
No es la primera vez que hablamos del hambre, de la comida, o de los pobres, pero resulta curioso el contador de hambrientos que el Banco Mundial tiene en su web sobre el precio de los alimentos. El contador no para de aumentar (a fecha de hoy), y se acerca a los 940 MILLONES. En Febrero, la FAO dijo que los precios de los alimentos básicos alcanzaron otro record histórico (ver gráfico), más que en la crisis alimentaria de 2008, la cual fue más comentada en los medios… ¿acaso nuestra crisis de juguete nos impide hablar de otras crisis?
Las causas de esta “nueva” crisis alimentaria son diversas, y todos los que lean esto tendrán en su mano actuar, de alguna forma, en algún sentido:
- El crecimiento económico de los países emergentes (China, Brasil, India…) provoca que quieran comer tanta carne como en los países ricos, lo cual aumenta el consumo de cereales y pienso, que a su vez, eleva el precio de los alimentos (lee los 12 problemas del consumo de carne, según Riechmann).
- El crecimiento demográfico también influye, obviamente.
- El aumento en el uso de biocarburantes, provoca utilizar campos de cultivo y alimentos, para producir carburantes que los ricos quemamos en nuestros coches.
- Especulaciones financieras sobre los alimentos que elevan el precio de los alimentos sin aportar trabajo alguno: Compran alimentos antes de que se planten, y los venden antes de que germinen… ganan mucho… ¿sin saber el daño que provocan? … y es que al final los mercados están en manos de unas pocas multinacionales de la alimentación.
- Sequías e inundaciones, que pueden ser causa del cambio climático.
- Los paraísos fiscales también son culpables.