El aparato de seguridad de Camerún ha experimentado un giro estratégico de calado: Yaundé ha ido reemplazando paulatinamente a sus tradicionales asesores israelíes por consejeros estadounidenses, tanto en labores de inteligencia como en la protección personal del presidente Paul Biya, de 93 años, según ha podido constatar la prensa africana.
Durante décadas, Israel fue el socio privilegiado de Camerún en materia de seguridad. El país centroafricano, situado en una zona clave del Sahel y en el flanco sur del Mediterráneo, mantenía vínculos estrechos con los servicios israelíes, que formaban a sus cuerpos de élite y asesoraban en la lucha contra el terrorismo de Boko Haram y los grupos separatistas de las regiones anglófonas.
Un relevo silencioso
La transición ha sido gradual pero constante. Fuentes diplomáticas consultadas indican que Washington ha incrementado su presencia de forma discreta desde 2023, ofreciendo formación, equipos de vigilancia y asesoramiento en contrainteligencia. Empresas privadas de seguridad estadounidenses han comenzado a cubrir también la protección presidencial, un terreno que antes ocupaban exclusivamente firmas israelíes como la veterana International Security and Defence Systems (ISDS).
El giro responde a varios factores. Por un lado, Camerún busca diversificar sus alianzas en un contexto de creciente inestabilidad regional, donde la influencia rusa avanza en países vecinos como la República Centroafricana. Por otro, EE.UU. considera a Camerún un socio estratégico para contener la expansión yihadista en el Sahel y para controlar las rutas migratorias hacia Europa.
Implicaciones para la seguridad regional
Este cambio de orientación se produce en un momento delicado. La región del Sahel vive una oleada de golpes de Estado que ha llevado a países como Malí, Burkina Faso y Níger a romper sus lazos con Francia y acercarse a Rusia. Camerún, sin embargo, se mantiene firme en la órbita occidental, y la apuesta por Washington refuerza su papel de aliado fiable frente a la inestabilidad.
Para España, Camerún es un país de interés prioritario por dos razones. En primer lugar, es un nodo energético: por sus costas transita una parte significativa del gas natural licuado que Europa importa, y la empresa española Naturgy mantiene participaciones en proyectos de extracción en sus aguas. En segundo lugar, la inestabilidad en el Sahel afecta directamente a las rutas migratorias hacia las islas Canarias, que en los últimos años han registrado flujos crecientes de migrantes procedentes de esa región.
Según fuentes del Ministerio de Defensa camerunés, la colaboración con Estados Unidos se ha intensificado en la lucha contra Boko Haram y el Estado Islámico en África Occidental, con intercambios de inteligencia en tiempo real y apoyo logístico. El relevo de los asesores israelíes no ha sido traumático, pero marca un hito en la reconfiguración de las alianzas en una de las zonas más volátiles del continente.