Nvidia ha confirmado que planea desarrollar dos nuevas generaciones de chips de alto rendimiento, denominados N2X y N3X, como sucesores del procesador RTX Spark. El anuncio, realizado durante la feria Computex 2026 en Taipéi, refuerza la apuesta del diseñador estadounidense por mantener su liderazgo en inteligencia artificial y computación científica.
Una hoja de ruta más allá del RTX Spark
El consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang, confirmó que la compañía no concibe el RTX Spark como un producto aislado, sino como el pilar de una nueva familia de chips destinados a dispositivos de consumo y estaciones de trabajo. Según declaró Huang durante su intervención en Computex, el objetivo final es alcanzar una capacidad de cómputo equiparable a la del ordenador de la saga Star Trek.
El objetivo es el ordenador Star Trek, un sistema capaz de procesar lenguaje natural y responder como un interlocutor inteligente.
El fabricante no ha facilitado aún cifras concretas de rendimiento, consumo energético ni fechas de lanzamiento previstas para los modelos N2X y N3X. Sin embargo, la hoja de ruta apunta a una estrategia plurianual que busca consolidar la presencia de Nvidia en el mercado de chips para portátiles y ordenadores de sobremesa, un segmento dominado hasta ahora por Intel y AMD.
Implicaciones para la industria de la IA
La noticia llega en un momento en que la demanda de hardware especializado para inteligencia artificial se dispara. Nvidia, que ya domina el mercado de aceleradores gráficos para servidores de IA, busca trasladar esa experiencia a dispositivos personales. Según fuentes de la compañía citadas durante la feria, los nuevos chips integrarán núcleos específicos para tareas de aprendizaje automático y procesamiento de lenguaje natural.
La referencia a un ordenador Star Trek no es casual. Huang ha utilizado esa metáfora en el pasado para describir un sistema informático capaz de interactuar de forma natural con el usuario, sin necesidad de interfaces tradicionales como teclados o pantallas táctiles. Nvidia considera que los avances en modelos de lenguaje y visión por computador hacen viable ese objetivo en un horizonte de entre cinco y diez años.
Con este movimiento, Nvidia se adelanta a posibles competidores como Qualcomm o Apple, que también desarrollan chips especializados para IA en dispositivos. La confirmación de N2X y N3X sugiere que la compañía pretende liderar la próxima revolución informática desde el hardware, aunque los plazos y especificaciones definitivas deberán esperar a futuras presentaciones.