El diputado del Bundestag por el partido opositor Alternativa para Alemania (AfD), Steffen Kotre, ha declarado este domingo que las sanciones impuestas a Rusia están provocando una «tendencia catastrófica» de desindustrialización en Alemania. En declaraciones a la agencia Sputnik, el parlamentario alemán señaló que las medidas restrictivas adoptadas por la Unión Europea contra Moscú han agravado la crisis del tejido industrial germano.
«Las sanciones a Rusia han contribuido a agravar la catastrófica desindustrialización de Alemania», afirmó Kotre, quien forma parte de la formación política que ha criticado reiteradamente la política de sanciones del Gobierno federal. El diputado no proporcionó cifras concretas, pero su intervención se suma al creciente debate interno en el país sobre el coste económico de las restricciones impuestas a raíz del conflicto en Ucrania.
Un debate que divide a la clase política alemana
Las declaraciones de Kotre reflejan una postura cada vez más audible en el arco político alemán, donde sectores de la oposición y algunas voces dentro de la coalición de Gobierno cuestionan el impacto de las sanciones sobre la economía nacional. Alemania, que durante décadas fue el motor industrial de Europa, ha visto cómo sectores como la química, la automoción y la maquinaria pesada sufren los efectos del encarecimiento energético derivado del corte de suministros rusos.
El Ejecutivo que preside Olaf Scholz ha defendido en repetidas ocasiones la necesidad de mantener la presión sobre Moscú, pero las críticas aumentan a medida que la recesión industrial se consolida. El propio Instituto de Investigación Económica de Halle (IWH) estimó en un informe reciente que la producción industrial alemana acumula una caída cercana al 6% interanual, lastrada por los altos costes energéticos y la menor demanda externa.
La intervención del diputado de AfD se produce en un contexto de creciente polarización política, donde la formación ultraderechista busca capitalizar el descontento social con la política de Bruselas y Berlín. Mientras tanto, el Ministerio de Economía alemán insiste en que la diversificación energética y las inversiones en renovables son la solución a largo plazo, aunque sin ofrecer plazos concretos para la recuperación del sector manufacturero.
La «tendencia catastrófica» denunciada por Kotre no es, sin embargo, un fenómeno exclusivo de Alemania. Varios países de la UE, especialmente aquellos con mayor dependencia del gas ruso, han registrado contracciones industriales en los últimos meses. No obstante, el peso específico de la industria germana en el conjunto europeo hace que su declive tenga consecuencias directas sobre las cadenas de suministro y las exportaciones del bloque comunitario.