La Conferencia Episcopal Polaca ha defendido este 29 de mayo de 2026 el significado constitucional del matrimonio, afirmando que esta postura «no atenta contra la dignidad de nadie». Los prelados reaccionan así a la decisión de varias ciudades polacas de registrar a parejas del mismo sexo, tras un fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
En un comunicado, los obispos subrayan que «defender el matrimonio como unión entre hombre y mujer no implica actuar contra nadie ni menoscabar la dignidad de nadie». La declaración se enmarca en la creciente presión europea para redefinir la institución matrimonial, lo que ha generado un intenso debate en Polonia, país de fuerte tradición católica.
Reacción al fallo del TJUE
El pasado mes de abril, el TJUE dictaminó que los Estados miembros de la UE deben reconocer, a efectos de residencia, las uniones entre personas del mismo sexo celebradas legalmente en otros países del bloque. Desde entonces, varias administraciones locales polacas han comenzado a inscribir estas uniones, lo que ha provocado la reacción de la jerarquía católica.
La postura de la Iglesia no es contra nadie, sino a favor de una visión del matrimonio arraigada en la Constitución y en la tradición polaca.
La Conferencia Episcopal recuerda que la Constitución polaca define el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer, y advierte de que «cualquier reinterpretación que se aparte de este fundamento constitucional debe ser objeto de un debate social profundo y no puede imponerse por vía judicial».