Marruecos ha reforzado su defensa aérea de corto alcance con la adquisición de 101 misiles Chiron y 50 lanzadores KP-SAM, según un informe de la República de Corea presentado al Registro de Armas Convencionales de las Naciones Unidas. La entrega, confirmada oficialmente el pasado 3 de junio, convierte a Rabat en uno de los operadores más recientes de este sistema de origen surcoreano.
El KP-SAM, conocido como «Chiron», es un sistema portátil de defensa aérea (MANPADS) diseñado para interceptar aeronaves a baja cota, helicópteros y drones. La operación se enmarca en la modernización de la red de defensa antiaérea marroquí a baja altura, un área clave para proteger instalaciones críticas y tropas desplegadas en el territorio.
Implicaciones para el equilibrio regional
La elección del sistema coreano, que compite con soluciones occidentales como el Mistral francés o el Stinger estadounidense, refleja la estrategia de Rabat de diversificar sus proveedores de defensa. La adquisición coincide con el aumento de las capacidades aéreas de Argelia, principal rival regional, que ha incorporado drones y cazas avanzados en los últimos años. Analistas militares consideran que el refuerzo marroquí responde a la necesidad de contrarrestar amenazas aéreas emergentes en el Magreb.
La confirmación oficial del cargamento, que asciende a 101 misiles y 50 lanzadores, supone un salto cualitativo para la defensa aérea marroquí, que ya opera sistemas como el MICA VL francés. La entrada del KP-SAM en servicio activo podría influir en la dinámica de seguridad regional, especialmente en el Sáhara Occidental, donde las fuerzas marroquíes mantienen una presencia militar significativa.