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Ayer — 26 Febrero 2026Salida Principal

Gran jornada en la Liga Infantil Globalcaja: diversión, buen golf y futuro prometedor en Albacete

26 Febrero 2026 at 22:22

El golf continúa creciendo con fuerza en Albacete, y una prueba más de ello se vivió este fin de semana con una nueva cita de la Liga Infantil Globalcaja en el Club de Golf Las Pinaillas, un torneo que volvió a reunir a decenas de jóvenes jugadores en un ambiente inmejorable. Entre risas, deportividad y mucha …

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El golf de Albacete en lo más alto: Rubén Pardo arranca la temporada con un brillante puesto

23 Febrero 2026 at 12:17

El golf albaceteño vuelve a situarse en el mapa internacional gracias a Rubén Pardo, que ha firmado una sobresaliente tercera posición en el Ein Bay Open, disputado los días 17, 18 y 19 en Egipto. El torneo, correspondiente al Alps Tour, uno de los circuitos internacionales más reconocidos como antesala del Challenge Tour y del …

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Cada plástico que quitamos… ¡CUENTA!

Evento Facebook para limpiar las playas, cada uno por su cuentaEn Marzo, publicamos una foto en nuestro muro de Facebook, con el título “Nuevo reto: cada vez que vayas a la playa recoge 4 piezas de plástico”. Esta publicación ha llegado a más de 56.000 personas, muchas de las cuales se han comprometido a hacerlo. Esta pequeña reflexión de Veganized – non toxic fashion se convierte en viral y conseguimos limpiar un poquito el mar.

Veganized – non toxic fashion es un proyecto joven. Tenemos unos 3.400 seguidores reales en Facebook en apenas 4 años que llevamos en el mercado (estamos muy orgullosos de no usar robots, ni de comprar “me gusta”). Por eso, nuestra campaña la calificamos de éxito total. No obstante, no nos conformamos solo con algunos “me gusta” o que la publicación se comparta muchas veces. No queremos que todo quede en un simple acto en las redes sociales. Queremos que se convierta en realidad, porque 4 piezas de plástico multiplicado por miles de personas, son muchas piezas de plástico fuera de las playas, consiguiendo así revertir un poco el problema del plástico en el planeta.

Así pues, convertimos este reto en un evento llamado “Plastic ain’t fantastic que durará todo el año, y en el que hay un incentivo para participar. Como somos una tienda online y concept store en Málaga, con moda sostenible para hombres, mujeres y niños, decidimos hacer un sorteo cada mes con algunos de nuestros productos o con colaboraciones del sector ecológico.

No pedimos el simple gesto de dar un “me gusta” o compartir, sino actuar. Pedimos a los participantes que suban una foto al evento, recogiendo basura de la playa y así entran automáticamente en el sorteo y pueden participar cada mes durante todo el año, todas las veces que quieran.Los plásticos en el mar hacen mucho daño a la fauna marina y al ser humano.

Durante el primer mes hemos llegado a cerca de 1 millón de personas, de las cuales más de 8.000 han participado en el evento. Muchísimas personas con mucha conciencia y respeto por el medio ambiente han subido fotos, y hemos recibido agradecimientos y comentarios que nos enorgullecen y nos dan mucha esperanza en alcanzar un mundo más limpio.

Esta iniciativa ha sacado a la luz a personas que desde hace muchos años ya recogen plásticos de la playa o el campo, pero que antes no eran tan visibles. La iniciativa ha concienciado a miles de personas y les ha movido a actuar. Se ha convertido en una plataforma para compartir información, buenas practicas, eventos similares, etc. También nos ha dado a nosotros más visibilidad en las redes, porque todavía hay muchas personas que no saben que existe la moda alternativa, ética, sostenible y muy fashion.

Pero sobre todo estamos consiguiendo no solo que se recojan 4 piezas de plástico, sino muchas bolsas llenas de basura y no solo de las playas. Esto es lo más importante, porque el plástico está matando fauna salveje. Por eso, os animamos a participar, bien sea por el sorteo o bien por vuestra conciencia.

Nosotros no nos quejamos de los ayuntamientos o de la gente que tira los plásticos, pues quejarse es tan fácil como dar un “me gusta”, y nosotros preferimos actuar. Pero por supuesto, pedimos a las autoridades una política de envases sensata que fomente la reutilización y que evite que tantos plásticos acaben en el mar.

#PlasticAintFantastic
Saludos de Melanie y Uli
vuestro equipo Veganized – non toxic fashion

Más información:

Productos de Segunda Mano: La compra más ecológica

Documental "Comprar Tirar Comprar" sobre la obsolescencia programada
Documental “Comprar Tirar Comprar” sobre la obsolescencia programada (click para verlo).

La opción de compra más ecológica es, en general, no comprar nada. Pero claro, salirse del sistema totalmente puede no ser fácil, o puede ser más fácil de lo que pensamos (aquí hay un caso real). La decisión de comprar algo, debe ser una decisión consciente, no impulsiva. Pero cuando ya hemos decidido conscientemente que vamos a comprar algo, los productos de segunda mano ofrecen ventajas que el comprador ecológico debe analizar. Estás son algunas:

  • Comprar productos usados evita (o al menos reduce) la necesidad de extraer materiales de la Naturaleza.
  • Permite que materiales ya extraídos se utilicen más, haciéndole un favor al anterior propietario. Aunque haya que cambiar alguna pieza, el beneficio es evidente.
  • Son productos más baratos, y en Internet se encuentran webs donde se ofrecen todo tipo de productos, aunque son preferibles las tiendas locales (favoreciendo el ecológico comercio local).

Comprando (y vendiendo) productos usados ralentizamos la maquinaria industrial (la famosa “flecha dorada del consumo” del genial vídeo de Annie Leonard), y eso ofrece un respiro a la Naturaleza. Eso podría no ser del todo cierto si el vendedor usa el dinero para comprar productos nuevos, pero eso es responsabilidad del vendedor, no del comprador: Siempre hay que tener en cuenta que lo mejor es aprovechar las cosas hasta el final. Ejemplos:

Un sistema de transporte privado que consuma mucha energía externa no puede ser ecológico, aunque no emita CO2.
Un sistema de transporte privado que consuma mucha energía externa no puede ser ecológico, aunque no emita CO2.

Una de las cosas buenas de las crisis es que fomenta que la gente aproveche mejor sus productos (ley de las 3 erres), y que use más el mercado de segunda mano, además de una economía alternativa basada en monedas locales complementarias, los sistemas LETS (en Málaga, por ejemplo, está la moneda complementaria el Común). Pero la crisis tiene otras muchas alternativas.

Reflexión final: Intuyo que la mayoría de la gente que lea esto hasta el final será gente ya concienciada. Si el artículo te ha hecho reflexionar en algo, o bien, tienes experiencias o ideas en compra-venta de productos de segunda mano, por favor, pon un comentario con tus pensamientos al respecto. Gracias.

🐮Comprar cuero es maltratar animales

Nuestra sociedad (en general) se indigna cuando surgen noticias de maltrato animal (especialmente hacia perros, gatos o caballos). Sin embargo, convivimos con el maltrato animal a diario y la sociedad no lo ve, tal vez porque no quiere verlo. Un ejemplo es el uso generalizado de cuero. El cuero es piel de un animal que vivió —casi con seguridad— en condiciones indeseables: sufrió durante su vida y durante su muerte.

En un bolso, unos zapatos o un cinturón de cuero, también podemos ver los ojos de un animal pidiendo que no mercadeemos con su piel. Estamos éticamente obligados a preguntar por los componentes de cada objeto antes de comprarlo.

El cuero suele ser piel de vaca, pero también lo hay procedente de otros animales (cerdos, ovejas, cabras, caballos, avestruces, reptiles… incluso perros y gatos en China para productos baratos que se venden por todo el mundo). Una vez arrancada la piel del animal, se pierde la pista de su origen. Antes de venderla hay que curtirla para evitar su putrefacción. En todo el proceso hay, al menos, tres graves problemas:

  1. Impacto ambiental: Aquí tenemos que incluir dos aspectos inseparables.
    1. Impacto de la ganadería en su conjunto (cría, transporte y sacrificio): Esta es una de las industrias más conflictivas del planeta, provocando deforestación, contaminación de tierras, consumo excesivo de agua, grandes emisiones de gases contaminantes (especialmente metano), contaminación de acuíferos, de ríos y de mares, pérdida de hábitats, extinción de especies, etc. Reduciendo la ganadería se reduciría la contaminación y tendríamos tierras y agua para alimentar y vestir a muchas más personas (lo dice la ciencia). Se estima que la ganadería:
      • Es la responsable del 18% de las emisiones contaminantes de GEI.
      • Ocupa más del 30% de las tierras cultivables del planeta.
      • Consume más del 50% del agua que usan los humanos.
    2. Impacto del curtido: Se usan productos químicos muy contaminantes, como cromo, arsénico o cianuro, además de grandes cantidades de agua, lo que eleva la huella hídrica de los productos de marroquinería.
  1. Condiciones de los trabajadores: Entre los trabajadores del curtido hay mucha incidencia de cánceres (especialmente cáncer de páncreas), problemas respiratorios y cutáneos. Los salarios y las condiciones laborales suelen ser malas, incluso permiten el trabajo de menores (en Pakistán, por ejemplo, uno de los grandes exportadores de cuero). El trabajo en mataderos es, obviamente, indeseable para la mayoría de las personas. Suelen trabajar allí los que no tienen otras alternativas.
  1. Maltrato animal: Hasta usar lana es una forma de esclavizar animales y en su cría se les provoca mucho dolor y sufrimiento invisibilizado (como el desconocido proceso de mulesing). Por tanto, con más motivo el cuero es algo éticamente rechazable. Es imposible producir cuero de forma ética para los animales.

La industria del cuero no es ajena a sus problemas y por eso aplica técnicas de greenwashing para confundir a los consumidores. Cuatro de estas estrategias son:

  1. Algunos presumen de ser “libres de cromo” (chrom-free), pero evitan mencionar que usan otros productos químicos y, por supuesto, no hacen nada respecto a los demás problemas mencionados.
  2. Otros alegan sellos de “bienestar animal” diciendo que sus animales se han criado en “semilibertad y ecológicamente”. Aunque unos animales pueden vivir mejor que otros, se están usando de forma egoísta, simplemente por el beneficio para los humanos y, por supuesto, al final todos los animales son sacrificados (incluso los de granjas supuestamente ecológicas).
  3. Otro argumento es que la humanidad lleva usando pieles desde la prehistoria. Un argumento absurdo que no justifica hoy todos los problemas que hemos expuesto, más aún cuando tenemos muchas alternativas disponibles. En todo caso, el consumo en la prehistoria no amenazaba la estabilidad planetaria. En la prehistoria no había macrogranjas, ni se producía soja deforestando el Amazonas para alimentar ganado a miles de kilómetros.
  4. Los defensores del cuero alegan que es un subproducto de la industria de la carne. El argumento no sirve porque la industria ganadera también gana dinero vendiendo la piel y podría alegarse que la carne es un subproducto de la industria del cuero. Lo mismo se puede decir con los huesos de los animales con los que se fabrican cosméticos, gelatinas y golosinas, por ejemplo. Tanto si compras carne como si compras gelatina, golosinas o cuero estás dando dinero a esa industria, la cual te agradece tu contribución y tu apoyo directo.

Es imposible descubrir el origen del cuero de un producto: nunca lo pone en la etiqueta. Tampoco se indica nunca la especie del animal del que procede esa piel. Si es algo barato, muy posiblemente es piel de perro. Muchas veces el cuero viene de lejanos países donde las leyes sobre bienestar animal son laxas o inexistentes. Un curioso caso es el de India: dado que allí la vaca es un animal sagrado está prohibido matarlo en casi todos los estados. Lo que hacen es matarlas clandestinamente o transportarlas a países o estados donde es legal su sacrificio. Hasta las vacas sagradas mueren para alimentar el comercio internacional.

Lo mejor de todo es que hay alternativas vegetales y no son caras. El nailon es una alternativa plástica, pero no es recomendable porque produce micro y nanoplásticos que contaminan el planeta. Solo tenemos que buscar esas alternativas vegetales y elegir con conciencia planetaria. A veces es imposible saber si un producto tiene elementos de origen animal porque ni siquiera lo saben los vendedores. En ese caso, para estar seguros debemos acudir a marcas y tiendas que garanticen ser veganas.

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¿Tú también eres drogadicto?

El mundo tecnológico es extraño para los humanos. Estamos medio drogados. Y eso no es lo peor. Lo más grave es que no lo sabemos; o no lo queremos reconocer; síntoma clásico de toda adicción.

En paralelo, crece el consumo de medicamentos que nos adormecen, al igual que nuestra obsesión colectiva por creer que son necesarias o imprescindibles las tonterías más delirantes, desde las toallitas húmedas al agua plastificada. Vivimos en una sociedad enganchada, sumisa a los picos de dopamina. Aunque esto tiene una explicación científica basada en la evolución, hay un lado triste y autodestructivo; deshumanizador y depravado.

¿A qué estamos enganchados? Al menos, a todo esto…

  1. Esclavos de la comodidad. Esto es dañino cuando se busca a toda costa y sin evaluar costos ni riesgos para nosotros ni para terceros.
  2. Dependemos del plástico y de los envases de usar y tirar. Hemos convertido en un peligro para nuestra salud un material que —bien empleado— podría tener más ventajas que inconvenientes. Ni un SDDR para los envases de plástico sería suficiente, porque reciclar no basta.
    • Evitar envases de usar y tirar, incluso de vidrio, no es tan fácil como debiera, aunque tampoco es imposible.
  3. Dependemos del petróleo. Pocas dependencias son tan graves como la petroadicción. Gran parte de nuestras sociedades se mueven con combustibles fósiles, desde este blog que estás leyendo, hasta la comida que llega a tu boca. Sin petróleo, sufriríamos apagones, tanto eléctricos como médicos, psicológicos, de suministros y hasta de paz.
    • Caminar e ir en bici son bombas silenciosas que despiertan a la humanidad.
  4. Nos ciega la moda barata. Queremos vestir arreglados para que no nos miren mal; o para sentirnos superiores, si bien los mayores ladrones y asesinos siempre se presentan con corbata y relojes caros. Tampoco parece importar que la moda sea causa directa de enormes problemas ecoanimalistas.
    • Vestir ropa visiblemente usada, no solo introduce menos tóxicos en nuestro cuerpo, sino que golpea en el estómago de la segunda industria más contaminante del planeta, solo por detrás del sector energético.
  5. Adoramos la carne, los lácteos, los huevos y la comida ultraprocesada. Nos da igual lo que diga la ciencia, incluso aunque nuestra salud se resienta. El consumo de alimentos de origen animal y ultracondimentados es tan sabroso y barato (subvencionado en muchos casos), que nos engancha en cada mordisco. Los dirigentes venden nuestra salud a macrocorporaciones ultraazucaradas.
    • Solo un demente o alguien sin alternativas querría trabajar de matarife. En este oficio, la crueldad diaria insensibiliza al ser humano hasta niveles inhumanos. A partir de ahí, todos los negocios que se basan en ello —igual que la caza o la pesca— tienen podridos los cimientos.
  6. Huimos lejos para mirar fuera cuando no queremos ver dentro. ¿Quién nos ha vendido que si no viajas en vacaciones eres un ser inferior? Los sabios saben que se aprende más sin salir de casa (Capítulo 47 del Tao Te Ching).
    • Viajar despacio y por tierra (sin volar) no es sinónimo de viajar cerca, ni de aprender poco. Tener el valor de mirar hacia dentro es más barato, más productivo y más valiente que subir al Himalaya, pero la foto tendrá menos likes.
  7. Buscamos el ruido. Fabricamos máquinas que producen ruido y rellenamos con música cuando hay demasiado silencio. Nuestra sociedad se comporta como si el silencio fuera un terrorífico enemigo.
  8. Anhelamos la riqueza. Queremos dinero para que nos admiren. Los ricos no son superiores; solo los tratamos como si lo fueran, sin importar si el origen de su riqueza es ético o no; o incluso cuando, directamente, se sabe que procede de corrupción propia o de sus antepasados.
    • Muchas personas se consideran clase media porque observan que hay otros más ricos y otros más pobres. La medida de Peter Singer para ver si somos ricos tal vez te sorprenda y te haga reaccionar ante este mundo asombrosamente injusto.
  9. Nos atamos a las telecomunicaciones, a internet, a la tecnología, a la IA, a las series en streaming. La cosa va más allá del síndrome FOMO (Fear of Missing Out; miedo a perderse algo), caracterizado por ansiedad o preocupación constante por no estar al tanto de eventos y personajes; a veces tan alejados que ni conocemos en persona. Estar constantemente en conversación con unos y otros no solo es estresante, sino que nos quita tiempo para cosas importantes: leer, estudiar, pensar, descansar, pasear…
    • Algunas apps, como WhatsApp, tienen serios inconvenientes si se usan mal. Por eso, cada vez más personas se pasan a Telegram que, además de tener menos usuarios (eso quita ruido), no traspasa tus datos a cualquiera de las redes de Meta.
  10. Corremos sin motivo, siervos de la inmediatez y la novedad. Lo que queremos, lo queremos rápido. Si viajamos, ansiamos llegar pronto; para así, irnos rápido a otro lugar. Ver la película es más rápido que leer el libro. Lo nuevo, rápido pasa a ser viejo.
    • ¿Y si cada día nos proponemos hacer algo más despacio, con más calma, con más pasión?

Por supuesto, no hemos pretendido ser exhaustivos en esta lista, sino invitar a una reflexión siempre agradecida y agradable. Cambiar no es fácil, pero tampoco imposible ni difícil, si lo deseamos.

Como sociedad, es bueno saber que hay estudios que reflejan que no hace falta mucha población concienciada para provocar un cambio sustancial. Entre un 10 y un 20 % de personas activas son suficientes para arrastrar a más individuos, colectivos y también a los líderes, que tendrían que tomar medidas. Hay muchos ejemplos: el voto femenino se consiguió cuando ni siquiera muchas mujeres lo deseaban.

La sociedad actual nos ha envenenado. Ya no somos consumidores. Somos nosotros los consumidos, drogadictos del sistema; adictos al placer inmediato y a la comodidad de un sistema de vida insostenible, cuya factura pagará quién sabe quién.

Asumamos nuestras dependencias. Reconozcamos que tenemos un problema grave. Ese es el primer paso para desintoxicarnos antes de morir por sobredosis.

♥ Drogas que nos matan y soluciones que nos salvan:

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