Familiares y activistas protestaron este 3 de junio frente a la prisión del Helicoide, en Caracas, para denunciar presuntos traslados irregulares de presos políticos a otros centros penitenciarios sin notificación previa. El Helicoide es la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), uno de los principales centros de reclusión de opositores al régimen de Nicolás Maduro.
Las denuncias y el contexto
Según los manifestantes, los traslados se habrían producido en los últimos días sin que las familias hayan recibido información sobre el paradero de los detenidos. Aunque no es la primera vez que ocurren movimientos de este tipo, en esta ocasión las protestas coinciden con las recientes declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien aseguró que el centro había sido cerrado. El gobierno venezolano no ha confirmado oficialmente los traslados ni ha ofrecido detalles sobre la situación de los reclusos.
Las organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación ante la posibilidad de que los traslados formen parte de operaciones de desaparición forzada o cambios en las condiciones de reclusión. Venezuela registra cientos de casos de presos políticos, según informes de la ONU y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Reacciones y exigencias
Los familiares exigen al régimen de Maduro información clara sobre el destino de los detenidos y el respeto a los procedimientos legales.
Queremos saber dónde están nuestros familiares, no podemos permitir que los desaparezcan sin más
, señaló una de las portavoces de los manifestantes, según testigos presenciales. La comunidad internacional, por su parte, sigue de cerca la evolución de la crisis humanitaria y política en el país caribeño.