🔒
Hay nuevos artículos disponibles. Pincha para refrescar la página.
AnteayerSalida Principal

El único riesgo de la energía renovable es la lentitud en su implantación

Andrés Montesinos Campos, @Andres_SomE
Portavoz del Grupo Local de Som Energia Valencia
Presidente de la Sección Territorial Valencia de Som Energia

Frente a las energías renovables, y para impedir su avance, están en España las grandes compañías energéticas que forman el conocido oligopolio eléctrico, es decir, Endesa, Iberdrola, Gas Natural-Fenosa, Viesgo y EDP. En España siempre han estado contra el fomento de las renovables, y lo estarán hasta que los echemos por la fuerza de la razón y con la ley en la mano.

Como brazo ejecutor de sus políticas empresariales, donde el único objetivo es la maximización del beneficio, hay algunos partidos políticos que, desde el gobierno, han convertido sus instrucciones en leyes que debemos acatar. Hasta ahora, los principales han sido PSOE y PP, por su responsabilidad en los diferentes gobiernos de España, aunque otros muchos participan por activa o por pasiva en el mantenimiento de los privilegios de estas empresas. No hay más que ver el enorme listado de políticos “giratorios” de los que se nutren sus consejos de administración y los sueldos que perciben por ello (y por cierto, no son sólo políticos de esos dos partidos, y no se colocan sólo en las citadas empresas, sino que el sector energético tiene otras empresas involucradas).

Recientemente, una extraña maniobra del partido Ciudadanos apoyó el veto del PP a una proposición de ley que ellos mismos habían presentado a favor del autoconsumo.

5 cosas muy sencillas que están mejorando mucho el mundo
5 cosas muy sencillas que están mejorando mucho el mundo

Como resultado de todo esto tenemos una política energética en España que llega al absurdo:

  • precios de la electricidad entre los más caros de Europa,
  • desprecio absoluto por las medidas de ahorro y eficiencia,
  • contaminación desbocada,
  • altas emisiones de CO2 y basura nuclear,
  • pobreza energética,
  • perdida de competitividad empresarial,
  • quiebra del sector de las renovables, que fue puntero en España y que representa la mejor energía del presente, y que será mejor aún en el futuro como única alternativa a la decadencia de las fuentes fósiles y nucleares,
  • y un largo etcétera de sinsentidos (impuesto al sol, hachazo a las renovables…).

Cabe destacar, aunque no en un sentido exclusivo, ese regalo que se ha dado en llamar la posverdad (la cual se basa en que lo importante es que algo aparente ser verdad, aunque no lo sea). ¿No me creéis? Pues solo tenéis que ver en televisión esos anuncios de pretendidas empresas eléctricas “responsables”. Algunas dicen que te regalan electricidad o que te avisan si tu tarifa se puede mejorar para que ahorres el máximo posible. Algunas se venden como si su energía fuera verde, cuando sólo es renovable una pequeña parte.

En este contexto de la posverdad, nos quieren hacer creer que por el monte corren las sardinas, pero es mentira y es fácil de demostrar, a través de la información. Lástima que los grandes medios de comunicación, se encuentren comprados por parte de estas grandes compañías mediante publicidad y regalos a periodistas. Los medios son propiedad de grupos editores que no desobedecerán las indicaciones de tanto político en nomina.

Las noticias pueden, o no, cambiar el foco de atención de la ciudadanía, cambiar su punto de vista, hacerles partícipes del camino que tomamos como civilización dependiente de la energía, o mantenerlos en el placido sueño de los ignorantes. Frecuentemente son muchas las noticias que echo en falta cuando repaso los medios, y frecuentemente me escandaliza su parcialidad y su sumisión a la línea editorial.

Ahora, en plena tarea por alargar la vida útil de las centrales nucleares españolas, podría ser un buen momento para llamar a las cosas por su nombre, y frente a esa pretendida energía limpia y barata que proviene de la quema del combustible nuclear, mirar hacia ese Chernóbil a cámara lenta que es Fukushima. Un accidente que comenzó hace seis años y continuará por muchos más sin visos de solución, visto el estrepitoso fracaso de las medidas adoptadas hasta el momento.

El error de Fukushima era previsible y nos puede servir de revulsivo frente al discurso de esas compañías que construyen posverdad al mismo ritmo que beneficios multimillonarios. Mientras ellas se auto califican de verdes, poseen un parque nuclear obsoleto, y altamente peligroso, que basa sus beneficios en unos precios que bajarían por la entrada de más energía renovable al sistema eléctrico. Eso lo reconoce ya, hasta la Secretaría de Estado de Energía, y hasta el dimitido ministro Soria (el más antirenovables de la historia de España, por ahora).

Más aún, mientras estas grandes empresas se califican de “sostenibles”, también tienen centrales de carbón y de ciclo combinado, donde queman carbón y gas, algo claramente insostenible. Y todas estas tecnologías, incluso la hidroeléctrica, les permiten manipular los precios de mercado (ya que España tiene un sistema injusto y el gobierno se niega a una auditoría para conocer realmente porqué pagamos tan cara la electricidad).

Son también estas mismas empresas las que, mientras se autocalifican de responsables, se oponen a medidas que puedan paliar la pobreza energética en nuestro país.

Pensadlo bien. Mientras estas empresas marquen la agenda política, mientras controlen los medios de comunicación, mientras sigan abrazando las energías sucias con toda la intensidad de que son capaces, seguirán frenando el avance de las energías renovables para sacarle más partido a sus viejas y sucias centrales. El cambio de modelo energético que tan desesperadamente necesitamos, se verá obstaculizado.

Tomemos consciencia, comencemos a cambiar las cosas.

Te gustará:

PP, C's y PSOE no acabarán con las puertas giratorias: https://t.co/CEetLhHu0S
IMAGEN QUE NO QUIEREN QUE SE DIFUNDA: pic.twitter.com/gMWBOf0Y2t

— BlogSOStenible ツ (@blogsostenible) October 1, 2016

Empleo Sostenible: Invertir en lo “Rentable” o en lo “Correcto”

Dinero con fecha de caducidadEl economista Thomas Piketty resalta el gran problema de la desigualdad (como lo hiciera el Nobel de economía A.K. Sen), encarnándolo en el drama del paro. La crisis ha servido para que haya muchos más ricos, y muchísimos más pobres. Y eso no beneficia ni siquiera a los ricos. Una sociedad desigual es una sociedad enferma, en crisis: no sostenible.

Intermón-Oxfam nos dice que las 80 personas más ricas del mundo tienen tanta riqueza como los 3.500 millones más pobres.

Pero si queremos generar empleo “sostenible” no vale talar nuestros bosques y vender la madera. Eso es “pan para hoy, y hambre para mañana“. Como sociedad, y como individuos, tenemos que invertir (dinero, recursos, y tiempo) en objetivos sostenibles, verdes, ecológicos: tomar del bosque en un año, como máximo lo que el bosque puede regenerar en un año.

Ya está bien de invertir sólo en lo que es rentable, sólo económicamente, y sólo a corto plazo. Tenemos que valorar otras formas de rentabilidad: ¿Cuánto vale dejar a nuestros sucesores un mundo menos degradado?

Los gobernantes, y los que los votan, tienen que entender que hay al menos tres conceptos en los que no se debe hablar de rentabilidad: EducaciónSanidad, y Alimentación, seguida de cerca por Investigación. En pocas palabras: Incluso aunque la educación no fuera rentable, hay que conseguir, como sea, que sea de calidad, y que la educación superior llegue a quien tenga interés (aunque no tenga dinero). Medir la rentabilidad en sanidad es también de mal gusto, como lo es dudar de la agricultura o la pesca sostenible. Lo que no es sostenible, no es admisible.

Que no nos vendan que no hay dinero, porque para lo que se quiere sí hay dinero: como para perdonar millonarias deudas a amigos, para absurdos escudos antimisiles, para nuestro inútil y caro senado, para dar dinero a industrias sucias, entre otros muchos.

Dejemos YA de dar dinero a sectores que destruyen nuestro planeta y nuestra sociedad. Hay que transferir las inversiones a sectores responsables: Crear empleos sostenibles a largo plazo, y crear empleos como inspectores de sostenibilidad.

Si el EMPLEO VERDE es la única salida a la VIDA, también lo tiene que ser a la CRISIS.

Es incomprensible que ante el paro juvenil los gobernantes (y sus votantes) opten por:

  1. Aumentar la edad de jubilación: ¿Para qué? ¿Para que trabajen los viejos mientras nuestros jóvenes se aburren?
  2. Fomentar la natalidad: ¿Para qué? ¿Para que haya más niños en un mundo donde los humanos no son precisamente especie en peligro de extinción?
  3. No mejorar la educación: ¿Acaso tienen miedo a una sociedad culta?
  4. No considerar reducir la jornada laboral: ¿Por qué no repartir mejor el valioso recurso que es el trabajo?

Un ejemplo de todo esto lo tenemos en el sector de la energía. Mientras sabemos que no debemos quemar ni siquiera todas las reservas conocidas de petróleo, los gobernantes (y sus votantes) optan por buscar más petróleo y por el peligroso fracking. Se despilfarra mucho dinero en un sector extremadamente contaminante, aunque no sea tan rentable como las energías renovables, y se ponen trabas legales a la energía solar porque amenaza la hegemonía de las grandes y obsoletas compañías de electricidad. Incluso, los que deciden instalar paneles solares en su casa suelen calcular si es rentable. Y sí, lo es. Pero… ¿Qué importa si no fuera rentable económicamente si sabemos que estamos haciendo lo correcto?

Xi Kang (siglo III) es uno de Los siete sabios del bosque de bambú.
Xi Kang (siglo III) es uno de Los siete sabios del bosque de bambú.

El dinero no debería ser quien decida qué es lo que hay que hacer. Debemos hacer lo que es correcto, aunque no haya dinero para hacerlo. Descubriríamos que lo correcto es siempre barato y rentable.

Tal vez, ayudaría que el dinero caducara: El dinero no gastado en un año desde que se ganó, lo perdería su propietario, y lo ganaría la sociedad. Podrían ponerse algunas excepciones (como para comprar la primera vivienda). Tal vez así se daría el necesario cambio de punto de vista que necesita nuestra sociedad para disfrutar más, y trabajar menos.

Te gustará, también:

  1. ¿Sabías que ya puedes pagar en toda Europa por electricidad renovable en tu casa o negocio? En España también, y es tan fácil como cambiar de compañía. Todas tus dudas se resuelven aquí: Lee esto y cámbiate YA a cualquier empresa verde.
  2. Las subvenciones a los combustibles fósiles cuadruplican las primas de las renovable.
  3. Dos Simples Soluciones para Reducir la Crisis: Gastar y Trabajar MENOS.
  4. ¿Qué Pasaría si en los Países Ricos Trabajáramos Menos? (Hacia una Economía Sostenible).
  5. Y aún dicen que las renovables son caras, por Jorge Morales.
  6. España tiene un límite a la CORRUPCIÓN: El sector energético.
  7. Autoconsumo (o autoproducción) de electricidad, y energías fósiles: Las renovables ganan, por goleada.
  8. Repartir el trabajo, aumentar el empleo, sin aumentar la producción, por Florent Marcellesi.

NOTA: Este artículo fue publicado previamente en El Samón Contracorriente, medio informativo sobre economía real, ecología y mucho más.

  • No hay más artículos
❌