que limpiarlos», afirman como si la suciedad de un río fuera su vegetación y no los plásticos o toallitas que producen esas empresas que luego te invitan a que los pongas en el contenedor adecuado. Un río con vegetación no solo es más bello, sino que también es más útil, más resiliente y menos peligroso ante riadas. Hay que darle al río —o al barranco— lo que le pertenece por derecho natural. Construir cerca puede ser rentable para unos y una sentencia de muerte para otros (véase el caso de la dana valenciana).
  4. «La caza controla las superpoblaciones», afirman los cazadores ocultando que la caza deportiva es el mayor elemento que desequilibra las poblaciones en toda la cadena trófica: tanto en presas como en predadores. Y así ha sido desde que el humano empezó a cazar. Una actividad tan terrible para todos debe ser prohibida, en todos los territorios y para todas las especies. Cazar por placer y con armas de fuego es, sin duda, un deporte de ignorantes o de cobardes.
  5. «España debe aumentar la natalidad», como si los científicos no hubieran avisado de que no solo no es necesario, sino ni tan siquiera conveniente que aumente la población mundial. Los partidarios de fomentar la natalidad suelen esconder demagogia o xenofobia (intuyo que a veces son ambas y sin ellos ser conscientes). En este asunto, es preciso indicar —cuantas veces surja— que, si bien el aumento de la población es un riesgo que nos acerca al colapso, mucho más peligroso —sin comparación— es el aumento de los ricos y su consumo desmedido. Son los millonarios los que provocan los mayores desastres ambientales, aunque consuman comida ecológica y viajen en aviones pintados de verde.
  6. «Las vacas dan leche y carne». La realidad es que ellas no dan nada, sino que se les roba todo. Y cuando no producen el mínimo de leche exigido, se transportan al matadero para que sus cuerpos sigan produciendo dinero, que es lo realmente importante.
  7. «El toro no sufre; y  las gallinas y los peces, menos». Es como si nosotros pudiésemos decidir quién sufre, en qué medida sufre y en qué momento lo hace.

Conclusión: Dejemos de repetir frases hechas sin pensar, bulos prefabricados de papel charol, porque beneficiamos a corporaciones que aprovechan nuestra ignorancia para asfixiarnos un poco más.

♦ Sobre manipulación…

blogsostenible

Intereses destructivos y bulos

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Seguro que conoces a personas y organismos que trabajan por un mundo mejor, con mensajes positivos e interesantes consejos: desde la ONU (con sus defectos) hasta ONG, asociaciones o blogs como Blogsostenible. Todo este esfuerzo queda emborronado con una simple campaña de publicidad masiva. En un día, se arruina el trabajo paciente de miles de personas.

La mala educación de la desinformación

Hay mentiras que basta con repetirse para que parezcan verdad. Otras, en cambio, no hay ni que repetirlas: usan una frase simplona que engancha al público receptor con alguna trampa para que piense que ya no es necesario profundizar más. Veamos algunos ejemplos:

  1. «El agua de los ríos se tira al mar», dicen algunos como si los ríos no fueran ecosistemas valiosos o el mar no necesitara lo que todo río le regala. Detrás de este bulo suele haber más ignorancia que mala fe. También puede haber intereses en construir presas (aunque luego no sirvan de nada) o en pretender aumentar el regadío (a pesar de los riesgos que nos amenazan). En ocasiones, el objetivo es simplemente aparentar que se defienden los intereses de los agricultores, como si fueran muy diferentes de los intereses ecologistas.
  2. «Los montes hay que limpiarlos», sostienen como si la hojarasca no fuera esencial para la biodiversidad mundial (sí, esencial). Detrás de este bulo suele haber ganaderos que quieren poner en valor su tarea, como si no hubiera habido bosques antes de que llegaran los primeros ganaderos. Se atreven a decir que «la ganadería extensiva es necesaria», cuando son los ganaderos quienes necesitan a los bosques y no a la inversa.
  3. «Los ríos hay que limpiarlos», afirman como si la suciedad de un río fuera su vegetación y no los plásticos o toallitas que producen esas empresas que luego te invitan a que los pongas en el contenedor adecuado. Un río con vegetación no solo es más bello, sino que también es más útil, más resiliente y menos peligroso ante riadas. Hay que darle al río —o al barranco— lo que le pertenece por derecho natural. Construir cerca puede ser rentable para unos y una sentencia de muerte para otros (véase el caso de la dana valenciana).
  4. «La caza controla las superpoblaciones», afirman los cazadores ocultando que la caza deportiva es el mayor elemento que desequilibra las poblaciones en toda la cadena trófica: tanto en presas como en predadores. Y así ha sido desde que el humano empezó a cazar. Una actividad tan terrible para todos debe ser prohibida, en todos los territorios y para todas las especies. Cazar por placer y con armas de fuego es, sin duda, un deporte de ignorantes o de cobardes.
  5. «España debe aumentar la natalidad», como si los científicos no hubieran avisado de que no solo no es necesario, sino ni tan siquiera conveniente que aumente la población mundial. Los partidarios de fomentar la natalidad suelen esconder demagogia o xenofobia (intuyo que a veces son ambas y sin ellos ser conscientes). En este asunto, es preciso indicar —cuantas veces surja— que, si bien el aumento de la población es un riesgo que nos acerca al colapso, mucho más peligroso —sin comparación— es el aumento de los ricos y su consumo desmedido. Son los millonarios los que provocan los mayores desastres ambientales, aunque consuman comida ecológica y viajen en aviones pintados de verde.
  6. «Las vacas dan leche y carne». La realidad es que ellas no dan nada, sino que se les roba todo. Y cuando no producen el mínimo de leche exigido, se transportan al matadero para que sus cuerpos sigan produciendo dinero, que es lo realmente importante.
  7. «El toro no sufre; y  las gallinas y los peces, menos». Es como si nosotros pudiésemos decidir quién sufre, en qué medida sufre y en qué momento lo hace.

Conclusión: Dejemos de repetir frases hechas sin pensar, bulos prefabricados de papel charol, porque beneficiamos a corporaciones que aprovechan nuestra ignorancia para asfixiarnos un poco más.

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