La Marcha Sí a la Vida 2026 recorrerá el próximo 31 de mayo las calles de Madrid, en una movilización que reunirá a miles de personas para defender la vida frente al aborto y la eutanasia. La cita, que parte del barrio de Aluche, busca recuperar la visibilidad del movimiento provida tras la pandemia y la aprobación de nuevas leyes sobre el final de la vida.
La marcha, que cumple su octava edición anual, está convocada por más de 500 organizaciones civiles, asociaciones de familias y plataformas provida de toda España. Los organizadores esperan superar la asistencia de más de 100.000 participantes que llenaron las calles de la capital en anteriores ediciones, según datos de la propia organización.
Un contexto normativo que alimenta la protesta
La movilización se produce en un escenario marcado por la reciente tramitación parlamentaria de la ley de eutanasia en España, aprobada en 2021, y por el debate público sobre el aborto, con la reforma de la ley del aborto de 2022, que eliminó los requisitos de reflexión previa para las menores de 16 y 17 años. El movimiento provida considera que estas leyes «atentan contra el derecho fundamental a la vida» y reclama su derogación.
No podemos quedarnos en casa mientras se legisla contra la vida. La calle es el lugar para exigir que se proteja a los más vulnerables, desde el concebido hasta el anciano.
La marcha contará con la participación de representantes de la Iglesia católica, como el arzobispo de Madrid, José Cobo, y de otras confesiones religiosas, así como de políticos de partidos como Vox y del PP, que han mostrado su apoyo a la iniciativa en ediciones anteriores.
Un recorrido que busca la máxima difusión
El itinerario previsto comienza a las 12:00 horas desde la plaza de la Iglesia de Aluche y finaliza en la Puerta del Sol, donde se leerá un manifiesto. Los organizadores han dispuesto un dispositivo de seguridad y transporte para facilitar la llegada de participantes desde otras comunidades autónomas.
La marcha es una de las mayores concentraciones del movimiento provida en Europa y se celebra anualmente coincidiendo con el Día Internacional de la Vida, que la ONU fijó el 22 de abril, aunque en España se traslada a fechas más cercanas a mayo para evitar coincidencias litúrgicas.
El movimiento provida español, que agrupa a colectivos como Derecho a Vivir o Más Vida, ha intensificado su presencia en redes sociales y en el debate público, con campañas de concienciación y recogida de firmas contra la eutanasia y el aborto. La marcha de 2026 pretende ser un punto de inflexión para que el Gobierno «escuche la voz de la calle», según sus convocantes.