🔒
Hay nuevos artículos disponibles. Pincha para refrescar la página.
AnteayerSalida Principal

La Iglesia ortodoxa rusa expulsa a curas que se niegan a bendecir la guerra en Ucrania

30 Mayo 2026 at 09:38

La Iglesia Ortodoxa Rusa ha intensificado su disciplina interna contra aquellos sacerdotes que se niegan a apoyar la guerra en Ucrania. Según fuentes eclesiásticas, desde Vladivostok hasta Vilnius, varios clérigos han sido reducidos al estado laical, una medida que implica la pérdida de su condición sacerdotal y que refleja la instrumentalización de la institución por parte del Kremlin.

Uno de los casos más significativos es el del padre Alexéi Uminski, quien fue reintegrado en París por el patriarcado ecuménico. Uminski ha relatado en un libro publicado en la capital francesa que recibe semanalmente cartas de antiguos colegas de toda Rusia en las que expresan su confusión y temor. Muchos de ellos encuentran imposible rezar por la guerra, pero temen las denuncias y los juicios eclesiásticos que podrían costarles su ministerio.

La medida de laicización forzosa se ha extendido por toda la geografía rusa y entre la diáspora, afectando a sacerdotes que han manifestado públicamente su oposición al conflicto o que simplemente se han negado a bendecir las operaciones militares. La disciplina eclesiástica se ha convertido en un instrumento de control político, según denuncian voces críticas dentro y fuera de la Iglesia.

El patriarcado de Moscú, bajo la dirección del patriarca Cirilo I, ha alineado su discurso con el del Gobierno ruso, calificando la guerra como una lucha existencial contra Occidente. Esta postura ha generado una fractura interna: mientras que la jerarquía apoya mayoritariamente al Kremlin, numerosos sacerdotes y fieles discrepan en privado, aunque pocos se atreven a expresarlo abiertamente por miedo a represalias.

La reintegración de Uminski en París, bajo la jurisdicción del patriarcado ecuménico, supone un desafío simbólico a la autoridad de Moscú. El patriarcado de Constantinopla, que lidera el mundo ortodoxo, no reconoce la legitimidad de las sanciones eclesiásticas impuestas por la Iglesia rusa contra sus disidentes.

Este caso pone de relieve la creciente tensión entre la ortodoxia rusa y las Iglesias ortodoxas de otros países, así como el papel geopolítico de la religión en el conflicto ucraniano. La reducción al estado laical de sacerdotes por motivos políticos no tiene precedentes en la historia reciente de la Iglesia rusa y podría agravar las divisiones internas.

  • No hay más artículos
❌