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Ayer — 31 Julio 2026Noticias
AnteayerNoticias

Los hospitales de Gaza colapsan uno tras otro

30 Julio 2026 at 08:30
Los servicios de urgencias recibieron a 997.844 pacientes, mientras que las consultas externas registraron 826.060 visitas, además de ingresar a 111.378 casos en camas de hospital durante el primer semestre de este año.

Se eleva el número total de mártires en el genocidio sobre Gaza a 73.329 y 174.009 heridos

28 Julio 2026 at 08:15
El Ministerio de Salud de la Franja de Gaza anunció el lunes que tres mártires y 12 heridos habían llegado a los hospitales de la Franja durante las últimas 24 horas.

Y tú pensando en eso llamado Pegasus

27 Julio 2026 at 12:59
Por: diario

El sensacionalismo hizo mella en nuestros movimientos. Tanta noticia sobre las cloacas del estado o del servicio secreto militar de Marruecos nos han hecho desviar la atención y creernos participes de una novela de John le Carré. Nada más lejos de la realidad…

Tu móvil no tiene Pegasus ni lo tendrá, en cambio puede que estés vigilado igualmente. Muchos de los agujeros de seguridad y las puertas traseras que nuestras amables instituciones permitieron son de sobra conocidos. Cada generación de GSM trae más velocidad y una nueva forma de control social, me pregunto ¿qué traerá el G6?. Os contaré una historia. Se cree que Bolsonaro llegó al poder gracias a este tipo de brechas que normalmente comercializan empresas israelíes, en concreto explotó una vulnerabilidad en la red GSM. La estrategia de Bolsonaro fue la siguiente, en manifestaciones, en iglesias, en barrios pobres, en barrios ricos… colocaban furgonetas con estos sistemas de interceptación para descubrir los números de teléfono que por las cercanías concurrían. Así sabían qué teléfono era de izquierdas, cuál de derechas, cuál iba a misa o cuál acudía a la mezquita. Además de todo esto Brasil estaba atado a la aplicación Whatsapp, mucha gente en 2018 se informaba con ella. Aprovechando este hábito incluían a las personas en canales que eran de su agrado, confirmaban sus sesgos, se ganaban su confianza mientras los estudiaban mejor. Una vez llegadas las elecciones el equipo de Bolsonaro se dedicó a torpedear mediante noticias falsas con la intención de activar y desactivar el voto. No se trata de convencer, se trata de inmovilizar a determinados votantes mientras movilizas a otros. Se cree que esta fue una de las estrategias claves de Bolsonaro para llegar al poder. Pero seamos realistas, esta historia de Bolsonaro y los móviles había que ponerla en entredicho, era tan probable que fuese cierta como un bulo.

La leyenda de Bolsonaro no acaba aquí, durante su mandato con la ayuda de una empresa israelí llamada Cognyte espió a opositores, jueces, periodistas… No está claro el número de teléfonos que se espiaron durante su mandato, pero se hicieron 61.000 consultas a Cognyte además de confiarle el guardado de los datos espiados. Esta empresa vende algo bastante realista, vende localización, simplemente eso. No se sabe si es capaz de entrar en tu móvil y probablemente no lo sea, dónde se especializa es en detectar la ubicación de números de móvil. En 2022 lo de Bolsonaro y los móviles ya empezaba a oler mal y aquella historia de las caravanas espías empezaba a ser más probable.

Hace unos días, gracias a la filtración de un contrato con el estado de Texas y Cognyte, se descubrió la existencia de FalcoNet. FalcoNet es un producto como aquellos que usaba Bolsonaro pero adaptado a la realidad actual. Como se creía los móviles en la zona de actuación del aparato se identifican y probablemente se analicen gracias a fallos de seguridad conocidos y permitidos de las redes GSM. Este tipo de tecnologías llevan años en nuestra sociedad, incluso Bolsonaro hace ya más de 8 años pudo acceder a ellas sin ser tan siquiera una agencia gubernamental, tan sólo un puto chiringuito partido político recién fundado.

Mientras las noticias hablaban del NSO Group, de Pegasus, spywares y de ataques de “zero click” tu acudías a la manifestación, a las sede de movimientos o a actos políticos sin despegarte de tu móvil. Nos pensamos que la seguridad eran ataques dirigidos y que pagar una licencia de Pegasus para infectar un móvil era el pan nuestro de cada día. La realidad es que una licencia de Pegasus cuesta cerca del millón de euros y cunde más que ese millón de euros se invierta en tecnologías de control masivo. Cognyte trabaja para el estado, está confirmado que lo hace. En 2025 un artículo del medio Directa desveló contratos de esta empresa con la policía catalana y la Guardia Civil. Deberíamos haber dejado más veces el móvil en casa, deberíamos haber llevado el móvil apagado o en modo avión a esa manifestación y aunque no lo hiciésemos eso puede y debe cambiar. ¡Cuidate compañero!.

El ejército de ocupación israelí está extendiendo la línea amarilla para engullir el territorio de Gaza

24 Julio 2026 at 08:30
La expansión de la ocupación no se limita a la toma de tierras, sino que va acompañada de un “terrorismo sangriento directo”, explicando que acercarse a la “línea amarilla” se ha convertido en algo equivalente a una ejecución en el campo de batalla.

3.795 violaciones israelíes del acuerdo de alto el fuego en Gaza

21 Julio 2026 at 08:15
La Oficina de Prensa del Gobierno en la Franja de Gaza reveló el domingo que la ocupación israelí había cometido 3.795 violaciones del acuerdo de alto el fuego hasta el día 280 de su implementación, lo que resultó en el martirio de 1.168 palestinos y las heridas de otros 3.734, además del arresto de 149 personas durante este período.

Sociedad usurera

11 Junio 2026 at 15:49
Por: diario

Según el último informe de la Agencia Tributaria en Burgos un joven de entre 18 y 25 años tiene un sueldo medio de 10.641, de 26 a 35 años el sueldo medio es de 24.392. Con estos datos ¿cuánto se tarda en pagar un piso humilde de 80 metros cuadrados?.

Si un joven hoy destinase su sueldo integro desde que empieza a trabajar tardaría 12 años. Si destinará el tercio de su suelo tardaría más de 30 años, eso siempre que lo hiciese sin hipoteca, con hipoteca tardaría 18 años con un sueldo integro y con el tercio probablemente te faltasen años. Lo normal es que de media una pareja tarde 24 años en terminar de pagar un piso con hipoteca. Pero estos datos no ayudan a entender qué está pasando con las casas. El verdadero problema no es el precio de los pisos es el alquiler. No es un secreto ni desvelamos nada nuevo si decimos que el alquiler es el vehículo de especulación inmobiliaria por excelencia.

Dado que es muy difícil comprar un piso y hay dificultad de acceso a las hipotecas gran parte de la sociedad se ve abocada a alquilar para disponer de una vivienda, pero este hecho frena la adquisición de una vivienda. Esta dinámica es algo inusual en nuestra sociedad que lleva años acostumbrada a tener mayoría de propietarios y no de arrendatarios. Esa dinámica se ha ido deshaciendo poco a poco los últimos años. Las grandes capitales donde nadie quiere vivir pero que absorben mucha población y jóvenes con mucha necesidad de migrar a otras partes han propiciado este escenario.

Hacia un nuevo sustrato social

Un economista de cuyo nombre no quiero acordarme razonaba hace unos días que obtenía más ingresos del alquiler de su piso en el centro de Valencia que de su trabajo. El economista, honestamente, estaba narrando algo que le preocupaba y era que las leyes económicas se estaban quebrando, sin importarle que otros cimientos sociales lleven tiempo tambaleándose con esta misma cuestión.

Adam Smith, el cual es considerado unos de los padres del liberalismo económico, criticó a los rentistas y los llamo “clase improductiva”. Smith decía que los rentistas, aprovechándose de sus privilegios, se enriquecían a costa de todos. Más allá de las reglas económicas criticar el rentismo no es tan sólo una cuestión económica, ni siquiera política, es una cuestión ética. El problema es que gran parte de nuestra sociedad ha desterrado la inmoralidad que supone aprovecharse con la especulación de un bien de primera necesidad.

Nuestra sociedad se confeccionó en una raquítica meritocracia, un doctorado en biología te podía llevar a la mendicidad pero una Ingeniería a ser clase media, hace años teníamos un maltrecho ascensor social. Esto que es del todo injusto ya no es una realidad. El nuevo sustrato social se empieza a medir por el nivel de propiedades. Algo mucho más injusto. El nuevo sustrato que confecciona la clase trabajadora es un sustrato que prima la propiedad.

El discurso político

Tras este gran problema el discurso político se articula, como siempre, con dogmas. Eslóganes pegajosos que buscan el voto. A un lado la derecha y los liberales argumentan que hay que construir más y en el otro lado la izquierda del capital tapa sus vergüenzas hablando de medidas que, pese a que más inteligentes, nunca llegan. Mientras tanto, los que de verdad ostentan el poder, el poder económico siguen enriqueciéndose y despojando a esta sociedad del concepto de clase. Otra señal que nos debería dejar claro quién controla el parlamento liberal y los partidos.

El dogma de la derecha es especialmente ofensivo, sin embargo ha calado socialmente. Entre 1990 y 2007 se construía mucho, se construyó tanto que se superó a Alemania, Francia e Italia juntas; Sin embargo el precio de los pisos se disparó generando una de las mayores burbujas económicas de nuestra sociedad. En un bien de primera necesidad las teorías económicas basadas en oferta y demanda no se sostienen. Construir mucho no garantiza bajadas de precio, no lo hizo hace unos años y no lo hará ahora. De hecho, al menos en Burgos, sigue existiendo un excedente de vivienda y los números de visados nacionales apuntan a que construimos más que Alemania o Italia y un número parecido a Francia.

Una sociedad usurera

Como hemos comentado 1990 y 2007 hubo otra crisis inmobiliaria, diferente a la actual pero con muchos parecidos. Los pisos no paraban de subir pero obtener crédito era fácil, al contrario que ahora, los bancos echaban continuamente leña a la hoguera. Durante esa crisis surgió, como en todas, una nueva clase de especulador. Le llamaban “pasapisero”. El mecanismo de operación de estos individuos era simple, reservaban un número de pisos sobre plano que iban a ser construidos y antes de firmar las escrituras debían encontrar un comprador. Con un mercado inmobiliario desbocado era tarea fácil obtener rentabilidades altísimas con una operación de bajo riesgo y que tampoco requería la necesidad de disponer de mucho dinero. Alquilar hoy se ha vuelto un ejercicio parecido al de aquel “pasapisero”, pisos ruinosos arreglados miserablemente con el salón convertido en habitación y con ganancias máximas. Hay cientos de vídeos y textos que explican cómo convertirte en un infame especulador. El problema es que en aquella época el “pasapisero” se ocultaba, no iba prodigando sus hazañas. La sociedad no veía con buenos ojos esas prácticas. Pero hoy ser un especulador se ha vuelto una hazaña épica de nuestra sociedad. La usura no se esconde, se pavonea socialmente.

Muchas de las personas que hoy ven acaparar pisos como un seguro social no se dan cuenta del flaco favor que hacen a su descendencia. Este tipo de sociedades generará muy pocas herramientas que garanticen la prosperidad, será fácil caer en la pobreza para no salir nunca jamás de ella. Asegurar el presente para condenar el futuro es un planteamiento mezquino y egoísta. Sin embargo la vorágine social nos imbuye en esa carrera que además puede acabar mal, social y económicamente. Hoy la usura es una norma social, sin embargo es una obligación y no sólo para el anarquismo, hacer que el usurero no se sienta cómodo.

El anarcocomunismo frente a la teoría de juegos

31 Marzo 2026 at 12:33
Por: diario

Kropotkin soñó con anarquismo y ciencia. Probablemente influenciado por su tiempo y su profesión, la de naturalista. Kropotkin quería demostrar con las herramientas científicas la tendencia cooperativa de las sociedades mientras señalaba al anarcocomunismo de manera científica como la mejor forma de organización política.

¿Puede la ciencia demostrar esto? Probablemente no, o al menos no de forma contundente, nuestras sociedades tienen un marcado carácter de aleatoriedad y son impredecibles. Pero la ciencia tal vez pueda dar argumentos científicos y racionales para fortalecer nuestras orientaciones políticas. Más aún ¿pueden ayudar las matemáticas o dar razones para creer que el anarcocomunismo es la mejor forma de organizarnos?. Sigamos la estela de Kropotkin aunque el ejercicio sea demasiado osado. Lo haremos basándonos en la teoría de juegos.

¿Qué es la teoría de juegos?

Muy resumido. La teoría de juegos es una rama de las matemáticas que estudia la estrategia. Plantea problemas para estudiar las interacciones entre los “jugadores” y sus resoluciones. Esta rama de las matemáticas ha sido utilizada en ciencias políticas, economía, sociología… Es tremendamente interesante y entenderla te puede ayudar mucho en la toma de decisiones y las negociaciones.

Un poco de historia

La teoría de juegos ha sido aplicada con buenos resultados en economía liberal y conflictos bélicos. Conceptos como el minimax o el maximin, el óptimo de pareto o los equilibrios de Nash son muy útiles cuando estamos negociando o tenemos un conflicto y debemos decidir, ayuda mucho a plantear estrategias. De aquí que el mundo liberal o el de las finanzas se hayan aprovechado de esta rama enormemente y se nota que han contribuido también enormemente en ella. Muchos de los textos y de las ideas entorno a la teoría de juegos tratan desde una perspectiva individualista, liberal y económica de mercado que busca las ganancias y maximizar los beneficios.

La llegada de John Forbes Nash

Nash cambió la teoría de juegos para siempre, desde el punto de vista matemático dejo un legado incuestionable pero también desde el punto de vista social y personal. Hay demasiada literatura y filmografía sobre su vida como para pararnos en la historia de esta “mente prodigiosa”. De todos los conceptos que nos dejó Nash hay muchos que han contribuido a los sueños de liberales y economistas pero hay otros que cuestionaron los conceptos de la economía clásica. Nash dejó claro que en los juegos no cooperativos el mejor resultado no proviene de que cada individuo busque su propio beneficio, como teorizó Adam Smith, la mejor estrategia ese buscar el beneficio propio y el del grupo.

Nash revolucionó tanto la visión que el ideal de la feroz competencia capitalista ha ido tornando al capital en hegemónicos oligopólios. Si colaborar da mejor resultado, esa colaboración se ha terminado imponiendo a nivel empresarial. Ahora las empresas no siempre compiten, muchas colaboran pese a ser competencia.

El dilema del prisionero

Muchas de las conclusiones de Nash se explican partiendo de problemas sencillos de la teoría de juegos. Uno de los ejemplos más famosos es el dilema del prisionero. Vamos a cambiar los protagonistas del dilema del prisionero por el dilema de personas huelguistas.

Dada una empresa de dos trabajadores, estos trabajadores son conscientes de la posibilidad de obtener mejoras salariales y se plantean dos opciones ir o no ir a la huelga. Si uno de los dos decide no ir a la huelga, la huelga será fallida ya que el otro no cobrará y tendrá mala reputación pero el esquirol obtendrá más beneficio de la dirección. Si los dos van a trabajar ninguno obtendrá una subida salarial, la matriz de decisiones queda tal que así:

Huelga 1 Trabajar 1
Huelga 2 2 / 2 3 / -1
Trabajar 2 -1 / 3 0 / 0

El incentivo del esquirol es poder obtener mayor subida siempre y cuando su compañero decida ir a la huelga. Pese a que ser esquirol es una estrategia ganadora en el ámbito individual la mejor ganancia para el grupo es asociarse para ir a la huelga. Lo racional es que alguna persona intente ser una esquirol de primeras, ese es el primer equilibro de Nash. Pero ¿qué pasa si se juegan más convocatorias de huelga?. Primará la desconfianza y es probable que la conducta del esquirol se castigue. Con varios juegos sin ganar lo racional sería pensar en otro equilibrio de Nash. El esquirol desistirá y terminará haciendo la huelga ya que es la única forma de obtener beneficio, surgirá la cooperación.

Trabajadores

Otro de los ejemplos míticos sobre Nash es una conversación son sus amigos que explicaremos de la siguiente manera: Un grupo de trabajadores se dirigen a la plaza de su pueblo para buscar el tajo del día. Por el camino todos quieren ir con un único patrón, es el que mejor paga y el trabajo no es duro. Pero saben que si todos acuden a él competirán entre ellos y el buen patrón puede bajar las buenas condiciones además de quedarse sin tajo ese día. El trabajador que leyó a Nash les advierte que competir entre ellos es muy mala estrategia, lo mejor es que colaboren y no acudan a la plaza cada uno por su lado. Pueden turnarse al buen patrón además de adecuar las elecciones del tajo a sus intereses personales.

La vida real

El juego de los huelguistas es simple cuando existen tan sólo 2 trabajadores, pero cuando la empresa tenga 200 trabajadores las combinaciones darán 40000 resultados posibles. Si a esto le sumamos que no todos los trabajadores son iguales, que hay trabajadores no cualificados, cualificados, mandos y personal más cercano a la administración, la cooperación en un entorno competitivo se empieza a tornar tremendamente difícil. Además los valores no son equitativos un trabajador cualificado puede obtener más beneficio traicionando a sus compañeros y un mando puede ser coaccionado con recibir represalias mayores de la dirección. Sin olvidar que no siempre somos racionales. En situaciones como estas el equilibrio de Nash tiende a la existencia de esquiroles pese a que es una estrategia perdedora tanto para el grupo como para muchas de las opciones individuales, el equilibrio es muy frágil.

El problema de la huelga tiene estrategias ganadoras históricas de los trabajadores. Por ejemplo los trabajadores pueden usar las asambleas para entender las estrategias individuales de los trabajadores y organizarse en una estrategia común. Además pueden usar los piquetes para ser la excusa de huelguistas con miedo y coaccionar a esquiroles. A su vez hay escenarios de división, la competencia entre trabajadores es una ventaja indispensable para la empresa. La empresa procurará sembrar el desconcierto con promesas individuales o manejando a los representantes sindicales. Una figura importante aquí es el representante sindical que desde el punto de vista de la teoría de juegos es un factor limitante de los trabajadores, ya que normalmente no beneficia la cooperación si no que la dificulta y la empeora en su representación de los mismos.

La vida real es un juego no cooperativo imposible de medir.

Cuando Pior Kropotkin conoció a John Forbes Nash

Pior Kropotkin estaba influenciado por un contexto cienticifista, como les pasó a muchos marxistas de su tiempo, el tan criticado determinismo es buen ejemplo de ello. Se cree y probablemente sea cierto que Kropotkin intentó demostrar que el apoyo mutuo es un factor tan determinante en la evolución como la competición entre individuos. Además lo intento demostrar desde un prisma científico basándose en el método “inductivo-deductivo” y en sus conocimientos como naturista. Si Kropotkin hubiese leído las definiciones formales de la tesis de Nash “Non-Cooperative Games” estoy seguro que su enfoque hubiese sido mucho más contundente y categórico, la cooperación es más importante que la competición. El problema es que la cooperación es mucho más complicada de poner en práctica mientras que la competición es trivial y promoverla resulta no ser beneficioso.

Sistemas como el anarcoindividualismo o el liberalismo no fomentan para nada la cooperación, tampoco el socialismo que se apoya en los líderes y desigualdades sociales en función de la valía y la competición entre individuos para ascender en la escala social. El anarcocolectivismo pese a no tener líderes da a los individuos el derecho a poder obtener mayores recursos en función se su contribución social. Aunque pueda sonar tremendamente simple una sociedad igualitaria, al menos en lo económico, maximiza la ganancia para el grupo.

Kropotkin intentó no sólo explicar si no demostrar a los socialistas y a otras ramas del anarquismo que el apoyo mutuo es una estrategia ganadora en el complicado juego no cooperativo de la vida. Ese apoyo mutuo es pilar fundamental del anarcocomunismo, que no contempla individuos con más recursos que otros. Como pasó con Nash muchas mentes brillantes que han ayudado y ayudan a otros a enriquecerse no verán nada de todos esos recursos acumulados pese a su incalculable contribución. La sociedad incluso puede darles la espalda, como le pasó también a Nash una época de su vida.

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