Las Fuerzas Armadas de Rusia han continuado esta semana con los ataques contra puertos y buques ucranianos utilizados para el transporte de carga militar, según ha informado el Ministerio de Defensa ruso. La operación se enmarca en los esfuerzos de Moscú por interrumpir la logística del Ejército ucraniano en el mar Negro.
Fuentes del ministerio señalaron que los bombardeos se han dirigido contra infraestructuras portuarias y embarcaciones que, según la inteligencia rusa, son empleadas para abastecer a las unidades ucranianas. No se han precisado el número de ataques ni las bajas causadas.
La ofensiva, que se prolonga desde hace semanas, busca degradar la capacidad de suministro de Kiev en un momento en que la guerra entra en su cuarto año. El control del mar Negro y el acceso a los puertos ucranianos sigue siendo un objetivo estratégico clave para ambas partes.
Según el mismo comunicado, los ataques se centran en infraestructuras portuarias y embarcaciones que, según datos de inteligencia rusa, son utilizadas para abastecer a las unidades ucranianas. No se han detallado los daños materiales ni las bajas causadas por los bombardeos.
Moscú justifica la operación como parte de una campaña más amplia para degradar la capacidad logística de Ucrania, que depende en gran medida de las rutas marítimas para recibir suministros militares. La escalada de ataques en el mar Negro se produce en un contexto en el que ambas partes buscan consolidar posiciones de cara a eventuales negociaciones.