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La Fiscalía de la Audiencia Nacional pide bloquear el acceso a 13 webs extranjeras que ofrecen procesos de gestación subrogada

11 Febrero 2026 at 22:45
Por: La Marea

La gestación subrogada es ilegal en España, donde también está prohibido hacer publicidad de esta práctica desde el año 2023. Sin embargo, es fácil acceder a webs que ofrecen servicios para contratar procesos en otros países. Para evitarlo, la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha solicitado a la Secretaría de Estado de Igualdad y para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres que adopte medidas para bloquear el acceso desde España a los contenidos de 13 empresas, según ha adelantado Confilegal.

La Fiscalía ha identificado a cinco compañías en Estados Unidos: Circle Surrogacy, Growing Generations, Family Source Generations, Family Source Consultants, Surrogacy Network e Invest Medical LLC-. El resto tiene su sede en Ucrania, Georgia, Grecia, Chipre, México, Colombia, Estados Unidos e Israel (Success, Go4Baby, Tammuz Family, Surrogacy4All, New Life Global Network, Miracle Surrogacy, Surrogacy Beyond Borders y Betaplus Fertility).

El Instituto de las Mujeres ya interpuso una demanda en julio de 2025 contra tres agencias por publicitar la gestación subrogada en España. Estas son Go4Baby, Lifebridge Agency Spain SL y Bufete Agencia Estatal Subrogada Galicia. Las tres aparecían en un informe jurídico en el que se incluía a ocho empresas con sede en España. En ese documento inicial, aparecía el nombre de Gestlife, propiedad de la empresa InvestMedical LLC, registrada en Florida (EE. UU.). Finalmente, la compañía no fue incluida en la demanda del Instituto. Ahora la Fiscalía solicita que se vete el acceso a su página web desde España.

En el marco de una investigación internacional sobre el negocio de la industria de la gestación subrogada, La Marea analizó todas las empresas incluidas en el informe inicial del Instituto de las Mujeres. También a otras que operan desde países como Dinamarca, Colombia, Georgia, Suecia e Irlanda.  

Una de ellas, InvestMedical LLC, ha demandado a la cooperativa editora de La Marea y a los tres periodistas responsables de la información sobre la agencia Gestlife. Exige 60.000 euros por considerar que la investigación periodística de este medio vulnera su derecho al honor.

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¿Es ética y ecológica la gestación subrogada? ¿Y la fecundación in vitro?

Una mujer no puede tratarse como una máquina de traer niños al mundo.Traer hijos al mundo es un acto poco ecológico. Se ha demostrado científicamente, aunque el problema no es traer hijos, sino traerlos en una sociedad insostenible y enseñarles a vivir de forma insostenible. Dicho esto, cualquier cosa que fomente la natalidad hay que cuestionarla seriamente y examinarla con un riguroso filtro ético.

La gestación subrogada consiste en que una mujer soporta la gestación de un niño durante los nueve meses, pero renuncia a ser la madre legal del mismo. Esta técnica, también llamada vientres de alquiler, se está poniendo de moda entre los ricos que quieren tener hijos. Esto está expresamente prohibido en muchos países, como en España, por lo que algunos deciden contratar el vientre en países que lo permitan. El Parlamento Europeo condenó esta práctica en 2015 porque  “socava la dignidad humana de la mujer” al ser utilizado su cuerpo y sus funciones reproductivas “como una mercancía” (o sea, algo similar a la prostitución).

El embarazo, el parto y el postparto es un proceso largo y costoso, que socava la salud de la madre. Por eso, para que una mujer acepte hacerlo y renuncie a su hijo, es obvio que su situación económica debe ser precaria. Prueba de ello es que en los países en los que es legal hacerlo de forma altruista (sin pagar), como Reino Unido o Canadá, la mayoría de la gente se va a otros países en los que sea legal hacerlo pagando. En Ucrania es legal previo pago de 40.000 euros como mínimo. Curiosamente, Ucrania no da la nacionalidad a los niños nacidos por esta técnica.

Como decía la periodista Sandra Sabatés, todos podemos tener el deseo de ser padres, pero ese deseo no es un derecho, y no puede conseguirse pisoteando los derechos de las mujeres más vulnerables. Además, a los propios niños se les trata como objetos comerciales. A veces, incluso se puede elegir, como en un catálogo, a la madre que hará la gestación o incluso si se quiere niño o niña.

Los que piden que esta práctica sea legal, están pidiendo que se elaboren leyes para que sea legal la explotación de las mujeres, como se hace, por ejemplo, con los animales en las granjas de cría. Se debería regular para evitar los trucos (legales o no) que usan algunos para saltarse la prohibición. Algunos de los que pretenden usar esos trucos y se han ido al extranjero a contratar la gestación subrogada, luego se quejan de los problemas para inscribir al niño como hijo suyo. El fraude está en que el niño no es un hijo fruto del vientre de la supuesta madre (aunque puede que sí sea un hijo genéticamente hablando de al menos uno de ellos, lo cual habría que demostrar). A eso se unen los casos de parejas estafadas y los pagos en paraísos fiscales por esta práctica (es decir, fraude fiscal). Por otra parte, no es raro que las mujeres que prestan su vientre se arrepientan.

No es razonable que el niño sufra por los errores de aquellos que pagaron por su gestación, pero tampoco es razonable que por el hecho de que el niño ya está en el mundo, sus compradores sean absueltos de cometer un delito que en España está penado. El artículo 221 del Código Penal castiga con penas de prisión de 1 a 5 años y de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de la patria potestad, tutela, curatela o guarda por tiempo de 4 a 10 años, penas que se extienden “a la persona que lo reciba y el intermediario, aunque la entrega del menor se hubiese efectuado en país extranjero”.

La gestación subrogada es como la prostitución, al menos en tres aspectos: nace de una falta de ética y conciencia, explota el cuerpo de una mujer por parte de quien puede pagarlo, el cual se beneficia de la necesidad económica de la mujer. Puede haber excepciones, pero son eso, excepciones.

Mención aparte merece considerarse cuando los padres sean de avanzada edad. Su pasión de ser padres quedará llena, pero su hijo quedará sin padres a temprana edad. Algo de egoísmo hay.

La fecundación in vitro no tiene tantos problemas éticos, pero es otro mecanismo para traer hijos al mundo; a un mundo en el que 8.500 niños mueren de hambre CADA DÍA. Ya no es solo por la dignidad de las mujeres o por cuestiones ecológicas, sino que es mucho más humano fomentar las adopciones, por delante de la gestación subrogada, la fecundación in vitro e incluso de la propia gestación.

Por supuesto no decimos que se prohíba tener hijos, sino que se piense bien, como parte de una paternidad responsable. El proceso de adopción no puede ser un trámite de 5 minutos, pero en un mundo con tantos niños faltos de cariño no podemos permitir que los procesos de adopción sean excesivamente largos.

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Una nueva investigación sobre la gestación subrogada, las mismas conclusiones

15 Diciembre 2025 at 12:15
Por: La Marea

Agobiada por las deudas y su situación de pobreza, Eve, una joven mujer tailandesa de 24 años, se fijó en un anuncio publicado en Facebook para trabajar en Georgia. Nunca había oído hablar de ese país y no tenía mucha idea de la gestación subrogada, que era lo que ofrecía esa oferta: unos 16.400 dólares por ser madre por este procedimiento. El anuncio parecía inocuo, pero aquello se convirtió en una pesadilla, no solo para ella, sino para las docenas de mujeres tailandesas que viajaron 6.400 kilómetros acuciadas por su situación económica.

Son las historias que narra The New York Times en una nueva investigación sobre la industria de los vientres de alquiler, cuya conclusión principal es la misma a la que llegó la investigación realizada por La Marea: no hay altruismo en la gestación subrogada.

La Relatora Especial de la ONU sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, sus causas y consecuencias, Reem Alsalem, lo resume así: «La práctica de la reproducción subrogada se caracteriza por la explotación de las mujeres y los niños, incluidas las niñas, y la violencia contra ellos. Asimismo, refuerza las normas patriarcales al mercantilizar y cosificar el cuerpo de las mujeres y exponer a las madres sustitutas y los niños a graves violaciones de los derechos humanos».

En su investigación, el diario norteamericano pone el foco en la deshumanización de las mujeres, en la mercantilización de su cuerpo por parte de la industria y de cómo se convierten prácticamente en sus esclavas. Tal es la gravedad, según publica The New York Times, que si alguna mujer ya en Georgia cambiaba de opinión, no podía hacerlo: «Además de pagar su propio viaje de vuelta, tenía que reembolsar a los jefes lo que, según ellos, les había costado«. Un dinero que no tenían y que se sumaban a las deudas que las habían llevado hasta allí.

Georgia ha sido, de hecho, uno de los países destacados de la investigación realizada por La Marea, uno de los grandes beneficiados de la crisis que atraviesa la industria del alquiler de vientres en Ucrania a causa de la guerra. Su principal problema, como se recoge en los reportajes, es la escasez de mujeres georgianas dispuestas a gestar.


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La gestación subrogada: una práctica (aún normalizada) en la que confluyen muchos tipos de violencia

25 Noviembre 2025 at 00:01
Por: La Marea

«La práctica de la reproducción subrogada se caracteriza por la explotación de las mujeres y los niños, incluidas las niñas, y la violencia contra ellos. Asimismo, refuerza las normas patriarcales al mercantilizar y cosificar el cuerpo de las mujeres y exponer a las madres sustitutas y los niños a graves violaciones de los derechos humanos». Sin ambages, es la principal conclusión del informe de la Relatora Especial de la ONU sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, sus causas y consecuencias, Reem Alsalem, hecho público en agosto de este año.

A principios de noviembre, en España, la Fiscalía logró cerrar por primera vez anuncios sobre gestación subrogada en internet. La Ley Orgánica 1/2023, de 28 de febrero, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, prohíbe expresamente en su artículo 33 la promoción comercial de la gestación por sustitución. Y solo unos meses antes, el Gobierno había anunciado la suspensión de la inscripción directa de menores gestados por esta técnica.

Aunque muy lentamente, las denuncias contra esta práctica, que no es legal en España, han ido ganando peso en este último año a pesar del importante lobby a favor: según una encuesta realizada por el Departamento de Sociología de la Universidad de Alicante en 2018 –la única de grandes dimensiones hasta ahora y que no fue difundida hasta 2023–, el 58% de la ciudadanía consultada consideró que habría que regular esta práctica y el 53% estaría dispuesta a recurrir a ella en caso de problemas de infertilidad y de desear formar una familia.

El informe de la relatora de la ONU, sin embargo, es rotundo en este sentido: con la gestación subrogada se ejercen varios tipos de violencia sobre las mujeres. La primera, la violencia económica: «Las madres sustitutas son especialmente vulnerables a la explotación y la violencia durante todo el proceso si no pueden llegar a fin de mes o tienen deudas». La segunda, la violencia psicológica: «Se presenta esta actividad como una demostración de los valores del ‘amor’ y la ‘solidaridad’, sobre todo en relación con las parejas homosexuales». Esas presiones –dice el informe– disuaden a las mujeres de que busquen ayuda o expresen su disconformidad, dado que pueden sentirse sujetas de por sí al compromiso de transferir un hijo a los progenitores comitentes, con los que pueden tener vínculos afectivos.

Hay también, por supuesto, violencia física: «Aunque en el material sobre la contratación se describe como un proceso seguro desde el punto de vista médico, las pruebas indican que la salud de las madres sustitutas corre mayor peligro que la de otras madres. Medicamentos como Lupron están clasificados como peligrosos y se recomienda que solo los trabajadores de la salud los administren usando batas y guantes de protección».

Y violencia reproductiva: «Los desequilibrios de poder entre las madres sustitutas y los progenitores comitentes tienen graves consecuencias cuando estos últimos imponen un aborto en casos de embarazos múltiples o discapacidad fetal. Según se informa, se ha presionado a las madres sustitutas para que interrumpan embarazos sanos, incluidos aquellos en que han trascurrido más de 12 semanas, por medio de tácticas coercitivas como incentivos económicos, amenazas de acción legal o el retiro de la ayuda brindada tanto a la madre como al bebé».

Además, el afán de lucro en que se basa la prestación de servicios de reproducción subrogada –prosigue el informe– aumenta el riesgo de trata de personas en todas las etapas del proceso, en particular para que las envíe a otros países con fines de trabajo reproductivo forzado. «Los arreglos de reproducción subrogada pueden equivaler o asemejarse a la esclavitud, ya que ponen a las madres sustitutas en una situación en que se hace uso de todas o alguna de las características del derecho de propiedad con respecto a ellas», concluye la relatora.

El especial de ‘La Marea

Entre 2020 y 2024, el mercado global de la gestación subrogada creció un 460%, según Global Market Insights, y estaba valorado en 14.950 millones de dólares. Para 2033, se prevé un aumento de este negocio hasta los 99.750 millones de dólares. Varios países clave en este auge son España y el norte de Europa como mercado de padres demandantes; Colombia, Ucrania y Georgia, como destino para encontrar gestantes; Irlanda, Dinamarca y Grecia como modelo legislativo.

Ahora mismo, en La Marea, nos enfrentamos a una demanda por investigar la industria de los vientres de alquiler: una agencia nos pide 60.000 euros. Durante un año, un equipo de periodistas ha documentado el negocio transnacional de la gestación subrogada. Puedes leer aquí el especial.

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