A menos de 48 horas del balotaje presidencial en Perú, la candidata derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez cerraron sus campañas este sábado en Lima con un último esfuerzo por captar a los indecisos y a quienes promueven el voto nulo. Ambos compiten en una segunda vuelta que llega tras una turbulenta primera ronda, marcada por retrasos en la votación y el conteo.
Llamados a la unidad y a la democracia
Fujimori, del partido Fuerza Popular, hizo un llamamiento a los electores en su acto de cierre: pidió por la unidad del Perú y solicitó a los indecisos votar más allá de las diferencias. Por su parte, Sánchez, candidato del partido Juntos por el Perú, aseguró que, en un eventual gobierno suyo, luchará por recuperar la democracia, según informaron medios locales.
La definición entre derecha e izquierda en la segunda economía más grande de la región andina tendrá un impacto en la política regional. Perú, una potencia media con vínculos históricos con España, se enfrenta a un escenario de polarización que recuerda a balotajes anteriores, donde el voto nulo y la abstención jugaron un papel relevante.
Indecisos, clave en el resultado
Las encuestas previas al balotaje mostraban un empate técnico entre ambos candidatos, con un porcentaje significativo de electores aún sin decidir o que optarían por el voto nulo. Ambos aspirantes centraron sus discursos de cierre en esa franja del electorado. Sánchez cerró su campaña en un mitin en el distrito de San Juan de Lurigancho, mientras que Fujimori lo hizo en el centro de Lima, según reportaron medios locales.
El balotaje del 6 de junio de 2026 definirá el rumbo del país para los próximos cinco años, en un contexto de crisis política recurrente y desafíos económicos. La jornada electoral se desarrollará bajo la supervisión de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), que ha dispuesto medidas para agilizar el conteo tras los incidentes de la primera vuelta.