El Papa Francisco ha presidido este sábado, 30 de mayo de 2026, un rezo del Rosario ante la Virgen de Lourdes, en el que ha elevado una petición de paz mundial. El pontífice invitó a los fieles a buscar la paz con un corazón sincero, subrayando que el Rosario permite reconocer a Jesús como una Palabra de Paz para quienes vuelven a Él arrepentidos.
«El Rosario nos permite reconocer al Señor Jesús como la Palabra de Dios, una Palabra de Paz para todos aquellos que vuelven a Él con un corazón arrepentido», declaró el Papa durante el acto, según recoge el Vaticano en un comunicado. La oración se enmarca en las intenciones habituales del pontífice por la concordia entre las naciones, en un contexto de conflictos abiertos en Ucrania y Oriente Próximo.
Un gesto de devisión mariana en la diplomacia vaticana
El rezo del Rosario ante la imagen de Lourdes, una de las devociones marianas más extendidas en el mundo católico, se ha convertido en una señal recurrente del magisterio de Francisco para invocar la paz. El acto de este sábado no especificó un lugar concreto, aunque la mención a la Virgen de Lourdes remite al santuario francés, donde el Papa ha mostrado especial devoción en distintas ocasiones.
La invitación a volver a Jesús con corazón arrepentido, según analistas vaticanos, refuerza la línea del pontífice de apelar a la conversión personal como base para la reconciliación colectiva. «Francisco insiste en que la paz no es solo un acuerdo político, sino una actitud del corazón», señalan fuentes eclesiásticas. El llamamiento llega en una semana marcada por la escalada de tensiones en varios puntos del globo, aunque sin referencias explícitas a conflictos concretos en su mensaje.