El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia ha condenado este lunes los ataques de las Fuerzas Armadas de Ucrania contra tanqueros situados cerca de la terminal marina del Caspian Pipeline Consortium (CPC), así como la actitud de quienes hayan participado en su planificación. Además, un ataque con dron contra un autobús de pasajeros en la región fronteriza de Bélgorod ha causado cinco muertos y 23 heridos, según las autoridades locales.
El ataque contra el autobús se produjo en la localidad de Shebékino, en la región de Bélgorod, que limita con Ucrania. El gobernador en funciones, Alexandr Shuváyev, confirmó que el vehículo fue alcanzado por un dron de las Fuerzas Armadas ucranianas.
Infraestructura energética en el punto de mira
Los ataques cerca de la terminal del CPC, uno de los principales oleoductos que transporta crudo desde Kazajistán hasta el mercado mundial, han sido denunciados por la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova. La terminal se encuentra en el mar Negro, una vía estratégica para las exportaciones energéticas de la región.
Rusia considera estos ataques como un intento deliberado de interrumpir la infraestructura energética y causar bajas civiles, según fuentes del Ministerio de Exteriores. La condena llega en un momento en que los mercados energéticos globales siguen tensos por el conflicto, y cualquier interrupción del suministro a través del CPC repercute en los precios internacionales del petróleo.
Reacción de Moscú
Por el momento, el Kremlin no ha anunciado medidas de represalia concretas, pero la portavoz Zajárova ha reiterado que se investigarán los hechos y que se tomarán las acciones necesarias para proteger la infraestructura crítica y a la población civil.