Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) tomaron este domingo el castillo medieval de Beaufort, en el sur del Líbano, e izaron la bandera israelí en su cima, según confirmaron fuentes militares israelíes. La operación supone una ampliación de la presencia israelí más allá del río Litani y un nuevo hito en la escalada militar contra Hizbulá.
El castillo de Beaufort, una fortaleza cruzada del siglo XII que ha sido escenario de combates históricos entre Israel y las milicias libanesas, se encuentra en una colina estratégica desde la que se domina la frontera norte de Israel. La captura se produce en paralelo a un ataque israelí cerca del hospital de Tiro, que causó 13 heridos, según fuentes hospitalarias libanesas.
La incursión en el sur del Líbano coincide con nuevas advertencias de Irán, que aseguró que no aprobará ningún acuerdo con Washington sin garantías sobre sus derechos. El Gobierno de Benjamín Netanyahu no ha realizado declaraciones oficiales sobre la operación, pero fuentes militares señalan que el objetivo es asegurar la frontera norte y evitar la infiltración de combatientes de Hizbulá.
La comunidad internacional, a través de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL), ha expresado su preocupación por la violación de la soberanía libanesa. España, que contribuye con cerca de 600 efectivos a UNIFIL, ha instado a la contención y al respeto de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, que establece el cese de hostilidades y la retirada de fuerzas israelíes del sur del Líbano.