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La energía de la guerra

12 Febrero 2026 at 00:01
Por: (tortuga)

Enrico Tomaselli

Un aspecto poco destacado de la fase histórica actual, caracterizada fundamentalmente por el declive del imperio estadounidense —y, en consecuencia, por la reorganización total de los equilibrios globales— es la importancia de la cuestión energética y, en particular, de sus entrelazamientos y conexiones.

Es obvio que la capacidad de satisfacer las necesidades energéticas de la industria y del ejército, estrechamente relacionadas entre sí, es un factor clave para mantener una posición de poder.

Pero, precisamente, si se analiza la cuestión más a fondo, surgen algunas consideraciones extremadamente interesantes.

Comencemos diciendo que, a pesar de toda una serie de compromisos y políticas activas, los combustibles fósiles siguen siendo, con diferencia, el principal factor energético mundial, y todo apunta a que seguirán desempeñando un papel predominante durante décadas.

Paradójicamente, precisamente las políticas «verdes» (coches eléctricos) son uno de los factores que contribuyen a mantener alta la demanda de energía fósil.

De hecho, aunque a nivel mundial la producción de electricidad se debe ahora en gran medida a fuentes renovables (37 %), la demanda crece a un ritmo vertiginoso, lo que hace imposible el abandono gradual de otras fuentes de energía.

Solo el carbón, que hoy en día es la fuente de producción de electricidad en un 32 %, registra una tendencia significativa a la baja.

Pero el verdadero elemento nuevo es la explosión de la demanda energética relacionada con el desarrollo y el uso de la inteligencia artificial (IA). En 2024, los centros de datos globales consumieron alrededor de 415 TWh, una cifra superior a las necesidades energéticas totales del Reino Unido.

En Irlanda, los centros de datos ya consumen el 21 % de la electricidad nacional [1]. Y, recordemos, la IA no solo es el sector que impulsa el PIB de EEUU (y probablemente una gigantesca burbuja financiera), sino también el sector en el que hoy en día China y EEUU centran su competencia y en el que, sobre todo, EEUU apuesta por mantener y reforzar su posición escasamente dominante.

La inteligencia artificial es, por tanto, un sector estratégico de primaria importancia, que, entre otras cosas, tiene hoy en día sus aplicaciones más importantes en el sector militar y en el de la seguridad (alias del control), y que, por lo tanto, está destinado a hacer crecer vertiginosamente la demanda energética mundial.

Esta demanda es tan fuerte que algunos de los principales actores estadounidenses, como Microsoft, Google y Amazon, se están orientando hacia la energía nuclear para alimentar sus instalaciones; Microsoft ha firmado un acuerdo para reabrir la antigua central de Three Mile Island (cerrada tras el terrible accidente de fusión del núcleo, el 28 de marzo de 1979), mientras que Amazon y Google apuestan por el desarrollo de reactores modulares.

Desde el punto de vista de EEUU, además, la cuestión energética tiene otro aspecto estratégico de suma importancia.

De hecho, todo el sistema estadounidense se basa fundamentalmente en la deuda (38,5 billones de dólares), que a su vez se basa en la demanda global de la moneda estadounidense, la cual, a su vez, se alimenta del hecho de que el dólar es la moneda estándar para el comercio mundial.

Más de la mitad (54 %) de todo el comercio mundial sigue facturándose en dólares, y en el caso de las materias primas (petróleo, gas, oro), esta proporción supera el 80 %. Y esto nos lleva al tercer rebote: el dólar se ha impuesto como moneda de referencia gracias a su vinculación al petróleo.

En 1974, Kissinger puso en marcha una medida estratégica muy importante para EEUU al firmar un acuerdo con Arabia Saudí, basado fundamentalmente en el intercambio de protección militar para Riad y la venta de petróleo exclusivamente en dólares. En aquel momento, Arabia era el país más importante de la OPEP y el mayor productor mundial, lo que contribuyó al éxito de la moneda estadounidense.

En la actualidad, por lo tanto, la cuestión energética reviste una importancia estratégica absolutamente fundamental para Washington. Tanto desde el punto de vista de las necesidades como desde el del predominio del dólar.

Y, por supuesto, también como instrumento de control sobre el desarrollo de la economía (y, por tanto, del poder geopolítico) chino. Por lo tanto, al tratarse de una cuestión estratégica, debe considerarse en términos de perspectiva a medio y largo plazo.

Intentemos, pues, examinar la situación, tanto estadounidense como mundial, partiendo de esta clave de lectura, comenzando por el petróleo, que representa como hemos visto un elemento clave desde más de un punto de vista.

El petróleo

Actualmente, EEUU es el primer productor mundial, con 13,8 millones de barriles/día. Esto se debe al desarrollo de la extracción de 'shale oil', mediante la técnica del 'fracking', que sin embargo tiene el problema de ser significativamente más costosa [2].

Dado que EEUU es un sistema capitalista liberal, toda la cadena de producción del petróleo (extracción, refinado, comercialización, distribución) está en manos de entidades privadas, que, obviamente, solo operan si hay un margen de beneficio razonable.

Y esto significa que el precio del barril de petróleo debe mantenerse por encima de un determinado nivel para que sea rentable.

Por ejemplo, mientras que el petróleo de Oriente Medio tiene un coste de extracción que oscila entre 5 y 15 dólares por barril, la extracción del 'shale oil' estadounidense cuesta entre 35 y 55 dólares por barril. Esto significa, obviamente, que los EEUU tienen una buena capacidad de autosuficiencia, pero que la exportación de su petróleo es menos competitiva.

Pero, una vez más, si razonamos en términos estratégicos, surge una cuestión muy importante: EEUU está consumiendo sus reservas muy rápidamente.

Según las estimaciones actuales, estas ascienden a unos 74 000 millones de barriles, lo que les sitúa en el noveno lugar entre los mayores poseedores de reservas. Y, al ritmo actual de producción, las reservas estadounidenses se agotarían en unos quince años.

Estratégicamente hablando, un momento. Esto explica la atención casi obsesiva no solo por Venezuela (reservas estimadas en 303 000 millones de barriles), sino también por el Ártico, donde se cree que hay grandes yacimientos.

Desde el punto de vista petrolero, por lo tanto, a corto plazo se prevé una situación en la que EEUU no solo podría perder su autosuficiencia (volviendo a ser importador neto), sino que, en consecuencia, también perdería la capacidad de influir en los mercados y, por lo tanto, de controlar los flujos y mantener la centralidad de los petrodólares.

Si observamos la clasificación de los países con mayores reservas, el panorama se vuelve aún más claro, y no precisamente tranquilizador.

(Fuente de datos: OPEP - Boletín Estadístico Anual (ASB) 2025)

Es evidente que entre estos países hay algunos que escapan al estricto control político de EEUU y que son objeto de especial atención por parte de Trump. También una mirada a los niveles de producción ofrece datos interesantes [3].

En una fase de transición turbulenta y redefinición de los equilibrios geopolíticos mundiales, es evidente que para Washington —y por las razones anteriormente indicadas— asumir directa o indirectamente el control del petróleo venezolano y canadiense, mantener el control del petróleo iraquí y, como mínimo, limitar las exportaciones iraníes (mediante sanciones y/o desestabilización) es una cuestión estratégica crucial.

Energía nuclear

Otro sector significativo, desde el punto de vista energético, también teniendo en cuenta el tumultuoso crecimiento de la demanda relacionada con el desarrollo de la IA, es el nuclear.

EEUU es el primer productor mundial de energía nuclear, pero no dispone de infraestructuras suficientes para transformar el mineral de uranio en bruto en combustible utilizable.

Como consecuencia, EEUU importa alrededor del 24 % de su uranio enriquecido... ¡de Rusia! Aunque existe un sistema de sanciones ilegales en vigor, como siempre ocurre, este se ha eludido oportunamente 'pro domo sua', mediante una serie de excepciones. Está previsto que estas excepciones expiren en 2028, pero es fácil prever que se renovarán, dada la continua dependencia de EEUU.

De hecho, al igual que ocurre con las tierras raras con China, a pesar de que Rusia solo extrae entre el 5 % y el 6 % del uranio mundial, posee alrededor del 44 % de la capacidad de enriquecimiento global. Y en 2025, los suministros de uranio ruso a EEUU aumentaron casi un 50 % (y a la UE un 25 %).

Esto significa que la creciente demanda energética de los EEUU, vinculada entre otras cosas a los proyectos de reindustrialización, seguirá dependiendo durante varios años más de los suministros rusos de uranio, lo que, a su vez, añade una nueva clave para interpretar el deseo de reducir las hostilidades con Moscú.

Por otra parte, el precio del uranio está subiendo considerablemente, precisamente debido al aumento de la demanda y al enriquecimiento estable. También en este caso, como nota al margen, cabe señalar, por ejemplo, que Irán es uno de los pocos países del mundo con capacidad autónoma de enriquecimiento, lo que explica por qué EEUU insiste en privarle de ella.

O que las fuentes alternativas, muy limitadas, son Canadá y Kazajistán (con los que Washington está tratando de desarrollar relaciones provechosas, también en virtud de su posición geográfica).

O que la pérdida del uranio nigerino por parte de Francia (que pasó a la órbita rusa, tras los cambios geopolíticos progresistas en el África subsahariana: Níger, Malí y Burkina Faso), no solo ha aumentado la dependencia francesa, sino que ha reducido la disponibilidad de minerales de uranio en Occidente.

Es interesante señalar que, aunque siguen siendo los principales productores de energía nuclear, EEUU sigue tratando de liberarse de una dependencia significativa del material enriquecido, del que actualmente casi una cuarta parte procede de un adversario como Rusia, mientras que el que se considera su mayor competidor, China, está dando pasos de gigante, tanto en el desarrollo de nuevas tecnologías (reactores de torio) como, en general, en la construcción de nuevas centrales [4].

La tecnología del llamado Sol Artificial es significativa; el tokamak EAST chino sigue batiendo récords. A principios de 2026, los científicos anunciaron nuevos avances en el confinamiento de plasma a temperaturas muy altas durante períodos prolongados, con el objetivo de tener la primera planta de demostración comercial alrededor de 2045.

También en este caso, la fuerte competencia en un sector tan energívoro como el de la IA se refleja directamente en la capacidad de responder adecuadamente a la demanda. Y China espera superar la producción de energía nuclear de EEUU en 2030, es decir, en menos de cinco años.

Otro sector crucial es el del gas

Aquí también observamos una situación similar a la ya vista en el caso del petróleo. De hecho, EEUU es el primer productor mundial, con 1,050 - 1,100 billones de m³/año, así como un importante exportador.

Pero, también en este caso, la extracción es principalmente de gas de esquisto ('fracking'), con los mismos problemas de costes, mientras que la exportación, a falta de gasoductos transoceánicos, se realiza por barco, mediante licuefacción (GNL).

Lo que, obviamente, aumenta aún más los costes (licuefacción, transporte, regasificación + las instalaciones necesarias para la transformación aguas arriba y aguas abajo). De hecho, los principales compradores son ustedes, los tontos europeos, que lo pagan 4-5 veces más que el ruso y que, con la típica actitud autodestructiva de la UE, acaban de decidir no comprar ni un solo metro cúbico de gas ruso a partir de 2028.

Si bien EEUU es un gran productor, no es un gran poseedor de reservas. Al ritmo actual, estas (17 000 mil millones de m³) se agotarán en menos de veinte años.

Obviamente, quien compite con la producción estadounidense es Rusia, con sus 620-680 000 millones de m³ y reservas de 47 000 000 millones de m³ (la primera del mundo) [5], pero también Qatar, que, aunque solo es el sexto productor mundial, tiene los costes de producción más bajos y espera igualar el nivel de exportación de EEUU ya el próximo año. Por cierto, Irán posee 34 000 millones de m³ de reservas...

El único sector energético en el que EEUU tiene una supremacía efectiva e indiscutible es el del carbón: 250 000 millones de toneladas de reservas, el 22 % de las mundiales.

Pero la producción está muy por debajo, 460-470 millones de toneladas anuales. Esto depende, obviamente, en gran medida de las decisiones de diversificación energética tomadas sobre todo en Occidente, pero garantiza al sector industrial estadounidense una posible fuente de energía alternativa, que puede reactivarse en caso de necesidad, especialmente en lo que respecta a la generación de electricidad y la producción de acero.

Panorama general

Lo que se desprende de este panorama general es, en primer lugar, que EEUU está acelerando la producción de petróleo y gas, incluso a costa de mermar rápidamente sus reservas, ya que evidentemente considera estratégicamente necesario mantener en la medida de lo posible la ventaja que ello puede suponer, y ya hemos visto cuáles son las implicaciones, no solo en el ámbito estrictamente energético.

Una aceleración que, por otra parte, constituye efectivamente la cifra clave de la política estadounidense en todos los ámbitos y que da testimonio de la percepción de que el tiempo para mantener su papel hegemónico se está reduciendo rápidamente.

Si nos fijamos en los dos documentos estratégicos recién publicados, la Estrategia de Seguridad Nacional y la Estrategia de Defensa Nacional, debemos interpretar su indicación fundamental —es decir, la recuperación del control férreo y total sobre el hemisferio occidental— como uno de los pasos necesarios para garantizar la capacidad energética necesaria para hacer frente tanto al reto de la IA como al de la producción industrial.

Venezuela, Canadá y el Ártico representan la tríada clave en este sentido.

Del mismo modo, el desprecio cada vez más manifiesto hacia los países europeos no solo está relacionado con el rencor ideológico o con la pérdida de centralidad geopolítica del viejo continente, sino también con su absoluta inutilidad desde el punto de vista energético, salvo como cliente del GNL estadounidense, mientras tengan dinero para pagarlo.

Crear una especie de «zona protegida», centrada precisamente en el hemisferio occidental, lejos de ser un paso hacia una especie de nueva Yalta, con la división del mundo en zonas de influencia, es ante todo un intento de garantizar un mercado más estrictamente colonial, funcional para suministrar recursos y absorber la producción, en beneficio de EEUU.

Aunque en los documentos estratégicos siempre se habla de «competidores», como si se tratara de una cuestión de libre mercado, la realidad es, obviamente, que la perspectiva geopolítica estadounidense es inseparable de la idea de la guerra.

Que no es necesariamente, y sobre todo no siempre, una actividad cinética, sino más bien una predisposición. Significa considerar a cualquier otra entidad estatal-nacional en términos de utilidad-subordinación o amenaza-hostilidad. La ideología liberal, trasladada al plano geopolítico, no prevé la libre competencia, sino la supresión de los competidores potenciales.

Y el monopolio (de la fuerza) es la respuesta a esta necesidad. A falta de una capacidad militar efectiva para contrarrestar a las potencias (globales o regionales) identificadas como hostiles, que ya ni siquiera se enfrentan individualmente, la exhibición de poder se convierte a su vez en un instrumento de guerra híbrida y responde exactamente a la función de proyectar una imagen de poder superior a las capacidades reales.

Los estrategas de la política estadounidense han tomado nota de que el proyecto hegemónico condensado en la globalización ha fracasado, porque no ha transformado el mundo en un gran mercado capitalista; no ha uniformizado (y subordinado) a todos al modelo estadounidense; ha inflado e hipertrofiado la economía financiera y ha empobrecido las capacidades productivas materiales.

El nuevo reto para mantener cierta preeminencia global pasa no solo por el desarrollo tecnológico, sino también por una capacidad industrial renovada y potente. Y esto requiere ser alimentado.

Por lo tanto, un factor poderoso de la ecuación es la capacidad de disponer de energía y de limitar su acceso a los demás. Se necesita energía para alimentar la guerra, se necesita la guerra para controlar la energía. EEUU apunta a ganar en los cien metros, Rusia y China compiten en fondo.


Notas

1 - En Italia, a finales de 2025, las solicitudes de conexión para nuevos centros de datos alcanzaron los 69 GW, una cifra enorme que requiere una mejora infraestructural sin precedentes. Cabe señalar que EEUU está planeando trasladar parte de sus centros de datos (y, por tanto, de la demanda energética) a algunos países de confianza, como Ucrania e Italia. Microsoft (octubre de 2024) ha anunciado una inversión de 4300 millones de euros (la mayor jamás realizada en Italia) para potenciar sus centros de datos hiperescala, con el objetivo de crear la Cloud Region del norte de Italia (concentrada en Lombardía), que se convertirá en uno de los mayores centros de datos de Microsoft en Europa. El Gobierno italiano está colaborando activamente para simplificar la normativa mediante el DDL AI y atraer a otros actores como Google y AWS (Amazon), que ya tienen planes de expansión millonarios en el país.

2 - El 'fracking', término coloquial para 'hydraulic fracturing' (fracturación hidráulica), es una técnica utilizada para extraer gas natural o petróleo atrapados en rocas sedimentarias muy compactas y poco permeables, como el esquisto ('shale'). Mientras que las extracciones tradicionales explotan bolsas de hidrocarburos que ascienden de forma natural, el 'fracking' sirve para liberar forzosamente los recursos atrapados en los microporos de la roca mediante inyección de agua a presión.

3 - Actualmente (datos de 2025), los 10 países con mayor producción son: EEUU ( 13,8 millones de barriles/día); Arabia Saudí ( 10,1 millones de barriles/día); Rusia ( 9,9 millones de barriles/día); Canadá ( 5,0 millones de barriles/día); China ( 4,3 millones de barriles/día); Irak ( 4,1 millones de barriles/día); Brasil ( 3,9 millones de barriles/día); Emiratos Árabes Unidos ( 3,4 millones de barriles/día); Irán ( 3,2 millones de barriles/día); Kuwait ( 2,6 millones de barriles/día). Fuente: EIA - International Energy Statistics.

4 - La República Popular China cuenta actualmente con 60 reactores en funcionamiento y tiene otros 30 en construcción (la mayor expansión mundial). Su objetivo para 2030 es alcanzar los 110 GWe. Además, está aplicando una estrategia Coal to Nuclear (C2N) para reconvertir las antiguas centrales de carbón en centrales nucleares. Esto presenta ventajas logísticas evidentes: en lugar de construir desde cero, se utilizan las infraestructuras existentes (redes eléctricas, sistemas de refrigeración y personal cualificado) para albergar nuevos reactores nucleares, lo que acelera la descarbonización del sector industrial pesado.

5 - Después de EEUU, las mayores reservas de carbón pertenecen a: Rusia, con 160 000 millones de m³ (15 % del total mundial), Australia, con 150 000 millones de m³ (14 %), China, con 145 000 millones de m³ (13 %), e India, con 110 000 millones de m³ (10 %). Fuente: EIA - Global Energy Review 2025 (Coal Section).

Target Metis / observatoriodetrabajad.com

Tomado de La Haine

El combustible de uso común para el ejército español contamina lo mismo que una ciudad como València o Sevilla

8 Febrero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

La Junta de Contratación del Ministerio de Defensa ha publicado la licitación para un contrato de suministro de combustible líquido para el ejército con plazo de duración de 36 meses y presupuesto de 1.476,15 millones de euros.

¿Cuántos litros y cuántas emisiones son 1.476 millones de euros de combustible?

Pues lo cierto es que no lo conocemos, porque en la actual publicación de la licitación no aparecen los pliegos de condiciones de los que podríamos sacar algunas conclusiones.

De nuevo nos toca hacer estimaciones.

¿Cuántos litros puede abarcar este contrato?

Pues ello depende del precio por litro. Como se trata de un contrato con once lotes con distintas categorías de combustible, las cosas se complican a falta de información, pero sí podemos hacer una doble comparación: una, con los contratos que para años previos licitó Defensa en función del Convenio marco firmado para suministro. Y dos, con los contratos de suministro de combustible fósil de AENA.

Así las cosas, en 2022, el más reciente en el que contamos con un contrato de suministro para Defensa, el ministerio estimó un consumo de 206 millones de litros anuales para un suministro mucho menor que el actual, con un importe litro de aproximadamente 0´60 euros.

Digamos de paso, para aclarar un precio tan lejano del común de los mortales, que conforme a la ley 38/1992 de 28 de diciembre. El combustible para uso militar (de aquí o de la OTAN) no paga impuestos. Creo que no es la primera vez que indico que Defensa no paga impuestos y, por tanto, sus retornos son bastante pobres y dañinos para la sociedad (en este caso nos retorna contaminación y emisiones, pero no contribuye a sostener las necesidades sociales, sino que nos endosa el coste de su actividad sin preguntarnos por nuestras opciones o preferencias).

Por otra parte, los precios actuales de queroseno (Jet A-1) para los grandes aeropuertos españoles está rondando los 0,58-0,69 euros/litros descontados impuestos.

Vamos a ser generosos en nuestras estimaciones y a suponer que defensa, por su cara bonita, pagará el litro a 0´70 euros en el actual contrato.

La operación para saber cuántos litros de combustible puede importar esa millonada de contrato se nos ha simplificado. Estimemos que al precio de 0´7 vayan a quemarse al menos 2.108´6 millones de litros de combustible. Una verdadera burrada.
Bien, nos vamos acercando al objetivo.

¿Y cuantas emisiones provocan 2.108,6 millones de litros de combustible?

Pues usando otra nueva comparación de nuevo (daos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica) cada litro de gasolina de la que usan los coches emite 2,6kg de CO2, lo que nos arroja que la emisión será de aproximadamente 6´8 millones de toneladas de CO2 para el contrato que nos traemos entre manos.

Horror. Menuda huella ecológica.

De nuevo acudimos a otra estimación. La del consumo de los coches.

Si tomamos cono referencia el consumo de un coche medio en España (12.500 km/año y 6´5 litros a los cien kilómetros, podemos estar ante un consumo equivalente a más de 2.700.000 vehículos durante un año, o de la emisión media e CO2 que provocan más de 4.000.000 d vehículos.

Claro, que hay otra manera de verlo y, por comparación, estimar que equivale al consumo del 35% del combustible e Madrid al año (según el inventario de contaminantes a la atmósfera del propio ayuntamiento), de un poco más de lo que emite al año Sevilla o Valencia (según informes de sostenibilidad de ambas ciudades) o el de casi 4 veces al año el de una ciudad media como Valladolid.

Las emisiones de combustible fósil, con todo, ni son las únicas ni las más graves de la nociva actividad del ministerio. Al parecer la preocupación del mismo es alta y han anunciado que realizan estudios rigurosos sobre su propia huella ecológica, si bien, hasta donde se sabe, estos deben ser alto secreto de estado y el común de los mortales no tenemos acceso al desaguisado.

De modo que razón de más para pedir luz y taquígrafos porque resulta paradójico ese modo de proporcionarnos seguridad que tiene el tinglado de la defensa, consistente en provocarnos una inseguridad global evidente y, para colmo, contaminarnos con la nocividad y peligrosidad de su acción.

¡Pues ya lo tenemos!

Defensa no sólo no nos defiende de nada, sino que, frente a la ilusoria prédica de la ministra del ramo de que nos aporta ingentes retornos sociales, se confirma que en realidad si, pero de efectos negativos: ni aporta para sostener las necesidades sociales (dado que está exenta en sus compras y actividades del pago de impuestos, ni ayuda a la mejora del medio ambiente, sino que empeora las cosas con emisiones venenosas que nos perjudican muy gravemente.

Cárcel y exclusión social, el alto precio que pagan los 'refusenik' por negarse a servir en el ejército israelí

5 Febrero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Los jóvenes israelíes tienen que presentarse a filas del Ejército de forma obligatoria a los 18 años y formar parte de la reserva hasta los 40. Los que se niegan a alistarse o a permanecer en la reserva por motivos éticos son llamados 'refusenik'. Hemos hablado con algunos de ellos.

María Inmaculada Balbás Pérez

No hay cifras oficiales. El Ministerio de Defensa israelí no comparte esta información tan sensible. Pero asociaciones como Mesarvot afirman que, desde el inicio de la invasión de Gaza, por lo menos unos 100 jóvenes se han negado a hacer el servicio militar obligatorio. Investigaciones periodísticas independientes afirman, por otra parte, que por lo menos unos 100.000 reservistas también se han negado a incorporarse al Ejército.

En las ciudades israelíes, especialmente en Jerusalén, es común ver a jóvenes uniformados y con fusiles de asalto en plena calle, incluso cuando van de paisano. En el país hebreo, el servicio militar es obligatorio para ambos sexos: ellos tienen que servir durante dos años y medio como mínimo, ellas durante dos en las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel).

Sin embargo, el país hacía una excepción con dos colectivos: los árabes que son ciudadanos israelíes, es decir, palestinos que tienen pasaporte israelí (el 21% de la población en 2025, según la Oficina de estadísticas del Estado), y los judíos ultraortodoxos (el 14% de los judíos son haredíes, según los datos del Instituto de la Democracia de Israel). En junio de 2024 se canceló la excepción para los ultraortodoxos (lo que ha provocado numerosas protestas entre la población haredí, que se ha negado tradicionalmente a servir en el Ejército). La exclusión sigue sin embargo vigente para los palestinos con pasaporte israelí.

También hay excepciones, como por ejemplo, las personas consideradas no aptas por cuestiones médicas o mentales, que están exentas del servicio militar obligatorio, y aquellos estudiantes sobresalientes que pueden aplazar el servicio militar o hacerlo más corto. El 65% restante de los jóvenes israelíes tienen que presentarse a filas de forma obligatoria a los 18 años y formar parte de la reserva hasta los 40, cuando terminan el servicio militar, aunque esto puede variar dependiendo del rango o de la unidad del Ejército. También tienen que acudir a formaciones de cuatro meses cada año para mantenerse en forma hasta que llegan a la edad límite. Luego están aquellos que se niegan a alistarse o a permanecer en la reserva por motivos éticos: los llamados refusenik.

Los refusenik son jóvenes como Yona Roseman, objetora de conciencia transexual de 19 años originaria de Haifa (norte de Israel), que afirma que "gracias al activismo anti apartheid" se dio cuenta de que no podía alistarse en el Ejército, opinión que reforzó "tras el inicio del genocidio" el 7 de octubre de 2023.

Sobre las consecuencias de su activismo y de su negativa a ingresar en las FDI, explica que ha sido arrestada hasta en siete ocasiones, y ha pasado un total de 50 días entre rejas, 20 de ellos en confinamiento solitario. Pero eso no fue todo: "Muchos de mis amigos cortaron lazos conmigo a raíz de mi decisión". La relación con sus padres tampoco ha vuelto a ser la misma. La activista recibió la exención del servicio militar hace mes y medio, dos meses después de haber sido puesta en libertad.

Yuval Peleg, joven de 18 años originario de Kfar Saba (área metropolitana de Tel Aviv), pagó también con pena de cárcel su negativa a realizar el servicio militar: pasó un total de 130 días entre rejas las cinco veces que fue encarcelado, hasta que finalmente recibió la exención oficial el 6 de enero de este año. Sobre el proceso cuenta que "era siempre lo mismo: ingresaba en prisión por unos 20 o 30 días, me liberaban, y a los pocos días me volvían a encarcelar". Peleg, que según las autoridades israelíes debía de alistarse un mes después de acabar la educación secundaria, no dudó en negarse a ingresar en el Ejército, al que califica de "organización criminal" y del que declara con convicción que "comete un genocidio".

Sobre el rechazo social que ha tenido que soportar en el país, afirma que, por suerte, siempre ha contado con el apoyo de su familia y de personas de todo el mundo, gracias a una campaña de Amnistía Internacional por su liberación. Sin embargo, las últimas veces que estuvo en la cárcel recibió amenazas por parte de otros internos, y ha perdido amistades. "La mayor parte de la sociedad lo ve como una traición, como algo que no pueden aceptar", asegura.

La historia de Daniel Yahalom es distinta a la de los refusenik anteriores. Yahalom, profesor de Economía de 32 años residente en Haifa, sirvió en el Ejército varias veces. Tenía 19 años cuando fue enviado a la frontera norte con Líbano. Sobre aquel momento, comenta que sentía que era su deber contribuir a la defensa de su patria. Tras el inicio de la guerra en 2023, fue llamado a filas desde la reserva en tres ocasiones: en 2023, 2024 y 2025, cuando le llamaron para participar en la toma de la ciudad de Gaza en mayo, momento en que decidió negarse. Fue puesto en confinamiento solitario durante cinco días, tras una semana de procedimientos judiciales. Todavía no ha recibido la exención de forma oficial, pero no le han vuelto a llamar a filas.

Lo que finalmente hizo renunciar a Yahalom fue su experiencia como soldado en la Cisjordania ocupada los meses que estuvo activo durante 2023 y 2024. Describe que fue la "falta de equilibrio de poder" que rige el día a día entre palestinos e israelíes lo que poco a poco hizo sentir más y más incómodo en el Ejército, hasta que llegó el momento de renunciar. "Cuando tu estás con una pistola y les estás pidiendo que te muestren su carné de identidad, y ellos saben que no pueden hacer un movimiento en falso, porque si no serán detenidos por días, semanas o meses (...), cuando soldados aparecen en sus casas en medio de la noche, los detienen y llevan a prisión sin juicio (...) lo mundana que es la brutalidad contra los palestinos allí… es algo terrible, que hace que sus vidas sean insoportables".

Sin embargo, afirma que él es un "afortunado", ya que recibió muchas muestras de apoyo por parte de su entorno y pagó un "precio muy bajo", puesto que solo perdió dos semanas de empleo y sueldo, mientras que otros objetores han llegado a perder sus puestos de trabajo o han sido rechazados en procesos de selección por ese motivo. Ser judío en Israel es un gran privilegio, y afirma: "Desobedecer al Estado es mucho más peligroso cuando eres palestino, incluso si tienes el pasaporte israelí".

Por su parte, el Ejército israelí no explica muy bien la duración de las condenas ni por qué unas duran más que otras, como recoge un informe de Amnistía Internacional. Según reza el informe, "todas estas personas están expuestas a ser encarceladas a pesar de que no se les ha dado la oportunidad de realizar un servicio civil alternativo (...). Pueden ser encarceladas durante semanas y en ocasiones meses, tras ser juzgadas por oficiales", tras negarse a presentarse a filas. No obstante, y según recoge el organismo, el derecho a objetar el servicio militar por motivos de conciencia está protegido por el artículo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, del que Israel es parte.

El 7 de octubre, un antes y un después

"Siempre ha habido objetores de conciencia en Israel", explica Nimrod Flaschenberg, portavoz de Mesarvot, plataforma que une distintas organizaciones que defienden los derechos de los objetores de conciencia, como el Partido Comunista, Combatants for peace o Yesh Gvul. El portavoz corrobora el aislamiento social al que son sometidos los refusenik, ya que "aquellos que se niegan son considerados traidores a la patria", sentimiento que se intensificó tras el inicio de la guerra en Gaza.

"Poco antes del 7 de octubre, hubo una gran protesta general contra del Gobierno, mucha gente amenazó con negarse a hacer el servicio militar… especialmente reservistas, pero también jóvenes", explica el portavoz. Muchos jóvenes protestaron contra la ley que les obliga a alistarse en el ejército y contra la ocupación israelí de Palestina en septiembre antes de los múltiples atentados perpetrados por Hamás el 7 de octubre de 2023.

Pero tanto el portavoz como los refusenik entrevistados coinciden en que, desde que comenzó la guerra, muchos jóvenes israelíes que antes estaban abiertos a la idea de convertirse en objetores de conciencia cambiaron de opinión. Peleg afirma que inmediatamente después de los atentados "la gente quería venganza" y que "hubo una oleada de personas que se ofrecieron voluntarias, no sólo para alistarse, sino incluso para preparar comida a los soldados". Roseman va más allá y afirma creer que la gran mayoría de la sociedad israelí "lleva más de dos años sumida en un frenesí genocida".

Cualquier tipo de disidencia en Israel, y especialmente la disidencia contra el Ejército y el servicio militar, que se considera un organismo unificador del Estado hebreo, es visto como una traición, concluye la activista. Sin embargo, Peleg también asegura que "muchos soldados están desertando del Ejército, no por razones ideológicas, sino porque están cansados" de la guerra, como es el caso de Yahalom.

Fuente: https://www.publico.es/sociedad/car...

La última elección

4 Febrero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Fuerte artículo del periodista Chris Hedges sobre Trump, así como la foto que eligió para ponerlo en sus redes. Cada vez hay más voces en EEUU que abiertamente hablan de dictadura y fascimo en la era Trump.

Pedro Brieger

La amenaza de Donald Trump de cancelar las elecciones de medio término no es un amague. Ya intentó revertir el resultado de las elecciones de 2020 y dijo que no aceptaría el de 2024 si perdía. Fantasea con desafiar la Constitución para quedarse un tercer mandato. Está decidido a conservar un control absoluto —apuntalado por una mayoría republicana servil— en el Congreso. Teme que, si pierde el control del Congreso, llegue el juicio político. Teme los obstáculos a la rápida reconfiguración de Estados Unidos como un Estado autoritario. Teme perder los monumentos que está erigiendo a su propia gloria: su nombre estampado en edificios federales, incluido el Kennedy Center; la eliminación de la entrada gratuita a los Parques Nacionales el día de Martin Luther King Jr. para reemplazarla por su propio cumpleaños; la anexión de Groenlandia y, quién sabe, quizá Canadá; su capacidad para poner ciudades como Minneapolis bajo sitio y secuestrar residentes legales en plena calle.

A los dictadores les encantan las elecciones, siempre que estén amañadas. Las dictaduras que cubrí en América Latina, Medio Oriente, África y los Balcanes montaban espectáculos electorales minuciosamente coreografiados. Eran una utilería cínica con resultados predeterminados. Servían para legitimar el control férreo sobre una población cautiva, encubrir el enriquecimiento del dictador, su familia y su círculo íntimo, criminalizar toda disidencia y prohibir a los partidos opositores en nombre de “la voluntad del pueblo”.

Cuando Saddam Hussein organizó un referéndum presidencial en octubre de 1995, la única pregunta en la boleta era: “¿Aprueba usted que el presidente Saddam Hussein sea el presidente de la República?”. Los votantes marcaban “sí” o “no”. Los resultados oficiales le dieron a Hussein el 99,96% de unos 8,4 millones de votos, con una participación del 99,47%. Su par en Egipto, el ex general Hosni Mubarak, fue reelegido en 2005 para un quinto mandato consecutivo de seis años con un mandato algo más modesto: 88,6% de los votos. Mi cobertura poco reverencial de las elecciones en Siria en 1991 —donde había un solo candidato en la boleta, el presidente Hafez al‑Assad, que supuestamente obtuvo el 99,9%— me valió la expulsión del país.
Estos espectáculos son el modelo, sospecho, de lo que viene, a menos que Trump consiga su deseo más profundo: emular al príncipe heredero Mohammed bin Salman de Arabia Saudita —cuyo equipo de seguridad asesinó en 2018 a mi colega y amigo Jamal Khashoggi en el consulado saudí en Estambul— y no celebrar elecciones en absoluto.

Trump, aspirante a presidente vitalicio, lanza la idea de cancelar las elecciones legislativas de 2026. Le dijo a Reuters que “si lo pensás bien, ni siquiera deberíamos tener elecciones”. Cuando el presidente Volodímir Zelenski le explicó que en Ucrania no se celebraban elecciones por la guerra, Trump se entusiasmó: “¿O sea que si estamos en guerra con alguien, no hay más elecciones? Ah, eso está bien”.

Trump le dijo a The New York Times que se arrepiente de no haber ordenado a la Guardia Nacional que incautara las máquinas de votación después de las elecciones de 2020. Quiere abolir el voto por correo, junto con las máquinas y los tabuladores que permiten a las autoridades publicar resultados la misma noche electoral. Mejor ralentizar todo y, como hacía la maquinaria política de Chicago bajo el alcalde Richard J. Daley, rellenar urnas después del cierre para asegurar la victoria.

La administración Trump está prohibiendo campañas de registro de votantes en los centros de naturalización. Impone leyes restrictivas de identificación de votantes a nivel nacional. Reduce las horas que los empleados federales pueden ausentarse del trabajo para ir a votar. En Texas, el nuevo mapa electoral priva de derechos de manera flagrante a votantes negros y latinos, una maniobra avalada por la Corte Suprema. Se espera que elimine cinco bancas demócratas en el Congreso.

Nuestras elecciones inundadas de dinero, sumadas a un gerrymandering agresivo, hacen que pocas contiendas legislativas sean competitivas. La reciente redistribución de distritos prácticamente garantiza a los republicanos nueve escaños más —en Texas, Misuri, Carolina del Norte y Ohio— y a los demócratas seis —cinco en California y uno en Utah—. Los republicanos planean más redistritaciones en Florida y los demócratas impulsan una iniciativa en Virginia. Si la Corte Suprema sigue desmantelando la Ley de Derecho al Voto, la manipulación de distritos por parte de los republicanos se disparará, quizá consolidando una victoria aunque la mayoría del electorado no la quiera. Nadie puede llamar democrático al gerrymandering.

El fallo de la Corte Suprema en Citizens United nos quitó cualquier influencia real en las elecciones. Autorizó dinero ilimitado de corporaciones y grandes fortunas para amañar el proceso electoral en nombre de la libertad de expresión protegida por la Primera Enmienda. Dictaminó que el lobby pesado y organizado de las grandes empresas es una expresión del derecho del pueblo a peticionar a su gobierno.
Nuestros derechos más básicos, incluida la libertad frente a la vigilancia masiva del Estado, han sido revocados de manera constante por decreto judicial y legislativo.
El “consentimiento de los gobernados” es una broma cruel.

Hay pocas diferencias sustantivas entre demócratas y republicanos. Existen para ofrecer la ilusión de una democracia representativa. Los demócratas y sus apologistas liberales adoptan posturas tolerantes en cuestiones de raza, religión, inmigración, derechos de las mujeres e identidad sexual, y fingen que eso es hacer política. La derecha utiliza a los sectores marginados —en especial a los inmigrantes y al fantasma de la “izquierda radical”— como chivos expiatorios. Pero en los grandes temas —guerra, acuerdos comerciales, austeridad, policía militarizada, el gigantesco sistema carcelario y la desindustrialización— marchan en perfecta sintonía.

“No se puede señalar ninguna institución nacional que pueda describirse con precisión como democrática”, escribió el filósofo político Sheldon Wolin en Democracy Incorporated: “seguro que no en elecciones hipercontroladas y saturadas de dinero, un Congreso infestado de lobbistas, una presidencia imperial, un sistema judicial y penal sesgado por clase o, menos que nada, los medios”.

Wolin llamó a nuestro sistema de gobierno “totalitarismo invertido”. Rinde pleitesía externa a la fachada de la política electoral, la Constitución, las libertades civiles, la libertad de prensa, la independencia judicial y la iconografía, tradiciones y lenguaje del patriotismo estadounidense, mientras permite que corporaciones y oligarcas se apoderen de los mecanismos de poder y dejen al ciudadano impotente.

El vacío del paisaje político bajo este “totalitarismo invertido” fusionó la política con el entretenimiento. Fomentó una farsa política permanente, una política sin política. El imperio, el poder corporativo sin regulación, la guerra interminable, la pobreza y la desigualdad social se volvieron temas tabú.

Estos espectáculos fabrican personalidades políticas prefabricadas —la persona ficticia de Trump, producto de The Apprentice—. Viven de retórica hueca, relaciones públicas sofisticadas, publicidad pulida, propaganda y el uso constante de focus groups y encuestas para devolverle al votante lo que quiere oír. La campaña presidencial vacía, sin temas y centrada en celebridades de Kamala Harris fue un ejemplo impecable de este arte performático político.

El asalto a la democracia, llevado adelante por los dos partidos gobernantes, preparó el terreno para Trump. Castraron nuestras instituciones democráticas, nos despojaron de derechos básicos y consolidaron la maquinaria del control autoritario, incluida la presidencia imperial. Trump solo tuvo que accionar el interruptor.

La violencia policial indiscriminada, familiar desde hace tiempo en comunidades urbanas pobres —donde fuerzas militarizadas actúan como juez, jurado y verdugo— le otorgó al Estado el poder de hostigar y matar ciudadanos “legalmente” con impunidad. Generó la mayor población carcelaria del mundo. Ese vaciamiento de libertades civiles y del debido proceso ahora se volvió contra todos. Trump no lo inició. Lo amplió. El terror es el objetivo.

Trump, como todos los dictadores, está embriagado de militarismo. Pide aumentar el presupuesto del Pentágono de un billón a un billón y medio de dólares. El Congreso, al aprobar su One Big Beautiful Act, asignó más de 170 mil millones para control fronterizo e interno, incluidos 75 mil millones para el ICE en los próximos cuatro años. Eso supera el presupuesto anual combinado de todas las fuerzas policiales estatales y locales.

“Cuando un gobierno constitucionalmente limitado utiliza armas de poder destructivo horrendo, subsidia su desarrollo y se convierte en el mayor traficante de armas del mundo”, escribe Wolin, “la Constitución es reclutada para servir como aprendiz del poder, no como su conciencia”.

Que el ciudadano patriota apoye sin fisuras a los militares y su enorme presupuesto significa que los conservadores lograron convencer al público de que las fuerzas armadas son algo distinto del gobierno. Así, el componente más sustancial del poder estatal queda fuera del debate público. Del mismo modo, en su nuevo estatus de ciudadano imperial, el creyente desprecia la burocracia pero no duda en obedecer las directivas del Departamento de Seguridad Nacional, el organismo gubernamental más grande e intrusivo de la historia del país. La identificación con el militarismo y el patriotismo, junto con las imágenes de poder estadounidense proyectadas por los medios, hace que el ciudadano se sienta más fuerte, compensando la sensación de debilidad que la economía impone a una fuerza laboral sobreexigida, exhausta e insegura.

Los demócratas, en la próxima elección —si es que la hay—, ofrecerán la opción menos mala mientras hacen poco o nada para frenar la marcha hacia el autoritarismo. Seguirán rehenes de las exigencias de los lobbistas corporativos y los oligarcas. Un partido que no defiende nada ni pelea por nada bien podría entregarle a Trump una victoria en las legislativas. Pero Trump no quiere correr ese riesgo.

Trump y sus secuaces están cerrando con energía la última salida del sistema que impide la dictadura absoluta. Pretenden orquestar elecciones simuladas, al estilo de todas las dictaduras, o directamente abolirlas. No están bromeando. Será el golpe de gracia al experimento estadounidense. No habrá vuelta atrás. Nos convertiremos en un Estado policial. Nuestras libertades, ya bajo ataque feroz, serán extinguidas. En ese punto, solo movilizaciones masivas y huelgas podrán impedir la consolidación de la dictadura. Y esas acciones, como vemos en Minneapolis, serán respondidas con represión estatal letal.

La subversión de las próximas elecciones planteará dos opciones brutales para los opositores más visibles de Trump: el exilio o el arresto y encarcelamiento a manos de matones del ICE.

La resistencia a la bestia, como en todas las dictaduras, tendrá un costo altísimo.

Fuente: https://www.facebook.com/photo/?fbi...

La resistencia civil noviolenta ucraniana ante la guerra: (Febrero-junio 2022) (I)

31 Enero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Salam aleikum.

Hoy empezamos la divulgación del documento de Felip Daza Sierra titulado La resistencia civil noviolenta ucraniana ante la guerra. Análisis de las tendencias, impactos y desafíos de la acción noviolenta en Ucrania (febrero-junio 2022).

Autor: Felip Daza Sierra. Licenciado en Ciencias Políticas por la Pompeu Fabra, Máster en Relaciones Internacionales por la Fundación CIDOB y diploma de postgrado en Prevención de conflictos, gestión de crisis y rehabilitación post-conflicto por la Universidad Complutense de Madrid.

Profesor de transformación social, incidencia política y derechos humanos en Sciences Po Paris University y en la Universitat Oberta de Catalunya, y ha trabajado durante más de 15 años en el ámbito de la construcción de paz y acción noviolenta en el Sur y Este de Europa, Cáucaso del Sur, Norte de África y Oriente Próximo.

En 88 páginas, Felip Daza hace un trabajo encomiable:

Primero nos informa, de manera general en 5 páginas, con un resumen ejecutivo.
A continuación, en la segunda sección del documento, nos hace una introducción al documento,
En la tercera sección nos presenta el marco conceptual: objetivos, mecanismos de cambio y métodos de la resistencia civil noviolenta.
En la cuarta sección nos presenta un resumen de 100 años de resistencia civil en Ucrania.
En la quinta sección hace un análisis de la acción noviolenta en Ucrania.
En la sexta sección nos habla de los impactos y desafíos de la resistencia civil noviolenta, de manera a la vez resumida y detallada (por la presencia de un anexo con tablas muy detalladas y precisas con diversas fuentes gráficas, vídeos, noticias, etc. que apoyan y sustentan sus afirmaciones).
En la séptima sección encontramos un decálogo de recomendaciones para apoyar la resistencia civil noviolenta.
Por si todo esto fuera poco complementa el documento con una sección de bibliografía y otra de Anexo.

Ucrania es un país con más de 100 años de experiencia en acción noviolenta. Esas sólidas capacidades, combinadas con las redes informales de poder a nivel local y el vibrante tejido asociativo del país formado por comunidades auto organizadas y organizaciones de defensa de derechos humanos, mediación y diálogo para la transformación de conflictos, explicaría, en parte, la ‘espontanea' y generalizada resistencia civil noviolenta en las primeras etapas de la invasión rusa, entre febrero y junio de 2022, período de estudio de esta investigación.

Los resultados y conclusiones de este informe se basan en el análisis de 235 acciones noviolentas por todo el país y una investigación de campo con más de 55 entrevistas a líderes políticos y sociales, académicos y activistas ucranianos. La amplia movilización y organización comunitaria se ha cristalizado en centenares de acciones noviolentas de protesta (148), no-cooperación (51) e intervención noviolenta (36). Geográficamente, la mayoría de acciones se ha localizado en los oblasts del sur (Kherson y Zaporizhia) lo que demuestra la persistencia de la resistencia noviolenta en las zonas bajo ocupación. Temporalmente, en febrero y marzo predominan acciones de protesta pública pero que se reducen drásticamente a finales de marzo debido al aumento de la represión y secuestro de activistas en los territorios ocupados. A partir de abril, la resistencia noviolenta se transforma en acciones comunicativas ‘invisibles', no-cooperación e intervención noviolenta creando estructuras de auto-gobierno paralelo. La resistencia civil noviolenta se ha articulado en 7 ámbitos de actuación con impactos y desafíos específicos:

Obstrucciones en los objetivos militares rusos
Socavamiento de los pilares del poder del Kremlin
Protección de civiles
Resiliencia comunitaria
Refuerzo de la gobernanza local
Cohesión nacional social y regional
Rendición de cuentas

Todos ellos los trataremos con más detalle en próximas entradas. Hoy nos limitados a dar cuenta de:

Decálogo de recomendaciones para apoyar la resistencia civil noviolenta

Recomendaciones para organismos, gobiernos y actores de la sociedad civil ucraniana e internacional:

1. Reforzar la resistencia civil noviolenta en las zonas bajo ocupación: a través de recursos materiales y financieros, creación de espacios de coordinación e intercambio de información, y desarrollo de acciones de incidencia político-social para visibilizar y apoyar el trabajo de los activistas que resisten a la ocupación militar y a la institucionalización de la represión en esos territorios.

2. Desarrollar un sistema de protección de defensores de derechos humanos de acuerdo a los principios guía de los Defensores de Derechos Humanos de la UE en coordinación con centros de defensa de derechos humanos ucranianos y organizaciones internacionales. Este programa debe prestar especial atención a los impactos psicológicos de la guerra y a la protección de los activistas en zonas bajo ocupación militar temporal rusa.

3. Apoyar los sistemas civiles de monitoreo e investigación de crímenes de guerra como mecanismos para asegurar el acceso a la justicia y el Estado de Derecho a través de las plataformas de protección de derechos humanos creadas e incorporando una perspectiva de justicia transicional que incluya la investigación de todos los crímenes de guerra y las agresiones de actores armados no estatales.

4. Fortalecer la resiliencia comunitaria y la cohesión social a través de las organizaciones e infraestructuras desarrolladas por el movimiento juvenil ucraniano. Concretamente, este apoyo debe comprender un programa nacional de aumento de capacidades en transformación de conflictos, acción noviolenta y resiliencia digital, así como proveer la red de centro de jóvenes ucranianos con las capacidades y recursos para desarrollar contra-narrativas noviolentas en cooperación con medios de comunicación locales y digitales.

5. Prevenir la polarización social a través del apoyo a las intervenciones de la comunidad de mediación y facilitación del diálogo de Ucrania para prevenir los conflictos intra-familiares y comunitarios entre las comunidades de acogida y de desplazados internos provenientes del este del país.

6. Favorecer el desarrollo de iniciativas noviolentas, de diálogo y construcción de paz a nivel regional, a través del apoyo financiero y la creación de espacios de intercambio de información y planificación de acciones con activistas y colectivos comprometidos con la justicia social y los derechos humanos, aprovechando las relaciones, capacidades y experiencias de las organizaciones especializadas en estos ámbito geográficos y temáticos para encontrar objetivos comunes.

7. Incidir en el diseño de nuevas arquitecturas globales y regionales basadas en la seguridad humana que pongan en el centro la protección y las necesidades humanas, impliquen el diseño de estrategias noviolentas para transformar los conflictos y redireccionen recursos destinados a las estructuras e iniciativas militaristas. Este trabajo debe considerar el amplio trabajo desarrollado por Naciones Unidas en materia de seguridad humana.

8. Explorar la posibilidad de desarrollar y regular un sistema civil de defensa noviolenta que se construya a partir de las iniciativas y experiencias vigentes como la Estrategia de Defensa Nacional de Lituania. Este proceso debe incluir un debate público sobre los límites de la noviolencia y la complementariedad con la defensa militar.

9. Proteger y regular la objeción de conciencia como derecho humano de la ciudadanía para contribuir en la defensa de su país sin el uso de las armas. Ello debe incluir la protección de los derechos civiles y políticos de las personas activistas pacifistas y objetores de conciencia y su posible incorporación al sistema civil defensa noviolenta.

10. Asegurar que la reconstrucción social y política se apoye sobre el desarrollo de la gobernanza local y la descentralización política, y garantice la participación efectiva en los procesos de toma de decisión de las organizaciones de mujeres y las activistas que están liderando la resistencia civil noviolenta, la defensa de los derechos humanos y el fomento de la mediación y facilitación de diálogo del país.

Aleikum salam.

Fuente: https://www.politicanoviolenta.org/...

Más de dos millones de soldados ucranianos han desertado

28 Enero 2026 at 00:01
Por: (tortuga)

Casi dos millones de ucranianos se esconden para evitar el reclutamiento y otros 200.000 soldados han desertado, según declaró el miércoles el nuevo ministro de Defensa ucraniano, Mykhailo Fedorov en una intervención ante el parlamento ucraniano antes de la votación que confirmó su cargo (*). Es la primera vez que un alto dirigente ucraniano reconoce la verdadera magnitud del problema.

La tendencia al aumento de las deserciones es alarmante en el ejército ucraniano, lo que contradice la política europea de utilizarlos ucranianos como carne de cañón. En 2022, 9.137 personas desertaron del ejército, y en 2023, esa cifra ya había alcanzado las 24.286. En tan solo dos años, el número de desertores se ha multiplicado por diez. El número de quienes “votan por la paz con los pies” crece no solo a diario, sino cada hora.

De enero a octubre del año pasado, el gobierno ucraniano registró más de 176.000 casos de este tipo antes de dejar de publicar estadísticas. En octubre, esta cifra alcanzó un récord de 19.600, mientras que a principios de año, la media era de entre 17.000 y 18.000 al mes. Se estima que, dada la tendencia al alza, el número total de desertores del año ascienda a 214.000 como mínimo.

Rumores sobre la baja moral y una alta tasa de deserción han circulado durante mucho tiempo, pero los comentarios de Fedorov representan la primera vez que un alto dirigente ucraniano revela la verdadera magnitud del problema y la grave situación del ejército ucraniano.

Según la ley ucraniana, todos los hombres de entre 18 y 60 años deben registrarse para el servicio militar y llevar su documentación en todo momento, aunque solo los hombres de entre 25 y 60 años están formalmente sujetos a movilización.

La ley marcial vigente en el país prohíbe a los hombres de entre 23 y 60 años salir del país, pero decenas de miles han huido ilegalmente.

Tras reunirse con Fedorov el miércoles, Zelensky declaró que se necesitaban “cambios más significativos” en la movilización del país. Actualmente hay unas 500 empresas en Ucrania que producen drones, 200 que producen equipos de interferencia y más de 20 que producen misiles.

Según Zelensky, una de las prioridades de Fedorov en su nuevo cargo será fortalecer el componente tecnológico del ejército ucraniano.

(*) https://edition.cnn.com/2026/01/14/...

Fuente: https://mpr21.info/mas-de-dos-millo...

Isidre Nadal Baqués, Luz de la Selva

27 Enero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

El 6 de enero de 1877, nace en Barcelona, Catalunya. Isidre Nadal Baqués, conocido por: Luz de la Selva, El Abuelo Luz o El Abuelo Selvas. Pacifista, naturista, ecologista, vegetariano crudívoro, eremita y anarcoindividualista tolstoiano.

Hijo de una prostituta del Barrio Chino de Barcelona y padre desconocido, había nacido en el barrio conocido como El Polvorín, en las faldas de Montjuïc, no fue inscrito en el registro civil. Otras fuentes dicen que sus padres cultivaban a diario los huertos de la zona y que quedó huérfano de padre a los cuatro años y de madre a los seis, otra versión dice que había sido abandonado en el puerto de Barcelona al nacer y que fue criado por unas monjas en un orfanato.

Adoptó el nombre de Isidre por su afición a la agricultura y el apellido Nadal por la fecha de nacimiento inventada, ya que realmente se desconoce la fecha real; el segundo apellido Baqués era el de su madre.

Con seis años quedó huérfano y recorrió los caminos pidiendo caridad y trabajando por la comida en las masías de la zona. Con 14 años se puso a trabajar haciendo de estibador en el puerto de Barcelona, relacionándose con los movimientos anarcosindicalista y anarquista entonces.

Cuando tuvo la edad para ir a las guerras coloniales españolas, logró eludir el servicio militar. Entre 1898 y 1910 formó parte de las comunidades seguidoras del anarquismo de León Tolstoy y fundó las llamadas “Comunidades de los Espíritus Libres”, colonias naturistas y neo-maltusianas. Parece que mantuvo correspondencia directa con Tolstoi y que este subvencionó estas comunidades.

En 1900, fue nombrado “Maestro de la Naturaleza” y cambió su nombre por el de Luz de la Selva. Seguidor de Francesc Ferrer i Guardia y de su Escuela Moderna, hizo amistad con Albà Rosell Llongueras y Mateo Morral Roca, quedó muy impresionado cuando este último cometió el atentado contra el rey Alfonso XIII.

Buen conocedor de la naturaleza, un campesino lo puso de capataz. Se hizo vegetariano. Con María Alonso, fundó la Asociación de Animales y Plantas. Viajó por toda la Península y por Europa. Con tres amigos, en 1925, fundó la Sociedad Catalana de Naturismo, primera sociedad naturista de España. Colaboró en la revista naturista Pentalfa.

En 1926 se instaló en Sabadell, Catalunya, al año siguiente fundó el Grupo de Estudios Anarquistas “Idea y Cultura”, que se reunía en el café de Cal Cerillas de Sabadell, frecuentado por destacados militantes anarquistas como Moreno Lladó y Edgardo Ricetti. En esa época era partidario de la Federación Anarquista Ibérica (FAI) y fue colaborador de la escuela libertaria Cooperativa Obrera Cultura y Solidaridad, encabezada por Edgardo Ricetti.

En 1932, con su compañera Carmen “Flor de Mayo”, compró un huerto en Can Rull, a las afueras de Sabadell, que bautizó con el nombre de “Jardín de la Amistad”, donde, consecuente con sus ideas, vivió muchas décadas sin dinero ni electricidad, sólo con los productos del cultivo de la tierra. En estos años republicanos se relacionó con el grupo teosófico “Rama Fides” de Sabadell y presidió algunas de sus reuniones.

Durante la Revolución española apoyó la colectividad de agricultores alrededor de Sabadell de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), sus conocimientos agronómicos resultaron de gran ayuda. En Can Rull puso en marcha un proyecto de escuela naturista y la Granja Naturaleza que había creado registró una ampliación, donde además de construir una biblioteca naturista y pacifista, impulsó dos colonias: una de siete familias en el mismo ”Jardín de la Amistad” y otra de ocho familias en el barrio de Can'Oriach de Sabadell.

A raíz de los hechos de “Mayo de 1937”, sus miembros fueron detenidos por la reacción comunista acusados de almacenar armas y municiones.

Estas colonias fueron asaltadas por las tropas franquistas al final de la guerra, mientras él quedó en solitario en su vivienda del “Jardín de la Amistad”. También Can Rull perdió en 1939 su Ateneo Cultural que se había constituido el 19 de julio de 1936 en una casa de la calle de Larra de Sabadell y que era gestionado por las Juventudes Libertarias de la localidad.

Durante el franquismo permaneció en Sabadell y posteriormente el espacio que ocupaba fue engullido paulatinamente por el urbanismo capitalista. Gracias al escritor Jordi Maluquer i Bonet, que era asiduo del “Jardín de la Amistad”, conoció al filósofo pacifista Lanza del Vasto, discípulo de Mahatma Gandhi, quien visitó Can Rull en los años 1959 y 1968. También eran asiduos los activistas Lluís Maria Xirinacs y Pepe Beúnza.

Con el tiempo fundó una Escuela de Naturosofia o Sabiduría Divina, donde gente de todas partes venía a recibir su consejo: vecinos de los alrededores, clérigos jansenistas, curas católicos, monjes de Montserrat, teósofos, espiritistas, seguidores de Jiddu Krishnamurti, gente de las comunidades del Arca y del Arco iris, etc.

En 1981, cuando murió su compañera Carmen, unos jóvenes amigos naturistas le recibieron en su “Colonia de Plana Bella”, en la Galera.

Isidre Nadal Baqués, falleció el 23/12/1983 en la Galera, Montsià, Catalunya, con casi 107 años de edad, fue enterrado como quería allí mismo, junto a un ciprés, entre olivos, con una túnica blanca y sin ataúd. Desde el 30 de octubre de 1985 una calle de Sabadell lleva el nombre “Luz de la Selva”.

En 2012 el grupo La Travesía elaboró el documental El Jardín Olvidado. Un relato coral y en 2014 Nicolás Parreño Román “Nickparren” publicó una recopilación de su filosofía bajo el título Luz de la Selva.

Abandonado durante muchos años, actualmente el “Jardín de la Amistad” está en vías de recuperación gracias al trabajo de diversas entidades ciudadanas.

Fuente: https://www.facebook.com/photo/?fbi...

Día Escolar de la No Violencia y la Paz: Plantación colectiva de olivos

25 Enero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Con motivo, el próximo 30 de enero, de la celebración del Día Escolar de la No Violencia y la Paz, la plataforma Marea Palestina, de la que forma parte Ecologistas en Acción, invita a todos los centros educativos a participar en la campaña “No hay paz sin justicia”.

Una plantación colectiva de olivos, una cartografía de los conflictos y la actividad “Postales por la justicia y la paz” son las tres acciones que Marea Palestina: La Educación Contra el Genocidio propone llevar a cabo la última semana de enero en los centros educativos con los materiales elaborados a tal fin.

En esa fecha, en la que se celebra el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, la plataforma de la que forman parte más de 60 organizaciones educativas, entre ellas Ecologistas en Acción, ha convocado la campaña “No hay paz sin justicia”. Con ella buscan impulsar una educación que permita al alumnado adquirir conocimientos, actitudes y competencias que refuercen su desarrollo como ciudadanía global crítica y comprometida con sus derechos y los de otras personas.

Ecologistas en Acción anima a colectivos sociales, educativos, y asociaciones de familiares de alumnado a sumarse al manifiesto, difundir las actividades y realizarlas en sus centros educativos.

Los colectivos o centros educativos que participen en la campaña No Hay Paz Sin Justicia que quieran dar a conocer su acción, lo pueden hacer en este enlace. También se pueden enviar fotos e información al correo electrónico: mareapalestina.estatal@gmail.com.

Más información y postales: https://www.ecologistasenaccion.org...

El gobierno británico suspende el pedido a la armamentística israelí Elbit Systems tras la huelga de hambre de los activistas de Palestine Action

16 Enero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Redacción El Salto

A la espera del juicio y encarcelados preventivamente por delitos relacionados por su participación en las acciones de Palestine Action, tres de los activistas presos han decidido abandonar la huelga de hambre. Una de ellas. Heba Muraisi, de 31 años, llevaba más de 70 días en huelga. Muraisi ha sido trasladada de prisión a una más cercana a su entorno familiar. Esta ha sido la mayor huelga de hambre coordinada desde 1982, cuando los presos republicanos irlandeses se negaron a comer para hacer valer sus reivindicaciones.

Otros de los cuatro activistas que también estaban en huelga de hambre, habían decidido pausar la protesta por motivos de salud. Ahora, no la reanudarán. Desde hace días se temía por la vida de estas personas, que han llevado su reivindicaciones al límite. Algunos de ellos habían tenido que ser hospitalizados por estar en riesgo de muerte. Solo una persona, Umer Khalid, que lleva en huelga un mes, es la única persona que mantiene la protesta. “Solo pudimos hablar pocos minutos cuando entró alguien a sacarle el teléfono. No tenemos contacto desde entonces, no sabemos nada de él”, afirma a El Salto Francesca Nadin, portavoz de Prisioners 4 Palestine, desde Londres.

Desde esta organización aseguran que los y las huelguistas han permanecido firmes en sus demandas y sabían que el sacrificio era muy grande. “Y no lo hicieron preocupadas por su propia salud, todo lo contrario. Estaban muy, muy claras con todo esto, siempre lo decían y lo repitieron hasta el final: que iban a seguir hasta ganar las demandas”, explica Nadin.

“Una victoria rotunda”

El motivo para abandonar la protesta ha sido el paso dado por el gobierno británico, que da respuesta a una de las demandas del grupo: no adjudicar un nuevo contrato —por valor de 2.000 millones de libras— que estaba previsto a Elbit Systems UK, una filial de Elbit Systems, uno de los mayores fabricantes de armas israelíes.

Prisoners 4 Palestine asegura que se trata de “una victoria rotunda para lxs huelguistas de hambre, que resistieron con sus cuerpos, tras los muros y los barrotes de las prisiones, para sacar a la luz el papel de Elbit Systems, el mayor fabricante de armas israelí, en la colonización y ocupación de Palestina”. Puntualizan que la pérdida de este contrato de 2000 millones de libras esterlinas marca “un punto de inflexión significativo” en esta “sórdida alianza estratégica” y auguran que “los días de Elbit en Gran Bretaña están contados”.

En palabras de Francesca Nadin, “Está claro que esta huelga, además de otras campañas, ha aumentado la presión sobre el Gobierno británico con todo lo que está haciendo con respecto a la represión de activistas y lo que éste sigue haciendo en Palestina. Esto se suma al contexto más grande de la huelga, el poner el foco en eso, y tener a toda la gente de este país hablando de lo mismo”.
Vulneración de derechos básicos

Desde que entraron en prisión, los activistas vienen denunciando una serie de vulneraciones básicas. En primer lugar, no hay que olvidar que el sistema de prisión preventiva británico prevé una pena de seis meses, pero si nada cambia, para cuando se lleve a cabo el juicio de estos activistas, estos habrán pasado más de un año en prisión preventiva. En segundo lugar, Palestine Action ha asegurado que hasta ahora, los detenidos han vivido sometidos a restricciones comunicativas y a interferencias por parte de las administraciones penitenciarias.

También esta situación parece que va a empezar a cambiar. Según Prisioners 4 Palestine, “a pesar de la cruel y constante negligencia médica que sufrieron lxs huelguistas de hambre, como la denegación de ambulancias en casos de emergencia vital y los tratos degradantes en el hospital”, los y las responsables de la atención sanitaria en prisiones se habrían reunido con la organización, “a petición del Ministerio de Justicia”, detallan. Los y las activistas presas también han podido empezar a recibir paquetes y correo que antes se les había retenido.

Palestine Action pedía también la documentación que acredite las relaciones entre los funcionarios del Estado británico con Israel —algo que habría podido suceder—, se exige que se publiquen los registros gubernamentales de todas las exportaciones de Elbit Systems UK de los últimos cinco años y que se rescindan todos los contratos pendientes con la filial. Por último, también se pide la retirada de cargos de los activistas presos y que se elimine a Palestine Action de la lista de “organizaciones terroristas”.

Una clasificación “desproporcionada”

Palestine Action es una organización que fue clasificada como “organización terrorista” por el gobierno británico en julio de 2025, después de que varios de sus activistas allanasen una base aérea en Oxfordshire y vandalizasen una fábrica, cerca de Bristol, de Elbit Systems. Esta clasificación ocasionó gran malestar entre las organizaciones internacionales de derechos humanos por considerarla “desproporcionada”. Incluso el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, instó a las autoridades del país a revocar la decisión y consideró que gobierno británico estaba confundiendo “la libertad de expresión con actos de terrorismo”. Türk advirtió que la decisión le parecía “desproporcionada”, “innecesaria” e “inadmisible” y que contravenía “las obligaciones internacionales del Reino Unido en materia de derechos humanos”.

Además de encarcelar a estos activistas de manera preventiva por “daños criminales, robo y disturbios violentos”, el gobierno británico ha arrestado a unas 1.600 personas relacionadas con la organización. El Reino Unido prohibió Palestine Action bajo la Ley de Terrorismo del año 2000. Según esto, ser miembro de la organización o expresar apoyo de manera pública puede ocasionar sanciones penales, incluyendo multas y penas de prisión de hasta 14 años.

A pesar de este panorama, Nadin defiende que la situación de los presos ha animado a la gente en muchos lugares a tomar acciones muy parecidos a las de Palestine Action, y que ha habido decenas durante el tiempo que ha durado la huelga. “Sabemos que han empezado grupos como Palestine Action en cerca de 24 países, porque claro, en otros países no es ilegal”, indica. Admite con orgullo que este miércoles la noticia del fin de la huelga salió en todos los medios masivos de Reino Unido, “de manera que reconocieron esta victoria. Entonces, algo ha cambiado desde el principio al final de esta huelga porque al principio, durante semanas, nos ignoraron por completo”, concluye la activista.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/reino...

La lucha noviolenta en el contexto iraní

12 Enero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Confieso mi desconocimiento de la realidad de la república Islámica de Irán. De ahí la cautela con la que realizo este artículo.

En la actualidad los medios de comunicación narran una situación de protesta social creciente (y creciente represión, documentada tanto por reporteros sin fronteras como Amnistía Internacional y algunos organismos de derechos Humanos que cuentan con un reconocimiento generalizado) que, según la prensa occidental, puede desembocar en un cambio político en Irán que no sabemos si será más o menos favorable a los intereses codiciosos de EE. UU. y de sus voceros y propagandista en nuestra adocenada prensa.

Digo esto porque las noticias que nos llegan desde os medios oficiales necesitan ser filtrados y contrastados todo lo posible para que no nos vendan con el niño el agua sucia de la palangana.

Conocemos los intereses geopolíticos en juego y, en un contexto de creciente confrontación estratégica entre las principales potencias, el apoyo por parte de China Y Rusia al régimen iraní (expresado hace bien poco por los principales dirigentes chinos con claras advertencias a EEUU e Israel y consagrado en una serie de acuerdos de ayuda mutua) y el interés no disimulado de EEUU por desestabilizar a Irán y, si llega el caso, meter la zarpa con algún títere (nos puede valer de ejemplo el del hijo del anterior Sah de Persia o cualquier otro que fabriquen ad hoc).

El régimen acusa a los alborotadores de servir a los intereses extranjeros (un clásico de cualquier régimen cuestionado en su legitimidad. Aquí en la transición las también eran acusadas desde el franquismo oficial todas las protestas de servir a los intereses judeomasónicos) tomando la parte por el todo, porque es evidente que instrumentalizar una protesta (en la medida en que se pueda) por parte de potencias extranjeras contrarias forma parte de su repertorio habitual (no digamos cuando uno de los implicados es EEUU, especialistas en hacer la guerra por otros medios) y es muy probable que tengan tentáculos en Irán de los que intentarán sacar provecho.

Saber hasta qué punto la protesta es singular e independiente de la gente de Irán que se ha hartado del régimen islámico, inducida por un «poder blando» expresado en las apabullantes (y mentirosas) imágenes y retoricas con las que el capitalismo financiero promociona por internet, las redes, la televisión y cuanto medio tiene a su alcance un «paraíso», o fruto de una conjura explícita de EE. UU. y sus agendas de dominación, resulta cuando menos difícil. Y es probable que contemos con ingredientes de todo tipo, como ha pasado en otras protestas a lo largo de la historia, ya sean en el mundo islámico, oriental o en cualquier otro que queramos mirar.

Y entre los intereses en liza una parte, no sabemos en qué proporción, tiene que ver con articulaciones noviolentas que no necesariamente coinciden ni con la visión del mundo occidental y sus reclamos ni con los intereses de EE. UU.

1.-ARTICULACIONES IRANIES QUE HACEN USO DE LA ESTRATEGIA NOVIOLENTA EN LA ACTUALIDAD.

Irán tiene una amplia historia de uso del repertorio noviolento. Puede seguirse en el blog políticanoviolenta.org o en estudios especializados como el de Erica Chenoweth y María Stephan (Why Civil Resistance Works) referidos a la revolución que expulsó de Irán al Sah.

He intentado indagar (advierto que mi principal, aunque no única fuente, es la red y el sesgo de esta lo conocemos todas) qué organizaciones «internas» promueven la noviolencia en la actual protesta de Irán y la sorpresa es que el activismo noviolento no parece para nada ausente del actual ciclo de protesta.

Quiero señalar, no obstante, que algunas de las organizaciones que relato no comparten un planteamiento global de la noviolencia (algunos partidos de inspiración nacionalista kurda o leninista mantienen grupos armados o se plantean luchas combinadas según la oportunidad del escenario o momento), sino que se limitan a promover el actual ciclo de protesta noviolento y su repertorio de acción, probablemente por su eficacia y su capacidad de aglutinar a la sociedad en torno a su ciclo de movilización y una apuesta por superar el estado clerical iraní.

La apuesta por las metodologías noviolentas forma parte principal, al parecer, de la cultura de resistencia de las actuales protestas. Veamos algunas personas y movimientos que las patrocinan y que inspiran la lucha vigente:

MUSAVI

Empezaré por dar un nombre que quizás suene a todas: Mir-Hossein Musavi, ex primer ministro iraní (1981-1989, el período de la guerra Irán/Irak), actualmente confinado en su casa desde 2011 a causa de su protesta por el «amaño» de las elecciones de 2009, donde encabezó una candidatura «reformista» a la presidencia.

Con ese perfil no parece que se trae de un amigo de EE. UU. precisamente ni que sueñe con una restauración del reino persa que postula el hijo del Sah desde EE. UU. donde vivirá como un sátrapa sin satrapía, pero sigamos.

Este señor fundo una organización: «Camino verde de la esperanza» (verde por la bandera islámica, no por ser ecologista, aclaro) para impulsar reformas noviolentas y legales dentro del marco de la constitución del estado y cambiar el régimen islamista por otro pluralista y laico.

En 2023 hizo pública la petición de un referéndum para cambiar el sistema político, inspirando las protestas de finales de 2025 (que siguen en pie ahora).
Este señor pide un cambio interno, rechaza la injerencia exterior y, según Wikipedia, no cuenta con ningún vínculo ni financiación exterior. Es más. Los rechaza para preservar la independencia de la lucha iraní.

Musaví se ha posicionado de forma persistente contra las políticas de presión de EE. UU. como perjudiciales para el cambio interno iraní. Se opone a las medidas de presión, sanciones internacionales, intervenciones, etc. porque perjudican a la causa iraní y rechaza cualquier tipo de financiación por parte de éste u otros países para mantener la legitimidad autóctona y su independencia.

CAMINO VERDE DE LA ESPERANZA.

Es un movimiento que surge como evolución del Movimiento Verde de 2009, coalición de partidos reformistas, ONG y redes sociales que concurrió a las elecciones y promovió a Musavi a la presidencia.

En su ideario promueve métodos pacíficos y legales para reformas que garanticen la democracia y los derechos humanos, y preconiza presiones sociales al poder mediante redes civiles de protesta.

Su repertorio de acción se encuentra la resistencia civil noviolenta, el fortalecimiento de la sociedad civil, el uso de las redes sociales y la propuesta de reformas graduales y de un referéndum constituyente.

Opera actualmente de forma semiclandestina dado el grado de represión interna desatado en Irán.

FRENTE REFORMISTA DE IRÁN.

Liderado por Azar Mansouri, apoya el derecho a protestar, rechaza la represión y condena explícitamente intervenciones extranjeras, afirmando que interfieren en protestas las protestas noviolentas en curso y son perjudiciales.

Propone el uso de la noviolencia para conseguir cambios en el régimen y propone el diálogo con el actual gobierno para solucionar la actual situación de crisis.

REDES DE ESTUDIANTILES

Se sumaron desde el 30 diciembre 2025 diversas articulaciones universitarias en las universidades clave, tales como las de Teherán, Sahrif, Amirkabir (Politécnica), Beheshti, Khajeh Nasir, Ciencia y Cultura, así como en Isfahán, Yazd, Tabriz, Shiraz, Mashhad y Bandar Abbas (45 universidades en total) promoviendo la protesta y la resistencia civil noviolenta.

Entre sus tácticas de desafío Corean consignas unificadoras, quitan carteles pro-régimen y confrontan pacíficamente a Basij (milicias de voluntarios universitarios) y a la guardia revolucionaria IRGC en entradas de campus, y han ido evolucionando desde protestas por temas económicos y carestía de la vida a demandas políticas de cambio de régimen.

Han sufrido redadas en dormitorios, suspensiones de matrícula, cierres de clases, represión con gases lacrimógenos de protestas y concentraciones, detenciones selectivas, apaleamientos, etc.

REDES JUVENILES

Jóvenes urbanos y estudiantes de la generación Z forman el núcleo de la protesta, con manifestaciones diarias, acciones simbólicas, remoción de símbolos del Líder Supremo, acciones de afirmación y desafío (se fotografían mujeres sin velo, fumando, quemando imágenes de los lideres islamistas, creando hilaridad, etc.). Han prestado apoyo a la ola de protesta en 348 sitios de 111 ciudades según sus comunicaciones en redes.

SINDICATOS INDEPENDIENTES.

El gobierno cuenta con un sindicalismo vertical controlado que no apoya la revuelta, pero existen otros sindicatos fuera del verticalismo que sí lo hacen:

  1. El Sindicato de Trabajadores del Petróleo: Ha apostado por promover huelgas en Ahvaz/Abadán desde 30 diciembre 2025, reduciendo producción 50%; exigen fin a corrupción de la guardia revolucionaria, el pago salarios atrasados y apoyan las huelgas contra el régimen.
  2. El Sindicato de Haft Tapeh (azucarera): han realizado manifiestos de apoyo. Algunos líderes, como Mahmoud Salehi (preso) apoyan la actual resistencia civil vía manifiestos.
  3. Consejo Sindical de Trabajadores del Acero (Esfahán): Han promovido paros en fábricas, coreando contra Jamenei.
  4. Sindicato de Choferes de Teherán: Han provocado bJloqueos de taxis y buses en apoyo a protestas urbanas.

KDPI (PARTIDO DEMOCRATICO DEL KURDISTAN IRANi)

Es el partido más antiguo del Kurdistán. Busca la democracia como sistema y la autonomía del Kurdistán iraní y es de inspiración socialdemócrata. Está ilegalizado como «organización terrorista» y tiene parte de su dirigencia en el Kurdistán del norte.
No es una organización expresamente noviolenta y cuenta con un frente armado en la frontera.

Tras la instauración de la república islámica de Irán, lideró la rebelión kurda entre los años 79 a 93, así como nuevos brotes insurgentes entre 1989.1993 y nuevas revueltas entre 2016-2022.

En la actual fase de protesta se ha coordinado con otras organizaciones kurdas (komala, PJAK) apoyando manifestaciones y huelga pacíficas en el kurdistán iraní y controlan pacíficamente ciudades como Abdanan y MalekSahhi, donde las fuerzas iranies han abandonado temporalmente el control permitiendo la autogestión civil sin violencia de las mismas.

KOMALA.

Es un partido marxista leninista también del Kurdistán iraní que igualmente al anterior tiene un brazo militar.

En la actual fase de protesta se ha coaligado con los otros partidos kurdos para apoyar la protesta mediante metodología de resistencia civil y ha promovido huelgas, manifestaciones y acciones pacificas.

PJAK (PARTIDO POR UNA VIDA LIBRE EN KURDISTAN)

Fundado en 2004 y hermano del PKK turco. Persigue una autonomía federal para el Kurdistán iraní (Rojhilat), una democracia confederal, igualdad de género y derechos étnicos.

Su líder actual es Líder Rahman Haji Ahmadi (exiliado Europa) que enfatiza resistencia popular noviolenta, pero sin excluir la autodefensa guerrillera.

Actualmente también apuesta por la protesta y la resistencia civil y se ha integrado en la coalición kurda para impulsas la protesta con el repertorio noviolento: huelgas, protesta social, no cooperación, autogestión civil en Sanandaj/Mahabad.

DISIDENTES: (NARGES MOHAMMADI, JAFAR PANAHI, MOHAMMAD RASOULOF, MOSTAFA TAJZADEH Y RASOUL QADIYANI)

Han realizado una declaración conjunta llamando a una «Nueva ola de resistencia civil» desde la prisión de Evrin, para derrocar al régimen ilegítimo y construir democracia basada en la soberanía popular, la justicia y relaciones normales con el mundo. Piden que se ocupen de forma noviolenta las calles.

No se trata de cualquier disidente:

  • Narger Mohammadi es vicepresidente del Centro de Defensores de Derechos Humanos y premio nobel de la paz 2023, se encuentra confinada.
  • Jafar Panhani es cineasta, ganador de diversos premios internacionales y condenado a 6 años de prisión y actualmente exiliado en Francia.
  • Mohammad Rasoulof también es cineasta y ha ganado varios premios internacionales. Sufre una condena de 8 años de prisión.
  • Mostafa Tajzadeh fue ministro del interior y está encarcelado
  • Rasoul Qadiyani es otro político reformista encarcelado.

2. PERSONAJES O REDES INFLUYENTES FUERA DE IRAN

Además de las articulaciones internas que están apostando por la resistencia civil noviolenta contamos con iraníes en el exterior que también apuestan por la vía noviolenta e influyen en el activismo iraní.

RAMIN JAHANBEGLOO

Es un filósofo afincado en Canadá.

Según Wikipedia es un referente en la promoción de la noviolencia, el diálogo intercultural y la democracia en Irán y ha enseñado en Harvard, Toronto y Delhi (Jindal Global University), donde dirige el Centro Mahatma Gandhi para Estudios de Paz, y ha organizado debates en Irán con intelectuales como Chomsky, Rorty y el Dalai Lama antes de su arresto y exilio. También con otros intelectuales que por estos lares se consideran respetables como Isaias Berlin, Umberto Eco, Jorge Steiner y otros.

Al parecer es influyente en jóvenes universitarios iranies y ha mantenido siempre que los activistas deben actuar sin apoyo financiero extranjero para mantener su credibilidad .

CNRI/MEK (Consejo Nacional de la Resistencia de Irán -liberal- y Muyaidines del Pueblo de Irán -Marxistaleninista) en el exilio en Paris y Albania.

Impulsa la resistencia noviolenta con boicots y manifestaciones en el exterior. Quieren un cambio republicano secular con un plan de 10 puntos que incluye sufragio universal, derechos humanos, igualdad de género, autonomía étnica y disolución de la guardia republicana y de los grupos paramilitares.

REDES CULURALES (artistas, feministas):

Redes como Irán International (Londres) amplifican voces internas lucha noviolenta, principalmente de sesgo feminista.

Irán cuenta con una diáspora de 7 millones de mujeres y con varias organizaciones feministas que, principalmente desde el exilio, han dado apoyo a las revueltas feministas de 2022 y siguen llamando ahora a la resistencia noviolenta en términos feministas. Nombres como el de Mahya Ostovar (exiliada en Irlanda) o el colectivo feminista independiente Roja (París) o Masih Alinejad (en EE. UU.) promueven campañas de desacato del rol de las mujeres en Irán.

UNITED4IRAN.

Se trata de una red en el exterior de exiliados con sede en California que promueve activismo en red contra el régimen iraní, denuncia y documenta torturas y represión, desarrolla aplicaciones para la comunicación en red de activistas dentro de Irán y coordinación de acciones (por ejemplo, una que se llama Garshad que avisa entiempo real de la presencia de policía moral y fuerzas represivas) y promueve y difunte repertorios de acción noviolenta, entre ellos los textos de Sharp.

3.- ¿REDES NOVIOLENTAS?

De lo que he indagado no conocemos redes de inspiración radicalmente noviolenta en Irán ni redes noviolentas que estén luchando desde allí. No quiero decir que no existan, pero por ejemplo no he encontrado que tengan participación en las redes antimilitaristas más relevantes, como la Internacional de Resistentes a la Guerra.

El desconocimiento (o la desconexión) desde aquí con las articulaciones noviolentas de Irán, hasta donde yo sé, es completo. No conocemos bien sus apuestas y no contamos con contactos directos.

Conozco nuestras fortalezas y debilidades y tal vez sea voluntarista pensar en que desde nuestra realidad sea posible conectar con las luchas noviolentas iranies, difundirlas y apoyarlas.

Tampoco se si, dado el recelo que al parecer muestran a las conexiones exteriores (tal vez buscado de propósito para combatir una de las acusaciones que con mas frecuencia y en muchas ocasiones con tremenda ignorancia y mala fe se hacen de las luchas noviolentas) sería posible tal contacto y solidaridad.

No somos el ombligo del mundo, ni tampoco los jueces que desde un elevado atril pueden juzgar lo que vale o no vale de las luchas noviolentas de otros pueblos o para suponer que detrás de cualquier lucha que se produce fuera de nuestros esquemas mentales debe haber por medio algún interés espurio o alguna manipulación por parte del incansable aparato de intoxicación de EE. UU.

Así, por ejemplo, parece que han hecho uso de algún material de Sharp lo que, ya he oído por ahí en conversaciones de bar, descalifica su lucha porque seguramente se trate de unas revueltas promovidas y financiadas por EE. UU y sus líderes unos paniaguados del capitalismo global.

Este mismo rollo ya lo vivimos, ciertamente con muy similares descalificaciones por parte de las izquierdas más veteroleninistas y otras perspectivas igualmente recelosas de la noviolencia y dadas al conspiracionismo sistemático y acrítico, con las articulaciones noviolentas que tuvieron lugar en las primaveras árabes, acusadas en masa de ser esbirros de los intereses y le juego de tronos de los EE. UU. porque usaban el material del Sharp.

También esos recelos lastraron, justo es reconocerlo, a las frágiles articulaciones noviolentas españolas sin que nos destacáramos por el apoyo a organizaciones hermanas.

En el actual clima geopolítico es evidente que cualquier movimiento interno que «debilite» a uno de los bandos en conflicto será aprovechado hasta donde pueda por el otro bando, pero igual que no podemos pensar que una movilización noviolenta contra el militarismo europeo, pongamos por caso, o una movilización noviolenta contra las políticas racistas de Trump en EE.UU, sean promovidas por los intereses chinos o rusos, tampoco tenemos por qué pensar que una revuelta política con uso de la noviolencia en Irán sea producto de la actuación de la CIA o del MOSAD.

De la radicalidad, la persistencia y la eficacia de la lucha noviolencia dependerá, en todo caso, que la revolución derive en un proceso autónomo de liberación, en un desastre final o en la sustitución de un gobierno indeseable por otro igual o peor, o de la reposición de un títere de los intereses de otra superpotencia.

Precisamente eso sugiere que lo propio será, si es que tenemos cómo, apoyar esa revolución noviolenta en lo que de más noviolento y más revolucionario tenga. Sobre todo, en un momento en que hasta los partidos que se denominan comunistas apoyan la estrategia noviolenta y la lucha popular emprendida.

A las articulaciones noviolentas y antimilitaristas españolas creo que nos vendría bien contactar, conocer mejor y apoyar la lucha noviolenta iraní. Y no solo por una cuestión de solidaridad e internacionalismo, sino también porque, con un contexto, con unas ideas sociales y religiosas, con u sustrato cultural y con una población tan alejada a nuestro entorno cultural, quizás podríamos hacer un verdadero y fructífero cruce de saberes y un aprendizaje mutuo del que podríamos aprender.

Y ahora aprender nos resulta, en mi opinión, tan necesario como respirar.

Juan Carlos Rois, investigador: 'La noviolencia es la lucha radical contra la violencia estructural'

9 Enero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Ecologista 124

Entrevistamos al escritor Juan Carlos Rois. Conversamos con él sobre la noviolencia y lo que esta significa. La noviolencia no es una actitud contemplativa, va más allá y afecta a todos los órdenes de la vida.

J.V. Barcia Magaz. Activista social, miembro de Ecooo. Revista Ecologista nº 124.

En un mundo sacudido por guerras, discursos de odio y un rearme global que erosiona las democracias, la noviolencia se reivindica como una herramienta política radical y transformadora. Juan Carlos Rois, activista e investigador, defiende en su libro ‘La noviolencia como acción política' que esta no puede reducirse a un gesto moral o espiritual, sino que constituye una praxis de lucha capaz de desafiar la lógica estructural y cultural de la violencia. Frente a un sistema capitalista que combina explotación, patriarcado y ecocidio, propone una metodología de acción directa, colectiva y emancipadora.

Rois insiste en que la noviolencia no es una actitud contemplativa, sino un repertorio de herramientas para disputar el sentido común y abrir horizontes emancipadores. Desde la insumisión al servicio militar obligatorio hasta las luchas ecologistas y feministas o por el derecho a la vivienda actuales, recuerda que existen experiencias concretas que prueban la eficacia de la acción noviolenta, incluso en contextos represivos. En esta conversación analiza los fundamentos, retos y horizontes de una estrategia que busca proyectar un futuro más justo, sostenible y libre de violencias rectoras.

En su libro sostiene que la noviolencia no es mera pasividad, sino acción política transformadora. ¿Cómo define usted la violencia estructural y en qué medida constituye el verdadero campo de batalla de la noviolencia?

La noviolencia es acción para provocar cambios. No basta con simpatizar o cultivar valores compasivos: no es filosofía ni religión, sino praxis de lucha. Hablo de ortopraxis frente a ortodoxia: sin lucha no hay noviolencia. Se trata de combatir tanto la violencia visible como la lógica invisible que legitima desigualdades normalizadas.

La violencia estructural se manifiesta en leyes discriminatorias, economías que expulsan a personas como desechables, normas que bloquean el acceso a vivienda o a bienes esenciales, reglas de comercio que condenan a pueblos enteros al hambre o a la depredación ambiental, instituciones que vigilan y reprimen, y discursos que justifican el control social. Todo ello conforma un orden que priva a millones de una vida digna. Ese es el verdadero campo de batalla de las luchas noviolentas.

¿Qué opina sobre las tesis que defienden que la violencia está inscrita en la naturaleza humana?

El fatalismo antropológico sostiene que somos violentos por naturaleza, pero confunde agresividad con violencia. Nuestra evolución no solo responde a la competitividad, sino también a la cooperación, la empatía o la compasión. Las pasiones humanas no determinan nuestras respuestas: podemos actuar para bien o para mal.

Si la violencia es fruto de un aprendizaje, también puede desaprenderse. Y aunque los medios difundan, sobre todo, horrores, cada día ocurren actos de solidaridad, altruismo y heroísmo anónimo que demuestran que la violencia no es inevitable ni definitiva. La historia humana está atravesada por episodios de destrucción, pero también por gestas de cooperación y cuidado que nos permiten seguir existiendo.

Frente a los conflictos internacionales, la ciudadanía suele ser reducida a espectadora. ¿Qué papel real puede desempeñar desde la lógica noviolenta?

La noviolencia rechaza la pasividad. Gandhi afirmaba que era preferible la acción violenta a la indiferencia, porque al menos implicaba no resignarse. La lógica noviolenta ofrece un repertorio amplio: desobediencia, acuerpamiento, performance, visibilización de la disidencia, construcción de alternativas comunitarias.

Esto vale tanto para conflictos internacionales como locales. La ciudadanía europea, por ejemplo, alimenta guerras mediante la venta de armas y un consumo desmesurado que se sostiene en la explotación de otros pueblos. Dejar de ser espectadores implica pasar de la obediencia al activismo: luchar contra el rearme, reducir el consumo, apostar por la coherencia ecologista y articular luchas feministas y anticapitalistas. La paz no se delega: se construye con prácticas diarias de resistencia.

¿Vivimos en una cultura que no solo normaliza, sino que glorifica la violencia?

Sí. Existe la violencia cultural, que actúa como argamasa de las demás. Nuestra cultura educa en la violencia como algo lógico, deseable e incluso heroico. Desde el cine bélico hasta la política punitiva, pasando por la publicidad, los videojuegos o el deporte competitivo, se ensalza la lógica del enfrentamiento. La violencia se convierte en espectáculo y hasta en aspiración.

A la combinación de violencias directa, estructural y cultural la llamo violencia rectora: la ley interna del capitalismo, que se expresa como patriarcado, ecocidio, meritocracia o guerra permanente. Subvertirla implica identificar sus dinámicas en nuestra vida cotidiana, desnormalizarlas y enfrentarlas de manera coordinada. La clave es que la energía de la resistencia se convierta en un proyecto político compartido que no solo denuncie, sino que también anuncie y construya alternativas.

En un escenario de retroceso democrático y avance de las extremas derechas, ¿qué riesgos enfrenta la acción noviolenta organizada?

La extrema derecha encarna la lógica violenta: supremacismo, negacionismo, culto a la guerra, odio al diferente. Ridiculizan la noviolencia como “buenismo” e intentan imponer la idea de que la fuerza bruta es la única respuesta válida. Incluso han llegado a apropiarse de técnicas propias de la acción noviolenta —boicots, performances, acampadas— para legitimar agendas autoritarias.

Por eso es esencial mostrar que nuestra práctica es radicalmente distinta: la noviolencia no es un conjunto de trucos tácticos, sino una metodología de empoderamiento colectivo. Hoy feminismo, ecologismo social, campesinado y movimientos por los derechos humanos la ejercen en todo el mundo, aunque muchas veces queden invisibilizados por los medios. El reto está en articular redes, compartir experiencias y construir agendas comunes de resistencia frente al avance de políticas que buscan reinstaurar la violencia como norma social.

La noviolencia ha sido ridiculizada. ¿Cómo articular una narrativa eficaz que le devuelva centralidad política?

La noviolencia no es ingenuidad moral, sino práctica que acumula energía política desde abajo mediante desobediencia pública y acción colectiva. Importa tanto la eficacia de las campañas como el cuidado mutuo, la creatividad y la cohesión del grupo. Muchos movimientos ya luchan así, aunque se les tache de utópicos.

Nuestro desafío es mostrar que no se trata de mera técnica instrumental, sino de un horizonte político de transformación: respeto a la vida, atención a los cuidados, cultivo de la empatía, solidaridad y coherencia ética. Una narrativa poderosa debe transmitir que se trata de una fuerza realista y necesaria, capaz de abrir horizontes en medio de la crisis de sentido actual.

¿Qué relación existe entre el sistema económico capitalista y las múltiples formas de violencia?

Son vasos comunicantes. El capitalismo combina explotación, patriarcado, desigualdad, ecocidio y militarismo en un sistema complejo de violencia rectora. Por eso luchas feministas, ecologistas, pacifistas o anticoloniales no pueden fragmentarse: forman parte de una misma causa común.

Síntesis como el ecofeminismo o el feminismo pacifista muestran que es posible articular horizontes compartidos y más potentes que la suma de esfuerzos dispersos. Nadie puede luchar contra una sola violencia sin cuestionar a la vez las demás. La interdependencia de los males exige la interdependencia de las luchas.

¿El actual rearme internacional es una claudicación del espíritu democrático?

El rearme es consustancial al capitalismo, que siempre prepara la guerra. Desde 2004 la UE impulsa un keynesianismo militar destinado a fortalecer a la industria armamentística. Hoy este militarismo se presenta como respuesta inevitable a las amenazas globales, pero responde en realidad a los intereses de corporaciones y lobbies militares.

Supone un retroceso democrático porque desvía recursos de los servicios públicos hacia los presupuestos de defensa y porque normaliza un discurso de excepción permanente. Lo que se presenta como seguridad nacional se traduce en inseguridad social: menos sanidad, menos educación, menos derechos. Estamos ante una claudicación que erosiona el multilateralismo y consolida el programa ultra: negacionismo climático, represión de la disidencia y estado de excepción como horizonte político.

Desde una perspectiva pedagógica, ¿cómo se construye una cultura noviolenta?

La acción noviolenta es una escuela: forma identidades colectivas, transmite memoria política y genera autoestima. La insumisión o el 15M son ejemplos claros de cómo la práctica enseña más que cualquier manual. La expresividad comunicativa, acampadas, performances, desobediencia civil, produce pedagogía social y viralización mediática.

La educación formal es necesaria, pero insuficiente frente al control cultural de las élites. Hace falta desbordar sus cauces con creatividad popular: música, literatura, teatro, redes sociales. Cada gesto de desobediencia es también un acto pedagógico. La cultura noviolenta se construye en la práctica cotidiana, cuando se tejen redes de solidaridad y cuando se ponen en marcha instituciones paralelas que cuestionan el orden establecido.

¿Qué principios estratégicos guían una campaña noviolenta en contextos represivos?

Primero, respetar la metodología noviolenta: acción directa, horizontalidad, cuidado del grupo, negativa a usar violencia. Después, estrategia escalonada: problematizar, visibilizar, negociar, intensificar presión, generar masa crítica y desbordar al adversario.
“La violencia estructural se manifiesta en leyes discriminatorias, economías que expulsan a personas, normas que bloquean el acceso a la vivienda o a bienes esenciales, reglas de comercio que condenan a pueblos enteros al hambre o a la depredación ambiental…”

Importa construir identidad colectiva, tejer redes y aprovechar ventanas de oportunidad. Incluso la represión puede volverse marco comunicativo de la causa, cuando convierte a quienes resisten pacíficamente en espejo de legitimidad ante la sociedad. La clave es mantener la resiliencia y acumular fuerza moral y política.

¿Cómo conjugar la ética de la noviolencia con la resistencia a la opresión más brutal?

La noviolencia actúa en escenarios extremos como Palestina, Myanmar o El Salvador. El dilema de la legítima defensa existe, pero no obliga a reproducir la lógica del enemigo. Prefiero no “ser como ellos” para no dejar herencia de odio. Todas las guerras se justifican en nombre de la defensa, por eso conviene distinguir entre defensa y lucha armada.

La noviolencia también responde al deber de defensa, pero lo hace desde otra lógica, que busca no perpetuar el círculo de violencia. Responder sin reproducir la lógica destructiva es un límite ético y político que nos puede proteger del abismo.

Muchos cuestionan la viabilidad de la noviolencia frente a regímenes autoritarios. ¿Qué responde?

Muchos de los logros de la noviolencia ocurrieron en contextos represivos donde, según los del espíritu guerrero, debía fracasar. Su fuerza está en la inclusión, el contagio y la resiliencia de los activistas. No es exclusiva de democracias consolidadas: se practica en Asia, África y América Latina bajo condiciones muy duras y con resultados a menudo sorprendentes.

El poder autoritario suele subestimar a quienes resisten sin armas, y esa es una ventaja estratégica. La capacidad de inclusión y la amplitud social de las luchas noviolentas acaban erosionando la legitimidad de los regímenes.

En un mundo saturado de relatos distópicos, ¿en qué fuentes sostiene su esperanza política?

La noviolencia no promete victorias seguras, pero abre horizontes. Su fuerza es prefigurativa: denuncia y anuncia a la vez. Los grupos noviolentos viven a partir del cuidado mutuo, la horizontalidad y los sueños compartidos. Es práctica inclusiva y diversa que muestra que podemos ser de otro modo.

La esperanza, entendida no como ingenuidad sino como resistencia activa, es la fuerza que sostiene a quienes luchan en condiciones adversas. Sin esperanza no hay futuro posible.

¿Qué ejemplos contemporáneos inspiran la lucha noviolenta?

El activismo ecologista y climático, eje central de las luchas actuales, y el feminismo, que pone los cuidados en el centro. También luchas contra desalojos, barcos humanitarios como el Open Arms, experiencias latinoamericanas de reconstrucción comunitaria o el ciclo del 15M. En España, la insumisión fue escuela política fundamental. En la actualidad es fundamental la resistencia noviolenta mostrada por la ciudadanía frente al genocidio perpetrado por Israel al pueblo palestino. La Flotilla organizada desde la ciudadanía encarna la moralidad de los pueblos europeos ante la impotencia y complicidad de la Unión Europea.

En definitiva, que hoy se documentan cientos de experiencias que muestran que la noviolencia no es excéntrica ni minoritaria, sino una práctica extendida que sigue ofreciendo lecciones valiosas. Cada una de estas luchas demuestra que es posible abrir grietas en el muro del poder.

Para cerrar: ¿cuáles serían los pilares de una transición hacia una sociedad justa y sostenible basada en la noviolencia popular?

La violencia debe dejar de ser el eje rector de nuestra sociedad. Una sociedad alternativa debe ser interdependiente, ecodependiente y antipatriarcal, garantizar vida digna y sustituir la dominación por cooperación.

Desde el antimilitarismo proponemos una defensa popular noviolenta: la sociedad defendiéndose a sí misma desde abajo, sin ejércitos ni jerarquías, mediante la coordinación de luchas feministas, ecologistas, sindicales, vecinales y pacifistas que ya existen. No es una utopía lejana: muchas de estas experiencias están en marcha, aunque sean invisibles.

El reto es reconocer su carácter de defensa social, coordinarlas en un horizonte común y construir un proceso de transición que reste poder al discurso militarista y abra espacios concretos de vida alternativa. Ese es el horizonte que podemos empezar a construir desde ahora: un futuro basado en la cooperación y la noviolencia como principios rectores de la vida colectiva.

Fuente: https://www.ecologistasenaccion.org...

El negocio del miedo: Empresas militares impulsan una era de muros y vallas para detener la migración

7 Enero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Bruno Sgarzini

La caída del Muro de Berlín y el apartheid sudafricano anunciaban el inicio de un supuesto “mundo libre”, integrado por la globalización. Pero en lugar de eso, se ha dado lo que el historiador David Frye llama “una Segunda Era de las Murallas”, que eclipsa a la primera que comprende desde la antigua Grecia hasta finales del siglo XIX.

Un informe del Instituto Trasnacional de 2020, titulado Mundo Amurallado, hacia un apartheid global, estima que desde 1989 se han construido 63 muros. La cifra actualizada alcanza supera los 70 según el Migration Policy Institute. Elisabeth Vallet de la Universidad de Quebec calcula que ahora existen 74 muros fronterizos en todo el mundo, seis veces más que al final de la Guerra Fría, extendiéndose por más de 20,000 millas (32,000 kilómetros).

Para 2020, seis de cada diez personas en el mundo viven en un país con un muro en sus fronteras, según el instituto. La proporción podría ser mayor con el crecimiento de muros en todo el mundo.

Israel es el país con el mayor número de muros (seis), seguido de Marruecos, Irán e India (tres), y Sudáfrica, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Turquía, Turkmenistán, Kazajstán, Hungría y Lituania (dos).

Para 2020, seis de cada diez personas en el mundo viven en un país con un muro en sus fronteras, según el instituto. La proporción podría ser mayor con el crecimiento de muros en todo el mundo

Sin contar el que se construye en las fronteras entre Estados Unidos y México, como otros ya existentes.

En total, Asia tiene el mayor número de muros (56 por ciento) seguida de Europa (26 por ciento) y África (16 por ciento).

Para el Instituto Trasnacional, una de las mayores razones de esto proceso es la securización de las fronteras.

“Se creó un modelo de sociedad que se percibe a sí misma como insegura, que se gobierna a través del miedo. Las sociedades que se sienten más inseguras generan tendencias de segregación espacial. Esta segregación se debe, principalmente, a la búsqueda por parte de algunos sectores sociales de aislamiento de los supuestos elementos amenazantes para conseguir un determinado modelo de seguridad”, sostiene su informe.

El caso más emblemático, por ejemplo, es el del Viejo Continente. Según el Eurobarómetro 2017, en Italia, por ejemplo, la percepción social es que el porcentaje de inmigrantes es del 24,6%, cuando el valor real es del 7%. En España, estos valores son del 23% y 9%, y en Holanda, del 12,5% y 9%. En Polonia, la percepción es del 10% mientras que el porcentaje real es del 1%. Entre 2014 y 2022, la longitud agregada de vallas fronterizas en las fronteras externas de la UE y dentro del área UE/Schengen creció de 315 km a 2,048 km. Actualmente, el área UE/Schengen está rodeada o atravesada por 19 vallas fronterizas o de separación que se extienden por más de 2,000 kilómetros, según el parlamento europeo.

En los últimos años, después de la intervención rusa en Ucrania, los muros dejaron de construir para detener el flujo de refugiados de África y Medio Oriente. Polonia, en 2021, por ejemplo, completó un muro de cero de 186 kilómetros a lo largo de su frontera con Bielorrusia, que atraviesa varias áreas naturales protegidas, incluido el antiguo bosque de Białowieża. Esta barrera fue erigida como respuesta a lo que la Unión Europea calificó un "ataque híbrido" por el flujo de migrantes que empezaron a atravesar desde Bielorrusia. Finlandia, que comparte 1,340 kilómetros de frontera con Rusia, aprobó en 2023 la construcción de una valla que cubrirá el 15% de su territorio limítrofe, con un coste de más de 400 millones de dólares y finalización prevista para 2026. En El Báltico, Estonia, Lituania y Letonia avanzan en un plan conjunto de fortificación de 700 kilómetros para separar sus fronteras de Rusia lo máximo posible.

En Europa, destacan, además, las vallas de Ceuta y Melilla, en la frontera entre España y Marruecos, para detener la inmigración fronteriza. Donde se han usado desde alambres con cuchillas hasta un cable metálico que inmoviliza a quienes intenten cruzarla. España fue precursor con un sistema de vigilancia que dio origen al EUROSUR, “un sistema que combina el control de datos de todos los países de la UE con sistemas de radares y vigilancia fronterizos, que también se ha externalizado a terceros países”.

“Estas dinámicas en torno al miedo, la seguridad y el riesgo, sirven de mecanismo diferencial, divisor y fraccionario de diferentes sectores y capas de la sociedad, según los riesgos que estas perciben y las herramientas de las que disponen para hacerles frente. De esta manera la separación física y divisoria del espacio, se convierte en una política común a seguir y, la interposición de barreras, la herramienta para hacerla efectiva”, según el instituto Trasnacional.

Por esto, las razones que se han dado para la construcción de muros son; inmigración (32 por ciento), terrorismo (18 por ciento), contrabando de bienes y personas (16 por ciento), narcotráfico (10 por ciento) y disputas territoriales (11 por ciento).

Esto de facto genera un apartheid donde hay ciudadanos de primera, dentro de fronteras, y ciudadanos de segunda, que están fuera, con sus derechos suspendidos.

Lo que no se reduce solo a los muros, sino también a despliegues militares en fronteras como las de México y Guatemala o despliegues marítimos fuera de Australia, con centros de detención incluidos, que han costado cinco mil millones de dólares entre 2013 y 2018. En América Latina, República Dominicana empezó a construir una estructura de 3,6 metros de altura, mitad de concreto y mitad de valla metálica con alambre de púas, en más de la mitad de los 340 km de frontera que comparte de frontera con Haití.

El ejemplo más claro de una política segregación es la de Israel, el país con más muros del mundo, contra la población palestina.

Otro caso paradigmático es el de Siria, rodeado por cuatro muros en cuatro de los cinco países que lo rodean (Israel, Turquía, Jordania e Irak). “Todos se justifican en el terrorismo y la inmigración”, según el Instituto Trasnacional.

Ayudaron a esto la aparición del Estado Islámico y la inmigración de personas que huían de la guerra. La ACNUR estima que por el conflicto ha habido 6,2 millones de desplazados, el número más alto de un país en el mundo.

India, por su lado, tiene barreras con tres de las siete naciones con las que comparte frontera; Bangladesh, Pakistán y Myanmar. Las razones esgrimidas por sus sucesivos gobiernos es la inmigración musulmana de Bangladesh, el terrorismo y la disputa territorial sobre Cachemira con Pakistán y la entrada de narcotraficantes y de los desplazados rohinyás, etnia perseguida por el gobierno Myanmar.

Para el instituto Trasnacional; “la industria militar y de seguridad es una de las fuerzas impulsoras de la militarización de las fronteras, incluida la construcción de muros y vallas. Para ello, ha impulsado una narrativa en la que la migración y otros desafíos políticos o humanitarios en la frontera son tratados principalmente como un problema de seguridad, para el cual la construcción de muros y vallas, junto con el uso de equipos militares y de seguridad, es presentada como la solución”.

En general, los muros y vallas son construidos por empresas locales o fuerzas armadas de los países. Luego, la industria militar y de seguridad proporcionan tecnología de monitoreo, detección e identificación, vehículos, aviones, armas y otros equipos para mejorar y proteger las barreras fronterizas, como robots y drones.

Las empresas con más contratos en Europa y Estados Unidos son Airbus, Thales, Leonardo, Lockheed Martin, General Dynamics, Northrop Grumman, L3 Technologies, Elbit, Indra, Dat-Con, CSRA, Leidos y Raytheon. La israelí Elbit, por ejemplo, ofrece sus servicios a otras naciones con la promoción de que fueron testeados en los muros armados por Israel en los territorios palestinos.

Según el Instituto Trasnacional; “mientras construimos estas fortalezas, segregamos a las personas protegiendo los privilegios y el poder de unos y negando los derechos humanos y la dignidad de otros”.

“Detrás del aumento de los muros y la industria se esconde una narrativa poderosa y manipuladora que se ha vuelto hegemónica. Sostiene que los migrantes, en particular, son una amenaza para el modo de vida de algunos países, en vez de víctimas de políticas económicas y políticas perpetuadas y promovidas por los países más ricos que obligan a las personas a abandonar sus hogares”.

Fuente: https://www.diario-red.com/articulo...

Antimilitaristas protestan ante la fábrica armamentística ITP Aero en Barakaldo por su implicación en el genocidio del pueblo palestino

3 Enero 2026 at 00:12
Por: (tortuga)

Activistas de la coordinadora antimilitarista Kakitzat se han concentrado ante la fábrica "armamentística" de ITP Aero en el barrio de Desierto para denunciar "la implicación del Gobierno Vasco y las empresas de armas vascas en el genocidio del pueblo palestino". Los manifestantes han arremetido contra la empresa por su "colaboración en la fabricación y mantenimiento de los aviones militares del ejército israelí que bombardean a la población civil".

Comunicado de Kakitzat

Barakaldo, martes 30 de diciembre de 2025

Ante la factoría en Barakaldo de la fábrica armamentística ITP Aero protesta en denuncia de la implicación de esta empresa en el genocidio del pueblo palestino.

Los presupuestos aprobados por el Gobierno Vasco implica destinar 325 millones de euros para uso militar y subvencionar a las fábricas de armas vascas.

La modificación normativa aprobada por el Gobierno Vasco a la Ley de Cooperación y Solidaridad conlleva el destino de 325 millones de euros para sufragar la producción, comercialización y financiación de las empresas de armamento vascas.

En concreto, ha sido modificado el artículo 10 de la ley de Cooperación y Solidaridad que establecía que las instituciones de la CAV no podían colaborar con «personas físicas o jurídicas dedicadas a la producción, comercialización y financiación de armamento o tecnología de uso militar».

En esta línea, ITP Aero Barakaldo verá incrementadas las subvenciones que percibe como industria militar con label de calidad vasca. Empresa aeronáutica que colabora con los aviones militares israelís que bombardean a la población civil de Palestina en Gaza, Cisjordania, Jerusalén…

Hay que tener en cuenta que ITP Aero colabora con la fabricación y mantenimiento de los aviones del ejército israelí que bombardean salvaje -e indiscriminadamente- la franja de Gaza y su actividad militar representa ya un 39% de su negocio total.

Cabe destacar que ITP Aero se dedica, además, a la producción de componentes para el avión de transporte militar Airbus A400M o el Avión de Combate Europeo Eurofighter. Por otro lado, tiene un contrato de 111,5 millones para el mantenimiento de las aeronaves del Ejército Español del Aire.

Por todos estos motivos, desde el colectivo antimilitarista se denuncia la importante implicación institucional con las empresas de armas vascas frente a los recortes en sanidad, pensiones, políticas de igualdad, prestaciones sociales o en las posibilidades de acceso a una vivienda digna.

Según datos del Ministerio de Defensa son 206 las empresas vascas las que se dedican a la producción militar. En concreto, Euskadi es la tercera comunidad autónoma del Estado, solo por detrás de Madrid y Andalucía, en facturación militar.

En solidaridad con el pueblo palestino, detengamos ya la producción militar vasca

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KAKITZAT koordinakunde antimilitaristak Eusko Jaurlaritzak eta euskal arma-enpresek Palestinako herriaren genozidioan duten inplikazioa salatu du

Barakaldon, 2025eko abenduaren 30a,asteartea

ITP Aero arma-fabrikak Barakaldon duen lantegiaren aurrean protesta egin dute, Palestinako herriaren genozidioan enpresa horrek duen inplikazioa salatzeko.

Eusko Jaurlaritzak onartutako aurrekontuek 325 milioi euro gastu militarrerako erabiltzea eta euskal arma-fabrikei dirulaguntzak ematea dakarte.
Eusko Jaurlaritzak Lankidetza eta Elkartasun Legeari onartutako arau-aldaketak 325 milioi euro bideratzen ditu euskal armamentu-enpresen ekoizpena, merkaturatzea eta finantzaketa ordaintzeko.

Zehazki, Lankidetzari eta Elkartasunari buruzko Legearen 10. artikulua aldatu da. Horren arabera, EAEko erakundeek ezin zuten «armamentua edo erabilera militarreko teknologia ekoizten, merkaturatzen eta finantzatzen diharduten pertsona fisiko edo juridikoekin» lankidetzan jardun.

Ildo horretan, ITP Aero Barakaldok handitu egingo ditu euskal kalitate-labela duen industria militar gisa jasotzen dituen dirulaguntzak. Gazan, Zisjordanian, Jerusalemen... Palestinako biztanleria zibila bonbardatzen duten israeldar hegazkin militarrekin elkarlanean aritzen den aeronautika enpresa da ITP Aero Barakaldo.

Kontuan izan behar da ITP Aerok Gazako zerrenda basatiki eta inolako bereizketarik gabe bonbardatzen duten Israelgo armadaren hegazkinak fabrikatzen eta mantentzen laguntzen duela, eta bere jarduera militarra negozio osoaren % 39 dela.

Aipatzekoa da ITP Aerok, gainera, Airbus A400M garraio militarreko hegazkinerako edo Eurofighter Europako Borrokarako Hegazkinerako osagaiak ekoizten dituela. Bestalde, 111,5 milioiko kontratua du Espainiako Aire Armadaren aireontziak mantentzeko.

Arrazoi horiengatik guztiengatik, kolektibo antimilitaristak salatu egiten du administrazioaren erakundeek EAEko arma-enpresekin duten inplikazio sakona. Bitartean aplikatzen ari dira murrizketak osasunean, pentsioetan, berdintasun-politiketan, gizarte-prestazioetan edo etxebizitza duina lortzeko aukeretan.

Defentsa Ministerioaren datuen arabera, 206 euskal enpresa ari dira ekoizpen militarrean. Zehazki, Euskadi Estatuko hirugarren autonomia-erkidegoa da, Madrilen eta Andaluziaren atzetik bakarrik, fakturazio militarrari dagokionez.

Palestinako herriari elkartasuna adierazteko, geldi dezagun euskal ekoizpen militarra.

Fuente: https://barakaldodigital.blogspot.c...

50 años del indulto a cientos de presos objetores de conciencia

2 Enero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

F. de la Peña

Hasta que, a finales de 2001, se suprimiera el servicio militar obligatorio en España, miles de jóvenes optaron por declararse objetores de conciencia y se negaron a prestar servicio en el Ejército, entre ellos centenares de testigos de Jehová.

Pero este movimiento contrario a ejercer cualquier desempeño castrense se había vivido mucho antes. Como explica Miguel Ángel Plaza-Navas (CSIC), experto en el tema, y autor de "Testigos de Jehová y objeción de conciencia al servicio militar en España (1936-1964)", «se conoce bastante del movimiento sociopolítico que surgió a inicios de los años 70, derivó hacia el reconocimiento de la objeción de conciencia en los años 80 y culminó con la profesionalización total» de las Fuerzas Armadas en 2002. Pero se conoce muy poco acerca de los que optaron por declararse objetores con anterioridad, desde mediados de los años 30 hasta mediados de los 70.

Entre los cambios políticos y sociales que llegaron a España con la muerte de Franco en noviembre de 1975, uno de ellos fue el indulto que permitió la liberación de aproximadamente 900 jóvenes testigos de Jehová encarcelados durante las décadas sesenta y setenta por su objeción de conciencia al servicio militar. Acontecimiento del que acaban de cumplirse 50 años.

El trabajo de Plaza-Navas destaca el importante papel que tuvieron los jóvenes testigos de Jehová en esa primera etapa de la objeción de conciencia en nuestro país. Se mencionan algunos de los primeros casos conocidos que surgieron entre 1936 y 1964 de una Guerra Civil a las primeras décadas del régimen franquista, época en la que su religión estaba proscrita.

Según este experto, algunos pasaron más de 10 años de su vida en prisión, incluso uno fue fusilado, por mantenerse fieles a su conciencia. En definitiva, este trabajo es una primera aproximación al estudio de la objeción de conciencia en España antes del aniversario de los “25 Años de Paz” y al papel que los testigos de Jehová, grupo religioso muy minoritario durante aquellos años, tuvieron en el camino seguido hacia su reconocimiento.

Los Testigos, fieles a principios bíblicos como el de ‘no alzar espada nación contra nación, ni aprender más la guerra', ya se habían convertido en los primeros objetores de conciencia en España desde 1937. Ese año, fue fusilado Antonio Gargallo Mejía, el primer testigo de Jehová que rehusó incorporarse a filas.

El derecho a la objeción de conciencia fue plenamente reconocido en España con la aprobación de la Constitución de 1978, que incluyó garantías legales para esta postura en su artículo 30, que reza así: “La ley fijará las obligaciones militares de los españoles y regulará, con las debidas garantías, la objeción de conciencia”.

La objeción de conciencia al servicio militar sigue siendo un problema en varios países, razón por la que en la actualidad hay 237 testigos de Jehová encarcelados en todo el mundo.

Fuente: https://www.larazon.es/espana/50-an...

La noviolencia como acción política. Cambio global frente al militarismo y la violencia rectora

29 Diciembre 2025 at 00:00
Por: (tortuga)

La noviolencia como acción política. Cambio global frente al militarismo y la violencia rectora
Juan Carlos Rois
Madrid, La Imprenta, 2025
502 págs.

Pedro Oliver Olmo

En estos tiempos de dialécticas prebélicas confusas y alarmantes, en medio del pavor que nos provoca la convergencia neoimperialista del trumpismo y el putinismo, y entre las premuras europeas en torno al rearme y la promoción de una cultura de guerra que está cambiando las mentalidades contemporáneas, a poco que se quiera mirar, podremos ver con extraordinaria nitidez todo, absolutamente todo lo que arrastra la guerra desde antes de empezar a hacerse efectiva. El belicismo puede ser previo a la guerra, la historia está repleta de ejemplos, o puede acelerarse para quedarse como forma de gobierno político, habitualmente en contra de los derechos sociales, cambiando la relación de fuerzas en el orden económico y en el reparto del poder a nivel internacional. Son propagandas, pero también son realidades en curso. Son futuribles, pero también terribles novedades.

La guerra es posible porque existen los ejércitos que se preparan para librarla, incluyendo los reclutamientos obligatorios que pueden imponerse a la población mientras también se echa mano de instrumentos de violencia mercenaria y combate asesino cada vez más profesionalizados y externalizados. Ningún ejército prepara la paz, como ninguna política que promocione el militarismo puede preparar la justicia social. El gobierno del PSOE y Sumar se enfrentan ahora por ello, pero llevan años tomando decisiones militaristas y armamentísticas en los consejos de ministros, incluyendo aquellos anteriores que tenían dentro a destacados miembros de Podemos. La guerra es posible porque existe la industria más desalmada, la militar; y porque los gobiernos la financian con los impuestos de todos, con presupuestos que crecen ad nauseam, entre el 2% y el 3% de aquí a nada y el 4% y el 5% seguidamente, hasta alcanzar, quién sabe con qué celeridad, la desorbitada cifra del 6% del PIB, o más, en detrimento, claro está, de los recursos sociales más elementales, la salud, la educación, la ciencia, las políticas públicas de asistencia y cuidados, la protección civil, la cultura, etcétera.

Las malas vibraciones de nuestro presente belicista nos fustigan para recuperar, reinventar y repensar los repertorios y los métodos de acción del movimiento pacifista y antimilitarista, dando un valor especial a la experiencia de la acción noviolenta y sus capacidades para conseguir apoyo o afecto popular. En España la noviolencia ha estado presente en diversos movimientos sociales y políticos, inspirada en las ideas de Henry David Thoreau, Tolstoi, Gandhi, Martin Luther King y Gene Sharp (cuya obra se ha utilizado por movimientos sociales antisistémicos en Occidente y movimientos democráticos en Europa del Este, Asia y Medio Oriente o en la Primavera Árabe). También hay bastantes personas dedicadas a la investigación e incluso instituciones universitarias y revistas académicas. Una de las personas que más ha contribuido a todo ello con compromiso militante es el abogado madrileño Juan Carlos Rois, quien escribe y publica desde la altura de las largas décadas que dedicó al activismo en el MOC y a la movilización de la insumisión al Servicio Militar Obligatorio y la Prestación Social Sustitutoria, donde contribuyó sobremanera a componer la estrategia jurídica de aquella gran campaña de desobediencia civil; y en colectivos antimilitaristas como Utopía Contagiosa, especializado en la difusión del pensamiento antimilitarista y la acción noviolenta; además de trabajar hombro con hombro en colectivos de lucha contra la pobreza y a favor de los derechos sociales.

Leyendo este nuevo libro de Juan Carlos Rois, repasando la textura orientativa y propositiva de sus tres capítulos, a veces reflexiva y muy documentada y a veces en clave eminentemente didáctica, con figuras y cuadros informativos que hacen que su lectura sea tan ágil como la de un manual, he deducido inevitablemente que estamos ante un material muy oportuno. A Juan Carlos Rois, muy activo como escritor y divulgador, especialista en el análisis del gasto militar, siempre le ha aguijoneado la clásica pregunta que se suele lanzar a los movimientos sociales: ¿y ahora qué hacemos? El momento en el que ha salido a la luz este libro, aunque empezó a escribirse en los tiempos de la COVID y los confinamientos, contribuye, por un lado, a la preparación de respuestas inmediatas contra el ambiente belicista y el proceso de militarización global que conlleva; y por otro, a la promoción de un pacifismo radicalmente antimilitarista que asuma la noviolencia como proceso humanizador y de construcción de una “paz positiva”. La acción política noviolenta “frente a la violencia rectora” -como enfatiza Rois- se convierte en una experiencia de lucha y asimismo en una escuela de vida, en el propio “motor del cambio”. Si se quiere construir una sociedad desmilitarizada debemos identificar y acometer las causas de las guerras, trabajar por la resolución pacífica de los conflictos y edificar con credibilidad y rigor alternativas a la defensa militar como la “defensa popular noviolenta”.

El debate en torno a la noviolencia siempre ha tenido muchas vertientes y no pocas aristas. El autor no las elude. Insiste en que la noviolencia, en la práctica, siempre ha estado dentro de las experiencias de los movimientos sociales. Es un legado que no debe verse exclusivamente asociado a los movimientos por la paz y el antimilitarismo. Pero, en cualquier caso, y al margen de los niveles de compromiso con esta opción de lucha, la necesidad de una toma de conciencia sobre las urgencias del momento histórico que vivimos nos debe interpelar. Asistimos a una ebullición de la violencia a grandes rasgos. Sobre el pivote de la violencia geopolítica se activan todas las expresiones del resto de violencias sociales y políticas, enrareciendo incluso la atmósfera vital que alienta los malestares y las violencias interpersonales. Frente a algo de esa envergadura quizás no nos baste con la mera resistencia, aunque resistir a la guerra se nos haga tan importante como respirar una nueva esperanza en el ser humano y en el planeta. Será necesario orquestar una basta acción política noviolenta con el doble sentido que proyecta este libro: como instrumento político contra el militarismo y la eventualidad de la guerra, y como estrategia de transformación de la sociedad.

Fuente: https://redeslibertarias.com/2025/1...

Sin noticias de Paz, diciembre 2025

28 Diciembre 2025 at 19:58
Por: (tortuga)

Otro episodio más de Sin Noticas de Paz

En este capítulo tenemos:
- No al despilfarro político y las subvenciones, si al gasto militar
- Efemérides
- Buscamos becario infiltrado
- Cesta de Navidad para Palestine Action
- Coplilla por Palestina
- La guerra del mes: Sudán.

La política del miedo: 80.000 millones de gasto militar para 2026

28 Diciembre 2025 at 23:30
Por: (tortuga)

Presentación del informe «La política del miedo: 80.000 millones de gasto militar para 2026».

(Descarga del informe, más abajo).

Juan Carlos Rois y Grup Antimilitarista Tortuga

No podemos pasar por alto que el militarismo ha tenido un peso mayor que el deseado en el devenir de la humanidad. Por supuesto, también en la historia de las instituciones de nuestro estado y en la de la instrucción de las masas que lo han respaldado.

A pesar de ello, se había conseguido, al menos, que determinadas retóricas autoritarias y algunas ideologías violentas se mantuvieran agazapadas ante el temor del rechazo en el espacio público. Parece que ya no es así.

Mucho se habla de las arengas intolerantes y militaristas de la ultraderecha, pero, si analizamos la realidad con rigor, podemos constatar que este discurso es también aceptado por gran parte de la derecha tradicional. Y, más aún, si estudiamos con cierto esmero el dispendio que suponen las partidas de gasto militar en el estado español, afirmaremos que el carácter de nuestras instituciones es netamente militarista, incluso cuando las controlan formaciones autoproclamadas como izquierdistas.

En el presente documento se demuestra que el gasto militar del estado español en 2025 superó los 65.000 millones de euros, cifra que multiplica por 4,49 el gasto reconocido por el gobierno. Ello se debe a que al gasto oficial del Ministerio de Defensa se debe añadir el escondido en otros ministerios y capítulos de los presupuestos, y, además, hay que contabilizar otras partidas como el gasto extrapresupuestario generado por el uso abusivo del fondo de contingencia, las cantidades programadas de gasto plurianual y la amortización anual de deuda pública.

Estos números se acercan al 4,1% de nuestro PIB, lo cual desmiente todas esas milongas según las cuales España aportaría menos del 2,1% de su PIB a gasto militar y que, por tanto, sería uno de los estados menos implicados en la OTAN.

La realidad es bien distinta: España es, entre las 42 administraciones militaristas y atlantistas, la séptima que más dinero aporta a la organización.

Asimismo, España se muestra desde tiempos de Felipe González como una potencia eminentemente intervencionista y participa actualmente, según datos oficiales, en 19 misiones —siete de ellas son de la OTAN— que suponen un gasto superior a los 1.700 millones de euros.

Y nuestra estimación, como se demuestra en este informe, es que el gasto militar y de control social aumente en 2026, a pesar de la congelación de los presupuestos, hasta superar los 80.000 millones de euros.

Por último, queremos dejar claro que todas las páginas que se despliegan ante ti han requerido de rigor y exhaustividad para ser escritas, pero, puesto que la verdad es el mejor motor para empezar a andar, también ofrecen algunos principios inspiradores para intentar mejorar el mundo.

Frente a los discursos y políticas amparados en el miedo y el odio, y frente a unos desorbitados gastos militares que limitan los presupuestos sociales y que cargan a sus espaldas las clases más bajas, profundizamos en la idea de seguridad humana.

El rearme y el intervencionismo no van a construir un mundo más acogedor, solo reforzarán dinámicas violentas. Las políticas sociales y ambientales son el camino para construir un mundo más solidario y seguro. Y será el pueblo, por encima de las instituciones, quien las deba abanderar.

En definitiva, te presentamos a continuación el análisis más profundo que hemos podido elaborar sobre la evolución del gasto militar y de control social en estado español, así como de su relación con la sociedad y sus dinámicas.

Para descargar el informe:

Para descargar el resumen del informe:

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