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- Ecologistas en Acción presentó el informe ‘Calidad del aire en los entornos escolares 2025’, que recoge los resultados de una campaña de ciencia ciudadana en la que se ha medido dióxido de nitrógeno (NO2) en 412 centros educativos de diez comunidades autónomas.
- Ninguno de los 8 entornos analizados en la ciudad de Málaga cumplen con las recomendaciones de calidad del aire de la Organización Mundial de la Salud (OMS), según el informe de Ecologistas en Acción.
Ecologistas en Acción ha llevado a cabo un análisis de los niveles de dióxido de nitrógeno en las inmediaciones de 7 centros del municipio de Málaga. Para el estudio se seleccionaron centros de educación primaria y secundaria, tanto en vías con alta densidad de tráfico como en zonas con media y baja exposición a los contaminantes emitidos por los vehículos. Para verificar y calibrar los resultados, también se instalaron dispositivos junto a las estaciones oficiales de referencia de la Red de Calidad del Aire de la Junta de Andalucía, como en la avenida de Juan XXIII.
Según los resultados de las mediciones, cabe destacar que:
- La totalidad del alumnado de los centros de Málaga analizados está expuesto diariamente a un aire nocivo que supone un riesgo directo para su salud. Ninguno de los entornos escolares cumple con los estándares de calidad del aire fijados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Todas las mediciones que se han realizado superan 10 μg/m3 de NO2, límite de calidad del aire recomendado por la OMS para proteger la salud humana.
- El aire que se respira en el 75% de los centros tiene unas concentraciones de NO2 por encima de 20 μg/m3, el límite anual propuesto en la Directiva de Calidad del Aire aprobada en octubre de 2024, que entra en vigor en 2026 y que debe adaptarse a la legislación de todos los países de la UE antes de 2030.
- Destacan los casos del IES Juan Ramón Jiménez y el IES Puerta Oscura, que registran niveles de 27,7 y 25 μg/m³ respectivamente. Estos datos resultan especialmente reseñables dado que, según se indica, no están ubicados en zonas formalmente catalogadas como de altas emisiones, lo que sugiere que el tráfico local y la configuración urbana inmediata pueden ser suficientes para degradar la calidad del aire hasta niveles nocivos.
- El informe también evidencia una cierta disparidad territorial. Mientras que en centros como el CPC La Asunción los niveles son de 10,8 μg/m³, en otros institutos las concentraciones se pueden multiplicar por dos. Esta brecha refuerza la necesidad de aplicar medidas de reducción del tráfico y de mejora ambiental en todos los entornos escolares, siempre desde una perspectiva de justicia social, con independencia de que estén o no incluidos en la Zona de Bajas Emisiones (ZBE).
El dióxido de nitrógeno es un gas contaminante generado fundamentalmente por los motores de combustión de los vehículos que resulta especialmente agresivo para la infancia. A altas dosis, es irritante de vías respiratorias y ojos. Su efecto a niveles moderados está relacionado con el desarrollo de bronquitis aguda o crónica. La exposición a niveles por debajo de los límites legales permitidos también tiene efectos sobre la salud de las personas, especialmente sobre la población más vulnerable (infantil, juvenil y senil), como el aumento de la reactividad bronquial en asmáticos, la disminución de la función pulmonar en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica y el aumento del riesgo de infecciones respiratorias en niños y niñas en edad infantil. La OMS recomienda en la actualidad unos niveles de este contaminante muy por debajo (una cuarta parte) de los límites permitidos en la legislación vigente.
Además, en presencia de luz solar, el dióxido de nitrógeno contribuye a la formación de ozono en la troposfera (la capa inferior de la atmósfera), que a su vez es otro gas contaminante con graves efectos para la salud, el medio ambiente e incluso el patrimonio histórico.
Por su parte, la contaminación lumínica contribuye a que estos niveles de contaminación no desciendan como deberían durante la noche.
Ecologistas en Acción Ciudad de Málaga reitera que, para preservar la salud infantil y conseguir entornos educativos saludables y seguros, se deben implementar una serie de medidas dirigidas a reducir la contaminación en las vías perimetrales en los centros escolares, tales como:
- Establecer políticas de ciudad que no hagan necesario que sus ciudadanos requieran el vehículo privado para hacer su vida cotidiana. Eso implica que puedan vivir y trabajar en el municipio.
- Reforzar el transporte público (frecuencias, conexiones, infraestructuras y precios) para ofrecer alternativas reales al vehículo privado, especialmente a quienes se han visto expulsados de la ciudad por la situación de la vivienda.
- Crear caminos escolares y carriles bici practicables y seguros para las familias, que promuevan la movilidad activa.
- Fomentar realmente por todas las alternativas al vehículo privado: transporte colectivo, peatón, bicicleta, patinete.
- Pacificar los entornos escolares, limitando la velocidad de circulación a 20 km/h, restringiendo el tráfico motorizado y limitando el aparcamiento para destinar esas zonas a espacio público verde o espacios de juego.
- Controlar y monitorizar los niveles de contaminación atmosférica, lumínica y acústica en los centros escolares.
- Naturalizar los entornos escolares para mejorar la calidad ambiental, fomentar el contacto con la naturaleza, la actividad física al aire libre y mitigar el efecto isla de calor, al tiempo que las personas se benefician de los efectos positivos para la salud.
Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) pueden ser un instrumento eficaz para mejorar la calidad del aire pero el diseño actual de la ZBE de Málaga es insuficiente, injusto y, en algunos aspectos, incoherente con el objetivo de reducir las emisiones contaminantes. Se reclama una revisión del sistema de etiquetas ambientales para tener en cuenta las emisiones reales de CO₂ y evitar que la ZBE favorezca a quien puede permitirse vehículos nuevos. Se demanda un plan global de movilidad que abarque toda el área metropolitana y que plantee alternativas a la restricción en base a etiquetas. Este plan debe considerar alternativas integrales y diseñadas con criterios de justicia social y ambiental como las supermanzanas o la “Ciudad de los 15 minutos”.
Mapa de mediciones de NO2 en entornos escolares
La entrada Málaga suspende en calidad del aire: ninguno de los colegios malagueños cumple con los límites recomendados aparece primero en Ecologistas en Acción.