El año ha pasado muy rápido –o demasiado lento, según se mire–. Y ahora, con perspectiva, echando un vistazo a las portadas de La Marea en papel, podemos hacer un resumen de lo que ha conllevado. Comenzamos hablando de un problema, la vivienda, que no solo no está resuelto sino que sigue siendo uno de los principales asuntos para los que la política continúa sin dar respuestas contundentes.
En este dossier, abordamos desde distintos ángulos la vivienda social. Uno de ellos incluye ejemplos de buenas prácticas y propuestas de especialistas en arquitectura que dan claves para que quienes están prometiendo construir las casas que necesitamos no cometan los errores del pasado. En definitiva, para que la vivienda social también puede ser ‘vivible’ y no ‘casas baratas’ que acaban convirtiéndose en guetos.
Continuamos con uno de los temas que más impacto han tenido entre nuestra comunidad lectora. En el número 105 publicamos una investigación sobre el entramado empresarial que se lucra con el alquiler de vientres. El trabajo (realizado con el apoyo de Journalismfund Europe) duró varios meses y nos ha costado una demanda por parte de una de las agencias.
La investigación se centró en Ucrania, Georgia, Grecia y España, donde esta práctica es ilegal y se considera una forma de violencia contra las mujeres.
La inteligencia artificial ha sido otro de los temas estrella del año. En La Marea, quisimos ir un poquito más allá y, con ayuda de nuestros lectores y lectoras, reflexionar sobre qué supone para el ser humano «creer» en esta nueva herramienta. Con opiniones a favor y en contra, el dossier parte de una pregunta fundamental: ¿Es la inteligencia artificial el último truco del capitalismo?
Y en parte como continuación de aquellas reflexiones, llegamos al número del verano, en el que hablamos sobre nuestros refugios. Porque hay quien quiere volver a las tardes de verano en el pueblo, cuando éramos niños; a una cabaña, al mar, a ver las estrellas; hay quien necesita leer, sin que nadie pida más productividad, un libro. Un simple libro. Queremos reírnos con las amigas y empezar a construir, como cantaban Coque Malla y Leonor Watling en Berlín, la casa donde estaremos para toda la vida. Fue una portada muy especial, un número con el que, en tiempos de prisas y desinformación, disfrutamos mucho.
La Marea 108, la revista de septiembre-octubre, se llegó a agotar físicamente. En ella abordamos nuestra deuda con el pueblo saharaui: cómo la traición de España y la ocupación de Marruecos han impedido a tres generaciones decidir su destino con libertad.
La periodista y escritora Laura Casielles, autora de Arena en los ojos (Libros del K.O., 2024), fue la coordinadora de este dossier en el que confluyen voces y enfoques diversos: humanos, pero también económicos y geopolíticos.
Y para cerrar el año, con el genocidio de Gaza aún de fondo, nos centramos en ese ‘señor del mundo’ llamado Donald Trump. «No se va a atrever a hacer todo lo que dice», replicaban los críticos de Trump tras su primera victoria en el ya lejano 2016. Por aquel entonces aún existía la impresión de que había reglas en política y un cierto pudor a la hora de romperlas. Pero nada de eso existe ya. Su segunda legislatura ha puesto el mundo patas arriba, inaugurando una era de megalomanía, dolor, miedo, odio, destrucción, irracionalidad, mentira y zafiedad como no se había visto en la historia contemporánea.
asd
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