Los colombianos acuden este domingo 31 de mayo a las urnas para la primera vuelta de las elecciones presidenciales, unos comicios que se prevén muy reñidos en un clima de fuerte polarización. Los principales candidatos son Iván Cepeda, del partido de gobierno, y el abogado conservador Abelardo de la Espriella, quien ha capitalizado el descontento con un discurso de «mano dura» y críticas a la izquierda. También compite Paloma Valencia, del Centro Democrático del expresidente Álvaro Uribe.
Ningún candidato supera el 50% de intención de voto, por lo que se espera una segunda vuelta el 21 de junio de 2026. La jornada transcurre con alta participación, según los primeros reportes. La Misión de Observación Electoral (MOE) ha registrado 565 actos de violencia política desde enero de 2025, lo que añade tensión al proceso.
Un posible giro hacia Washington
El resultado de las elecciones podría redefinir las relaciones de Colombia con Estados Unidos. Mientras Cepeda representa la continuidad del actual gobierno, De la Espriella ha mostrado sintonía con el expresidente estadounidense Donald Trump, lo que supondría un realineamiento geopolítico en la región. Según analistas estadounidenses, Colombia podría volver al «equipo de Trump».
Colombia llega a las elecciones con un clima de polarización que ha politizado la vida de los habitantes que habitualmente no participaban de los comicios, señalaron expertos a Sputnik.
La polarización ha sido una constante en la campaña, con enfrentamientos verbales entre los aspirantes y una sociedad dividida. El candidato de derecha De la Espriella ha aprovechado el desgaste del oficialismo y promete mano dura contra la inseguridad y la guerrilla.
La comunidad internacional sigue de cerca los comicios, que se celebran en un contexto de inestabilidad regional. El recuento de votos comenzará al cierre de las mesas electorales, y se esperan resultados preliminares en las próximas horas.