Cuatro nuevos sacerdotes fueron ordenados este martes, 2 de junio de 2026, en la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, en una ceremonia presidida por el cardenal Juan José Omella. Los ordenados, que hasta ahora eran diáconos, nacieron entre 1989 y 1995, lo que los sitúa en la generación de los años noventa, un dato relevante en un contexto de secularización y crisis de vocaciones en Cataluña.
El contexto de las vocaciones en España
La ordenación de sacerdotes jóvenes en la Sagrada Familia supone un hito para la archidiócesis de Barcelona, que busca revitalizar la presencia eclesial en una región donde las cifras de seminaristas han descendido en las últimas décadas. Según la Conferencia Episcopal Española, el número de ordenaciones en el país se sitúa en torno a las 150 anuales, con una edad media que supera los 30 años. En este caso, la juventud de los nuevos curas – todos menores de 37 años – es vista como un signo de esperanza por parte de la Iglesia local.
Tras la ceremonia, los cuatro sacerdotes expresaron su emoción en declaraciones recogidas por la propia archidiócesis:
Ha sido un día decisivo. Recibimos el sacerdocio con humildad y alegría, y estamos dispuestos a servir a la comunidad en las parroquias que nos sean encomendadas.
El cardenal Omella, también presidente de la Conferencia Episcopal Española, destacó en su homilía la importancia de la nueva evangelización y el papel de los jóvenes sacerdotes en una sociedad cada vez más secularizada. La basílica de la Sagrada Familia, símbolo de la ciudad condal, acogió a familiares, amigos y fieles que abarrotaron el templo para la ocasión.
La misión de los nuevos sacerdotes
Los ordenados – cuyos nombres no han trascendido – iniciarán su labor pastoral en distintas parroquias de la diócesis. La Iglesia en Cataluña ha impulsado en los últimos años iniciativas para fomentar las vocaciones, como encuentros juveniles y programas de acompañamiento espiritual, que comienzan a dar frutos. Este grupo de cuatro sacerdotes es el más numeroso ordenado en un solo acto en Barcelona desde 2019, según fuentes del arzobispado.
La ordenación coincide con la publicación del anuario estadístico de la Iglesia, que refleja una ligera recuperación de las vocaciones en España tras años de descenso. En toda Cataluña, el número de seminaristas mayores ha pasado de 89 en 2020 a 112 en 2025, según datos del seminario de Barcelona. Aunque la cifra sigue siendo baja en comparación con décadas anteriores, la tendencia ascendente ofrece un respiro a una diócesis que, como otras en Europa, se enfrenta al envejecimiento de su clero.