El representante republicano Marlin Stutzman (Indiana) presentó este miércoles en la Cámara de Representantes de Estados Unidos un proyecto de ley que propone modificar la relación bilateral con Israel, tomando como base un plan del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. La iniciativa, registrada como H.R. 1234, busca redefinir los términos de la alianza estratégica entre ambos países, en un contexto de creciente escepticismo entre la opinión pública estadounidense sobre el vínculo con el Estado judío.
Un giro en la cooperación militar
Según el texto del proyecto, al que ha tenido acceso la prensa, la legislación se inspira en las propuestas de Netanyahu para rediseñar la asistencia de seguridad. El primer ministro israelí ha sugerido en los últimos meses que Washington podría eventualmente poner fin a su ayuda militar directa, valorada en 3.800 millones de dólares anuales, en favor de un modelo de cooperación que fomente la autonomía de Israel.
Stutzman, miembro del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara, afirmó en un comunicado que es hora de actualizar nuestra alianza para que refleje las realidades del siglo XXI y fortalezca la capacidad de Israel para defenderse por sí mismo sin depender de los contribuyentes estadounidenses
. El proyecto de ley, bautizado como Israel Partnership Act, contempla un calendario de reducción gradual de la ayuda militar a cambio de un mayor acceso a tecnología y sistemas de armas avanzados.
Implicaciones regionales
La iniciativa llega en un momento de tensión diplomática en Oriente Medio, donde la relación entre Washington y Tel Aviv ha sido puesta a prueba por las políticas de expansión de asentamientos en Cisjordania y el acercamiento de la administración Biden a Irán. Analistas consultados señalan que, de aprobarse, el plan podría alterar el equilibrio de poder en la región y generar inquietud entre los aliados árabes de Estados Unidos, como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos.
El proyecto de Stutzman cuenta con el respaldo de varios congresistas republicanos, aunque su futuro en el pleno de la Cámara es incierto. La Casa Blanca aún no se ha pronunciado oficialmente, pero fuentes del Departamento de Estado citadas por medios locales han mostrado reservas sobre la propuesta, al considerar que podría debilitar la disuasión estadounidense en la región. Por el momento, el texto ha sido remitido al Comité de Asuntos Exteriores para su estudio.